Aquí vengo de nuevo. He estado algo de bajón últimamente así que no me pidáis mucho hoy. Es por eso y por el examen de esta semana por lo que no pude colgarlo antes. Aún así espero que me perdonen.
Por eso traigo un capítulo más romántico.
A partir de ahora, Sanji y Nami no serán tan parecidos como en la serie… por supuesto que en mi fic seguirán igual… no sé cómo decirlo… ellos, al estar enamorados serán mas comprensivos con el otro y más tiernos. Lo que no quita que Nami no aparezca más veces enfadada jajaja
Espero que lo disfruten hoy ^^
::::Reviews::::
Irene Roronoa: ¬¬ en este capítulo no me has comentado… esa te la guardo xD mañana te veo jaja (Los demás, no se preocupen que Irene y yo nos conocemos antes de fanfiction jaja no se piensen que me he enfadado con ella jaja Mmmm ¿o sí? xDDDD) Un beso Irene! y a ver cuando subes el próximo capítulo porque a este paso toca para Navidades jaja
Monii MuGiiWaRa: No te preocupes! ^^ no pasa nada porque sólo comentaras el primero. Lo que sí me hace feliz es verte por aquí de nuevo ^^ Digo a lo mejor sí que la lee, pero como fanfiction no te avisa de eso… Por lo que estoy muyyyyyy contenta de verte por aquí. Claro que te perdono… ¿Cómo no hacerlo? Fuiste mi primer review me sentí la persona más feliz del mundo xD Me parece increíble que te lo hayas leído todo de un tirón ^^ espero que te haya gustado tanto como para matarte bien como dijiste jaja. Como habrás visto siempre respondo a los reviews, así que si tienes alguna duda, sugerencia u otra cosa, dímelo ^^ Sí, Robin tiene mucha suerte ¿verdad? Jaja me pareció gracioso poner a Zoro como el que pillan xD como dijiste ya falta poco para que confiesen sus sentimientos... a lo mejor se ve en poco ^^ jaja te dejo con el fic. ¡Que lo disfrutes! Nos leemos ^^
Youko1: tu favorito antes era el 7, después pasó a ser el 8 y yo más bien creo que ahora será este, el nueve… De momento jajaja. Tus dudas se resolverán hoy ^^ todo lo que dijiste es verdad, Nami ya sabe que le quiere y no dudará más ante eso. ¿Cómo se comportarán de aquí en adelante? Mmm ya lo tengo todo un poco pensado… por cierto iba a meter la acción en este capítulo, pero es que parece ser que me enrollo y al final siempre lo dejo para el siguiente. Esta vez juro que en el próximo habrá 'guerra' xD A ver si te gusta el de hoy ^^ chao
drake: jaja gracias por seguir siempre conmigo en el fic ^^ me alaga mucho que decidieras lo de tu nombre solo para no liarme jajaja en serio ^^ Ya vamos más o menos por la mitad del fic por eso todavía te queda enganche para rato xD Lo que no sé es si escribir segunda parte o esperar a que me venga algo más de inspiración. Por eso no prometo nada, no quiero crear ilusiones si después no lo cumplo por lo que sea. Yo siempre cumplo. Así que ten paciencia conmigo jaja. Un saludo ^^
Larita: mujer, no fue nada para mí explicarte cosas. No estudio japonés pero gracias a One Piece me interesé por su cultura, idioma, costumbres y arquitectura. Tu pregunta, que el saber no ocupa lugar ^^ Me encantaría tener unas fiestas como las tuyas en mi ciudad pero no las hay. Tenemos otras más… religiosas. Es que si digo cuales son, de seguro se sabe donde vivo y quieras que no, eso de repartir mi lugar de residencia por internet, no me hace demasiada gracia xD El pasado de Sanji, bueno, mi pasado de Sanji mejor dicho, lo revelaré en el próximo cap. Como le dije a Youko1, habrá acción también ^^ Es muy importante no perderse el siguiente… todavía no está escrito, solo está en mi cabeza. Intentaré plasmarlo lo mejor posible ^^ De Robin y Zoro… bueno dijiste todo lo que pensé. La verdad me hizo gracia la escenita que creé cuando le dieron el empujoncito jajaja Con Franky también, pero él es que más lo quiere por sólo enseñar tras los dos años todos sus nuevos 'juguetitos' xD Lo del colgante, no me sentía muy inspirada, he estado algo de bajón como dije antes :P Lo de que ella se enfada mucho por esperarle Mmmm ya lo veremos ^^ jaja eso compruébalo tú pero creo que al menos no hay nadie muerto actualmente en la isla jaja Bye! ^^
