Por fin había llegado el día que tanto habían anhelado Ginny y Harry. Ambos trataban de disimular que era un día como cualquier otro, un 14 de febrero en el que por la mañana tenían que desayunar, después clases y que hasta en la noche es cuando tenían una cita…nada fuera de lo común. Pero para la pareja de Rose y Scorpius no era un día como cualquier otro, era el día de los enamorados y por lo tanto un día en que se demostraban mas que nunca cuanto se amaban y eso iba a poner un poco incómodos (o mas bien envidiosos) no nada mas a Ron y a Hermione sino también a Harry y a Ginny, mientras que Albus ya estaba acostumbrado.
Ron fue el primero en bajar a la sala común para esperar a sus amigos para ir a desayunar. A los pocos minutos después Hermione se unía a él en la espera.
- Y yo que pensé que las mujeres eran mas tardadas.
- Pues ya ves, vamos dos a uno – contesto Ginny cargando su mochila ya lista para su primera clase.
- Tres a dos ma…Ginny – dijo Albus bajando las escaleras de los dormitorios de los chicos junto con Harry quien se había quedado viendo a Ginny hasta sentir un golpe en el hombro porque estorbaba el paso de los demás chicos.
- Solo faltan Rose y Scorpius.
- Hoy es día de los enamorados así que les advierto que van a tener a una pareja muy demostrativa de amor todo el día – les dijo Albus.
- Mientras no se pase de listo.
- Ron por favor, no les vayas a arruinar el día – le dijo Hermione muy seria.
- Yo solamente dije que no se pase de listo ¿o que? ¿a ti te gustaría ver como manosea un tipo a nuestra hija?
Hermione se le quedo viendo a Ron con ganas de continuar la discusión pero ese "nuestra hija" le había bajado las defensas. Se sentía sola porque Rose tenia a Scorpius y Ginny iba a salir con Harry, en cambio ella no sabia cuanto tiempo tenia que esperar para festejar un día de los enamorados. Ya no le dio tiempo de contestarle nada porque vio que Rose estaba bajando las escaleras al mismo tiempo que Scorpius.
- Buenos días preciosa.
- Buenos días mi amor – Rose abrazo por el cuello a Scorpius y lo beso.
- ¿Soñaste conmigo?
- Toda la noche ¿y tú?
- Sueño contigo durante la noche y durante el día y durante el atarde…
- Todavía no desayuno y ya siento nauseas – dijo Albus haciendo cara de asco.
- No digas nada Albus, así nos decía James y mira como termino.
- ¿Cómo? – pregunto Ginny preocupada.
- James termino peor que Scorpius cuando Meredith le dio el si.
- Siempre se burlaba de mi porque decía que Rose me mangoneaba y ahora Meredith le dice "salta" y él solo contesta "¿Qué tan alto?" es todo un mansito a manos de su novia.
- Esta enamorado – dijo Rose.
- Esta tonto – le contesto Albus.
- Entonces también les estas diciendo tontos a mi papá y a mi tío Harry, ellos también hacen todo lo que les ordenan mi mamá y mi tía Ginny.
- Nosotros no vamos a hacer todo lo que nos ordenan Hermione y Ginny ¿verdad Harry?
- Este…no se – dijo Harry viendo de reojo a Ginny.
- Tengo hambre – dijo Albus – ya vámonos a desayunar.
- No hay que aclarar esto, Hermione nunca me va a ordenar.
- Ay papá – rodó lo ojos Rose – ¿Mamá me puedes prestar tu libro de Encantamientos Avanzados?
- Si claro, Ron pásame el libro de mi mochila.
- ¿Dónde esta tu mochila? – se levanto Ron a buscarla mientras que todos se reían de él.
- Te quiero papi – le dio un beso Rose.
- ¿De que se ríen? Hermione aquí no esta el libro.
- Ron.
- ¿Qué?
- Eres tan lindo - le dijo Hermione haciendo una caricia en su mejilla y salio detrás de todos para ir a desayunar mientras que Ron se había quedado completamente rojo.
Durante el desayuno tuvieron que aguantar a una Rose y a un Scorpius totalmente melosos, dándose de comer en la boca, diciéndose palabras de amor, escribiéndose cosas en las servilletas, etc. Harry no quería ni levantar la vista de su plato ya que para su desgracia la feliz pareja estaba justo frente a él hasta que escucho su nombre con una voz algo chillona y todo cambio.
- Hola Harry.
