Inuyasha y sus personajes no me pertenecen, pertenecen a la sensei Rumiko Takahashi, pero si me dieran a elegir Inupapa y Sesshi-sama serian míos, ¡solo MIOS! *suspiros*.

Capítulo 10.

Anteriormente…

"¡Kioshi-San es ella! ¡Mira, mira es mi guardiana! Oh, ¿no es hermosa como te dije Kioshi-San?" Decía la pequeña que había estado observando a los individuos dentro del lago.

"Finalmente te encontré Kagome-chan" escucho la Miko sorprendida a la niña decir.

Ahora…

"¡Mira, allí está! ¡Por fin la hemos encontrado Kioshi-San!" Dijo la niña saltando de alegría. Había encontrado a su protectora, después de tres años buscándola por todo el Japón, la había encontrado.

Le había sido difícil seguir su energía, su protectora no se había quedado mucho tiempo en un solo lugar, cada vez que ella sentía su energía viajaban en la dirección que ella apuntaba, seguían el rumbo por días para luego perderlo.

Las únicas veces que la niña había sentido la presencia de su protectora en un solo lugar habían sido durante el invierno. Intentaron llegar hasta el lugar pero la nieve los imposibilitó, tuvieron que regresar al Templo durante los meses de invierno y volver a retomar su búsqueda durante los días más cálidos.

Quiso llorar de felicidad cuando por fin este año habían permanecido en un lugar por más de un día, no quedaba muy lejos de donde ellos se encontraban.

Luego de seis días de viaje habían encontrado a su protectora. 'Allí esta ella' pensó Katsumi. Sintió como se le llenaba los ojos de lágrimas, estaría con ella por fin. Secándose los ojos con la manga del Kimono que llevaba puesto, Katsumi, saludando con la mano grito "¡Hola! ¡Por fin nos encontramos!" Luego saltó del carro y se dirigió corriendo donde la muchacha se encontraba.

"¡Katsumi-Chan!" llamo el monje a la niña sin que esta le hiciera caso, la niña corría en dirección al lago donde podía ver a una joven y a un Inu. Estos al ver a los extraños que se habían acercado al lago pararon su juego.

Kagome vio como una pequeña niña, de largos cabellos rubios y hermosos ojos celestes se acercaba a ellos, saludando con una sonrisa de oreja a oreja, corriendo como podía por el Kimono que llevaba puesto. Justo detrás de esta, siguiéndola, venía un hombre joven y más atrás, cerca de lo que parecía un carro tirado por un caballo se encontraba una mujer.

Le pareció extraña la apariencia de estos. La niña sin duda no era de estas tierras, su apariencia la delataba, 'Que raro, no puedo sentir el aura de ninguno de ellos' pensó Kagome mirando a Tadashi para saber si él la había escuchado, el Inu asintió con la cabeza, era como si esas personas no estuviesen allí.

"¡Katsumi-Chan detente por favor!" Gritó el monje a la niña, pero está no aminoró el paso continuando en su carrera hasta quedar a unos metros de las personas que aún se encontraban dentro del agua.

"¡Kioshi-San es ella! ¡Mira, mira es mi guardiana! Oh, ¿no es hermosa como te dije Kioshi-San?" Decía la pequeña viendo a los individuos dentro del agua.

"Finalmente te encontré Kagome-chan" escucho la Miko sorprendida a la niña decir.

En ese momento Kioshi miro a la joven que se encontraba en el agua, podía ver que llevaba puesto un extraño traje que dejaba ver su espléndida silueta, la joven tenía largos cabellos negros, que ese momento se encontraban mojados, su rostro en forma de corazón adornados con una pequeña boca de labios gruesos y los ojos ligeramente almendrados de un exquisito color verde, la nariz pequeña y delgada. 'Hermosa en realidad' pensó el monje.

La muchacha dándose cuenta que era observada por el hombre rápidamente volvió a sumergirse en el agua cubriéndose el cuerpo.

El joven escucho al Inu, que había empezado a salir del agua, gruñirle muy bajo, no queriendo hacer que las cosas se pusieran peligrosas levanto las manos y dijo "Perdón por irrumpir en su baño, pero hemos viajado por mucho tiempo buscándola mi Lady".

"¿Buscarme a mí? Pero yo no los conozco" dijo Kagome mirando a los extraños, la niña aún permanecía en la orilla muy cerca del agua, el joven se encontraba unos pasos detrás de esta, y la mujer que había estado en el carro, lo había acercado quedándose a una corta distancia de todos ellos.

"¡Pero yo si te conozco!" Dijo la pequeña con entusiasmo "has viajado a través de un portal hasta llegar aquí, te han traicionado y perdiste algo muy valioso, ¡pero también ganaste y ahora posees poderes inimaginables!" Dijo la pequeña sonriente.

