10.- Dos Bailes y la segunda prueba.

Como era de esperarse el profeta volvió a calificar al joven de criatura oscura. Remarco el uso del parsel como rasgo característico de los magos oscuros.

En la isla todos estaban muy contentos para molestarse por las tonterías escritas en ese trapo que llamaban periódico.

Ese día, todos los jóvenes estaban realizando estudio independiente o simplemente divirtiéndose por los alrededores.

Pero en la sala principal se estaba produciendo una reunión importante, referente al molesto torneo. El tema principal reposaba en un cojín sobre la mesa.

Harry y el resto habían estado discutiendo como enfrentarse al extraño huevo. Decidieron que no seria buena idea abrirlo sin mas. Así que habían retrasado su apertura hasta tomar ciertas… precauciones.

Con todas las precauciones posibles, dando un suspiro, el moreno abrió el objeto dorado. Ninguno estaba preparado para el terrible sonido que lleno el lugar. El ruido que salio molesto mucho mas a los Lupinidos que al resto.

- ¡Joder!. ¡¿Que es eso?!.- grito el ojiverde.

- ¡Es como el grito de una Banshee!.- dijo Hermione.

- ¡Si, es muy molesto!.- admitió Minerva.

- ¡Nuestros oídos son mas sensibles!.- aclaro Tonks.- ¡Ni se te ocurra volver a abrirlo!

- ¿Alguien sabe que es eso?.- pregunto Dan Granger, limpiándose con un dedo la oreja.

- Sirenas.- dijo Fitwich.- He oido un par de veces a Dumbledore cerca del lago hablando con ellas.

- ¿No es esto contra las normas?.- pregunto Hermione.- ¡Es decir!. Según pone en las normas los directores y profesores no pueden ayudar abiertamente a los competidores.

- Es cierto.- respondio Pomodora sonriendo.- Pero recuerde querida, que no somos profesores normales. Somos sus maestros, y aprendizaje permite ciertas… ventajas.

- De todas formas.- añadió Filius.- Solo he hecho un comentario generalizado.- se encogió de hombros.- Si nuestro campeón lo ha oído no es culpa mía y no va contra las normas.- Minerva asintió.

- El descubrir que dice y como enfrentarlo es cosa suya.- dijo la escocesa.- ¡Por cierto!. El señor Bagman me comunico que habrá un baile de Navidad y la presencia del campeón es obligatoria.- le dijo mirándolo.- Necesitara una pareja. Se espera que ambos, junto con el resto de campeones, inauguren la danza.- todos sonrieron por la cara que puso el joven.

- Hermione.- dijo el moreno.- ¿Me harías el honor de ser mi pareja?.- la chica sonrió.

- Como si dejaría que otra chica lo fuese.- respondió ella. Todos se rieron al oírla.

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Solo los mayores podrían asistir al baile de navidad en Hogwarts. Como se esperaba, hubo muchas protestas pero la mayoría murieron cuando se propuso celebrar su propio baile antes de fin de año.

Los lupinidos disfrutaron de sus clases de bailes. Sus mejores reflejos y coordinación les permitían aprender con mucha facilidad. En una semana consiguieron una habilidad digna de grandes bailarines.

Sin duda Los jóvenes marcarían una gran diferencia en Hogwarts.

Cuando Harry descubrió el enigma. Decir que estaba furioso era poco. Estuvo toda la noche corriendo por el bosque acompañado de sombra. Entre los dos destrozaron una parte de la cerca. Desde el balcón de su habitación Hermione miraba a la oscuridad como si pudiera verlo. A su lado su familiar se restregaba tratando de confortarla.

El ojiverde apareció, con la ropa destrozada y algunos rasguños sin importancia, nada mas amanecer. Todos esperaron a que tomara una ducha y comiese algo para pedirle explicaciones. Algo mas calmado explico la razón de su arrebato.

- Creo… que usaran a un rehén.- dijo el chico mirando a Hermione.

- ¡Ese viejo esta loco!.- Andrómeda se levanto muy molesta.- ¡¿Como se le ocurre implicar a alguien en esta locura?!. ¡Ya de por si el torneo es peligroso para los campeones!. ¡Ahora incluye a otros!.

- El problema, es que la primera persona que se me ocurre es Hermione.- dijo el chico.

