El Eclipse

BELLA POV

Íbamos en su auto camino a Forks. El viaje estaba lleno de tensión. Ninguno de los dos hablaba. Ambos éramos lo suficientemente orgulloso para dar el primer paso.

Era un viaje lo suficientemente largo y tedioso.

Su teléfono móvil sonó rompiendo el horrible silencio.

-¿Bueno?-dijo esperando respuesta-No lo creí necesario-gruño después de que le hablaron al otro lado de la línea, luego continuo entre pausas-¡Es menos de una semana! … ¡No tengo que reportarme contigo cada cinco segundos! ... ¿Cómo que Jacob? … Tanya hablamos de esto cuando vuelva ¿De acuerdo?

Y colgó.

Lo mire mordiendo mi lengua pero al final no aguante.

-¿Por qué tu novia menciono a Jake?- en realidad quería saber porque pelearon.

-¿Jake? ¿Le tienes apodo?-se burló apretando el volante-Para tú alivio ella no tiene mal gusto, solo va a reunirse porque tú noviecito está organizando su viaje a Italia.

No respondí. Sabía lo que Italia significaba. Edward se iría con los Volturi y se casaría con ella.

El viaje continuo en silencio. Yo estaba muy cansada.

Me quité los zapatos y subí mis piernas en la silla. Me acomodo y me dispuse a dormir un poco.

Lo siguiente que sentí fue Edward removiéndome un poco.

-Bella…-murmuro cerca de mi oído.

-Mmm…-dije con pereza removiéndome.

Abrí los ojos y lo encontré demasiado cerca.

-Te traje chocolate caliente-dijo entregándome una vaso de Starbucks.

¿En qué momento había parado a comprarlos?

-Gracias-le dije poniéndome de pie mientras lo observaba tomarse su café.

El auto estaba detenido en una salida.

-Lo siento es que estaba cansado-dijo sin mirarme.

-¿Quieres que conduzca yo?-pregunte apenada.

-No, ya estoy mejor… Gracias-dijo con una sonrisa suave-No sabía que condujeras…-dijo con simpleza.

-Bueno tenía que aprender… además ¿Cómo crees que he está llegando todos estos días?

Se puso serio de repente.

-¿Qué?-pregunte.

-Nada… bebe tu chocolate.

Nos quedamos en silencio de nuevo. Odiaba cuando no teníamos nada que decir.

-Gracias por la bebida-dije cuando termine.

-Bueno alguien tenía que hacerlo ya que tú estabas dormida-dijo con dureza.

Quería ahorcarlo cuando se ponía en esa actitud.

-Olvide que servir café era mi trabajo-dije con molestia.

El bufo y yo me arrepentí por continuar la discusión.

El resto del viaje yo estaba refunfuñando y el apretaba el volante mientras apretaba los dientes.

Llegamos a Forks me hizo sonreír. Me traía bastantes buenos recuerdos de nuestra juventud.

Éramos solo unos chiquillos enamorados.

Amaba Forks por lo significaba para mí.

El hotel seguía igual que hace seis años. No había cambiado a la par que Edward y yo.

Edward me ayudo a bajar y luego fuimos por las maletas las cuales un botones nos ayudó a entrar al hotel.

El Valet Parking se llevó el auto. Edward se acercó a mí y caminamos juntos a la entrada.

-No había vuelto aquí desde…

Lo interrumpí.

-Yo tampoco.

Era nuestra primera vez después de seis años.

El lugar estaba repleto de gente nueva que nos veían con curiosidad.

De repente lo vi.

Mi padre estaba detrás de la recepción atendiendo una llamada. Cuando levanto la mirada y la calvo en mí una sonrisa se extendió por su rostro haciendo que unas pequeñas arruguitas se hicieran en las esquinas de sus ojos.

Salió del lugar a mi encuentro y yo corrí a sus brazos.

Había olvidado decirle que vendría.

-¡Papá!-grite de alegría cuando me tomo en sus brazos.

