Jeff The Killer parte 1

Era una noche tranquila y en cierta manera bohemia. Mientras los niños dormían plácidamente en sus camas, los adultos disfrutaban de la nueva y exitosa ópera cómica: "Romeo & Cinderella", y fue en esa misma noche, en el Royal Opera House de Londres, seria donde aquel ser que alguna vez fue humano se tomaría su primera víctima.

Después del primer acto. El popular y algo engreído cantante de ópera, Rudolf Landon, tomaba un pequeño descanso en su camerino antes de continuar con el siguiente acto cuando alguien sorpresivamente entro a su camerino. Se trataba de un muchacho que tendría 16 o 17 años, tenía el pelo negro hasta casi los hombros, su cara era blanca como el papel, una enorme sonrisa roja que casi no le cavia en el rostro literalmente, grandes ojos rodeados por una negrura, traía una sudadera blanca con capucha manchada de sangre, pantalones negros y tenía un cuchillo en la mano. Al verlo Rudolf Landon no se inmuto ya que pensaba que esa apariencia que tenía el chico no era nada más que un disfraz y que el chico era un bromista, por otra parte el extraño y tétrico adolescente camino hacia el cantante de ópera hasta quedar frente a frente.

—Se supone que debo estar asustado? – pregunto el cantante con notorio fastidio

—Realmente esperaba que te sorprendieras por mi rostro, al parecer soy el único que piensa que es hermoso

—No me asustas con esa máscara!

—Máscara?

—Soy un hombre muy ocupado! Estoy en medio de una ópera y no tengo tiempo para tus estúpidos juegos!

—Te oí cantar, eres bueno

—No voy a desperdiciar mi descanso contigo! ¡fuera!

—Pero que grosero eres

—Y quítate esa ridícula máscara!

Pero cuando Rudolf Landon se acercó para quitarle lo que pensaba quera una máscara pudo ver perfectamente que no se trataba de una máscara sino de su rostro, era un rostro horrible y deforme por quemaduras químicas y automutilación. Al verlo Rudolf Landon dio unos pasos para atrás de la impresión y el terror hasta que cayó de espaldas al piso, el tenebroso adolescente siguió acercándose sonriendo aún más.

—Qué te pasa?...ho, ya entiendo, quedaste impresionado con mi belleza – dijo el muchacho acercándose

—A-aléjate de mí monstruo!

—Que grosero, yo pensaba que eras educado

—Aléjate!

—Alguien debe enseñarte buenos modales

—Que te alejes!

—GO TO SLEEP

Eso fue lo último que escucho el cantante de ópera antes que ese adolescente psicópata lo matara de la peor manera que pudiera existir, cuando encontraron el cuerpo de Rudolf Landon estaba bañado en sangre y tenía una sonrisa permanente en la cara hecha seguramente con un cuchillo mientras en la pared alguien había escrito con la sangre del artista: GO TO SLEEP. Así comenzaba la serie de asesinatos de un asesino conocido como Jeff The Killer.

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Durante el último tiempo 34 personas habían sido asesinadas de la peor manera posible y siempre dejaban el mensaje "go to sleep" escrito en todas partes con sangre, de lo poco que se sabía de este asesino era que su nombre era Jeff, aparentemente, por lo que la prensa comenzó a llamarlo: "Jeff The Killer".

Esa mañana Ciel estaba leyendo un libro cuando le llego una carta de la reina.

Mi querido niño:

Espero que te encuentres bien de salud.

Ahí algo que me tiene muy preocupada

Y es ese asesino que anda suelto

Por toda la ciudad y que está atacando

A la buena gente de Londres, por eso te

Pido que por favor atrapes a este asesino

Por la paz de la ciudad de Londres y de

Sus ciudadanos.

Atentamente

Reina Victoria

Después de leer la carta, Ciel le ordenó a Sebastian que preparará el carruaje para ir a la ciudad. Ya en la ciudad de Londres se descubrió nuevas víctimas de Jeff The Killer, se trataba de un matrimonio de comerciantes sin hijos, con ellos ya eran 36 víctimas del maniático asesino. Ciel se disponía a entrar a la casa a investigar pero antes de poder hacerlo apareció Elizabeth y poco que se le tiro encima dándole un abrazo de boa constrictor.

