Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por tu review Yolo. Saludos! :D

""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Capítulo 10

Familia.

El rubio estaba tarareando una canción mientras miraba las fotografías en la computadora. Las cosas con el moreno iban muy bien y solían aprovechar cada oportunidad para verse mientras los padres del mayor se ausentaban, lo cual era bastante frecuente en ese último tiempo.

-Mi Cas- susurró sonriendo.

Se le había hecho una costumbre, observar las fotografías de su aventura por la ciudad hace varias semanas. Le gustaba mucho las expresiones de fascinación que tenía Castiel y la forma tan cálida en que sonreía cuando estaban juntos. Comenzó a cantar divertido cuando una mano en su hombro lo sobresaltó y se giró asustado.

-Mamá…

-¿Qué significa eso?

-Yo…

-Te dejamos muy claro que no podías ir a la casa de los Novak y mucho menos juntarte con ese chico.

-Lo sé…

-¿Hace cuánto lo estás frecuentando?

-Más de un mes…

-Dean.

-Lo siento mucho, mamá- dijo afligido- No debí mentirles pero me preocupa mucho Cas… esos sujetos son horribles y lo tratan muy mal solo porque tiene esos d—

-¿Esos?

-Es diferente a otros… pero ese no es el punto, Cas es un buen chico, mamá, si lo conocieras lo entenderías… Cas me hace feliz y yo a él.

-Dean.

-Hace unas semanas lo llevé a recorrer la ciudad… estaba tan feliz y emocionado- sonrió- No quiero dejarlo solo…

-Lo entiendo- suspiró acariciándole el cabello- Yo pensaba lo mismo de tu padre cuando lo conocí.

-¿Eh?

-Tus ojitos brillan cuando hablas de él y la forma en que acabas de sonreír, te gusta Castiel ¿Verdad?

-Yo…- se sonrojó un poco.

-No voy a regañarte, hijo, debes ser fiel a tus sentimientos y a lo que crees.

-Mamá.

-Y si Castiel es capaz de hacerte sonreír de esta forma, debe ser un muy buen chico.

-Mamá- se levantó a abrazarla- ¿Entonces no te enfadarás si estoy con él?

-No, Dean, no podría quitarte algo que te hace tan feliz.

-Mamá…

-Tengo una idea, la próxima vez que puedas salir con Cas, tráelo a cenar.

-¿De verdad?- Mary asintió- Pero papá…

-No te preocupes, yo me encargo de John.

-¡Entonces lo haré! Muchas gracias, mamá.

-¿Terminaste tus deberes?

-Sí, mamá, ¿Sammy ya regresó?

-No aún- dijo preocupada- Ya es tarde, me envió un mensaje hace media hora diciendo que llegaría pronto pero está tardando.

-Iré a encontrarlo al paradero del autobús- el rubio apagó la computadora y se colocó una chaqueta.

-Sí, ten cuidado, cariño, ya oscureció y es peligroso.

-No te preocupes, mamá, recuerda que sé defensa personal, traeré a ese enano sano y salvo.

-Dean- sonrió.

-Regreso pronto.

El rubio se dirigió hasta la parada del autobús que estaba a dos cuadras de ahí y se percató que su hermano estaba hablando muy a gusto con el mismo sujeto que apareció para amenazarlo y que se alejara de Castiel. Frunció el ceño muy enfadado antes de dirigirse hacia ellos.

-¡Sam!- éste se volteó tenso.

-Dean… ¿Qué haces aquí?

-Mamá se preocupó porque no llegabas- siseó- ¿Qué demonios haces con este bastardo? ¿Ya olvidaste que este sujeto me amenazó? ¿Quién demonios eres?

-No le daré explicaciones a idiotas, nos vemos, Sammy.

-¿Sammy? ¿Qué ocurre entre ustedes dos?- lo detuvo por el brazo- ¿Por qué te tomas tantas confianzas con mi hermano?

-Dean basta- pidió el menor apartándolo- Vete, Gabe, yo arreglo esto.

-¿Seguro, Sammy? Puedo encargarme de este rubio idiota.

-No le digas así a mi hermano- suspiró.

-¡No te escaparás bastardo!

-Adiosito, idiota.

Ante el asombro del mayor de los Winchester, el desconocido desapareció frente a sus ojos. El castaño le indicó que se sentaran y comenzó a explicarle todo lo sucedido, como se había vuelto a encontrar con ese sujeto, Gabriel y como ambos terminaron reuniéndose con más frecuencia.