- Pero… no pueden entrar en la isla.- dijo la castaña.- No se como podrían hacerlo.

- El baile.- respondió el.

- ¡Es mas de dos meses antes de la prueba!.- respondió Andrómeda.- ¡Si el viejo hiciese algo así...!.- no encontraba las palabras.- ¡Amelia se lo comería vivo!.

- Cierto.- dijo Minerva.- Pero no será mala idea tomar precauciones.

- Trasladores.- propuso Flitwich. Minerva y los demás magos asintieron.

- Para cada uno. ¡Y nada de alejarse del grupo!.- termino la mujer.

- Comenzaremos a prepararlo todo.- termino Andrómeda.

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El día del baile del torneo de los tres magos en el castillo Hogwarts de magia y hechicería.

Como era de esperar, las jóvenes desaparecieron varias horas antes del momento de partida. Los chicos permanecieron un par de horas hablando o jugando antes de subir a prepararse.

En grupo iria directamente al castillo.

Varios elfos se encargarian de suministrar la comida previamente preparada en la isla. Nadie quería correr el riesgo de tomar algo preparado allí. Mas con un viejo manipulador dispuesto a todo y con un maestro de pociones a su disposición.

Los Granger y Pomodora serian los encargados de quedarse con los más jóvenes.

El resto acompañarían a los jóvenes al baile.

Los jóvenes se quedaos sin palabras al ver a las chicas bajar de sus habitaciones. Julius Somerset perdió temporalmente su control de transformación y acabo agitando su cola sin dejar de mirar a la joven Sara Bellow.

- contrólese señor Somerset.- dijo Minerva al verlo mostrar la cola.

El avergonzado chico recogió su cola y sonrió a la joven frente a el que lo miraba divertida.

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La llegada fue como todos esperaban. Ante todo diferente y espectacular.

Los Grims habían sido dejados en la isla, para evitar problemas. Ni que decir que los seres mágicos no estaban muy contentos.

- ¡Recordad!.- dijo Minerva.- No os fiéis de nadie. Sabéis lo que opinan y no me extrañaría que tramasen algo. ¡Que nadie pierda su colgante!.- dijo la escocesa sacando el suyo propio.- Si alguien tiene problemas y por alguna razón esta solo, que lo use sin dudar.

- Y si queréis tomar algo, llamad a cualquiera de los cinco elfos que nos acompañan. Dobby, Winky, Dipsy, Pufley o Rudolf. - todos los niños asintieron.- No toméis nada que os ofrezcan o hayáis perdido de vista.

- Y enseñadnos cualquier cosa que alguien os de inmediatamente.- puntualizó Andrómeda.- Procurad no tocarlo directamente.

Con las instrucciones dadas el grupo hizo presencia en la entrada al gran salón.

Minerva junto con Harry y Hermione, se adelanto a todos.

La pareja en el centro de atención. Más de una joven bruja se ruborizaba al ver al chico. Ni siquiera Sirius Black en sus mejores años podría igualar esta noche a su ahijado.

Por otra parte Hermione conseguía que algunos dejaran de mirar por un momento a la campeona francesa. Y siendo una Veela era decir mucho.

Cuando Minerva se reunió con el resto de directores, la pareja se quedo atrás. Por nada del mundo estarían cerca del viejo o Snape.

El anciano lo noto y desde su sitio asintió como saludo. La pareja, seria, devolvió el gesto.

Dio comienzo la cena con la entrada de todos en el gran salón. Los campeones compartían sitio con los jueces.

Albus explico el sistema para pedir la comida. Todos lo siguieron menos los Aprendices.

Sin decir nada la comida aparecía delante de ellos.

Albus y el resto de los sentados en la mesa se dieron cuenta de que los jóvenes usaban cubiertos y platos del más puro negro.

- ¿Ocurre algo con la comida o…?.- pregunto el anciano al joven.

- Los cubiertos del castillo, son de oro con decoraciones en plata.- respondió el ojiverde.- recuerde nuestra condición.

- Pido disculpas.- respondió el anciano.

- Pensamos que algo así podría pasar.- añadió Minerva.- y trajimos nuestros propios cubiertos y comida.

