Como están mis queridos lectores, tras un largo tiempo, al fin les traigo otro capítulo de esta historia. Si se preguntan por qué me tardé tanto es porque le metí todos los kilos a la otra historia, ya que me toqué temas nada sencillos. Afortunadamente lo terminé y procedí a hacer lo posible por sacar este capítulo a la brevedad.

Por cierto, una aclaración he de hacerles. Al parecer omití decirles acerca del equipo que llevó a Ash a Monte Coronet y que actualmente están dentro de su cuerpo. Gracias a xandra19 por hacerme ver mi error. En fin, los pokémon que actualmente están dentro de Ash son Pikachu, Sceptile, Infernape, Snorlax, Staraptor y Greninja.

Pues bueno, que más se puede decir. Hay séptima temporada y no he visto ni un solo capítulo. Debo de darme tiempo para hacerlo. Por ahí díganme que tal esta.

Sin más preámbulo, los dejo con el capítulo, la primera decena de esta historia, disfruten.

Cap 10. Ansiedad (porque no se me ocurrió nada mejor).

Tras haber ayudado a proteger el Imperio de Cristal, tener un duelo contra Shining Armor por el casco de Twilight, lograr hacer en su propio cuerpo la transformación de Greninja, revelar otra vez su secreto, ahora no tan secreto, a Cadance y Shining, y aceptar la propuesta de la princesa del amor para volverse guardia real; nuestro héroe estaba más que listo para regresar a Ponyville y dedicarse 100% a su entrenamiento.

Ash y las chicas se encontraban en la estación de trenes, listos para partir. Allí también estaban los padres de Twilight, Shining, Cadance, Flurry Heart y Sunburst que vinieron a despedirlos.

Twilight: ¿Entonces se quedarán un rato más? – Preguntó a sus padres.

T. Velvet: Si, queremos quedarnos para ayudar a Shining y Cadance con nuestra nieta y darle un descanso que se ve que lo necesitan. – Eso último se lo susurró.

N. Light: Probablemente nos quedemos un par de semanas hasta que la bebé sea suficientemente fuerte como para viajar a Canterlot para la presentación real. – Completó.

Twilight: Comprendo. Entonces supongo que los veré ahí cuando llegue ese momento. – Abrazó a sus familiares.

T. Velvet: Y espero que cuando vayan, nos den una visita ustedes dos. – Le dijo pícaramente.

Twilight: ¿A qué te refieres? – Preguntó temiendo de que implicaban esas palabras.

T. Velvet: Pues es obvio. Aunque Shining Armor les haya dado la bendición para su compromiso, espero que sigan las tradiciones y Ash venga a pedir tu casco como se debe.

A la pony violeta se le cayó la mandíbula al suelo por lo que dijo su progenitora. Por otro lado, sus amigas que oían la conversación se estaban carcajeando de lo lindo.

Twilight: ¡Mamá! – Exclamó completamente roja de la vergüenza.

T. Velvet: Ya sé que eres una pony independiente y una princesa además, pero las tradiciones hay que respetarlas. – Dijo sin prestarle atención al reclamo de su hija. – Siendo tú, me imagino que querrás una ceremonia sencilla a diferencia de tu hermano. Tal vez solo quieras allí a tus amigas y sus familias; y en cuanto a Ash, espero que para ese momento ya haya podido contactar con su hogar. – Comenzó a planear, ignorando completamente a Twilight.

Twilight: Papá dile algo. – Buscó auxilio en su padre.

N. Light: No sé hija, ya sabes cómo se pone tu mama cuando divaga, no hay poder pony que la detenga. – Expresó. – Además, Ash no parece un mal partido. – Dijo, buscando bromear un poco a costillas de su hija. – ¿No crees? – El macho volteó la vista a su diestra, enfocándose en cierto joven.

Subiendo las escaleras al andén, nuestro gran y fuerte héroe se arrastraba cargando una caja del tamaño de su cuerpo, siendo supervisado por Shining Armor y Cadance.

Ash: ¿Qué rayos hay aquí, piedras? – Se quejó.

Shining: No, solo tu nueva armadura de guardia real. – Le contestó con una sonrisa burlona. – Todos los guardias son capaces de llevar una, así que más vale que te acostumbres.

Ash: Bonita la hora en que acepté el trabajo. – Masculló por lo bajo mientras seguía su andar.

Cadance: No me digas que pusiste aquella armadura súper pesada. – Le susurró a Shining.

Shining: Tú sabes que lo hice. – Contestó con la misma sonrisa burlona.

Cadance: Pobrecillo. – Se compadeció. – Espero que no sea porque le sigues guardando rencor.

Shining: Claro que no. De hecho, creo que tras la batalla me cae mucho mejor. – Sonrió. – Claro que eso no lo libera de tener que pasar por la misma iniciación que cualquier recluta.

Cadance: Pues se llevará una sorpresa cuando se entere de que esa armadura pesa 4 veces más que una regular. – Dijo no muy conforme.

Shining: No es para tanto, sólo durará una semana su iniciación. – Trató de relajar a su esposa. – Aunque es cierto que si le puse algunas piedras. – Pensó para sí mismo con una sonrisa macabra.

Cuando al fin las cosas se calmaron y Ash y las chicas se subieron al vagón, sus amigos y familiares se dieron las últimas despedidas.

Starlight: Prometo escribirte en cuando llegue a Ponyville. – Le dijo a su amigo.

Sunburst: Esta vez no perderemos contacto. – Prometió.

Del otro lado, Ash estaba con Shining:

Shining: Y recuerda que tus deberes como guardia comienzan en el momento en que ese tren se ponga en marcha, así que mejor te vas poniendo esa armadura de una vez. – Le dijo aguantándose la risa de ver la mueca de dolor y desesperación en la cara del muchacho.

Y por último hallamos a Twilight, teniendo que soportar a regañadientes los múltiples consejos de su madre para una relación exitosa.

T. Velvet: Y recuerda hija, cuando ya se sabe del compromiso de una es cuando salen las lagartonas. – Luego miró a las amigas de la pony con sospechosismo. – No puedes confiar en nadie, en especial en tus amigas; ellas son las primeras que querrán bajártelo. – Vituperó.

Twilight: A ver mamá. En primera, por enésima vez, no hay compromiso alguno. Y en segunda, mis amigas jamás concebirían siquiera algo tan bajo y ruin.

T. Velvet: No te confíes. No sabes de la cantidad de "amigas" que nomás oyeron de mi boda y ya andaban de resbalosas con tu padre. – Comentó, a lo que el macho a su espalda negó con la cabeza, dando a entender que era otro debraye de su madre.

Twilight: Seeee, lo tendré en cuenta y… uy mira la hora. – Miró el inexistente reloj en su pata. – Ya debemos irnos. Adiós, los quiero, nos veremos en Canterlot, besos, ¡Ya arranca el tren! – Le gritó al maquinista, quien de inmediato puso en marcha la máquina.

