Capítulo 10

El siguiente mes pasó en un abrir y cerrar de ojos. Gracias a todo el tiempo que se tomó libre, los proyectos se le habían acumulado y tuvo que viajar mucho dentro del país, le encantaba esa parte de su trabajo pero también tenía sus desventajas y la más grande que ahora podía pensar era que le había dejado muy poco tiempo para convivir con Dominic.

Cuando estaba en la ciudad, Dom le hacía compañía en las tardes, le llevaba su café favorito o la obligaba a ir a cenar (había días que Elena estaba tan ocupada que comía, con suerte, una sola vez en el día) y cuando alguno estaba fuera de la ciudad, se mantenían en contacto por correo y todos los días a las 7:00pm, cuando Dominic llegaba a su casa después de trabajar, hablaban por teléfono horas hasta que ambos se iban a cenar y a dormir.

- Dom, te va a salir en una fortuna tantas llamadas de larga distancia – se quejó un día, mientras conversaban. Elena estaba en su ciudad natal, terminando una propuesta que tenia que presentar el día siguiente, después de la cual regresaría a casa.

- Si no es para gastarlo en las cosas realmente importantes, ¿para que más quiero el dinero, hermosa? Ya te había dicho que no es nada, vale la pena cada centavo invertido – aseguró, conmovido por la preocupación de la mujer con la que disfrutaba conversar y que lo hacía apresurarse para salir de la oficina a tiempo para poder compartir estos momentos con ella.

Elena no le respondió, pero aquella enorme sonrisa que aparecía en su rostro cada que le hacía un comentario como aquellos o simplemente cada que veía en el identificador de llamadas el nombre de él se hizo presente.

- Te extraño tanto – confesó sonrojada – ¡no puedo esperar mas a que sea mañana para poder tener un fin de semana juntos sin trabajo de por medio! –

- Yo también te extraño, y hablando del fin de semana, ya tengo planeado lo que haremos, te va a encantar, ya verás – aseguró sonriendo.

- Ah si? Y que es lo que vamos a hacer? – pregunto emocionada

- Es una sorpresa

- ¡No es justo! Y me lo dices justo ahora que ya me tengo que ir a dormir, si no ya sabes que no me levanto –

- ¿Lo ves? No seas tan curiosa, tienes que dejarte sorprender de vez en cuando –

- Está bien, como tu digas – suspiró resignada - ¿nos vemos mañana entonces? –

- Hasta mañana hermosa, que descanses –

- Tu también, un beso –

Y con una sonrisa, terminaron la llamada.

Al día siguiente, después de una exitosa junta y un viaje sin mayor complicación, feliz como cada vez que llegaba y encontraba a Dom esperándola, casi corrió a su encuentro siendo recibida por un par de cálidos y fuertes brazos que la rodearon con fuerza, este había sido un viaje mas largo de lo habitual (normalmente no se ausentaba de la ciudad mas de 3 días) y la calidez de la bienvenida que le dio reflejaba lo mucho que la había extrañado, tanto como ella que se aferraba con fuerza al cuello del hombre, sin poder ocultar la sonrisa que le iluminaba el rostro en aquel momento.

- Bienvenida a casa – le dijo después de besarla y tomando su maleta, abrazados se dirigieron al estacionamiento.

- ¿Estas muy cansada? – le preguntó cuando ya salían del aeropuerto

- No, dormí un poco en el vuelo –

- Excelente, entonces te voy a llevar a comer – conociéndola, estaba seguro que con suerte únicamente habría desayunado y ya pasaban de las 4 de la tarde.

- ¿No has comido? – en ella era algo normal pero él no solía saltarse ningún alimento y ya era algo tarde

- No, te estaba esperando para ir juntos y poder pasar un rato a solas antes de que tu círculo social te secuestre, sobre todo porque ya les advertí que este fin de semana no cuenten contigo, que estarás ocupada– sonrió triunfal al comunicarle esto ultimo, colocando una mano sobre la rodilla de la chica mientras conducía rumbo a uno de los restaurantes favoritos de Elena.

- ¡Mi circulo social es el mismo que el tuyo Dominic! – rio.

- ¡Pues pareciera que no! – Sonrió también, sin apartar la vista del frente - ya me reclamaron que te tengo muy acaparada y quieren que te preste por lo menos un rato, que para que no te olvides de ellos–

- ¿Prestarme? Ni que fuera tuya – dijo sin pensar.

Dominic, quien se estaba terminando de estacionar en el restaurante de comida italiana, apagó el vehículo antes de responderle.

- ¿A que te refieres con eso? – pregunto terriblemente serio, era claro que no le había parecido su comentario pero Elena no comprendía el por qué.