- Cho – empezó a ponerse nervioso al ver que tanto Scorpius como Rose se había quedado serios viendo a Cho que se encontraba detrás de ellos.
- ¿Cómo estas?
- Bien ¿y tu?
- Contenta, hoy es día de san Valentín.
- Si – quería voltear a ver a Ginny pero no se atrevía porque Rose veía tanto a él a Cho como a Ginny respectivamente y no tenia buena cara y su mejor amiga, que estaba a un lado de Rose, lo fulminaba con la mirada
- Voy a pasar casi toda la mañana en la biblioteca, después tengo clase de defensa contra las artes oscuras, te quería pedir un favor.
- Si.
- Es que tengo problemas con algunos hechizos ¿me podrías ayudar? – sintió la mirada de todos sus amigos menos la de Ginny, que de reojo vio que estaba comiéndose su cereal.
- Bueno…este…me encantaría – Rose y Hermione lo fulminaron con la mirada mientras que Scorpius cerro los ojos y negó con la cabeza, esa no era buena señal.
- ¿Te acuerdas del día de san Valentín del año pasado?
- Este – Albus, que se encontraba a un lado de él le susurraba "di que no" y Scorpius le indicaba lo mismo con los ojos y con la boca – no muy bien.
- Bueno – Cho bajo la mirada – yo solo te quería pedir disculpas por como me comporte, se que ya ha pasado un año pero realmente quería que supieras que la pase muy bien contigo en aquel lugar solo para parejas.
- No tienes porque disculparte, todo esta olvidado.
- Es que realmente me sentí muy…
- Ya te dijo que todo esta olvidado ¿Qué no entiendes?
- ¡Rose! – la regaño Scorpius.
- Perdón no quería molestar.
- Pues demasiado tarde.
- ¡ROSE!
- Voy a estar en la biblioteca Harry – dijo Cho caminando hacia su mesa.
- Adiós que te vaya bien a ver si así se te quita lo…
- ¡Rose por Dios! cuando sacas lo Weasley no hay quien te pare – le dijo Scorpius.
- Es una ofrecida, una facilota, una descara…
- Ginny – Dean estaba frente a Ginny y ella levanto la mirada sorprendida - ¿podemos hablar? – ahora todos vieron directamente a Ginny.
- Si solo que por ahora estoy desayunando ¿podría ser después?
- Si, te he visto que después de desayunar lees un poco en el jardín ¿te busco ahí?
- De acuerdo – Dean se despidió con una sonrisa.
- ¿Qué le pasa a ese? ¿Acaso la esta espiando o que?
- Rose ya cállate – le dijo Ron.
- No es que primero llega la tipa esa y casi se le trepa a mi tío y ahora este llega con su carita tierna y su sonrisita, nada mas falta que se aparezca la zorra de Lavander para que te diga Ro-Ro…
- Scorpius calla a tu novia – le dijo Ron entre dientes.
- Atrévete a callarme, anda atrévete – le decía Rose a Scorpius apuntándole con el dedo.
- ¿Yo que hice?
- Callarme.
- ¿Acaso estas callada?
- Ay ya cállense los dos – les dijo Albus.
Todos continuaron con su desayuno en silencio. Ginny no sabia que hacer, ya había terminado su comida pero no quería ser la primera en levantarse para que Harry no pensara que tenía prisa por verse con Dean. Ya no quería mas discusiones con él ni malos entendidos, así que tomo una manzana y empezó a comérsela muy lentamente. Hermione se dio cuenta del dilema que tenia su amiga, codeo a Rose haciéndole señas con los ojos hacia Ginny y ella entendió perfectamente el mensaje.
- Mi amor ¿me acompañas al tocador? Quiero verme bonita para ti.
- Rose a veces me das miedo.
- ¿Eres bipolar? – le pregunto Ron y Rose lo vio entrecerrando los ojos.
- ¿Ron trajiste la tarea de transformaciones? – le pregunto Hermione.
- Demonios la olvide – se levanto junto con Rose y Scorpius.
- Bueno chicos nos vemos mas tarde – se despidió Ginny viendo que Harry se había quedado muy serio.
Una vez que Ginny salio del gran comedor Harry se levanto pero Albus lo volvió a sentar jalándole el brazo.
- Ni se te ocurra.
- Solo quiero ver que…
- No, debes de tenerle confianza. Si ya te dijo que aceptaba salir contigo ¿Qué mas da lo que los otros chicos le pidan?