Las puertas se cerraron frente a las narices de la madre de Twilight, dejándola con la palabra en la boca y aliviando al fin a la alicornio violeta.

Twilight: Al fin. – Suspiró aliviada, dejándose caer en su asiento.

Applejack: Calma amiga, ya terminó todo.

Fluttershy: Ten, tomate esto. – Le pasó una bebida para que se relajase.

Rarity: Cierto, ahora podremos relajarnos de todo lo vivido y disfrutar el viaje a Ponyville.

Rainbow: Oigan, por cierto, ¿alguien ha visto a Ash? – Cuestionó haciendo notar la ausencia del entrenador.

Starlight: Se fue arrastrando su caja a otro vagón. – Señaló la puerta mientras contaba un fajo de billetes, cortesía de Pinkie Pie.

Pinkie: Nunca vuelvo a apostar por Ash. – Se enfurruñó.

Y hablando del muchacho, pasados unos minutos, este regresó al vagón portando su nueva armadura de guardia.

La vista de su nuevo atuendo las decepcionó a todas. La armadura que le proporcionaron era de un color cobrizo algo oxidado, con algunas abolladuras y marcas de quemaduras. Y por si fuera poco, por la forma en que le temblaban las patas a Ash y su mueca de sufrimiento, hacían notar el gran peso de la armadura. Las chicas no tardaron en entender que aquello no era más que una jugarreta de Shining.

Rarity: Deberías quitártelo, después de todo no hay nadie aquí que te esté vigilando.

Ash: Shining dijo que debía usarla en todo momento. Sólo es cuestión de acostumbrarse. – Se mostró positivo, aunque se veía a leguas que apenas si soportaba el trozo de metal.

Fluttershy: Pero Ash, eso no puede ser…

Rainbow: No no. – La detuvo. – Quiero ver hasta dónde llega.

Applejak: Eso es cruel. – Dijo en un tono de complicidad.

Rainbow: Lo sé. – Sonrió maquiavélicamente.

Twilight: Pues yo le voy a decir. – Habló acusatoriamente.

Rainbow: Claro que puedes ¿pero estas segura que quieres decírselo al responsable de aceptar un reto por el que prácticamente terminaste comprometida y tuviste que soportar la letanía de tu madre? – Tentó.

Twilight se puso pensativa un momento. De repente, en su hombro derecho apareció una mini Fluttershy vestida con una túnica blanca y un halo encima de su cabeza.

Mini Fluttershy: Twilight, tu sabes que debes decirle a Ash. Una buena amiga le advertiría sobre la broma de tu hermano.

Twiligjt: Si, lo sé y… momento, ¿qué no debería haber otra manifestación imaginaria de mi conciencia? Preguntó desconcertada.

¿?: Aguántame tantito. – Decía una mini Pinkie Pie que luchaba por ponerse un disfraz de diablilla. – Mira, el punto es que Ash se merece un pequeño castigo por andarte metiendo en compromisos que tal vez no querías. – Dijo la pony que nomás traía medio traje puesto.

Twilight: Bueno, si lo hizo, pero no sabía lo que hacía y… ¿¡Y cómo es eso de tal vez!? – Preguntó irritada.

Mini Fluttershy: Olvida eso, sería una mala acción no decirle.

Mini Pinkie: Tienes toda la razón, eso sería muy malo. Sólo hay una pequeña cosita que olvidaste y eso es… ¡mira, un dragón! – Gritó.

Mini Fluttershy: ¡DRAGÓN! – Dijo aterrada, para luego huir despavorida.

Mini Pinkie: Y ahora que la representación de lo correcto en tu conciencia ya no está, creo que sabes lo que debes hacer. – Y dicho eso, la pequeña pony desapareció en un puff.

Twilight se sacudió la cabeza regresando a la realidad.

Twilight: Oye Ash. – Lo llamó.

Ash: Dime. – Volteó a verla.

Twilight: Respecto a esa armadura… – Todas la observaron a ver qué diría. – Úsala con orgullo. – Le dijo fingiendo honestidad.

Así transcurrió una semana completa de tortura para nuestro entrenador y de algo de entretenimiento de calidad para las féminas.

Cuando al fin llegaron a la estación de Ponyville, todas se despidieron y cada quien se fue a sus respectivos hogares. Por fortuna para Ash, Twilight lo liberó de su armadura al decirle que no quería que llamaran demasiado la atención; y como el que el chico anduviera arrastrando la pesada caja también destacaría, la princesa tuvo el gesto de pedir que un servicio de transporte llevara el mencionado objeto. Claro que la mitad del favor era porque se sentía un poco culpable de la tortura que tuvo que soportar su amigo.

Spike: ¿No vienes? – Le peguntó a Starlight.

Starlight: Los veré luego. Creo que voy a gastar el dinero que le gané a Pinkie. Les traeré algo de regreso. – Se despidió.

El trio se movió en dirección al castillo. Ash y Twilight caminaban lado a lado, con Spike montado en el lomo de su maestro. Con su nueva actitud, el joven entrenador se mostró más sociable con los ciudadanos, saludando a quien se encontraba. A pesar de que la mayoría de los otros ponys lo seguían mirando con extrañeza, otros tantos le devolvieron el saludo. Todo eso lo hizo sentir un poco mejor con su situación de vivir en otro mundo.

Al entrar al castillo, imaginen su sorpresa cuando vieron que una enorme caja de madera ya los estaba esperando.

Ash: Wow, no pensé que fueran tan rápidos los del servicio. – Expresó pensando que aquella era la caja de su armadura.

Spike: Parece extraño que no esté el del servicio aquí. Mira, incluso dejaron el recibo pegado a la caja. – Tomó un papel que estaba pegado al objeto.

Twilight: Espera, eso no es un recibo. – Le quitó el papel a Spike para revisarlo. – Esto es una nota de Shining Armor.

Los dos chicos se acercaron para ver la nota, la cual decía: "Hola Ash. Si estás leyendo esto, espero que hayas seguido mis instrucciones y hayas usado tu armadura toda la semana. Si ese es el caso, entonces puedes abrir la caja".

Todos intercambiaron miradas curiosas sin saber cuáles eran las intenciones del potro. Para despejarse de la duda, Ash abrió el panel superior de la caja y esta se desmotó, revelando su interior. Cuál sería su sorpresa al ver que su interior estaba una nueva armadura de color dorado, completamente reluciente. Y lo más destacable era que en la marca del pecho, la insignia era la de una pokébola.

Ash: ¡Esto es increíble! – Se emocionó como niño con juguete nuevo.

Spike: ¿Pero por qué una armadura nueva?

Twilight: Aquí hay otra nota. – Recogió un papel que cayó al piso al abrirse la caja.

