NOTA DE LA AUTORA

Bueno aqui teneis el proximo capitulo, siento haber tardado pero he estado enferma.

Esta vez la historia esta contada en tercera persona por un narrador. Espero que os guste


ENTRENAMIENTO

Dos meses han pasado desde la última vez que Oihana habló con Eneko, ella le llamaba cada día para intentar explicarle lo que paso aquella noche, pero nunca él nunca cogía el teléfono incluso fue a su casa un par de veces para hablar con él en persona pero no abría la puerta. Al final dejó de insistir y se quede a la espera de que el mismo aclarara sus pocas ideas, le conocía de sobra, ya se lo había hecho antes, cuando tuviese sus ideas claras en su diminuta cabecita el mismo la llamaría.

Dos meses han pasado desde que Jose Manuel, el padre de Javier la llamó para pedirle perdón por el comportamiento de su hijo, por haberle despedido y también para devolverle el puesto de trabajo, oferta que por cierto ella rechazo, se lo agradeció de corazón por tener tanta confianza en ella pero con Javier por ahí sería un infierno y no podía arriesgarse a enfadarse y convertirse en mitad del taller pues ya había deducido que cada vez que se enfadaba se acababa transformando como le había pasado aquellas tres primeras veces. A pesar de ello quedó con Jose Manuel para tomar algo y ponerse al día ya que hacía varios meses que no se veían y ella le tenía mucho aprecio, también aprovecho para explicarle como iban las cosas por el taller desde que su hijo tenía las riendas del mismo, le comentó lo que había pasado el día de su despido, porque sabía de sobra que Javier no se lo habría contado, o al menos no todo. Después de eso Jose Manuel volvió al taller, no a trabajar porque debido a sus problemas no podía cargar peso ni tener malas posturas pero puso a Javier a trabajar como a cualquier otro (aprovechando para darle una lección) y el cogió el mando del taller, cosa que a ella le alegró muchísimo.

Hace ya mes y medio que le quitaron a Lola todos los vendajes, puntos y barras, todo se le había curado a la perfección y ahora corría todo el día de un lado para otro, como si no hubiese pasado nada, aunque la culpa la seguía comiendo por dentro.

Desde entonces se dedicó cada día a buscar información sobre la tribu de su abuelo, miró todas las páginas existentes en internet ya que gracias a su abuelo Samuel sabía ingles tan bien como el castellano o el euskera (1). Durante esos meses su cuerpo cambió poco a poco, incluso su padre se dio cuenta de ello, pero no le dio mucha importancia. Oihana se había vuelto más delgada, más esbelta, todo su cuerpo era puro musculo, sin un solo gramo de grasa, sus curvas se marcaron más, haciéndola aun más atractiva, su altura había aumentado unos centímetros lo que ahora la situaba en un metro y sesenta y cinco centímetros, pero lo que más le preocupaba era como habían cambiado sus sentimientos, hasta ahora sus sentimientos siempre la habían dominado de una manera o de otra, el miedo, la ira todo, pero desde su transformación esos sentimientos la dominaban aun mas y eso la asustaba pues no era capaz de controlarlos casi nunca, todo su instinto animal estaba enjaulado hasta que la cerradura no pudiese con el...

Como cada día Oihana cogió su mochila, metió un bocadillo, 2 huesos de jamón y 2 botellas grandes de agua, cogió su reproductor IPod y unos altavoces a batería para él, metió 2 toallas y 2 vestidos. Se echó la mochila al hombro y se dirigió al jardín para recoger a las perras. Cuando ya tenía todo preparado se dirigió hacia el interior del bosque con Lola y Sombra a sus flancos, al igual que una bandada de pájaros formando una V.

Anduvieron durante al menos hora y media, gracias al sentido de la orientación que había aumentado desde su transformación la guiaba inconscientemente hacia su destino. Una vez que llego a la cascada(N/A: Foto en mi perfil) se deshizo de la mochila y se sentó en el suelo con las piernas cruzadas. Desde hacía ya dos meses estaba yendo allí cada día, empleaba ese lugar tan relajante para practicar la transformación. Miro a su alrededor, la cascada de unos 30 metros de altura caía a un pequeño estanque, de este salía un rio que se adentraba en lo más profundo del bosque, a unos 50 metros del estanque comenzaban a espesarse los arboles, pinos, abetos… incluso había algún que otro acebo.