Melibea del Toboso: El pasado de Sanji se revelará totalmente en el cap 11… es que me enrollo como una persiana escribiendo y cuando medoy cuenta me digo: ¡Para ya Laura! Jajaja Tu comentario no me ofendió ^^ agradezco si algo se ve mal y que me lo digan… Por supuesto que también me digan que está bien y os guste… mi meta es que os entretengáis y lo paseis bien como yo lo hago dando vida a todos para acabar con mi final feliz. Eso si que no tiene precio para mí. Además todos los que me seguís será por algo. Sé que te gusta pero intentaré mejorar lo que me dijiste ^^ Ah mira lo que dije al principio de todo, antes de los reviews. Mas o menos eso te lo explicará todo. Muchas gracias por todo ^^ Me alegro verte por aquí de nuevo. Disfruta con el cap de hoy ^^ nos leemos
Quiero hacerles saber de una genial historia que en el capítulo anterior se me olvidó decir: Fall in Love de Irene Roronoa: .net/s/7789608/1/Fall_in_Love
Gracias por su atencion. Esta serie pertenece al gran Eichiro Oda, y por tanto no son mis personajes. No plagiar.
¡Espero que disfruten! ^^
Capítulo 10 - Un comienzo inolvidable
Toc, Toc, Toc
Durante más de quince minutos su pie resonaba en el suelo. El tiempo que estuvo esperando por Sanji era insufrible, inaguantable.
Nami estaba sentada sobre un banquito situado cerca de los probadores. Había estado buscando qué comprarse. La tienda era realmente grande... y cara. Aunque, tratándose de ella, la pudo recorrer en un abrir y cerrar de ojos.
Había encontrado un par de vestidos bastante lindos, pero no llegaban a convencerle. Si esos mismos vestidos se los hubieran mostrado hace no mucho tiempo, ni se lo hubiera pensado. Hoy serían suyos. Pero entonces, ¿por qué no le llamaban la atención ahora?
Era bastante simple, le era imposible elegir nada que no fuera a gustarle al cocinero. Sabía que en realidad todo lo que ella hiciera, llevara o dijera, le encantaría. Fuera lo que fuese. Sin embargo, no tenerlo con ella a su lado le estaba matando. Jamás pensó que pudiera depender tanto de alguien.
Claro que los necesitaba a todos mucho, los quería como si fueran su verdadera familia. Ellos son hermanos, no de sangre, pero para ellos eso daba lo mismo. No tenía importancia.
No sentía lo mismo por uno de sus compañeros sin embargo.
Ahora que lo menciona...
¿Dónde demonios se había metido?
A no ser que... ¿Le habría pasado algo?
Nami ya estaba empezando a preocuparse...
Definitivamente no.
Era imposible.
Ella confiaba absolutamente en sus habilidades. Además no podrían tener en este instante problemas con la marina... No podrían… Acababan de llegar a la isla. Sabía que, aunque ya les quedó claro a los chicos por la regañina de antes, tenían mala suerte, pero tampoco tanta.
Eso ya pasaría castaño oscuro.
...
Y Sanji aún no llegaba.
... ¡Por Kami! ¿Cuánto más tardaría en fumarse un cigarrillo?... Bueno, siendo él podría durarle horas. Nunca sería capaza de dejar el tabaco.
Ahora bien, si tuviera que elegir, ya se sabe que entre eso o ella, no tenía alguna duda de cuál sería la elegida.
Nami sonrió ante tal suposición.
