Disclaimer: Ningún Personaje me pertenece, todos ellos son propiedad de J. R. Rowling (si fueran míos las parejas del final serian muy diferentes y los muertos también ¬¬) Ayra, Rebecca, Aleyda y Agatha son mis personajes.

Advertencia: Es slash, o sea relaciones entre personas del mismo sexo, en este caso dos hombres. Si no te gusta, ya sabes, no sigas leyendo. También Relaciones Hetero =)

Este capítulo sigue ocurriendo mayoritariamente en el pasado de Harry, espero no se confundan con los saltos temporales, sino desde ya gomme... Ahora disfruten de la función! ^^

(Recuerden: las negritas son palabras dichas en el momento, las cursivas son pensamientos o sucesos del pasado y las negritas en cursivas son palabras dichas en algún momento del pasado recordadas en el presente)

_.-._.-._.-._.-._.-._.-.

-¿A qué estás jugando conmigo Potter?- Draco interrumpió los pensamientos del moreno claramente indignado.

-No sé qué te refieres Draco ¿y ahora vuelvo a ser Potter?- el moreno elevó su voz algo molesto con la actitud del rubio.

-¡¿En serio quieres que me crea que después de que le tocaras una canción en el piano no tenían nada mejor que hacer y mágicamente se creara el ambiente indicado para que le contaras el mayor secreto del mundo? ¿Qué me estas ocultado?- podría jurar que Harry sentado tan "inocentemente" frente a él no le había dicho toda la verdad, otra vez.

-¿Vives pensando que todo el mundo conspira en tu contra? Eso se llama paranoia. Si no te conociese diría que estas celoso- ¿Draco también tenia un sexto sentido o qué? de otra forma no se explicaba como siempre terminaba adivinado que no le contara las cosas tal y como sucedieron. Había una diferencia entre lo que recordaba y le contaba.

¡¿Celoso? ¡Claro que estaba celoso! Esa mujer había llegado a la vida de Harry antes que él y había logrado lo que él nunca pudo. La odiaba, pero también le estaba agradecido, le había enseñado a Harry una nueva fortaleza, el hombre allí sentado era el resultado de años de paciencia y amor. No de años de duro entrenamiento y constante manipulación de su estilo de vida. Ahora debería luchar contra un fantasma...

Harry no le estaba siendo totalmente sincero, pero por ahora lo iba a dejar pasar y anotarlo en su kilométrica lista mental de "asuntos pendientes con Harry Potter". -Olvídalo. Mejor sigue contándome ¿Qué tuviste que hacer para que te creyera?-

-Nada, me creyó a la primera. Te dije que Aly era muy especial, a veces tenía esa cosa rara que ella llamaba intuición femenina, pero más parecía una especie de sexto sentido que daba miedo a veces- el cual desgraciadamente su hija parecía haber heredado -sumó dos más dos inmediatamente.- repentinamente rompió a reír -Aunque de lo que si me costó convencerla es de que no andábamos por ahí gritando "Abra cadabra, patas de cabra" antes de lanzar un hechizo-

Draco también terminó en sonoras carcajadas y Harry aprovechó para retomar sus pensamientos...

Después de contarle toda la verdad, haberse quebrado un par de veces y respondidos y/o aclarado los temas que Aly no terminaba de comprender, terminaron rindiéndose al sueño.

Algo lo había despertado y creyó que fue el sueño que tuvo, no fue una pesadilla, sino todo lo contrario, pero él lo sintió como una despedida, una despedida de aquellos ojos tormenta... Ahora debía mirar hacia adelante, la mujer durmiendo alado suyo había sido como un bálsamo para su alma atormentada, por primera vez en año se sentía como si se hubiese quitado un enorme peso de encima. Ya se había cansado de huir como un cobarde.

