Ser Orgánico hablando—. Hola.
Ser Orgánico pensando—. Lo que sea.
Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. Asimilación completada.
Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Claro.
Técnicas—. Katon Goukakyuu no jutsu.
Capítulo 9
Momentos después de que Shepard haya dado la idea de ir a entrenar, ella había recordado las palabras de Jacob y por lo tanto le había dicho al clon de Naruto que esperara unos minutos hasta que resolviera ese asunto.
Al llegar a la Sala de Comunicaciones, vio a Jacob y Miranda, quienes estaban hablando sobre el "paquete" que Shepard había mandado a recoger en la última misión.
Ambos estaban preocupados, pero Shepard les dijo que no había nada de qué preocuparse y en el caso de que el krogan fuera un problema, entonces lo tirarían al vacío por la cámara de descompresión.
Sin nada más que decir, ambos operativos de Cerberus se retiraron, viendo a Naruto parado en la salida.
Ambos le dedicaron un saludo pero no dijeron nada más y caminaron hacia sus respectivas estaciones.
Acto seguido, Shepard volvió a aparecer para decir—. Antes de ir a entrenar, debo ir a revisar al krogan. Iré a despertarlo.
Naruto no vio problema alguno con eso y agregó—. Te sigo.
Al pasar por el laboratorio de Mordin, éste se detuvo y miró hacia ellos—. Shepard, ¿tienes un minuto para hablar?
—Claro, ¿qué necesitas? —Preguntó dando unos pasos hasta estar frente a su mostrador.
Una vez que Mordin había oído esa pregunta, sin poderlo evitar, miró hacia Naruto con una cara de "dame tus tejidos", cosa que hizo sonreír nerviosamente al inmortal.
Sin embargo, ese no había sido el motivo por el cual la había llamado, por lo que contestó—. La IA me ha informado de algo interesante, de un paquete inusual que has obtenido en tu última misión.
Shepard levantó una ceja y preguntó curiosamente—. ¿Preocupado por lo que pueda suceder si se entera que hay un salariano a bordo de la nave? —Esto lo dijo porque era bien sabido cuales eran los sentimientos de los krogan hacia los salarianos luego de que estos hayan creado la genofagia.
—Incorrecto. Puro interés. Me gustaría analizarlo para saber cómo se ha desarrollado la genofagia en un krogan 'puro' —contestó sin rodeos.
Shepard asintió y retrocedió un poco—. Ya veremos. Primero debo asegurarme de que no sea un peligro, luego tú podrás preguntarle sobre eso.
—Hmm, peligroso. Pondría en riesgo mi vida. Pero todo sea por la ciencia. Ahora debo regresar con mi investigación, hablaremos más tarde. —Dicho esto, volvió a escribir en su consola.
Shepard asintió y se retiró junto con Naruto rumbo a la cubierta de ingeniería, lugar donde habían puesto la capsula del krogan en una de las habitaciones.
En dicha habitación se encontraban dos personas montando guardia, por lo que Shepard les dijera que tomaran un descanso. Ambos asintieron y se retiraron de la habitación, ni siquiera intentaron contradecir ya que vieron a Naruto detrás de la comandante, así que no había forma alguna de que su seguridad pudiera estar en peligro.
Cuando la puerta se había cerrado, ambos se miraron a la capsula—. Bueno, vamos allá —habló Shepard, oyendo a la IA decir que el sujeto se encontraba estable.
Shepard asintió y dijo que abriría el tanque. SID le recordó el protocolo de Cerberus, pero Shepard contestó que eso no le importaba y que lo haría igual.
No oyó nada más y presionó el botón del tanque, liberando el líquido que mantenía al enigmático alienígena.
El 'semidiós' se paró al lado de ella, observando al tanque moviéndose a medida que el líquido descendía.
Una vez que se había drenado por completo, la compuerta se abrió abruptamente y el krogan cayó inevitablemente al piso.
Tosió unas cuantas veces, escupiendo cuantiosas cantidades de aquella solución que lo había mantenido por un largo tiempo.
Miró con confusión a su alrededor, intentando descifrar el lugar donde se encontraba.
Mientras analizaba los alrededores, sus ojos hicieron contacto con aquellos humanos que le miraban con interés.
Se paró lentamente, enseñando su imponente figura mientras observaba a aquellos dos incautos dando unos pasos para ojear con mejor detalle.
El krogan no lo pudo tolerar; cambió su expresión y gruñó con furia mientras cargaba hacia ellos para embestirlos con todas sus fuerzas.
Abrió ambos brazos en un intento de dar a ambos un abrazo mortal, sin embargo, cuando éste había intentado abrazar a Naruto, su carrera se había detenido por completo.
No pudo avanzar; no pudo moverle ningún solo centímetro; era como si pesara cientos de miles de toneladas.
Gruñó con fuerzas, apretando sus músculos lo más que podía en un intento de moverlo aunque sea ligeramente.
Fue en vano, ya que el rubio inmortal ni siquiera se había inmutado—. ¿Haces pesas, tan siquiera, hermano? —Bromeó, observando al krogan empujando con todas su fuerzas, casi al punto de resbalarse.
