CAPÍTULO 10
Tensión. Ese era el ambiente en el set aquellos días. Sin saber como, las cosas se habían empezado a poner bastante raras con Lea y eso había creado cierta división dentro del grupo que siempre habían sido.
Ella no quería eso. Nunca quiso que su relación, o mas bien su ya inexistente relación con Lea afectase al resto, pero no lo había conseguido.
Últimamente, Lea no paraba de hacer comentarios sarcásticos sobre ella, riendo irónicamente y en muchas ocasiones, dirigiéndose directamente a Dianna para decirle cualquier cosa que sabía que no iba a sentarle bien.
Ante esto, Dianna no había abierto la boca, ni cuando se dirigía a ella, ni cuando lo hacía dirigiéndose al resto para que ella lo escuchara indirectamente. La cuestión es que no estaba dispuesta a caer en provocaciones y por ahora lo estaba consiguiendo, pero sus compañeros no tanto.
Algunos entraban al juego de la morena, sobretodo Naya y le contestaban de no muy buenas formas. Otros, acababan entrando en la discusión en el intento de pararla o de defender a Lea.
Aquello se escapaba de sus manos. No entendía la actitud que estaba tomando Lea. Hasta hacía bien poco, las cosas se habían mantenido tranquilas, cada una en lo suyo, y de un día para otro, empezó con aquellos comentarios y provocaciones.
La mayoría de los comentarios de la morena eran referidos a los supuestos ligues de Dianna o a la relación de ella con Dean. No quería pararse a pensar porque hacía eso. Lea tenía a su novio, estaba enamorada y feliz, y que se comportara de aquella forma la cabreaba. Estaba siendo totalmente egoísta…
Ella en ningún momento le reclamó su relación con Cory. Al contrario, se calló y miró para otro lado cuando los veía de la mano o dándose un beso, incluso cuando oía a Cory llamarla de forma cariñosa. Dolía, pero se aguantaba.
En cambio ella, no había hecho nada para restregarle con quien iba o venia. Los paparazzi la habían pillado saliendo con más de una persona, pero en ese momento, solo mantenía aquella amistad con derecho con Dean. No era ninguna relación y por lo tanto no se comportaban como novios. En el set estaban como siempre, tenían más confianza, había un poco más de contacto, pero se había cuidado y mucho de que lo suyo con Dean no fuera algo público.
A pesar de todo, a pesar de que si hubiera querido, podría haber besado a Dean delante de ella sin que este sospechara nada, pues creería que estaba buscando quedar aquella noche, no lo había hecho ni pensaba hacerlo. No era así. No buscaba darle celos a Lea, buscaba consolarse en los brazos de alguien, mantenerse tranquila y poco a poco tirar hacia delante.
Y creía que lo estaba haciendo, al menos se esforzaba. Lea ya no dolía con tanta intensidad, y al menos para ella era un gran paso después de meses de sufrimiento.
Estaba en el exterior de los estudios, fumando, cosa que hacía con mucha más frecuencia que antes, cuando Dean llegó.
Se saludaron y empezaron a hablar, quedando para verse un día de aquella semana. A lo lejos, vio como Cory y Lea también llegaban y se dirigían cogidos de la mano hacía donde estaban ellos, justo en la entrada.
Un simple hola a su paso y ya estaba todo dicho. O al menos esa era la esperanza de Dianna. No se había levantado de muy buen humor y esperaba que Lea no se dirigiera a ella con aquel sarcasmo del que hacía gala en ese tiempo, porque no sabía si aquel día sería capaz de controlase…
La mañana transcurrió tranquila, dando paso a la tarde donde solo quedaban los compañeros más veteranos. Tenían que rodar una escena donde por primera vez se vería el encuentro de New Directions al completo. Es decir, primera escena que compartía con Lea aquella temporada.
No estaba nerviosa. No compartía ningún dialogo con ella y ni siquiera tenía que mirarla a la cara. La escena estaba centrada en el grupo, así que no tenía de que preocuparse.
Estaba esperando con el resto de compañeros en la sala común. Se encontraba con Naya y Chord, unos de los pocos que sabían que se veía con Dean. Estaban riéndose mientras miraban en la Tablet de Naya, una publicación donde insinuaban que mantenía una relación con un chico. Aquel chico era un antiguo amigo de San Francisco y era gay, así que bromeaban sobre la poca credibilidad de la prensa sin darse cuenta de que Lea se encontraba cerca de ellos.