- Querida Minerva.- dijo Albus divertido.- Tú mejor que nadie saber que la comida de Hogwarts es de las mejores en el mundo mágico.

- Si, pero con la condición de mis aprendices.- lo paró la escocesa.- Es mejor tomar ciertas precauciones. No podemos saber si alguien ha puesto algo en la comida. Inocuo para el resto pero… fatal para un licántropo.

Algunos tuvieron la decencia de parecer avergonzados y darle la razón. Otros como Snape solo pusieron una cara de asco ante lo dicho. Minerva juraría que el pocionista habría hecho algo por el estilo. No podía dejar de pensar que lo había hecho y de hay su malestar.

Con al cena terminada, el director pidió a todos que se levantaran.

Después con un movimiento de la mano las mesas desaparecieron y el lugar quedo listo para el comienzo del baile. En un lateral quedaron mesas mas pequeñas para que quien lo deseara descasase. Los elfos habían puesto un par de mesas llenas de bebidas y algo de comida.

- ¡Brujas y magos!. ¡Damas y caballeros!.- dijo Dumbledore.- ¡Que comience el baile!.

Los cuatro campeones tomaron a sus parejas y al oír la música dio comienzo la danza.

En poco tiempo quedo patente quien era la pareja que mejor bailaba. Harry y Hermione eclipsaron a casi todos los demás campeones. Fleur Delacrue tenía a muchos varones mirándola con cara de idiotas. Por otro lado Víctor Krum era seguido por un grupo de chicas y algún que otro fanático del quiddich.

Cuando el resto se unió al baile se formo un grupo de parejas que se alejaban poco unos de otros. Solo en la mesa de los jueces Albus Dumbledore se fijo en que esas parejas eran todas del cuarto colegio.

Snape había estado cerca del chico nada mas comenzar la fiesta.

En un par de ocasiones trato de acercarse, pero el se alejaba en la otra dirección.

Cuando lo vio en una de las mesas tuvo su mejor ocasión.

- ¿Descansando Potter?.- dijo con su habitual tono venenoso.

- ¿Desea algo señor Snape?.- dijo el.

- ¡Profesor Snape!.- lo corrigió el.

- No es mi maestro así que para mi es señor Snape.- termino el chico.

- Entiendo que algunas cosas puedan parecer algo confusas para algunas… personas.- dijo exagerando lo ultimo.- pero es mejor que se adapten o… desaparezcan.

- Si por mí fuera, nunca hubiera vuelto a ver su cara.- respondió el joven.- Pero alguien tuvo la genial idea de incluirme en esta locura.

- Dudo que fuese así.- bufo el pocionista.- Estoy seguro que encontro la forma de que alguien pusiera su nombre en el caliz.- La pareja se miro divertida.

- Le considero una persona con cierto… conocimiento.- dijo Harry. El mago adulto dio un paso pero se contuvo.- Explíqueme como puede un alumno engañar a un articulo tan antiguo y poderosos como el cáliz de fuego.

- ¡No he dicho que fuese un alumno!.- dijo con odio.- Me inclino mas por un…

- ¿Profesor?.- termino Hermione divertida.- Dudo que podría pasar algo así delante del gran Albus, muchos nombres y títulos, Dumbledore.- termino ella divertida.

- ¿No le enseñaron no reírse de sus mayores?.- dijo el subdirector al borde de explotar.

- Solo cuando mis mayores se hacer de respetar.- respondió ella.- Y no es el caso.

- Si nos disculpa.- dijo Harry levantándose y dándole la mano a Hermione.- Necesitamos tomar aire fresco.

- Si es cierto.- añadió Hermione.- De repente todo el ambiente esta enrarecido.- hizo el gesto de oler.- Huelo… ira y…- sonrió.- odio.

Sin decir más la pareja se reunió con el resto de aprendices. Snape se giro furioso y acabo quitando cien puntos del primero que se cruzo, un joven Gryffindor.

En menos de un minuto todos fueron advertidos de permanecer lejos del tipo vestido de negro con gran nariz y que olía a restos de ingredientes de pociones.

Poco más fueron molestados la pareja. Ron Weasley se acerco con ganas de molestarlos pero Julius Somerset se puso frente a el y le quito las ganas de seguir. Tal vez influyó el adorno del pecho de su túnica, muy parecido a una gran… araña.

