Disclaimer:
Demashitaa! Powerpuff Girls Z y sus personajes no me pertenecen.
Solo la trama.
Capítulo 8: Sofocar; ira o… lamento.
'Algo extraño está ocurriendo no me gusta para nada la mirada de esos tipos, je, ya parezco una mujer con eso de "intuiciones femeninas" no, no lo creo. Ha de ser la cruda'.
— ¡Hey! ¿A dónde vas? tu lugar es en el otro tráiler— Menciono otro tipo de apariencia fea, este era demasiado delgado y con la cara demacrada. Butch obedeció a regañadientes, ¿Por qué tendría que subir a otra caja de tráiler si la otra un no se llenaba? Cuando estaba a punto de subir descubrió que había el doble de personas que en el otro tráiler. Con dificultad y de mala gana subió a dicho transporte.
Con la mirada trato de encontrar como mínimo un espacio libre en el suelo, pero aquel "lugar" parecía un gallinero. Sin otra opción tuvo que quedar de pie recargando sus manos contra el metal del tráiler.
La mayoría de los que se encontraban ahí dirigían su mirada hacia su persona. Solo lo observaban con odio y otros aunque suene raro; lo miraban con gusto a excepción de algunas mujeres, quienes no dejaban de comerlo con la mirada. 'Esta puede ser la peor decisión en mi vida' Pensó. Sin embargo ya no era ni la hora, ni el momento de retractarse.
Su decisión era definitiva.
El camino empedrado por donde debía conducir el dueño de la camioneta, la cual jalaba la caja de tráiler desvió su rumbo y condujo atreves de un terreno baldío. Las llantas de aquella unidad apenas podía con las rocas que se atravesaban en su camino, provocando que los "pasajeros" que iban de pie se zangolotearan, y algunos perdían el equilibrio cayendo encima de los demás.
Para la mala suerte de Butch alguien de mayor complexión que el término pisándole el pie. — Pinche viejo gordo, me has pisado— Reclamo al señor quien se encontraba tratando de mantener el equilibrio sujetándose del techo.
— Si quieres caigo encima de ti. Así habrá más espacio en este nido de víboras— Gruño.
Butch en otro momento no permitiría que siquiera le reclamaran algo. Si comenzaba una pelea en esa caja de carga humana como si fueran animales, seria echado. Bien, eso no le preocupaba: más espacio para él ¿no? Lo que lo tenía con pendiente era el quedar en cualquier parte del desierto, donde no conocería la dirección a la cual ir.
Él oji-verde ya había tomado una decisión, con dificultad alzo el puño dispuesto a golpear aquel hombre. 'Comienza una pelea y tal vez te maten entre todos' desvió su puño hacia su nuca y rasco. – Si caes encima de mi ¿no aplastaras a los otros? Piénsalo, aquí no somos los únicos— Butch tenía razón, el transporte fue golpeado por fuera con el puño del chofer, dando a entender que no hicieran ruido, por no decir que dejaran de hacer desmadre. Ya tenían arto al chofer de cabello revuelto, y tan delgado que pareciera que tuviera anorexia.
La temperatura aumentaba cada segundo, la caja del tráiler al ser completamente cerrada, no permitía que el calor saliera. A excepción de una ventana entre abierta que permitía la entrada de oxígeno. Las personas sentían rostizarse. Nadie se movía como antes, cada roce contra otra persona quemaba, ardía; se sentían asfixiados. De todas las personas que se encontraban dentro, solo había un niño.
— Quiero ver a mi papá— Menciono el niño a la que parecía ser su madre, una mujer de aspecto amable con el pelo largo color canela. — Espera un poco— Fue lo único que menciono su madre, mientras lo abrazaba, evitando que fuera aplastado por alguien más.
Butch busco en el bolsillo de su pantalón y checo la hora desde su celular, el cual ya no tenía señal; 'Mierda, porque me pasan estas chingaderas' eran apenas las once de la mañana, casi medio día. Él sentía que enloquecería en cualquier momento; no comprendía porque había pasado tanto tiempo desde que el tráiler partió y aun no llegaban, pero de algo estaba seguro hace seis horas que la unidad dejo de moverse, pareciera que no hubiera nadie conduciendo. Media hora más tarde los zangoloteos comenzaron. 'Ese imbécil se había quedado dormido, como él no está en este gallinero'. Farfullo en sus pensamientos.
Contar cuanto tiempo transcurrió desde su partida resultaría una lenta tortura. Tenía un poco de hambre y sueño, pero no se les permitía quedarse dormidos a menos que les indicara lo contrario. Aun así, no podía dormir de pie.
El tiempo podría ser su tortura.
Un grito desgarrador despertó el terror en algunos y la sospecha de la mayoría de los "pasajeros" comenzó. Era una mujer, lloraba como loca. Daba ligeras palmadas al rostro de su hijo, como si de esa manera el pudiera reaccionar. Algunos comenzaban a murmurar sobre que ocurría con ella. — Aldo, Aldo, despierta, ¡NO! Aldo. Mi querido hijo ¡por favor, que alguien me diga porque mi hijo se desmayó! No reacciona— Gritaba desesperada.
Todos entendían que sucedía a excepción de ella que se encontraba al borde de la locura y no pensaba con claridad. Después, las personas amontonándose más entre ellos dieron espacio a la mujer y a su hijo. El niño se quedó quieto, su respiración era entre cortada y... sucedió lo peor para cualquier madre: el niño dejo de respirar.
A causa del poco oxígeno que había dentro; el oxígeno no circulo a su cerebro.
Aquel niño debería concluir su infancia, tener una adolescencia, él aún tenía un futuro por delante, pero ya no fue así y nunca lo será porque lo único que quedaba del niño era un cuerpo vacío… sin alma.
Butch, por primera vez en su vida había presenciado la muerte de un niño, un niño inocente quien no debería haber muerto de esa manera. Sintió lo peor, incluso un nuevo sentimiento invadió su ser, a pesar de no ser nada de aquella criatura, se sentía peor que cuando Kaoru termino con él. Porque la pérdida en el amor es muy diferente a la perdida de una vida… una que nunca regresara.
A/N: Antes que nada:
Planeaba publicar a finales de Diciembre, cuando estaba a punto de actualizar no tuve internet, y al día siguiente llegaron visitas. En fin, termine publicando hasta ahora.
Bueno, con este capítulo comienza la travesía de cada uno.
Este capítulo estará dividido en dos capítulos este sería el 8.1 el siguiente obviamente será el 8.2. (Como llevo tiempo sin actualizar esta historia, para al rato o cuanto a más tardar para mañana tendré la continuación; después… no sé cuánto tardare en publicar)
Eso es todo, no tengo nada más que escribir.
Bye…