Cuando quisieron darse cuenta, fue tarde y por un comentario en voz alta de Lea.
L: Vaya Di, ¿otra conquista? – dijo retándola con la mirada, esperando que entrara a sus provocaciones, pero como siempre, Dianna negó con la cabeza y volvió a dirigir su mirada a la Tablet. Así que aquel día, decidió ir un poco más allá en sus ataques. – Estás que no paras, últimamente te tiras todo lo que se mueve…
Y ahí estaba, la chispa que necesitaba para saltar. Lo había conseguido. Aquel ataque juntado con su mal día y todo lo que llevaba aguantando esos días bastó para que entrara al trapo.
Notaba como la sangre le hervía del enfado, de la impotencia de tener que aguantar insultos, pero aun así, trató de no darle la satisfacción de verla alterada. Así que puso su mejor cara de actriz y cortó a Naya en su intento de defenderla como todos los días, mientras el resto se mantenía en silencio, mirando aquella escena que a ella le parecía tan patética.
N: ¡Creo que hoy ya te has pasado! – le gritó mientras se levantaba para encararla. - ¿De que mierda vas? Te crees que…
D: Naya, para. – la cortó, centrando la atención de toda la sala en ella. – Déjala, no merece la pena que entres en lo que ha dicho.
Miró a Lea, que la miraba con una sonrisa de satisfacción, levantando una ceja, y después miró a Cory, que miraba a su novia apretando la mandíbula. Se imaginaba que no le hacía mucha gracia aquella situación. A ella tampoco y mira…
D: Es verdad… últimamente estoy que no hay quien me pare… - dijo volviendo a fijar su vista en Lea, acercándose a ella lentamente. - ¿Pero sabes porque lo hago? – le preguntó y al ver que no contestaba continuó. – Lo hago porque puedo. – le dijo a unos centímetros de su cara con una sonrisa dibujada, mientras que Lea iba borrando la suya por aquella palabras. – No tengo que darle explicaciones a nadie de lo que hago. A lo mejor es eso lo que te pasa y no paras de molestar… Te gustaría hacer lo que yo hago, pero tú si tienes que dar explicaciones… - dijo mirando de reojo a Cory. – O a lo mejor, es que te gustaría ser una de esas personas que me tiro… - le dijo todavía con una sonrisa de suficiencia, viendo como la cara de Lea era todo un poema. Sabía que no lo estaba haciendo bien, pero una vez que empezó no pudo callarse.
L: Cállate… - le exigió la morena en un susurro.
D: Es una pena que no me intereses y tengas novio. Podríamos haber pasado un buen rato…
L: Te odio… - dijo Lea entre dientes y llena de rabia.
D: ¿Qué tú me odias a mí? – le preguntó con su característica ceja alzada mientras se señalaba.
L: Si, y no te puedes hacer una idea de hasta que punto…
D: Me lo puedo imaginar, porque es el mismo odio que yo siento por ti… - le dijo cabreada y perdiendo los nervios. - Te detesto y cada día me alegro más de haberte dejado.
N: Se acabó. – dijo Naya agarrándola por el brazo, reaccionando al shock en el que se encontraban todos allí. – Es suficiente, Di.
Al notar el contacto de Naya en su brazo, Dianna reaccionó, saliendo de aquel trance de ira en el que había entrado. Miró a su alrededor para ver las caras de todos sus compañeros, que las miraban con la boca abierta y tristes al ver en lo que se había convertido su relación.
Y miró a Lea, viendo en sus ojos como intentaba contener las lágrimas detrás de una frialdad que le congeló el alma.
D: Lo siento… - dijo disculpándose por su comportamiento al mismo tiempo que se deshacía del agarre de Naya y salía de aquella sala.
Se fue a su tráiler, a esconderse del mundo, a resguardarse de todo como siempre hacía. Aquel era su pequeño lugar de calma dentro de aquel set.
Cuando llegó, cerró la puerta y se dejó caer apoyándose en esta y cogiéndose las rodillas, en un intento de sentirse protegida. Quería llorar, pero las lágrimas no le salían. Lo único que tenía era un nudo en la garganta cada vez que recordaba la cara de Lea.