Una pareja no tuvo tanta suerte. Draco Malfoy decidió que si no podía acercarse a Potter y su… mujer, haría saber a otros lo que el opinaba.

Se fijo en una pareja que se acerco a las mesas. Estaban apenas unos pasos alejados de los demás, pero era todo lo que el rubio necesitaba.

El y sus dos gorilas se pusieron entre ellos y el resto de aprendices.

- ¿Como se atreven unos animales a estar en la misma habitación que los magos de verdad?.- dijo el rubio con aire de superioridad y mirando como si acababa de crear la mayor broma del mundo mágico. Detrás de el sus gorilas entrenados sonrieron.

La pareja lo miro y reconocieron la descripción que les dieron sus alfas sobre Draco Malfoy.

- ¿Malfoy verdad?.- dijo el chico. El rubio sonrió con soberbia.

- Veo que me conoces.- respondió.

- No. Solo que encajas sobre lo que nos dijeron.- respondió ella.- Rubio, que apesta a perfume y que se cree lo que no es. ¡O eso nos dijo Lord Black!.- Sabia que eso le molestaria.

- ¡Ese animal no tiene derecho alguno a llamarse por ese apellido!.- dijo el chico enfadado. A su lado sus gorilas hicieron crujir sus dedos.- ¡Yo soy el único que puede tener ese titulo!. ¡Y pronto lo tendré!.- los miro de arriba abajo.- Pero que se puede esperar de dos animales.- miro de nuevo a la chica.- Aunque tu…- sonrió.- Tal vez podría mantenerte como mi mascota.- trato de tocarla.

- Si me tocas te arranco la mano.- dijo ella con una dulce sonrisa. El rubio retiro el brazo con rapidez.

- Déjalo Becky.- dijo el chico levantándose y ofreciéndole la mano.- Ya sabes lo que dicen de los perros pequeños.- al decirlo miro divertido al rubio.- Son mas ruidosos que peligrosos.- Grabbe y Goyle dieron un paso al frente.- ¿Estáis seguros?.- dijo el joven.- ¿Podríais superar la fuerza y velocidad de un licántropo?.- la pareja se detuvo un segundo.

- No estas transformado.- dijo al fin Goyle. Sorprendiendo a Malfoy de que su celebro funcionase.

- ¿No sabéis mucho de nosotros verdad?.- dijo la joven con una copa de metal en la mano.- Somos mas fuertes que el resto.- al decirlo aplasto con facilidad la copa. Eso hizo al trío retroceder.- ¿Quien es el superior?.- bromeo antes de irse con sus compañeros y dejar al trío blancos de miedo.

Un escarabajo tampoco tuvo una buena noche. Rita Skeeter no podía cercarse a menos de tres metros de Harry Potter o cualquier otro de sus acompañantes sin darse cuenta de que todos miraban a su alrededor. Incluso un par, olían el aire. Se dio cuenta que era muy posible que los licántropos pudieran olerla en su forma animaga. No quiso correr riesgo y prefirió permanecer cerca de su directora para conseguir información. Al no haber casi conversación entre ella y el resto, una hora perdida después salio en busca de cualquier noticia.

En definitiva la noche fue bastante bien para los lupinidos. Al terminar más de la mitad del castillo estaba encantado con los jóvenes aprendices.

Habían conseguido que muchos vencieran su reticencia sobre los hombres lobo y por supuesto las mujeres loba.

En la fiesta pudieron reunirse mucho más abiertamente con sus amigos. Esto no paso desapercibido para Albus Dumbledore.

El anciano vio en esto una ayuda a sus planes. Si conseguir ganarse a los jóvenes, tendría una forma de poder influir en el joven Potter.

Eso también le dio una ayuda inesperada. Para la segunda tarea necesitaba a alguien que sirviera de rehén para el joven Potter. La primera opción fue su esposa, pero sabía al cien por cien que no habría forma de que la joven se pusiera en sus manos. Y ni se le paso por la cabeza sugerírselo a Minerva o Andrómeda. Se estremeció. Nada más pensarlo…

No se atrevía a usar a Neville Longbotton a la joven Susan Bones, La chica Davies o las herederas Greengrass. Solo le quedaba Luna Lovegood. Si, la chica le serviría.

