Pequeño spoiler de Breaking Dawn estais advertidos. Este cap trata sobretodo del pasado de Andrew para que podais entenderlo mejor pero el proximo sera solo Alice/Andrew lo prometo :P
- No pretendía ofenderte querido – dijo Sulpicia con una voz susurrante pero dulce – no subestimo tus habilidades en absoluto solo me refería a que esta muy tranquila no parece tener miedo
- Porque no tiene por qué tenerlo – volvió a gruñir Andrew
- Amor mío nuestro hijo no pretende alimentarse con esa niña humana – explico Aro – dice que es suya, que le pertenece, de hecho la tiene en brazos para protegerla de nosotros él y Tanya parecen haberse encariñado con ella y haberla tomado como mascota
- Y eso por qué?
- Sin duda es una niña especial tendrías que haberla visto llegar fue algo fascinante pero no tengo ni idea de por qué están tan dispuestos a luchar por ella
La mujer tendió su pálida mano a su marido y dejo que este la rozara con la suya compartiendo con él sus pensamientos, después de unos minutos Aro la miro con desaprobación
- Estas segura?
Sulpicia asintió levemente con la cabeza y un resignado Aro hizo una seña a sus guardias, entre los que ahora se encontraba el pequeño Alec, que de inmediato se reunieron entorno a él.
- Alice sujétame los guantes y cierra los ojos, procurare ser silenciosa – dijo Tanya preparándose para el inminente ataque
- No hay razón para luchar querida vuestra madre quiere hablar unos minutos con vosotros a solas, Jane, Félix, Alec y Demetri van a acompañarme a ir al encuentro de mis hermanos – dijo Aro en tono conciliador – de momento vuelve a haber paz en el sur nuestra presencia ya no es necesaria así que volvemos a Volterra, conozco vuestra opinión al respecto pero si cambiáis de idea siempre seréis bienvenidos
Antes de partir dio un cauteloso paso adelante y volvió a extender los brazos, Tanya lo miro dubitativa un momento para luego acercarse lentamente
- Si de verdad lo deseas ponte guantes primero
Con un chasquido de dedos Demetri le tendió un par de guantes de cuero que Aro se puso ante los incrédulos ojos de sus guardias
- Maestro ella…. La señorita Tanya no lleva guantes
Aro calló a Alec con una gélida mirada y volvió a centrar su atención en su hija ofreciéndole sus brazos y ella algo reticente los acepto
- Tengo fe en el mañana hija mía – le susurro en medio de aquel abrazo tan rígido mientras acariciaba su pelo – seguiré esperando
- Tus esperanzas son vanas padre
- Lo se pero como dice un viejo amigo mío la esperanza es lo ultimo que se pierde
- Palabras de Carlisle
- Si también debe ser hereditario congeniar bien con ese hombre ¿le darás recuerdos de mi parte? – le pidió mientras apoyaba su mejilla en su cabeza
- Sin duda alguna padre pienso ponerle al corriente de esto tan pronto como me sea posible ir a verle
- Tu reticencia a volver conmigo también tiene que ver con su hijo el joven Edward?
Aquella frase hizo que Tanya rompiera el abrazo y se alejara a zancadas de su padre
- Tramposo
- Me pediste que me pusiera guantes y cumplí tu requisito querida – dijo mientras se alejaba hacia la oscuridad del callejón seguido de todo su sequito – sabes que mi don al igual que el tuyo no reside solo en mis manos, adiós Tanya saluda a Irina y a Kate de mi parte me alegro que tu aquelarre sea tan prospero y que tengas tan buenos aliados como los Cullen, Andrew hijo mío realmente me he alegrado de verte espero que la próxima vez sea en condiciones menos hostiles
Con una floritura de su capa les dio la espalda y se encamino a las sombras pero la voz de Alice le detuvo, se había puesto rígida en los brazos de Andrew y miraba aquel grupo sin verlo realmente
- Los Cullen son poderosos y lo serán aun mas pero no son una amenaza no deberías tenerles tanto miedo
- Yo no le temo a la familia de Carlisle – contesto Aro volviéndose con una expresión gélida, la niña había metido el dedo en la llaga
- Puedes utilizar el eufemismo que prefieras si miedo te parece una palabra muy corriente, aprender a respetar a los Cullen te evitara problemas en el futuro estas advertido
Jane se volvió lentamente y clavo sus rojos ojos en ella, no permitiría más insolencias ese día y mucho menos al Maestro. Una sonrisa angelical se extendió por su rostro dándole un aspecto aun más adorable pero Alice todavía en trance comenzó a tener una extraña sensación. Andrew que esperaba pacientemente a que volviera comenzaba a preocuparse al ver que tardaba tanto y se alarmó cuando la niña empezó a poner caras raras, expresiones de dolor, no respiraba bien parecía que se ahogaba. No le tomo más de un segundo levantar la mirada y buscar a Jane que parecía furiosa
- Por qué no gritas? maldita niña es que acaso quieres mas?
