Hola! Ya estoy aquí con otro capítulo. Pues he decidido continuar a ver qué tal va...Disfrutad.
Al día siguiente, por ser fin de semana, se quedó tranquilamente en casa, haciendo deberes y tareas para evitar pensar en todo el asunto de Alison, Noel y sobre todo en –A.
Estaba con la biología cuando un fuerte ruido la asustó. Saltó de la silla y miró hacia donde lo había escuchado. En seguida vio a Noel tirado en el suelo. Se cruzó de brazos y lo observó. El chico la miró y sonrió avergonzado.
- Lo siento, no pretendía asustarte –se puso en pie –Me he tropezado con tus zapatillas.
Ella lo miró esperando una explicación mientras él iba a colocar las zapatillas en su sitio, dándole la espalda. ¿Cómo había sido tan ágil para colarse por la ventana y tan torpe como tropezarse con unas zapatillas? Era adorablemente torpe.
- Noel.
- ¿Sí? –el chico se dio la vuelta rápidamente.
- ¿Qué haces aquí? –preguntó ella todo lo fría que pudo.
- No me coges el teléfono. Es normal que me preocupe.
- Estoy bien.
- ¿T-te pasa algo conmigo? –tartamudeó Noel acercándose a ella con cautela –¿He hecho algo mal?
- No. Solo quiero estar sola y tranquila.
- Emily…
El chico no pudo continuar por el nudo que se le formó en la garganta y agachó la cabeza como un perrito asustado. Emily relajó un poco el gesto al verlo así. Le dio hasta pena…
- ¿Por qué me odias tanto? –sus intensos ojos azules se clavaron en los de ella –Yo te quiero y tú solo…me odias. ¿Por qué?
- Yo…yo no te odio, Noel –la morena tragó saliva –¿Por qué dices eso?
- Eres tan fría y distante a veces…Es por mí. No te caigo bien.
- Mira –Emily respiró hondo para no gritarle –¿Crees que si no me cayeses bien, me hubiese acostado contigo? Eres más idiota de lo que yo pensaba.
- Tienes razón, soy un completo idiota por enamorarme de ti. Siempre supe que no tenía posibilidades. ¿Pero sabes qué? Al menos he conseguido acostarme contigo y ahora sé que no era para tanto.
Emily se quedó estupefacta cuando oyó que él estaba enamora, tanto que ni siquiera pudo procesar lo último. Para cuando se dio cuenta, el ya estaba saliendo por la ventana. Le dieron ganas de empujarlo y que se rompiese algo al caer pero se contuvo. Sin embargo, no pudo hacerlo del todo y se asomó a la ventana:
- ¡Qué te jodan, Noel Kahn! –le hizo un gesto con el dedo y cerró la ventana de un golpe.
Lo que Emily no sabía era que Noel ya estaba jodido. El chico se montó en su coche y se llevó las manos a la cara momentáneamente. Después, golpeó el volante con todas sus fuerzas varias veces y dejó caer la cabeza sobre él, llorando. No pretendía haberle dicho eso. De todas las chicas con las que había estado, Emily había sido la más especial para el chico, pero estaba rabiando porque ella no le daba lo que él quería. No le demostraba que ella sentía lo mismo. Era Noel Kahn, no podía enamorarse sin ser correspondido…Hasta que llegó Emily.
Se secó las lágrimas y volvió a salir del coche, completamente furioso por lo que había hecho. Pero, en vez de tragarse su orgullo e ir a pedirle perdón, cruzó la calle y llamó a la puerta de Alison.
"Bien hecho, Emily. La única persona que te quería de verdad, ahora te odia. –A", leyó la morena en su móvil.
- Sí, me quiere muchísimo… -ironizó ella –Capullo.
Con toda la rabia que tenía acumulada, llamó a Spencer. Era la que más cerca estaba de las chicas. Le preguntó qué hacía y, cuando ella le dijo que estaba estudiando, le faltó tiempo para ir a su casa y aporrear la puerta.
- Vaya, sabía que eras rápida en el agua ¿pero has atravesado la calle volando o qué? –bromeó Spencer apartándose de la puerta –¿Qué te pasa?
- Noel es idiota –se le escapó.
- ¿Noel? ¿Noel Kahn? –la castaña frunció el ceño sospechando.
- Sí, se ha colado por mi ventana.
De tanto enfado como tenía, se le había olvidado pasar el filtro por sus pensamientos y decía todo lo que le venía a la cabeza sin darse cuenta de la cara de Spencer. Se dejó caer en el sofá y se cruzo de brazos y piernas, poniendo cara de cabreo. La castaña se sentó a su lado, mirándola cual detective a punto de hacer un interrogatorio.
- ¿Cómo que se ha colado? ¿Para qué? ¿Qué te ha dicho?
- No sé, porque ha querido. No me ha dicho mucho, la verdad.
Emily intentó mantener la cara de enfado para que su amiga no se diese cuenta de que le estaba mintiendo descaradamente.
- Se ha colado y me ha dicho que…Alison mentía, que no estaba espiándome el otro día –improvisó la morena –Es idiota.
- Pues sí, sí que lo es. Podría habértelo dicho en cualquier otro momento. ¿Por qué colarse por tu ventana?
- Yo que sé. A lo mejor no quería que me hiciese una mala idea de él.
- ¿Peor de la que ya tenemos?
La morena se encogió de hombros. Había ido para hablar del tema con Spencer, para mostrarle su enfado, pero no podía contarle todo lo que había pasado. Eso la frustró mucho más y desapareció de la casa de su amiga en cuanto ella se levantó para ir a buscar un vaso de agua.
Volvió a su casa y, como de costumbre, cerró todas las puertas de un portazo. Por suerte para ella, no había nadie. Se echó sobre la cama con rabia y cruzó los brazos por detrás de su cabeza. Se quedó un buen rato mirando hacia el techo. Estuvo sin hacer nada hasta que oyó unos gritos bien definidos. Los reconoció en seguida porque se trataba de Alison. No conseguía distinguir si estaba discutiendo con alguien o si estaba haciendo otra cosa… Pero tenía bastante claro que se trataba de ella. Se asomó a la ventana con la esperanza de ver algo, pero la casa de la rubia estaba al otro lado de la calle. Pensó en volver a casa de Spencer con alguna excusa y colarse en su habitación para ver qué diablos estaba haciendo Alison. Sin embargo, sabía que la castaña era demasiado lista y sospecharía que la visita tenía otros fines. Después vendría un interrogatorio en tercer grado y no quería tener que contárselo todo.
Esperó tumbada en la cama hasta que los gritos cesaron y volvió a asomarse. Pocos minutos después, Noel salió de la casa de Alison y se montó en su coche. A Emily le hirvió la sangre cuando lo vio. No sabía muy bien si era porque estaba enfadada con lo que le había dicho o porque salía de la casa de la rubia. En cualquier caso, se indignó muchísimo.
¿Qué os está pareciendo? Dejad vuestra opinión si queréis porque me ayuda a seguir escribiendo. Hasta la próxima.