De todas formas siendo verdad, tardaba mucho. Ya empezaba a aburrirse sin su compañía.
Estando distraída con tanto pensamiento no notó cuando alguien se sentó a su lado. Lo que sí sintió fue una mano apoyada en su rodilla derecha. Este acto tan repentino la hizo saltar de la sorpresa.
Todo quedó en eso, en un susto.
Miró a la persona sentada a su lado.
Era Sanji.
Él mostraba una expresión de intriga. La verdad era que, al pasar por la entrada, le resultó extraño no escucharla regateando con el dueño del lugar. Algo raro le pasaba desde hace un tiempo. Al menos esperaba que no se hubiera enfadado después de lo que ocurrió entre ellos.
Pero de ahí a la reacción que ella tuvo, no se lo esperó.
-"¿Dónde has estado? Yo aquí esperándote y ¿tú por ahí de paseo?" le miró intentando parecer enfadada en lugar de triste y preocupada. Cosa que Sanji vio.
-"Eh... verás... es que yo..." no podía decirle la verdad, pero tampoco quería mentirle. Gracias a Kami que lo interrumpió.
-"Bueno, ya da igual. Ahora ayúdame con la ropa que elegir." Se puso de pie, se arregló el vestido y tomó a Sanji de la mano para empezar a tirar de él. Era ya hora de buscar las prendas.
Así estuvo arrastrándole, mientras él parecía recuperarse de la impresión.
-"¿Cómo?..." Se quedó estupefacto ante el comentario.
-"Pues eso, que no sé qué probarme. Quiero que me ayudes."
-"Nami, sabes que todo te sienta estupendamente. Cualquiera se te quedaría mirando embobado, llevaras lo que llevaras puesto." Le sonrió cuando ella miró hacia atrás.
-"Ya, pero es que..." De repente, el tirón de su mano cesó, sin embargo aún no la dejó ir. Pararon en mitad de un pasillo "es que... yo no quiero que me mire cualquiera. Solo me interesa lo que piense de mí un solo hombre". Le miró fijamente a su ojo izquierdo, el cual se amplió de la sorpresa. Esta mujer cada día le asombraba más.
-"¿Nami, quieres decir... tú... yo... es decir, que...?" Las palabras no salían bien de su boca, se habían quedado atoradas en su garganta y parecían no poder salir. Esperaba que conociéndose de tantos años, le entendiera, aunque el cocinero nunca había tenido esa actitud en frente suya. Realmente estaba muy nervioso.
Pero Nami solo se ponía cada vez más sonrojada y cuando iba a pedirle que repitiera lo que dijo para asegurarse ella también de sus sentimientos, el joven dueño de la tienda, muy bien formado por cierto, apareció justo a su lado.
-"Disculpen, ¿puedo ayudarle a usted y a su novia?"
Nami se le quedó mirando, era bastante guapo pero no podría superar a Sanji. El rubio no tenía nada que envidiar. Pronto dejó de mirarle por la vergüenza de ser llamada su novia en todos los lugares a los que iban.
Sanji respondió en su lugar.
-"Nosotros no somos pareja..." Con la mano que tenía libre se arrascaba su nuca, símbolo de nerviosismo. No quería hacer enfadar a Nami. Ya se sabe lo furiosa que se ponía a veces.
Pero al parecer ahora estaba equivocado. Nami no estaba enfadada, más bien se sentía triste, decepcionada, por lo que Sanji había dicho. A ella le pareció tan convencido cuando lo dijo que realmente le dolía el pecho, pensar que lo negara tan rápido.
-"... Nosotros no somos pareja porque nunca se lo he pedido. Yo siempre la he respetado y aceptado sus deseos. Si antes ella no quería que estuviera a su lado, lo comprendo, aunque me cueste en el alma, haré todo lo que quiera para hacerla feliz aún desde la distancia"
Momentos atrás cuando habló, la vio tan decepcionada que quiso hacerle ver que no lo dijo de la forma en que ella lo interpretó. Por eso, ahora la miró a los ojos y continuó diciendo:
"Sin embargo, me encantaría estar por siempre a su lado, si ella me aceptara"
-"Sanji, me estás preguntado si quiero..." no sabía cómo decírselo
-"... Si quieres ser mi novia" finalizó poniéndose de rodillas sujetando su mano todavía.