Nuevamente todos se juntaron para leerla. "Felicidades cuñado, lograste pasar la iniciación. Ahora olvídate de esa armadura exageradamente pesada y porta con orgullo tu armadura oficial de guardia real." Era lo que decía la nota.

Tras leer el papel, Twilight lo hizo bolita y lo tiró lejos de ella, enojada por lo que escribió su hermano.

Ash: Un momento, ¿eso quiere decir que todo este tiempo he usado una armadura intencionalmente más pesada? – Expresó indignado, ignorando el hecho de que Shinin se refirió a él como cuñado.

Twilight y Spike, a pesar de sentirse mal por su amigo, no podían evitar reírse por dentro al ver su cara de enfado.

Twilight: ¿Por qué no vez el lado bueno? Al menos ya no tendrás que usar esa horrible armadura. – Intentó calmarlo.

Ash: Haaa. – Suspiró rendido. – Tienes razón, lo hecho hecho esta. Además, no puedo esperar a probármela mañana.

Spike: ¿Mañana? – Preguntó extrañado. – Conociéndote, pensé que querrías ponértela en este momento.

Ash: Lo sé, pero quiero mostrársela a todas. – Contestó. – De no ser por su ayuda no estaría donde estoy, así que esperaré a mañana.

Sus palabras conmovieron a Twilight que aceptó. A la mañana siguiente, las chicas arribaron al astillo a petición de Ash, quien no les dijo para que las convocó. Incluso Starlight Glimmer era ignorante de la causa por andar gastando sus ganancias.

Applejack: Twilight, ¿tú sabes que es lo que quiere mostramos?

Twilight: Si lo sé, pero aún no lo he visto. Ash quería que fuera una sorpresa para todas.

Aquella respuesta solo aumentó la expectativa entre las féminas.

De repente, la puerta de la sala de trono se abrió y por ella entró nuestro héroe desfilando con su nueva armadura. Las chicas quedaron impresionadas con su nuevo atuendo. Usando su armadura dorada se veía imponente e incluso algo encantador.

Ash: Y bien ¿qué les parece? – Pidió opiniones.

Rainbow: Mírate nada más, luces asombroso. – Elogió.

Fluttershy: En verdad te vez muy bien. – Dijo tímidamente.

Pinkie: Uuuu brillante. – Admiró su reflejo en la reluciente armadura.

Rarity: Que puedo decir, luces como un héroe de fantasía. – Mencionó comparando al chico con aquellas novelas románticas de fantasía que leía, en donde un corcel proveniente de tierras lejanas, portando una armadura, salvaba al reino y se quedaba con la hermosa yegua protagonista. – Es como si la armadura estuviese hecha solo para ti.

Starlight: Y pensar que hace solo unos días estabas deprimido por no tener trabajo y mírate ahora con uno de los puestos más importantes.

Applejack: Ahora de veras que parece un guardia real en toda la regla.

Ash: Por cierto ¿Cuáles son mis labores como guardia? – Cuestionó.

Twilight: Veras, los guardias son los encargados de la protección de Equestria, desde la familia real hasta los ponys comunes. Sus funciones abracan de solucionar disputas y atrapar criminales hasta defender el reino de cualquier amenaza. – Expuso. – Además, como único guardia, desde ahora eres la fuerza de la ley con mayor rango en Poyville después de mí, claro está, aunque yo no hago mucho uso de esa autoridad.

Ash: O sea que soy como la oficial Jenny de aquí. – Asoció.

Rainbow: ¿Oficial qué?

Ash: La ley en mi mundo. – Aclaró. – Y por cierto ¿cómo resolvían sus problemas antes sin un guardia?

Applejack: Pues Ponyville siempre ha sido un lugar tranquilo y con excepciones contadas, nunca hemos tenido problemas que requirieran la intervención de una autoridad. En los casos en los que llegamos a tener desacuerdos graves entre nosotros, siempre se ha recurrido a la corte comunal, donde ambas partes ponen sus argumentos y evidencias en la mesa y un juez del pueblo o la alcaldesa deciden quien tiene la razón. – Explicó.

Ash: Entonces prácticamente no necesitan de ningún guardia.

Rarity: Ciertamente. Básicamente tu labor más grande será patrullar el pueblo y no encontrar ningún problema. Cosa buena porque sería una pena ensuciar tan linda armadura. – Palpó la metálica vestimenta, cosa que no puso contentos a los presentes, en espacial a cierto dragoncito.

Starlight: Alégrate, así podrás dedicarle todo el tiempo que quieras a seguir tu entrenamiento.

Ash: Cierto. – Sonrió.

Pinkie: ¿Y qué estamos esperando entonces? ¡Es hora de festejar! – Sacó de sabrá dios donde, su cañón de confeti, el cual se activó solo, disparando su contenido que impactó a nuestro protagonista, estampándolo contra la pared. – Ahora que recuerdo, nunca calibré el cañón, hehehe. Perdóname Ash.

Ash: *cof cof cof*. – Tosió por el impacto en el estómago. – Que suerte que traía puesta la armadura.

Rarity: Mejor celebramos un poco menos… extravagante. – Buscó la palabra correcta. – Al menos hasta que puedas reparar esa cosa.

Pinkie: De acuerdo. – Resopló inconforme.

Nuestros héroes celebraron el resto de la tarde. Comieron, bebieron y bailaron. Para Ash se le hizo curiosa la forma de bailar de las cuadrúpedas e intentó imitarlas lo mejor posible, causando varias risas de ellas al ver sus dos pies izquierdos.

En algún momento, las chicas le pidieron que les dejara probarse también la armadura. Ahí comprobaron que, a pesar de que no pesaba tanto como la otra, la armadura no era tan ligera. Raninboe Dash y Applejack pudieron usarla con relativa facilidad, Pinkie Pie y Twilight podían andar aunque con algo de dificultad y, Stralight, Fluttershy y Rarity apenas si podían aguantarla.

Ya entrada la noche, las chicas se despidieron y volvieron a sus hogares, dejando a los 4 residentes del castillo limpiando todo y luego yéndose a acostar.

Twilight: Descansa bien Ash, después de todo mañana te presentaremos a todo el pueblo como Guardia.

Ash: Ya veo… ¿¡Espera qué!? – Quedó impactado con la noticia.

Twilight: Pues sería un problema si de repente apareciera un guardia. Así que le mandé un mensaje a la alcaldesa para que organizar todo para presentarte ante el pueblo mañana.

Ash: Ya… ya veo. – Tartamudeó nervioso. Tal vez tenía una nueva actitud para agradar a los demás, pero el presentarse directamente ante una multitud era una historia diferente. Fácilmente podía recordar aquella vez que participó en un programa de radio donde casi hace el ridículo.