- Bueno… ehm… para mi eso es como para las parejas formales y… nosotros no llevamos una relación así o al menos nunca hemos hablado del tema. - hizo una pausa repentinamente avergonzada - Dominic… no sé que somos, estoy chapada a la antigua en ese aspecto si quieres verlo así pero yo necesito tener las cosas claras con sus puntos y comas – finalizó mirando hacia otro lado.

Comprendiendo, Dominic le tomó la barbilla para obligarla a mirarlo

- Tienes razón y me siento terrible ahora que lo pones así, te ofrezco mi más sincera disculpa. Elena Radagan, ¿me harías el honor de ser mi novia? – pregunto tan serio como antes pero con las facciones mucho mas relajadas.

Elena, halagada y feliz se libero del cinturón de seguridad y le lanzó los brazos al cuello – Claro que si – respondió sin dudar, besándolo.

- Aunque te recuerdo – continuó Dominic entre besos – que novios o no, tú ya eras mía desde el día de la fiesta de compromiso de Eric, así que desde entonces tengo el derecho de decidir prestarte o no – terminó con una media sonrisa.

Elena se sonrojó e hizo ademán de alejarlo pero él se lo impidió pegándola mucho más a su cuerpo que antes y pegando sus labios al oído de ella le susurro - Y te demostraría cuan mía eres pero estamos en un lugar público… - sin terminar la frase, comenzó a besarle el lóbulo de una manera por demás sensual, dándole mas peso a sus palabras.

Elena, aun más sonrojada y completamente cohibida bajó de la camioneta rápidamente y Dominic soltó una carcajada. Al alcanzarla, tomó su mano y le besó en la sien, sin comentar nada más del tema.

- Elena – la llamó mientras caminaban de la mano por el estacionamiento

- ¿Si? -

- Si era tan importante para ti aclarar nuestra situación, ¿porque no me habías dicho nada? –

- La verdad es que lo quise hacer un par de veces pero no estaba segura de si ibas a creer que me estaba yendo muy rápido o no –

- La fiesta de Mía – le recordó al oído pues la hostess ya los dirigía a su mesa, haciendo alusión a lo que le dijo la primera noche que estuvieron juntos y Elena nuevamente se sonrojó, lo que provocó una otra carcajada de Dom.

- Como te decía – continuó después de que el mesero hubiera tomado su pedido – Tu circulo social tiene planeado secuestrarte en cuanto lleguemos, quieren ir al bar de Eric -

- Y... ¿será que puedo llevar a mi novio? – pregunto bromista

- Eso espero, porque no creo que él te deje ir sola – respondió intentando sonar amenazador pero una nueva sonrisa lo traicionó.

La comida transcurrió tranquila y poco más de dos horas después, se encontraban ya estacionándose en la casa de Elena donde se despidieron para darle tiempo a la chica de descansar y darse un baño antes de salir de fiesta.

Mas tarde, lista para salir, Elena casi corrió a la puerta esperando encontrar a su novio pero quienes la esperaban en la puerta eran Leo y Mía quienes le explicaron que mandarían a Vince, Bryan y Dom en la camioneta de este último y así ellos tres viajarían juntos.

*Tan pronto y ya me separan

de ti? Esos amigos tuyos

no tienen misericordia*

Elena rio al ver el mensaje que recibió de su novio en cuanto subió al auto pero no le contestó, ya lo haría en persona.

En el trayecto, Elena les confesó que Dom y ella habían formalizado su relación esa tarde y sus amigos recibieron con gran alegría la noticia, León un poco menos que Mía pero solo porque aunque Dom fuera su amigo no podía evitar sentir los celos propios de un hermano mayor como sentía que era de Elena.

En el bar, se les unieron Eric y Vanessa quien alegre felicitó a su amiga después de que Mía le diera la noticia. En el bar, Elena tuvo oportunidad de pasar tiempo de calidad con todos sus amigos, incluyendo a Vince que casi no lo había visto últimamente ya que viajaba tanto o más que ella hasta que Dominic reclamó la presencia de su mujer a su lado y ya no le dejo ir el resto de la noche.

A la mañana siguiente, muy temprano para el gusto de Elena, Dominic la despertó entre besos y anunció por fin que pasarían el fin de semana en la casa de campo que la familia tenía a las afueras de la ciudad, por lo que debía preparar su maleta ya que partirían en una hora. Después de esto, se retiró a su propia casa a alistarse.

A la hora acordada, partieron a la famosa cabaña y no regresaron hasta pasado del medio día del domingo para poder llegar a la comida familiar después de la cual León se llevó a su amiga por un café, tenían demasiado a tiempo sin poder conversar a solas y mucho de que platicar y ponerse al corriente.

- Te ves tan feliz Eli, no sabes el gusto que me da que las cosas estén saliendo tan bien entre ustedes, ya te merecías encontrar a alguien como mi amigo - comentó León mientras disfrutaban de la puesta de sol en la terraza del café.