El krogan no se lo había tomado muy bien, por lo tanto había gruñido en reiteradas ocasiones, creyendo que eso le daría fuerzas.
Shepard, ya con deseos de iniciar con su entrenamiento, decidió interrumpir—. Mejor date por vencido; no lo lograrás.
El krogan, ante esas palabras, detuvo sus grandes esfuerzos, retrocediendo levemente para mirar al rubio de ojos azules—. Humano… Interesante, fuerte, temerario. Tú eres a lo que llaman, 'macho alfa'.
En su estadía en el tanque, Okeer le había criado otorgándole una gran cantidad de información de todo tipo, y entre aquella inmensa base de datos no había información alguna de un humano que un krogan no pudiera poner en aprietos.
Era inusual, enigmático, pero por sobre todo, sorprendente. Aquellos detalles fueron suficientes para que el ser 'perfecto' lo reconociera como un gran guerrero.
Naruto se rascó ligeramente la mejilla—. ¿Macho alfa, eh? Bueno, no está mal para una primera impresión; me han llamado peor —rió entre dientes mientras recordaba la forma en que Jack le había llamado.
El krogan se acercó un poco más para agregar—. Para ser un ser humano, pareces ser lo suficientemente apto. Por el momento, no tendré problemas en seguirte. —Dio un paso hacia atrás, viendo a Naruto moviendo sus manos y boca para hablar.
Sin embargo, Shepard se adelantó—. Él no está a cargo aquí; tú seguirás mis órdenes y las de nadie más.
El krogan se giró hacia ella—. Humana… frágil, pero ruda. ¿Por qué crees que tienes lo suficiente como para compararte con este humano?
Shepard agachó ligeramente la cabeza, hablando mientras tanto—. No hay forma alguna en que yo ni nadie pueda compararse con Naruto. Sin embargo… —Con una pequeña pausa, levantó su vista y reveló unos afilados ojos que sorprendieron al analizador krogan.
En ese preciso instante, Shepard levantó su mano derecha, rodeando al krogan por un aura de color azul que lo elevó y estrelló contra la pared—. No me subestimes.
Naruto silbó sorprendido, aunque al final dijo un "Auch" al oír el sonido del impacto.
Shepard bajó la mano, observando al krogan sacudir la cabeza y levantarse lentamente, oyendo unos muy ligeros sonidos que se asemejaban a una risa—. Interesante, Okeer no me había dado tanta información sobre los humanos; puedo ver que pueden llegar a ser interesantes guerreros.
Caminó hacia ellos, casi como si aquel ataque no le hubiera causado ni el más leve daño—. Ambos son guerreros capaces, sin embargo, no seguiré a nadie que se enfrente a enemigos débiles. De tal ser el caso, me veré obligado a matarlos.
Los dos rubios sonrieron, y Shepard replicó—. No te preocupes por eso, nuestros enemigos serán dignos; no lo dudes.
El krogan gruñó ligeramente y asintió—. Eso está bien… Pareces estar a cargo, así que lucharé por ti, mientras sigas demostrando la misma valía y fuerza. —Ambos asintieron.
—Ahora necesito un nombre. —Hizo una pausa, mirando a los ojos de la rubia.
—Comandante Shepard, de la Normandía.
El krogan gruñó y negó con la cabeza—. No, no tu nombre. El mío. He sido entrenado, sé cosas, pero el tanque… Okeer no pudo implantar una conexión. Sus palabras están vacías. Caudillo, legado, grunt… grunt. 'Grunt' estuvo entre las ultimas. No tiene ningún significado. Servirá… Soy Grunt.
—Gusto en conocerte, Grunt —dijeron los rubios al mismo tiempo.
Grunt asintió y retrocedió hasta pararse al lado de su tanque—. Como ya te habrás dado cuenta, soy un krogan, y como uno, solo deseo luchar. Por lo tanto, si encuentro un clan, si encuentro lo que quiero, será un honor enfrentarlos a ustedes. Ahora, déjenme en paz.
No queriendo molestarlo más, ambos dieron media vuelta y salieron en silencio. Deambularon por el corto corredor que llevaba hasta el elevador.
Se pararon frente a él y entraron cuando éste había arribado.
Shepard tocó el botón al hangar, y cuando la puerta se estaba cerrando, una mano cubierta de tatuajes se puso en medio, lo cual hizo que las compuertas volvieran a abrirse.
Vieron a Jack, quien ingresó con una sonrisa pero permaneció en total silencio. Se paró al lado de Naruto y miró hacia el frente, ignorando por completo a ambos individuos quienes le miraban con una ceja levantada, bueno, Naruto le miraba con algo de nerviosismo.
La compuerta volvió a cerrarse y ambos volvieron a mirar hacia el frente; Shepard se encogió de hombros y decidió esperar hasta que llegaran al hangar para hacer las preguntas pertinentes.
