En su movil solo marcaba las dos de la madrugada, pero ella sentía que habían pasado días desde que había leído aquel impactante escrito en su diario; el conejito blanco al cual había decidido llamar Shiro dormía plácidamente junto a ella en la cama; también en el resto del caserón no se escuchaba ningún sonido, eso le indicaba que todos estaban durmiendo ajenos a su debate interior.

Sasuke se había declarado, más o menos, también le había dicho que quería algo con ella, más o menos… "admítelo pequeña Sakura, nisiquiera estas segura de lo que tienes en la cabeza" le dijo su inner con un tono my ironico.

-Entonces si estoy echa un lio, ¿Por qué me das consejos si tu eres mi subconsciente?- Y con esto Sakura consiguió dejar a su inner en jaque y con cara de payaso.

Pero, por desgracia, tenía toda la razón del mundo, su mente era un completo caos, siempre le había gustado el pelinegro aunque la atacara desde que eran pequeños, esas rabietas y trampas siempre la hirieron, pero eran los pequeños detalles que la volvían a enamorar; su gran duda era saber si él sentía lo mismo por ella, un amor incondicional, de esos que no sabes que existen hasta que te explotan en plena cara sin darte oportunidad de reaccionar.

En ese momento Shiro dio un pequeño brinco dormido sacando a Sakura de su ensoñación, volvió a mirar la hora, y vio que eran las tres menos cuarto, se había pasado casi una hora metida en sus pensamientos; se bajo de la cama y se coloco su albornoz que descansaba sobre una caja aun cerrada que estaba al lado de la puerta, tomo el pomo de esta y la abrió intentando hacer el menor de los ruidos para no despertar a nadie.

El pasillo permanecía oscuro a excepción de una luz que permanecía encendida junto a las escaleras que bajaban y al piso inferior, aquella casa nunca le dio miedo, ni siquiera aquella vez que sus padres y ella fueron a limpiar cuando aún no había muebles, pero el corazón de la chica repicaba rápidamente en su pecho indicando lo nerviosa que estaba.

"¿Nerviosa Sakurita? Eso es una tontería todos duermen, solo irás a por agua y volverás a la cama, eso es todo."

Su inner trataba de animarla, pero incluso ella se congeló al ver una figura de cabello negro sentado en uno de los taburetes que se encontraban en la isla de la cocina; ambas se tranquilizaron al comprobar que se trataba de Itachi, quien comía una tarrina de helado de doble chocolate.

-Itachi, me asustaste- Comento la chica como saludo.

-Más me has asustado tú a mí, hablando detrás de mí y con la luz apagada.- Le respondió él aún con cara de susto.- Ya que estas aquí, ¿por qué no te quedas aquí conmigo y compartimos este delicioso helado?

-Vale, total, no consigo dormir, no creo que un poco de helado me quite más el sueño.- acepto ella su proposición.

La chica se sentó junto a su amigo después de coger una cuchara del cajón y con ilusión, ya que este era uno de sus helados favoritos, se dispuso a tomar un poco, pero el chico se lo impidió alejando la tarrina mientras la miraba con cara de: "vale, escúpelo se que te pasa algo" y la cara de Sakura le respondía diciendo "dios, que listo eres".

-¿Qué ha pasado Sakura?- Preguntó el chico perspicazmente.

La chica viendo que no podría engañarlo decidió decir la verdad, al menos podría quitarse parte de ese peso que tenia sobre sus sentimientos.- Esta bien, como se que no puedo engañarte te lo diré, es sobre Sasuke, cuando me rescato hoy me sorprendió mucho esa actitud tan buena que tuvo conmigo, pero eso no es nada comparado con lo que él me ha escrito en mi diario, se podría decir que ha dejado plasmada alguna de sus fantasías en la que los protagonistas éramos nosotros dos y eso me descoloca y lo que más me descoloca es que me gusto y…

En eso momento la chica se percató de la mirada de su amigo y al fijarse mejor se dio cuenta de que Itachi ya sabía todo lo que ella le acababa de contar, de alguna forma su amigo lo sabía y eso solo podía significar una cosa: Sasuke se lo había contado a su hermano.

