La prueba era así; se trataba de una habitación de 50 metros de largo por 15 de ancho, sólo tendría que cruzarla…. ¿Se escuchaba fácil no? Pues no tanto, si le agregábamos que del suelo salían llamas, a veces por filas enteras, con solo 2 segundos de diferencia entre cada una (de ahí su nombre, pues a veces solo quedaba 1 esquina sin fuego y todo ardía como una boca de dragón).

-Del suelo sale una especie de silbido, tendrás máximo 2 segundos para reaccionar y alejarte del agujero por el que vaya a salir…

Rick (de unos 19, cabello castaño y ojos color avellana) y yo practicábamos en una pequeña replica de la verdadera "Boca de Dragón", de unos 10x10 metros, él me ayudaba a entrenar mi oído para percibir de donde saldría el fuego, pero por ahora solo salían pequeñas cantidades de fuego.

-No tienes permitido llevar algo que te proteja del fuego, como guantes o zapatos… ¡Cuidado! - Dijo apartándome de un agujero por el que salía una pequeña llamarada - ¿Lo escuchaste?

-Casi… - Era un ligero silbido, casi imperceptible.

-El "casi" te va a matar, practicaremos dos horas más, pero te veré desde la esquina.

Después de eso, la noche siguiente, fueron los más duros de mi vida, pasando por quemaduras y caídas hasta que, en mi segundo día, fui llamado por una vampiresa joven, de nombre Sophie.

Ella era realmente hermosa, aparentaba incluso mi edad, era alta y esbelta, tenía el cabello rubio, tan lacio que parecían cascadas.

-Hola querido - Me saludó cuando entre - Te llamé porque creo que debemos hacer algo con tu cabello - Tomó un mechón de mis cabellos pelirrojos- Tu prueba será muy difícil, algunos han muerto…

-Gracias por tu apoyo - Dije, mientras me sentaba en una silla frente a un espejo, mis ojos eran rojos aun, pues todavía no manejaba muy bien el cambio de color.

-Sólo digo la verdad, pero te traje aquí para cortar un poco de tu cabello, porque si llegas a atraparte en una esquina y debes pasar entre el fuego, tu cabello arderá y puede que por culpa de este pierdas… así que ¿Qué dices?

-Adelante - die pasándole unas tijeras.

Practiqué, con ayuda de Rick y Alexander, cada vez mejoraba un poco más, hasta que el tiempo se agotó y tuve que dirigirme a mi habitación a dormir.

Mi prueba se llevaría a cabo de noche, en una cámara especial para mi prueba, en esos momentos sólo llevaba puestos unos pantalones de cuero, que aunque eran muy incómodos, era lo mejor, pues si me ponía ropa holgada, esta se quemaría fácilmente.

Sólo había dos puertas, una en cada lado, ya estaba preparado en uno, con Alexander y un príncipe conmigo, los demás estaban del otro lado, aguardando mi salida.

Después de recibir instrucciones del príncipe y que este se asegurara que no llevara protección extra, entré.

La cámara era larga, completamente negra, en el techo solo había unos pequeños hoyos, supuse que eran para la salida del humo, podía ver la puerta, del otro lado, pero por ahora se veía pequeña.

Me detuve justo en medio de la primera hilera, y de la esquina a mi derecha, salió una gran bocanada de fuego; mi reto había comenzado.

Me preparé para el segundo estallido de fuego, agudizando mi oído, estaba justo debajo de mí, así que me aparté de un salto.

Avancé con cautela, pero hubo un momento en el que me desconcentre totalmente, dejando que una llama alcanzara mi brazo izquierdo, al instante se puso rojo, pero no debía preocuparme por eso ahora, sanaría rápido.

De pronto las llamas se apagaron, aproveche para avanzar, pero sin dejar de escuchar atentamente, escuche alrededor de 20 silbidos, muy mala señal.

Comenzaron a salir unos metros detrás de mí, siguiendo los silbidos próximos me orille a un lado, donde según mi oído, no saldría nada.

Las llamas se acercaron, cada vez tenía más calor, llamas se encendían y algunas se apagaban, pero sin dejar suficiente espacio para poder pasar.

Pero las llamas no llegaron a donde estaba parado yo, simplemente se apagaron una o dos filas antes y después siguieron prendiéndose como antes, por grupos pequeños de 2 o 3.

La suerte duro poco, pues antes de que me diera cuenta, quede totalmente acorralado, y empezaron a encender las llamas a mi alrededor, como burlándose de mí.

Se apagaron por una milésima de segundo, y después de todas a mí alrededor, provinieron silbidos, y, preparándome para lo peor sólo como reflejo puse mis brazos en forma de X frente a mí y grité

-¡Alto!

Algo muy extraño paso, las llamas jamás me tocaron, las veía pasar frente a mí, como formando un circulo a mi alrededor, siguiendo mis órdenes…

¡¿Siguiendo mis órdenes?!

Para dispersar dudas, abrí los brazos rápidamente (el que estaba herido dolió) y las llamas se apagaron, salió un poco de una cercana a mí, así que levante mi brazo derecho, como diciendo "aléjate", la llama hizo una especie de onda, alejándose de mi mano.

Después de descubrir, que tenía ese enorme don, de controlar el fuego, fue mucho más fácil, ya no esquivaba las llamas, solo las alejaba de mí, haciendo gestos con mis manos y brazos.

El recorrido se hizo demasiado corto, pues cuando me di cuenta, ya había llegado a la puerta, así que la abrí.

Me recibió una gran ola de aplausos y chiflidos cuando Salí, Alexander liderándola.

-¡Excelente! ¡Maravilloso! Tardaste muy poco ¿Cómo lo hiciste?

-¡El fuego! ¡El fuego! ¡CONTROLO EL FUEGO!

Después de una breve inspección de los príncipes para demostrar que no mentía y que en realidad controlaba el fuego, y que me vendaron mi brazo herido, los otros vampiros organizaron una enorme fiesta, para celebrar mis 2 triunfos; el de mi prueba y el descubrimiento de mi don.

Fue una fiesta llena de locura, empezando cuando Gio y Rick me dieron algo de tomar, cuando solo en mi vida solo 1 vez había probado whisky de fuego.

Después de eso, tengo pocos recuerdos; como que la bebida sabía muy bien, a Rick diciéndole a un vampiro llamado John que "lo quería como hermano", a alguien vomitando encima de otro, a Gio diciéndome algo como que yo tenía mejor cuerpo que él y por último a mí, cantando sobre una mesa.