Un ruido en algún lugar de la casa lo alertó, no había sido el sueño lo que lo despertó. Ahora oía inconfundiblemente ruidos en la cocina, y voces, las cuales cuando logró identificarlas ocasionaron que saltara de la cama como resorte y comenzara a vestirse frenéticamente al tiempo que murmuraba -que idiota, que idiota, ¡que idiota!... ¡¿cómo pude haberlo olvidado?-

El brusco movimiento y los ruidos que hacia Harry al moverse por la habitación despertaron a Aleyda, quien se desperezó ocupando toda la extensión de la cama. -¿Qué ocurre Harry?- el moreno intentaba ponerse los pantalones y la ropa interior al mismo tiempo.

-MI tía y Dudley llegaban hoy, ¡Lo olvide completamente!- la desesperación en la cara de Harry era tan cómica que Aleyda tuvo que ahogar sus carcajadas contra una almohada. -Si te apuras podrás llegar a la habitación de mi tía antes que te descubran y hacer de cuenta que recién te levantas o...- al pasar cerca de ella, lo agarró de la mano y tiró hacia abajo hasta que Harry terminó sentado alado suyo. En eso escucharon la voz de Petunia acercándose por el pasillo.

-¿Harry? ¿Estás despierto?-

-Aquí Petunia.- Harry pegó un brinco cuando Aleyda contestó ¿Había dicho que era hora de mirar hacia adelante? Se estaba planteando seriamente volver a la etapa de huir en esos momentos.

-Aly querida, ¿te quedaste en casa?- a medida que la voz de la mujer mayor se sentía cada vez más cerca, Harry se hundía cada vez más en el colchón. Lo único que lo retenía allí en ese momento era el agarre de Aleyda en su brazo.

-Peleaste con cientos de psicópatas, ¿pero no quieres enfrentar a tu tía?- susurró la chica.

-Ella da más miedo que todos ellos juntos- le respondió también en voz baja.

-¿Estas en mi habitación querida?- la voz de Petunia se oyó justo detrás de la puerta, pero un poco apagada, como si estuviese hablando hacia algún punto al final de pasillo -Déjame despierto a Harry para que nos ayude con las valijas y voy a...- dejó de hablar abruptamente cuando entró en la habitación.

Sus ojos viajaron de una Aleyda completamente desnuda, salvo por una sabana que se enredaba en su cuerpo y lo ocultaba en su mayoría, que estaba sentada en la cama totalmente radiante y con la misma pose orgullosa que tendría una reina al ser admirada por sus súbditos, a un Harry también desnudo de la cintura para arriba y con los pantalones a medio poner, que se debatía entre morirse de la vergüenza o de un ataque de nervios. Siguió inspeccionando un poco más la habitación hasta que su boca forma un silencioso "oh".

-¿Harry ya está despierto madre? Dile que deje de holgazanear y me ayude con las valijas- Dudley llegó detrás de su madre pero se detuvo al ver la misma escena que todavía la tenía muda. Una sonrisa socarrona se instaló en su rostro y pasando de su madre fue directamente hacia donde la pareja aun seguía inmóvil. -¡Por fin!- le palmeó a Harry fuertemente en la espalda y luego dirigiéndose a Aleyda la abrazó brevemente -¡Bienvenida a la familia!- regresó hasta Petunia quien ahora también sonreía y le dijo -No tenias que preocuparte ¿viste?-

Harry se olvidó de su abochornamiento y fulminó a con la mirada a sus parientes -¿preocuparse?- Aly estaba fascinada con la rapidez con que las emociones y la personalidad del moreno cambiaban, hace segundos parecía un adolescente al borde de la histeria y la vergüenza y ahora era un hombre dispuesto a interrogar hasta a las paredes para que le den las respuestas que quería. Ante la sorpresa de todos lo besó, y Harry, ni lento ni perezoso, le correspondió con la misma pasión que la noche anterior -Voy a ducharme- se excusó y dejó la habitación. Los demás intentaron imitarla, pero un carraspeo los detuvo.

Petunia fue más rápido que su hijo y se fue del lugar -¿Y?- Harry miraba a su primo de brazos cruzados.

