Resumen: Gabriel Agreste decide por fin confiar en su hijo, y le cuenta toda la verdad sobre sus planes para los Miraculous que está intentando conseguir. Chat Noir traiciona a Ladybug, uniéndose a Hawkmoth, y se vuelve el enemigo número uno de París. Mientras tanto, Adrien se interesa en conocer mejor a Marinette, y se da cuenta de que no es el único.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
SOBRE LOS TECHOS DE PARÍS
CAPÍTULO 10
Apartamento cerca de la universidad
Al día siguiente
-Wow, mate, este apartamento es tan cool- dijo Nino, ajustándose la gorra mientras miraba asombrado a su alrededor- no me digas que tu padre te lo compró…-
-Pues… más o menos- dijo Adrien, algo apenado- sí lo compró él, pero usó el dinero que ahorré todos estos años trabajando como modelo-
-¡Genial!- dijo Nino- tanto trabajo sirvió de algo. Además, es bueno que tu padre te concediera tanta independencia ahora que eres mayor de edad. Me parece hasta cierto punto increíble. ¿Cómo lo lograste?-
-Digamos que… hace un año él y yo hicimos un trato- dijo el chico- y así fue como logré obtener más libertad-
-Me alegro- dijo Nino, pensando que ya era hora de que su padre dejara de ser tan fastidioso y sobreprotector. Iba a preguntarle qué era lo que él había sacrificado con ese trato, pero no pudo, pues llegaron Alya y Marinette, ambas llevando regalos de bienvenida para él. Alya llevaba una enorme caja con un frasco de café en polvo, una cafetera, y un juego de cuatro tazas para su casa. Marinette llevaba un contenedor especial para guardar pan, y muchos croissants de diferentes variedades de la panadería de sus padres.
-Toma, Adrien, un pequeño regalo para tu nuevo hogar, de parte mía y de Nino- dijo Alya con una enorme sonrisa, pero el chico no la estaba escuchando. Marinette y Adrien se miraron, algo sonrojados, y se sonrieron mutuamente.
Cabe mencionar que Alya y Nino se dieron cuenta de inmediato.
-Oooooh- dijo Alya en voz alta, alzando repetidamente las cejas, y codeando a Nino, quien rió en voz baja- ¿qué pasó aquí?¿nos perdimos de algo?-
-Eh… no, nada, ¿verdad, Marinette?- dijo Adrien, volviéndose a la chica y guiñándole un ojo, haciéndola reír en voz baja.
-Exacto, nada- dijo Marinette.
Alya no estaba muy convencida, y se acomodó sus gafas.
-Chicos, más vale que confiesen, si no quieren tener a Alya siguiéndolos por todos lados y hostigándolos sin parar- dijo Nino, cruzándose de brazos al ver la actitud de su novia.
-Nino tiene razón, será menos doloroso para ustedes dos si solo lo admiten- dijo la chica castaña.
Adrien miró a Marinette con una sonrisa
-De hecho- dijo Adrien, extendiendo su brazo hacia Marinette y rodeando su cintura, sonriendo al ver que las mejillas de ella se enrojecían aún más- Marinette y yo hemos comenzado a salir juntos desde ayer-
Adrien atrajo a Marinette hacia sí mismo con un gesto delicado mientras decía aquello, y ambos se echaron a reír al ver las expresiones emocionadas de sus dos mejores amigos. Ambos miraron a la nueva pareja boquiabiertos, sin saber si Adrien hablaba en serio o bromeaba. Como Marinette y Adrien sonreían contentos, ambos cayeron en cuenta de que no era una broma.
-¿QUÉ?- gritó Alya finalmente, saliendo de su sorpresa- ¿en serio están juntos? ¡No puedo creerlo!¡Quiero todos los detalles!-
-¡Felicidades!- dijo Nino a su vez, acercándose a Adrien y dándole una palmada en la espalda- ¡ya era hora que ustedes dos dejaran de ser un par de tarados y se confesaran sus sentimientos!-
-¡Oye!- dijo Adrien, frunciendo levemente el entrecejo.
-¿Qué? Es cierto- dijo Nino.