—Ho! Ciel que bueno es volver a verte! – dijo Lizzie abrazándolo más fuerte

—Lizzie….me asfixias – dijo Ciel con dificultad

—Lizzie! No venimos aquí para esto! – exclamo un enojado y algo celoso Edward

—Lo siento

—Qué pasa? Estoy muy ocupado – dijo Ciel después de que el aire volviera a sus pulmones

—Es que uno de los chicos del dormitorio donde mi hermano es perfecto escapo y nadie sabe dónde está – dijo Elizabeth

—Tal vez tiene problemas – comento Ciel para que lo dejaran en paz

—El problema es que con Jeff Hodgkinson todo es un problema! ¡Y siempre me desobedece! Tal vez no me tiene respeto o se cree mejor porque desciende de los normandos ….. ¡y su hermano Liu! Se cree mejor que yo! Porque es mejor en los estudios que yo, es mejor en los deportes que yo, es mejor en esgrima que yo, es mejor en las manualidades que yo, se lleva mejor con los profesores que yo, a todo el mundo le agrada más que a mí y que todo el mundo piensa que él debería ser el perfecto del dormitorio Green Lion y no yo! – exclamo Edward con rabia de solo acordarse de Liu Hodgkinson

Después de la confesión de Edward este se tranquilizó y noto que Jane Arkensaw, estaba ahí: Jane era una hermosa joven más o menos de la edad de Edward, tenía una larga y lisa cabellera color rubio oscuro, rostro ovalado, grandes ojos violeta, era levemente pecosa y tenía una bonita nariz respingada. Edward ya la conocía y le gustaba mucho pero en esos momentos la bella Jane lo vio como si estuviera viendo a un loco, y con algo de temor se retiró del lugar; Edward estaba muy avergonzado que la chica que le gusta lo viera en un ataque de ira. Sebastian se rio mucho. Y corrió a explicarle lo que realmente había pasado, Elizabeth fue tras él. Por otra parte Ciel dio un suspiro de alivio y continuo con su investigación, él no tenía tiempo de buscar a adolescentes rebeldes que escapaban él era el perro guardián de la reina y debía cumplir sus deberes con la reina. Si tan solo Ciel hubiera sabido que Jeff The Killer y Jeff Hodgkinson eran la misma persona.

Dentro de la casa de los Hatfield, las víctimas, estaba destrozada y patas para arriba y ni hablar de los dueños. La señora Hatfield estaba casi partida a la mitad y tenía muchas heridas de cuchillos por todo el cuerpo mientras el señor Hatfield estaba casi desollado por los cortes que tenía por todo el cuerpo y le habían cercenado la garganta mientras la sirvienta de la casa, una mujer de cierta edad, estaba llena de heridas por todo el cuerpo y una gran herida de puñalada en la cabeza. La imagen era muy desagradable para todos. Ciel le ordeno a Sebastian registrar la casa para encontrar algo que se le pudiera haber pasado por alto a los policías, de repente un objeto brillante y metálico atrajo la atención del joven conde Phantomhive, el objeto estaba en el piso y cerca de una montaña de ropa; cuando Ciel se inclinó para recogerlo al mismo tiempo del montón de ropa y trapos salió una jovencita de unos 17 años con traje de sirvienta, de seguro ella era la otra sirvienta de los Hatfield, la joven tenía claros indicios de haber sido atacada por el asesino ya que tenía cortes por todo el cuerpo aunque la chica en si era muy bonita: tenía la tez clara, era rubia y tenía los ojos azul zafiro; aunque en esos momentos estaba dominada por un ataque de terror y nervios por la horrible noche que había vivido.

—Es horrible…..es horrible…..es horrible

—Señorita…. Tranquilícese – dijo un policía

—Un monstruo …..Eso era

—Tranquila, todo estará bien – le dijo otro policía

—Era horrible! Su sonrisa…roja muy roja!

—Todo va estar bien, señorita cálmese – dijo otro policía más acercándose

—No! no! No! Ese no es…. No es humano!

Entre 4 policías intentaron dominarla pero la joven mujer estaba hecha un animal salvaje por su estado de euforia y logro liberarse de los 4 hombres, además también logro quitarle su arma a uno de ellos. La enloquecida dama se alejó 15 pasos y los miro con aquellos ojos azules nublados por los nervios traumáticos para luego llevar el cañón del arma a su sien. Ciel no iba a permitir que la única testigo que tenía se matara frente a todos.

