Disclaimer: Tokyo Ghoul no me pertenece. Es propiedad Sui Ishida.

Advertencias: Poco dialogo. Nada más

Nota de la autora: Bueno mis lectores. El capitulo es cortito pero con mucho amor. Y no, no hay Ayato esta vez, probablemente en el próximo capítulo. Ojala les guste. Nos leemos abajo.


I

Era un día perfecto para una cita. Fue un día tranquilo y normal. En el aire se respiraba un aura de paz y calma. El olor a café inundo las fosas nasales de Touka, preparándose para salir con Kaneki en ese deslumbrante amanecer. Su vestimenta no sería diferente a las anteriores, jeans ajustados y una sencilla blusa. Oh, sí. Todo era tan perfecto.

Pero todo cambio, cuando la maldad de Yoriko atacó.

Si bien, su amiga tenía una personalidad tierna y comprensiva, también tenía su lado oscuro lleno de picardías. Esa tarde se lo había demostrado con grandes expectativas. Accidentalmente había manchado sus pantalones favoritos y le pidió a su amiga que los llevara a la tintorería lo antes posible, pues eran los únicos dispuestos en ese momento. Todo pudo haber salido de puta madre, pero Yoriko tenía otros planes.

En su cama, estaba un vestido rosa pastel y toques lilas en el escote y cinta en la cintura, junto con unos lindos zapatos descubiertos blancos. Era toda una obra de arte aquel vestido, pero por supuesto que era demasiado tierno para que Touka lo usara, sin embargo ahí estaba, en su casa, en su habitación, en su cama…Mierda.

Recogió un papel al lado del vestido que citaba: "Querida Touka-chan, la tintorería se tardara más de lo esperado en arreglar tu pantalón, lo siento. Pero, no te preocupes, puedes usar este vestido que compre solo para ti hace tiempo. Diviértete con tu novio. ¡Nos vemos!"

Touka apretó con fuerza aquel papel entre sus dedos, mientras imaginaba la cara de satisfacción que tendría Yoriko en ese momento. Miro su reloj. Estaba a tan solo ocho minutos de la hora acordada con Kaneki, además, si se encontraría en el parque eso le quitaba esos ocho minutos disponible que tenía. No es que fuera muy puntual, pero aunque no lo admitiera en voz alta, le gustaría llegar con Kaneki lo más pronto posible. Bien, hoy habría una excepción, si él quería verla, que se espere. Dio vuelta y media a su closet, sacando mil y un prendas, buscando al menos un short o algo que no fuera una falda o vestido, pero para desgracia suya, no encontró nada.

Cayo al suelo rendida, notando la hora acordada ya marcada, Kaneki siempre era puntual. Miro con infinito odio a aquel vestido tan bochornoso y tonto, preguntándose como eso podría lucir bien en ella.

-No-se dijo a sí misma-Ni de puta broma usare ese maldito trapo

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Kaneki miró su reloj, notando que ya eran las 4: 20 de la tarde. Le extrañaba bastante que Touka no llegara aun, porque normalmente solo tenía diez minutos de retraso y sin embargo ya había tardado bastante. Su cabello decolorado era como siempre cubierto con por su peluca castaña, pero esta vez, opto por no usar los lentes de contacto azules, dejando ver sus ojos grises naturales. Sintió una presencia ghoul conocida cerca de él y sonrió dándose la vuelta, sabiendo de quien se trataba.

Pero en su rostro se borro la sonrisa que había sacado, reemplazando su expresión por una de sorpresa. Frente a él, una bella Touka con un hermoso vestido rosado adornaba su cuerpo, dándole una apariencia más femenina, sin mencionar que el lazo de la cintura y el pequeño moñito que adornaba su cabello, dejando al descubierto ambos ojos, la hacían lucir realmente radiante, además de un bolso blanco que llevaba en sus manos. Kaneki no tardo en notar como una fila de hombres babeaban por aquella tierna y hermosa chica, que parecía tener brillos a su alrededor, abriendo un camino glorioso a cada paso que daba.

No pudo evitarlo. No podía dejarlo plantado e incluso Hinami entro a ayudarle, cuando la noto en un lio de prendas alrededor, ayudándola a ponerse el vestido y arreglándole el cabello.

Touka se paro frente a Kaneki, intentando conservar el poco orgullo que le quedaba, pero el sonrojo traicionero en las mejillas no la ayudaban mucho. Ella noto como Kaneki la miraba fijamente, sin mostrar expresión alguna, sin decir palabra.

-¿Q-Que estar mirando, idiota?

Otro segundo de silencio. Entonces, Kaneki medio giro su cabeza, dejando salir un bufido de risa, intentando acallarlo con su mano. Touka se alerto, lo miro enfurecida, todavía luciendo una bella princesa.

-¿¡De que te ríes, pedazo de imbécil!?-exclamo ella golpeándole con su bolso, mientras Kaneki recibía los golpes pero sin dejar de reírse.

Cuando finalmente Kaneki recobro la compostura, se acerco hasta ella, la tomo de la cintura y planto un profundo beso que le robo el aliento a la chica. Cuando se separaron, Kaneki acaricio su mejilla, aun abrazándola protectoramente.

-¿Por qué hiciste eso, imbécil?

-Porque, Touka-chan-explico él con un tono infantil, haciendo un leve puchero-Si no les muestro a los demás que eres mía, todos te querrán

Ella se sonrojo aun más, deseando que el mundo se la tragara entera. Kaneki beso su mejilla.

-Estás loco…Kaneki idiota…

-Tal vez este loco. Pero mi locura llegara muy lejos para conquistar su corazón, mi señora

Kaneki de nuevo la tomo de la mano, alejándose con ella alegremente. Touka supo tres cosas esa tarde.

Kaneki era sumamente celoso, aun si ella no le dio motivos.

Probablemente-después de la cita-irían a su departamento donde Kaneki no le permitiría dormir y le dejaría con un horrible dolor de caderas.

No podría librarse de las burlas del maldito de Kaneki por lo que restaba del mes.

Mátenme…


Nota final: ¿Alguien más vio el capítulo de TG? Fue hermoso y muy triste su reencuentro, pensé en usarlo en este capítulo, pero mejor lo guardo como referencia más adelante.

Saludos. Nos leemos.

Atte. Ari