Poniéndose en guardia, utilizando la comunicación mental que poseían Tadashi le dijo, '¿Quienes son estas personas Kagome? ¿Como saben de ti, de nosotros?' A lo que ella respondió 'No sé Tadashi, pero esto no me gusta para nada, la pequeña parece inofensiva pero tal vez sea una ilusión para engañarnos, ¿puedes sentir algo de ellos? Yo no siento nada, ¡es como si no estuvieran aquí!'

Observando a los extraños Tadashi empezó a utilizar sus sentidos, intentando determinar la naturaleza de estos extraños que habían salido de la nada.

No podía percibir el olor de ellos, tampoco el aura, era como si espiritualmente ellos no estuvieran ahí.

'No percibo nada, ningún olor, tal vez estén empleando algún tipo de magia para conciliar su aura y olor' dijo el Inu a Kagome.

"Es algo así como dice Tadashi" dijo la pequeña sorprendiendo a todos, nadie había hablado pero ella contestó a la conversación que el Inu y la muchacha llevaban mentalmente.

"¿Qué…? ¿Cómo? ¡Puedes leer la mente!" Dijo la sorprendida Miko "¿Quienes son ustedes?" Pregunto Kagome preocupada, la pequeña había escuchado la conversación mental que habían tenido ella y Tadashi, sabia de su origen .

'Tienes razón Kagome-chan, puedo leer y comunicarme a través de los pensamientos tal como tú y tu amigo lo hacen' dijo la niña sorprendiendo a la Miko y al Inu.

"Les daremos privacidad para que puedan estar más presentables" dijo el monje tomando a la niña de la mano, "Ven conmigo Katsumi-Chan podemos preparar algo de té mientras los esperamos, ¿qué dices?" Sonrió el hombre a la pequeña estirándole de la mano hacia el carro.

"Los aguardaremos ahí" dijo el joven a las dos personas en el agua, apuntando hacia donde se encontraba la mujer con el carro.

'Tenemos mucho que hablar Kagome-chan, estoy muy contenta de haberlos encontrado por fin' escucharon a la niña en sus pensamientos los dos amigos que continuaban en el agua, ambos con la boca abierta, vieron como la niña reía por algo que el hombre le había dicho.

Se miraron por un momento, luego ambos empezaron a salir del agua, secándose apresurada, Kagome tomo sus ropas secas y se dirigió hasta donde crecían unos arbustos para cubrirse detrás de ellos y vestirse.

No tardó mucho en salir vestida y con una toalla en la mano, lo utilizaba para secarse los cabellos.

Tadashi había usado su Yōki para secar su pelaje, "Tienes que enseñarme a hacer eso algún día" le dijo Kagome, a lo que el Inu respondió con un "Hn", dirigiéndose con precaución hasta donde se encontraba los extraños.

Llegando hasta el carro donde se encontraban sus tres ocupantes, el joven que había corrido detrás de la pequeña se puso de pie saludándolos con una reverencia diciendo "Mi nombre es Kioshi, soy un monje del Templo Kōtoku-in, ellas son Katsumi-chan" dijo apuntando con la mano a la niña, que con una sonrisa les respondió "¡Hola!" Luego presentando a la joven mujer de cabellos negros y ojos castaños dijo "Ella es Emiko-san, la doncella de Katsumi-chan" termino el monje, la joven a su vez inclino la cabeza saludando.

"Mm, hola. Yo soy Kagome y el es Tadashi" dijo la joven Miko no muy contenta al presentarse "Pero supongo que eso ustedes ya lo sabían" termino mirando fijamente a la pequeña que no había dejado de sonreír.

"No Kagome-chan, Kioshi-San y Emiko-chan no sabían sus nombres ni sus orígenes, a decir la verdad, yo tampoco sabía nada de ustedes, hasta verlos hoy" dijo la pequeña con una cantarina vos de niña.

Parecía muy irreal, estar sentada conversando con una niña tan pequeña como si esta fuera una adulta, pero la Miko sabía que no se trataba de una niña normal. El que no haya podido sentir su aura no quería decir que ella no poseía poder.

En ese instante, la pequeña la miro fijamente, como si una vez más hubiera estado leyendo sus pensamientos, sonreía con un dejo de arrogancia. "¿Estás leyendo mis pensamientos?" pregunto la Miko escandalizada

"No tengo culpa que no sepas cerrar tu mente" dijo la niña cruzando sus brazos con una sonrisa ladeada.

"¡TU! No es correcto meterse en la mente de los demás, ¡no se cerrar mi mente porque nunca tuve que hacerlo antes!" termino la Miko roja de ira.