Nami nunca se sintió más feliz en toda su vida. Ni siquiera cuando su banda venció a Arlong. Se sentía flotar en una nube, su mente vagaba de un sitio a otro.
Sanji permanecía quieto esperando una respuesta.
-"Pues yo..." Esos nervios sólo hacían dudar cada vez más al cocinero, por lo que le apretó un poco las manos, de una manera suave para no dañarlas, transmitiéndole confianza.
-"Nami, olvida lo que te dije si no quie..." Ella le cortó dándole un abrazo por el cuello colocándose a su altura.
-"Claro que sí. ¡Me encantaría!"
Sanji nunca había visto actuar así a Nami... Era la primera vez, claro que no podía pensar con mucha claridez pues su cuerpo pegado al suyo sólo le hacía querer abrazarla para no soltarla jamás.
En estos momentos creía ser la persona más feliz del mundo.
.
Mentira.
.
No creía serlo, lo era.
.
Con ese pensamiento se separó un poco de ella y mirándola, adorando su belleza, colocó su mano en su mejilla para acercarla dulcemente a su rostro.
Ambos se aproximaron al otro radiantes de felicidad, lo cual podía confirmarse al verles unir sus labios sin dejar de formar una sonrisa.
Cuando estaban así ambos se sentían completos. Si la felicidad existía de una manera tan fuerte y completa, ellos ya la habían encontrado. Duraran o no, ese recuerdo no saldría por el resto de los tiempos de la cabeza de Sanji.
Tras el casto, pero cargado de emociones reprimidas, beso de la nueva pareja de tortolitos, éstos se separaron y se abrazaron de una manera necesitada. Necesitaban sentir al otro, necesitaban saber si lo que estaba pasando era real.
Sanji rezaba porque su mente no le estuviera jugando una mala pasada.
Había soñado tantas veces con este momento que ya no sabía si se cumpliría.
Todo su temor se fue cuando de verdad supo que no era irreal.
¿Cómo lo supo?
Pues el dueño de la rienda empezó a dar unas pequeñas palmadas como muestra de alegría por la pareja.
-"¿Ahora si puedo llamarlos como dije antes, no?" le sonreía.
Los dos salieron de su mundo y se pusieron de pie. Sanji colocó su brazo alrededor de su cintura.
-"Sí, ahora sí." le contestó Nami mirándole felizmente para cambiar al rostro de Sanji y compartir ambos una sonrisa.
-"Entonces, ¿quieren que les ayude o prefieren que les deje solos?"
-"Solos, por favor" respondieron ambos unísonamente.
-"Está bien, me voy. ¡Ah! Quiero que sepan que les hacemos un descuento por todo lo que compren" les dijo antes de empezar a caminar.
-"¿A qué se debe?" Nami estaba un poco confundida. Nunca se lo ofrecieron antes sin regatear.
-"Tómenselo como un regalo por el comienzo de su noviazgo" Y se marchó.
Ambos se quedaron sólos.
-"Bueno, pues pongámonos en marcha, dentro de poco será la hora del almuerzo"
-"Sí vamos, ahora no tendrás que ayudarme"
Se fueron por toda la tienda buscando algún vestido que le gustase.
Cuando encontraron varios fueron a los probadores donde se encontraron tras su vuelta de fumarse el cigarrillo.
-"Tú espérame aquí, mientras que yo me los pruebo todos... No vayas a marcharte ehhhh"
-"Por supuesto que no Nami-swan" le contestó con tono cantarín pero sin su famoso ojo de corazón.
-"Está bien, voy dentro. Dámelos" Dicho esto, Sanji se los entregó y esperó sentado hasta que por fin Nami salió con el primero de ellos puesto.
Era de color rojo, con tirantes casi resbalándole por sus hombros. Llevaba algo de pedrería y algunos toques de negro.