- Albus tiene razón Harry – le dijo Hermione – si vas lo único que vas a conseguir es que vuelvan a pelear.
- Papá debes de acostumbrarte a esto.
- ¿Cómo que acostumbrarme?
- Mira mi mamá va a ser jugadora profesional de Quidditch y va a tener muchos admiradores. Una vez encontré una caja llena de cartas dirigidas a ella en donde la mayoría eran de hombres proponiéndole muchas cosas hasta matrimonio. Y aunque no lo crean hasta la fecha sigue recibiendo cartas y tú eres quien se las entrega en la mano, inclusive a veces se las lees atacado de la risa.
- Demonios.
- Confía en ella como ella lo hizo contigo.
- ¿Cuándo?
- Ahorita, Rose se comporto bien a comparación de cómo se habría comportado cualquier Weasley que no se pueden quedar callados por nada – se levanto Albus dejando completamente anonadados a Harry y Hermione.
- Y nos vamos a casar con un Weasley.
Durante las clases Rose y Scorpius continuaron con su demostración de amor. Ron solo fulminaba con la mirada a Scorpius si pensaba que estaba pasándose de listo, aunque en una ocasión, mientras esperaban a la profesora McGonagall para iniciar la clase, le aventó un libro en la cabeza al ver que le daba un beso en el oído a Rose y pretendía darle otro en el cuello. Hermione solo pensaba que a ella le encantaría estar en el lugar de su hija, que Ron le demostrara cuanto la quería con besos y detalles.
Ginny estaba hecha un lío. No quería decirle a nadie que iba a salir con Harry, primero porque no sabia exactamente a donde iban a ir y segundo porque no le había preguntado a Harry si quería que se supiera. Pero es que ya no sabia que decirle a todos los chicos que la estaban invitando a la cena especial en el gran comedor. El primero fue Dean y le dijo que no quería que se malinterpretaran las cosas porque antes habían sido novios, el segundo había sido un chico de Hufflepuff y le dijo que tenia mucho que estudiar y que no iba a salir a cenar, el tercero…ya ni se acordaba que pretexto le había dicho. Lo cierto es que para la hora de que terminaran las clases tampoco se acordaba de cuantos había rechazado.
Hermione le había ayudado a terminar de arreglarse, estaba feliz porque iba a salir con Harry, algo que solo en sus sueños había pasado. Por otro lado, Albus aconsejaba a su padre que decir y que no.
- Y por favor papá, si vuelves a decir una estupidez – Harry lo vio indignado – corrígelo inmediatamente.
Harry estaba recargado en el muro de la sala común donde se podía ver claramente las escaleras de los dormitorios de las chicas. Había mucha gente ya lista para la cena y todos estaban muy entusiasmados. Cuando Ginny iba bajando las escaleras Harry se le quedo viendo sin poder reaccionar. Se veía hermosa con su cabello suelto, su vestido color beige arriba de las rodillas y con sus zapatillas de medio tacón. Pero Harry no tuvo duda que se veía aun más hermosa cuando al buscarlo con la mirada formo una sonrisa al encontrarlo.
- Hola, te ves muy bonita.
- Gracias, tu también…bueno guapo quiero decir ¿te peinaste?
- Si – sonrió – Albus me dijo que no era necesario pero quería verme bien, bueno al menos intentarlo ¿nos vamos?
Harry le indico que salieran por el hueco del retrato y al llegar al pasillo saco la capa de invisibilidad. Ginny se extraño mucho pero se dejo guiar por Harry hacia el pasillo secreto que daba a Hogsmeade.
- ¿Cómo supiste de este pasillo?
- Albus y Scorpius – Harry quería tomarle la mano a Ginny pero aun estaba muy nervioso y sentía que le sudaban sus manos - ¿recuerdas el día que desaparecieron?
- Si…no me digas que…
- Si, vinieron a ver todo para prepararnos nuestra cita. Y yo que lo regañe ¿tu crees?
Llegaron al salón especial para ellos. Todo estaba listo y Ginny se quedo parada en la entrada sin poder creerlo. Era todo perfecto, tal y como lo había soñado tantas veces.
- ¿Te gusta?
- Me encanta ¿Dónde estamos?
- En las tres escobas.
Mientras tanto Hermione se había quedado sola en la sala común. Después de tanto insistirle Rose que fuera con ella y con Scorpius a la cena, ella se negó diciéndole que no quería molestar. Albus había bajado a cenar con una chica de séptimo y de Ron no sabia nada. Tomo un libro y se sentó frente a la chimenea. Estaba tan concentrada que no se había dado cuenta que Ron estaba frente a ella con las manos en su espalda.