Starlight: Enfrentaste a una tormenta de nieve y a un celoso capitán de la guardia y te da miedo hablar frete a una pequeña multitud.

Ash: N… no que va. – Trató de fingir compostura. Obviamente nadie le creyó.

A la mañana siguiente, todo Ponyville estaba reunido frente a la alcaldía. En la entrada se había puesto un pequeño estrado para la presentación de Ash como guardia.

Tras las puertas del edificio estaba el protagonista vistiendo su armadura junto al resto de las chicas y Spike.

Twilight: A ver, repasemos el programa. – Le dijo a Ash. – Primero la alcaldesa dará una pequeña introducción, luego yo saldré a decir unas palabras y luego tú saldrás y te ppresentarás como guardia ante el pueblo ¿entendido?

Ash: S… s… sí. – Tartamudeó.

Ninguna de las ponys vio eso como buena señal. Pero antes de que cualquiera pudiese hablar, la voz de la alcaldesa se escuchó.

Alcaldesa: Y ara hacer el anuncio, tenemos a la princesa de la amistad Twilight Sparkle. – Anunció.

Twilight: Bien, parece que es mi turno. Alístate para salir cuando diga tu nombre Ash. – Con eso dicho, salió al estrado.

Fluttershy: Ash ¿estas nervioso? – Se preocupó.

Todas las miradas se dirigieron a su cuerpo tembloroso y sintiendo las miradas, Ash supo que no tenía sentido intentar ocultarlo. Dando un asentimiento confirmó a todos lo que ya sabían.

Rainbow: Vamos Ash, solo tienes que relajarte.

Ash: Es más fácil decirlo que hacerlo. ¿Cómo le hago? – Pidió sugerencias.

Pinkie: Eso es fácil. Sólo debes imaginar que todos están desnudos. – Sugirió.

Ash les dio una mirada a todas antes de hablar.

Ash: ¿O sea cómo están todas ahora? – Señaló el estado natural de los ponys.

Rarity: Tal vez haya alguna forma de hace que Ash deje de pensar en el público.

Applejack: Bueno, a Ash le gustan las batallas. ¿Qué tal si imaginas que estas en una? – Propuso.

El niño entonces recordó como el mismo método le había servido para reponer su confianza en esa misma entrevista de radio. Y justo a tiempo porque en ese momento, Twilight acababa su parte.

Twilight: Y sin más preámbulos, déjenme presentarles al guardia en entrenamiento, Ash Ketchum. – Anuncio. – Por favor, que se haya librado de sus nervios. – Pensó.

Para su alivio nuestro héroe salió al estrado luciendo con mucha mayor confianza, cos que alivio a la alicornio.

Ash: Mucho gusto a todos. Mi nombre es Ash de Pueblo Paleta, tal vez algunos me reconozcan por haber llegado al Ponyville hace poco. – Dio un respiro hondo y miro hacia atrás un momento a donde estaban las chicas y Spike. – Saben, desde que llegue aquí me he encontrado con grandiosos ponys y dragón, quienes me recibieron como un amigo y me ayudaron en mis momentos de necesidad. Por eso es que quiero retribuirles un poco a todos ellos y a esta comunidad. Así que voy a dar todo de mí por ser el mejor guardia que puedan tener. – Concluyó.

Por unos momentos hubo silencio. La muchedumbre sabía quién era; des pues de todo, una apariencia como la suya era inconfundible. Algunos lo veían con inseguridad y otros con extrañeza. Ash sabía que no iba aganarse la confianza de todos así como así, pero aquello era lamentable. Al menos hasta que…

*CLAP CLAP CLAP* Se oyeron unos cascos aplaudir.

El responsable del ruido se trataba ni más ni menos que Big Mac, que acababa de terminar sus labores justo a tiempo para oír el discurso. Si bien no conocía a Ash más que de aquella coasion en la fiesta de Pinkie, si era amigo de su hermana, podía confiar en él.

A su acción no tardaron en unirse los aplausos de las CMC, los señores Cacke, la maestra Cherrylee y la cartera Derpy. Eso animó el ambiente y propicio a que los demás también aplaudieran aunque fuese solo por imitar a los demás. Aun así, Ash se sintió un poco más relajado.

Terminada la ceremonia, nuestro héroe se reunió con sus amigos y caminaron al castillo.

Ash: Oye Twilight, quería preguntarte ¿por qué me presentaste como un guardia en entrenamiento? – Preguntó intrigado.

Twilight: Eso fue porque pensé que así sería más fácil para ti. Siendo un guardia en entrenamiento dudo que la gente te pida que los ayudes en cosas muy complejas y también te abre un margen de error en tu trabajo si se te considera un aprendiz. – Explicó. – Además, cuando regreses a tu mundo, será fácil in ventar una excusa a la gente por tu partida como que te transfirieron a otro lado.

Applejack: Bien pensado amiga.

Ash: Entonces a partir de mañana daré mi mejor esfuerzo. – Habló con determinación, alzando el casco.

Tal cual prometió, a partir del siguiente día se dedicó diligentemente a sus labores de guardia, sin olvidar claro su entrenamiento. Ash se levantaba temprano para entrenar con Spike y ya cerca del mediodía se ponía su armadura y salía a patrullar. Así como indicó Twilight, debía salir a recorrer las calles y las afueras del pueblo, manteniéndose siempre atento ante cualquier signo de problemas o llamado de auxilio de algún ciudadano.

En su primer día no tuvo ninguna situación que reportar. Aunque lo destacable era que se incrementó la cantidad de ciudadanos que le devolvían el saludo cuando pasaba. No eran muchos pero ya era un progreso; definitivamente el uniforme generaba respeto.

Los siguientes días la situación fue mejorando para nuestro héroe. Poco a poco más ponys lo veían como alguien amistoso, le traían peticiones sencillas como bajar un gatito de un árbol, ayudar a una dama de edad con sus compras y se pasaba durante sus rondas por casa de sus amigas a ver si no necesitaban ayuda con algo.

Así pasaron dos semanas donde todo parecía ir de maravilla… hasta ese fatídico día.

Era una tarde cualquiera, ya habían pasado dos semanas desde que Ash fue nombrado guardia y en ese momento se encontraba finalizando su sesión diaria con Spike detrás del castillo y como no tenía nada más que hacer, decidió dar una segunda ronda por el pueblo. Es eso, Twilight llegó con una jarra de agua y unos vasos.

Twilight: Parece que ya te acostumbraste a vivir en Ponyville. – Comentó.

Ash: Creo que tienes razón. – Hizo una introspección. Era una gran diferencia la situación en la que llegó a Equestria, donde no podía pararse y casi muere de hambre, a la de ahora, donde a era considerad un ciudadano, tenía un grandioso grupo de amigos y un lugar donde pertenecer.