-"¿Que tal este?" dijo Nami al salir. Ella empezó a andar hacia él viendo que no decía nada. Se había quedado mudo.
-"¡Ay! ¿Por qué me has pegado Nami?" habló Sanji sobándose la cabeza.
-"Eso te pasa por no echarme cuenta. Ni creas que por ser ahora novios, eso cambiará" Se cruzó de brazos intentando parecer enfadada. ¿Cómo era posible que estuviera probándose la ropa para él y que no le dijera nada?
-"Pero si yo siempre estoy mirándote Mellorine" se levantó y la agarró de su cintura.
Ante esto Nami se sonrojó por tal acto en público (aunque actualmente eran los únicos clientes de la tienda).
-"¿Y por qué no me dices nada?" seguía evitando su mirada.
-"Porque no hay ninguna palabra en el mundo que pueda describir tu belleza, ninguna palabra puede demostrar lo que siento al verte solo para mí. Tu est magnifique" Terminó hablándole en francés, su querido idioma del amor.
A ella le recorrió un dulce escalofrío por todo su ser y no pudo hacer más que mirarle, colocar sus manos en el fuerte pecho del cocinero y darle un tierno beso.
-"Gracias" le sonrió "Entonces ¿te gusta este?" se alejó un poco para que la viera.
-"Sí, pero..." se colocó un dedo en la barbilla.
-"¿Pero... qué?" le hacía gracia verlo de repente tan serio.
-"Aún faltan algunos vestidos más" le guiñó el ojo pícaramente y Nami rió.
-"De acuerdo, de acuerdo, lo he pillado. Me probaré todos los demás, pero solo por ser tú" le devolvió el guiño y se volvió a meter dentro.
Pasaron veinte minutos y ya se probó todos los vestidos. Para colmo a Sanji le gustaron todos. Le quedaba uno más y acabaría con toda la pila que escogieron.
Era de color rosa. No era su color favorito pero tampoco le hacía ascos.
Cuando salió, Sanji estaba mirando en un pasillo algo.
No podían perder mucho más tiempo así que le llamó.
-"¡Sanji! Ya me lo puse, ¿puedes venir?"
-"Voy inmediatamente Nami" y se plantó allí frente suya en un abrir y cerrar de ojos.
-"Este es el último, ya no tengo más. ¿Cuál cojo?"
-"El primero era genial"
-"Sí pero la verdad estaba buscando otro aparte de ese, en otro color que llevo queriendo desde hace tiempo. El que tenía se me estropeó."
-"Mmm y ¿qué color es ese?" contestó sonriendo, pues ya sabía la respuesta.
-"¿Te acuerdas de esa falda que tenía cuando nos conocimos?" Él asintió. "Pues era un vestido de Bellemere. Yo lo quise arreglar, haiéndolo un poco más a mí y lo convertí en una falda. Entonces desde hace un tiempo, ya no me queda bien, y como en la isla nube que estuve no habían tiendas para chicas, no pude comprarme uno parecido" Confesó tristemente.
-"Eh, no quiero verte así. Ve quitándote ese vestido y no salgas de ahí"
-"¿Qué pretendes pervertido?"
-"No pienses cosas que no son... Tu duda me ofende..." hizo un puchero.
-"Yaaaa está bien, pero que sepas que te tomo la palabra" y volvió para cambiarse.
Sanji fue donde estaba antes y cogió lo que estaba mirando. Al ir de nuevo a los probadores se encontró con unos zapatos que harían perfectamente a juego con lo que tenía pensado. Por eso mismo se los llevó también.
Nami ya terminó y estaba esperándole. ¿Cuántas veces más tendría que hacerlo hoy? Bueno, el resultado fue para mejor. No podía creerse que era la novia del guapísimo Sanji Kuroashi (pierna negra).
De repente, un brazo salió de la nada de entre las cortinas que la separaban de la tienda. Por la manga del brazo vio que era Sanji así que asomó la cabeza por fuera para dedicarle algunas 'hermosas' palabras.