La última sorpresa de la noche la tuvo el propio Harry. Al regresar a la isla su… esposa estaba muy alegre. Sin saber como ambos acabaron teniendo una increíble sesión de besuqueo y algunas estimulantes exploraciones. Acabaron ambos desnudos en su cama con una gran sonrisa de satisfacción.

En definitiva para todos fue una noche memorable.

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Antes de fin de año, En la isla, tuvieron su propio baile de navidad. Los más jóvenes lo disfrutaron más que ninguno. Pudieron disfrutar de lo que los mayores ya habían tenido. Además en esta ocasión incluso los Grims estaban presentes.

El resto de familias que los apoyaban también estuvieron presentes en el baile. Se convirtió en una ocasión para estrechar aun mas las relaciones. Por supuesto los lupinidos tuvieron precaucion para no ser descubiertos. Había confianza pero… era mejor que los conocedores del secreto fuesen los menos posibles.

Ese año en la academia, disfrutaron de unas fiestas geniales.

Después de las fiestas todo continúo con relativa normalidad, entre clases y pequeñas reuniones.

Las clases habían avanzado más de normal. En comparación con Hogwarts los chicos habían avanzado más allá de sexto año. Cada uno de los aprendices estaba mucho mas preparado que su año real en Hogwarts.

Como era de esperarse en el Wizengamot Andrómeda tuvo que soportar los continuos intentos de Dumbledore para intentar reunirse con ella en solitario o que le organizase una reunión con el joven Potter.

La mujer se contenía a duras penas. El viejo solo se aprovechaba de que una reunión en la cámara de gobierno no dificultaba su juramento para el torneo. Ya que no tenia nada que ver con cualquier tema relacionado con Hogwarts.

Por suerte cada vez que el viejo trataba de acercarse alguno de sus aliados acudía al rescate. Pronto Albus se veía alejado por el resto del grupo. La presencia de Augusta siempre le provocaba cierto nerviosismo. Y si añadía a Amelia y el patriarca Greengrass…

Al final tuvo que alejarse del grupo. Aunque trato de sorprender a la mujer varias veces… sin éxito.

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El día de la segunda prueba llego al fin. La pareja y los adultos, que lo instruían, habían acordado tres formas diferentes de realizar la tarea. En palabras de McGonagall; nunca se tienen bastantes planes de reserva.

Todo había quedado organizado para la prueba. Harry decidiría como realizar la prueba. Aunque tendría varias soluciones en caso de que algo no saliera como habían planeado.

Desde el bosque prohibido vieron como el Castillo al completo se acercaba al lago negro. Podan ver la plataforma, sobre el agua, donde los otros tres campeones estaban esperando. Los jueces miraban hacia el bosque y notaban divertidos como Dumbledore no paraba de hablar con Minerva. Sin duda paras que los llamase.

Apenas a cinco minutos del comienzo Minerva levanto la varita y dejo salir unas chispas.

Con la señal dada los aprendices y sus acompañantes salieron del bosque.

- ¡Recordad no separaros!.- advirtió Tonks.- ¡Sobre todo no quedaros solos con nadie que no conozcamos!.- todos los jóvenes asintieron.

- ¡Eso también va por ti Tonks!.- añadió Enma.- ¡Y por Patosa!.- la Grim miro a Tonks que se encogió de hombros.

- Vamos a terminar con esta tonteria.- dijo al fin Harry.

- ¿Crees que habrán tomado a alguien como rehén?.- pregunto Hermione.

- Si lo han hecho, le arrancare la cabeza a esa cabra vieja.- término Harry.

- Mientras no sea Ron.- añadió ella. El la miro asustado.

- ¡Nooo!.- dijeron a la vez, divertidos por la loca idea.

El grupo se acerco al lago y muchos los animaban de lejos. Como en la primera prueba fueron acomodados entre los franceses y los Hufflepuff.

Hermione pudo oír algunos insultos desde la zona de las serpientes, que ignoraron.

Harry se acerco al resto de los campeones. Al momento Albus trato de acercarse a el, y el joven dio un paso atrás. El anciano se paro. Con todos viendo esto solo podía alejarlo aun mas de el si forzaba la situación.