Naruto, por otro lado, miraba de reojo a Jack, notando un muy ligera, casi imperceptible sonrisa en su rostro. Lo siguiente que notó fue que ella movió su mano derecha y la acercó hacia él, más específicamente, hacia su nalga izquierda antes de apretarlo con fuerza.
— ¿Qué haces? —Preguntó Naruto mentalmente, no queriendo hacer un alboroto y que Shepard se diera cuenta de lo que Jack estaba haciendo.
—Oh, ¿telepatía? Bueno, tan solo me estoy divirtiendo. Además, ya me he recuperado y estoy dispuesta a hacerlo una vez más —contestó, esta vez ampliando su sonrisa.
Naruto suspiró mentalmente y replicó—. No es como si tuviera problemas con volver a hacerlo. Pero por ahora, no digas nada al respecto.
—Je, tienes miedo de molestar a la gran comandante Shepard? No me digas que te ha puesto una correa. —Esta vez movió su mano en círculos.
Jack oyó una risa resonando en su cabeza antes de oír las siguientes palabras—. Está bien, tú ganas. Regresa al hangar cuando todos vayan a dormir. Y por favor, ya deja de tocarme el trasero.
Esta vez a Jack se le escapó una risita, la cual hizo que Shepard estirara su cabeza para mirar en dirección a la recluta.
No vio nada extraño, solo notó que ambos estaban sonriendo—. Parece que ambos ya se llevan bien, ¿Qué fue lo que sucedió? —Preguntó con interés.
Jack se adelantó a responder—. Nada, Shepard. El hombre gato solo me dijo que no era parte de Cerberus. Subí abordo con la idea equivocada.
—Ya veo, intuía que ese era uno de los motivos de tu actitud fría.
—Que no soy un hombre gato. Ya deja de llamarme así —interrumpió Naruto, cruzándose los brazos y girando su cabeza hacia ella.
— ¿Ah, sí? Pues no conozco a ningún otro ser humano que tenga bigotes en los cachetes —agregó Jack, mirando fijamente a sus marcas al igual que Shepard.
La compuerta se abrió en ese momento y todos caminaron hacia el frente, oyendo su respuesta—. Pues si ustedes hubieran estado en contacto con el mismo ente sobrenatural mientras estaban en el vientre de su madre, entonces también los tendrían.
—Excusas de un mutante —bromeó Jack, cosa que hizo que Naruto tuviera una gruñona expresión en su rostro.
Pero luego miró con ojos entrecerrados a Jack antes de reír y agitar las manos—. Ya veo, ya veo. Pero bueno, ya veremos quien ríe al final. —Había concluido que Jack solo quería molestarlo como lo había hecho horas antes; tal vez para que el encuentro dentro de unas horas tuviera la misma intensidad.
Shepard no tuvo idea de lo que eso significaba, pero pensó que tal vez Naruto tenía pensado jugarle algún tipo de broma o algo por el estilo. Por tal motivo no hizo más preguntas al respecto.
Siguieron caminando hasta pararse en medio del hangar, y allí Shepard miró a Jack—. Y bien, ¿por qué has venido hasta aquí?
Encogiéndose de hombros, Jack expresó—. ¿Es que acaso necesito un motivo?
—No, pero me pareció algo extraño que nos siguieras.
—Bueno, como ya había leído todo sobre Cerberus, decidí dar un paseo en busca de algo… interesante. —Giró sus pupilas ligeramente hacia Naruto, sonriendo mentalmente—. Y como los vi caminando juntos, quise ver qué se traían entre manos.
—Ya veo… Está bien. Naruto y yo entrenaremos; no haremos nada más que eso. Si quieres, puedes retirarte u observar, como quieras. —Dicho esto, Shepard hizo unos ligeros ejercicios de calentamiento.
—Entrenar, ¿eh? Interesante, será una buena oportunidad de ver lo que el hombre gato puede hacer. —Nuevamente oyó un quejido de Naruto al mencionar aquella palabra, pero ella solo sonrió mientras se dirigía hacia el Hammerhead para recostarse contra él.
Naruto esperó a que Shepard terminara su calentamiento, o que ella hablara antes de iniciar con la explicación; fue lo segundo—. ¿Y bien? ¿Qué haremos?
En ese preciso instante, Naruto cambió sus prendas a aquellas que había utilizado en Thessia antes de iniciar con la prueba.
Jack había abierto los ojos ligeramente, sorprendida al verlo hacer tal cosa. Pero bueno, ella ya le había visto creando prendas de la nada cuando lo hizo antes de dejar el sótano de ingeniería. Después de todo, tenía que reponer los pantalones que había desgarrado, aunque no había pensado que podía hacerlo de esa manera.
Shepard levantó una ceja, pero entendió lo que quería cuando le vio adoptando una posición de pelea—. Quiero que me enseñes lo buena que eres utilizando tu cuerpo.
La comandante no dudo y adoptó una pose de boxeo—. Como tú quieras, solo espero que no hagas trampas.
—No lo haré… Y si puedes darme un golpe, haré lo que tú quieras durante una semana.