¿Qué había hecho? ¿Cómo se había dejado llevar de aquella manera? Todo aquel tiempo procurando mantener la calma y la estabilidad en el grupo y en dos minutos se había comportado como una loca… Aquella chica estaba muy lejos de ser Dianna Agron. Ella era una chica tranquila, pacífica, que no le gustaban los conflictos y pocas veces se enfadaba hasta gritar.
En cambio, hacía un momento era todo lo contrario en aquella sala. Se sintió atacada y reaccionó de la peor forma con la persona que más quería a pesar de todo…
Y estando allí sentada, miró hacía el sofá que había en un rincón de su tráiler y sus recuerdos volaron a épocas mejores. Concretamente, a la primera vez que la morena le confesó que la quería…
*Flashback*
Acababan de llegar al tráiler de la rubia. Habían conseguido darle esquinazo a sus compañeros para pasar la hora de la comida allí, disfrutando de su relación a escondidas.
Llevaban dos meses de noviazgo y todavía no se lo habían dicho a nadie. No era fácil confesar que estás saliendo con una compañera, que hasta hace bien poco era tu compañera de piso, aunque a decir verdad, más de uno sospechaba que ahí pasaba algo…
Se encontraban en el sofá que había en aquel tráiler besándose, acariciándose, sintiéndose cerca la una a la otra, pero allí nunca llegaban a mayores. Eran conscientes de que aquel era su puesto de trabajo y que cualquiera podría descubrirlas.
L: Podría pasarme así el resto del día… - le dijo descansando su cabeza en el pecho de la rubia, sintiendo los latidos desacompasados de esta.
D: Pues vamos a hacerlo. – le dijo la rubia dejando un beso en su cabeza. – No creo que nadie eche en falta a la protagonista a la hora de rodar una escena… Yo creo que no se darán cuenta no somos importantes. – dijo haciendo reír a la morena.
Se quedaron disfrutando del silencio durante unos minutos. Nada importaba, solo ellas. El sentir como Dianna le acariciaba el pelo mientras mantenía su cabeza apoyada en la de ella, o como la propia Lea, se dedicaba a hacer figuras sin sentido en la mano que la rubia tenía libre.
Y fue en aquel momento tan normal y cotidiano, cuando la morena se dio cuenta. Quería a Dianna.
Cuando dijo que podría estar de esa manera todo el día, no lo decía de broma. Necesitaba estar cerca de la rubia. Necesitaba sus conversaciones con ella, sus besos, sus caricias, el modo en que la llenaba de paz cuando estaban juntas. Necesitaba mirar aquellos ojos verdes que solo con mirarlos le decían tantas cosas.
Y entonces sintió la necesidad de decirlo en voz alta.
L: Te quiero, Di. – le dijo casi en un susurro, pero lo suficientemente alto para que la rubia lo escuchara. Y se dio cuenta de que lo había escuchado cuando sintió el corazón de esta bombear a más velocidad. – Yo… no se si es pronto para que te lo diga, pero es lo que siento justo en este momento… - dijo alzando su cabeza para poder mirarla a los ojos.
D: Es el momento perfecto. – le dijo acariciando su mejilla después de unos segundos de silencio, con un brillo tan intenso en su mirada que por un momento hechizó a la morena. En aquella mirada vio reflejados todos sus sentimientos y no hizo falta que le dijera que la quería, sus ojos habían hablado por ella.
La rubia con una pequeña sonrisa acabó con la poca distancia que había entre sus labios y la besó. Fue un beso tranquilo, distinto a los que se habían dado. Un beso en el que mostraron sin miedo todos los sentimientos que las inundaba en aquel pequeño rincón de un tráiler.
*Fin Flashback*
Amor y odio. Dos sentimientos tan opuestos como unidos, tan diferentes y tan lejanos como lo que sintió cuando le dijo cada una de aquellas cosas.
Cuando la escuchó decirle que la quería, su pecho se llenó de alegría, sintiendo como si quisiera, podría llegar a tocar el cielo con la punta de sus dedos.
En cambio, hacía un rato, cuando escuchó decirle que la odiaba y ella misma se lo decía a la morena, jamás en su vida se había sentido tan hundida como en ese momento…
