Capitulo 10
Oscuro
Paso un día, luego otro y otro más, Kisara no sabía que pensar, deseaba saber cómo se encontraba Seto y Mokuba.
Había tratado de comunicarse con Mokuba pero no hubo respuesta; todos los días iba a la mansión, trataba de ingresar pero la entrada estaba cerrada y no parecía haber un alma.
El día paso como de costumbre, recorriendo la ciudad en busca de empleo, visita a los amigos, compra de víveres. Llegó a su apartamento ya pasado el atardecer.
Estaba distraída, no podía concentrarse. Deseaba saber de Seto, tenía que saber.
El día después que fueron desalojados de la mansión, Roland llegó al apartamento y entrego un cheque firmado por Seto; Kisara trato de indagar pero Roland no respondió ninguna pregunta y se marchó muy rápido.
Cuando ella observo el cheque vio que era una cantidad exuberante de dinero, suficiente para comprar una casa y aún así vivir tranquila por varios años, "Seto exagerando como siempre" ella sonrió, pero decidió que tomaría sólo el dinero que gasto y lo demás se lo devolverá.
Con la noche avanzada trato de dormir, pero no podía dejar de pensar en Seto.
Ya pasada la media noche, ella oyó golpes en su puerta eso la asustó y tardo en reaccionar, pero al escuchar la voz de Mokuba pronunciar su nombre hizo que de inmediato se lanzará de la cama para abrir la puerta, tenía un mal presentimiento.
Mokuba casi no podía respirar, estaba muy agitado y le faltaba el aire.
-que paso, Mokuba?-
-logre escaparme- Mokuba entro al apartamento.
-escaparte? De dónde?- Kisara estaba muy confundida por el comentario de Mokuba.
-mi hermano se quedó solo en la mansión, ordenó a Roland que me mantuviera encerrado en otro lugar y pues él estuvo comunicándose con migo estos dos días; el dijo que se comunicaría todos los días pero hoy no lo hizo, mi hermano siempre cumple sus promesas. Fui a la mansión y no había nadie; Kisara no sé dónde está mi hermano- Mokuba no podía evitarlo estaba muy preocupado por su hermano mayor, su mirada reflejaba mucha tristeza.
-no te preocupes Mokuba, encontraremos a Seto, ya verás que estará bien-
Kisara abrazo a Mokuba en un intento de consolarlo y el correspondió al abrazó.
Frente a la mansión Kaiba, Kisara, Mokuba, Joey y Yugi se encontraban en la entrada.
Mokuba subió por el gran portón y lo abrió para permitirle la entrada a los demás.
Dentro de la mansión las luces se encontraban encendidas y ningún ruido se hacía escuchar, avanzaron por varios pasillos pero no encontraron a nadie.
De pronto se oyeron murmullos y las luces de la mansión se apagaron.
-hay que decirle al niño rico que tiene problemas de electricidad- Joey volteaba hacia todos lados.
-supongo habrá luces de emergencia- refirió Yugi.
-claro- respondió Mokuba.
-no tardarán mucho-.
Esperaron por algunos minutos, pero ninguna luz se encendió.
-que raro- Mokuba no podía entender porque las luces de emergencia no se encendían.
Se oyeron los ecos de varios grito que resonaron por toda la mansión.
-algo no está bien- Mokuba estaba empezando a asustarse.
-debemos buscar un lugar seguro- Yugi trataba de mantenerse calmado, pero tenía una rara sensación.
-debemos buscar a Seto- Kisara estaba segura volvía a pasar.
De pronto oyeron pasos acercarse, todos estaban expectantes, observando hacia el final del pasillo, estaba totalmente oscuro y no se podía distinguir silueta alguna.
Cada paso hacia que el grupo se acercara más, en espera de la persona o criatura que los producía, se imaginaron un centenar de resultados que los hacia estremecerse más, y cuando los pasos estuvieron más cerca, Joey se abrazo de Yugi y dio un grito.
-ah!, por favor no nos chupes la sangre!- grito Joey.
-estoy muy joven para morir!- grito de nuevo.
-Seto- la voz de Kisara despejó la oscuridad.
Seto observó al grupo, en especial a Kisara.
Ambos se observaron pero no se dirigieron palabra.
-hermano!- Mokuba se lanzó hacía su hermano, estaba feliz de haberlo encontrado.