El Inu, que en todo momento había estado observando el interacción entre la Miko y la niña, resoplo por las narices 'Siempre te he dicho que deberías practicar cerrar tus emociones ante tus enemigos Kagome' lo escucho diciendo en su mente, "¡No ayudas Tadashi! " Lo amonesto la Miko.

Intentando calmar la situación el monje levanto sus manos diciendo "Por favor Kagome-sama, necesitamos conversar, y lo mejor sería que nos sentáramos, tal vez un té ayude a calmar los ánimos" pidió este indicando una porción del bosque donde habían armado una pequeña hoguera en la que había puesto una cazo.

Caminaron hasta donde el monje les había indicado, Kagome tomo su mochila sentándose en la hierba, Tadashi se coloco a un lado de ella y la pequeña niña del otro; el monje y la joven se sentaron de frente a ellos. La joven muchacha había preparado el té y luego empezó a servirlo en pequeños tarros de cerámica, entregándolos a los presentes.

"Ahora" dijo la Miko mirando a los extraños, "¿Me gustaría saber porque nos buscan y como saben de Tadashi y de mi?" Dijo lo ultimo mirando a la niña.

Levantado la mano al monje indicándole que ella seria quien iba a explicar la situación, la pequeña niña empezó diciendo. "Tal vez debería empezar desde el principio Kagome-chan, como te abras imaginado no soy de aquí" mirándola a los ojos 'Ya me parecía, por las facciones, el color de pelo y ojos fuera un indicativo diría que Europa o algún lugar cercano' pensó Kagome sobre el origen de la pequeña,

"Y no tampoco vengo de esos lugares que pensaste" hablo la niña.

Una vez más la Miko empezaba a molestarse, ¿que no podía tener un poco de privacidad? '¡aunque sea para pensar pelotudeces!' pensó intentando hacer que las vos de sus pensamientos sonaran con fuerza, tal vez si la aturdía la otra dejaría de inmiscuirse en sus pensamientos.

"Está bien, intentare no volver a leer tus pensamientos Kagome-chan, pero me resulta un poco difícil cuando lo escucho claramente como si estuvieras hablando conmigo, lo ignorare nada más" dijo la pequeña dejando a una Miko roja de ya no sabía si vergüenza o ira.

"Como decía, no soy de aquí y cuando me refiero a "aquí" hablo de este planeta" fue la afirmación de la pequeña, esto hizo que a la Miko se le cayera la boca, Tadashi también había sido sorprendido por las palabras de la pequeña.

"¿Quiere decir que eres una alienígena?" pregunto la Miko ganándose la mirada de todos a su alrededor. Había olvidado que esa palabra no había sido utilizada en esa época jamás. "Es como la gente de mi aldea se refiere a personas de otros mundos" apuro la Miko en aclarar, moviendo las manos queriendo continuar escuchando el relato.

"Si, una alienígena seria la palabra correcta" continuo la pequeña. "Vengo del planeta Nibiru, un planeta millones de kilómetros de distancia de este planeta" dijo la pequeña empezando a hacer marcas en el suelo con una rama que había encontrado cerca, el dibujo se asemejaba al sistema solar, con los planetas y el sol en el centro, solo que a diferencia del dibujo del sistema solar que Kagome conocía, este tenía diez planetas. Marcando con una equis el ultimo planeta dijo la niña "Nibiru es el ultimo planeta de este sistema, este se encuentra con un grave problema que amenaza la existencia de sus habitantes. Veras el planeta necesita un mineral, que debido a una catástrofe natural había empezado a disminuir haciendo imposible la procreación de los seres vivos, haciendo que poblaciones enteras desaparezcan por falta de alimentos. Los Nibiruanos descubrieron el planeta de ustedes por casualidad hace millones de años atrás, un planeta con abundante mineral necesario para la supervivencia de su planeta. Empezaron a enviar personas que pudieran extraer esos minerales y trasportarlos a Nibiru, pero como el tiempo entre ir y volver era muy grande, crearon portales, en los que podían transportar sus minerales. Habían dejado a un grupo de seres encargado de dichos portales, los Anunnaki" dijo la pequeña. "¿Donde he escuchado esos nombres?" dijo Kagome cruzando los brazos sorprendiendo a los presentes.

"¿Ha escuchado usted algo sobre esto antes Kagome-sama?" pregunto el monje asombrado, todo lo que había escuchado hasta ahora lo había sorprendido enormemente, el conocía a la pequeña y algo de su historia pero jamás había escuchado de la existencia de otros mundos, y la Miko había escuchado algo sobre esto, porque no parecía muy sorprendida.