- No grita por que estas torturando su cuerpo no su mente, ella no esta realmente aquí – gruño Andrew temblando de ira – detente Jane
- No – dijo con arrogancia – no puedes hacerme nada si le pasas la niña a Tanya ella sentirá su dolor y no vas a soltarla para venir a por mi ¿por qué habría de parar entonces?
- Porque yo te lo ordeno Jane – digo Aro evidentemente molesto
- Maestro, la estoy castigando por su insolencia, por lo que os ha dicho…
- Acaso te he pedido yo que lo hicieras?
- No pero…
El eco de un suave ¡plaf! resonó por todo el callejón. Jane sorprendida se llevo la mano a la mejilla, el Maestro jamás la había abofeteado hasta ese momento ¿por qué la castigaba? ella solo había intentado complacerle
- No te permito que le hables así a mi hijo Jane – le dijo con un tono sombrío – limítate a cumplir con lo que se te ordena expresamente
- Si Maestro perdóneme no volverá a suceder
A pesar de que Aro había distraído a Jane la niña seguía temblando y sufriendo en brazos de un Andrew cada vez más furioso y fuera de control, no sabia que hacer jamás había visto a Jane utilizar su don contra un mortal y desconocía las consecuencias de aquel dolor en un frágil cuerpo humano
- Andrew cálmate – le advirtió Tanya percatándose de su escaso autocontrol – la tienes en brazos no querrás herirla
- Mírala Tanya, mira como sufre Jane tiene que pagar por esto – le contesto este mientras su visión adquiría el tono rojizo de la ira – tengo que matarla
- Eres un asesino Andrew? Crees que la justicia esta en tu mano?
- No
- Tu mismo me has hecho entrar en razón hace unos minutos no cometas ahora mi mismo error, nosotros no tomamos vidas ajenas porque tenemos el poder para hacerlo eso es lo que nos diferencia de ellos recuerda Andrew por eso nos fuimos, nosotros somos diferentes
Tanya tenía razón, él lo sabía pero el ansia de torturar hasta la muerte a aquella monstruosidad que su padre tanto valoraba acallaba su buena conciencia, sentir el pequeño cuerpecito de Alice temblando en sus brazos era más de lo que podía soportar. Andrew hacia lo imposible por intentar controlarse pero no podía, tenia la vista clavada en Jane que seguía quieta con la mano en la mejilla mirando a Aro con sorpresa, era un blanco demasiado fácil…
- Andrew - le advirtió de nuevo Tanya – yo también la quiero se lo que sientes
- No, no lo sabes – contesto este con un tono cortante y acercándose a ella le susurro en voz apenas audible - Imagina por un momento que fuese Edward y que Jane le torturase mientras le sostienes, imagina su dolor y tu impotencia, podrías controlar tu ira teniéndola a solo unos pasos con la guardia baja? Tal vez si porque Edward puede soportarlo, por mucho dolor que sintiese sus huesos no pueden romperse, su piel no puede rasgarse, su mente es lo bastante fuerte pero Mary es humana Tanya, es mi humana y esa zorra se atrevido a hacerle daño….tengo que….tengo…
- Tienes que controlarte – dijo Sulpicia
Sulpicia, hasta ahora callada pero atenta observadora, había intervenido al ver que su hija se quedaba de piedra en su sitio después de que Andrew hubiese tocado aquel tema tan delicado que tenia nombre y apellido: Edward Cullen. Cuando se pasa de mortal a inmortal el tiempo literalmente se congela, ya no hay cambios, ni físicos ni psicológicos siempre le disgustaran o gustaran las mismas cosas que en el tiempo exacto del cambio pero con los sentimientos no ocurría exactamente lo mismo. Una vez vampiro el único cambio que podías esperar es el amor, un sentimiento tan brusco e increíble que es incluso capaz de producir un cambio en lo que ya no es capaz de cambiar pero una vez hecho ya no hay vuelta atrás, amaras pase lo que pase por el resto de la eternidad incluso si la razón de tu afecto no te corresponde. Para Tanya el castigo por haber formado parte de aquel clan sanguinario era vivir eternamente la agonía de un amor no correspondido por lo que el tema de sus sentimientos por el primer hijo de Carlisle era tabú en todos los aspectos, ahora era ella la que no podía controlarse