-Aly provocándote todo el tiempo y tu ni reaccionabas, ya comenzábamos a sospechar primo- el moreno estaba por decir algo, pero Dudley se le adelantó, esta vez la sonrisa socarrona convertida en algo más. -No parecen haber dormido mucho ¿algún talento que nos ocultas Harry o la falta de uno la obligó a hacerte practicar? -esquivo una almohada dirigida a su rostro y salió rápidamente de la habitación sumamente divertido. Sabía que Harry le iba a hacer pagar todas y cada una de sus palabras, pero era un precio dispuesto a pagar, después de todo, no siempre podía agarrar a su primo tan desprevenido y vulnerable... Algunos hábitos nunca cambian, o eso decían...

Draco terminó de reírse y le pidió que continuara.

-Después de eso comenzamos a salir formalmente. La mamá de Aly salió del hospital días después y estaba encantada con la noticia, ella y Petunia congeniaron de maravillas. A la par mis estudios también avanzaron y el nombre de James, comenzó a sonar. Me comenzaron a llegar varias invitaciones y participaba en todas las audiciones y concursos que me interesaban. Pronto no pude seguir con el ritmo de la empresa e intente dejarla, pero Agatha se negó rotundamente, me dejo libre hasta que me acomodara, pero en los ratos libres que tenia se empeñaba en que siguiera puliéndome como ella solía decir. Fue por ese tiempo que comencé a viajar y cuando podía Aly me acompañaba. No mucho después nos mudamos juntos a un pequeño apartamento, ni Petunia y Agatha nos soportaban a ambos en la misma casa mucho tiempo: ella siempre lograba sacar lo peor de mi aunque después me calmaba con la misma facilidad.-

-¿Y toda tu vida desde ahí fue un lecho de rosas?- Draco no podía evitar el sarcasmo y la molestia en su voz, el moreno no le estaba contando algo y ya comenzaba a sospechar que esa noche no le iba a responder la duda más importante.

-Convivir con Aly no era tan sencillo como suena. No aceptaba un no por respuesta e intentaba manipularte sin que te dieras cuenta, cuando no podía hacerlo simplemente hacia lo que se le venía en gana estuvieras de acuerdo o no. También le encantaba meterme en problemas, a veces se pasaba la tarde entera pensando cómo me iba a avergonzar al día siguiente, generalmente lo veía venir a tiempo, pero no siempre era así de afortunado.- Draco vio que Harry no parecía molesto ni dolido, lo recordaba todo con mucho cariño y diversión -Pero era divertido, nunca me dejaba estar más de dos minutos quieto en el mismo lugar, constantemente inventaba nuevas cosas para hacer o lugares a los cuales visitar; sabia cuando necesitaba alejarme de todo sin que tuviese que decírselo y lograba calmar mi temperamento aun antes de que estallase. Mi tía siempre le agradeció.- El rubio estaba en silencio absorbiendo cada detalle de la vida del moreno del que no había sido parte -Salimos dos años y después nos comprometimos... o algo así-

¿Algo así?-

Harry retomó el relato...

Esa tarde decidieron salir a dar una vuelta por la ciudad los dos solos. Harry había regresado de Irlanda hacia una semana y aun no se habían podido dar un tiempo porque Aly estaba de guardia en el hospital, ese era su primer día juntos y en paz.

-¿Harry?- él tenía uno de sus brazos rodeándola y en el otro cargaba una de las bolsas de ropa que ella había comprado.

-¿Humph? ¿Qué ocurre?- le dedico una de esas profundas miradas verdes que la derretían.

-Estoy aburrida- él lució pensativo

-¿Ya te cansaste de arrastrarme dentro de cada tienda?- hizo silencio unos segundos mientras continuaba pensando -Dudley se paso la semana hablando de una nueva película, podríamos ir.-

-No, no estoy aburrida de ahora, más que aburrida digamos que siento que estamos demasiados tranquilos.-

-No entiendo Aly- se habían detenido y la miraba tratando de adivinar sus pensamientos. Sus labios fueron perfilando lentamente una sonrisa que prendió todas las alarmas en la cabeza de Harry

-Casémonos.-

-¿Cómo?- de seguro escucho mal, pero el brillo felino en los ojos claros de ella lo convenció -No estarás hablando en serio ¿o sí?- a pesar de estar en plena calle de pronto se sintió claustrofóbico.