-pensé que te había pasado algo-
"porque Mokuba? Porque viniste" Seto deseaba que cada vez que esas criaturas de sombras aparecieran no hicieran daño a nadie.
Todos los días anteriores el único afectado por ese mundo oscuro había sido el, luego Kisara y ahora..., trataba de hallar una explicación lógica a tal evento, pero le era imposible.
Todos estaban asustados y no podían evitarlo, en el ambiente se sentía esa extraña sensación de peligro.
Finalmente Kisara se dirigió hacia Seto.
-es este lugar otra vez?-
Seto asintió en respuesta.
Varias pequeñas sombras comenzaron a rodearlos y a mencionar el nombre de Seth he intentaban acercarse a Seto.
Todos los demás observaron esas sombras estupefactos, esas pequeñas figuras les causaban un gran temor. Kisara ya los había visto pero no por eso había disminuido el temor que le producían.
En cambio Seto ya había perdido el temor a esas pequeñas criaturas, pero estaba arto de escucharlos y cuando una pequeña sombra llegó lo suficientemente cerca, el tocó la cara de la criatura con su índice izquierdo, eso provocó que la criatura se desintegrará.
Todas las pequeñas sombras se detuvieron y callaron de inmediato, retrocedieron y desaparecieron.
-que hiciste?- pregunto Mokuba.
Seto no contestó.
-pero que rayos era eso!!!- Joey no podía disimular su angustia.
-hay que movernos- Seto comenzó a avanzar.
Kisara observó a Seto en su avanzar hasta colocarse delante del grupo y vio que en su brazo izquierdo llevaba un aparato parecido a los disco de duelo pero era más pequeño y no tenía una barra dónde colocar las cartas, cerca de su mano había una esfera de color azul brillante. También tenía algo en su oreja izquierda y que sobresalía hasta su cien con una pequeña esfera azul brillante al final. Seto estaba vestido con su traje de batalla.
Ella avanzó hasta colocarse a su lado y todos los demás fueron detrás.
Kisara deseaba hablar con él pero no se atrevía a mencionar palabra, y como? después de todo lo que le dijo sólo debía fingir que no paso nada?, Ella suspiró resignada.
-pasa algo?- pregunto Seto.
Kisara lo observó entre confundida, intrigada y sorprendida, que debía decirle.
-antes gritaste mucho y ahora te quedaste muda?- Seto la observó.
Ella respondió esa mirada vivaracha de Seto con una mueca de enfado.
-me disculpó por gritarte, bien. Pero no me retracto de lo que dije-
Seto elevó una ceja, que clase de disculpas eran esas.
Seto encaminó al grupo a su laboratorio privado, abrió y cerró la puerta de manera manual, aún no había energía, sin embargo en el lugar había varios instrumentos que brillaban y estaban colocados en cada esquina del laboratorio, él se acercó a uno y apretó un botón y así continuó hasta encender todos, el laboratorio se iluminó.
Kisara y los demás sólo observaron hasta que Seto se acercó y se sentó en una silla frente a la mesa principal sin decir una tan sola palabra, se quitó el aparato de su brazo, el de su oreja y comenzó a revisarlos.
Todos se observaron confundidos y fue Mokuba quien decidió acercarse a su hermano.
-eso es el prototipo del nuevo modelo de disco, verdad!-
Seto asintió y continuó arreglando detalles.
-oye Yugi, el niño rico esta bien porque mejor no nos vamos a casa, este lugar da miedo- murmuró Joey al oído de Yugi.
Yugi asintió en respuesta.
-Kisara nosotros ya nos vamos, tu chico está bien, así que nos vemos mañana- Joey se dirigió a la salida.
Kisara se sonrojo por el comentario de Joey.
-si quieres podemos acompañarte a tu casa- Yugi se dirigió hacia Kisara.
-no pueden salir- Seto hablo desde la silla, mientras seguía revisando y dando detalles a su disco.
Todos observaron sorprendidos hacia Seto.
-y ahora que te pasa?, Ahora sí se te aflojaron los tornillos?- respondió Joey enfadado.
Kisara entendió de inmediato a lo que se refería Seto.
-no podemos salir Joey, debemos esperar a que terminé-
-a que termine?- pregunto intrigado Yugi.