- Perdóname Tanya...no...no pre…pretendía herirte – dijo Andrew con esfuerzo mientras intentaba no moverse para no caer en la tentación de ir a por Jane mientras esta se alejaba adentrándose en la oscuridad – no…pue…puedo controlarme… ya no más…no...puedo más…
- Dámela a mi Andrew, reclama tu honor – se ofreció Sulpicia dando un tímido paso hacia sus hijos
- No…te acerques…madre, no te…te lo tomes como algo personal…tiene un olor muy…muy dulce y no permitiré que la mates
- Por muy tentador que sea el canto de la sirena no le haré ningún daño a la dueña de tu corazón hijo mío
Andrew miro a su madre con evidente sorpresa. Le ofrecía su protección a una niña humana porque de algún modo había entendido lo que él sentía por ella. Sulpicia dio otro paso pero el gruñido de Tanya la freno de nuevo
- Es privilegio de una madre saber quien habita en el corazón de sus hijos – dijo para responder a las dudas de los ojos de Andrew extendiendo los brazos - ¿no merezco conocer a la que me roba tu afecto?
Ignorando la mirada de advertencia de su hermana Andrew puso cuidadosamente a la inconciente Alice en los brazos de Sulpicia y salió disparado en dirección a Jane. La mujer sostuvo a la niña con un solo brazo manteniéndola lejos de su cuerpo mirándola fijamente con sus inexpresivos ojos color sangre, debido a sus difusos y escasos recuerdos humanos no sabia si alguna vez había sostenido así a su propia hija. Con la mano libre le retiro el pelo de la frente sudada, pobrecita una humana tan pequeña soportando un dolor tan intenso, era una niña hermosa sin duda en el sentido en que un vampiro tan antiguo podía encontrar hermoso a un humano, su fragilidad, su corta edad, los latidos de su corazón… tal vez podría pedirle a Aro que le dejara tener una como mascota en Volterra, sería lo justo hace unos siglos ella se lo había permitido a él aunque no eran exactamente niños humanos. Eran niños inmortales que los aquelarres habían creado para llenar el vacío de la maternidad frustrada de las vampiras ¿sentiría Tanya ese mismo deseo? ¿Por eso protegía a la niña con tanta fiereza? Recordaba como se había revuelto cuando Aro decidió ejecutar a sus pequeñas mascotas por considerarlas peligrosas e inestables…
- Te vigilo Sulpicia – dijo Tanya interrumpiendo sus pensamientos – un movimiento sospechoso y te haré algo que te dolerá toda la eternidad, no ha sido prudente quedarte a solas conmigo
- Tu odio es suficiente castigo para cualquiera de mis pasadas, presentes o futuras faltas – contesto la mujer sin dejar de observar a la niña - nada que puedas hacerme me dolerá mas
- Mientes de maravilla por poco te creo, Aro es un excelente maestro
- ¿Por qué me culpas por los defectos de tu padre?
- Vais los dos en el mismo paquete
A pesar de su inexpresividad las palabras de Tanya calaron hondo en Sulpicia ¿tan mala madre había sido? O talvez ¿la odiaba por no recordarla? Ella solo conservaba un recuerdo, un solo recuerdo medianamente nítido de la niña que había sido su hija, tenía un cuarto lleno de dibujos de aquel borroso rostro infantil que en ese tiempo no la odiaba ¿había sido buena madre entonces? Aquella pregunta la atormentaba y por eso quería hablar a solas con sus hijos, quería saber por qué no había podido retenerlos a su lado
- Tanya ¿conservas algún recuerdo de cuando era humana?
- Difuso e imperfecto pero si conservo algunos
- ¿Me querías entonces?
- Me supongo, no era más que una niña ingenua ¿qué sabría yo de la maldad siendo tan joven?
- Qué te he hecho yo que tu padre no te haya hecho?