Spike: Si, estas tan acostumbrado a vivir en este mundo que es como si ya no quisieras volver al tuyo. – Habló indiscretamente.

Ash: Yo… iré a acostarme temprano, disculpen. – Se excusó y se retiró con una inocultable aura de depresión

Al llegar a su cuarto, se recostó en su cama e hizo una introspección. Desde su transformación a Greninjash no experimentó ningún nuevo progreso en su intentó por comunicarse con sus pokémon. Las dudas lo invadieron. "¿Y si Spike tenía razón? ¿Y si de verdad había perdido el deseo de volver a su hogar?" eran las dudas que lo invadían.

En su debilidad, el muchacho tomó una decisión.

Ash: ¿Qué estoy haciendo? Se supone que tomé el trabajo para poder entrenar si problema, no puedo estar perdiendo mi tiempo. – Se auto reprendió. – Todos en mi mundo dependen de que pueda advertirles de la amenaza de Giovanni.

Y hablando del diablo, las palabras que Giovanni le dijo en su sueño se le aparecieron de repente, causando que el miedo le generara más dudas. "¿Su apacible vida estaba haciendo que inconscientemente olvidase a todos sus amigos de su mundo?"

Y para empeorar, el miedo lo llevó a otras emociones menos amables; la duda, sospecha y desconfianza. Desde que le presentó aquel espejo extraño, que en realidad era un portal a otro mundo, no había ocurrido alguna novedad. "¿Era posible que Twilight en realidad no se estuviese esforzando por devolverlo a su mundo?" De inmediato se sacudió esa última idea de la cabeza.

Ash: ¿Cómo puedo dudar de Twilight y las chicas después de todo lo que hicieron por mí? E único con un problema soy yo. Necesito redoblar esfuerzos si quiero liberar a mis pokémon.

Tras reprenderse nuevamente a sí mismo decidió dejar el asunto por la paz y dormirse, pero los otros pensamientos que tuvo no lo dejaron conciliar el sueño.

A partir de ahí la actitud de nuestro héroe cambio. Sus patrullajes se volvieron más cortos, ya no le prestaba tanta atención a las peticiones de ayuda de los ciudadanos y cada vez pasaba más y más tiempo entrenando.

En el castillo la cosa no era mejor. El niño solo se aparecía para comer, ducharse y dormir y el resto del tiempo que tenía lo pasaba tras el castillo. Su incremento en el tiempo de entrenamiento era tal que el pobre Spike ya no le podía seguir el ritmo. Cuando el dragoncito se veía forzado a regresar al catillo por un necesario descanso, Ash seguía practicando.

Eso no pasó desapercibido por las chicas, quienes veían la actitud cada vez más fría del muchacho; ya no se pasaba seguido por sus hogares y cuando les llegaba a devolver el saludo, lo hacía en un tono monótono, como si estuviera penando en otra cosa. Viendo tal situación, decidieron reunirse para discutir el comportamiento de su amigo.

Applejack: Muy bien, creo que todas sabemos por qué estamos aquí. – Tomó la palabra. – Algo raro le está pasando a Ash.

Rarity: Concuerdo, su actitud cambió de repente y sin explicación. – Concordó.

Rainblow: En el pueblo casi no le hace caso a la gente.

Fluttershy: Sin contar con que ya ni nos va a visitar en sus rondas. – Se sintió dolida.

Twilight: Aquí no es mejor. Nosotros solo lo vemos cuando es hora de la comida y de ahí se desaparece.

Starlight: Ese chico sólo viene al castillo porque sabe que aquí puede comer y dormir.

Spike: Puedes quitar la parte de dormir. Desde antier he notado que Ash no duerme lo suficiente. – Comentó, alarmando a las chicas. – Cuando fui a tomar un vaso de agua, vi como Ash salía de su cuarto en la madrugada e iba afuera. Creo que todo es mi culpa. – Habló tristemente.

Twilight: No te culpes Spike. Tal vez no dijiste no fue lo mejor, pero no tenías mala intención.

Rainbow: ¿Y qué fue lo que le dijiste? – Inquirió.

Spike les contó de su pequeña indiscreción.

Starlight: Creo que ya entiendo por qué se comportó así. – Reflexionó al oír el relato de Spike. – Verán, cuando íbamos en el tren en camino al Imperio de Cristal, Ash me contó acerca de sus preocupaciones sobre volver a su mundo y lo que hay dentro de su cuerpo.

Rainbow: Pero si Twilight y las princesas están haciendo todo lo posible por ayudarlo. – Replicó.

Satrlight: No es eso. Él tiene completa fe en que podemos ayudarlo; su problema es que se siente impotente de no poder hacer nada en ese aspecto. – Contestó. – Lo único que puede hacer es entrenar para estar más en sintonía con las criaturas en su interior. Probablemente lo que le dijo Spike elevó su nivel de ansiedad y estrés y ahora está obsesionado con entrenar sin parar hasta conseguir esa meta, sin importarle nada más, incluso su salud.

Fluttershy: No podemos dejar que siga así, debemos hacer algo. – Expreso consternada.

Pinkie: Tal vez solo necesite un abrazo y dejar salir lo que siente.

Fluttershy: Me parece una buena idea. – Secundó.

Rainbow: Eso solo si logramos que nos dirija la palabra 5 minutos al menos.

Twilight: Tenemos que hacer una intervención. – Indicó. – Simplemente no podemos dejar que las cosas sigan así. En cuanto Ash regrese hablaremos con él para que entienda que no debe excederse así.

Y hablado del diablo, el mencionado entró en ese momento a la sala. Se le veía un poco desganado y con bolsas en los ojos, indicios de las pocas horas de sueño que tuvo.

Ash: Hola. – Saludó en un tono cansado. – Sólo vengo por un poco de agua. – Se dirigió a la puerta que llevaba a la cocina.

Twilight: Espera Ash, queremos hablar contigo. – Lo detuvo.

Ash: Perdona, es que tengo algo que hacer. – Quiso excusarse, mas no lo dejaron.

Starlight: Insistimos. – Intervino.

Notando las profundas miradas de las chicas, Ash no tuvo opción más que quedarse.

Twilight: Veras Ash, dese hace un tiempo te hemos notado algo diferente. – Inició con tacto. – Empezando con tu actitud ante el trabajo.

Rarity: Si, los otros ponys te han visto frio con ellos.

Ash: Si es por el trabajo, puedo volver a actuar normalmente. – Dijo sin importarle. – Si eso es todo, regresaré a entrenar y…

Rainbow: ¿En serio crees que te llamaríamos solo por eso? Si estamos aquí es porque sabemos que te has estado levantando a plena noche para ir a entrenar. – Prefirió ir directo al punto.

Applejack: Te estas obsesionando con eso de entrenar a un punto que ya es insano.

Ash: No se preocupen por mí, estoy bien. – Quiso demeritar la preocupación.