—Detenla Sebastian! – ordeno el joven conde

Antes que la muchacha se disparara en la cabeza Sebastian le quito el arma a la joven pero esto no impidió que se volviera violenta, después de unos minutos de contener a la joven esta se desmayó, con ayuda del mayordomo, con un poco de sueño la muchacha se tranquilizaría; Ciel les dijo a los policías y al inspector Randall que se llevaría a la joven sirvienta a su mansión donde estaría más segura que en un hospital donde el asesino podría atacarla si se daba cuenta que estaba viva, la idea no le gustaba para nada a Randall pero aun así acepto a regañadientes.

Afuera de la casa de las víctimas se había aglomerado una gran multitud de curiosos y entre esos curiosos estaba Jeff The Killer, quien ocultaba su rostro con la capucha de su sudadera y su pelo negro. El muchacho vio como Sebastian cargaba a la desafortunada doncella que había sobrevivido, al ver esto Jeff sonrió aún más ya que lo que seguía le parecía divertido.

—Así que aun continuas viva, he? Zorra. Creo que es culpa mía por dejarme llevar por un rostro más lindo que el mío pero no volverá a pasar

El chico psicópata se fue caminando por las calles de Londres mientras recordaba como mato a esas personas.

FLASH BACK

Esa noche ese matrimonio estaba discutiendo por tonterías, aparentemente a la señora de la casa no le agradaba la nueva sirvienta, una muchachita linda. Después que el par de vejestorios terminaron su ridícula pelea, que le saco muchas carcajadas a Jeff, el muchacho psicópata forzó una ventana y entro haciendo mucho ruido para que lo escucharan y así atraer a sus víctimas, como le gustaba hacer eso; cuando apareció esa vieja horrible le dio tantas puñaladas que se le rompió la columna vertebrar y también el cuchillo que estaba usando, últimamente eso estaba ocurriendo mucho y también era molesto, pero por suerte tenía más cuchillos afilados para usar. Cuando se encontró con el viejo lo acuchillo como si estuviera pelando una manzana, cosa que le divirtió mucho; también se encontró con un ama de llaves gorda y vieja que destrozo a puñaladas. Y por último se encontró con esa jovencita quien se cayó al piso por culpa de la vieja gorda muerta, le dio unas cuantas puñaladas y esta cayó al piso muerta. O al menos eso parecía. Después de matar a sus víctimas dejo su firma personal.

FIN DE FLASH BACK

En un momento determinado Jeff llego a la funeraria de Undertaker donde se encontró con el mismo Undertaker. Cuando lo vio Jeff supo que aquel hombre extraño no era humano igual que él.

—No sé porque me da la impresión que todo esto es culpa tuya – dijo Undertaker

—Mía? Que te hace pensar eso?

—Porque hueles a sangre

—Y si yo te digo a lo que hueles no te va a gustar

—Jejejeje

—Que es tan gracioso?

—Como nos encontramos

Por alguna razón aquel muchacho de sudadera blanca y pelo negro no le gustaba para nada a Undertaker, en un momento Jeff se quitó la capucha y quedo al descubierto totalmente su rostro.

—Wow! Nunca antes había visto a alguien tan sonriente como tu

—Es mejor así

Con estas palabras Jeff se retiró dejando solo a Undertaker.

Mientras tanto en la mansión Phantomhive Ciel investigaba lo poco que tenia de ese asesino nuevo, a pesar que tenía experiencia con casos de asesinatos con este era diferente. En cada cosa que hacía y en cada casa que había atacado había locura, una locura irracional y asesina, tanta que se podía palpar. Mientras Ciel se rompía la cabeza con este nuevo asesino Sebastian entro con la merienda de su joven amo pero este no tenía hambre, tanto pensar en este caso había hecho que perdiera el apetito.

—Como está la chica? – le pregunto Ciel sin quitar la vista de las evidencias

—Se refiere a Mabel?

—Mabel?

—Así se llama, me lo dijeron los sirvientes al parecer se lleva bien con ellos

—Y Mabel a dicho algo?

—Cada vez que intenta recordar entra en shock

—Ósea que aún no está lista para hablar

—No

Ciel dio un pesado suspiro y permaneció en silencio unos momentos antes de dar una orden. Le dijo a Sebastian que se asegurara que Mabel permaneciera segura hasta que se sintiera lista para contarles como era ese asesino y como había sido esa noche.