Shepard sonrió con emoción, no porque pudiera decirle a Naruto que se comportara melosamente hacia ella; eso ni siquiera se había cruzado en su mente. Lo único en que pudo pensar fue que hiciera cosas ridículas, tal vez que admitiera que era un hombre gato durante una semana.
Jack, por su parte, apartó un poco su espalda para decir—. ¿Yo también puedo tener una oportunidad luego de que ella termine su turno?
Los rubios miraron hacia ella, y Naruto respondió—. Claro, si quieres seguir participando después —finalizó dando una muy torcida sonrisa que hubiera intimidado a Shepard y posiblemente quitado todas las ganas de participar en este entrenamiento.
Jack reconoció esa sonrisa como la de un verdadero sádico sin remedio. Movió sus pupilas hacia los lados y luego agitó las manos—. Eh, por ahora creo que me limitaré a observar. —Fue su respuesta, y Naruto instantáneamente dejó de mirarla.
Jack suspiró y se secó el sudor de la frente. Una simple sonrisa de Naruto bastaba para intimidar a alguien como Jack; ella no tenía intenciones de probar su suerte con alguien que podía hacer eso solo con una sonrisa.
Shepard, viendo la expresión en el rostro del inmortal, asintió e inició con su juego de piernas para reducir distancia con Naruto, quien se limitó a observar.
Cuando estuvo cerca, Shepard miró a su rostro, lanzado rápidos y poderosos Jabs. Naruto, sin embargo, esquivó todos ellos moviendo su cabeza hacia los lados.
Notando que no funcionaba, Shepard hizo un giro rápido e intentó atacar a Naruto en su punto ciego con un recto de derecha. Pero Naruto había agachado la cabeza y esquivó ese golpe.
Shepard dio un paso hacia atrás y sonrió mientras levantaba su guardia—. ¿Estás seguro de que no estás haciendo trampa?
Naruto giró su cabeza hacia ella, negando con la cabeza—. No, es más, incluso estoy bloqueando mis reflejos hasta índices normales.
—Está bien, aquí voy de nuevo. —Nuevamente cortó distancia con su juego de piernas, y esta vez lanzó varios golpes cruzados, los cuales Naruto evitó al dar un salto hacia atrás.
Shepard no se distrajo y cortó distancia antes de que Naruto pudiera poner pie en el piso, dirigieron un rápido Jab hacia su rostro.
Jack sonrió, pensando que Shepard haría contacto y por lo tanto ganado la apuesta.
Justo cuando pareció que Shepard ganaría, Naruto dobló su espalda hasta casi la mitad, esquivando aquel golpe justo cuando tocó el piso.
— ¡Oye! ¡Eso es trampa! ¡Nadie se mueve de esa forma en medio de una pelea! —protestó la comandante.
Naruto sonrió y pasó su pulgar sobre su nariz—. ¿Y quién dijo esa tontería? En una pelea no existen las reglas. Vamos, deja de llorar e intenta golpearme… ¿O es que acaso temes romperte las uñas? —Puso una sonrisa tan burlona y arrogante que Shepard inevitablemente apretó los dientes y corrió rápidamente hacia él, olvidándose por completo de su juego de piernas.
No obstante, sus golpes aún eran rápidos y precisos, pero Naruto había empezado a moverse haciendo gala de su asombrosa flexibilidad.
Se dobló, agachó, rodó, realizó varios saltos flick flack hacia atrás.
Al ver eso último, Shepard ya se había dado totalmente por vencida, así que dejó caer sus brazos mientras suspiraba—. Me rindo.
— ¿Tan rápido? —Preguntó Naruto con una sonrisa, poniéndose frente a ella.
—Sí, es imposible golpearte si te mueves de esa forma. —No se sentía agotada físicamente; mentalmente, sí.
Había perdido las ganas al ver la superioridad de Naruto, incluso cuando se movía como una persona normal. No quería ni imaginar cómo sería si lo hiciera en serio.
Suspiró una vez más y tronó los cuellos para alejar ese ligero agotamiento, justo para oír a Naruto hablar—. ¿Sabes cuál es tu problema Shepard? ¿Quieres saber el motivo por el cual no lograste golpearme a pesar de todas las oportunidades que te he dado?
Shepard se detuvo y le miró a los ojos, optando por permanecer en silencio—. Porque no has usado tus piernas.
—No creo que hubiera hecho mucha diferencia, no con la forma en la que te movías…
Naruto movió su dedo índice hacia los lados mientras reducía distancia con la rubia—. En eso te equivocas; de cadera para abajo estaba totalmente desprotegido. Creí que con tu estilo de lucha no utilizarías tus piernas para atacarme, así que para sacarme las dudas, decidí dejar grandes aberturas para que pudieras atacarme con tus piernas; las desaprovechaste totalmente. Creo que ni te diste cuenta.
—Está bien, está bien. Puede que tengas razón.
Naruto asintió—. Pues bien, quiero que te olvides de ese estilo para siempre. Es bueno, pero no el adecuado para tu trabajo o para lo que aspiras. De ahora en más, quiero que hagas lo que haré a continuación. Presta mucha atención.