-Nino tiene razón, ha sido dolorosamente aburrido estarlos viendo todos estos años- dijo Alya, sonriendo traviesa- menos mal, ya habíamos perdido la esperanza de que se dieran cuenta de lo mucho que se quieren-
Adrien sonrió de nuevo y abrazó a Marinette por la espalda, apoyando su mentón en el hombro de ella. ¡Qué bien se sentía que alguien lo quisiera tanto como él! Y le encantaba que Marinette estaba cada vez más cómoda en su presencia, ya no tartamudeaba tanto, aunque seguía ruborizándose, y eso le encantaba. ¡Le parecía hermosa cuando se ruborizaba!
-¡Tenemos que celebrar esto!- declaró Alya finalmente, interrumpiendo sus pensamientos- tanto tu nuevo apartamento como el hecho de que ustedes dos ya están juntos por fin-
El chico rubio se mordió el labio. No sabía si esa sería una buena idea.
-Yo… no sé…- comenzó a decir Adrien.
-Oh, vamos, mate, no saques otro de tus pretextos de siempre- dijo Nino sacudiendo la cabeza y levantando una mano para que no hablar- no es como que tu padre te va a poner un toque de queda ahora que ya no vives en su casa-
-Nino va a manejar la música esta noche en el club- dijo Alya, y comenzó a contar con los dedos- todos van a ir. Ivan, Ondine, Juleka, Rose, Mylène, Ivan… incluso Luka- añadió, mirando maliciosamente a Adrien.
Lo que dijo Alya funcionó. Adrien sintió una punzada desagradable en su estómago. Si iba a ir Luka, claro que tenía que ir. No lo quería cerca de Marinette, aunque ambos estuvieran ya juntos. No podía describir la sensación que tenía. ¿Esos eran celos? No sabía, pero no quería que Luka se acercara a ella, menos desde que supo de los sentimientos del chico hacia Marinette.
-Yo… tienen razón- dijo Adrien, apenado, encogiéndose de hombros- es la costumbre. Nunca antes había tenido permiso de hacer lo que quiero, porque mi padre siempre dice que no, sin importar lo que le pregunte-
-Oh, pues esperemos que tu nueva novia te quite esa costumbre- dijo Alya, guiñadores un ojo y haciendo que ambos se pusieran rojos.
x-x-x
La Bellevilloise
Esa noche
Luka estacionó su auto a una calle del club nocturno tras dejar a Juleka y Rose en la entrada del local. No estaba muy seguro de querer entrar al club con ellas. Sabía que Marinette estaría ahí, y quizá esa sería su oportunidad, pero no estaba seguro de que sea buena idea. Apoyó su cabeza sobre el volante y suspiró. La conversación que había tenido la noche anterior con su madre no le había ayudado nada. Se mordió el labio.
"No, no puedo comportarme como un cobarde. Tengo que decirle a Marinette lo que siento", pensó Luka, tomando firmemente el volante con ambas manos "si no lo hago, me voy a arrepentir por siempre de no haberlo intentado".
Con ese último pensamiento, Luka salió del auto y se dirigió a paso firme al club. Tan pronto como entró, vio que ya estaban algunos de sus amigos junto a su hermana y Rose. Alya conversaba alegremente con las chicas mientras que Nino subía a la plataforma del DJ para poner la música, y Marinette estaba sentada junto a la chica castaña. Luka sonrió para sí mismo y se acercó.
-Hola, chicos- sonrió el recién llegado, y se volvió a la pelinegra- hola, Mamamarimanette- añadió riendo.
-Ah, nunca me vas a dejar olvidar eso, ¿verdad?- dijo Marinette a su vez, recordando la vez que había tartamudeado cuando lo había conocido.
-Nope- dijo Luka con su sonrisa traviesa, tomando asiento junto a ella- hiciste falta en el ensayo de anoche-
El chico notó que Marinette sonrió levemente, y un tinte rojo comenzó a teñir sus mejillas. ¿Eso era buena señal, o mala? No sabía, pero decidió que debía continuar con la conversación. Vio a la mesera y le hizo una seña para que se acercara.
-Dos cervezas, por favor- dijo Luka.
-No para mí- dijo Marinette, haciendo una mueca, recordando nuevamente el regaño de Tikki. Además, Hawkmoth había estado muy inactivo últimamente… quizá se estaba preparando para lanzar un ataque- tuve… una mala experiencia la última vez-
Luka rió levemente, sin poder imaginar que sería.