-Nunca hablé más en serio en mi vida-

-Pero Aly, es demasiado... permanente- la camisa le asfixiaba y sentía que hacía demasiado calor

Ella alcanzó el cuello de la camiseta que usaba debajo y tiro hacia abajo obligando a Harry a agacharse a su altura -¡¿Harry James Potter me acabas de insinuar que le temes al casamiento?-

-Perdona mis muy escasas y mayoritariamente pésimas referencias respecto al tema- como animal acorralado que se sentía, su mal humor trataba de salvar el día, pero ella ya lo sabía.

-Mañana a la tarde vamos a ir a ver los anillos.-

-No.- Aleyda ni perdió el tiempo discutiendo con él, mañana irían a ver los anillos.

Draco ahogo la risa con la mano. Harry lo miro entrecerrando los ojos. -Al otro día fueron los ver los anillos- No era una pregunta, sino una afirmación.

El moreno se contagió de la alegría del rubio -Así es-

-Dime Harry, mientras estuviste con tu esposa ¿alguna vez tuviste control sobre tu vida?-

-Absolutamente para nada-

-Mírate, hasta suenas orgulloso de ello.-

-Por supuesto- ahora fue el turno del moreno de ahogar la carcajada ante la cara estupefacta de Draco -Era imposible no terminar enredado en sus planes. Hasta hizo que mi primo se convirtiera en nuestro padrino de bodas aunque ninguno jamás estuvo de acuerdo ¡¿puedes creerlo? Dudley usando un traje hecho a medida y pareciendo una persona decente y hasta a la moda comportándose como alguien que recibió clases de buenos modales toda su vida trabajando como organizador de eventos en MI boda? Nunca termine de entender si Aly obraba milagros o tenía una intrincada mente maligna- en realidad apostaba por lo segundo -Nos casamos medio año más tarde, la boda fue pequeña y sencilla, pero gracias a la influencia de Agatha con estilo y detalles exquisitos. Solo invitamos a los conocidos más cercanos, algunas personalidades obligadas y un par de músicos que había conocido en mis viajes- Harry vio la pregunta en los ojos grises de Draco -nadie del mundo mágico lo supo jamás, ni mis amigos- decidió no agregar que aunque hubiese querido no hubiese podido -dos meses más tarde nos enteramos que Ayra venia en camino hace tres...

Harry volvió a relatar al tiempo que recordaba.

Siempre se levantaba antes que su esposa, cuando no tenia guardia a ella le encantaba quedarse remoloneando en la cama hasta bien entrada la mañana... o el mediodía. Pero últimamente no se quedaba hasta tan tarde así que decidió ir a preparar el desayuno para los dos. Algunos minutos después Aly apareció en la cocina y lo abrazó por detrás, le beso en el cuello, justo en ese punto debajo de la oreja que lo volvía loco -Buenos días amor, ¿el desayuno ya está listo?-

-Dentro de poco cariño- giró en sus brazos y la miró con intensidad, aun no sabía cómo exactamente ella había logrado enterrarse tan profundo en su corazón y en su alma. Su cabello revuelto evidenciaba que recién se levantaba pero al besarla sintió el sabor a menta de la pasta de dientes. Le acomodó un mechón detrás de la oreja. Era tan hermosa. Ella lo miro y sus ojos asombrosamente claros le expresaban cuanto lo amaba. Al leer las intensiones en la nueva mirada que le dirigía su esposo se largó a reír -Por más que me atrae la idea, siento que si no como algo sustancial en los próximos 5 minutos desfalleceré por desnutrición.-

-Él único en riego de desnutrición es el guardia del hospital si le sigues robando sus donas ¿estás guardando reservas para el invierno?- pero lo dijo en todo divertido y burlón provocando en ella más risas -Ve a sentarte, esto ya está listo.- Sirvió los dos platos y se sentó junto a ella en el sofá. Era simplemente imposible obligarla a desayunar en la cocina, le encantaba hacerlo mientras veía algún programa de televisión o mientras oía tocar a Harry.