Hizo una pausa, agachándose levemente para separar las piernas y hacer algunos estiramientos—. Por cierto, antes de iniciar, te diré dos cosas.
Shepard se limitó a observarlo, cosa que el rubio captó—. En primer lugar, aumentaré ligeramente mi velocidad; solo un poco. Ni siquiera estará cerca de la velocidad a la que aspiras.
La comandante asintió y habló—. Está bien, ¿Qué es lo otro?
Inevitablemente, Naruto puso aquella misma sonrisa que le había mostrado a Jack, y esta vez, ambos pudieron notarlo—. Oh, oh —pensó Jack, moviéndose un poco para observar con atención.
Shepard solo pudo desconfiar, pero no logró preguntar ya que el Jinchūriki habló antes—. ¿Recuerdas que te dije que debía fortalecer tu cuerpo?
Shepard retrocedió ligeramente, no teniendo tiempo para demostrar su sorpresa al ver a Naruto ya frente a ella y sonriendo mientras continuaba—. Pues… resiste.
En ese preciso momento sintió una zancadilla, la cual le hizo que perdiera el equilibro y cayera de espaldas al suelo.
Shepard no tuvo tiempo de recuperar el equilibrio, ya que Naruto se movió rápidamente y se colocó justo a la mitad de su costado derecho, dirigiendo su puño derecho para darle un puñetazo en el estómago que casi la envía al mundo de los sueños.
Como no había sido suficiente para hacerlo, Shepard solo pudo escupir una cuantiosa cantidad de líquido bucal mientras sentía un poderoso rodillazo en su espalda que la hizo ascender.
Nuevamente no tuvo tiempo de expresar sus molestias, debido a que sintió un puñetazo en su rostro el cual casi le rompe la quijada.
Ese golpe la envió con mayor velocidad al piso, pero antes de que pudiera caer por completo, Naruto le había dado una potente patada que la envió unos pocos metros hacia su frente, cayendo a tan solo unos pocos centímetros del lugar de Jack.
El Sujeto Cero miró hacia abajo con los ojos bien abiertos—. Diablos, ese sujeto no dudaría en darme una paliza. Demonios, no me sorprendería si no se levantara luego de esos golpes; cualquiera hubiera perdido el conocimiento.
Su sorpresa fue grande al ver a la comandante tosiendo estrepitosamente mientras escupía algo de sangre. Esa última patada probablemente le había roto algunas costillas, ni qué decir lo que hubieran hecho los anteriores.
Shepard apretó los dientes mientras llevaba sus manos sobre su adolorido estomago; podía sentir que una de sus costillas había perforado uno de sus pulmones y esto le estaba dificultando la respiración.
Escupió un poco más de sangre antes de mirar hacia arriba, momento en que vio a Naruto bajando su puño hacia su cabeza.
La movió en el último segundo, oyendo con horror aquel terrorífico sonido que había provocado su puño al hacer contacto con el piso.
Ambas féminas miraron con nerviosismo hacia una perfecta marca de su puño grabada en el piso; era como si alguien hubiera puesto su puño cuando se estaba realizando el molde.
—Buenos reflejos —halagó Naruto, limpiándose el puño para apartar el polvo.
—E-Estás loco, p-pudiste haberme *cof* matado —reprochó Shepard, con grandes dificultades para hablar.
Naruto levantó una ceja y habló con un toque de decepción—. ¿Es acaso miedo lo que siento? ¿Planeas darte por vencida?
Shepard levantó la mirada, viendo aquellos severos ojos azules que ocultaban un minúsculo toque de decepción en lo más recóndito.
—N-No… Pero…
—Pero… ¿Empiezas a poner 'peros'? Aquí no hay peros que valgan; aquí o te levantas o te rindes. ¿Qué será? —Interrumpió con brusquedad.
—Y-Yo… Y-Yo… —Ella solo quería maldecir; el dolor era insoportable, ni siquiera Mendori le había dejado tan adolorida; Naruto sin duda se encontraba en otro nivel.
Pero no podía defraudarlo; ella sabía que él deseaba que continuara. Podía ver vida en sus ojos cuando le instruía o le daba consejos para sobrellevar su entrenamiento; era algo que disfrutaba.
Shepard no podía negar que por su mente no se cruzaba la idea de abandonar, pero ella no quería hacerlo. No porque eso significaría defraudar a Naruto y posiblemente quitarle un poco de su brillo a sus ojos, sino porque eso significaría defraudarse a sí misma y quedar como una cobarde. Y no, Shepard podía ser lo que quisieran, pero nunca una cobarde.
Con ese último pensamiento, hizo un esfuerzo extraordinario hasta ponerse en pie, llevando su mano donde podía sentir las pulsaciones que enviaba su perforado pulmón—. E-Esto *cof* aún no se termina.
Tanto Naruto y Kurama sonrieron al ver su determinación, aunque eso no significaba que Naruto se lo pondría fácil de ahora en más. Todo lo contrario, la dificultad y el dolor no harían nada más que aumentar.