-¿Por qué me lo ocultaste?

-Sabía que no reaccionarías bien si te enterabas.

-¡Ese bastardo me amenazó! Y estoy seguro que quiere hacerle algo a Cas.

-No, Dean, Gabe no es malo.

-¿Y cómo estás tan seguro?

-Lo sé, este tiempo lo he conocido mejor y creo en sus palabras.

-Sam…

-Por favor, no te pido que confíes en él pero hazlo en mí.

-Mierda- se levantó molesto- Bien, voy a hacerlo pero por ti, no por ese idiota.

-Gracias, Dean.

-Ahora, regresemos a casa, mamá nos espera.

-Sí.

Esa misma noche el rubio llamó a Castiel para contarle lo ocurrido con su madre y la invitación que le hizo. Sabía que no sucedería pronto pero se alegró bastante cuando el menor aceptó ir cuando tuviera la ocasión.

No fue hasta un mes después, que los padres del moreno se ausentarían por el fin de semana, éstos parecían convencidos de que ya no continuaban frecuentándose, así que las cosas habían vuelto a una relativa calma y tampoco golpeaban al mayor. Esa misma tarde, después de asegurarse que el matrimonio se marchó de casa, se coló hasta el jardín contiguo para ir a buscar a su amigo.

-Pasa.

-¿Estás listo, Cas?

-Me cambiaré de ropa y vamos.

-Estás muy lindo así- dijo tomando sus manos- Me gusta cómo te ves.

-Dean- sonrió.

-¿Ha estado todo bien?

-Sí, bastante tranquilo, no han vuelto a lastimarme.

-Me alegra oír eso, Cas- lo abrazó sonriendo y besó su cuello.

-Dean- se rio.

-He extrañado mucho estar de esta forma contigo.

-Yo también, Dean, hablar por teléfono no es suficiente para mí.

-Es mejor que vayas a cambiarte de ropa, cenaremos pronto.

-Sí.

El moreno regresó al cabo de unos breves minutos y el rubio lo besó antes de tomar su mano para llevarlo hasta su casa. Sabía que el mayor problema sería explicarle todo lo ocurrido a su padre y que éste no se enfadara.

-Dean- lo detuvo afuera de la puerta- ¿Seguro que está bien…? No quiero incomodarlos… y tus padres…

-No te preocupes, fue mamá quien me dijo que te invitara a cenar con nosotros, ella sabe todo.

-¿Todo?

-Sí…- carraspeó sonrojándose un poco- Sabe que… estoy enamorado de ti…

-¿Y qué opina al respecto?

-Nos apoyará- respondió sonriendo con timidez- Ella se alegra con verme feliz…

-Tu mamá es una buena persona, Dean.

-Es la mejor.

Ambos entraron y dejó al moreno en el living mientras iba a buscar a su familia para avisarles que ya llegó su invitado. No podía negar que se encontraba un poco nervioso de como reaccionarían y por sobre todo, no quería que el mayor se sintiera mal.

-Mamá, Sammy, él es Castiel Novak, nuestro vecino- el aludido se levantó para estrechar sus manos.

-Un gusto conocerlos.

-Yo soy Mary- dijo la rubia ignorando su saludo tan formal para abrazarlo- Me alegra mucho que estés aquí, Cas, Dean me ha hablado mucho sobre ti.

-Demasiado, a veces no hay como callarlo- el más alto estrechó su mano amistosamente- Yo Soy Sam, su hermano menor.

-No se burlen de mí- pidió el Winchester mayor en un puchero- No les hagas caso, Cas… es cierto que les hablé sobre ti… hace bastante tiempo… y Sammy siempre me escucha hasta que se queda dormido…- se sonrojó ante la risa de su familia- ¡Ya basta! No me molesten…- se cruzó de brazos.

-No te enfades, Dean, me gusta mucho saber que te intereso así… yo hubiera hecho lo mismo si tuviera con quien platicar.

-Ahora me tienes a mí- dijo tomando su mano.

-Tranquilo, hermanito, no te coloques cariñosito frente a nosotros.

-Cállate, enano- bufó- ¿Está lista la cena, mamá? Cas está fascinado con tu comida.

-¿De verdad?- preguntó sonriendo.

-Es deliciosa…- respondió con timidez.