- ¿Dónde estabas? Rose te estuvo buscando.
- Salí a volar un rato.
- ¿Estas bien? – él asintió - ¿No vas a ir a cenar?
- Si ¿y tu?
- No – bajo la mirada – al parecer va a ver baile.
Ron se sentó a un lado de ella sin decir nada. Hermione levantaba la vista de su libro para verlo y después volvía a la lectura y así sucesivamente hasta que ya no pudo más.
- A ti te pasa algo – le dijo cerrando su libro para verlo directamente.
- No.
- Claro que si Ronald te conozco – Ron suspiro.
- Te compre un regalo.
Hermione se quedo viéndolo como si fuera el ser mas raro sobre la tierra. Ron le entrego el regalo con las orejas rojas mientras que ella veía el regalo después a Ron y así sucesivamente.
- ¿No vas a abrirlo?
- ¿Por qué me das un regalo?
- Porque es día de san Valentín.
- Tu nunca me has dado nada este día.
- Bueno siempre hay una primera vez.
- ¿Es un libro?
- Ábrelo y veras.
Hermione abrió cuidadosamente el regalo y cuando llego a la cajita volteo a ver a Ron extrañada, la abrió y empezó una canción tierna y una parejita bailando. Hermione sonrió inmediatamente y tomo el pétalo que estaba dentro, al tocarlo este levito frente a ella y se convirtió en una flor.
- Ron, es hermoso.
- ¿Te gusta?
- Me encanta, es…divino y este hechizo ¿tú lo hiciste?
- Si, me se otros – Ron movió su varita arriba de Hermione y salieron pétalos de rosa que cayeron sobre ella, y paso lo mismo, ella toco uno y ese se convirtió en flor.
- No puedo creerlo – decía con una sonrisa.
- Increíble ¿no?
- Es maravilloso.
- Hermione – se rasco la cabeza - ¿quieres ir a cenar?
- Si – dijo sonriendo aun mas – solo que voy a cambiarme, espérame aquí.
- Esta bien – Ron tomo el papel donde estaba envuelto el regalo y lo iba a tirar.
- ¡No! dámelo, lo voy a guardar también ¡No tardo! – le grito subiendo las escaleras.
Habían cenado la deliciosa comida que les habían preparado en las tres escobas mientras charlaban de todo un poco: Quidditch, TIMOS, hechizos, el ED, etc. Increíblemente ya habían pasado dos horas que las sintieron como agua. Harry le ofreció dar un paseo por Hogsmeade, caminaron por los corredores del hermoso pueblo y de vez en cuando se ponían la capa cuando veían que había mucha gente. Harry le contó a Ginny la historia de la casa de los gritos y como fue su primer encuentro con su padrino. Ya de regreso encontraron unas golosinas en la mesa.
- Mira estas gomitas me encantan – le dijo Ginny - ¿Qué te pasa?
- Nada.
- Te noto un poco nervioso.
- No estoy bien.
- Harry desde que me pediste salir contigo te quería preguntar algo.
- ¿Qué? – le dijo viendo de reojo hacia una esquina del saloncito.
- ¿Albus te insistió en que me invitaras a salir hoy?
- No te entiendo.
- Yo hable con Albus para que no te dijera nada sobre nosotros, es decir yo soy para ti como una hermana y a ti te interesa Cho, pero ahora que sabemos que en el futuro vamos a estar juntos, yo no quiero que te presione por eso.
- Ginny para empezar no eres mi hermana…
- Si lo se.
- Y no me interesa Cho.
- Pero no me niegues que te sorprendió que vamos a estar juntos en el futuro, apuesto que nunca te lo imaginaste cuando tuvimos a Albus enfrente y nos dijo que era nuestro hijo. De hecho llegue a pensar que… - se quedo callada.
- ¿Qué?
- Pues que te vas a casar conmigo porque quede embarazada o por agradecimiento o porque Ron te obligo o…
- O porque me enamore de ti – Ginny lo vio sorprendida – no te voy a negar que Albus tuvo mucho que ver, desde que llego no hizo otra cosa mas que intentar juntarnos. Primero hizo que terminaras con Dean después me hablaba maravillas de ti y eso hizo que yo empezara a verte de otra manera.
- Pero me tratabas muy mal y a él también.
