Nota: Como dato curioso, escribí este ficlet semanas antes de que saliera Harry Potter and the Half Blood Prince. Mínimo tres semanas antes. Sin embargo, sigue quedando demasiado bien con el nuevo canon así que, para prevenir problemas, advierto que se podría considerar con algunos spoilers. ¿No han leído HBP? Sáltense este ficlet por lo pronto.
Extraña pregunta.
Una vez me hiciste una pregunta extraña y no supe como contestarte. Quizá no fue tan extraña. Quizá sólo fue inesperada pero aún así no dije nada. Sólo era un adolescente que finalmente tenía una cita con la chica que le había gustado desde antes que entendiera eso y aquí estabas tú, mejor amigo que debería de estarme animando o actuando como un sobre protector hermano mayor o cualquier cosa que no fuera estarme haciendo extrañas, inesperadas preguntas.
Dijiste lo siento tras cinco largos minutos y te fuiste a tu cama. Creo que también dije algo (¿"Olvídalo, no es nada"?) pero no estoy seguro de qué. Nunca lo volvimos a mencionar y sí salí con Hermione y un día te escuché riendo con mi hermana de la forma en que lo habías hecho cuando teníamos once años. Creí que habías olvidado la pregunta.
A pesar de eso, a veces todavía pensaba en eso. En lo que te debí de haber respondido, si me hubiese atrevido. ¿Debería de seguir pensando en eso? Estabas feliz – tan feliz cómo se puede estar sabiendo que tu vida está acabando, que el enfrentarte al destino nunca ha sido tan cierto como para ti.
Midiendo minutos que duraban tanto como años con una cuenta de tazas destrozadas y manchadas de polietileno no es algo que le desee a alguien, pero yo no soy un luchador sino un estratega, así que seguí destrozando tazas en pedazos como si fuera mi paciencia. Mi trabajo era quedarme atrás y rezar por los que arriesgaban su vida que mis ideas funcionaran. Así que me rompía un poco cada vez y no importaba cuando todos regresaban, quizá heridos y volviéndose tan locos como yo me estaba volviendo, pero vivos.
¿Te acuerdas de la pregunta? No pude quitármela de la cabeza luego de que moriste y luego de que Hermione casi muere y cuando Ginny era un desastre sollozante, abrazándose con fuerza como si te tuviera entre sus brazos. Por toda la sangre que tenía en ella, estuve seguro que así había sido.
¿No es gracioso¿Las cosas de las que te das cuenta cuando la vida se vuelve un completo y absoluto desastre¿Cuándo estás tan sorprendido que pones atención extra en los pequeños detalles? El collar de Ginny, el que le regalaste para su decimosexto cumpleaños había desaparecido, también los broches que yo le había regalado a Hermione cuando nos mudamos juntos. A Charlie le hacía falta una pierna y a Tonks su color de cabello.
Voldemort ya no estaba pero tampoco tú y Ginny seguía diciendo que estabas muerto.
No fue hasta un rato después, cuando estaba sentado al lado de la cama donde Hermione y Ginny se estaban sosteniendo la una a la otra y yo las vigilaba que al final nunca te dije que sí, sí la amaba aunque era distinto a la manera en que te amaba a ti.