-Como gustes, ¿un refresco entonces?- dijo el chico encogiéndose de hombros, mirando de reojo que todos sus amigos tenían ya una cerveza cada uno.
-Sí, por favor- dijo Marinette, volviéndose a la mesera.
La mesera asintió y se fue, regresando casi de inmediato con las bebidas. Luka las abrió, y tomó su botella de cerveza con su mano herida. Fue cuando Marinette notó la férula.
-¡Luka!- dijo la chica, preocupada al ver la mano lastimada del chico- ¿qué fue lo que te pasó?-
-Yo… tuve un pequeño accidente anoche- dijo el chico, encogiéndose de hombros y restándole importancia al asunto- salí por unas cosas después del ensayo y… no importa, me quebré un hueso de la mano, pero todo está bien. Kagami Tsurugi me acompañó al hospital, y todo estuvo bien. Tendré que usar esta cosa por un mes-
-Pero, ¿cómo…?- dijo ella un poco entristecida- la banda, con lo mucho que te gusta tocar…-
-Sobreviviré, no te preocupes- dijo Luka, encogiéndose de hombros- un mes no será tan grave-
Marinette sonrió tristemente, genuinamente preocupada por su amigo, lo que hizo que a Luka no le importara todo lo que lo había puesto triste anteriormente. La miró. Parecía que esa noche, Marinette se había esmerado más de lo habitual en su aspecto. Llevaba un vestido negro con manga corta y falda apenas sobre sus rodillas. La parte superior del vestido abrazaba la figura de la chica, pero a la vez era bastante modesto. Llevaba zapatos de piso de color rojo brillante y un listón del mismo color alrededor de su cabeza, sobresaliendo de sus cabellos sueltos.
Se veía hermosa, y Luka sintió calor en sus mejillas.
Marinette y Luka levantaron la vista, y vieron que todos sus amigos se habían levantado a bailar. El chico se volvió a ella. Esa era su oportunidad de invitarla a bailar. Se aclaró la garganta.
-¿Marinette?- comenzó a decir Luka, olvidando de bromear sobre su nombre- ¿no quisieras…?-
-¡Hola, chicos!- dijo una voz masculina detrás de ellos, interrumpiendo a Luka. Marinette se volvió con una enorme sonrisa ilusionada, y Luka con una expresión fastidiada por la interrupción.
-Adrien, llegaste- dijo Marinette.
-Lamento la tardanza, princesse- dijo el chico rubio, ofreciéndole la mano para ayudarla a levantarse, y Luka no pudo evitar notar que alrededor de la muñeca de Adrien estaba el listón que Marinette había estado usando los últimos días- pero parece que llegué justo a tiempo. ¿Quieres bailar conmigo?-
-Por supuesto- dijo la chica, tomando la mano de Adrien, y se volvió rápidamente al otro chico- te veo en un rato, Luka-
Antes de poder responder, Luka vio a Marinette caminar de la mano de Adrien hacia la pista de baile y gruñó en voz baja mientras apuraba la botella de cerveza y pedía otra. Las miradas enamoradas de ambos no pasaron desapercibidas para Luka.
"¿Pero qué estoy haciendo?", pensó el chico cabizbajo, dándose cuenta de que estaba completamente solo en la mesa mientras que todos bailaban, "esto es inútil…"
Mientras tanto, en la pista de baile, Adrien besó la mejilla de Marinette antes de ponerse a bailar, y alzó las cejas al verla pensativa.
-¿Pasa algo malo?- preguntó Adrien en voz baja, sin soltarla.
-No, realmente no- dijo ella, sacudiendo la cabeza- es solo que… me pareció un poco raro que me llamaras así-
-¿Cómo?- dijo él.
-Princesse- dijo Marinette apenada, pasándose el cabello detrás de la oreja.