-"¿¡Se puede saber qué crees que estás haciendo! Estoy en ropa interior, ¡¿para qué me das ese susto? ¡Por Kami!"
-"Eh no pretendía asustarte. Lo siento" se quedaron ahí unos segundos sin decir nada hasta que el cocinero empezó a hablar. "Bueno, ¿no te vistes? Pensé que querías el vestido."
-"Eres un pervertido, no me cambies de tema... ¿Por qué metiste ahí tu mano?"
Sanji empezaba a alucinar. La furia de esta mujer le cegaba de todo lo demás. A pesar de ello sabía cómo era desde un principio, por tanto no le afectó demasiado.
-"¿No me dirás que no has visto lo que traje?"
-"No me tomes el pelo" volvió a introducir la cabeza "tú no has traído n..." se quedó sin habla. Allí en su mano sujetaba una percha de la colgaba el vestido que siempre había querido.
Lo tomó y Sanji pudo sacar el brazo que estuvo durante la charla en el aire aguantando el peso de la prenda.
Sin decir nada se alejó y se sentó a esperar.
En pocos segundos la cortina se corrió a un lado dejando ver a la mujer más bella en la faz de la tierra. El vestido le quedaba de escándalo. Era muy arreglado y a la vez casual. Podría llevarlo siempre sin tener que preocuparse de a donde se dirigían.
Además quedaba muy bien emparejado con su pelo que era exactamente del mismo color. Así parecía tener la piel de porcelana y Sanji estaba de nuevo embobado.
-"Siento todo lo que te dije antes. Es solo que nunca he ido de compras contigo así..."
-"¿Te refieres como una pareja, no?"
-"Sí, antes yo solo te gritaba y tú seguías haciendo lo mismo. Daba igual lo que te dijera o hiciera. De verdad que siento mucho todo lo que te he hecho pasar."
-"No me importa. Todo ha valido la pena" sonrió de lado y la observó de arriba a abajo "Incluso que se te rompiera el anterior 'vestido' para comprarte este otro"
-"¿Comprármelo? ¿Eso significa que te gusta?"
-"No me gusta el vestido en sí, me encanta que tú lo lleves puesto. Estás hermosa"
-"Hermosa ¿eh? Tú siempre lo estás con ese traje"
-"¿Te parezco hermosA?" realmente no quería recordar esos dos años en la isla Kammabakka pero le encantaba ver la risa que le hacía a su pelirroja cuando comentaba cosas como estas.
-"Sabes lo que quiero decir" seguía riendo.
Él asintió con la cabeza.
-"Por último, te falta esto" le enseñó los zapatos que cogió anteriormente y la llevó al asiento para empezar a colocárselos en sus pies.
Tenían un tacón que hacía resaltar aún más su figura. Cosa que a él le dejaba cada vez más sin aire.
-"Todo queda estupendamente Sanji. Muchas gracias. Me gusta tanto que me encantaría llevarlo puesto para marcharnos ahora al pueblo, y que todos vieran lo bien que acompaña esta chica tan hermosa, como tú siempre me dices, a su novio… Buen, al menos esta noche podré usarlo. ¿No te parece?"
A Sanji se le ocurrió una maravillosa idea. De todas formas quería llevarla a comer a un lugar especial. Se fue a la recepción y le dijo en voz baja algo al dueño. Él asintió con la cabeza y fue al lado de su novia.
-"Cuando quieras nos vamos"
-"Un segundo me cambio y ya nos v..."
-"Puedes llevártelo puesto"
-"¿Lo dices en serio?"
-"Por supuesto. Tus deseos siempre son órdenes para mí."
-"Sanji, te amo" y le abrazó.
-"Y yo. Te amo mi dulce Mellorine." la besó.
Después guardaron la ropa que llevaba Nami en una bolsa y él pagó el vestido naranja, negro y los zapatos.
Ambos salieron de la tienda cogidos de la mano y rumbo a comer a un restaurante que a Sanji le llamó la atención.
Por el camino, a Sanji le pareció ver algo raro desde un punto más atrás de la calle, pero sólo vio una mujer gritando a unos, por lo que parecían, bandoleros no prestó mucha importancia.