Sin embargo esta vez Aly no consiguió ni terminar el primer bocado que su rostro se puso de un poco saludable color verdusco y salió corriendo hacia el baño. Harry preocupado fue tras ella y la encontró doblada sobre la tasa del inodoro. Inmediatamente se arrodillo a su lado, le rodeo la espalda con un brazo y le aparto el cabello hasta que terminó. Luego esperó hasta que termino de higienizarse nuevamente la boca antes de hablar.

-Esta mañana también sabias a menta. No es la primera vez que te pasa ¿no?- miraba preocupado a su esposa ¿Acaso estaba comiendo algo que le caía mal? ¿O eran sus comidas? Repaso mentalmente todos los ingredientes y no recordaba ninguno en mal estado. -Así es- ella respondió, pero hubo algo en su tono de voz que lo hizo mirarla más detenidamente. -¿Estas enferma?- en solo pensar en la posibilidad de que algo pudiese pasarle y él no pudiera hacer nada casi lo derriba en el lugar. Si solo aun tuviese su magia, no, aun con ella no podría hacer nada contra una enfermedad desconocida o alguna otra en estado avanzado.

Aleyda vió la oportunidad de jugar un poco con la inocente ignorancia de su marido -Oh si, muy enferma Harry. Me temó que esta enfermedad destruirá nuestras vidas tal y como la conocemos- el moreno se puso tan pálido que comenzó a sentirse un poco culpable... solo un poco.

-¿Qué? ¿Hace cuánto? ¿Tiene cura? Dios mío Aly, solo dime que tengo que hacer, ¡por favor!-

Vale, ahora se sentía totalmente culpable, a veces olvidaba lo sensible que era Harry respecto a ese tema -Lo que tengo se cura en nueve meses, pero considerando que ya llevo 3, solo quedan 6-

Harry aun no entendía ¿Qué tipo de enfermedad duraba un tiempo determinado? Había oído de algunas, pero solo unos cuantos días, no meses. Hizo un resumen rápido de algunas enfermedades que había curioseado en los libros de Aly, pero ninguna encajaba con los síntomas de su esposa ¿se le estaba pasando algo por alto?

Cerca de él, Aly se dividía entre darse topes en la pared o hacer que Harry lo hiciera. ¡No pudo haber sido más clara con lo que le pasaba! Cualquiera lo hubiese entendido, bastaba con sumar dos más dos. Pero Harry no era cualquiera, a veces parecía un niño en ciertos temas, otra de las cosas que amaba de él. Se acerco todavía más y lo obligo a mirarla a los ojos -Cielo, estoy embarazada. Me dieron los resultados antes de ayer, estaba buscando la mejor ocasión para contártelo, pero supongo que esta es tan buena como cualquier otra- volvió a mirarlo, pero él no parecía estar allí, hasta se atrevería a apostar que su querido esposo había quedado literalmente en shock con la noticia. Tronó los dedos frente suyo hasta que el moreno volvió lo suficientemente en sí - Harry, vas-a-ser-pa-dre.- lo dijo en forma lenta y pausada para que las palabras volvieran a penetrar en su cerebro y esta vez se quedaran allí.

Como en cámara lenta la expresión de su rostro fue cambiando. Primero se iluminaron sus ojos y después una sonrisa fue apareciendo y ensanchándose hasta que al llegar al tope Harry la tomo en brazos y la alzo abrazándola, tan feliz como nunca antes ella lo había visto.

¡Iba a ser padre! ¡Iba a formar una familia con Aly!

_.-._.-._.-._.Continuará._.-._.-._.-._

Perdonen la tardanza, pasaron muchas cosas, pero por fin pude darme un tiempito y actualizar. Cada vez falta menos y nos vamos acercando al final (con el cual confieso estoy teniendo un predicamento interno si dejarlo como fue la idea inicial o modificarlo) pero aun faltan algunos capítulos =)

En el próximo capítulo se sabrá qué pasó con Aly y por fin se revelara la verdad de lo que paso entre Harry y Draco.

Esta vez termine volviendo a lo de siempre y la canción es Electric Daisy Violin- Lindsey Stirling