Este es un bello proyecto creado conjuntamente por "Iva Ren" y "cpbr15"
Ambas somos más de Universo alterno en humanos, nos salimos de nuestra zona de confort para traerles un fic furry, esperamos que lo disfruten
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10: Devastación
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Un amor se adueño de mi
desatando mis sentidos
anhelando un corazon prohibido
un amor, que me llevo a sentir
que a pesar de este vacio
puede hacerme tan feliz
por ti yo he roto las reglas del amor
jamas pense perder el corazon
y me atrapa esta locura,
que me enciente y que me nubla
nada puedo hacer para escapar de ti
~Heaven's What I Feel- Gloria Estefan~
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Lucy se limitó a no decir nada, no quería dañar su boda a solo un par de semanas, lo que vio antes se clavó como una espina en su corazón, ¿por que tanta cercanía?, ¿por que siempre ellos dos?, en el fondo Judy no era de su total agradado, sentía algo viniendo de ella que no le gustaba para nada, la forma como se le iluminaban los ojos cuando hablaba de Nick, ,los chistes y cosas que solo ellos entendían, nada de eso le gustaba a la zorra.
El viaje de regreso fue bastante tranquilo, Nick se quedó dormido por algunos minutos en su hombro y eso la reconfortó muchísimo, era mejor que dejara de pensar tonterías, después de todo la que seria su esposa era ella.
—¿Ahora si vas ha decirme que te sucede? — pregunto Nick al llegar al departamento, Lucy solo le dio la espalda y no le respondió.
—Creí que estar juntos significaba ser sinceros cuando algo te molesta— el zorro insistía —Cariño voy ha preguntarlo de nuevo ¿que sucede? —
—¿De donde sacas la idea que tengo algo? — la zorra quería evadir dar alguna respuesta, Nick se acercó ella y la miró a los ojos.
—Por que puedo verlo en esa mirada triste, Lucy, por favor, vas ha ser mi esposa, merezco saber si estas triste por algo — sin duda Nick era muy persuasivo.
— No me gusta que seas tan cercano a Judy— la zorra confesó sus molestias — Siempre estas con ella, vas todos los días a verla, le llevas comida, tienen chistes y apodos que solo ustedes dos entienden, esa intimidad con alguien que no soy yo me enerva — aparto de su rostro la mano de nick.
—Hopps es mi mejor amiga, es solo eso, ademas que somos compañeros de trabajo, siempre pasamos todos los días juntos — intentaba explicarse Nick sin dejar nada al descubierto.
—Eso es lo que me molesta, pasas mas tiempo del dia con ella que conmigo, estas trabajando solo ahora mismo y sé que haces todo mas rápido para correr a verla, estas llegando a casa mas tarde que de costumbre, ¿No viste la reaccion en su casa?, hasta ellos saben que ustedes son muy unidos, creyeron que eras el padre de los bebés, y sabes algo Nick, tu te crees el padre de esos bebés, pero NO, son del maldito de Jack, te guste o no— el tono de voz de Lucy subía con cada palabra.
—¿Por que no me lo dijiste antes? todo esto que te molesta.
—Por que no quise molestarte con mis ideas estúpidas, pero ya no lo soporto, desde que esta embarazada pareciera que ella fuera mas importante para ti que yo, y me cansé de eso, nadie la obligó a acostarse con el imbécil de Jack y no protegerse, ahora la dejaron ¿y? ¿acaso ese es tu problema? lo que le pasa es culpa de ella, solo de ella, deja de cuidar esa barriga tanto, por que no son tus hijos — las lágrimas empezaban a asomarse en el rostro de Lucy.
—No te conozco, hablas de una forma tan incoherente, estas dejándote llevar por sentimientos que están demasiado errados, ¿estas celosa?—Nick por su lado mantenía la calma en su voz.
—¿Como no voy ha estarlo?, si no haces mas que cuidarla, cuando lo único que debes pensar es en nosotros y nuestra boda.
—Lucy, yo no tengo a nadie — y esas palabras obligaron a ambos a mirarse fijamente —Yo no tengo familia lo sabes, no tuve la fortuna de que mi madre y mi padre se preocupen por mi, que un hermano me defienda de los brabucones, tu si.
—Nick — susurro Lucy cayendo en cuenta de su error.
—Por eso mis amigos son demasiado importantes para mi, ellos son mi familia, Judy, Finnick, esos dos son las personas mas cercanas que tengo y aunque no halla vínculos de sangre, para mi valen todo, en mi corazón son mis hermanos, mi familia, por eso la cuido tanto Lucy, se siente como si protegiera a mi hermana menor, lamento que tu malinterpretes todo— las orejas caídas de Nick y su expresión de decepción hablaban por él mas que sus palabras.
—Amor — le dijo para abalanzarse contra Nick en un fuerte abrazo —tienes razón, lo siento tanto — sollozaba y al tener su rostro contra el pecho de Nick no vio la expresión de alivio en su rostro, el zorro había logrado zafarse de una situación que pudo tornarse peor
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La coneja miraba por la diminuta ventana de su departamento, hace solo unos minutos recibió una llamada avisándole que Jack había dado alta, se limitó a dar el teléfono de la madre de éste y pidió que no se volvieran a comunicar con ella.