Nami lo zarandeó para preguntarle a dónde iban pero él solo señaló con la cabeza a dicho sitio.
Era un lugar refinado y por lo visto, tenían reservada una mesa a nombre del rubio.
Nami se le quedó mirando.
-"¿Qué? ¿No creerás que tardé tanto solo para ir a fumar?" sonrió y tiró de ella en dirección a la mesa.
-"Eres increíble" le dijo cuando se sentó gracias a la ayuda de Sanji, que amablemente le separó la silla de la mesa y después la arrimó.
-"Tú me haces serlo"
Ella le sonrió y tomó la carta del menú… A decir verdad, solo conocía algunos platos, todo por supuesto a las creaciones de Sanji. Otros nombres le sonaban… claro, sólo escuchaba al rubio cuando le interesaba… Eso cambiaría a partir de ahora.
¿Para qué engañarnos?
Era Nami. Si no había dinero por en medio, difícilmente prestaría toda su atención.
El rubio se le quedó mirando. Sabía que no tenía ni la menor idea de qué pedir para comer. Por eso le echó una mano.
-"Hay platos exquisitos. Estoy seguro de que te gustarán. Por ejemplo, podemos pedir de primero 'Ensalada Niçoise' y de segundo 'Coq au Vin'. El postre da lo mismo, todo es estupendo"
-"Me parece genial. Tú eres el experto ¿no? Además si algo pasara, tú serías el primero en probarla" Rió.
Entre risas y demás, llegaron al tema de cuando se conocieron.
Sanji dudó si contarlo o no, pero finalmente se decantó por lo primero.
-"Nami, creo que no debería ocultar mi pasado. Al menos no a ti."
Ella acariciaba su mano por encima de la mesa para tranquilizarle.
-"Siendo todavía un niño, trabajaba de aprendiz de cocinero en un barco de lujo, cuando este fue abordado por la tripulación del capitán Zeff "Pierna Roja". Durante el abordaje, me caí al agua, lo que me hizo perder el conocimiento. Tuve la suerte de ser rescatado por Zeff. No le caía muy bien, al igual que él a mí tampoco. Pero parece ser que, debido a que yo compartía su sueño de encontrar el All Blue, me salvó."
Sonrió ante el recuerdo de su sueño.
"Al recobrar el conocimiento, desperté en una isla de roca con él, quién me contó que ambos barcos fueron tragados por el mar a causa de la tormenta. Éramos los únicos supervivientes. Entonces me dio un saco de comida pequeño y él se quedó el saco más grande, ya que me dijo que él necesitaba más comida por ser mayor. Tras muchos días interminables en la isla, un barco pasó cerca de la isla y le hice señales pero este no respondió y se marchó. Luego de unos setenta días solo, fui a ver al viejo y vi que tenía su saco aún lleno. Cuando lo rajé para coger algo me di cuenta que solo habían tesoros... Entonces pensé ¿qué comió en todo ese tiempo?"
Nami no sabía que pasó todo ese dolor siendo pequeño... No era lo mismo que le ocurrió a ella, pero sentía que toda esa desesperación sería demasiado para ella. No creía haber durado ni cuatro días allí.
"Me di cuenta de que a Zeff le faltaba su pierna derecha. Por eso, para no morir, se la arrancó con una piedra y se la comió (en el manga). Zeff me contó que se la comió, para que en un futuro próximo yo fuera al Grand Line y encontrara el All Blue. Así, después de tanta hambre como pasamos, al viejo zorro se le ocurrió la idea de crear un restaurante en el mar y yo claro le ayudaría. Estuvimos 85 días allí metidos. Fue un infierno."
-"Lo siento mucho" dijo soltando una lágrima.
-"No quiero verte llorar por mí. Nunca. No me lo merezco." Borró la lágrima de su cara con el pulgar.
-"Eso no es verdad. Te mereces mucho más" le sonrió dejando atrás el lloriqueo.
-"Te amo mi amor."