Por otra parte Finny fue a visitar a Mabel trayéndole flores algo aplastadas pero la joven las recibió como si fueran rosas, en poco tiempo la muchacha rubia se había hecho amiga de Finny, Mey Lin y Bard; hasta le había contado sobre su pasado. Sus padres la habían abandonado en un orfanato a los 3 años porque no tenían dinero para mantenerla, en el orfanato la vida era mejor pero la encargada era muy dura con los niños y sobretodo con la pobre de Mabel, la cual la castigaba por cualquier cosa que hiciera mal por más mínima que fuera, esto fue hasta sus 17 años cuando fue mandada a trabajar como sirvienta en casa de los Hatfield los cuales la trataban como a una esclava. Cuando supo que fueron asesinados por el mismo psicópata casi no sintió nada.

Mientras Finny intentaba subirle el ánimo, la joven pensaba que sería muy lindo trabajar en una mansión como esta, llena de gente amable y linda, y con amos buenos y generosos.

—Finny – le llamo la chica

—Qué pasa?

—Quisiera pedirte un favor

—Cuál es?

—Quisiera que le dijeras a tu amo que ya estoy lista para contar lo que paso esa noche

—Pero…pero ¿estas segura? – pregunto el jardinero recordando los ataques que le daban al recordarlo

—Sí, ya estoy bien y quiero hacerlo

Finny no la contradijo y fue a buscar a Sebastian para contarle lo que había decidido Mabel para que se lo dijera a Ciel. En ese lapso de tiempo que la chica quedo sola la joven sirvienta intento tomar todas las fuerzas que tenía para poder ayudar a ese joven conde a atrapar a ese psicópata asesino. De repente sintió que la estaban mirando, pero no era una mirada cualquiera, era la de una bestia depredadora sobre su presa, la muchacha se sentía incomoda e intimidada como si la estuvieran asechando, la oji – azul se armó de valor para ver quién era la persona que la miraba pero al mismo tiempo entraron Ciel y Sebastian, y esa sensación que la miraban desapareció.

—Espero que se sienta mejor, Señorita Mabel – dijo Sebastian

—A…si – contesto ruborizada

—Según mi jardinero ya está lista para hablar – dijo Ciel

—Lo estoy

—Muy bien, cuénteme que paso esa noche – dijo Ciel

La joven mujer dio un suspiro, permaneció en silencio por 10 segundos y luego comenzó a jugar con un mechón de su dorada cabellera antes de contar lo que paso esa noche en que fueron atacados por Jeff The Killer.

—Debieron ser como las 9 de la noche ya que el reloj cucú de los señores siempre tocaba a esa hora. Recuerdo que la señora O' Donnell, la otra sirvienta de la casa, me regaño porque según ella deje una ventana abierta pero no fui yo. Luego la señora me dijo que había entrado una ardilla y me mando a buscarla

—Qué más?

—Después de un rato escuche a la señora gritar al principio pensé que la señora encontró a la ardilla pero luego escuche gritar al señor y a la señora O'Donnell. Eran gritos horribles… como de desesperación y terror

—Y luego que paso?

—Fui a ver qué pasaba y vi a la señora O' Donnell muerta ya que resbale con su sangre, me asuste y quise salir corriendo de la casa pero me topé con él

—Con el asesino?

—Si pude verlo aunque estaba oscuro, era un chico como de mi edad y alto, me atrevería a decir que era atlético. Su cabello era negro y le caía hasta los hombros, llevaba una sudadera blanca manchada con sangre y una máscara

—Una máscara?

—Era una máscara espantosa: era blanca como el papel y parecía estar hecha de cuero, los ojos eran enormes y rodeados de negrura, y tenía dibujado una gran y grotesca sonrisa roja

En este punto Mabel hizo una pausa para tomar fuerzas ya que lo que seguía fueron momentos de terror para ella. Después de unos momentos Mabel siguió con su relato. Según la joven cuando apareció frente a ella le dio una puñalada y como pudo ella salió corriendo, cada vez que el psicópata lograba alcanzarla un poco este le daba otra apuñalada mientras se reía con una risa demencial, en un momento determinado la joven cayo por las escaleras y se arrastró un poco antes de desmayarse producto del dolor de sus heridas, lo último que recuerda fue cuando le cayeron un montón de telas de su señor encima. Después de contar su experiencia con el asesino Mabel se puso a llorar de los nervios y el miedo de recordar esa noche, Ciel y Sebastian la dejaron descansar ya que la joven aún no estaba recuperada.

