10º

Criminal

-Estoy aquí, sólo tal como lo querías, ¿No vas a mostrarte? –Tragó saliva, un escalofrío le recorrió la espalda- ¿Qué, eres cobarde?... Sal, no tienes nada que temerme, no muerdo aún.

-Tus amenazas no llegan ni a los talones, me alegro que hayas venido a mi pequeño círculo ya que te esperaba... –Escuchó unas campanillas, para cuando sintió que venía desde atrás. Miró una vieja gabardina amarilla sobre un sombrero estilo ejecutivo (parecido a Omi), una sombra usarla mientras sostenía un pequeño cigarrillo. Lo botó. Lo pisoteó. Se acercó, la luz del patio trasero llegó a percibir su figura ante Raimundo. Puso los ojos desorbitados.

-No... No puede ser posible... ¡Tú! ¡TÚ NO!... Es imposible, eres... Cómo fuiste... ¡¿Por qué Jermaine? –Exclamó Raimundo impactado, cejando del asombro. Jermaine se despojó de su sombrero. Descubriendo totalmente su rostro. Mostrando una gran sonrisa.

-¿Sorprendido, eh? No he venido aquí para contarte toda mi vida, estamos aquí porque a los dos nos une una verdad y esa es atrapar a Young –El sombrero de Jermaine cayó al suelo.

-¿Por qué estás haciendo esto? ¿Cómo sabes de mí identidad? ¿Qué tienes contra Young?

-Vamos a estar claros en esto, porque ese maldito destrozó mi vida –Especificó- Hace años fui manipulado por él y me reclutó en su grupo de terroristas, por más que mis padres y mis amigos trataron de alejarme de él, cada vez alejaba a los que no debía... Desperdicié toda mi vida al aliarme con él porque es como mancharlo de sangre, participé como un miembro activo y causante de varias masacres, cometí varios crimines porque creí que todo eso era bueno para mí, pero pagué el precio con la muerte de mis familiares y amigos... Era muy tarde para cambiarlo todo, estar en el lado de Heylin es como una droga y cuando te separas es cuando te das cuenta de todo el mal que te ha hecho –Sus ojos se aguaron por un minuto- Me atraparon y gasté años de mi vida en una cárcel para cuando salí, Young y los otros ya estaban sueltos despilfarrando su dinero... Me dio tanta rabia, me dieron la espalda, tantos años de servicio usándome para su mezquino beneficio, yo también prometí venganza... Me afilié al FBI con las intenciones de convertirme en algún día miembro de la SPX, como ves lo logré, pero esa no es toda la historia... En mis años de condena me hice amigo de Spicer, -Raimundo frunció el ceño- Spicer cayó en una especie de trastorno luego de la matanza del 6 de mayo de 1987 y se entregó voluntariamente, fue mi compañero de celda y aunque en un principio nos las llevamos mal... Descubrí que teníamos mucho en común: El odio hacia Young, por años estuvimos juntos planificando nuestra venganza, compartiendo muchos de nuestros secretos y junto creamos el "diario de Jack"... Mi condena era menor y ya llevaba años de prisión, así que pude salir primero... Ese diario contiene claves para desenmarañar un misterio, preferimos ponerlo un poco "tétrico" para que solo una mente maestra pudiera leerla, y el testamento también era falso, tuve que ayudar de más a la SPX para que pudiera descifrar los códigos, pero no de más porque nos expondría a nosotros... Yo sé lo de ti pues que Jack me contó todo y para un agente del FBI todo es fácil, Jack y yo jamás perdimos el contacto.

-¿Pero Jack está vivo o muerto? ¿Cómo es que estuvo en dos lugares a la vez?

-Creo que fui bastante claro cuando dije que Jack se entregó, para encubrir lo hecho, activó un robot idéntico a él para que usurpara su lugar ya dije que alteramos partes del diario, el verdadero Jack está en la prisión Yin & Yang y lo que viste destruir era el Robo-Jack... Él decidió programar su muerte tarde o temprano, ese robot fue creado para que Jack pudiera estar con los terroristas y al mismo tiempo para sus conferencias con la Compañía Spicer y la última vez que nos vimos, nos distanciamos, porque Jack... "Se ha estado ablandando", y más de un Jack ha estado en una zona, no contábamos con otro Jack y por eso fuimos casi descubiertos así que tuvimos que centrar su atención en otra cosa y sacamos el diario.

