Hola a todos los lectores, primero que nada quería pedirles una disculpa por tan alargado el tiempo entre esta continuación, sinceramente me desilusioné al no recibir reviews, pero entiendo que no todo el tiempo se puede dejar un comentario, y que de mi parte fue un poco tonto. Se que habrán lectores que les gustará o no, y que no necesariamente dejar un review es una forma de demostrar su agrado o disgusto jeje. Es por eso que retomaré el proyecto y seguiré posteándolo aquí, con o sin reviews, esperando que sea de su agrado, sin más a leer, y gracias por tomarse el tiempo de leer.
"Pensamientos"
-Diálogos-.
El equipo de basket. Parte III
Luego de ver a su hermano caer al suelo, Itachi corrió de manera fúrica hacia el rubio, con la intención de embestirlo, y en el suelo darle una paliza. Después de todo, nadie golpea a su hermano y sale tranquilo. Sin embargo, cuando estaba cerca de empujarlo, Kiba lo agarró por la parte de atrás de la camisa de manera que el que fue a parar al suelo fue el moreno.
Naruto oyó un estrépito detrás de el, y volteó confundido. Cuando vio a Itachi en el suelo, lanzándole una maldición a Kiba, lo comprendió todo. Miró rápidamente a su amigo y asintió a modo de agradecimiento. Éste le devolvió el gesto con una sonrisa, pero su expresión cambió inmediatamente por una de preocupación. El rubio volteó, pero no fue rápido y Sasuke logró embestirlo, cayendo el moreno encima de el.
Con la ira expresada en su cara, el moreno empezó a golpear al ojiazul, quién se defendía como podía del brutal ataque. Kiba quiso ayudarlo, pero Itachi se paró e hizo que éste se pusiera en posición de pelea. La lucha ya estaba pautada, el contra Itachi, y Naruto contra el otro moreno.
El rubio desde el suelo encontró un espacio entre el brazo de Sasuke y su estomago, y no lo pensó dos veces para asestarle un duro golpe allí. El sonido que salió de la boca del ojinegro hizo sonreír a Naruto. Sasuke se había quedado sin aliento. Con sus brazos hizo que rodaran, quedando él encima, cambiando la situación.
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Sakura se había quedado helada, al igual que todos los presentes en las canchas, desde el momento en el que el rubio había golpeado por primera vez a Sasuke. Y aunque le pareció inmaduro, no pudo evitar sentirse alegre. Sin embargo, esa sensación se había ido esfumado cuando el golpe dio paso a una pelea, que aunque solo tenía segundos, a ella le habían parecido horas. Volteó a ver al profesor de Basket y le gritó histérica. – ¿¡No los vas a detener!? ¡Se están matando!-. El entrenador le dirigió la mirada, y luego la ignoró. Sakura hizo el ademán de quererse mover al lugar de la pelea, pero una mano la detuvo.
-No seas tonta, puedes salir con un ojo morado-. Le dijo Ino, con clara preocupación en sus ojos, mientras observaba la pelea.
Sakura se removió incomoda, impaciente y claramente preocupada en su lugar. –Pero se están lastimando fuertemen…-. Pero no termino la frase porque de su boca salió un gritito. Naruto había sido apresado por Sasuke, e Itachi le había dado un golpazo en el estómago. -¡profesor! ¡Por favor párelos!-.
Gai atendió esta vez el llamado. Se acercó a la cancha, llamó a Lee y a Neji y les dijo. –Contengan ustedes a sus amigos-. Luego miró a uno de los jugadores de basket cercano a el. –Tú y yo con los gemelos-. Y mientras caminaban al encuentro profirió fuertemente. – ¡El juego ha terminado!-.
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Antes de que Itachi volviera a golpearlo en el estómago, Naruto le dio una patada el la cara que lo hizo retroceder hasta Kiba, quién lo remato con una pata en la espalda que lo tumbó boca abajo. Cuando el carapintada fue a donde estaba Sasuke, Lee se le interpuso en el camino. Sorprendido, vio que el Uchiha era retenido por el profesor, y que Neji, con dificultad, retenía a Naruto. Se dio la vuelta para vigilar a Itachi, y vio que éste estaba sentado en el piso, limpiándose la boca, mientras que su compañero estaba arrodillado a su lado.