-¿No… no te gusta?- dijo Adrien con una expresión mortificada, dándose cuenta de su error: la había llamado como lo hacía Chat Noir. ¿Cómo pudo ser tan tonto? Respiró hondo e hizo su mejor esfuerzo por tener una expresión neutral y lo menos culpable posible- he… leído que hay chicos que llaman así a sus novias. Disculpa, debí preguntarte primero si te gustaba…-
-No, no, para nada- dijo ella, volviendo a sonreír ampliamente como si no hubiera pasado nada- quiero decir… sí me gusta mucho, es solo que…- sacudió la cabeza- no, no es nada-
Adrien sonrió levemente, y acercó la mano de Marinette a sus labios, aliviado de que no la chica no le hiciera más preguntas. Sacudió la cabeza. Era lindo salir con sus amigos, y con su novia. La sola idea lo hizo sonreír.
x-x-x
Más tarde
Adrien había disfrutado cada minuto mientras bailaba con Marinette y charlaba con sus amigos, y aunque la presencia de Luka le incomodaba un poco, no podía negar que había pasado bien todo el tiempo.
Eso terminó cuando él y Marinette se sentaron a refrescarse un poco, y Adrien notó que tenía un mensaje de su padre. Hizo una mueca.
Esta noche tienes que enviarme ese archivo, no te demores. Además, dime qué te parece realizar la siguiente sesión de fotos en el barrio Latino.
Adrien gruñó en voz baja. Esa era la clave para decirle que iba a lanzar un akuma y su ubicación. El Barrio Latino estaba muy cerca de la casa de Marinette. ¿Acaso su padre sabía de su relación con ella y lo hacía a propósito? Entrecerró los ojos.
-¿Qué sucede?- dijo Marinette, notando que la sonrisa tranquila del chico había desaparecido.
-Lo lamento, ma belle, tengo que irme- dijo Adrien, mostrándole el mensaje- olvidé enviar un archivo a mi padre. Pero te veré mañana- añadió, besando la mano de Marinette- pasaré por ti temprano, te tengo preparada una sorpresa-
-¿En serio?- dijo ella, sus ojos brillando, y el chico asintió- ¿quieres que te acompañe?- añadió, aunque estaba un poco decepcionada de que la noche terminara más temprano.
-Oh, no, no quiero que dejes de divertirte por mi culpa- dijo Adrien, guiñándole un ojo- estará bien, ya tendremos muchas más ocasiones de salir juntos-
-Yo la acompañaré a casa- dijo Luka seriamente, quien había estado atento a la conversación de los dos- me aseguraré de que llegue a casa a salvo-
Adrien volvió a gruñir. No quería que Marinette regresara a casa con él, pero en vista de que no podía caminar con ella, y que se fuera con Luka era la opción para que estuviera a salvo, sobre todo si el akuma iba a estar tan cerca.
-Gracias por cuidar de mi chica, Luka- dijo Adrien, sonriendo inocentemente y besando la mejilla de la chica, quien le sonrió de vuelta sin darse cuenta de la guerra de miradas entre los dos chicos.
Una vez que Adrien salió del club, se escondió en un callejón para transformarse. Plagg salió de su escondite bajo su camisa, y lo miró con una sonrisa traviesa.
-Me parece sorprendente que te arriesgues a que ese chico cool te robe la novia con tal de pelear contra Ladybug- dijo Plagg socarronamente, flotando frente a su cara- a veces me pregunto si realmente la amas…-
-No necesito tus comentarios en este momento, ya estoy de suficiente mal humor por esta interrupción- siseó el chico, visiblemente molesto- Plagg, transfórmame-
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Barrio Latino
Poco más tarde
Luka había pasado las llaves del auto a Juleka, y acompañó a Marinette a tomar el metro rumbo a su casa. A pesar de la pequeña victoria que había logrado, estaba muy triste porque todo parecía indicar que Marinette y Adrien eran ya una pareja. Al menos Alya y Nino lo asumían, y ellos eran los amigos más cercanos de esos dos.
-¿Luka?- dijo Marinette mientras salían de la estación de metro, notando que su amigo estaba muy cabizbajo durante todo el trayecto- ¿te encuentras bien?-
-Yo… sí, por supuesto- dijo el chico, frotándose la frente con su mano sana- es solo que no me anima mucho el hecho de tener que pasar tanto tiempo sin tocar la guitarra-
Marinette sonrió y le dio unas palmadas en el hombro.