- El enfermó y se convirtió en esto que ahora todos somos, por muy rastrero, tramposo y malvado que sea ahora no tuvo elección pero tu fuiste tras él porque así lo quisiste, nos abandonaste siendo tan solo unos niños y luego mentiste para ocultárnoslo, lo tuyo no tiene perdón
- Sinceramente Tanya te crees que yo sabía que mi marido se había convertido en vampiro y que iba a alimentarse de mi esa noche cuando salí a buscarle? Te has parado a pensar alguna vez que fueron solo 3 días los que desaparecí y cuando pude volver a buscarte ya no estabas?
- Sasha nos encontró una semana después de que desaparecieras no volviste a los tres días no tiene sentido que mientas yo estaba allí
Aquella afirmación consiguió apartar la mirada de Sulpicia de la niña y clavarla en Tanya con sorpresa
- Que has dicho?
- Si Sulpicia lo que oyes para tu desgracia recuerdo lo suficiente de ese pequeño incidente como para creerme tus mentiras, jamás volviste a por nosotros
- Eso...eso es imposible – dijo la mujer con incredulidad
- A ver vamos a fingir que me interesan tus falacias qué es imposible?
- Yo volví a los tres días destrocé la casa entera buscándote, buscando a Andrew por cada rincón – volvió a decir Sulpicia visiblemente afectada aun incrédula – Aro dijo que probablemente habrías salido a la nieve con Andrew detrás de mi y habríais muerto congelados, perdidos en el bosque, la nevada había borrado vuestro rastro… pero Aro sabia que yo no conocía vuestro olor no habría sabido seguiros, era demasiado joven y salvaje como para reconocer mi casa de un borroso recuerdo humano ahora lo entiendo
- Sulpicia? No es que me importe pero estas bien? Deberías intentar calmarte
Pero no había forma de que la mujer saliera de aquel estado de agitación, la epifanía de su existencia le había sido revelada a través de su hija, de repente la venda que cubría sus ojos desapareció y lo vio todo bajo una nueva luz, tan claro, tan obvio ¿Cómo pudo ser tan estúpida?
- Aro… Aro me hizo lo mismo que le hizo a Didyme me convirtió esperando un don que no vino de mi sino de los hijos que me obligo a abandonar por eso os trajo de vuelta
- Que tiene que ver tía Didyme con todo esto? – pregunto Tanya confundida el delirio de su madre estaba empezando a aturdirla
- Tu padre mato a su hermana para evitar que Marco le abandonara, he estado tan ciega ¿cómo no me di cuenta antes? ¿como pude permitirle haceros eso?... Chelsea sin duda ha tenido que ser Chelsea… Tienes toda la razón hija mía no me merezco mas que tu odio no tengo perdón
- No conseguirás mi simpatía dándome la razón
- Tranquila querida no es eso lo que busco, buscaba respuestas y me las has dado no necesito nada mas… gracias
Parecía que los milenios de vida habían caído sobre Sulpicia de golpe, sus hombros se encorvaron un poco como si resintieran el peso de Alice y su cara se lleno de sombras volviendo a ser una mascara inexpresiva de ojos vacíos. Acaricio distraídamente a la niña entre sus brazos aliviada de que ya no temblara y parecía tener una expresión mas tranquila en su sueño, Aro le había quitado esto, esta sensación, la humanidad, en nombre del poder y la supremacía aquella revelación ardía mas que su sed, ardía de furia, de ira y la rabia lleno de llamas sus ojos. Se vengaría no cabía la menor duda de ello talvez no hoy tal vez no mañana pero un día rendirían cuentas, en su estado de furia no se dio cuenta de había pasado a sostener a Alice con demasiada fuerza y una pequeña zona de piel se torno morada alrededor de su pálida mano por lo que Tanya dedujo erróneamente que aquella tristeza tan bien fingida le había dado hambre y un profundo gruñido salio de su garganta mientras se disponía a cumplir su amenaza pero una voz la detuvo
- No Tanya – dijo Alice desde los brazos de la mujer abriendo los ojos de golpe - ¿podrías procurar ser amable con ella y no matarla? Sulpicia es mi amiga… bueno no se exactamente cuando pero lo será
- Alice cielo estas un poco trastornada es normal no sabes lo que dices…
- Me duele todo pero se perfectamente lo que digo, en el futuro necesitare su ayuda y ella me ayudará y ayudándome a mi evitara la muerte de aquel al que amas así que por favor mantén la distancia
- Puedes caminar pequeña humana? – pregunto Sulpicia ajena a todo
- Sinceramente creo que no ¿te importaría sostenerme un poco más? Andrew ya viene
Unos segundos después de la inocente afirmación de la niña que tan sorprendida había dejado a la mujer su sensible oído capto el zumbido del aire al ser cortado a tal velocidad, no mucho después su hijo volvió a hacer acto de presencia en el callejón mucho mas calmado y con una sonrisa burlona en el rostro que alarmó a Tanya
- ¿Qué has hecho Andrew?