Una vez que estuvo sentada a escasos centímetros de la cascada, al borde del estanque ordeno a las perras que se alejasen un poco y les dio un hueso de jamón a cada una para que estuviesen entretenidas. Ella tenía mucho en que pensar, esa noche iba a decirle a su padre que se iba a marchar a Estados Unidos durante un tiempo indefinido. Saco los altavoces y conectó en ellos el IPod, buscó la canción 'Es la música' de Kodigo Norte y programo el IPod para repetirla una y otra vez. Aumento el volumen al máximo, cerró los ojos y dejo que la música la invadiera. Un sentimiento de paz y tranquilidad invadió su cuerpo, permitiendo que se relajara. Cuando la canción comenzó por segunda vez comenzó a cantarla aun con los ojos cerrados permitiendo así que cada palabra saliese de lo más profundo de su corazón y se llevase todas sus penas. Ella tenía una voz tan hermosa como la de su abuela paterna Rina, que según su padre cuando era joven cantaba como los ángeles, Rina tenía ahora 90 años pero parecía que no tuviese ni 60, se conservaba estupendamente bien, ella ya tenía el pelo blanco y sus ojos eran de un verde intenso y vivía en el pueblo, Oihana iba a visitarla al menos una vez por semana.

Oihana cantaba igual de bien como su abuela, una voz que hipnotizaba pero a diferencia de su abuela que cantaba en cualquier lugar Oihana solo cantaba cuando estaba sola. Después de cantar la canción un par de veces y con cada palabra haber sacado parte de su pena y angustias al exterior, apago la música y se concentro en los sonidos del bosque. Oía el agua al caer desde lo alto a través de la cascada mientras pequeñas gotas le salpicaban la cara y el cuerpo, se centro en el sonido del curso del rio, en el ruido del viento en los arboles y los pájaros cantando sin parar.

Se levanto del suelo y se quito el chándal negro que llevaba puesto, iba a practicar la transformación y después de dos meses apenas le quedaba ropa que ponerse, se quitó toda la ropa hasta quedarse completamente desnuda y saco una de las toallas de la mochila y se la enrollo en el cuerpo, de esa manera cuando se transformarse la toalla solo se le desenrollaría del cuerpo sin llegar a romperse.

Cuando tubo la toalla tapando su cuerpo esbelto se volvió a sentar en el suelo, puso a reproducir la canción anterior una vez más mientras la música la embriagaba. Cuando esta terminó se puso de pie muy despacio, cerró sus ojos con fuerza y elimino todo pensamiento de su mente y únicamente dejó una imagen, el lobo blanco. Una vez que lo tubo bien centrado y claro en su mente, echo los hombros y los brazos hacia atrás separándolos del cuerpo unos 30 centímetros. A la vez que corría en su mente hacia el lobo, echó de nuevo los hombros y los brazos hacia delante creando con ellos un pequeño círculo y mientras un calor como ondas de fuego recorrían su columna vertebral se convirtió en el enorme lobo blanco.

Una vez que está en estado animal se giró para mirar su reflejo en el estanque maravillándose de su propio reflejo. Se dirigió hacia sus perras y las lamió en señal de cariño y empezó a correr, dejando que los instintos animales saliesen a la luz, la embriagaba esa sensación de libertad, de paz. Corrió con todas sus fuerzas mientras la adrenalina corría por sus venas haciendo que su corazón latiese más y más fuerte, saco sus garras y de un salto las clavo en un abeto que tenía un diámetro de más de un metro y al menos 15 metros de altura, clavó las uñas en el tronco y escalo hacia lo más alto. Cuando estuvo casi arriba del todo salto del árbol cayendo con gracilidad en el suelo. Volvió a correr de vuelta a la cascada y cuando llego, de un salto se lanzó al estanque para nadar y refrescarse. Cuando parte de su adrenalina desapareció, se relajó en el agua mientras sus perras la miraban desde fuera del estanque. Repitiendo la misma acción que la anterior vez dejo la mente totalmente en blanco y se visualizo a sí misma en su forma humana, corrió hacia ella en su mente y cuando la alcanzó una onda de frio ártico le recorrió la columna haciéndola volver a su forma humana.

En cuanto consiguió su forma natural silbó a las perras para que se metiesen a nadar al estanque junto a ella. Durante media hora estuvieron jugando en el agua, cada vez que veía a Lola un gran pesar le inundaba en corazón, todas las emociones la dominaban como nunca antes lo habían hecho. Cuando empezó a anochecer decidió que ya era hora de volver a casa y enfrentarse a su padre, salió del agua y se seco con la toalla. Cuando estuvo totalmente seca se volvió a poner el chándal negro y guardo todas las cosas en la mochila, se la echó al hombro y emprendieron el camino de vuelta a casa.

Tras andar alrededor de una hora y media por fin llegaron a casa, la noche les había alcanzado y apenas se veía nada salvo la luz de la luna llena que se filtraba a través de los arboles, pero su visión era casi tan buena en la oscuridad como en la luz. Cuando llegó a la puerta de casa dudo un par de segundos, respiro hondo 3 veces e intento guardar sus miedos y angustias en lo más profundo de su corazón y hizo que la tranquilidad invadiese sus venas. Abrió la puerta y dejo pasar primero a las perras, tras entrar en la casa cerró la puerta a sus espaldas.