-Tranquilo, como tú dijiste, se pasará rápido y pronto estarás tocando de nuevo- dijo ella.
Luka gruñó. Aquello era realmente una horrible tortura. No tenía ninguna posibilidad con Marinette mientras Adrien estuviera ahí. Todos sus esfuerzos eran en vano.
-Entonces…- dijo el chico, formulando la pregunta por fin- ¿tú y Adrien están juntos?-
Las mejillas de Marinette se volvieron completamente rojas.
-Yo… sí, desde anoche- dijo ella, parpadeando nerviosa- disculpa, no estoy acostumbrada. Es el primer novio que he tenido, y he estado enamorada de él desde que lo conocí en el colegio…-
Marinette no parecía darse cuenta de que el corazón de su amigo se estaba haciendo pedazos con cada palabra, y no tuvo oportunidad de analizar su expresión, pues algunos gritos aterrorizados hicieron que ambos dieran un respingo de sorpresa. Hubo varias personas corriendo en sentido contrario a ellos, y ambos dedujeron correctamente que se trataba de un akuma. Luka tomó a Marinette del brazo para detenerla, pues la chica se había preparado para correr hacia donde venían los gritos.
-No, espera- dijo Luka con una expresión preocupada- debe ser un akuma que está por allá, tenemos que ponernos a salvo-
-Lo sé…- dijo Marinette mortificada. Si Luka se ponía así y no la dejaba ir, no iba a poder transformarse para pelear con el akuma. Necesitaba distraerlo de alguna manera para esconderse y transformarse. Miró a su alrededor, y vio que había un anciano intentando alejarse del sitio donde estaba el akuma, pero no podía caminar rápidamente y lo habían dejado atrás.
-¿Qué pasa?- dijo Luka, alzando una ceja.
-Mira ese pobre hombre- dijo Marinette, señalando al anciano. Luka frunció el entrecejo sabiendo que tenía que ayudarla
-Quédate aquí escondida, Marinette, yo voy a ayudarlo- dijo Luka seriamente, como si estuviera renuente a dejarla sola, pero sabía que tenía que ayudar- regresaré por ti-
-De acuerdo- dijo Marinette al verlo correr hacia el anciano. La chica corrió hacia un callejón y se escondió detrás de un contenedor de basura para abrir su bolso- Luka ya se fue, ¿estás lista, Tikki?-
-Lista- dijo la kwami, flotando a su lado.
-Tikki, transfórmame-
x-x-x
A unas calles de ahí
Al mismo tiempo
Chat Noir esperaba pacientemente en la parte alta de un edificio mientras que el akuma atacaba a los civiles, lanzándoles pequeñas pelotas de goma, que al golpearlos los obligaba a revelar el secreto más triste de sus corazones. El chico del traje negro se sentía un poco culpable por todos los pobres transeúntes que se vieron envueltos en ese ataque, pero no era hora de sentirse mal: necesitaba el akuma para que Ladybug llegara a él.
El chico suspiró. Si el akuma lo golpeaba a él, ¿qué diría? Seguramente que se había visto forzado a traicionar a Ladybug para intentar salvar a su madre, y que se sentía muy herido de que su supuesta compañera no hubiera confiado en él y le hubiera dado su Miraculous solo para pedir un deseo. Sí, seguramente sería eso.
¿Y que diría Ladybug? Seguramente que…
-¡Cuidado!-
El corazón de Chat Noir se encogió al escuchar la familiar voz de Luka cerca de donde se encontraban, enfrentando al akuma para intentar proteger a alguien. ¡Luka debía estar con Marinette! Y una parte de él quería escuchar los secretos más profundos de Marinette, pero prefería que ella se los dijera voluntariamente y no bajo los efectos de un akuma, y la verdad no quería ver a la chica que amaba ni a cien kilómetros de un ataque, sobre todo por se podía ser peligroso.
Chat Noir buscó aprensivamente entre la multitud con su mirada, y cuando encontró a Luka, notó que estaba de pie con los brazos extendidos, protegiendo a un anciano del akuma. No había rastro de Marinette, lo que hizo que Chat Noir se relajara un poco, y aunque no quería admitirlo, estaba un poco preocupado por su amigo.