-no sé cómo explicarlo, pero recuerdan la plaza y recuerdan la criatura. Cuando busque a Seto en la plaza apareció, pero no simplemente apareció fue como que estuvimos en otro lugar, es muy difícil de explicar- Kisara trato de buscar las palabras correctas para explicar lo ocurrido pero le fue imposible explicarlo en detalle.
-pero estamos seguros aquí?- a Yugi no le pareció nada ilógico después de observar las criaturas en la mansión y esa sensación de peligro que persistía en el ambiente.
-no, pero al menos es mejor que estar allá afuera- contesto Seto mientras se levantaba de la silla y se colocaba frente al grupo, comenzó a caminar e intentar explicar sus ideas.
-según teorías los vórtices energéticos son áreas concentradas de alta energía, procedente de energía magnética, o, a veces de fuentes desconocidas, además se considera que hay puertas de entrada hacia otras dimensiones que se pueden abrir cambiando la señal de vibración, claro que son teorías locas pero no tan locas. Considerando esas teorías podríamos decir que este es un vórtice y además que se expande muy rápido, es bastante difícil seguirle el ritmo. He construido eso- señalando uno de los aparatos en una de las esquina del laboratorio -que altera las ondas magnéticas, dicho de otro modo, este lugar es como un pequeño punto invisible e impenetrable para los seres que habitan aquí, todavia esta en fase de prueba por eso si lo llegan a descubrir no creo que tengamos posibilidades de escapar; Kisara tú lo vistes ni siquiera los monstruos de duelo pueden subsistir en este lugar, también he modificado el prototipo del nuevo disco de duelo con lo cual me permite alterar las ondas energéticas y destruir a esas criaturas; ha funcionado pero cada vez que el vórtice aparece, aparecen criaturas más grandes, más fuertes y debo encontrar la manera de destruir, disminuir o alterar la fuente de energía que crea el vórtice y quizás así no vuelva aparecer-
Todos lo observaron confundidos.
-vórtice?, Dimensiones? No entendí nada- respondió totalmente confundido Joey.
-hay mucha teorías de vórtices energéticos, porque no creerlas?, puede ser una explicación para esto- respondió molesto Seto.
-pero es obvio ustedes son unos tontos jamás entenderían, es más no sé porque pierdo mi tiempo tratando de explicarles-
-pues deberías explicar mejor, nerdo- Joey de nuevo respondió enfadado.
-si vinimos aquí fue por Kisara y Mokuba, además de la mala suerte de contestar el teléfono, por mi puedes seguir jugando con tus juguetes y quedarte encerrado de por vida-
-deja de ladrar Wheeler, en ningún momento he buscado su ayuda y ni la he necesitado, además de que me servirían unos idiotas-
Joey gruñó ante el comentario de Seto, deseaba darle un buen puñetazo en la cara y cuando hizo movimiento hacia él, Kisara lo detuvo colocando una mano en su hombro.
-Joey- Kisara le dedicó una sonrisa -algo que he entendido sobre Seto, es que él es alguien que le cuesta mucho expresar sus sentimientos, podría considerarte un buen amigo y tú podrías pensar que te odia, algo así como los niños pequeños cuando molestan a la niña que les gusta, bueno eso no fue un buen ejemplo -Kisara sonrío-
-tu eres igual de tonta que ellos- respondió Seto enfadado.
Kisara le dedicó una tierna sonrisa lo que causó un sonrojo en el, no podía entender porque se sentía así cuando estaba con ella, fingió limpiar su garganta y se volteó en un intento de disimular ese penoso comportamiento.
Seto volvió a su silla sin decir una palabra más, esos sujetos lo sacaban de sus casillas muy rápido.
El tiempo pasó tan lentamente y para todos los presentes parecía que esto nunca terminaría.
-cuando podremos salir? Ya estoy aburrido, tengo sueño, quiero dormir en mi cama!!- Joey estaba sentado en el suelo y dio un gran bostezo.
Yugi también dio un bostezo y luego dio un desalentador suspiro.
En cambio Mokuba ya se había quedado dormido en la mesa junto a su hermano.
Kisara también se encontraba junto a Seto observando lo que hacía aunque él la ignoraba y no le dirigiera alguna palabra, el simple hecho de estar junto a él la hacia muy feliz.
De pronto se oyeron gritos de varias personas, una en partículas se escuchó bastante cerca del laboratorio, Seto se detuvo y prestó atención a tales sonidos de angustia.