-Entonces lo que vi fue un robot, Jack está vivo en una prisión, tú eras un ex Heylin que se hizo amigo de Jack en la prisión y ustedes usaron ese diario para planificar una venganza en contra de Young luego de que borraras toda la evidencia –Dijo Raimundo- Según lo que me dijiste en la otra vez, Young cometió el delito más inhumano que hiciste en el mundo que lo metería en la prisión, ¿Cuál es?

-Es curioso que lo menciones, buscando justicia para condenar a Young por tantas oleadas de crimines por las que nunca fue juzgado, por su modo de actuar y sus palabras supe que era el autor intelectual del crimen en contra del asesinato de mi familia y amigos... Lo seguí por algún tiempo y descubrí que una desgraciada mujer acababa de dar a luz a un hijo suyo, vi colocar al recién nacido en una caja y buscar un sitio donde poder enterrarlo vivo –Contó- Cuando se distrajo, coloqué una piedra en lugar del bebé y dejé el crío al cuidado de un viejo maestro zen, nunca más volví a tener contacto con él como su salvador, pero lo he visto... Todo un hombre respetable de la ley.

-¿Un hijo ilegítimo? ¿Y él te ayudará a desenmascararlo más con las pruebas del diario?

-Así es.

-¿Y quién es? –Jermaine tanteó la sien- ¿Ya lo conozco? –Raimundo ladeó la cabeza, justo cuando unas sirenas lentamente se acercaban, pronto la cara del individuo se dibujó en su momento, todo el tiempo se trataba de él- ¡No puede ser! ¡¿Él? –Exclamó. En ese instante, la policía invadió el lugar. Clay se bajó de su auto. Omi venía detrás de él. Keiko también se encontraba con ellos, empero no había rastros de Kimiko por ninguna parte. Jermaine se puso nuevamente su sombrero. "Lo siento, amigo, pero ahora que sabes mí identidad no me convienes que me delate, ya tengo suficientes problemas con la ley". Raimundo se volteó hacia Jermaine. "Me engañaste". Unos policías se arrojaron contra Raimundo, tumbándolo contra el suelo para que no pudiera escapar, colocándole unas esposas tras la espalda. En el instante que venían juntos Omi y Clay, viéndolo con una expresión de frialdad.

-Raimundo Pedrosa –Explicó Clay- Queda arrestado por invasión a propiedad ajena, hurto, disturbio público y por el asesinato de Hannibal Roy Bean, mejor dicho, por ser el Cazador.

-¿El cazador? ¡¿De qué está hablando? ¡¿Me está tomando como enemigo público? ¡Si lo único que he hecho es ayudarlos! ¡Idiota, está cometiendo un error, yo no soy el Cazador! –Gritó Raimundo. Trataron de pararlo, solo inclinó la cabeza contra el piso mientras miraba a Clay que le ordenó a sus hombres llevarlo a la prisión Yin & Yang. Omi se dio la vuelta.

-Encontramos rastros de tu sangre en la escena donde murió Hannibal, huellas dactilares y encontramos tu máscara de "Cazador" así como rastros de pelo... Eres tú.

-¡Omi, esto no es justo, Young está libre! –Rugió desgarradoramente Raimundo- ¡¿Quieres que tu padre siga cometiendo injusticias? –Omi puso los ojos fuera de sus órbitas- ¡Como me oyes, eres el hijo de Chase Young! ¡¿Me oyes? –Se voltearon hacia él- ¡No podía dejar que esos perros se salieran con la suya, por su culpa perdí a mi padre y mi madre murió por el dolor de cansarse en esperarlo! ¡No tiene caso que me dejes libres porque si lo mate una vez, lo volvería hacer cientos de veces, ellos destruyeron mi felicidad y mi vida y yo lo haré con la suya! –Sus ojos se aguaron de las lágrimas de la rabia mientras lo arrastraban hacia el coche policial e introducía su cabeza dentro del auto- ¡No tienes ni idea del odio que he llevado adentro desde hace años!

-Eso no es verdad, soy huérfano, de ninguna otra razón hubiera sido entregado al maestro.