-Sasuke te había dicho lo que pensaba escribir en el diario ¿verdad?

-Sí, me lo dijo hace unos días, sin darme detalles, también me conto que se lo había encontrado cerca de su taquilla hace un poco más de una semana y decidió averiguar de quien era para devolverlo, pero al saber que era tuyo no pudo hacerlo y cayó en la tentación de entrar en tus pensamientos.

La cara de Sakura era un autentico poema en aquellos instantes, no podía creer aquello que estaba oyendo aunque ya lo sospechaba, pero ya era tarde para cabrearse con el pelinegro ahora solo necesitaba obtener una respuesta para su pregunta:

-¿Y ahora que hago Itachi?

-Bueno, conociendo a mi hermano creo que debes ser sincera y directa, eso es muy importante para llegar a algo con él.

Eso era algo que Sakura intuía según la forma de ser de Sasuke, pero él no había sido ni directo ni sincero… ¡Por kami-sama! ¡Le había ocultado su diario durante una semana y no había sido capaz de decirle lo que sentía a la cara!

-Ya sé lo que piensas, que mi hermano lo ha hecho todo al revés; pero date cuenta de una cosa, él quiere hacer las cosas bien contigo, porque le importas y mucho, tanto como para pasarlo realmente mal intentando encontrar una forma de poder dialogar contigo.

-Sí, ya veo como intenta dialogar conmigo, escribiendo en mi diario una escena de nosotros dos estilo películas triple x.

-Esa fue la mejor forma en la que se le ocurrió dar el primer paso, además que yo sepa tu también plasmas tus fantasías en un diario.

Esa respuesta de Itachi la dejaron un poco de piedra, ya que era tan sólida como una roca. Debía darle una oportunidad a Sasuke, al menos que pudiera hablar y explicarle todo.

-Eres una chica lista Sakurita, pero en ocasiones eres peor que un ángulo obtuso; vete adormir, debes descansar el tobillo o mañana tu madre te matará.

La pelirosa se levanto con cuidado del taburete ahora consciente de tu tobillo lastimado y con mucha ternura se despidió del chico con un beso en la mejilla y se dirigió al salón, donde estaban las escaleras.

Al subirlas y andar unos escasos metros se percató de una figura masculina, la cual tenía la cabeza recostada en su puerta y la mano izquierda agarrando firmemente el pomo como si midiera lo que este podría llegar a aguantar.

POV SASUKE

Llevaba unos cinco minutos parado como un completo idiota intentando decidir si entrar o llamar antes; eran casi las cuatro de la mañana y no había podido pegar ojo, bueno tampoco es que fuera fácil hacerlo cuando tienes al dobe de tu mejor amigo roncando a escasos dos metros de ti, pero eso era irrelevante.

Se sentía raro, había entregado su corazón y parte de su alma a la pelirosa cuando le dijo que leyera el diario, no eran palabras de amor, pero sabía que Sacura era una chica lista y encontraría el mensaje oculto entre aquellas líneas: "te quiero, pero no se decírtelo de otra forma."

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando escucho unos ligeros pasos tras él, al girarse para ver quien era se sorprendió al ver a su hermosa niña allí parada con una simple bata cubriendo su cuerpecito, pero más se sorprendió al escuchar su pregunta dicha entre balbuceos:

-¿Te gustaría pasar a mi cuarto y así hablar sobre lo escrito en el diario?

Holaaa! Lo sé, merezco muchos tomatazos por tardar en subir, mi unica disculpa es que no tenía nada de inspiración, puede que el calor y las vacaciones me hayan dejado sin inspiración. Otra mala noticia, en una semana me voy de vacaciones y no volveré hasta finales de agosto, así el proximo cap será subido para esas fechas, hasta esntonces un beso y un gran abrazo de oso veraniego!

P.D: Sus mensajes son alentadores no dejen de escribir plis se les quiere un montón!