¡Hola! Esperaba escribir un poco más pero ando con un bloqueo jeje a parte de que a pesar de que son vacaciones casi no tengo tiempo, ando yendo a hacerme estudios y yendo al doctor, pero espero ya seguir escribiendo. Espero estén bien, saludos, disfruten este capítulo, cualquier comentario (bueno o malo) es bienvenido. Cap. 10 La Carta

Ganó Sasuke, ahora la cama era suya, Naruto hacía berrinche mientras su compañero se acostaba y prendía el televisor, aún tenían un par de horas antes de empezar con su labor.

-No es justo, yo gané, esa cama es mía.- decía el rubio mientras se sobaba un gran chichón que le había salido en la cabeza al caerse de la cama y pegarse con una mesita de noche, así es, el Uchiha lo había tirado, ahí se definía el ganador, el reclamo de Naruto era porque justo antes de ser tirado había logrado mantener quieto al pelinegro por unos pequeños pero preciosos segundos.

-No lo creo, yo estoy aquí, acostado y tú en el suelo.- sonrió.

-¿Dónde se supone que duerma Sasuke?- infló las mejillas, mostrando su inconformidad, Sasuke solo sonreía más con esas reacciones, le gustaba hacerlo enojar o ser el ocasionador de sus berrinches.

-Hay un sillón allá o si lo prefieres hay una tina.- comenzó a tantear los canales del televisor, pero no había nada interesante.

-Demo… ¿me harás dormir en un sillón? Eres malo Sasuke, creí que eras mi amigo.- agachó la mirada, mostrándose afligido, Sasuke no se dejó engañar, sonrió y siguió buscando un canal interesante, como no le hizo caso entonces el rubio infló las mejillas, empujó a Sasuke y se acostó junto a él.- Cabemos los dos.- le enseñó la lengua.

-Dobe, no voy a compartir cama contigo.

Naruto infló los cachetes en modo de berrinche, el pelinegro se los picó desinflándolos, el rubio rió y comenzaron a jugar golpeándose con las almohadas, después de casi destrozar la habitación Sasuke consiguió que el otro saliera a investigar que podían comer allí en el hotel, él tenía mucha pereza como para ir a investigar y ya que Naruto estaba hiperactivo como siempre, entonces usaría esa hiperactividad a su favor.

Sasuke comenzó a sacar cosas de su mochila que llevó a bordo del avión, entonces la encontró de nuevo, la carta; miró hacia la puerta para ver si ya volvía el rubio, pero no había movimiento y no había ningún otro sonido que el del televisor, dando su mensaje a oído que no le prestaban atención. Con cuidado la abrió, sus manos temblaban ligeramente y su corazón latía con un poco de más fuerza que lo normal; dentro del sobre había una hoja de color negro doblada con delicadeza, Sasuke sonrió recordando lo mucho que le gustaba a Akari escribir en hojas negras, seguro que las letras estarían escritas en tinta plateada, dejó el sobre a un lado y desdobló con cuidado la hoja; observó la caligrafía, cursiva, delicada, plateada, tal como la había esperado, tal como la recordaba. Suspiró, una vez miró que no hubiera nadie y comenzó a leer.

"¡Hola amor!

Jeje lamento que estés leyendo esta carta, si es así es porque seguramente algo me pasó y no volví de mi última misión…no lo sabes pero cada que salgo a una misión que creo que puede ser peligrosa te escribo una carta… lamento con toda mi alma que tengas que leer esto. Esta es la carta más difícil que nunca he escrito y me disculpo por lo terrorífico que debe ser leerla, pero lo justo sería que lo sepas por mí; espero sinceramente poder decirte todo en persona y no por medio de esta carta.

Bueno, localizamos a Akatsuki, no te dije nada porque te alteras mucho cuando menciono algo que tiene que ver con tu hermano… bueno, ubicamos donde se esconden, creemos que están todos juntos, la misión es ir a detenerlos a todos, sinceramente estoy nerviosa, no quisiera encontrarme con tu hermano, me cuesta trabajo pelear con él siendo él quien me ha entrenado y…ya sabes todo ese rollo. Vamos un equipo grande y recién nos dieron armas más eficaces, yo creo volveremos con todos ellos, si acaso con una o dos bajas (porque yo no dirigiré el grupo, si así fuera volveríamos todos).