—Eso ya lo veremos… Levanta tu guardia —ordenó Naruto antes de ponerse en posición de combate.
Shepard gruñó con dolor e intentó levantar sus puños, solo para que estos cayeran pesadamente cuando estuvieron a la altura de su barbilla.
Naruto nuevamente la observó intentándolo, pero otra vez había fallado—. ¡Que levantes tu guardia! —Exclamó y le propinó un potente golpe en la nariz, rompiéndosela.
Si bien el golpe le había dolido, no cedió ante él y nuevamente lo intentó, pero otra vez había fallado; casi ya no le quedaban energías.
El inmortal volvió a gruñir, y esta vez le dio no menos de diez golpes en su rostro y otros quince en ambos costados mientras repetía sin parar que levantara su guardia.
Ya no pudo resistirlo y cayó de rodillas, cubierta de sangre y con el rostro bastante inflamado.
Si Naruto hubiera sido una persona normal, Jack no habría visto la necesidad de intervenir, pero como sabía que no lo era, se acercó a Shepard y se agachó para preguntarle si se encontraba bien.
Ella no respondió, solo hubo silencio mientras la sangre corría desde su nariz hasta su barbilla, y de su barbilla al piso. Apenas estaba consciente, pero aun así, Shepard no quería darse por vencida.
Como Jack vio que Naruto se acercaba con intenciones de continuar atacando, ella movió sus manos hacia él para hacer una señal de alto—. Oye, ¿no crees que ya fue suficiente? Shepard apenas y está despierta. Si continuas, probablemente la matarás.
—Apártate, esto no tiene nada que ver contigo. Tu solo estás aquí para observar; hazte a un lado —ordenó con una voz tan serena pero potente que envió escalofríos a la 'rescatista'.
Jack, por lo que había oído, sabía que Shepard era cualquier cosa menos una mujer débil, pero luego de tal brutal golpiza, no podía evitar mirar a Naruto con ojos de recelo; se estaba sobrepasando con este entrenamiento.
Por tal motivo, se paró y se puso frente a Naruto—. No, ya fue suficien… —No fue capaz de terminar ya que sintió una fuerza rodeándole y enviándola a estrellarse duramente contra la pared.
—Se acaba cuando yo o Shepard lo diga.
Jack intentó gruñir y levantarse, pero falló debido a que todo su cuerpo se sentía entumecido; no podía hacer nada, solo podía hacer lo que estuvo haciendo desde un inicio, observar.
Naruto miró hacia abajo, con una expresión que denotaba toda su experiencia como instructor. No quería ver fallar a Shepard, así que comandó—. ¡Vamos, ponte de pie! ¡Demuéstrame de lo que estás hecha, Shepard!
Shepard apretó sus debilitados puños, temblando incontrolablemente debido al dolor y el cansancio que le provocaba el intentar moverse.
—Parece que no podrá. Ya cúrala —Indicó Kurama; no estaba preocupado, pero creía que Shepard ya tuvo suficiente. Un golpe suyo no era algo que cualquiera pudiera resistir, incluso si estos estaban restringidos.
Naruto negó con su cabeza—. Lo hará; yo sé que podrá. —Sus palabras denotaban mucha confianza y respeto.
Separó los labios y volvió a gritar—. ¡¿Acaso estabas engañándome?! ¡¿Que no querías ser fuerte?!
— ¡Sí quiero, maldita sea!
— ¡Pues ponte de pie y demuéstramelo!
Shepard gruñó y en un momento de determinación se rodeó con su manto biótico, aligerando su peso lo más posible hasta lograr ponerse de pie, tambaleándose unas cuantas veces antes de lograrlo.
Ambas miradas hicieron contacto, uno miraba la expresión de determinación mientras que la otra veía la de inclemencia.
No obstante, Shepard aún no había levantado sus puños. Por alguna extraña razón, sentía que eran las partes más pesadas de su cuerpo.
En ningún momento dejó de mirar a los ojos de Naruto; continuó con aquella expresión de osadía mientras sus ojos irradiaban un extraño brillo que sorprendió a Naruto.
Ocultó aquella sonrisa que cruzó por su mente, viendo a Shepard apretando los dientes mientras sus temblorosos puños ascendían centímetro por centímetro.
El rubio inmortal se puso en posición de combate cuando vio sus puños a centímetros de su barbilla, ascendiéndolos sin interrupción.
—Parece que estás lista para más; aquí voy. —Naruto volvió a sonreír de 'aquella' manera antes de lanzarse al ataque.
Sin embargo, sus potentes puños se detuvieron a centímetros de su rostro. ¿El motivo? Shepard no se había movido, solo había mantenido sus puños frente a su nariz mientras continuaba con aquella intensa mirada.
Naruto sonrió, suspiró y bajó los puños mientras se inclinaba para dirigir sus manos hacia las piernas de Shepard antes de cargarla en estilo nupcial.
En ese preciso instante Shepard cerró sus ojos mientras que sus brazos caían rendidos, pero Naruto los levantó y los colocó correctamente.