Starlight: Por favor, tienes bolsas en los ojos y te vez horrible. – Refutó.

Ash: No es nada. – Masculló inconforme.

Fluttershy: Por favor, solo queremos ayudarte.

Ash: Lo sé y lo aprecio, pero este es mi asunto. – La cortó.

Pinkie: Vamos, solo necesitas un buen descanso y estarás con una sonrisa mañana en la mañana. – Buscó convencerlo mostrando una enorme sonrisa. Aun así, eso no afecto a Ash.

Ash: Lo que necesito es seguir entrenando, así que mejor me voy. – Actuó groseramente. – Tengo que usar cada segundo disponible en hacer lo que pueda por mis amigos.

Spike: Ash, perdona por lo que dije. – El dragoncito habló con voz melancólica. – Por mi culpa es que estas actuando así.

Ash: No Spike, lo que hiciste fue abrirme los ojos. Pasé tanto tiempo disfrutando la vida con ustedes que ignore el peligro que pasa mi mundo. Y aunque no pueda hacer mucho, voy a esforzarme el doble en lo que sí puedo.

Starlight: Escucha Ash, comprendo que te sientas impotente por todo lo que te pasa, pero no por eso debes autodestruirte buscando apurar las cosas. – Insistió.

Ash: Tú no lo comprenderías.

Twilight: Tal vez ella no pero yo sí. – Dio un paso al frente, hablando seria y autoritariamente. – Yo también tuve que viajar a otro mundo por una misión importante con el riesgo de no poder regresar a mi hogar si algo pasaba. Así que se lo que sientes y por eso puedo decirte que tu forma de actuar no es la correcta.

Ash nunca había visto a su amiga actuar con tal autoridad. Era una presencia bastante dominante, muy familiar a la que tenía la princesa Celestia. Aun así, el muchacho era demasiado terco.

Ash: Tal vez no sea la mejor forma, pero es lo único que tengo. – Dicho eso se dispuso a irse, pero al darse vuelta se vio rodeado por las 7 ponys y Spike.

Applejack: Lo siento amigo, pero no vamos a dejarte ir hasta que recapacites.

Rainbow: Te sugiero que cooperes por las buenas o tendremos que retenerte por las malas.

Ash: No hagan esto. – Uso un tono de advertencia.

Rarty: Lo siento querido, pero es por tu propio bien, incluso si tenemos que someterte.

Fluttershy: Preferiría que te quedaras sin que tuviéramos que hacer esto.

Ash: Yo tampoco quiero hacer esto, así que déjenme ir; no quiero verme en la necesidad de enfrentarlas. Saben que soy bastante fuerte.

Pinkie: Pues nosotras tenemos una princesa, una maga con poder suficiente como para regresar en el tiempo, una Wondrebolt, una vaquera en buena forma y al resto. Diría que estamos con ventaja.

Rarity/Spike: Hey. – Reclamaron.

Rainbow: Se acabó la charla, es hora de pasar a la acción. – La pegaso se lanzó a toda velocidad a embestir al entrenador.

Pero aquel simple movimiento fue fácil de esquivar para nuestro protagonista que usó ataque rápido para dar un salto y dejar que Rainbow pasara por debajo de él. Con lo que no contaba era conque Applejack lo aprisionaría lazándole del cuello con su reata.

Applejack: Te tengo. – Dijo satisfecha.

Ash: Aun no. – Cortó las cuerdas con su hoja navaja.

Si darle descanso, Twilight trató de atraparlo con un lazo mágico, pero Ash empleó doble equipo, haciendo que lo que atrapara fuese un clon que se desvaneció al instante.

Aprovechando la confusión de su clon, el chico quiso huir, pero fue atrapado en una burbuja de energía conjurada por Starlight.

Starlight: Deja de actuar como un tonto y recapacita.

Ash: Solo déjenme en paz. – Dentro de la burbuja Ash se envolvió en llamas y giro a toda velocidad. A pesar del dolor que le provocaba el bombardeo, continuó con el ataque hasta que logró destruir la burbuja.

Los siguientes en intentar una ofensiva fueron Pinkie Pie, Spike y Rarity, que lo tacaron con su cañón de confeti, su aliento de fuego y arrojándole cosas con magia respectivamente. Para defenderé, Ash giró en el suelo y usó atactueno, generando un contraescudo que bloqueó eficazmente todo lo lanzado.

Las chicas y Spike quedaron un poco impresionadas con ese movimiento. Valiéndose de esas reacciones, Ash usó ata que rápido encaminándose a la salida antes de que espabilaran. Pero no contaba que Fluttershy se interpondría entre él y la puerta.

Fluttershy: N… n… no t… te dejaré p… pasar. – Se armó de todo el valor que pudo reunir para encarar a un oponente mucho más fuerte que ella.

Ash estaba entre la espada y la pared; por un lado tenia detrás al resto de sus amigos queriéndolo detener mientras que a su frente tenía bloqueada la salida por la pony más dulce y delicada que conocía. Y se veía que ella no se iba a mover ni un centímetro.

Ash: Por favor muévete Fluttershy.

Fluttershy: No lo hare. Si quieres pasar, tendrás que hacerlo sobre mí.

Sin saber realmente que hacer, hizo lo primero que se le vino a la mente y trató de intimidarla con un disparo de atactrueno hacia el techo.

Aquello ciertamente logró infundirle miedo, más no fue suficiente para que se moviera ni un milímetro. Si algo tenía la pegaso amarilla muy destacable era que, aunque fuese mayormente una yegua delicada, si era por su amigos era capaz de sacar un valor sin igual. Y si Ash quería escapar del palacio, la única forma era a la fuerza.

Para Ash sería muy fácil quitarla, sólo tenía que empujarla con ataque rápido, su movimiento más débil, y tendría vía libre; sólo que eso implicaría que de cualquier forma tendría que lastimarla.

La intensa mirada de aquellos ojos aguamarina le decían que su portadora no se iba a apartar sin importar lo que le hiciera. Tras unos momentos de tensión, aquella determinación fue lo suficientemente grande para hacerlo caer.

Antes de que cualquier cosa más pasara, nuestro héroe fue aprisionado por un lazo normal y dos mágicos, aunque ya no importaba, había perdido totalmente el espíritu de lucha.

Ash: No… no puedo. Jamás podría hacerte daño. – Agachó la cabeza completamente derrotado.

Twilight: Ahora si nos vas a escuchar te guste o no.

Las chicas se colocaron frente a Ash, haciéndole recordar a este la primera vez que interactuaron en la sala de Fluttershy.

Starlight: Entendemos que te sientas frustrado por no poder regresar a tu mundo, pero ese cambio de actitud fue demasiado radical. – Inició.

Spike: En serio lamento que te haya afectado tanto lo que te dije. – Se disculpó.