Mokuba despertó muy asustado y se colocó al lado de su hermano.
-por favor, ayúdenme!! Alguien!! Por favor!!!- era una voz femenina que se escuchaba muy desesperada.
Joey se levantó de inmediato del piso -debemos ayudarla-
-no te atrevas abrir esa puerta!- Seto de inmediato se puso en pie y se colocó el disco y la orejera.
-estas loco no escuchas, es alguien que está afuera, debemos ayudar-
-por favor, hay alguien ahí?, Ayúdenme! Por favor!!- la voz ahora se escuchó en la entrada.
Joey se acercó a la entrada y fue seguido por Seto decidido a detenerlo, si era necesario lo haría por la fuerza.
-alguien viene, van a matarme! Ya mataron a mi hermano, por favor! No quiero morir!!- se oyeron varios golpes en la puerta.
-vez tenemos que ayudarla! O acaso la dejaras morir!- grito Joey en un intento por hacer entender a Seto que debían abrir la puerta.
-no quiero morir, por favor!- los sollozos de la mujer eran audibles.
-hay que abrir la puerta!- esta vez fue Yugi quien exigió a Seto abrir la puerta.
-Seto!- grito Kisara a Seto en un intento de hacerlo reaccionar.
Sin embargo Seto parecía bastante confundido, en los días anteriores el había escuchado gritos de auxilio, pero supuso eran las criaturas en un intento de hacerlo salir de su escondite; pero ahora no estaba seguro, no era ilógico que más personas se encontrarán ahí. Había sido tan cobarde que prefirió ignorar y suponer, en vez de ayudar?.
Joey y Yugi no esperaron respuesta y abrieron la puerta, en la entrada había una joven mujer de vestido blanco, ensangrentada con la piel tan blanca como el papel y su cabello largo y negro que caía sobre su cara, la imagen dejo impactados tanto a Yugi como a Joey que no reaccionaron. La joven camino tambaleante hasta colocarse frente a Seto y caer en sus brazos. Él lo noto algo no estaba bien, esa mujer despedía una esencia rara y cuando ella dirigió su rostro hacia el, vio aquellos ojos grises sedientos de muerte, ella reía en un acto demostrativo de locura.
-alfin te encontré-
Seto soltó a la joven que calló de rodillas y se alejó unos pasos.
-hay que irnos- la voz de Seto se escuchó temblorosa.
-que es lo que pasa?- pregunto un confundido Yugi.
-oye, estás bien?- pregunto Joey a la joven en el piso mientras se acercaba.
-aléjate de ella!- grito Seto.
La mujer sostuvo su cabeza con fuerza y dio un gritó de dolor ocasionando que cada uno de los aparatos explotará y el laboratorio se quedará a oscuras.
-hay que irnos!- grito Seto mientras los aparatos seguían explotando.
Seto iluminó la habitación creando una pequeña esfera de luz holográfica en su mano izquierda gracias al disco que se encontraba en su brazo, busco a la joven pero ya no se encontraba.
Todos avanzaron hacia el.
-pero que fue lo que pasó?- Joey pregunto mientras se acercaba.
-y tu que crees, idiota- Seto estaba molesto, pero lo que más le enfadaba era que el había dudado. Si el se hubiera mantenido firmé nada de eso hubiera ocurrido.
Seto comenzó avanzar, mientras era seguido por los demás, todos entendieron de inmediato que la situación se había salido de control. Seto los llevó al interior de la mansión por un pasillo que conectaba el laboratorio, afuera no se podía observar nada, la neblina era espesa como de costumbre.
-tenemos que separarnos- menciono Seto mientras seguía avanzando.
-claro que no- respondieron de inmediato Kisara y Mokuba.
-ya lo he dicho me buscan a mi, si se alejan de mi estarán seguros, yo puedo atraerlos a otro lugar y me sería más fácil escapar si no tengo que estar cuidando de ustedes-
-ahora quieres hacerte el héroe?-Joey hablo en apoyo a Mokuba y Kisara.
-wheeler, que te maten a ti no me importa, estaría más que agradecido y además le harían un favor al mundo-
-tu!, desgraciado- respondió enfadado Joey.
-Kaiba lo lamento, debimos haberte escuchado- Yugi trataba de calmar las cosas.