Él solo pudo sonreír mientras contemplaba su ya serena expresión, aunque oyendo sus erráticos respiros.
Aproximó su mano derecha y brilló, dándole aquella energía que tanto necesitaba.
No despertó, ya que se había desmayado, y aunque Naruto estuviera sanándola, eso no sería suficiente para despertarla.
Naruto solo pudo mirarla, en especial a sus carnosos labios, y a su suave y blanca piel, casi al punto de perderse en ellos y tal vez cometer alguna necedad.
Él no quería admitirlo, pero Shepard despertaba algo en él; desde el primer momento en que le había visto. Esa actitud fuerte y decidida; regenerada e imprudente; esa bondad y carisma.
Pero no se dignó a pensar en aquellos detalles, solo prosiguió con su tarea hasta el final.
Mientras lo hacía, Jack al fin pudo moverse; se sobó el cuerpo y caminó hasta el brilloso lugar.
No articuló palabra alguna, se limitó a observar aquella habilidad restaurando sus rasgos a la normalidad.
Una vez que el rubio había finalizado, éste dio una media vuelta y caminó hacia la salida, no sin antes decir unas palabras—. Espero que no estés molesta porque te lancé contra la pared.
—Bueno, no puedo negar que me sorprendió y que me dolió. Pero no me enojé; me inmiscuí en algo que se suponía que solo debía observar.
Naruto giró su cabeza levemente hacia ella para sonreír—. Aprecio tu comprensión. Esto que estoy haciendo es por ella y su deseo de ayudar a los demás; es la única forma de hacerla más fuerte.
Jack se encogió de hombros—. Entiendo, pero bueno, parece que no pudo ganar la apuesta. Me pregunto que hubiera pedido si lo lograba.
Naruto nuevamente se detuvo y giró la cabeza para mirarla con una media sonrisa—. ¿Y tú aún quieres intentarlo? Puedo volver más tarde.
El Sujeto Cero tragó saliva—. Creo que lo intentaré en otra ocasión. —Si bien estaba nerviosa, eso no implicaba que tuviera miedo de Naruto; simplemente no quería hacer algo que podía evitar.
Si Shepard no pudo golpearle con sus puños, mucho menos podría ella. Tal vez sería capaz de conseguir algunos puntos con sus poderes bióticos, pero el trato no había sido ese. Por tal motivo, evitaría un combate cuerpo a cuerpo con Naruto siempre que pudiera.
El clon asintió y continuó su caminata hacia el elevador mientras decía—. Disculpa, Jack. Pero deberemos postergar nuestra cita; lo haremos en otra ocasión. ¿Qué te parece?
Jack suspiró con decepción y caminó con pasos apresurados hasta alcanzarle—. Bueno, ya lo suponía. Aunque parece que el tierno gatito siente algo por la comandante y no desea que dejarla sola —insinuó mientras movía sus cejas.
Naruto permaneció en silencio hasta que llegaron a la cubierta de Jack, lugar donde Naruto volvió a despedirse, dejando a Jack, quien simplemente se había encogido de hombros.
Al ingresar al camarote, Naruto deambuló hasta la cama y postró con suavidad a Shepard en ella; teniendo cuidado de no realizar movimientos bruscos que pudieran despertarla. La metió bajo la sabana y colocó su cabeza contra la almohada.
No supo por qué motivo hizo lo que había hecho a continuación; no visualizó el fin de su acción; Naruto simplemente había actuado por inercia.
Una suave y agradable sensación de carne contra carne, de respiración contra respiración, piel contra piel…
Su mano derecha tocaba su suave piel con gentiliza, mientras que la izquierda se encontraba en su nuca, atrayéndola en un delicado pero sincero beso.
Inconsciente de sus acciones, el clon acarició con lentitud el rostro de Shepard, quien a pesar de estar sumida en sueños, su rostro reflejaba una profunda dicha y felicidad.
Prosiguió con el suave beso, hasta el punto de querer profundizarlo —cosa que Shepard pareció notar ya que sus labios se habían separado con ligereza.
Al sentir la pequeña abertura como el cálido aliento que expulsaban sus labios, el clon se hizo consciente de sus acciones, lo cual ocasionó que se detuviera con brusquedad.
Miró a Shepard con los ojos bien abiertos antes de preguntarse qué había hecho. Retrocedió, llevándose las manos sobre su cabeza mientras caminaba en círculos alrededor del camarote.
Se detuvo y miró con nerviosismo hacia la cama, sintiendo alivio al notar que seguía dormida. Aun así, se acercó a la cama y se sentó en ella, suspirando mientras agachaba la cabeza—. He hecho una estupidez. Demonios.
— ¿Por qué te quejas? Ya era hora. Despiértala y finaliza lo que empezaste como un hombre.
—No, Kurama. Tú no lo entiendes; cualquier tipo de relación en mi situación actual es imposible. Maldita, sabía que sería arriesgado; lo supe desde el momento en que la conocí.
— ¿Qué sabías? —Cuestionó levantando una ceja.
—Yo sabía que me enamoraría de ella —admitió en derrota, aceptando por fin aquello que se había reusado a analizar.