-Si usted pudo matar a Hannibal y hacer todo lo que hizo mientras llevaba esa máscara, que le daba esa sensación de poder, solo hay una razón: Usted es el doble de peligroso criminal que Young, Spicer y Roy Bean juntos, llévenselo, será llevado a prisión sin un juicio –Dijo Clay. Raimundo quedó con la mirada extraviada mientras cerraban su puerta. Y se alejaba dentro del auto de sirena. Un trueno relampagueó estremeciendo el lugar. Omi no quería quedarse. Clay le preguntó si le había creído a Raimundo. Omi frunció los labios, la verdad es que nunca se había puesto a pensar quién era su padre biológico, tenía que irse... Pues en ese día encontró varios sentimientos que lo llevaron a un trance y lo que es peor, perder un amigo. Clay suspiró, se montó sobre el último auto y fue al departamento policial.

Tal como la evidencia marcaba, Raimundo fue acusado de ser el cazador y sin derecho a un juicio, aún más cuando se supo que era el responsable de la muerte de Hannibal, tuvo suerte que no lo sometiera a pena de muerte. Por los crimines cometidos anteriormente dichos por Clay Bailey, tendría alrededor de 10 años de prisión. Lo vistieron de naranja al darle un baño incómodo, despojado de sus ropas y su dignidad, lo rociaron con unas mangueras y lo registraron. Primero lo metieron en una celda donde iban presos que cometían crimines regulares. Por mucho que Raimundo pidiera una audiencia con Clay (a través de él estaría Omi). Se le negó, pidió una llamada. Tenían que decirle a su padre en que líos se ha metido. Pero se negó su petición. Raimundo no logró contener su rabia, empujó al guardia dentro de la celda. De no haber acudido a otros guardias en su auxilio, lo hubiera herido mortalmente.


Por otro lado, al día siguiente, una llamada recibió de su celular. Kimiko llevó sus cobijas hasta su pecho mientras perezosamente tomaba el teléfono y tecleaba rápidamente.

-Kimiko habla –La chica frunció el ceño- ¡¿Qué? –Ladeó la cabeza, Raimundo no estaba a su lado- ¡Pero no puede ser posible, no es justo! ¿De quién fue la brillante idea? ¡Rai! ¡Voy saliendo para allá! –Kimiko sintió que su corazón se detenía medida que escuchaba a Dojo. Algo cercano a un infarto, sintió un enorme hueco en su pecho que nada podía llenarlo. Se levantó y se vistió lista para trabajar. Bajó y vio a Dojo montado en su coche para llevarla inmediatamente con la SPX. Apenas se abrieron las puertas. Estaban un montón de agentes reunidos. Entre ellos se hallaban Jermaine, Keiko y Clay, pero sin rastro de Omi. Kimiko salió corriendo hacia donde estaba Clay, dándole un fuerte golpe en el hombro, furiosa.

-¡¿Por qué hiciste eso?

-Agradece que no haya molido cada hueso de tu cuerpo, ¿Cómo pudiste hacerle eso a Rai? ¡¿Acaso no tienes conciencia que sin él no hubiéramos logrado muchas cosas, que no hay otro miembro tan colaborado como él, que Omi y tú le deben más de lo que piensa con toda esta organización? –Rugió Kimiko- ¡¿Qué clase de persona es aquella que por un minuto lo llama amigo para luego apuñalarlo? ¡Para eso era mejor no llamarlo! –Chilló- ¡¿Dónde está Omi? ¡Tengo que hablar urgentemente con él! ¡Tengo que detener esta injusticia!

-Omi está donde su padre, desde anoche, no lo hemos vuelto a ver... Kimiko, sé que es duro para ti, pero tienes que aceptar que tu amigo es un criminal, las pruebas lo confirman –Dijo Keiko seriamente, acercándose, en Kimiko se dibujó una expresión de pavura y negación- Él mató a Hannibal ya que su sangre y su pelo estaban en el templo, además que no estaba con nosotros y tú por más que lo buscaste, no lo encontraste –Murmuró, tomándola por los hombros- Con la máscara que encontré en tu casa, es suya, las pruebas lo confirman todo… También se infiltró en la Compañía HEX y en el hospital, lo hizo por ti ya que no soportaba verte sufrir, Raimundo te quiso en verdad... Pero es un criminal, lo que es peor, un asesino y como todo asesino, nuestro deber es encarcelarlo porque una persona así, es peligroso ya que la seguridad de nuestra ciudad es nuestra prioridad... –Sobó sus hombros- Lo siento.