- ¡Ya podemos comenzar!.- dijo Dumbledore ignorando lo sucedido.- A cada uno de los campeones se les ha quitado algo muy preciado. En este caso alguien muy preciado.- La joven francesa se tenso.- Si resolvieron el enigma de su huevo sabrán que solo tienen una hora para recuperarlo.- miro a Fleur.- En el caso de la señorita Delacrue, su Hermana pequeña es la persona a rescatar.- la joven dejo salir un grito y miro a su directora que se veía también preocupada.

- ¡No puede serg!.- dijo.

- Es totalmente seguro.- la callo el viejo.

- Las veela son seres de fuego.- añadió Harry.- Y usted mete a una niña pequeña con sangre veela en un lago Helado.- bufo.- Muy bien pensado.- varios entendieron lo que el chico Potter quería dar a entender.

Albus tuvo la suerte de que su barba tapo su rubor. No había pensado en la ascendencia de la pequeña.

- No creo que haya problemas. Me asegure de que el hechizo de éxtasis…- de nuevo el viejo fue cortado.

- En una niña con sangre de ser mágico, los hechizos son mas débiles.- lo corto de nuevo el ojiverde.- ¡Hasta yo se eso!. De comienzo a esto antes de que tengamos que lamentar algo.- varios miraban al anciano molestos. En el caso de la directora de Beauxbatton se podía ver la furia en su cara.

- ¡Resumiendo!.- Ludo Bagman trato de tomar el control para calmar los ánimos.- El señor Diggony tiene que rescatar a la señorita Cho Chang, el señor Krum a la señorita Moon y el señor Potter a la señorita Lovegood!.- todos pudieron oír el gruñido del joven.

- Espero que nada suceda o lo lamentara.- dijo el joven.

- Señor potter no tengo ninguna duda de que…- Ludo Bagman se callo al ver la mirada que el joven le dio.- ¡Demos comienzo!.- dijo en voz alta.- En cuanto de la salida tendrán una hora para completar la tarea.- levanto la varita.- ¿Listos…?, ¡ya!.- al decirlo lanzo un estallido con su varita.

Al instante Cedric y Fleur se lanzaron un hechizo de casco burbuja. A su lado Víctor Krum daba los últimos pases a un hechizo antes de lanzarse al agua.

Harry saco de su bolsillo un puñado de branquialgas. Había optado por la solución más simple y con más ventajas.

En menos de un minuto los cuatro campeones estaban en el agua, buscando a sus objetivos.

Harry estaba algo nervioso, el que usaran a Luna era la principal razón. Pero su parte animal, al igual que cualquier otro canido, no era muy amante de tanta agua.

Nada mas sumergirse fue derecho hacia el fondo. Minerva había dicho, a todos, que el viejo comento alguna que otra vez que la aldea de la gente del agua estaba en un lateral del lago más próximo al Bosque Prohibido, aunque cerca del fondo.

Las branquialagas le permitían una movilidad estupenda. Se fijo que delante de el algo desaparecía en el fondo. Apenas lo vio un segundo pero juraría que era… ¿un tiburón?.

En un lateral vio a Cedric que había tomado una dirección parecida a la suya. Por costumbre se giro y busco a la chica francesa. La vio ir hacia el fondo a toda la velocidad que podía.

Podía notar que la preocupación la hacia imprudente.

Con su mejor visión en el agua la vio que se acercaba a un grupo de algas, ideales para la presencia de Glindylows. Un movimiento confirmo que la chica tendría un mal encuentro.

Giro y fue hacia ella.

Justo cuando el primer ser acuático la agarraba por el tobillo el llego cerca de ella.

Fue una suerte ya que cuando la rubia se giró para deshacerse de la criatura, muchas mas salieron por detrás y la agarraron del pelo y un brazo.

- ¡Depulso!.- grito Harry. Era una suerte que las branquialagas le permitían realizar magia. En su mente se pregunto si el hechizo habría sonado tan desagradable como la canción dentro del huevo de oro.- ¡Depulso, Depulso!.- La francesa estaba libre con rapidez.

- Mergsy.- dijo la veela dentro de su casco burbuja.

- El pueblo de la gente del agua esta por allí.- dijo el, esperando que ella lo entendiera.- sígueme.

Parecía que funciono ya que la rubia lo siguió.