Ash: No es tu culpa Spike, soy yo. – Habló en tono decaído. – Ha pasado ya un mes y medio desde que llegué. Tiempo en el quien sabe cuánto ha progresado Giovanni con su plan de controlar a Arceus.

Ash: Mis amigos y familia están en un peligro constante y eso las incluye. – Las miro a todas. – Si Giovanni lleva a cabo su plan, seguramente traerá a Arceus aquí y nada podrá detenerlo de hacer lo que quiera con su hogar. – En su mente revivió las escenas de su pesadilla. – no quiero que pase eso, no puedo dejar que pase eso.

Ash: Y mientras tanto yo solo me he estancado. – Golpeó el suelo con el casco. – Desde el Imperio de Cristal, no importa que tan duro entrene, no he avanzado nada.

Las chicas podían sentir la frustración emanando del entrenador. Sin

Ash: Pero lo que más me preocupa son mis pokémon. Necesito mejorar mi unión con ellos y sus habilidades si quiero ser capaz de liberarlos de mi cuerpo. Pero mientras siga sin progresar, eso no pasará.

Ash: No soy tan inteligente como Twilight, Starlight o las princesas, así que no puedo ayudarlas en nada. Y lo único que pensé que podía hacer ni siquiera funciona ya. No sé qué más hacer. – El chico rechinó los dientes frustrado.

Las chicas se sintieron mal por Ash, en especial Starlight que ya tenía conocimiento de las preocupaciones que lo acongojaban. El tener una misión a realizar que podía cumplir era lo que lo animaba a seguir adelante, pero cuando o pudo cumplir su labor, toda la ansiedad que tenia, logró apoderarse de él.

De repente, nuestro protagonista sintió como un par de cosas lo envolvían en una sensación cálida. Las responsables de eso eran Pinkie Pie y Fluttershy que lo abrazaron una de cada lado.

Pinkie: Este bien, estamos aquí, déjalo salir. – Le susurró dulcemente.

Aquel calor reconfortante logró ablandar su corazón, dejando salir toda la frustración reprimida en forma de lágrimas y sollozos.

A todas se les partió el corazón el ver a alguien tan vivo y alegre romperse así. Tras un rato de dejar salir todo lo que tenía adentro, Ash se mostró mucho más calmado.

Ash: Lamento mucho haberme comportado como lo hice. – Se disculpó de todo corazón.

Applejack: En realidad nosotras también debemos disculparnos.

Rarity: A pesar de que también prometimos ayudarte, no hemos hecho nada para ayudarte. – Completó.

Ash: ¿De qué hablan?, ustedes siempre han estado ayudándome; Dándome un lugar donde quedarme y enseñándome sobre Equestria y sus costumbres. – Argumentó.

Rainbow: En realidad, quien más ha hecho algo por ti es Twilight. En nuestro caso casi no te hemos ayudado. – Lo corrigió.

Fluttershy: Es cierto que te llevamos a mi casa para curarte, pero eso era lo mínimo que podía hacer tras salvarme.

Starlight: Y yo prometí que también ayudaría en la investigación para egresarte al lugar de donde provienes cuando, en realidad, me he metido muy poco en ello.

Applejack: Lo que queremos decir es que queremos apoyarte para que superes el bache en el que estas metido.

Fluttershy: Pero no podemos hacerlo si te lo guardas todo para ti mismo y no nos dices lo que te molesta o preocupa.

Pinkie: Si, no queremos que te pongas todo tristón como cuando te miraban feo los otros ponys.

Ash: Tienen razón. Si algo se de mi experiencia como entrenador, es que un no puede ganar las batallas solo. – Recuperó el ánimo. – Chicas, si no les importa ¿me ayudarían a liberar a mis pokémon? – Se inclinó ante ellas.

Todas: Por supuesto. – Respondieron sonrientes.

Spike: Y no te olvides de mí. – Se montó en su lomo. – Recuerda que aún me debes enseñar algunos de tus movimientos.

Ash: Claro.

Con sus sentimientos exteriorizados y su corazón en paz algo ocurrió. Repentinamente el pelaje Ash se iluminó tenuemente y su temperatura se elevó un poco. Fluttershy y Pinkie dejaron de abrazarlo y se alejaron.

Tal cual como cuando se unió con Greninja, el entrenador sintió otro latido además del suyo y luego otro más y otro y otro hasta sumar 6 aparte del suyo.

Rainbow: ¿Qué está pasando? – Se alarmó.

Ash: Yo… yo los siento; a todo ellos. – Se tocó el pecho. – Quieren hablarme, puedo sentirlo.

Rarity: Pero no comprendo, se supone que Ash no había tenido progreso alguno en su entrenamiento. Entonces ¿por qué ahora? – Se preguntó.

Starlight: Probablemente porque cuando Ash se dejó dominar por la ansiedad, creó un bloqueo mental que lo impidió de conectarse con sus amigos. – Dedujo.

Applejack: Entonces se concentró tanto en entrenar para liberar a sus amigos que ignoró su lazo que tenía con ellos. – Tradujo.

Twilight: Y cuando se desahogó de sus preocupaciones, también se deshizo del bloqueo. Gracias a eso sus amigos pudieron manifestarse.

Pinkie: Los abrazos funcionan. – Celebró.

Ash: Ustedes también querían ayudarme, verdad chicos. – Pensó para su interior, esperando que sus pokémon lo escuchasen.

Twilight: Por cierto, acerca de tu mundo, hay algo que quisiera que vieras. – Llamó su atención.

Ash y las chicas se trasladaron a la habitación donde estaba almacenado el espejo, que en realidad era un portal que conectaba Equestria con el mundo de Canterlot Hight.

Twilight: Quería mostrártelo más temprano, pero como ocurrió todo este embrollo, ya no tuve oportunidad de hacerlo.

Ash se rascó la nuca avergonzado.

Twilight: ¿Recuerdas este espejo verdad? – Preguntó, ganándose un asentimiento del muchacho. – Pues veras, la primera vez que usé este espejo fue cuando una pony llamada Sunset Shimmer robó mi corona que poseía una gema de gran poder mágico.

Ninguno de los presente parecía entender el punto al que quería llegar Twilight. Aun así la dejaron continuar.

Twilight: La segunda vez que fui a ese mundo, descubrí que unas poderosas criaturas conocidas como sirenas residían en ese lugar. Ellas fueron desterradas de esta realidad gracias a Star Swirl el barbado.

Ash: ¿Quién? – Desconoció el nombre.

Rainbow: Sólo es el novio muerto de Twilight. – Bromeó.

Twilight: NO ES MI NOVIO MUERTO. – Le gritó enojada. – Sólo es un poderoso, inteligente e interesante hechicero que vivió hace muchos años y que me interesa su vida y obra.