-"Yo... yo también te amo." le encantó escuchar cómo le llamó. Le hacía sentir feliz y segura a su lado. Dudaba mucho que a partir de entonces se sintiera insegura.
Salieron del restaurante y por supuesto Sanji pagó... Nami estaba alagada pero tampoco era justo que le regalara los vestidos, zapatos y se encargara de la cuenta... Quizás le quitara todas sus deudas... Después de todo era ahora su novio y tampoco iba a estar tratándole como siempre.
Otra cosa que empezó a influirle en su manera de verle fue la de su pasado. Quiso preguntarle por lo que le ocurrió antes de unirse a aquel barco de lujo y encontrarse con Zeff, pero la tristeza se apoderó de ambos. Sería mejor dejarlo para otro momento. Tenían todo el tiempo del mundo.
Nada más salir del restaurante, se dirigieron frente al parque donde encontraron antes a los chicos. Sabían que no estarían allí. Lo más seguro es que ya estuvieran comiendo en el barco.
No había casi nadie allí. Solo una pareja y varias personas marchándose.
Se sentía afortunado de estar a solas con Nami, sin aguantar a toda la tripulación.
Ella le hacía olvidar todo. Cómo respirar. Cómo caminar. Cómo... ¡ahí va!
Antes cuando estaban en la tienda se le olvidó.
Bueno, ahora también era un buen momento.
Estaban apoyados en la barandilla de un pequeño puente, muy típicos de Japón. Servía para cruzar un riachuelo de aguas cristalinas que pasaba por la ciudad.
Ella miraba su reflejo en el agua. Él en cambio le observaba detenidamente.
-"Nami"
-"¿Mmm, dónde quedó lo de amor?" dijo riendo pícaramente.
-"Si tanto te gusta... Puedo llamarte por el resto de mi vida así..." la abrazó por detrás mirando junto a ella sus reflejos sonrientes. "¿Sabes? Te ves hermosa, pero creo que aún te falta algo" Se apartó un poco y le colocó un collar desde donde estaba.
Nami, cuando lo vio, no pudo hacer otra cosa que sollozar.
Nada más terminó de ponérselo la giró por los hombros y besó sus mejillas mojadas.
-"Siempre te hago llorar. Espero que esta vez sea de felicidad"
-"¿Cómo no iban a serlo? Eres tan encantador, tan romántico... No puedo hacer otra cosa más que quererte." Su mirada viajaba desde el colgante hasta él. "Es precioso... ¿Cuándo...?"
-"Ya te lo dije... No tardé tanto, solo para ir a fumar" ^^
El collar estaba hecho de plata, y su contorno se bañaba en oro. Tenía la forma de su tatuaje. La verdad es que ella nunca pensó en hacerse uno igual. Siempre le gustó tenerlo ahí para hacerle olvidar el sufrimiento de haber vivido una época cómo la que tuvo con los tritones.
Era precioso. Dudaba mucho que si ella se lo hubiera comprado… más bien dicho, casi robado de precio al joyero, tuviera un valor tan importante para ella, como lo tenía ahora.
Oficialmente, este hombre la enloquecía. Fue todo un detalle de su parte pensar en honrarle con tantos regalos el día de hoy.
Nami seguía sujetando el colgante con las manos para ver que Sanji lo giraba y mostraba una inscripción que bordeaba por detrás la forma del colgante, haciendo una especie de espiral.
El mensaje iba de fuera hacia dentro diciendo:
'Dudo de muchas cosas. Del universo, de la verdad como mentira. Pero no dudes jamás que te amo.'
Le miró llorando aún más que antes y solo pudo devolverle su afecto con el beso más dulce pero apasionado que nunca se ha visto.
Sanji puso la frente contra la suya y dejó sus narices rozándose, mientras decía tocando sus suaves labios.
-"Te amo"
-"Yo también te amo"
Y acabaron abrazándose
Sería un comienzo inolvidable.
Sin embargo, no muy lejos de allí, unas sombras contemplaban a la feliz pareja mientras sostenían un cartel de La Gata Ladrona…