Por el camino hicieron frente a varios Glindylows que esperaban entre algunas piedras.

No fueron un gran reto ya que los dos juntos se desicieron con rapidez de ellos.

Un par de Kelpies se acercaron a los dos tratando de llevárselos.

Harry uso parte de su fuerza y dejo escapar un fuerte gruñido.

Los seres acuáticos podían reconocer un depredador más fuerte que ellos. Desaparecieron con rapidez.

A su lado Fleur sintió el poder que dejo salir el joven y algo dentro de ella sintió miedo e… interés. El joven era mucho más de lo que había oído.

No paso mucho tiempo antes de comenzar a oír una música. A medida que se acercaban se podía oír con mayor claridad. La nerviosa Veela trataba de moverse con más rapidez. El joven la tranquilizó cociéndole la mano y ayudándola a moverse.

Poco después podían ver a lo lejos las construcciones de la gente del agua.

Las casas acuáticas se unían perfectamente al resto del fondo. Parecía que las piedras y restos de madera habían acabado en esa posición y no colocados intencionadamente. Las plantas y seres acuáticos habían colonizado las construcciones y las habían unido al lecho del lago.

El chico noto cierto parecido con unas antiguas fotos que vio de los restos de un naufragio. Aunque este lugar tenia una belleza propia que poco tenia que ver con los restos de un viejo barco hundido.

Delante de las construcciones sus habitantes cantaban una alegre canción y dejaban un amplio pasillo para que ellos pasaran.

Era fácil saber que esa era la dirección que tenían que tomar.

En una plaza presidida por una extraña escultura de lo que parecía ser un sireno o triton con un tridente en la mano.

A su alrededor cuatro personas permanecían dormidas atadas a cuerdas hechas de algas.

Con rapidez fue derecha a una niña que era casi una copia perfecta de ella. Sin duda su hermana. El no tuvo problemas para reconocer la cara tranquila y casi sonriente de Luna Lovegood.

Se fijo en los problemas que tenia Fleur para tratar de soltar a su hermana.

Se acerco y le toco el hombro. Cuando la francesa se giro le ofreció su cuchillo. La joven lo tomo con rapidez y corto la cuerda. Casi sin mirar le dio de nuevo el cuchillo.

Harry tuvo que pararla. Cuando la rubia se giro el ojiverde le dio un trozo de branquialga y señalo a la pequeña Veela.

- En caso de que despierte.- le dijo añadiendo el gesto de comer.

El no sabia si lo entendía, pero la francesa comprendió lo que le ofrecía y para que. Con una sonrisa agradecida la cogió y después comenzó a subir agarrando fuertemente a su hermana.

El fue hacia Luna.

Antes de cortar la cuerda espero a ver a los otros dos campeones.

Alzo la varita y lanzo un Hechizo.

- ¡Lumos!.- un intenso brillo lleno el lugar. Algunos de los seres marinos se taparon ante la intensa luz.

Solo Mantuvo el hechizo unos segundos. Después lo detuvo y poco después lo volvio a lanzar. Repitio esto unas diez veces.

Al terminar miro a su alrededor. Sonrio cuando se fijo en que un extraño hombre tiburón se acercaba. Sin duda Victor Krum. En cuanto llego junto a el pudo distinguir como Cedric Diggony nadaba hacia el.

Satisfecho por que ambos ya habían encontrado a sus rehenes, dio un corte rápido a la cuerda de Luna y comenzó a subir con rapidez.

Krum se mantuvo unos segundos a su par pero poco a poco la mayor fuerza y forma física de Harry se impusieron.

Al llegar a la superficie fue directo a la plataforma de los jueces.

Podia ver, aun sumergida, una asustrada niña despierta y mirando a todas partes con miedo. Como temia el hechizo habia fallado en la joven Veela. Los gritos furiosos en francés de su Hermana era otra prueba inequívoca de eso.

Con un impulso saco a Luna del agua. En ese momento la rubia desperto.

- Hola Harry.- dijo sonriendo.- ¿Como soportas este frió?.- añadió comenzando a tiritar.

El solo sonrió y la ayudo a subir a la plataforma. Poco después Madame Pomfrey la liaba en una manta y le aplicaba un hechizo de secado.