Te amo Sasuke, eres mi razón de vivir y existir, lo sabes ¿no? Tú y yo, así es perfecto, pero lo perfecto puede ser mejor, no creía que fuera posible pero ahora lo creo…En verdad me es difícil escribir esto…generalmente escribo la carta rápido, ahora llevo más de tres hojas escritas y arrojadas a la basura…de hecho siento que no sueno a mí misma…

Sasuke, tengo que decírtelo… yo… ¿ves que me empecé a sentir mal? Bueno, no era precisamente por la comida, después de que tomé el medicamento seguí preocupada porque no mejoraba, entonces tuviste que ir a cubrir no sé qué cosa, mientras estuviste fuera estuve pensando mucho, ya presentía que podía ser eso pero no sé…como que me negaba a aceptarlo…En fin, compré una prueba de embarazo, pensaba usarla hasta que volvieras pero te retrasaron el regreso…no podía esperar y la usé sin ti…jeje la espera del resultado debe ser torturante ¿no? Jeje amor, la prueba dio positiva, así es ¡seremos padres! Por fin, el sueño de los dos se realiza, ahora estoy riendo ante la simple idea de que creí que no regresaría. Cuando vuelva te lo diré, te mostraré la carta y reiré mientras tienes tu cara de seriedad.

No tengo nada más que decirte, todo lo demás lo diré cuando vuelva a tu lado.

Por siempre tuya.

Akari :D

P.d. Ai shiteru ^o^"

Sasuke no sabía cómo reaccionar, lágrimas pesadas, creadas de una mezcla de tristeza, confusión e ira. Su mente era un remolino, su corazón se inundó de mil emociones distintas. No podía dejar de pensarlo, iba a ser padre, por fin iba a tener una familia y Akatsuki había matado a su esposa, no solo habían asesinado a su compañera, sino también a su hijo, Itashi no solo había matado al clan, sino había participado en la completa destrucción de la felicidad que se le prometía. No importó su orgullo, no le importó nada en ese momento, lágrimas resbalaron por sus mejillas, ardientes, cortantes, y la ira, la ira crecía a pasos agigantados, ganas de vengarse, de ver a su hermano sufrir, de que sufrieran lentamente los akatsukis hasta morir.

Permaneció allí, mirando la hoja de papel entre sus manos, deseando que las palabras no fueran reales y que tal vez hubiera leído mal, pero no era así, releía las palabras y siempre decían lo mismo, y aumentaban los malos sentimientos surgidos en su interior. Se escuchó la puerta abrirse, guardó con cuidado la carta y se limpió las lágrimas.

-¡Ya volví! ¡Y traigo comida!- la voz de Naruto llenó la habitación, Sasuke fingió que nada pasaba y se dedicó a mirar el televisor.- Había comida rara y no hay ramen, en frente vi un restaurante de comida china, así que...¡a comer! –sonrió y le pasó un recipiente con comida china, abrió su propio recipiente y comenzó a comer, Sasuke miró la comida.- mmm traje de la que te gusta ¿no?- Sasuke no respondió nada, solo comió, el rubio no pudo dejar pasar por alto la expresión de su amigo, había algo no muy común, esa expresión solo la tenía dos veces al año.- Pensé que después del trabajo podríamos ir a explorar la vida nocturna de Inglaterra.- sonrío.

Sasuke comió en silencio, ignorando al rubio, pensando en las palabras que recién había leído, pensando en la nueva realidad que se le había revelado. Naruto lo miraba preocupado, mientras comía, de vez en cuando diciendo alguna que otra frase pero no recibía contestación alguna, solo un leve cabeceo como respuesta a algunas preguntas. Así pasó la comida, en silencio.

Terminada la comida salieron a toda prisa a realizar su trabajo, tenían que ir a hacer su reporte, era cubrir un congreso donde se presentarían a los participantes de las olimpiadas en cuanto a gimnasia masculina; había mucho deportista confiado, otros nuevos más inseguros, unos relajados y otros sumamente profesionales. Esto no les importaba mucho a nuestros chicos, pero tenían que conseguir al menos una entrevista de alguno, solo lo consiguieron con uno extraño que de cierta forma les recordó a su compañero Lee. Era un sujeto demasiado alegre y confiado, la entrevista estuvo llena de frases extrañas y motivadoras, que si bien hartaron a Naruto a Sasuke lo mandó a alcanzar casi su límite de paciencia.

Sasuke suspiró cansado, se dejó caer en el sillón de su habitación, Naruto se dejó caer sobre él.

-Naruto…no estoy de humor para estarte aguantando…-lo movió y el rubio fue a dar al suelo.

-Ah, ¿porqué? ¿Qué pasó Sasuke?

-Nada que te importe…-caminó al baño y se encerró. Naruto suspiró, le extrañaba la actitud de su amigo, más porque había cambiado muy de repente; escuchó como se abría la regadera y procedió a investigar el motivo de ese cambio, de pronto encontró la carta, con el mayor cuidado que pudo la abrió y leyó.

Cuando terminó de leer la carta, suspiró, ahora comprendía a Sasuke, él siempre había anhelado renacer su clan, a lado de la única mujer a la que amaba y todo eso le había sido arrebatado; al pensar en el dolor de Sasuke no pudo evitar dejar que algunas lágrimas recorrieran sus mejillas, guardó con cuidado la carta y fingió que no había leído nada.