-Quédate quieto Naruto- Le dijo Neji, forcejeando contra en rubio para mantenerlo detenido. –El profesor ya tiene a Sasuke-.
El ojiazul notó su comportamiento salvaje, e inmediatamente respiró hondo y se trató de calmar. Sin embargo, aún le temblaban las manos. –Esta bien, ya me calmé-. El hyuga esperó unos segundos y luego lo soltó. Naruto se masajeó un poco el cuello, y volvió la mirada a Neji. –Gracias-.
-De eso nada, un poco más y te sueltas-. Dijo Neji enfadado. –Además me golpeaste con la cabeza-. Dijo mientras se sobaba la quijada.
Apenado, el rubio se llevó una mano a la nuca. –Lo siento, de verdad Neji no era mi intención… Me he sobrepasado-.
-Bah, disculpas aceptadas-. Dijo, y luego se dirigió hacia donde estaban Lee y Kiba.
"Genial, tenía que darle un cabezazo al que menos me trata de los cuatro". Pensó Naruto mientras hacía una mueca. Resignado, trató de dirigirse en la misma dirección que Neji, pero una voz autoritaria lo detuvo.
-Ustedes dos- Señaló el profesor, claramente molesto. –Vengan acá-.
Antes de acercarse, el rubio trató de divisar a los gemelos, y los encontró dirigiéndose a las puertas, mosqueados y resignados. Decidió entonces que era seguro aproximarse hacia el entrenador.
-¿Saben el alboroto que han causado?- Kiba hizo el intento de hablar y el profesor lo mandó a callar. –SHH, era una pregunta retórica… El comportamiento violento no es admitido en mi equipo y d…-. Naruto lo interrumpió.
-Entonces no entiendo por que están personas como Sasuke en su equipo-. El rubio hizo una pausa, vio a Gai cambiar su actitud, y prosiguió. –De no ser por él, esto no hubiese pasado-. La mente de Naruto trabajaba a mil por hora. –Además, si el entrenador que tiene el equipo no canta las faltas, no corrige, y es condescendiente con los favoritos, prefiero no estar en su equipo-. Cuando estaba preparado para voltearse e irse, el profesor lo volvió a llamar.
-Naruto, en la vida real no se compadecerán de ti, el arbitro no seré yo, y las pérdidas serán reales si no eres capaz de afrontar ciertas injusticias-. Gai esperó a que Naruto lo viera a los ojos, y se sintió apenado. –Yo no sabía que había un roce entre ustedes dos, no hubiera permitido tanto contacto físico… Solo quería saber que tan capaz eras de aguantar, después amonestaría a Sasuke-.
-¿Y la pelea?- Esta vez fue Kiba quién habló. -¿Por que no la detuvo inmediatamente?-
-Esperaba que las diferencias las saldaran de una vez por todas… Pero vi que estaba equivocado, sus diferencias son muchas-. Pensó lo que diría luego y prosiguió. – Un equipo dividido nunca es bueno… Sin embargo es un riesgo que quiero correr, si ustedes quieren claro-.
Naruto se quedó pensando en lo que el profesor le había dicho. Su experiencia en las calles hacían que no pudiera estar más de acuerdo con el. Tristemente tuvo un recuerdo fugaz de su hermano, por lo que respiró profundo y dijo –No es la manera profesor… yo…- Pero se detuvo a pensar de nuevo, Sasuke e Itachi se saldrian con la suya. "Bien, si tengo que aguantar esto, al menos no será sólo" y le dirigió una rápida mirada a Kiba. -¿Qué dices… Nos quedamos?-.
El aludido sonrió. – ¿No me vas a dejar sólo contra esos Uchiha o si?-.
-¡Ja!, nunca… y menos cuando fui yo quien te incitó-. Con miradas cómplices asintieron y voltearon a ver a Gai.