- Si, no cabe duda de que Albus es mi hijo, en cuestiones del amor no es muy bueno – Ginny frunció el ceño sin entender – estaba celoso de Albus.
- ¿Qué?
- Pensé que él estaba enamorado de ti y tú siempre estabas muy contenta a su lado.
- Eres un tonto. Albus nunca me intereso como hombre y era algo que me intrigaba porque siempre quería estar con él todo el tiempo ¿Y porque después de saber la verdad aun continuaste tratándome mal?
- Porque tú lo has dicho…soy un tonto. No me habían dado cuenta que eras una chica muy popular y tenias muchos amigos.
- Claro – se quedo pensando – siempre que me decías algo era porque estaba platicando con mis amigos.
- Si y luego cuando yo quería hablarte todo me salía mal, ya ves cuando me viste con Cho en realidad te estaba esperando a ti y después la tontería que dije y luego…
- Me gritaste y me dijiste Ginevra – le dijo negando la cabeza.
- Si Albus ya me dijo sobre eso – Harry seguía viendo de reojo hacia la esquina.
- Me alegro, es importante que eso quede bien claro ¿Qué tanto volteas para allá?
- No nada.
- Bueno será mejor que ya nos vayamos.
- ¡No! Es que… ¿quieres bailar?
- ¿Quieres que vayamos al gran comedor al baile? – le pregunto sonriendo.
- No, bailar aquí…tú y yo…solos.
Bajaban las escaleras hacia el gran comedor felices y apenados, cuando llegaron buscaron con la mirada a Rose y a Scorpius y ellos les hicieron señas para que los vieran. Las mesas ahora eran redondas y en medio del comedor había una pista de baile, les recordó el baile de navidad en cuarto año solo que sin banda de música. Después de terminar de cenar empezó la música y muchas parejas empezaron a bailar mientras que otros estudiantes se retiraban a sus dormitorios. Scorpius le dijo algo en el oído a Rose y salio del gran comedor.
- ¿A dónde va?
- Esta preocupado por su papá.
- ¿Por qué? – le pregunto Ron interesado.
- Dice que lo nota raro, como que hay algo que le preocupa mucho y él quiere ayudarlo pero el Sr. Malfoy siempre lo rechaza. La otra vez lo insulto muy feo en el jardín.
- Malfoy es un idiota – dijo Ron.
- Pues será lo que sea pero no me gusta ver así a Scorpius. Cuando me enoje contigo papá él fue el primero que me regaño diciéndome que a él le encantaría poder platicar con su padre y poder conocerlo como estudiante tal y como lo hacemos Albus y yo con ustedes – Rose se recargo en su silla y cruzo los brazos – mi güerito esta triste.
Ginny se había quedado muda con lo que le había dicho Harry ¿bailar solos? Pero eso era exactamente lo que había soñado en su tercer año cuando fue el baile de los tres magos. Harry le pedía que salieran del gran comedor para que pudieran bailar solos.
- ¿Ginny?
- Si, claro que quiero bailar.
Harry puso la música y empezó una canción romántica, sentía que le temblaban las piernas pero tenia que hacerlo. La tomo con una mano de la cintura y con la otra la mano de ella y empezaron a bailar lentamente.
- No soy muy bueno en el baile.
- Si lo se – le dijo Ginny sonriendo – te vi en el baile de navidad de los tres magos, eres pésimo.
- ¿Fuiste a ese baile? No te vi.
- Si fui con Neville y se que no me viste – dijo bajando la mirada y borrando la sonrisa.
Harry se maldijo mentalmente. Albus tenia razón siempre decía estupideces. Pero él le dijo que lo corrigiera inmediatamente. Así que la acerco mas a él y le dijo en el oído.
- Pero vi a una Ginny a un lado de mí en el ministerio el año pasado. A una Ginny luchando sin ninguna intención de dejarse vencer. A una Ginny fuerte y que me dejo bien claro que podía confiar en ella y que no me iba a dejar solo. Y ahora que lo pienso nunca te lo agradecí.
- No tienes porque hacerlo – se vieron directamente a los ojos.
- Gracias Ginny, gracias por ser como eres y por estar conmigo.
Y sin perder mas el tiempo y con miedo a decir otra estupidez, Harry la besó.
Gracias, gracias, gracias por los reviews y para todos los que me piden mas de los Malfoy ¡paciencia! todo a su tiempo.
Si hay algun error mil disculpas pero mi hijo no me deja checarlo y se me termina la pila de la compu.
Espero sus comentarios.
Saludos.