- Nada grave Tanya no te alteres solo le he quitado algo que no echara mucho de menos – contesto este mientras se sacaba un pequeño objeto redondo del bolsillo y lo soplaba para quitarle restos de un extraño polvo gris que lo cubría y enseñárselo a su hermana- ¿lo reconoces?
Claro que lo reconocía pero solo por estar segura se acerco a su hermano y le quito el anillo de las manos para verlo mejor. Era un delicado aro de oro engarzado con diamantes y rubíes con un gran granate rojo en el centro, no era ni por asomo un anillo común el granate es una piedra preciosa muy rara no se encuentra fácilmente, una joya como la que tenía en sus manos era de un valor incalculable y era imposible confundirla u olvidarla. Resignada busco la conocida inscripción que sabía que encontraría en el dorso del anillo justo debajo del granate
- "Per la mia principessa" – leyó en un susurro – Para mi princesa… ¿qué hacia Jane con mi anillo?
- Un regalo de Aro es un regalo de Aro… aunque no fuera para ella – explico Andrew tranquilamente - como lo dejaste en Volterra asumió que no lo querías y se lo apropio
- Tiene razón no lo quiero pero una joya tan hermosa y bella no debería estar en las manos de un ser tan repulsivo, quédatelo Andrew es todo tuyo
- Preferiría dárselo a Mary
- Lo acepto encantada – dijo una vocecilla alegre – me lo das?
Andrew se volvió de golpe para encontrarse con los dulces ojos azules de Alice mirándolo fijamente con una sonrisa y una pequeña manita estirada hacia él desde los firmes brazos de Sulpicia, el joven había evitado deliberadamente mirar en su dirección para no encontrarse su cuerpecito tembloroso e inconciente y sentir la necesidad de terminar lo que había empezado cuando recupero el anillo
- Mary has vuelto!! Como te encuentras? Que te duele? Debería llevarte al hospital?
- Se encuentra perfectamente aunque según parece aun esta algo dolorida – le explico su madre cambiando delicadamente de brazos a la niña – ahora debo irme querido cuida bien a tu pequeña mortal es demasiado frágil
- Irte? Pero no querías hablar con nosotros madre?
- No te preocupes Andrew tu hermana me ha aclarado todo lo que quería saber, hasta que volvamos a vernos hijos míos…
Y sin decir una palabra más desapareció en la oscuridad siguiendo el rastro de su marido y la guardia. Ambos hermanos se miraron confundidos compartiendo una extraña e inquietante sensación por aquella fugaz visita
- Andrew creo que me entenderás si te digo que debo volver a Denali ahora mismo
- Claro Tanya aunque no creo que vayan a atacar tu aquelarre no te preocupes – contesto este - ya se han ido el camino de vuelta a Denali debe de ser seguro nuevamente, no hay razón para que sigas aquí mas tiempo
- Me habría quedado a importunarte un poco mas de no ser por esto pero el deber me llama debería advertir a los Cullen que ellos han estado aquí solo por precaución…
- Pues entonces vete ya
- Se que odias las despedidas pero no seas tan grosero
Tanya rodeo el cuello de su hermano con sus brazos intentando abrazarlo sin despertar a la niña que se había quedado dormida en brazos de Andrew ya que aunque no lo dijera en voz alta estaba realmente agotada
- Adiós pequeña Alice te escribiré – le susurro suavemente al oído después de abrazar a su hermano – se buena y cuida de Andrew por mi
- Cuida de Irina Tanya disfrútala mientras aun puedes – dijo Alice en sueños
Pero Tanya ya se había ido por lo que solo Andrew oyó su somnoliento aviso mientras deslizaba el anillo por uno de los dedos de la niña, un trueno sonó a lo lejos y poco después una lluvia torrencial comenzó a caer sobre ambos por lo que el joven se apresuro a volver a Wonderland y dijo que Alice se había mojado mientras estaba paseando por el jardín y había cogido un pequeño resfriado por lo que hoy no bajaría a cenar y él se tomaba la libertad de cuidarla esa noche.
