Día 10.

Este no fue tan difícil como creí que sería. Lo escribí anoche pero me hacían falta palabras XD me hacían falta 300 para llegar al mínimo de palabras, así que tuve que seguir exprimiendo mi cerebro para escribir lo que faltaba, pero en fin… Creo que quedó bien y espero les guste.

Disclaimer: HTTYD y sus personajes son propiedad de Dean DeBlois, DreamWorks Animation y Cressida Cowell.

Reto 10: One-Shot sobre lo que pasó con Drago después de desaparecer con el ex-alfa y su armada.


El Único Amo De Dragones

¿Cómo era posible que lo venciera?

¡Él era el único y verdadero Amo de Dragones!

Fue él quien lo destruyó desde adentro, obligando a su dragón a matar a su padre, quitándole todos sus dragones y dejándole claro que destruiría su hogar… Y a pesar de todo eso, fue capaz de vencerlo…

Recuperó a su dragón, recuperó a su pueblo y lo venció.

¡Eso no podía ser posible!

Él sabía sobre las capacidades de los Furia Nocturna, pero también conocía sus debilidades. ¡Había pasado gran parte de su vida cazándolos! Y jamás, JAMÁS ninguno se atrevió a desafiar a su Salvajibestia y vencerlo en el intento tomando su lugar como Alfa… y todo por un estúpido muchacho que decía ser su "mejor amigo".

¡Los dragones no son amigos de nadie!

Los dragones son bestias que tienen que ser domadas, controladas por él.

Los dragones son seres despiadados que lo único que hacen es destruir y matar, eso era algo que él sabía bien porque lo vivió en carne viva.

Los dragones no eran buenos, no eran gentiles y mucho menos seres de paz.

Y aun así lograron vencerlo…

A pesar de todo eso, de todos los conocimientos que tenía sobre los dragones, estos lograron vencerlo. Y todo gracias a ese chico y su Furia Nocturna.

No se suponía que fuera así… más sucedió y él estaba furioso por ello. Si su armada hubiera llegado como lo ordenó, las cosas habrían sido diferentes. Pero no, ¡jamás se dignaron en aparecer!

¿Acaso lo habían traicionado?

De ser así ya los haría pagar por ello, al igual que haría pagar a Eret por la misma razón… Así como también haría pagar a su Salvajibestia por permitir que ese Furia Nocturna le arrebatara su lugar como Alfa.

¡Los haría pagar a todos!

Pero más importante, haría pagar a Hiccup y a Berk por su atrevimiento al intentar retarlo y creer que podrían vencerlo tan fácilmente.

Porque esto no había terminado, Drago Bludvist no sería derrotado. Solo él podía controlar a los dragones…

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No tardó mucho en llegar al lugar donde su armada se encontraba anclada.

El lugar era protegido por una densa niebla, oculto ante la vista de todos, pero no para él.

Al verlo llegar sus hombres se preocuparon. ¿Cómo le explicarían que no pudieron llegar? No lo harían… Él no les daría la oportunidad de hacerlo.

—Drago, podemos explicarlo… quedamos atrapados en la niebla y…—El hombre no lo dejó continuar, con su única mano logro hacerlo callar al tomarlo por el cuello.

—No quiero escuchar ninguna de sus malditas excusas—Masculló con una mirada asesina—. ¡Esos malditos jinetes ganaron!—Exclamó iracundo arrojándolo lejos—, y todo porque ustedes no estaban ahí para detenerlos mientras yo me hacía cargo de Berk—Los culpó aunque en el fondo bien sabía que la culpa también era suya.

—Drago—Se atrevió a hablar otro de los hombres—, los barcos no son tan veloces como los dragones—Intentó razonar con él, aunque era obvio que eso era imposible—. Nos fue imposible llegar…

—Teníamos la ventaja—Gruñó el desquiciado hombre de un solo brazo—. ¡Y ustedes lo arruinaron!

—Aún estamos a tiempo—Habló un tercer hombre con cautela, cualquier cosa que dijera y no era agradable para su líder, podía darse por muerto—, podemos ir allá y atacarlos. No lo verán venir creen que ganaron y han bajado la guardia—Sugirió—… Usted aún les puede ganar.

—No—Dijo con cierta calma que solo preocupaba más a los pobres hombres que formaban parte de su armada—. Eso ahora ya no me sirve.

Comenzó a caminar en silencio de un lado a otro comenzando a idear su nuevo plan. Un plan que le asegurara la victoria y la venganza que tanto deseaba en contra de Hiccup y su pueblo.

—Dejaré que sigan creyendo que ganaron—Continuó con voz seria y una mirada que solo podía denotar demencia—. Dejaré que reconstruyan su preciada aldea y continúen con sus miserables vidas creyendo que todo está bien y entonces los destruiré…—Sentenció desviando su mirada hasta donde el inmenso Salvajibestia lo veía demostrándole que estaba de acuerdo con él.

Su gente, por el contrario, lo veía expectante y temeroso; su líder se había vuelto loco, estaba obsesionado con Berk y ellos lo sabían, mas no podían dejarlo, no si querían seguir con vida…

—Destrúyelos—Ordenó al dragón que solo asintió con la misma mirada fría que compartía con él—, ya no los necesito…—Sentenció antes de apartarse para que el dragón cumpliera con su cometido al disparar su hielo matándolos a todos en el acto.

Ya conseguiría después un nuevo ejército que si le fuera leal y cumpliera con todo lo que él les ordenara.

Ahora en el lugar solo había silencio, silencio que era roto únicamente por la respiración del inmenso dragón que le veía esperando la siguiente orden, más él lo ignoró, aun tenia cosas en las qué pensar...

—Dejaré que Hiccup crea que logró derrotarme, dejaré que crea que recuperaron la paz y tenga una vida tranquila y feliz…—Continuó con frialdad viendo con desprecio el hielo manchado de sangre frente a él—… Y cuando crea que lo ha conseguido todo y que nada podría arruinar su felicidad, volveré para demostrarle lo contrario… le arrebataré todo lo que ama de nuevo, pero esta vez será para siempre…—Sentenció satisfecho por lo que su mente había planeado para deshacerse del ahora jefe de Berk—. Y entonces, cuando vea que ya no puede hacer nada, me suplicará que acabe con su miserable vida, y yo cumpliré con su última petición, tomando hasta la última pisca de vida que haya en su cuerpo… Y entonces habré ganado…—Finalizó con su discursó, dejando que en su rostro apareciera una malévola sonrisa que podría helar la sangre de cualquiera.

Caminó hasta donde estaba su dragón para comenzar a trepar por el único colmillo que este aún conservaba hasta posicionarse en su cabeza para así darle la orden de marcharse.

Y mientras ambos se marchaban lejos a un lugar donde pudieran hacerse con un nuevo ejército, solo una cosa resonaba en su mente, aquello que juró que conseguiría y que le dejaría en claro a todos:

—Seré yo el único Amo de Dragones…


Y eso es todo, el de mañana va a ser un tanto, umm, la verdad aun no lo planeo así que no sé cómo sea XD

En fin…

A todos los que leyeron hoy… GRACIAS