-¡No, tú también Keiko! –Se soltó llorosa- Raimundo no sería capaz de una cosa atroz así, él es el hombre más dulce y noble que he conocido en toda mi vida –Sollozó- No creo que sea el cazador de la ciudad, tiene que haber alguien que lo está inculpando.

-Nadie lo está inculpando, él mismo lo admitió cuando lo apresamos y hasta afirmó que no tendría sentido dejarlo ir porque seguiría matando para hacer justicia... Él es el hijo de uno de los veintiún soldados que murieron en el 6 de mayo de 1987, fue entrenado para matar a los responsables (en aquel entonces los líderes de la SPX: Young, Roy Bean y Spicer, él es la razón de que todo esto ocurriera como la muerte de los dos últimos) de que perdiera a sus padres a temprana edad y todo lo que pudo haber tenido, de no ser por Jermaine que estaba ahí para detenerlo... Lamento decirte esto, pero él te estaba usando, Kim –Concluyó Clay.

-Ah sí... –Susurró Jermaine, se aclaró la garganta- Últimamente se encontraba delirando y gritando tu nombre como pedir hablar con Omi y el Sr. Clay Bailey, se le negó su petición y atacó a un guardia, -Kimiko llevó las manos a la boca, horrorizada- Empero como usted ordenó, será transferido exitosamente a la prisión Yin & Yang.

-¡Qué horror! ¡Ahí solo van los prisioneros más peligrosos de CosmosXiaolin! ¡Esto es una injusticia! ¡No permitiré que lo hagan, lo siento, pero si así van actuar ya no quiero ser más una agente especial de la SPX! –Rugió Kimiko, despojándose de su chaqueta. Clay agarró su muñeca, deteniéndola. Kimiko lo volcó en defensa propia.

-¡Kimiko, no puedes hacer esto, estarías traicionando a todos nosotros! ¡Tienes novio y un padre que te necesita! ¡¿Serías capaz de darnos la espalda para perdonar a un asesino?

-¡No es un asesino, muérdete la lengua puesto que no permito que hablen de él así! ¡Es un hombre que ha sufrido mucho y ustedes no lo comprenden! Yo lo defenderé aunque todos en CosmosXiaolin se pongan en mi contra porque así debe ser, ¡PORQUE YO LO AMO!

Kimiko salió corriendo mientras lloraba de la rabia. Jermaine extendió la mano, ayudando a Clay subir. Keiko se le quedó viendo, suspiró profundamente. "Ay Kim". Clay miró hacia la salida. Jermaine le preguntó si la seguían. Clay desistió con la cabeza. No hay furia más fuerte que el de una mujer enamorada. Pobre Kimiko. Pobre del destino de todos. Keiko le preguntó a Jermaine qué hacía allí en la noche que detuvieron a Raimundo. Él invirtió esa pregunta y la cambió por otra charla. No estaba segura, pero Jermaine estaba muy raro.

Kimiko se subió a un taxi, viendo en las noticias de las torres electrónicas que apresaron al famoso Cazador de la Ciudad, un criminal prófugo de la ley. Ahora que lo pensaba. Ellos sí tenían razón. Raimundo era indudablemente el Cazador, todo encajaba. Vio a Chase en el medio de aquella multitud de gente que quería ver la identidad del Cazador, supuso que era el responsable de que se emitiera toda esa publicidad. Pidió amablemente al taxista que se bajaría en donde le permitiera. Se bajó en una esquina de la cuadra y caminando por el piso humedecido por la lluvia de ayer. Se acercó hacia donde estaba Chase.

-¡Chase! ¡CHASE! –Él se volteó- ¡¿Tú eres el responsable de esta campaña publicitaria? ¿Acaso hacer pasar por humillación a una persona es parte de tu proyecto de alcalde?

-No, solo informo al pueblo que la justicia de este pueblo es gracias a mis servicios como el fiscal de CosmosXiaolin que apresa a villanos como el Cazador, y creo que la futura mujer del fiscal debería apoyar a su novio en todo momento y mostrar un tono más adecuado.

-¡¿Qué tono si yo...? ¿Sabes qué? ¡Tienes razón! Él es un villano, el diablo mismo en piel de un desleal sucio mentiroso, un asesino, un rebelde, un espía, un caza fortunas, un idiota, un caza fortunas, un perdedor de vida… –Dijo ella, rechinando los dientes- Pero aunque no sea la opción más inteligente, me encanta ese tipo –Kimiko dirigió sus manos temblorosas de la rabia a su sortija y se la entregó a Chase, que la miraba con una quijada desencajada- Lo siento, pero no puedo ser tu esposa, mi corazón se lo entregué a alguien más –Kimiko se fue corriendo. Chase apretó el anillo con furia hasta destruirlo con sus propios puños.