-Qué bueno saberlo, porque hice bastante para que te repitas si quieres- lo tomó de la mano llevándolo a la cocina- Dean come mucho, puede devorar hasta cuatro platos.

-¿Tanto?

-Es un comilón, y ni te cuento como se coloca cuando le preparó una tarta, esos postres desaparecen si nos los escondo bien para la cena- el moreno se rio.

-¡Mamá! No me avergüences con Cas- pidió sentándose junto a su amigo.

-Es cierto- la apoyó el más alto divertido- Una vez, mamá preparó una tarta para cenar pero faltaba algo y fue a comprar a la tienda que hay dos cuadras de aquí pero cuando regresó, no había rastros de la tarta, Dean se la devoró en menos de diez minutos.

-Jajajajaja.

-Es por eso que mamá comenzó a ocultar esos postres.

-Ya basta, enano o te avergonzaré también.

-John debe estar por regresar, así que cenaremos pronto.

El rubio había conseguido relajarse, ya que su madre estaba conversando animadamente con Castiel, al igual que Sam y su amigo parecía muy a gusto con ellos pero su cuerpo se tensó cuando escuchó el ruido de la puerta.

-Ya llegó- dijo Mary yendo a recibirlo.

-¿Estás bien, Dean?- preguntó el moreno.

-Eso creo…

-Ya estamos todos- dijo la rubia- Mira, cariño, tenemos una visita especial hoy.

-¿Qué hace él aquí?- preguntó cruzándose de brazos.

-Viene a cenar con nosotros.

-¿Volviste a desobedecerme, Dean? Te dejé muy claro que no volvieras a esa casa o a juntarte con ese chico.

-Pero papá.

-¿Ya olvidaste el escándalo de la última vez?

-John, por favor, eso fue un malentendido.

-No, Mary, le dije muy claro que no lo quiero cerca de alguien de esa casa.

-Ven, cariño.

-Pero.

-Vamos, hazme caso- sonrió- Comiencen a cenar sin nosotros, chicos.

Los dos mayores se marcharon y el rubio suspiró cansado pero se calmó un poco al sentir como el moreno le acariciaba el cabello con suavidad. No quería que su padre dijera o hiciera algo que lastimara a su amigo.

-Perdona a nuestro papá- pidió el castaño- Es algo estricto pero no lo hace con mala intención.

-Está bien, Sam, es comprensible que reaccione así.

-Pero no debió decir esas cosas, tú eres muy diferente a tus padres- alegó el más alto- Y me agradas bastante.

-Sam…- sonrió un poco.

-A ti te gusta Dean ¿verdad? Ustedes están juntos- ambos se sonrojaron un poco- Jajajajaja, lo sabía, se ven demasiado cómodos juntos, me alegra que mi hermano esté contigo, es algo idiota a veces y tiene un serio complejo de hermano.

-¡Sammy! No me molestes…

-Él no suele pensar antes de actuar pero es un chico genial, así que cuídalo mucho.

-Claro que lo haré, Sam, quiero mucho a Dean- éste sonrió con timidez.

-Yo también te quiero, Cas…

-Te has puesto tan rojo, Dean.

-Cállate, enano.

-Idiota.

-Perra.

""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Castiel no podía negar que se encontraba nervioso por la cena en casa de los Winchester. Tenía muy claro los sentimientos del rubio pero no quería incomodar a su familia al estar ahí. Rápidamente, sus pensamientos fueron equívocos, ya que Mary y Sam fueron muy amables con él y bastante cálidos en su recibimiento pero con la llegada de John, las cosas se colocaron algo tensa y la pareja fue a hablar a otro lugar.

-Vamos a comer- propuso el castaño- Mamá hizo un pescado delicioso.

-Es mi favorito- dijo el rubio salivando.

-Ayúdame con esto, Dean.

El moreno observó fijamente al rubio, sin perder ninguno de sus movimientos mientras mantenía una pequeña sonrisa en sus labios. Le gustaba mucho estar cerca de él y también los momentos que pasaban a solas en su habitación.

-Aquí tienes, una deliciosa cena para el guapo chico de ojos azules- dijo antes de darle un beso en la mejilla.

-Gracias, Dean.

-No coqueteen- pidió el menor divertido- Mamá no tendrá problemas con eso pero ya sabes cómo es papá.

-Sí- suspiró- Se comporta como alguien del siglo pasado.

