Severus calló rendido sosteniéndose para no aplastar a Hermione, apoyando su peso parcialmente en ella.
-que imbécil… te estoy aplastando…- intentó hacerse a un lado pero Hermione entre adormecida por el climax y en una actitud realmente cariñosa lo agarró por los hombros e intentó que no se moviese, Severus captando el mensaje volvió a posarse con suavidad sobre ella.
-se está genial asi…
-pero voy a aplastarte…
-no…
-niña tonta…- besó sus labios suavemente y rodó sobre si mismo dejándola a ella sobre él
-ves? Gryffindors… no pensáis… - Hermione lo miró burlona.
-no vas a dejar de hacer eso nunca verdad?- Severus sonrió.
-no.
Miró un segundo a la joven, y su mente pareció volver a la tierra por un segundo, se sentía bien, pero tenía tanto miedo.
-Hermione… que… que vamos a hacer ahora?
Ella lo miró con tristeza, solo quería que no saliese corriendo, que no la dejase, quería estar con él y quería decirle lo que sentía, pero tenía tanto miedo de la reacción de alguíen a quien jamás le habían dicho eso.
-Severus…- él cerró los ojos al escuchar su nombre en los labios de ella, hacia tanto tiempo que no sonaba tan puro… tan normal a sus oídos.
-Severus… quiero… yo… te… yo…
-ssh… repítelo…- Hermione lo miró a los ojos, y lo sintió acercarse a su rostro, acariciando su cara con suavidad.
-Severus…- el hombre la besó aun con las manos acariciando la mejilla de la joven.
-Severus…- Acarició la espalda de la joven con tiento, con miedo por lo que sentía en su interior, no quería volver a sufrir. Ni siquiera quería hacerle sufrir a ella por más que a él le pasara lo que fuese.
-Te quiero…- esas dos simples palabras cayeron de los labios temblorosos de la joven, Severus se quedó quieto un segundo, sin saber cómo responder a eso, con miedo a corresponder y casi el mismo miedo a perderla. Tantos años de dolor lo había hecho demasiado duro, y habían ciertas ocasiones en las que se proponía demostrarlo.
Simplemente agarró la cara de la joven con ternura y volvió a besarla, transmitiéndole todo lo que él sentía, no era un hombre de hablar sobre sus sentimientos, a él siempre le había parecido inútil hacer eso. Él era un hombre de hechos, y eso era precisamente lo que estaba haciendo, diciéndole que la amaba a su manera.
-Sabelotodo insufrible…
-tu sabelotodo insufrible…
-mi sabelotodo…- Snape volvió a atacar sus labios. Con simplemente degustarlos una de las mejores ideas que se habían ocurrido hacía tiempo vino a su cabeza.
-duerme… debes estár cansada… te… te duele?- ella negó con la cabeza a pesar de tener las piernas algo resentidas por el esfuerzo.
-no… pero no te…
-no me iré a ningún sitio… niña tonta… y yo te he hecho daño, asi que como el hombre gentil y amable que soy… he de enmendarlo… ahora vuelvo- Hermione rio ante la ironía que había usado en sus palabras, un poco de autocritica no venía mal no?
Al rato volvió con un par de tazas de té humeantes y un pequeño frasquito con un liquido rojizo en su interior.
-es para el dolor y… bueno para evitar… ya sabes, y como se que tiene un sabor horrible traje té- Hermione sonrió, se le hacía tan inusual verlo tan atento, le hacóa gracia ver a su temido profesor con apenas unos bóxers negros una bata del mismo color y el cabello negro por los hombros más despeinado aun que el de Harry.
-Gracias…- se inclinó hacia él y beso sus labios suavemente, Severus se tensaba cada vez que ella hacía las cosas de forma tan tierna, no estaba acostumbrado a ello.
Tomaron el te con ganas por el intenso frió que ya hacía para aquellas fechas mientras hablaban de diversos temas. Hasta que ambos se acostaron en la posición inicial, ella apoyada en el pecho de Severus, aquel contacto se le hacía raro, pero se sentía tan segura…