Las fotografías de la golpiza yacían en su mesa de noche y no eran nada agradables, según le dijo el médico la fractura de una de sus patas en tres partes fue lo mas grave, sintió un poco de remordimiento por él, era una defensora de la Ley pero dejó que los osos de Mr. Big atacaran vilmente a su ex-pareja, sintió unas ganas enormes de vomitar gracias a todos esos pensamientos.
El tiempo pasaba últimamente tan rápido que se encontraba en la sexta semana de su embarazo, era mitad de semana, en diez días Nick se casaría, solo pedía al cielo que sus bebes no se adelantaran antes, aunque fuera una tortura deseaba verlo en aquel momento cuando se uniera al lado de Lucy y ella supiera que su labor en la vida de Nick estaba completa, solo hasta entonces podría irse sin remordimientos.
El traslado que pidió en el trabajo había sido aceptado desde hace dos semanas, uno de sus hermanos mayores vivía en aquella lejana ciudad y le ayudó a conseguir el departamento para que ella se mudara allá con sus dos bebés, deseaba tener sus hijos en su nuevo destino, su maleta lista yacía debajo de su cama al día siguiente de la boda se iría, ya no había marcha atrás en su decisión.
Escuchó la perilla de la puerta y se giró para ver a Nick entrando, éste le regaló una gran sonrisa —¿Lista? — le preguntó el zorro.
—Siempre que no te pongas sentimental, si — bromeó la coneja, irían a su última ecografía, luego solo quedaba esperar que nacieran.
—No prometo nada— admitió el zorro, que no cabía de la emoción por acompañar a Judy al médico.
Llegaron al consultorio a tiempo para la cita, esperaron por algunos minutos antes que los hicieran pasar, el armadillo casi quedó sin habla al ver a Nick entrar junto con su paciente, tuvo que obligarse a recobrar la compostura, mientras este echaba su mano al zorro y se presentaban.
Judy se recostó sobre la camilla y Nick tomó asiento a su lado, aprovechó para tomarla de la mano, estaba mas nervioso que la madre sin duda, lo primero fue descubrir la pronunciada barriga, luego dejar caer en el piel de la coneja ese gel frío y finalmente el contacto con el aparato que les dio en el monitor la imagen de sus bebés.
Nick tomó un gran suspiro estaba totalmente conmocionado, no entendía las imágenes pero escuchaba los sonidos, su corazón latía muy rapido y las lágrimas amenazaban con filtrarse, se llevó el puño a la boca para controlar la emoción, miró a Judy y esta lloraba de la felicidad.
— Bueno al parecer tenemos... — el médico movía su mano intentando obtener una imagen mas clara de los bebés —una hermosa niña, es una coneja, felicidades — exclamó muy contento.
—Una mini zanahorias — susurró Nick y ambos sonrieron.
—veamos que mas tenemos, muéstrate, parece ser un chico, déjame verte bien pequeño— pedía el medico, de a poco sus ojos se abrieron y la preocupación se marcó en su rostro.
—¿Qué es el segundo bebe? — preguntó Nick emocionado.
—Señor Wilde — el médico carraspeó y el instinto de Nick se alertó — ¿Podría dejarme solo con mi paciente? — los machos se miraron a los ojos, Nick entendió que no eran buenas noticias.
—Si claro, Zanahorias estaré afuera — dijo al levantarse de su silla con desanimo, la coneja quedo bastante desconcertada.
—¿Sucede algo? — pregunto Judy con labios temblorosos.
El médico terminó de tomar las fotografías para entregarle el examen a su paciente, tosió para aclarar su voz y habló —el segundo bebe parece tener una malformación — eso fue todo lo que Judy necesito escuchar para ahogar un grito en el aire.
—!NO! — le pedía al armadillo que se retractara —No puede ser cierto, por favor dígame que no es así.
Nick escuchaba todo al otro lado de la puerta, tapo su boca para que su voz no se pronunciara y lloro.
—Ya habíamos hablado de esto antes, era una posibilidad, por tu sabes — el armadillo sabia que Nick estaba escuchando, tuvo que cuidar sus palabras — el incidente del padre, si ves la imagen es mas pequeño que la otra bebé, y no logro encontrarle una buena forma, sin importar de donde lo mire se ve como una esfera y eso no me gusta, no sabremos nada a ciencia cierta hasta que nazca, lo siento mucho.
Judy lloraba desconsolada —Señor Wilde, puede entrar — gritó el médico y el zorro obedeció al instante, abalanzándose para abrazar a la coneja.
—Los dejaré solos un momento, pasa por el consultorio para darte el examen — comentó, quien se retiró y cerró la puerta.
—Mi bebé Nick, ¿por que? ¿por que la vida es tan injusta?— reprochaba la coneja sin entender como el destino se empeñaba en lastimarla de todas las formas posibles.