- Me debes una explicación Andrew, me mentiste - le acuso la niña unas horas mas tarde desde de su cama ya sin su disfraz y con unos cuantos vendajes donde las manos de Sulpicia habían apretado con demasiada fuerza
- No te mentí exactamente Mary, no te dije toda la verdad – contesto este resignado mientras la levantaba y la llevaba consigo a la mecedora esperando que hicieran efecto los sedantes que le había dado - Como ya sabes Aro es mi padre pero fue mi padre antes que vampiro al igual que mi madre, Tanya y yo nacimos de una pareja humana hace 1003 años más o menos teniendo en cuenta que mi hermana es 4 años mayor que yo. Cuando yo tenia 5 años Aro cayo gravemente enfermo se volvió frío y pálido, yo no lo recuerdo muy bien te cuento lo que Tanya me ha contado a mi mas que mis propias memorias, creo que él debía tener ya algo en su interior que le hizo cambiar ya que los Vulturis son los vampiros mas antiguos que existen por lo que es muy improbable que le hubiesen mordido, su agónica transformación duro meses hasta que un día simplemente desapareció y no volvimos a saber de él durante semanas tal vez incluso meses es difícil decirlo en Rusia siempre hay nieve todo el año pero una noche Sulpicia le vio en los alrededores del bosque circundante a nuestra casa y decidió ir a buscarle. Nunca volvió, por lo que siendo niños muy pequeños quedamos huérfanos y abandonados hasta que Sasha nos encontró, ella nos cuido durante años, nos crió junto a otras dos niñas, su sobrina y otra huérfana que también se había quedado sola en extrañas circunstancias, fueron años duros ya que a partir de la desaparición de mis padres los vampiros surgieron masivamente arrasando pueblos enteros a su paso, Sasha no tardo en cambiar y nosotros con ella. Tanya la considera nuestra verdadera madre y por eso Irina y Kate son hermanas para ella, nos mudamos a América y vivimos todos juntos como un aquelarre durante muchos siglos sin volver a saber nada de nuestros padres humanos a los que creíamos muertos hace ya tiempo pero una noche los Vulturis y su guardia vinieron a castigar a Sasha, sin nosotros saberlo había roto una regla fundamental, había creado un niño inmortal de un bebe humano de poco más de un año al que llamo Vasilii, entre los nuestros no hay peor crimen por lo que la mataron a ella y al niño frente a nuestros ojos. Hubiéramos sido los siguientes si ella no hubiese puesto especial cuidado en ocultárnoslo para preservar nuestra inocencia a ojos de Aro y su don gracias al cual nos reconoció como los dos niños que había abandonado siendo mortal y nos llevo con él a Volterra. Al principio estábamos encantados éramos jóvenes e inexpertos y le admirábamos pero al pasar el tiempo tomamos conciencia de que aquello estaba mal, la gota que colmo el vaso fue la llegada de Carlisle Cullen un vampiro compasivo y amable que no tomaba sangre humana sino animal ya que no quería ser un monstruo, su ejemplo nos abrió los ojos y nos fugamos de Volterra. Tanya busco a Irina y a Kate y formo su propio aquelarre imitando las enseñanzas de Carlisle después se unieron Eleazar, antiguo miembro de la guardia, y su compañera Carmen, obviamente mi hermana me pidió que me uniera a ellos pero preferí irme por mi cuenta y vivir una vida nómada mis tiempos de aquelarre ya habían pasado necesitaba libertad total después del encierro en Italia pero como ves nos llevamos muy bien y Tanya sigue en estrecho contacto con Carlisle y los suyos a los que también considera familia
- Respecto a la guardia…
- Cuando te dije que si la guardia nos encontraba no dudaría en matarnos no lo dije literalmente ya que todos tienen prohibido hacernos daño pero nos habrían capturado y llevado de nuevo a Volterra lo que para nosotros sería peor que la muerte además que esta vez no hubiésemos podido escapar ya que la guardia tiene una nueva adquisición, Chelsea, capaz de cortar o crear lazos afectivos, habríamos sido marionetas de Aro por la eternidad. Por eso Tanya habría intentado enfrentarse a ellos para darme la oportunidad de huir como tu viste en tu visión, si Tanya hubiese recurrido a su don no habrían tenido mas remedio que matarla y yo al intentar vengar su muerte habría compartido su destino