-¡Kimiko, has puesto todas las razones de un lado! –Ella no le prestó atención y se fue. De cierta forma, tenía razón. Podía dejarlo ir y continuar con su vida, pero no. Lo lamentaba un montón por su padre, no quería verlo llorar, pero estaba total y perdidamente enamorada de un criminal. No era físico ni químico. Y aunque toda la gente quisiera separarlos. No le interesaba ni los oía. Aunque tuviera que convertirse en una criminal, haría justicia...


Raimundo fue finalmente conducido a la famosa prisión de las que tanto hablaban: Yin & Yang. Por los crimines cometidos y por lo que había hecho en la celda. Metido dentro de la calabozo más frío y oscuro, con paredes firmes y resistentes, una puerta del mismo material con una rendija, una cama y todo blanco locura. Aunque la habitación tenía pinta de un cuarto del manicomio por las instalaciones bien cuidadas, era un lugar nefasto.

Le colocaron ropas de prisionero, negras, apresaron sus pies y manos para que no intentara hacer nada. Se recostó de la cama mientras miraba que en las esquinas estaban cámaras que filmaban cada momento. Un lugar para volverse loco hasta el fin. Supuestamente esta celda era reservada para prisioneros altamente peligrosos. La comida era infame que a veces tenía que dormir sin probar un bocado durante todo el día. Desaliñado, su cabello descuidado y la barba estaban creciéndole. Parecía estar al borde de la locura. Su distracción era conversar con los insectos y alimañas. Sin cesar gritaba por pedir una audiencia con Omi, no fue así.

Su ficha pintaba así: Raimundo Pedrosa alias el "Cazador de la Ciudad", prisionero número 34, es un criminal peligroso y asesino. Debe de ser obligatoriamente encerrado en una celda de máxima seguridad. Guan ya debería haberse enterado de su encierro porque el maestro Fung debió habérselo contado, seguramente debía estar maldiciéndolo. "Mierda, que lío".

Había pasado tanto tiempo desde que estaba encerrado. Afuera todo era obscuro y negro, y adentro de estos muros era todo blanco. Kimiko debía estar con el corazón roto al enterarse de lo que era. Guan estaría al borde de un infarto. Omi estaría defraudado. Clay lo odiaba.

Prontamente escuchó unos golpes, empero no obtuvo una respuesta. Al poco rato escuchó los mismos golpes, pero esta vez cerca de la cama. Empujó la cama y puso su oreja cerca de la pared. Buscó algún objeto afilado, pero solo contaba con una cama y un plato donde ahí le servían el desayuno. Desesperado, rompió el plato contra el piso. Con uno de los pedazos comenzó a raspar la pared por donde se oía el ruido hasta formar un hoyo. Raimundo tuvo un pequeño susto cuando vio salir de allí a un pelirrojo con las mismas ropas de prisionero que él. Era mucho más delgado, pálido albino y ojos rojos centelleantes. Lo reconoció.

-¿Quién...? ¿Quién es usted?

-Un prisionero, el número 34, ¿Usted es Jack Spicer?

-¿Cómo lo sabe?... Bueno, ni al caso, ya todos conocen mi nombre –Dijo Jack.

-¿Qué hacías golpeando la pared? –Inquirió Raimundo- ¿Tratabas de escapar?

-No, hombre, solo estaba tranquilo en mi celda mientras golpeaba mi cabeza contra la pared –Suspiró Jack- Dios sí condena años de maldad, los estoy padeciendo aquí insufriblemente, en verdad tenían razón cuando decían que esta ergástula era de lo peor... Estaba soporífero hasta que lo encontré a usted, la única persona con quien podía hablar era con el carcelero.

-Usted sabía de las consecuencias que sufriría si se entregaba, usted es bastante diferente a lo que llegaba a pensar –Comentó Raimundo- Usted es un genio y, pudo haber pagado la fianza o mejor dicho, elaborar un ingenioso plan para poder escapar y seguir cometiendo la vida de crimines que hizo pagar la vida de muchos inocentes, ¿Por qué no lo hizo?... –Jack bajó la cabeza, pensativo. A decir verdad ni él mismo se entendía. Negó con la cabeza.