-Bien- Dijo el entrenador. –Decidí aceptarlos a todos, los 5 que pasaron la segunda prueba… Demostraron ser aptos-. Lee, que estaba atento, gritó de alegría. –Si no los suspenden, entonces nos vemos aquí el lunes que viene… Por los momentos, les voy a pedir que se dirijan a la oficina de la directora-.
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Sakura siguió con la vista al rubio mientras éste se dirigía a la salida. El corazón le dio un vuelco cuando este se volvió y con la mirada la buscó, le sonrió y levantó una mano saludándola. Nerviosa, la pelirosa apenas y levantó la mano en respuesta.
-Bien chicas pueden retirarse, menos ustedes 2-. Dijo Anko medio gritando, mientras señalaba a Ino y a Sakura. La ojiverde salió de su trance, y se acercó a la entrenadora. –Imagino que no será sorpresa la noticia que les voy a decir-. Ino tragó en señal de nerviosismo. –Bueno, ambos equipos actuaron de maneras casi impecables, pero debo decir que tu equipo fue mejor-. Dijo mientras miraba a Ino. –Por lo tanto, de hoy en adelante serás la nueva capitana… Felicidades-. Sakura sonrió melancólica de medio lado.
"¿felicidades?" pensó irritada, triste y alterada Ino. –Yo… yo no se que decir entren-.
-Tranquila, mañana hablamos, por los momentos necesito un momento a solas con
Sakura-. Ino vio a su amiga, ésta le sonrió, y con esa respuesta asintió para luego retirarse. – ¿Sabes por que te quité el liderazgo Sakura?-.
-Yo… pues ¿Lo estaba haciendo mal?-. Indecisa, la pelirosa se mordió el labio. No sabía que responder. Sabía que lo había hecho mal, y sin embargo, la respuesta exacta a la pregunta de Anko no la conocía.
Anko sonrió de la misma manera que Sakura segundos antes y habló. –Yo al principio no lo sabía-. La pelirosa entrecerró las cejas, no comprendiendo lo dicho por su entrenadora. –Es decir, sí te notaba distraída, pero no sabía el porque-. Luego, suspiró y prosiguió. –Siempre me han dicho que mujer enamorada no es gente… Y yo necesito gente para el liderazgo, y no cualquier gente, sino gente excepcional-.
Sakura entonces cayó en cuenta de lo que le quería decir Anko. –P-pero si yo no es…-.
-¡Ja! No te mientas rosa… El rubio te trae por las nubes-. Como la ojiverde se quedó sin habla ella prosiguió. –Eres excepcional Sakura, de las mejores… Pero tu mente está ocupada en asuntos distintos, y no puedo permitir que su capitana los lidere, cuando ni ella es capaz de hacerlo consigo misma-. Anko le puso una mano en el hombro y empezó a caminar en dirección a la salida. –Te necesitamos, pero por ahora no será como capitana-.
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En breves segundos, Sakura repitió más de 20 veces lo dicho por Anko en su mente. "No soy capaz de liderarme…". Respiró hondo, para calmarse y avanzó hasta la salida de la cancha. Al atravesar la puerta vio a su amiga esperándola, con cara de ansiedad.
Ino al percatarse de que la ojiverde ya había salido dio un respingo, se acercó rápido a su amiga y empezó a excusarse. – ¡Sakura! Yo no quería… Yo se lo importante que es para ti ese puesto en las porrista, perdóname-. Con la mirada gacha, la rubia esperó lo peor.
Sakura se tardó unos segundo en responder. Tuvo que hacer fuerza para no sucumbir al llanto en ese instante. "Ella es mi mejor amiga, y yo sólo le he demostrado que me importa más el puesto que nuestra amistad" Pensó y volvió a tomar grandes cantidades de aire. Vio al cielo, ya estrellado por la hora, para calmarse y luego habló. –Eres mi mejor amiga Ino, y así como tu me apoyaste yo lo haré… Ya te lo dije en las canchas-. Bajó la mirada en busca de la de su amiga, y cuando la encontró le sonrió.