-De nada sirven las disculpas ahora, Yugi-
-no vamos a separarnos, Seto- Kisara hablo mientras se colocó junto a él.
Seto la ignoró y siguió avanzando.
-dije que no vamos a separarnos- Kisara tomo a Seto por el brazo y lo detuvo en un intento por ser escuchada.
Seto la observó.
-porque ese afán de morir por mi?, deberías tratar de vivir esta vez?-
Kisara no entendió ese comentario, pero dos de los presentes sabían a lo que Seto hacia referencia, la muerte de Kisara del pasado.
Kisara lo observó fijamente, esa no era la respuesta que ella quería escuchar; ella no se separaría de él ahora, no importaba si fuera el fin del mundo.
Seto aún la observaba, al final desvió la mirada derrotado por la insistencia de Kisara.
-esta bien, no nos separaremos-
Kisara río triunfante.
-bien, ahora debemos buscar un lugar seguro- refirió Kisara.
Sin embargo la mirada de Seto se fijo repentinamente al final del pasillo, el había notado algo ahí.
-que es lo que pasa, hermano- pregunto Mokuba intrigado.
Él levantó un poco su mano en señal de que hicieran silencio.
Pasos se escucharon.
-Seth, mi amado Seth te he buscado tanto- la voz femenina se iba acercando junto con los pasos.
-tu querida Nefthis ahora puede verte-
Los pasos se acercaron hasta que mostraron a la mujer que antes había entrado al laboratorio, su cabello negro, largo llegaba hasta sus caderas, su piel blanca parecía brillar en la oscuridad; vestía un vestido ceñido a su silueta, blanco que dejaba ver sus rodillas, se encontraba descalza y aún estaba cubierta de sangre, parecía estar rodeado de energía oscura.
-yo no puedo salir de Duat, pero ya que tú has venido a los límites, he tomado esta pequeña marioneta, te gusta?-
Ella comenzó a danzar mientras se acercaba.
-yo no soy Seth- contesto fríamente Seto.
Nefthis detuvo su danza y lo observó detenidamente.
-mientes- Sonrió -tu eres Seth al mismo tiempo que no lo eres-
Ella se paró frente a él y estiró su mano en invitación.
-ven conmigo, esta vez no tienes la fuerza para enfrentarte a Apofis y solo contigo Apofis puede salir de Duat, deja de sacrificarte por estas sucias criaturas, permite que Apofis devoré todo como debió ser-
-quien es Apofis?- Seto quería más información, ya que había escuchado ese nombre anteriormente.
-Apofis?- lo observó intrigada – Es el vacío, el caos; Apofis es la nada que quiere destruir la Maat. Apofis nunca será derrotado pero gracias a ti fue sometido a Duat; sacrificaste tu deidad junto al poder de la triada y encerraste a Apofis; por eso Maat te bendijo con la vida y Apofis te maldijo con la muerte. Ahora estas obligado a llevar una simple vida mortal, muriendo y reencarnando. Siempre te he observado, has tenido infinidad de vidas Seth y en todas ellas eres infeliz, no estás arto?, Ven conmigo-
Nefthis ofreció su mano de nuevo a Seto, mientras que él la observó confundido, todo lo que decía era tan ilógico y poco creíble, pero a que podía considerar lógico ahora; dudaba si tomar su mano o no, que rayos pasaba con él? porque deseaba ir con esa loca psicópata.
El hizo un ademán de otorgar su mano, pero fue detenido por Kisara quien tomo su brazo y avanzó hasta interponerse entre él y Nefthis.
-Seto no irá a ningún lado- Kisara observó su muerte en los ojos grises de Nefthis, tenía miedo pero no permitiría qué se llevará a Seto a ningún lado.
-Tu- Nefthis la observó fríamente -eres la causa del sufrimiento de Seth-
-Kisara no te entrometas- Seto no estaba seguro si podía protegerlos.
-no cargues con todo tu solo, siempre tomas toda la responsabilidad- Kisara seguía firme frente a Seto.
-tu eres la pequeña luz por la que Seth ha muerto muchas veces y él al mismo tiempo es la causa de la tuya- Nefthis ríe con fuerza- nunca podrás estar junto a él, tu destino está maldito-
-Seto se quedará aquí conmigo te guste o no-
-pobre pequeña criatura- Nefthis desvió su mirada hacia Seto- mi amado Seth porque no desechas esta vieja mascota y regresas al lado de tu prometida-
-prometida!- grito Joey desde atrás.