Kurama decidió permanecer en silencio, con interés de saber lo que Naruto diría a continuación. Le vio mirando hacia Shepard antes de levantarse y acercarse hacia ella, agachando la cabeza y mirándola nuevamente.
—Desde aquel momento en que la vi, y en todas las ocasiones que tuve la oportunidad de conocerla más, supe que era una mujer increíble y que me atraía enormemente. Aun así, hice todo lo posible para que ella no sintiera lo mismo, pero me di cuenta que ya había sido algo tarde. Por lo tanto, intenté que ella dejara de pensar en ello. Disminuyó en sus avances luego de nuestra cita, pero aun así, su personalidad no flaqueó en lo absoluto.
Con una pequeña pausa, levantó su cabeza y cambió su expresión a una más seria—. Y es eso lo que me atrajo y me sigue atrayendo. Aun así, no puedo corresponder.
— ¿Por qué?
Naruto suspiró antes de responder—. Por el momento no puedo decírtelo, es algo muy personal, y si bien te tengo plena confianza, es algo que quiero mantener en secreto el mayor tiempo posible. Puede que te explique mis motivos más adelante, pero por ahora, tan solo acepta mis palabras.
Kurama suspiró con exasperación; realmente no entendía por qué actuaba de esa manera. Si era por su inmortalidad, Kurama sabía que dejaría de serlo una vez que cumpliera su trato con el Shinigami. Por lo tanto, Kurama no tenía idea de lo que estaba impidiéndole el rehacer su vida.
—Entonces, ¿Qué harás de ahora en más? ¿Harás que te odie o algo así para que deje de estar enamorada de ti?
Negando con su cabeza, Naruto replicó—. No quisiera que eso pase; no porque no me gustaría, sino porque eso afectaría nuestra amistad y tal vez haría difícil mi misión después. Recuerda que estoy aquí solo por Shepard; ella debe ser la que esté al frente siempre; yo solo soy su apoyo.
—Ya lo sé; quieres que ellos mismos busquen solucionar sus problemas, ayudándose entre ellos y no depender solo de ti.
Naruto asintió, se arrodilló y acercó su mano para acariciar el rostro de Shepard—. Tal vez debería de borrar de mis recuerdos lo que sucedió en estos últimos minutos; no deseo molestar al jefe.
— ¡Oh, no! ¡Eso sí que no! —Exclamó Kurama, saliendo apresuradamente de su cuerpo en un tamaño reducido y mordiendo al clon antes de que este pudiera cometer cualquier imprudencia.
Instantáneamente, ambos desaparecieron en una bocanada de humo, perturbando el descanso de la rubia que yacía en la cama.
Abrió los ojos justo a su lado derecho, a tiempo de ver una bocanada de humo desvaneciéndose en el aire. Se preguntó qué podía ser tan inusual visión, aunque muy rápidamente recordó que solo alguien como Naruto podía hacer algo así.
Llamó a su nombre unas cuantas veces, pero como recordó que era un clon, concluyó que éste tal vez ya se había desvanecido.
Le restó importancia, imaginando que el original enviaría otro al día siguiente.
Estiró los brazos, llevó las manos a su boca y dio un largo bostezo antes de tirarse de nuevo a su cama.
Una vez allí, puso su mano debajo de su almohada mientras pensaba con una sonrisa—. ¿Qué sucede? ¿Por qué no puedo quitar esta sonrisa de mi cara? ¿Y por qué mi corazón está latiendo tan rápido? —Era una incógnita que no tenía forma de resolver, así que no tuvo más remedio que volver a dormir con aquellos refrescantes y positivos sentimientos.
Notas:
Fin.
Hice algo arriesgado en este capítulo, pero espero que les haya agradado y si no, que les haya molestado.
Tenía pensado poner al final el momento en que la información de ese clon llegaba al original, pero decidí dejarlo para el siguiente capítulo.
Como ya se dieron cuenta, el capítulo fue algo corto. Decidí que los haré de esta forma de ahora en más para tener los capítulos más rápidos. Eso es lo mejor, ¿cierto?
Ya que mencioné el siguiente capítulo, haré una pequeña introducción con un pequeño flashback de lo que Naruto está haciendo en Felh Prime. Aunque las cosas allí no terminarán tan pronto. Luego volveré con la Comandante y un nuevo clon estará con ella.
Ahora bien, muchos pensarán (creo) que Naruto fue muy exagerado al golpear a Shepard de esa manera, pero entiendan que es la única forma en que logrará hacerse más fuerte. Si Naruto es suave, no habrá grandes progresos.
Ahora las cosas sobre el harem están prácticamente descartadas, y lo de Tali o Aria está en la cuerda floja.
Por cierto, el estilo de Shepard (boxeo), lo saqué de uno de los combates que tuvo en el Mass Effect 3 con una persona de su tripulación. Para los que ya lo saben, pues ya lo saben; y los que no, pues no quiero dar spoilers.
No hay casi nada más que explicar.
Hasta el próximo capítulo.