-Debería darte vergüenza- escuchó decir a Luka en voz alta, entrecerrando los ojos mientras que se enfrentaba al akuma- obligar a la gente a decir lo que más les duele es un nuevo nivel de cobardía, Hawkmoth-
-No me digas- dijo el akuma, jugando con una de las pelotitas de goma entre sus dedos- veamos que oscuros secretos son los que escondes tú-
El akuma lanzó la pelotita hacia Luka, quien la esquivó apartándose hacia un lado, pero el chico no contó con que la pelotita rebotó contra la pared, y finalmente lo golpeó.
Luka parpadeó un par de veces, y el efecto del ataque fue casi instantáneo. Con un poco de pena, Chat Noir vio que los ojos del chico se llenaron de lágrimas, y todo su cuerpo tembló violentamente, apretando los puños, como si estuviera conteniendo las ganas de llorar.
-Y bien, chico- dijo la chica akumatizada, esbozando una sonrisa maliciosa- te escuchamos, dinos todos tus secretos-
Chat Noir miró fijamente a Luka con curiosidad. Sabía que no debía interesarse en él, menos si estaba siendo víctima de un ataque de una persona akumatizada, pero no podía evitarlo. Quería saber que pasaba por la mente de ese chico.
-Yo… yo…- dijo Luka con esfuerzo, intentando morderse la lengua y no hablar, pero no se podía resistir- yo… estoy… enamorado de una chica… que no me corresponde…-
-Bah, que aburrido, es como todo el mundo- dijo la mujer akumatizada, haciendo una mueca y llevándose una mano a la boca en un gesto aburrida- ¿qué más?-
-Estoy enamorado de Marinette…- continuó Luka entre dientes, mientras las lágrimas fluían levemente por sus mejillas- pero ella… ella está con Adrien, y yo ya no tengo ninguna oportunidad…-
Chat Noir se mordió el labio al escuchar ello. No le había dicho nada a su padre aún, y ahora lo sabría, pues veía todo a través de los ojos de la víctima akumatizada. Ya se las arreglaría con su padre más tarde.
-Y tengo miedo…- continuó Luka.
-¿De qué?- preguntó la mujer akumatizada.
-Marinette es una chica hermosa y con un gran corazón…- dijo Luka, cerrando los ojos y apretando los dientes, como si estuviera soportando un dolor terrible. Se abrazó a sí mismo- tengo miedo… tengo miedo de que Adrien la lastime…-
Chat Noir vio en rojo al escuchar eso último. ¿Cómo se atrevía ese músico bueno para nada a criticarlo? ¡Como si él fuera capaz de lastimar a Marinette! ¡Primero moriría antes de hacerla sentir mal! Y ese maldito Luka… ¡insinuando que él podía llegar a lastimarla!
El chico usó su bastón para bajar del edificio y se lanzó contra Luka, dándole una fuerte patada en el abdomen y tumbándolo de espaldas al suelo. Chat Noir se inclinó hacia él, poniendo una rodilla en su pecho y el bastón en su cuello.
-Argg…- se quejó el chico mayor, tratando de quitárselo de encima para poder respirar.
-¿Cómo te atreves a decir eso?- siseó Chat Noir, apretando su bastón contra el cuello del otro chico- no tienes ni una maldita idea de lo que significa para mí Ma…-
¡PLAFF!
Chat Noir no se dio cuenta de donde vino el golpe, pero pronto sintió un dolor agudo en su hombro derecho, y luego fue lanzado a unos metros de donde había tumbado a Luka, hasta chocar contra una pared cercana. Cuando levantó la vista, se dio cuenta que había sido Ladybug quien lo había golpeado.
-Ah, justo ahora me estaba preguntando cuanto tiempo tardarías en llegar, ma lady- dijo Chat Noir con un tono casual, encogiendo los hombros, sacudiéndose el traje y fingiendo que su hombro no le molestaba.
-Cada vez que te veo caes más bajo, Chat Noir- dijo Ladybug con los ojos entrecerrados, cruzando sus brazos, pero con su yoyo bien aferrado a su mano- nunca te hubiera creído capaz de atacar civiles de esta manera-
Chat Noir rodó los ojos, pero vio que la mujer akumatizada estaba a punto de atacarla. Decidió seguir hablando para distraerla.