-silencio Joey- respondió Yugi de inmediato, estaban en una situación crítica.
-creo que debo aclararte tres cosas, primero Seto no es Seth, segundo tú eres prometida de Seth y no Seto, y tercero no soy ninguna vieja!- respondió enfadada Kisara, esa mujer frente a ella le causaba temor pero no lo suficiente como para no enfrentársele.
Nefthis bajo la mirada y una energía oscura la rodeó, fue ahí que todos los presentes sintieron un inmenso terror asfixiante y la misma muerte acercarse.
-si no lo haces tú, lo haré yo-
La reacción de Seto fue tomar a Kisara con el brazo derecho y lanzarla hacia atrás, mientras alzaba su mano izquierda en dirección a Nefthis, propinando un golpe energético de color azulado hacia la mujer frente a él; el sonido fue estruendoso luego todo silencio.
Seto de inmediato dio media vuelta tomo a Kisara de una mano y salió corriendo.
-rápido Mokuba- le dijo a su pequeño hermano que se había quedado pasmado en su sitio. Todos los demás lo siguieron en su huida.
Cuando alfin se detuvieron a tomar aire, Seto se dirigió enfadado hacia Kisara.
-Que crees que estabas haciendo?-
Kisara lo observó sorprendida.
-no sabes quién es esa mujer y de lo que es capaz, esto no es un juego para que actúes como tonta!-
-pues dijo que era tu prometida- respondió fríamente Kisara.
-creo que Kisara está celosa- murmuró Joey a Yugi y Mokuba que solo asintieron en respuesta.
Seto elevó una ceja, en realidad esta situación ya lo estaba sacando de sus casillas.
-pues si estuviera a punto de casarme él primero en enterrarse sería yo, no?-
Kisara lo observó dudosa.
Seto resoplo enfadado, acaso no estaban en el vórtice, huyendo de criaturas que podrían matarlos y ahí estaba él tratando de excusarse de algo dicho por una loca asesina.
-no tengo porque explicar nada-
-claro- Kisara de nuevo contesto de manera fría.
Ni siquiera Kisara sabía porque se sentía tan enojada, decepcionada y triste, si ella era nada para Seto.
Ambos se observaban molestos cuando Mokuba decidió interceder por su hermano.
-Kisara hay muchas mujeres que dicen que se van a casar con mi hermano, debes acostumbrarte a escuchar eso si vas hacer su novia-
Seto se atragantó y tosió en reacción al comentario de su hermanito mientras Kisara se sonrojo en respuesta.
-bueno ya que la parejita arreglo sus diferencias, que es lo que vamos hacer ahora?- pregunto Joey mientras se acercaba a Seto.
-aun no ha terminado?- pregunto intrigado Yugi.
-ya termino- respondió Seto observando por la ventana el nuevo amanecer.
-ahora pueden irse de mi mansión-
-oye, nosotros desde el principio queríamos irnos- respondió indignado Joey.
-pues yo no me voy- respondió Kisara.
-ni yo- le continuó Mokuba.
Seto observó a ambos molestó, definitivamente no permitiría que se quedarán con él.
Todos en la habitación sintieron una ráfaga de energía y oyeron un estruendo en las ventanas atrás de ellos, voltearon asustados aún estaban nerviosos, pero solo observaron el vidrio roto esparcido por el suelo.
-pero que rayos- dijo Joey sorprendido.
Cuándo oyeron el quejido de Seto, todos volteo de inmediato hacia él. Seto apenas se mantenía en pie y tenía una de sus manos sobre su pecho, le costaba respirar y cuando tosió en busca de aire salió sangre de su boca; sentía desvanecerse, no podía más.
-Seto!- grito Kisara cuando corrió hacia él.
Ella lo sostuvo y evito el impacto contra el piso, él aún estaba despierto en sus brazos y aun respiraba con dificultad.
Junto a Kisara se encontraba Mokuba mientras Joey y Yugi buscaron con la mirada en la habitación y el pasillo, pero no había alguien.
-Kisara- habló Seto débilmente.
-no hables- respondió Kisara.
Pero Seto se fue desvaneciendo en sus brazos.