-¡Mi bebe!-dijo apretándome contra él-¿Por qué no me avisaste que vendrías cielo?-dijo besando mi cabeza.

-Lo lamento, lo olvide, pero estaré aquí 5 días y podremos salir a comer… estaré aquí por trabajo pero estoy segura que ha…-Oops había olvidado a Edward.

Mi papá siguió con la mirada el lugar en el que ahora estaba enfocada.

-Edward-dijo con voz seria acercándose a él-Gusto en verte de nuevo.

-Gracias Charlie, estas muy bien-dijo Edward con suavidad.

-No sabía que vendrían-dijo sonriendo cómplice al vernos juntos.

Lo mire con los ojos entrecerrados.

-Venimos por trabajo Charlie, pero por supuesto Bella puede visitarte y salir contigo.

-Oh eso me encantaría, podemos ir a comer a ese pequeño restaurante donde venden las hamburguesas de queso que tanto les gustaban chicos. Me encanta tenerlos de visita.

Edward se quedó asombrado por que Charlie también lo estaba invitando.

-Papá te ves cansado-dije viendo las ojeras bajo sus ojos.

-No es nada hija, es que hubo mucho trabajo anoche.

-Deberías ir a descansar Charlie-dijo Edward preocupada.

-No es nada, además los tengo aquí de nuevo…

-Papá, Edward y yo estaremos trabajando. Prometemos que te visitaremos mañana cuando estés mejor y hayas descansado.

-Bueno, si prometen que irán a desayunar mi desayuno especial mañana, me iré a dormir esa maldita siesta-refunfuño.

-De acuerdo… ve-dije besando su mejilla.

-Harry me remplazara en unos minutos, los dejo en sus manos-Me beso y palmeo el hombro de Edward. Luego se fue.

Caminamos hasta la recepción y Harry Clearwater ya nos estaba esperando con una amable sonrisa.

-Señor Cullen-murmuro nervios-Bella, un placer verlos de nuevo.

-Lo mismo tío Harry-dije sonriéndole y apretando su mano.

-Te hemos extrañado mucho por aquí niña, espero que ahora vengas más seguido-dijo mientras tecleaba en el computador.

Edward estaba visiblemente incómodo mientras Harry estaba asustado.

¿Desde cuándo le tenían miedo a Edward? Es decir todos aquí lo vieron crecer.

-La suite está lista-dijo entregándonos una llave.

-Espera ¿Por qué solo hay una llave?-pregunte.

-Porque solo hay una suite disponible-gruño Edward tomándome del brazo y jalándome hasta el ascensor.

EDWARD POV

Ahora no solo tenía la en la cabeza el pensamiento de mi pelea con Bella, sino también el hecho de que Tanya estaba otra vez saliendo con… ese imbécil con cara de perro mojado, y para rematar me tocaba compartir habitación con Bella.

Caminamos… oh bueno yo la arrastre. No me gustaba como la gente me miraba.

No era la persona más amable y carismática pero tampoco era un monstruo al que tocaba huirle.

-Edward tiene que haber un error-dijo con una voz suave tratando de zafarse de mi agarre.

-No lo hay Bella, además solo vamos a trabajar.

Ella bufo por lo bajo y luego camino a mi ritmo… finalmente.

Entramos a la suite y Bella miro a su alrededor.

-Edward-dijo llamando mi atención-¡solo hay una cama!

-Bueno, si no te molesta puedes dormir en el suelo-dije con sarcasmo-Nos toca compartir cama.

-No quiero dormir contigo.

-¡¿Qué te hace pensar que yo quiero dormir a tu lado?!-grite dolido.

-Bueno ya que estas en eso tal vez tú quieras dormir en la bañera-dijo cruzándose de brazos.

Nos retamos con la mirada

-¡No voy a dormir incomodo por tú culpa!-dije enojado con ella caminando hacia la cama.

-¡Que caballeroso!-dijo con burla persiguiéndome.

-No te preocupes que yo no le diré nada a ''Jake''-dije sacando la furia de mi interior.