"¡Ya recuerdo!" exclamo la muchacha, golpeando el puño en la palma de su mano, "Sota, mi hermano me había hablado de un video juego en la que los villanos eran los Anunnaki!" Dijo la Miko sorprendiendo una vez más a las personas a su alrededor.

"¿Qué es un video juego?" pregunto la pequeña intrigada. La Miko pensó como podía explicar a los presentes de que se trataba el video juego pero fallo terriblemente, así que opto por decirles lo que sabía y ya.

"Los video juegos son dispositivos que en mi aldea, las personas normalmente los jóvenes, utilizan para interactuar a través de controles con personajes animados" luego viendo el rostro de incredulidad de los presentes termino "No importa, es un juego con poseen los jóvenes de mi época, lo importante de todo esto es que había escuchado ahí el nombre Anunnaki, pero nada más, yo por lo menos no había escuchado hablar de un decimo planeta en el sistema Solar, es la primera vez que escucho algo como esto, por favor continua Katsumi-chan, ¿Cuál es el mineral que encontraron aquí en la tierra?" pregunto la Miko a la pequeña niña.

"Oro" dijo la niña "es el mineral esencial para la vida de los Nibiruanos" completo la pequeña, "Como había dicho, los Nibiruanos habían dejado a los Anunnakis encargados de recolectar el mineral así también de custodiar los portales" continuo.

"¿Quienes recolectaban el mineral? El Oro no es muy sencillo de conseguir" pregunto Tadashi, el sabía algo de la extracción de oro, las tierras de sus padres eran ricas en estos metales o minerales.

"Los humanos hacían el trabajo, supervisados por los Anunnakis" respondió la niña.

"Trabajo esclavo de seguro" dijo la Miko.

"Así es" continuó la pequeña mirando con tristeza a la Miko "o así es como podía verse la relación de los Anunnakis con los pueblos al que colonizaron, ellos eran visto como dioses por estos, habían traído con ellos tecnología que los hacían superiores a los humanos".

"No recuerdo haber leído de ninguna civilización que haya llegado aquí a Nipón con esas características" dijo la Miko intentando recordar sus conocimientos históricos, nada apuntaba a una civilización extraterrestre que haya habitado alguna vez Japón.

"No necesariamente hablamos de Nipón, Kagome-Chan" dijo la pequeña.

Mirando a la pequeña, de repente le brillaron los ojos y dijo "¡Los egipcios! Claro, ¿de ese pueblo se trata no es así?" Dijo la Miko con entusiasmo, había estudiado algo de los egipcios, pero no sabía detalles de estos; nada más conocimiento generales, como la increíble hazaña del pueblo al construir las pirámides o la apariencia de alguno de sus dioses, que ella siempre había sospechado habían sido Yōkai, uno de ellos tenía el cuerpo humano con la cabeza de un perro, esto le había hecho pensar que posiblemente se trataba de un Inu Yōkai como los que había en su país, tal vez no eran ni dioses ni Yōkai.

"No sé el nombre del pueblo, pero estos habían venerado a los Anunnakis como sus dioses por años. Estos estuvieron en el poder hasta que los humanos se rebelaron contra ellos, tal vez se habían dado cuenta que no eran Dioses, las razones no las conozco; con la ayuda de algunos semi dioses, que era como le decían a los hijos de los Anunnakis con los humanos, destruyeron los portales y a sus falsos dioses" dijo la pequeña "esa información es toda la que tengo, es la que llegó a Nibiru, los portales habían sido destruidos a excepción del que se encuentra aquí en Nipón, a mi me crearon para ser la llave que abriera ese portal pero escape de mi planeta, tal vez deba contarles como llegue hasta este planeta" terminó la pequeña mirando a los presentes esperando continuar con su relato.

A/N: Espero no haberlos confundido demasiado, me gustaría que me lo dijeran si es así. Me disculpo por los errores gramaticales y ortográficos, muchas veces por más de leer una o dos veces, hay cosas que se me escapan…

Me gustaría hacer algunas notas sobre la trama de este capítulo.

El Planeta Nibiru: Existen teorías que alegan la existencia de un decimo planeta en el sistema solar, conocido como el Planeta X o Nibiru. El nombre "Nibiru" aparece en numerosos artículos en la web. A modo de info les dejo el link de la web donde encontré información más detallada para usar en el PLOT de mi Fic. Alli también encontraran información sobre los Anunnaki, y mezclándolo un poco con Star Gate, tada! Tenemos un fic, que cabe aclarar es totalmente ficticio.

Otra cosa que me gustaría explicar, no pretendo que el fic sea de pocos capítulos, y si aparecerá Tōga en la historia, si se preguntan (risas), pero me gustaría antes, presentar la historia como una aventura antes de empezar el romance. Habrá romance sin duda y muchas intrigas. ¡Saludos!

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