Durante la hora de la cena todas las luces de la mansión se apagaron de golpe esto asusto a los sirvientes por la repentina oscuridad, Ciel le ordeno a Sebastian arreglar lo que estaba pasando sin saber que el asesino psicópata conocido como Jeff The Killer había entrado a la mansión Phantomhive sin que nadie se dé cuenta, sin que Sebastian se diera cuenta. Mientras Tanto, Mabel despertó repentinamente de una pesadilla sudando frío y con algunos pelos pegados a su frente por el sudor, de repente volvió a sentirse asechada pero ahora era diferente como quien la asechaba estaba en la misma habitación que ella, la joven intento calmarse y pensar que estaba sugestionada por la pesadilla pero la sensación de ser asechada era más fuerte y no se iba intento cerrar los ojos y calmarse pero cuando los abrió vio al mismo asesino Psicópata, Jeff The Killer, encima de ella también pudo ver con terror que lo que pensaba que era una máscara en realidad era su rostro. Al verlo Mabel dio un grito de terror tan fuerte que casi se le desgarraron los pulmones.

—GO TO SLEEP

El grito de terror de Mabel se escuchó por toda la mansión y todos fueron a su habitación pero no la encontraron, solo vieron su cama manchada con sangre y una mano sobre una almohada, de repente escucharon risas que venían de la sala de la mansión; cuando todos fueron para allá vieron dos personas paradas en medio de la sala, un hombre y una mujer, luego se acercaron 8 pasos y el hombre tiro a la mujer al piso ya que era un cadáver, y al mismo tiempo regreso la luz. Tanto Ciel como los sirvientes de la mansión Phantomhive pudieron ver que se trataba de Mabel, estaba muerta, su cuerpo estaba casi destrozado, con una sonrisa permanente en el rostro y habían escrito en su pecho: "go to sleep" con un cuchillo.

—Mabel…– susurro Finny aguantando las lágrimas

—Mujeres, no se puede vivir con ellas ni mandarlas a Canadá jajajajajaja! – rio Jeff The Killer – que? No entendieron mi chiste?

—La mataste! – exclamo Bard

—Sí y fue muy escandalosa, me golpeo la cara y yo le corte la mano por eso, se lo merecía la muy zorra pero ahora la hice más hermosa

Ciel se quedó mirando al asesino conocido como Jeff The Killer, efectivamente era como lo describía Mabel excepto por su cara que no era una máscara sino su rostro; pero ese ser tan retorcido le parecía familiar, de repente recordó cuando Edward le enseño una foto del tal Jeff Hodgkinson y lo comprendió, a pesar del cambio radical Ciel se dio cuenta que Jeff The Killer y Jeff Hodgkinson eran el mismo.

— Tu eres Jeff Hodgkinson! – dijo Ciel seguro de eso

—Hmp? Veo que me conoces o mejor dicho me conocías porque ya no soy ese llorón ahora soy yo mismo y me encanta

—Estás loco!

—Puede que un poco pero ¿Quién no está loco en esta vida?

—Porque haces esto?

—Porque puedo y no puedo ni quiero parar, lo necesito es como una droga

Ciel sintió asco de sus palabras y de quien las decía, si los monstruos existían de seguro eran como él, un ser lleno de locura y maldad. Por otra parte los sirvientes de la mansión Phantomhive estaban furiosos con el cruel asesinato de su querida amiga y quisieron tomar venganza por lo que se abalanzaron sobre Jeff para matarlo, sin embargo, Jeff no era un ser humano normal o mejor dicho ya no era humano. Con una rapidez y fuerza sobre humana Jeff le pateo el estómago a Finny y por la magnitud de la fuerza el jardinero de la mansión Phantomhive se estrelló contra la pared y quedo semi – inconsciente.

—Ahora quédate ahí como buen niño y no me hagas cambiar de opinión – le dijo Jeff a Finny

Después se enfrentó a los otros 2 sirvientes pero aunque estos eran sirvientes de la mansión Phantomhive poco y nada pudieron hacer contra Jeff The Killer. El chico psicópata le rompió el brazo y una mano a Mey Lin y le apuñalo las 2 piernas a Bard donde quedaron incrustados fragmentos de cuchillos en las piernas del cocinero. Mientras sus víctimas estaban en el suelo Jeff saco un nuevo cuchillo de su sudadera y dijo: "la pregunta es ¿Cómo voy a matarlos?" pero antes de que Jeff le clavara el cuchillo a alguno de ellos apareció Sebastian y le impidió matarlos clavándole un tenedor en la mano, con esto Jeff paro su ataque pero no soltó el cuchillo. Solo se quedó mirando su mano ensangrentada por un momento antes de quitarse el tenedor, sin hacer ninguna mueca de dolor.

