°Disclamer:El dueño de Hetalia es el señor Himaruya.
°Autora:Tanuki Sempai
°Genero:Romance/Drama/Y leve Comedia
°Advertencias:Yaoi (Relacion ChicoxChico),
°Aclaraciones: Todo lo que esta en comillas y cursiva son recuerdo capisci?.
*~.Espada Oxidada.~*
-El canto de las Sirenas-
Sacro Imperio Romano había despertado en la madrugada, la frente la tenía mojada de sudor a su lado Italia dormitaba como si nada pasase, el Sir sus ojos se abrieron levemente al sentir aquel dolor punzante en su cabeza con sus pálidas manos la apretó buscando calmar aquella sensación. Se sintió impaciente por que él lo sabía, Prusia tal vez también lo sabía y quizás por eso Austria no lo dejaba salir de Liechtenstein. Aquello era como tener sida, los síntomas se presentaban después de haber tenido la enfermedad por mucho tiempo, sabia el mismo que su cuerpo se moría de adentro hacia afuera. Él era un ex-imperio, ni si quiera era un país y para horror suyo se estaba convirtiendo en humano.
-El mar…-y hasta ese momento se dio cuenta que más haya quizás veinte kilómetros se escuchaban las olas chocando contra las rocas-Nunca lo he visto…-
Pero aquello no era del todo cierto había visto el mar muchas veces pero nunca se le había acercado, nunca había sentido aquella sensación de arena en sus pies ya que siempre usaba las botas para toda ocasión. Observo a Italia y lo movió buscando despertarlo.
-Italia…el mar…verlo- se sorprendió a sí mismo al escuchar hablarse, no lo hacía con coherencia hablaba como un niño pequeño
Pero Italia no despertó aquello lo frustro solamente, llevo con rapidez sus manos a su boca de la cual comenzaba a brotar la sangre nuevamente y se asustó porque aquello no era solo un poco de sangre era demasiada, tembló y se sintió mareado un sudor frio le recorría la columna. Se levantó como pudo la sangre quedaba esparcida como gotitas y manchas por el suelo y la cama dejando a su paso un grotesco camino de líquido sanguinolento.
"-Sacro Imperio Romano ¡Mira!-Italia le mostraba una corona de flores.
-Que lindas, Italia-
-Sacro Imperio Romano ¿Tu no morirás, cierto?-
-No, no moriré nunca-"
Tan falsas habían sido sus palabras, pestañeo repetidas veces y cuando se dio cuenta estaba a solo pasos de un acantilado pero más abajo se miraba una playa. Hecho a correr como si fuese un niño otra vez, las camisa blanca holgada dejaba entrar la brisa marina, llevaba los pies descalzos miles de piedras y demás se le astillaban en torno a la planta desnuda del pie. Sentía subir la sangre a su garganta y esta salía como podía por la boca o la nariz. Sus ojos se iluminaron cuando el sol comenzó a salir y se observaba al horizonte del mar, sus pasos comenzaron a ser lentos dejando sus huellas marcadas en la arena.
-Morir….ya puedo….puedo morir-
Su cuerpo se desplomo con fuerza sobre la arena húmeda sus brazos quedaron apretados a su abdomen, cerraba los ojos con fuerza y un hilo de sangre comenzó a bajar de sus labios, estaba pálido y sus labios temblaban era oficial…él era un humano sin nombre.
….
Gilbert despertó asustado, corrió a donde dormía Italia sus ojos se abrieron de golpe al ver la sangre y a Italia dormir plácidamente a zancos tomo a Feliciano y lo zarandeo hasta despertarlo.
-¡Feliciano! ¡¿Dónde…Donde está mi hermano?-Gilbert parecía asustado
-No está aquí a mi lado-
Los ojos de Feliciano se abrieron en un segundo salto de la cama sus respiración se agito ¿Cómo pudo ser? ¿Cómo no lo oyó? ¿Acaso era sordo? Gilbert parecía loco de ira y frustración.
-¡Sacro Imperio Romano!- Italia salió corriendo apenas se había puesto las botas.
"-¿Cómo se despiden entonces?- El Sir observaba a Chibi-Italia con vehemencia
-…¿Con un beso?-
-¡Ahh..!-"
Estaba asustado, era su culpa si algo le pasaba al Sacro Imperio Romano nunca se lo perdonaría, observaba el suelo asustado ¿Pero cuanta sangre había sacado el Sir de su sistema? Cuando por fin llego a la playa observo huella de pies descalzo y hecho andar mientras a gritos llamaba al Sir.
Que tan idiota podía ser, porque no lo vio venir sabía que el Sir estaba imperio porque lo perdió de vista.
-¡Sacro Imperio Romano!-
Abrió los ojos a su máximo nivel los ojos se le inundaron en lágrimas, había llegado a donde terminaban las huellas pero no había nada, un poco de sangre lavada por el mar pero nada del Sir. Observo a todos lados sabía perfectamente que aquella playa era desierta, no habían más huellas no había nada observo el mar, era tan azul tan profundo y de momento lo supo.
-¡No! ¡Sacro Imperio Romano!- su voz sonaba desgarrada- ¡Devuélvemelo! ¡¿Te tragaste al Sacro Imperio Romano? ¡No te lo lleves!-
Lanzo piedras e insultos al mar, se sentó cansado con las lágrimas secas ya no quedaba nada y lo peor era que ni siquiera le dijo adiós. Gilbert estaba junto Alemania a la orilla del acantilado donde horas atrás había estado el ex – imperio, para sorpresa del Ludwig Gilbert estaba callado y eso lo ponía nervioso…
-¿Qué acaba de pasar?- Gilbert oculto su mirada en su cabello plateado por primera vez en tanto tiempo sintió ganas de morir.
Continuara…
N/A: esta vez estoy sin palabras he escrito algo muy triste no me abandonen por favor.