-Dean.

-Vamos a comer, creo que demorarán.

Estaban en medio de una amena conversación cuando el matrimonio regresó a cenar con ellos. John no dijo una palabra durante la comida, aunque era muy obvio para él que no estaba de acuerdo con su visita y lo que menos deseaba era provocar problemas en esa agradable familia. Cuando terminaron de comer, se levantó tomando su chaqueta.

-Cas- lo llamó el rubio.

-Debo irme, muchas gracias por la comida, estaba deliciosa… fue un gusto conocerlos… y siento mucho las molestias.

Se marchó por el pasillo pero Dean lo alcanzó en la entrada y lo detuvo por la muñeca antes de girarlo con cierta brusquedad para besarlo. El moreno se resistió los primeros segundos pero luego correspondió su gesto.

-No tienes que irte de esa forma.

-Pero…

-Lo sé… por favor perdona a mi papá…

-Está bien, no debí venir- dijo mirando el suelo- Tienes una familia increíble, Dean… unos padres que te adoran y un hermano menor que te quiere mucho…

-Cas.

-No quiero arruinar eso.

-Y no lo harás, yo quiero estar contigo, Cas, pensé que lo tenías claro.

-Lo sé… y yo también quiero eso, Dean pero si voy a causarte problemas… prefiero alejarme…

-No, no lo hagas, mi papá es un idiota.

-No lo es- respondió tomando su mano- Él está preocupado por ti y eso demuestra lo mucho que te ama.

-Cas.

-Aún cuando puedan discutir… él te quiere mucho… tienes una familia muy cálida, Dean… sé que no es algo bueno pero creo que… siento un poco de envidia por eso.

-Cas- el menor lo abrazó sonriendo- Esos sujetos no tienen idea del maravilloso hijo que están perdiendo y todo el cariño que no te dan, yo te lo daré mil veces cada día.

-Dean.

-Y te querré tanto que no necesitarás que ellos lo hagan- el moreno lo abrazó con fuerza- Tú no eres como ellos y cuando cumplas la mayoría de edad, podrás hacer lo que quieras sin que te lo impidan.

-Quiero estar contigo, Dean…

-Entonces tendrás que quedarte, Castiel- ambos se giraron hacia John- Voy a hacer lo que sea necesario para cuidar de mi familia y ya que tienes cierto interés en mi hijo- carraspeó un poco- Seré yo quien tenga la última palabra y primero debo conocerte más antes de decidir si eres adecuado para Dean.

-No soy un niño, papá- dijo el rubio en un puchero.

-Tengo entendido que tus padres regresarán en dos días, así que puedes quedarte esta noche.

-¿Eh?- exclamó el aludido sorprendido.

-No me malentiendas… es que sería muy irresponsable dejar a un niño solo en casa… además, tenemos un cuarto de invitados que puedes usar.

-¡Genial!- celebró el rubio entusiasmado- Gracias, papá.

-Ahora vayan a la cama, tienes deberes que hacer antes de acostarte, Dean.

-Sí, vamos, Cas, te enseñaré la habitación y me puedes ayudar con mis tareas, hay cosas que no entiendo y el nerd de Sammy siempre me regaña cuando me explica.

-Es porque nunca me escuchas- respondió en un berrinche el menor.

Castiel tomó la mano del rubio y éste lo llevó hasta su habitación para que le ayudara con los estudios. El moreno estuvo explicándole por más de una hora y fue al baño por unos minutos pero cuando regresó con la intención de que el menor le indicara su cuarto, lo encontró dormitando sobre la cama.

-Dean, quítate la ropa.

-Mmm…

-Dean- al no obtener una respuesta coherente, lo desvistió él, dejándolo solo con el bóxer e iba a cubrirlo con las tapas pero fue tomado por la muñeca y jalado a la cama- Dean…

-Mi Cas...- susurró antes de acomodarse contra su cuerpo y sonrió entre sueños.

-Dean… supongo que no habrá problemas si dormimos juntos.

Se acomodó junto al rubio quitándose parte de la ropa y le rodeó la cintura con un brazo. Le gustaba la calidez de la familia Winchester y aún cuando sabía que por más que lo deseara sus padres jamás serían así, no se sentía triste porque tenía a Dean y éste le daba todo el amor, cariño y cuidado que necesitaba. El rubio era la familia que deseaba.