Ino se tranquilizó. Sin embargo ella conocía a su amiga, y sabía que no todo estaba bien. Pero la pelirosa era testaruda, y aunque ella tratara de que su amiga se desahogara, sabía que no lo haría. Por eso decidió obviarlo y esperar a que ella misma decidiera el momento. –Ya es tarde, ¿Te llevo a tu casa?-. Dijo mientras le devolvía la sonrisa.
-No… Yo tengo algo más que hacer-. Sakura volvió la mirada en la dirección que apuntaba al despacho de Tsunade. Ino captó rápidamente la indirecta. – Discúlpame ¿si?-.
-No te preocupes… Nos vemos mañana-. Se acercó a su rosa amiga, la abrazó fuertemente, y luego con un gesto de la mano empezó a alejarse.
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-Oye- Dijo Naruto llamando la atención de Kiba. –Gracias por defenderme-. Luego del regaño de Tsunade, los dos iban de regreso mientras hablaban de cosas triviales, por eso el rubio decidió aprovechar la ocasión y agradecerle a su amigo.
-Nada de eso compadre… Ya te dije que contabas conmigo- Y con una sonrisa le guiñó un ojo a su amigo rubio.
-Si pero yo no te dije para que te mataras conmigo a golpes jajaja-. Divertido, Naruto esperó a que Kiba le respondiera.
- ¿Ah no? Yo pensé que me dijiste explícitamente eso-. Y poniendo la voz un poco más gruesa imitó al rubio -"Kiba hay que caerle a golpes a Sasuke"-. Mientras con las manos hacía gestos de rudeza.
-Ey yo no hablo así-. Y con un golpe amistoso empujó un poco al chico perro. Se fijó en los golpes que éste presentaba, estaba en peores condiciones que el. La ceja rota, un labio partido, un rosetón en la mejilla que seguramente al día siguiente sería morado, y ni hablar del cuerpo como tal. –Discúlpame si te metí en eso-.
-Ya, tranquilo… Ellos salieron peor que nosotros-. Restándole importancia al asunto, levantó los hombros y cambió la dirección de su mirada. Se sorprendió un poco y al instante dijo –Suerte-. El ojiazul lo miró expectante, por lo que con un dedo señaló el por que de su sorpresa y de su comentario. Sin darle tiempo de responder al rubio se despidió. –Nos vemos mañana-. Y picándole un ojo, se encaminó en la dirección contraria a su rubio amigo.
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Sakura suspiró de alivio al ver a Kiba volver sobre sus pasos, claramente entendiendo la situación. Esperó a que el rubio avanzara hacia ella ansiosa, con la mirada fija en el. Sin embargo el rubio no reaccionaba, así que decidió ponerse ella en marcha. Pero detuvo sus pasos al ver que el ojiazul empezaba a caminar.
Como Naruto no se la esperaba, no sabía ni que decir. Si no fuera por que su condición de salud era excelente, quizás en ese momento le hubiese dado un paro cardíaco. Pero hizo acopio de sus pocas fuerzas de voluntad restante y decidió acercarse. Se sentía feliz, pero a la vez confundido. La pelirosa que pasó de no hablarle a buscarlo en la clínica, le había vuelto a dejar de hablar por tres semanas, y luego allí estaba, de nuevo buscándolo.
Cuando el rubio se paró en frente suyo, ya casi no le quedaban fuerzas para aguantar los sentimientos que se habían alojado en su interior a lo largo de las semanas. Por eso cuando Naruto pronunció su nombre en forma de pregunta, no resistió más, lanzó un sonoro sollozo al aire y abrazó al rubio fuertemente mientras le enterraba su húmedo rostro en el pecho.
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Explico la situación al inicio del capítulo, solo por si acaso: Luego del golpe de Naruto a Sasuke, Itachi se molesto y quizo agredir al rubio, por lo que kiba intervino. La sorpresa impidió a cualquier otro reaccionar, para luego ponerse las pilas cuando Gai habló. El juego se acabó por razones obvias, por lo cuál no hubo ganador, y todos los que estaban presentando la tercera prueba aprobaron.
Hasta una nueva entrega querido lector, se despiede Byronx.
