Lynn Loud…

Nunca creí llegar a escuchar un nombre tan desagradable, un nombre vomitivo tan sucio y apestoso, tan odioso y estúpido…

Tan.

Tan ella.

El nombre perfecto para algo de tal calaña.

Con sus mugrosas patas.

¡Oh tan apestosas y mugrientas! Impulsadas de codicia desenfrenada, acusadas de tocar algo que no es suyo.

Y aun así, esas patas a las que llama manos pueden tocar el tesoro de formas que yo no puedo, de sentir aquello que no puedo, de disfrutar aquello de lo que yo no puedo.

¡Malditas esas manos y maldita a quien le pertenecen!

Pero no importa…

Porque cada noche, siempre que cierro los ojos te veo en mis sueños y se entonces, que estamos destinados a ser, por siempre.

Pero tu no te das cuenta, no estiras tu mano y alcanzas a mi corazón, no te das cuenta de que mi corazón late para dos.

Y sabes que… eso tampoco importa.

Siempre que estés a mi lado, siempre que te quedes conmigo.

Siempre que este perdido, solo con estar contigo, me siento encontrada.

Tal vez no te des cuenta… pero te veo.

Y, eventualmente, tu me veras a mi.


El contexto de esto se resume muy fácil, es una carta, no se sabe de que persona (NO sus hermanas) y bueno creo que la carta se explica bastante bien sola.

Que tengas buen día.