- Y lo estoy Leo, nunca pensé hallarme tan bien con alguien como lo hago con Dom, ha sido muy sorpresivo todo esto, sobre todo en los últimos días –

- ¿Ves? Y tú que tenías tanto miedo, ¿recuerdas de lo que hablábamos la última noche que estuvimos en Cancún? imagínate de todo lo que te estarías perdiendo si no te hubieras dado la oportunidad –

- Como siempre tienes razón, aunque la verdad es que todavía tengo miedo Leo, han pasado las cosas tan rápido y soy tan feliz que me da miedo que de un momento a otro se vaya a terminar todo –

- No deberías de preocuparte con nada, deja de sobre-analizar las cosas, mejor dedícate a disfrutar el momento y que las cosas fluyan por si mismas sin pensar en si van muy rápido o en qué podrá pasar después –

- Eres tan sabio y tan inteligente… - le dijo soñadora - Por eso te adoro –

- Lo se, les pasa a todas – dijo bromista

- Hey hablando de todas, ¿estas viendo a alguien en este momento? –

- De hecho si, su nombre es Kim, es una chica muy agradable, tenemos rato viéndonos y todo va muy bien, quien quite y uno de estos días hasta te toca conocerla –

- ¿En serio? ¡Wow! debe gustarte mucho entonces Leo ¡que gusto! – fue el turno de Elena de alegrarse por la felicidad de su amigo.

- Si, espero que te agrade y tenga tu visto bueno – rio.

Tanto él como Elena tenían la mala costumbre de aprobar y recibir aprobación sobre las parejas del otro. La primera que empezó a hacerlo fue Elena y eso le llego a causar algunos conflictos con León, pero una vez que ella empezó a salir con alguien en serio, León se vio a si mismo haciendo lo que ella y hasta entonces comprendió la posición de su amiga. Lo único que querían era lo mejor para el otro, pero también por esta situación, Elena solamente conocía las parejas de Leo que según el hombre valían la pena.

Saliendo del café, una fuerte lluvia los sorprendió mientras caminaban al auto y terminaron empapados, la peor parte fue que para desgracia de ambos, la empapada terminó en una fuerte gripe al día siguiente. Resignados, ambos se recluyeron toda la semana en el cuarto de Leo, donde Mía y Dominic les sirvieron de enfermeros.

- Veo que alguien ya se siente mejor – comentó Dominic la mañana del sábado cuando al bajar por un té para su enfermita, la encontró de un lado a otro de la cocina preparando el desayuno.

- Mucho, mucho mejor! - Anunció feliz – con suerte y mañana me pueda dar el gusto por fin de besar a mi novio – le dijo con una sonrisa. Desde que se enfermara, Elena no le había permitido acercarse demasiado por temor a contagiarlo, a pesar de las protestas de este y todos sus argumentos en contra.

- Y porque no lo intentamos desde hoy – propuso, acercándose lentamente a ella, abrazándola antes de que pudiera escapar – yo te veo perfecta – le dijo bajando el rostro al de ella, con toda la intención de besarla.

- ¡La comida! – se sobresaltó Elena recordando súbitamente que había dejado la estufa encendida, se escapó de los brazos de Dom y corrió a revisar el desayuno.

Sin dejarse derrotar, sobretodo después de que la chica por fin le había permitido acercarse, Dom la abrazo por la espalda depositándole suaves besos en la sien, la mejilla y siguiendo el camino hasta la base del cuello de su mujer quien agradada por la caricia inclinó la cabeza para darle mejor acceso mientras hacia su mejor esfuerzo para concentrarse en lo que estaba haciendo. Fallando completamente, apagó la estufa y cerró los ojos, dejándose llevar por las suaves caricias que ofrecían los besos de su novio y que había extrañado tanto. Tras un suspiro, se giró para quedar frente a él y después de tantos días, finalmente lo besó.

Con la chica en brazos, Dominic dio unos pasos hacia atrás y se recargo en la barra del desayunador, atrayéndola en el movimiento aun más hacia él, pegándola a su cuerpo, sintiéndolo cobrar vida en sus brazos, acariciando los costados del fino talle de ella.

- ¡Consíganse un cuarto! – reclamó Bryan ingresando a la cocina

Sorprendida, Elena se trato de separar de Dominic pero este se lo impidió.

- Es mi casa, puedo hacer lo que me plazca – replicó molesto por la interrupción mientras Elena ocultaba su rostro apenado en el pecho de él, quien le besó los cabellos y recargo suavemente la barbilla en la cabeza de su adorada novia, disfrutando de su cercanía y viendo con ojos de muerte a su cuñado que solamente se rio de él, ignorando la silenciosa amenaza.