—Quién diablos seres tú? – pregunto Jeff

—Solo un simple mayordomo

—Ningún simple mayordomo puede hacer eso!

—Pues…

—Olvídalo, creo que contigo las cosas pueden ser interesantes

Jeff ataco a Sebastian y este repelió su ataque, para ser humano Jeff tenia fuerza, agilidad y rapidez propias de un ser sobrenatural pero Sebastian sabia porque un chico humano se había vuelto un ser sobrenatural. Era por su locura, la locura de Jeff era tan grande, demencial, irracional y psicótica que había borrado toda su humanidad y lo había convertido en un ser sobrenatural.

La pelea entre Sebastian y Jeff The Killer fue intensa y de igual a igual, algunas veces Jeff logro herir a Sebastian y Sebastian logro herir a Jeff pero este no se inmuto como si no le importara ser lastimado o lo disfrutara. Durante su pelea destrozaron algunas cosas pero ellos continuaban, era casi como si Sebastian peleara contra otro demonio pero el mayordomo demonio en cierta manera disfrutaba el poder enfrentarse a un ser que había perdido su humanidad, era algo interesante, en un momento tanto el mayordomo y el psicópata se quedaron un momento forcejeando con sus armas cuando Jeff sonrió haciendo aún más grande su sonrisa.

—Conoces a Zalgo? – pregunto Jeff

—Como sabes de Zalgo?

—Todos saben quién es Zalgo, es raro que no sepas de él

—Que tiene que ver Zalgo con todo esto?

—Puede que mucho o puede que nada ¿quién sabe? Él es impredecible

La sola idea de pensar en Zalgo distrajo a Sebastian y Jeff aprovecho para patearle la cabeza a Sebastian y dejarlo fuera de combate por 10 segundos para poder escapar de la mansión.

—Lamento que me tenga que ir tan pronto pero la noche es joven y yo no he tenido suficiente – dijo Jeff saltando de una ventana

—Detenlo Sebastian! – ordeno Ciel

—Yes, my lord

Sebastian fue tras Jeff pero el chico psicópata cada vez que podía se burlaba de Sebastian o le hacía alguna broma pesada al mayordomo demonio, al final Sebastian le perdió la pista a Jeff junto a un árbol donde el muchacho asesino había colgado a sus víctimas como si de pedazos de carne en una carnicería se tratara. Las víctimas eran 14 personas; todas horriblemente acuchillados, colgados de los brazos al árbol y con sonrisas permanentes en el rostro junto a una expresión de terror y dolor. Parecía un macabro árbol de navidad. Pero no todo estaba perdido ya que Ciel sabía dónde buscar ya que conocía la identidad del asesino, ahora solo debía encontrarlo a él.

Mientras tanto en la ciudad de Londres, Jeff, lo que quedaba de un muchacho adolescente, miraba el atardecer mientras bebía una botella de Whisky sumido en sus pensamientos y en su locura cuando recordó a la chica rubia que mato a noche, era muy bonita tal vez a Jeff Hodgkinson le habría gustado pero él era Jeff The Killer no debía pensar en tonterías y en chicas muertas. De pronto una voz le hablo.

—Que pasa Jeff?

—Comencé a pensar en la estúpida vida que llevaba el idiota de Jeff Hodgkinson, era muy aburrida

—Enserio?

—Sí, sabes? Creo que voy a hacer algo por él y matar a algunos bastardos

Cuando de pronto vio a 2 individuos extraños ocultos entre las sombras: uno usaba una sudadera amarillo oscuro, traía la capucha puesta, usaba guantes negros y traía puesto un pasamontañas negro con una cara triste pintada de rojo; mientras el otro traía puesta una chaqueta color ladrillo, usaba una máscara blanca con las partes de los ojos, boca y cejas pintadas de negro y tenía una rebelde cabellera castaña oscura. Uno de ellos traía una cámara en la mano.

—Pero primero mato a esos 2 bastardos!

—No lo hagas, seria perder el tiempo

—Tienes razón, tengo cosas que hacer

Con estas palabras Jeff tomo su cuchillo y se fue a hacer lo que mejor hacía, matar. Era cuestión de horas antes de que comenzara una batalla entre el perro guardián de la reina y Jeff The Killer.

CONTINUARA