-No empieces Edward Cullen, que yo no soy la que se va a casar-dijo entrando al baño y azotando la puerta.

-No te demores que vinos a trabajar-gruñí cerrando la puerta de la habitación.

Estaba furioso. Con Isabella era imposible estar bien.

Olvide mi teléfono así que me toco devolverme. Solo para encontrarme con una sorpresa.

Isabella estaba en ropa interior… si es que a esa endemoniada cosa de encaje negro se le podía decir ropa interior, tratando de sacar algo de su maleta.

Cuando me vio se sonrojo con furia y me miro con odio, con rapidez se cubrió.

Bah, ahora era tímida. Ayer estaba quitándose la ropa y apretando mi trasero y hoy decidía que no la podía ver desnuda.

Bella tenía un cuerpo perfecto, era deliciosa.

-¡Que no sabes tocar!-gruño apretando la camiseta contra su abdomen, tratando de cubrir con poco éxito.

-Lo siento-dije hipnotizado por sus pecho.

Carraspeo y me sentí avergonzado.

Tartamudee una disculpa.

Salí del lugar y ella se cambió en paz.

A los minutos salió y sus mejillas todavía estaban sonrojadas.

-Estoy lista Edward-dijo huyendo de mi mirada a lo que sonreí.

Fue un momento vergonzoso.

Subimos juntos al ascensor directo a las oficinas del último piso. Allí nos estaban esperando ya.

De nuevo me estaban mirando con miedo. Esto me empezaba a disgustar.

Nos ofrecieron café pero antes de que ella pudiera contestar la interrumpí y le dije a la secretaria que no nos quedaríamos. Cuando la mujer se retiró Bella me miro interrogante.

-¿Cómo que no nos vamos a quedar?-pregunto mordiéndose el labio.

-No me gusta como la gente me mira ¿Te molesta trabajar en la suite?-de repente me sentí nervioso ante su negativa.

-No. Si te molesta como te miran deberías dejar de atemorizar al mundo con esas heladas miradas.

Recogimos los papeles y bajamos.

Trabajamos en silencio en la cama de la suite, en medio de papeles y documentos. El lugar era un desastre. La situación económica estaba crítica, pero era solo por temporadas. En temporada alta el lugar se llenaba.

Bella me miró fijamente haciéndome sentir incómodo.

Mire el reloj y era ya de noche. Habíamos trabajado sin parar.

-Voy a ordenar una pizza-dijo poniéndose de pie.

Volvió y se sentó a mi lado descansado sus piernas.

-¿Qué te parece si después de comer vamos a ver una película?-pregunto de la nada.

-Tenemos mucho que hacer aquí-dije cortante.

-Lo sé, pero necesitamos un descanso, además solo será un rato.

La mire y me estaba mirando con una hermosa sonrisa. No podía negarle nada.

Comimos y por fin hablamos de otras cosas, no discutimos. Nos pusimos más cómodos y salimos a ver la dichosa película.

El estrés que la situación de la compañía me había provocado se estaba desvaneciendo. Necesitaba esto.

-Tengo ganas de algo dulce-dije mientras caminábamos hacia mi auto.

-¿Recuerdas la heladería de los padres Tyler?-pregunto tomando mi mano.

¿Cómo olvidarla? Pasamos varias tardes comiendo allí.

Asentí mientras ella sonreía como una niña y me jalaba al lugar. Pedimos nuestros helados y nos sentamos en una sillita en el parque a comerlos.

Me sentía bien haciendo esto con Bella, era como si nada hubiera cambiado.

A la mitad de nuestros helados cambiamos. Eso era una costumbre entre nosotros… costumbre que no había cambiado.

-¿Porque peleas tanto con Carlisle?-pregunto ya de vuelta en el hotel.

Me dejo helado con esa pregunta. Era complicado.

-No lo sé, siento que quiere controlar mi vida y…-no sabía que más decir

-¿Sientes eso?-asentí avergonzado.

-Lo siento Edward-dijo tomando mi mano-Tu yo sabemos la verdad. Él no controla tu vida, solo se preocupa, a todos nos preocupas.