- ¡Que rico huele aquí! – fue el comentario de Mía al ingresar a la cocina detrás de Bryan

- Elena nos ha preparado el desayuno – le informó Dom, aun sin separarse de ella quien mas relajada le sonreía a su amiga.

- supongo que ya te sientes bien entonces ¡Que bueno amiga! – Contagiada por la alegría que emanaban su hermano y su cuñada, abrazó a su propia pareja de la cintura por la espalda, quien le acariciaba los brazos agradado por el gesto.

- Si, no sabes que bien se siente estar sana - respondió librándose por fin del abrazo de Dom – ¿porque no se van todos a sentar?, yo les serviré. Es mi turno atenderlos a ustedes –

Bryan y Mía hicieron lo que les ordenó ella pero Dominic insistió en ayudarla a servir y una vez servido todo, desayunaron los cuatro juntos.

- Esto es casi como una cita doble, deberíamos hacerlo un día de estos, por cierto – Comento Mía cuando después de desayunar los cuatro se dirigieron a la terraza a disfrutar de una taza de café para completar la perfecta mañana

- Tendría que ser triple, Vanessa no nos perdonaría si no la invitamos – agrego Elena

- Tienes razón, ¿que les parece hoy en la noche? –

- Elena todavía no esta completamente recuperada, tendrá que ser después – intervino Dom, si bien la ida de una cita triple le parecía demasiado para él, la idea de que Eric y Bryan lo acompañarían en su pena hacía la idea menos desagradable.

- ¡Ya me siento bien! – replicó pero un estornudo la delato y Dominic la miro con cara de "Te lo dije"

- Esta bien, ¿Qué tal el martes? –

- Creo que tendrá que ser hasta el próximo fin de semana, amor – intervino Bryan – Dom y yo tenemos mucho trabajo ahorita con las nuevas adquisiciones y asumo que Elena también tendrá mucho que ponerse al corriente

- Cierto –

- El próximo fin será, ¡ni hablar! Eso es lo malo de ser la única desocupada del grupo – dijo despreocupada

Mía se había dedicado varios años al modelaje hasta que se comprometió con Bryan. Esa carrera era muy demandante y le impedía pasar mucho tiempo con él y ya que solo trabajaba por hobbie porque el dinero nunca le había faltado, no le costó trabajo tomar la decisión de abandonarlo. De vez en cuando hacía pasarelas cuando se lo solicitaban, siempre y cuando fueran en la ciudad.

Después del café, siendo sábado y sin oficina que atender, Dominic aprovechó que la chica ya le permitía acercarse para "secuestrarla" en su habitación donde pasaron el día descansando, viendo películas, conversando y sin poco esfuerzo Dominic la había convencido de quedarse a dormir.

- Antes de que se me olvide – comenzó Dom después de apagar la luz de la mesita de noche - Tienes alguna cita el próximo miércoles? –

- Tendría que revisar mi agenda, porque? –

- Estamos negociando el contrato con el proveedor de uno de nuestros principales insumos y nos ha invitado a ti y a mí a cenar junto con su familia –

- A mi porque? – pregunto extrañada

- Bueno, me invitó a mi y "a la hermosa joven de la foto" –rio y Elena lo miró sin comprender – Tengo en mi oficina una foto que nos tomaron el día de la fiesta del compromiso de Erick y Vanessa – confesó un poco apenado y Elena seguía sin comprender, no sabía que les hubieran tomado ninguna foto juntos.

- Erick me la regaló, estamos bailando en ella así que nunca nos dimos cuenta de que la tomaron – concluyó sonriendo

- oh! Bueno pues siendo así, la hermosa joven de la foto estará encantada de acompañarte – anunció con una enorme sonrisa antes de acurrucarse en su pecho, abrazándolo y cerrando los ojos lista para dormir

– ¿Y la agenda? – Dominic rio, mientras acariciaba el antebrazo de ella que le rodeaba.

- ¡bah! no creo que tenga algo que no pueda reprogramar, ¿es una cena muy formal? – continuo sin abrir los ojos

- Ese vestido amarillo que muero por volverte a ver puesto quedará perfecto – le besó la frente y cerró los ojos también.

El domingo la pasaron relajándose en la terraza en compañía de sus amigos durante la comida familiar después de la cual, a pesar de todas las protestas de Dom, Elena por fin regresó a su casa.

Notas de la autora:

Hola de nuevo! Lamento muchísimo la tardanza pero últimamente había estado muy ocupada con el trabajo y no me dio tiempo de escribir, espero que les esté gustando como va progresando la relación entre Dominic y Elena tanto como a mi y también espero que me dejen algun review please! Siempre es agradable y bien recibido saber que piensan del desarrollo de la historia e incluso se reciben propuestas de lo que les gustaría que sucediera!

Espero leernos pronto