Rainbow: Ok, no es tu novio muerto.

Twilight: Gracias.

Rainbow: Es tu crush muerto.

A la alicornio se le hincó una vena en la frente por la mala broma de su amiga, a pesar de que el resto, menos Ash, se aguantaba la risa.

Twilight: Como sea. – Gruñó. – Consultando con la princesa Celestia, descubrí que Strar Swirl envió a las sirenas a ese otro mundo antes de que el espejo fuera creado.

Spike: ¿Y a dónde quieres llegar? – Exteriorizó la duda de todos.

Twilight: A lo que quiero llegar es que Star Swirl creó el espejo que conecta nuestro mundo con el de Canterlot Hight y también creó el hechizo que desterró a las sirenas a ese mismo lugar. – Como vio que nadie aun comprendía, decidió explicarse mejor. – Eso significa que Star Swirl sabe cómo abrir portales entre las dimensiones.

La cara de Ash se iluminó al oír esas palabras; eran como un oasis en medio del desierto.

Ash: ¿Y qué estamos esperando? Hagamos el hechizo. – Se emocionó.

Twilight: No puedo. – Le bajó los ánimos. – El hechizo se perdió y ya nadie conoce su contenido, ni siquiera las princesas.

Ash: Owwww. – Se lamentó.

Twilight: Pero no todo está perdido, sólo tenemos que conocer el hechizo. – Le guiño un ojo.

Applejack: Pues el tipo murió hace miles de años. – Resaltó un punto. – No es como si pudiésemos visitarlo para pedirle ayuda.

Twilight: Al contrario, de hecho el propio Starswirl nos dejó la herramienta para hacer justamente eso. – De una mesa, atrajo con su magia un pergamino con un hechizo que Starlight conocía muy bien.

Starlight: ¿Eso es lo que creo que es? – Preguntó con incredulidad.

Twilight: Lo es, es el hechizo de viaje en el tiempo. – Dijo triunfante. – Con esto podemos viajar l pasado para pedirla a Starswirl que nos enseñe cómo abrir un portal al mundo de Ash.

Ash: Eso es genial. – Celebró.

Twilight: Aun no es momento de alegrarnos. – Le bajó los ánimos otra vez. – Starlight sabe de lo que hablo. – Todos voltearon a ver a la unicornio lila.

Starlight: Para usar el hechizo de viaje en el tiempo necesitas usar una cantidad de magia proporcional a la cantidad de tiempo que quieras retroceder. – Habló seriamente. – Para viajar a la época de su infancia, me costó mucho de mi poder mágico. Para regresar miles de años se necesitaría una cantidad de magia inmensa.

Rarity: Entonces no hay posibilidad de viajar a esa época. – Se lamentó.

Twilight: No, aún hay un chance y es…

Pinkie: U u u yo yo. – Brincó alzando la mano. – Preguuuuntame preguuuuntame.

Twilight: Si Pinkie. – Le dio la palabra.

Pinkie: Sólo debemos juntar la magia alicornio de las 4 princesas y que todas usen el hechizo para mandar a alguien al pasado y entonces pueda preguntarle.

Twilight: Lo siento Pinkie pero eso es… completamente correcto. – La princesa quedó asombrada por la inexplicable capacidad deductiva de la chica.

Fluttershy: ¿No te alegra Ash?

Twilight: Las princesas se reunirán para la presentación al público de Flurry Heart, así que se será buen momento para pedirles su ayuda. – Indicó. – ¿Crees que puedas esperar ese tiempo Ash?

Ash: Confieso que me gustaría detener a Giovanni lo más pronto posible, pero prometo ser paciente. – Fue sensato.

Starlight: Entonces sugiero que vayamos a descansar, todo este ajetreo me dejo agotada. – sugirió, a lo que todas accedieron.

Esa misma noche, mientras el resto de los habitantes del castillo dormían, la unicornio lila se levantó a buscar un vaso de agua. Mientras iba de regreso a su cuarto notó como una luz salía de la habitación de Spike por las rendijas de la puerta.

Starlight: Probablemente este leyendo alguna historieta. – Pensó en voz alta y se regresó a su cama.

Lo que no sabía era que aquella luz no provenía de alguna vela, sino del cuerpo del propio dragoncito. Y que su significado sería algo de suma importancia para su futuro.

Mientras tanto, al otro lado de las dimensiones, acontecimientos ocurrían en Monte Corona.

Giovanni: Y bien ¿Cómo va el proyecto? – Consultó a sus esbirros.

Achichincle: Señor, llevamos el 10% del control de Arceus. – Informó.

Giovanni: ¿Cómo que el 10%? – Preguntó irritado. – Llevamos más de un mes en esto y me dices que solo hemos avanzado un mísero 10%.

Acchichincle: En realidad es el 9%, pero quise redondearle. – Comentó.

Giovanni: Persian. – Dijo irritado el capo del crimen, a lo que su pokémon soltó un haz de joya de luz, quemando al pobre desgraciado. – Saturno, ven aquí. – Llamó a su ejecutivo.

Saturno: Dígame señor.

Giovanni: Prepárense para trasladar todo el equipo y a los pokémon.

Saturno: ¿Pero por qué señor? – Preguntó incrédulo.

Giovanni: Ya hemos pasado demasiado tiempo en este lugar. – Respondió. – Odio admitirlo, pero ese mocoso tiene conexiones poderosas y es probable que ya sepan de su desaparición. Pronto descubrirán que vino aquí, así que debemos irnos antes de que lleguen.

Saturno: Comprendo, alistaré todo de inmediato.

Giovanni: Y dile a Colress que incremente la presión en ese Arceus en cuanto lleguemos. – Ordenó. – No sé qué fue lo que le hizo al mocoso ese, pero estoy seguro de que no está muerto. Y mi experiencia con él me dice que si no averiguamos donde está, regresará para estorbarnos con nuestros planes. Así que quiero tener al pokémon Alfa bajo mi control lo antes posible.

El antiguo miembro del Equipo Galáctico se inclinó ante su nuevo empleador y se retiró para llevar a cabo sus órdenes.

Y aquí termina el capítulo de hoy, espero y lo hayan disfrutado. ¿Qué tal me quedó el Ash medio emo? Si no les gustó, no hay problema, es la última vez que lo haré.

Como leyeron cerca del final, con lo de Spike, sigue una nueva adaptación de otro capítulo, el cual me habían sugerido.

Por cierto, alguien en algún momento me mencionó si metería el universo de la EG. En su momento no lo concebí porque la neta solo conozco de las películas por las reseñas de proyecto CHAOS. Pero como leyeron, mientras pensaba en la trama de viajes entre dimensiones dije "Meh, igual y hasta encaja" Pero quiero consultarlo con ustedes. ¿Lo hago o ignoro ese universo? Ay me dicen y a ver que pasa.