-Bella yo…-sonó su celular interrumpiéndonos.

-La respuesta a todos nuestros problemas, ha llegado-bromeo antes de contestar.

Luego puso el altavoz.

-Hola Alice...-dijo con voz suave.

-Me acabo de enterar que estas en Forks-chillo mi hermana.

-Lamento no haberte llamado…-se disculpó.

-Oh no te preocupes mi hermanito me contesto tu teléfono ayer por la mañana… muy temprano debo decir-y luego rompió a reír.

Ella abrió su boca y me miro totalmente roja. Yo también estaba un tanto avergonzado.

-¡Alice!-se quejó.

-Bueno, llamo a decirte que como serás mi Dama de honor debes bailar con mi hermano y usar una corbata y vestido que combine. Rose y Emmett van de morado…

-Bueno, discutiremos eso ahora-dijo con sarcasmo-Es muy muy importante.

-Muy graciosa-se quejó Alice-Espero decidan pronto sin pelear o terminar en la cama.

-Alice-me quejo yo sin evitarlo.

-¡Ah! ¡Lo sabía! ¡Sabía que estaban juntos!-chillo riendo.

-Estamos trabajando-dije cortante.

-No me lo creeré…

-Bueno pues es la verdad-dije a la defensiva.

-¿Dónde están?-pregunto juguetona.

-Hablamos después-colgué. No quería decirle que estábamos trabajando en la cama.

Bella rompió a reír.

-¿Porque no me habías dicho que eras padrino?

-Bella, soy el padrino de la boda de Alice-dije con voz seria haciéndola reír de nuevo.

Bella se levantó para ir al baño y ponerse su pijama por lo que yo aproveche para ponerme la mía y meterme a la cama después de recoger un poco los documentos.

Bella salió ya lista y se acostó a mi lado, dejando un enorme espacio entre nosotros.

Bella se durmió bastante rápido. Yo me quede dando vueltas allí. Ella podía hacer que yo olvidara todos los problemas. No parecía que hace unas horas hubiéramos peleado.

Ella murmuro mi nombre dormida. Se acurruco a mi lado y yo la abrace como antes. Ella me pertenecía. Yo estaba hecho para ella como ella para mí. Encajamos perfectamente.

Mi preciosa cabezota. Ella siempre quería tener la razón. La amaba tanto.

Y ella por algún milagro me amaba a mí. Con mi mal genio y todo.

Mi bonita tonta. Ella nunca sería la otra. Siempre ha sido la primera y la única.

Finalmente con Bella durmiendo en mis brazos como antes logre dormir un poco, hasta que la sentí levantarse unas horas más tarde, me beso en la mejilla y se fue al balcón, me senté en la cama a observarla.

Después de un rato me levante y la abrace por la cintura.

-Siempre te gusto más el amanecer que el atardecer-dije y ella puso sus manos sobre las mía y empezó a trazar pequeños círculos.

-Desde aquí es difícil verlos ya que el clima no es favorable, pero yo siempre me levantaba a verlos, nada comparados con los de Seattle, pero eran hermosos y me recordaban...

-Lo se Bella-dije mientras le daba la vuelta-Yo también te extrañe cada día.

Ella me miro, alzo su mano, y empezó a recorrer, mi rostro, acariciándome la nariz, los pómulos, la barbilla, las mejillas, los parpados, y me beso.

El beso fue suave y tierno.

-Tienes razón, tenemos que solucionar nuestras vidas primero, si no nos haríamos daño-dije cerrando los ojos y juntando su nariz con la mía.

-Lamento haberte gritado y llamado idiota.

-Bueno, a veces soy un idiota. Yo lamento haber sobre reaccionado.

-Te amo-dijo besándome.

-Y yo a ti.

Chicas otro capítulo. Las cosas se van solucionando de a poco. Espero le haya gustado. Déjenme sus comentarios para saber que les ha parecido. Nos leemos en un próximo capítulo.

Molly.