-No me digas- dijo el chico con una sonrisa maliciosa- y ahora me vas a decir que no me vas a dar tu Miraculous-
-No sé porqué sigues preguntando, si ya te dije que no te lo voy a dar- dijo Ladybug.
-Si así tiene que ser- dijo el chico, encogiéndose de hombros otra vez- pero parece que ahora me vas a dar otra cosa… tus secretos- añadió ampliando su sonrisa.
Ladybug se dio cuenta, demasiado tarde, que la mujer akumatizada estaba a punto de atacarla, y la golpeó en la espalda con una pelotita de goma. La heroína cerró los ojos y sacudió la cabeza. Una enorme tristeza se apoderó de ella, como si no pudiera soportar las ganas de llorar. ¡No! Tenía que ser más fuerte que eso.
De pronto, la chica se dio cuenta de que Chat Noir se había lanzado contra ella, así que se tragó las lágrimas y saltó hacia atrás, evitando el ataque de su antiguo compañero.
-¡No!¡No me vas a quitar mi Miraculous, Chat Noir!- dijo Ladybug, tallándose los ojos rápidamente con el dorso de su mano.
-Ahora sí, Ladybug- dijo la mujer akumatizada, rodeándose de un brillo rojo- dinos todos tus secretos-
-Yo… no…- dijo la chica, sacudiendo la cabeza, aunque la tristeza que sentía iba en aumento cada minuto que pasaba- no voy a…-
-Dinos- insistió la mujer- todos queremos escucharlo-
-Yo… aún estoy triste…- dijo Ladybug, intentando apretarlos dientes para no hablar, pero no podía evitarlo, mientras algunas lágrimas comenzaban a escaparse de sus ojos- aún me duele… la traición de Chat Noir…-
Chat Noir frunció el entrecejo. Ya se imaginaba que Ladybug diría eso.
-Yo… sufro cada vez que tengo… que enfrentarme a él…- continuó diciendo la heroína, intentando con todas sus fuerzas contenerse, pero siendo en vano, y mientras que gruesos lagrimones fluían de sus ojos- yo… no quiero lastimarlo… él era mi mejor amigo… él fue quien me ayudó a… encontrar la confianza para hacer este trabajo… y le… le quería…-
Chat Noir abrió la boca por un momento, sorprendido, y la volvió a cerrar, mirando a su antigua compañera sin atreverse a atacarla. Entonces, ¿Ladybug aún sufría por él? ¿Ese era su más doloroso secreto? El chico sintió una punzada de culpa.
-Oh, que tristes confesiones- dijo la mujer akumatizada, visiblemente conmovida- dos amigos forzados a pelear uno contra el otro…-
Chat Noir frunció el entrecejo, pero no se atrevió a moverse o atacarla. Ladybug se limpió las lágrimas con el dorso de su mano, y a pesar de sentir una horrible tristeza, se lanzó contra la mujer akumatizada.
Sin Chat Noir estorbando y atacándola, la heroína por fin logró quitar a la mujer el objeto donde estaba el akuma, un frasco lleno de pelotitas de goma, y lo rompió para purificarlo.
Una vez que la mujer regresó a la normalidad, Ladybug se aseguró de que Luka estuviera a salvo, y se volvió a Chat Noir, quien la miraba con una expresión resentida, pero seguía inmóvil, con los brazos cruzados.
-Lo lamento mucho, chaton- dijo Ladybug en voz baja- pero lo que dije no es mentira. Realmente te extraño, y sufro cada vez que tengo que pelear contigo, porque realmente no quiero lastimarte-
Chat Noir la miró, entrecerrando los ojos, y Ladybug casi pudo jurar que se veía un poco culpable.
-Hoy no estoy de humor para pelear contigo, Ladybug- dijo Chat Noir de pronto con un tono con un poco de amargura, girándose para darle la espalda- vete antes de que cambie de opinión. Pero la próxima vez te quitaré tu Miraculous-
Ladybug sonrió levemente, lanzó su yoyo hacia la distancia y desapareció.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Al pobre Luka le ha llovido sobre mojado, y el lado celoso de Adrien salió a relucir en este capítulo. Muchas gracias a todos por seguir leyendo, y por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