-¿Papa? Ya he llegado, ¿Dónde estás?

-Estoy en la cocina, espérame en la sala que voy enseguida. –Tras un minuto apareció su padre con un bol de palomitas y una cerveza y se sentó en el sofá. -¿Dime qué has estado haciendo?

-He ido a la cascada con las perras otra vez

-Está un poco lejos para ir tu sola a estas horas ¿No crees? –En su tono se notaba la preocupación que le invadía por el hecho de poder perder a su hija

-Tranquilo papa, sabes que se defenderme, tú me obligaste a aprender.

-Hacer defensa personal no es suficiente

-Tranquilo papa, además tengo algo importante que hablar contigo

-Dime hija, sabes que puedes decirme cualquier cosa

-Veras, ¿Te acuerdas cuando mama solía decir que quería visitar la tribu del abuelo? –Ella intentaba decírselo con la mayor delicadeza posible, pero aun así le iba a doler

-Sí, ¿Por qué?

-Porque creo que ha llegado el momento de que yo lo haga.

-¿Qué quieres decir, que te vas a ir de vacaciones a Estados Unidos? Me parece bien que te vayas unos días, es un viaje que tu madre siempre quiso hacer.

-No papa… -Oihana cerró los ojos y guardo en su corazón la angustia que empezaba a dominarla, cuando la tubo bajo control volvió a abrir los ojos –No me iría de vacaciones, me iría a pasar allí unos cuantos meses. Quiero saberlo todo sobre la tribu del abuelo, quiero saber de su pasado y si tiene familia viva allí, el abuelo dijo que tenía un hermano, quizás siga vivo y quiero conocerlo.

-Pero cariño, aun eres muy joven para irte a vivir a otro país, con otro idioma y sin conocer a nadie. ¿De qué vivirás allí?

-El idioma no me preocupa, el abuelo me lo enseño perfectamente, cuando este allí buscare trabajo y buscare una casa en alquiler antes de salir de aquí. Por favor papa, no puedo decirte porque pero de verdad lo necesito, de verdad –En esta ocasión, mientras miraba a su padre a los ojos la angustia y una tristeza enorme la invadió sin que ella pudiese controlarla, es ese momento su padre sintió en su corazón la misma angustia y tristeza que estaba sintiendo Oihana, no sabía cómo, pero la sentía.

-De acuerdo, te dejaré ir, pero tendrás que cumplir algunas condiciones, no te irás hasta que no encuentras allí una casa, me llamaras cada día y si es necesario me llamaras 2 veces al día y te llevaras los ahorros de tu madre. –Oihana no podía creer que su padre le estuviese permitiendo ir.

-No papa, no me llevaré los ahorros.

-Cariño necesitaras dinero hasta que encuentres trabajo, además esos ahorros eran de tu madre, los estaba guardando para que todos pudiésemos ir un tiempo allí, pero no pudimos aprovecharlo a tiempo, estoy seguro que tu madre habría querido que lo usaras para ese fin.

-Gracias papa, no sabes cuanto significa esto para mi -Una gran felicidad la invadio dispersandose por sus venas, mientras se lanzaba en los brazos de su padre. Tras abrazarle durante un tiempo le solto.

Su padre la miro a los ojos y una gran felicidad le invadio a el tambien, pero de pronto vió algo extraño en su hija que le impacto.

-Cielo, ¿Llevas puestas unas lentillas?

-No ¿Por qué?

-Porque tienes los ojos azulados...

Oihana se levanto corriendo, la felicidad se le esfumo mientras corria hacia el espejo que había al pie de las escaleras que conducian al segundo piso. Se miro fijamente al espejo durante unos segundos, pero no vio nada y volvio hacia el salon.

-Que va papa, estan como siempre -Se sento frente a su padre mientras este le miraba con duda a los ojos

-Pues no se, juraria que eran azulados, habra sido un reflejo... Vamos a tu cuarto, te ayudare a buscar una casa.


¿Qué le está pasando a Oihana? ¿Que encontrara cuando viaje a Estados Unidos? Pronto lo aberiguareis

Para Danny:

Hola Danny, de nuevo mil gracias por escribirme, acabo de subir un nuevo capitulo, siento haber tardado pero he estado enferma. Espero que este tambien te guste, he decidirlo ponerlo en tercera persona porque pronto entrará otro personaje principal y por no poner la misma historia 2 veces dese 2 puntos de vista.

Gracias por ver las fotos, la verdad es que mi pueblo me encanta ojala pudieseis ver lo hermoso que es con todas las tonalidades de verde, y ademas de monte tenemos mar jejeje, el collage de la manada me salio regular, pero bueno jeje.

Ya me diras que te parece el nuevo capitulo, prometo que para el proximo no tardare tanto jeje.

Un beso muy grande