El chico juraría que oyó a la enfermera protestar sobre viejos locos y jóvenes con pulmonía.

Miro a la joven Veela y sonrió. La pequeña apreto con mas fuerza la mano con la que sujetaba a su Hermana.

- No te preocupes.- dijo el. Pudo ver como la pequeña lo entendia.

- ¿Hablas francés?.- pregunto ella.

- Si.- respondió el.- pero creo que es por las algas que te comiste.- le aclaro el.- ¿Cuando despertaste?.

- Mientras subíamos.- respondió ella mirando a su hermana.- Fleur me obligo a tomarme esa cosa.- puso cara de asco.

- Si, sabe fatal.- respondió el sonriendo.- ¡Pero funciona!.- la pequeña asintio.

- Si, me estaba ahogando hasta que me la trague.- respondio.

- No te preocupes los efectos pasaran pronto.- al decirlo vio como la pequeña comenzaba a tener problemas para respirar.- Sal ahora.

La joven tiro del brazo de su hermana para llamar su atención. De un tirón su hermana mayor la saco del agua. Poco después estaban ambas rodeadas de una cómoda y caliente manta.

El ojiverde vio como Víctor y Cedric llegaban y sacaban a sus rehenes del agua. Menos de cinco minutos después el sentía como las branquialgas perdían su poder y salio del agua.

Fuera Fleur y su hermana le daban un abrazo y un beso agradecidas.

Desde las gradas Hermione sintió a su loba interior ponerse nerviosa.

Albus levanto las manos para callarlos a todos y depues hablo.

- ¡En primer Lugar Fleur Delacrue!. ¡En segunda posición Víctor Krum, seguido de Cedric Diggony y por ultimo Harry Potter!.- El chico lo miraba sin creérselo al igual que otros campeones. En las gradas los Aprendices comenzaron a protestar.

- ¡Pero si Harry llego en segundo lugar!.- protesto Minerva.

- Si, pero no salio del agua y por lo tanto no completo la tarea Hasta que lo hizo.- aclaro Albus.- Lo siento pero las reglas son claras ante esto. Solo se completa la idea saliendo ambos del agua.

- ¡Eso es una estupidez!.- añadió la escocesa.- Solo se dijo que tenían que rescatar a su rehén y traerla de vuelta. El resto es cosa tuya.- el anciano levanto las manos conciliador.

- He consultado con Bartemius y Ludo, y están de acuerdo con lo que he dicho.- a su lado los aludidos asintieron.

- No hay problema.- la tranquilizo Harry.- Es hora de irnos.- se alejo sin mirar al viejo o al resto de magos del ministerio.

En la entrada saludo a Fleur y su hermana. La pequeña lo miraba asombrada, desde que se entero de que era Harry Potter.

Cuando el joven salio de la plataforma el resto de aprendices se levantaron de su sitio y fueron hacia el.

Desde Slytherin Draco Malfoy trato de burlarse.

- ¡Mira el perrito, mojado y apaleado!.- varias serpientes e rieron al oirlo.

El moreno lo miro y sonrió con sorna. Después el y el resto se alejaron hacia el bosque.

Desde la grada Draco apretaba con fuerza su varita. El desprecio del ojiverde había sido visto por todos.

Albus pensaba en como se había comportado el ojiverde. Pensaba que actuaría de otra forma al ver como lo trataban. Pero fue exactamente al contrario de cómo esperaba que sucedería. El chico apenas se inmuto y salio de la plataforma tranquilamente.

De nuevo el joven se alejaba sin el poder averiguar nada de el.

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¡Al fin!. He conseguido terminar.

Mi vida esta mas complicada de lo que quisiera.

Espero que al menos os entretuviera el cap.

Vamos con los rr:

Gracias todos los que dejaron su opinión. Las he leído y algunas son muy divertidas y coincido con varias de vuestras ideas y formas de pensar.

No puedo responder a todos como me gustaría, así que sintiéndolo mucho tengo que dejarlo así.

Pero añadiré algo para los que tienen sus preguntas.

En el próximo cap. habrá peleas y… mas sorpresas. Además de que la relación de la pareja subirá algo más de tono.

También pronto se desatara el infierno. Claro, después de terminar el torneo.

Sin tiempo se despide Carmen (Alohopotter).