—Esta bien, seguro solo... esta enrollado, mírame — le dijo Nick tomando su barbilla —tendrán tus hermosos ojos violetas, y serán tan alegres y animados como tu, estas dos hermosuras, serán perfectos, estoy seguro que solo es un error, cree en mi — no eran mentiras algo en su corazón le decía que estaba en correcto.
Judy pudo reponer un poco sus fuerzas y le regaló una sonrisa —Te creo — le dijo y el zorro le dio un beso en la frente.
—No estas sola, recuerda, me tienes a mi, y los quiero a los tres demasiado, superaremos esto ya veras, que serán dos hermosos conejos inquietos.
Judy limpió sus lagrimas y pudo sonreír, Nick tenia razón, saldrían de esta, nuevamente la cercanía de sus rostros amenazaba con convertirse en un beso —Será mejor ir con el doctor — le comentó y Nick se separó de ella para luego ayudarle a bajar de la camilla.
Pasaron por el resultado y a pesar de la situación ambos guardaban la esperanza que solo fuera un error.
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Tan pronto salieron del hospital Judy sintió un mareo que la obligó a apoyarse contra la pared, Nick actuó rápidamente y detuvo un taxi llevándosela a su departamento que estaba a unas pocas manzanas, también por que el edificio contaba con elevador y así no tendría que sufrir en tortuosas escaleras.
Entraron y el zorro dispuso la silla mas cómoda para su compañera, esta sin dudarlo se dejó caer y espero algunos minutos mientras el malestar pasaba.
—Toma, lo necesitas— le dijo Nick extendiendo un vaso de agua para que Judy lo aceptara.
—Gracias — respondió Judy con suave tono de voz, no pudo evitar sonrojarse por la atención que el zorro tenía con ella a cada momento.
Nick tomó una banca y se sentó frente a Judy — ¿puedo? — pregunto con miedo y Judy se conmovió por la petición, era imposible negarse.
—Claro que si, zorro tonto— se burló un poco.
Nick suspiró, estaba nervioso, antes siempre besaba la barriga y se limitaba a decirles hola, pero ahora quería ir mas allá de eso, posó su manos a los costados y acercó sus labios, su nariz hacia un leve contacto en la tela.
—Hola pequeños, Hazel, Oliver.
—Espera ¿que? ¿cuando decidiste los nombres? — preguntó Judy extrañada mas no molesta, de echo le agradaron.
—Hace unos minutos, bueno esta bien, lo he pensado desde hace mucho— confesó el zorro —¿a poco no son perfectos?, por tu sonrisa puedo ver que también te gustan, Hazel y Oliver Hopps, no podría ser mas perfecto.
" Hazel y Oliver Wilde suena aun mejor" pensó la coneja —Tienes razón, son nombres perfectos, se los dejaré— le aseguró a su compañero.
—Le gané una a su mamá — le susurró Nick a los niños con una gran sonrisa. —Oliver sé que vas ha ser un niño muy inquieto, por favor no asustes mas a tu mamá y muéstrate como lo que eres un macho lleno de mucha energía, ¿verdad Hazel?— entonces ambos lo sintieron, los bebes se movían, estaban reaccionando ante la voz de su padre.
Judy mordió sus labios era un escena tan hermosa que estaba por soltar a llorar nuevamente, pero esta vez de felicidad.
Nick tenia una expresión tan feliz —¿Lo sientes? — le preguntó a Judy y ésta le dio un si con su rostro.
—Creo que les caigo bien —susurró el zorro, Judy solo pudo darle en respuesta una torpe sonrisa mientras intentaba secar la lágrima que rodaba por su mejilla
—Coneja sentimental— le dijo Nick a su amiga y se dirigió a la barriga nuevamente — no se preocupen, su mamá siempre ha sido muy llorona, pero saben, Judy es muy tierna, aunque a ella no le gusta aceptarlo, es decidida y luchadora, los ama mas que nada en el mundo...
Nick dudó en articular las siguientes palabras pero al final no pudo evitarlo — les cuento un secreto— sus ojos se cristalizaron —Yo no soy su papá, pero... pero los siento míos, aquí en mi corazón, y los quiero pequeños, los quiero tanto — el zorro comenzó a sollozar y dejó que las lágrimas salieran, dejando que su frente hiciera contacto con la barriga.
Deseaba con todo su corazón que Judy acabara su sufrimiento, aunque fuera una mentira le dijera que si eran suyos, que él era el padre, porque en su corazón él se sentía familia de sangre de esos bebés, tal vez producto del inmenso amor que tenía por la madre.
—Nick — fue todo lo que la coneja pudo decir, ambos estaban en lágrimas.
El zorro se separó un poco de los bebés para mirar a Judy a los ojos — basta de esto Hopps, ya no puedo mas, esta situación me esta matando y sé que a ti también, dime aunque sea mentira por favor — suplicaba con desesperación.
—Nick no — Judy estaba por decirle toda la verdad, pero algo en ella se lo impedía. — Nick, yo...
—¿Interrumpo algo? — preguntó una voz y los oficiales se giraron para ver a Lucy de pie en la puerta que los miraba sin saber que sucedía, con su corazón a punto de partirse en mil pedazos.
Continuará...