-Porque después de darme cuenta que era en realidad malo cuando creía que era bueno, vi el daño que hice a mucha gente y a mí mismo al seguir a un ídolo que jamás se inmiscuiría con alguien tan débil como yo, luchando día tras día para ganarme su aprecio... Me mentía a mí mismo por tantos años que no veía a quién destrozaba a mí alrededor para complacer un capricho, que ni siquiera sabe qué hacer con su vida al lado de un tipo que está aburrido de su existencia y buscar algo que lo haga sentir vivo... Creí que "conquistar al mundo" me haría importante, pero solo seguía sueños que no eran míos, Dios ha castigado todo lo que he hecho... Él sí castiga… –Asintió con la cabeza- Estoy pagando mis errores, si pudiera yo tener un botón para rebobinar todo simplemente lo haría, estar aquí es pagar cada pecado.

-Jack... –Raimundo no creía lo que diría, pero tenía que decir algo- Tienes que ser fuerte y tratar de sobrevivir, ¿No puedes pedirle alguien que te ayude para sacarte de aquí?

-No, prefiero salir cuando mi condena termine, el castigo que me di a mí mismo por tanta maldad porque los errores no se compensa con mi muerte sino con el transcurso de mi vida y aunque no sea la misma forma, prefiero "padecer el mismo sufrimiento que ellos" –Dijo Jack, Raimundo puso los ojos en blancos ante tal "masoquismo"- No hablemos de mí, sino de ti, es la primera vez que veo alguien diferente desde hace tanto... ¿Por qué estás aquí?

-Dicen que soy un asesino, un tipo peligroso que ha provocado disturbios y ha hurtado, que ha irrespetado la propiedad privada -Dijo Raimundo en tono melodramático- Estoy aquí por obra y gracia de tu amigo, Jermaine Marsden o como se llame el tío.

-¿Jermaine? ¿Y cómo está él? –Inquirió Jack- Hace tiempo que no lo veo, desde que ambos sostuvimos una pequeña disputa, Jermaine no quiere olvidar el pasado y quiere vengar a los responsable de su ruina... Hace tiempo que reservé un pequeño perdón para mis enemigos y quiero sinceramente desearle todo lo mejor, ¿Usted conoce a Jermaine desde hace cuanto?

-No mucho, hace un mes, es ahora un agente especial de la SPX y nadie lo ha descubierto...

-Ah -Jack bajó la cabeza, juntó las manos, poniéndose de rodillas- Créame como lo siento, usted seguramente es el hijo de Raimundo Pedrosa, le doy permiso para que me abofetee… Incluso estrangularme hasta morir si eso le complace, hace mucho que dejé mis días como criminal y no soy nadie para imaginarme una pena tan grande como la suya... –Gimió- Soy uno de los culpables de que esté aquí, crea que ni siquiera sabía el monstruo que se estaba formando dentro de mí, perdóneme... ¡¿Pero qué digo? Un crimen como el mío es algo que es imperdonable, no... Usted debe estar odiándome en estos momentos y, no lo culpo, yo no diré mentiras: Una parte de mí no estaba de acuerdo nunca con ese delito y otra parte de mí era lo bastantemente cobarde para objetarse, seré franco, esos francotiradores aparecieron por mí culpa... Chase lo planificó todo y yo seguí instrucciones, ¿Quién, aparte de mí cayó?

-¡Levántese del suelo, hombre, da náuseas con solo verlo! ¡Parece maricón! –Raimundo lo ayudó a levantarse toscamente; lo miró a los ojos mientras él se cubrió un poco tembloroso, pero solo tocó su hombro- Jack... Tal vez te resulte infrecuente, pero te voy a perdonar... Te perdono, Spicer, porque yo necesito también que me perdonen pues que mi actitud ha sido inducida por otras personas... Convirtiéndome en algo que no soy –Ambos se sentaron en la cama de Raimundo- RoboJack acabó muriendo tras una provocación conmigo, cayó desde el tercer piso en la casa de Dashi –Explicó- Roy Bean fue asesinado, su sangre está en mis manos y Wuya se mató después de que Chase la internara en un psiquiátrico, falta Young.

Jack tocó su hombro y asintió con la cabeza sonriente. A decir verdad, el "Jack bueno" era más risueño e impertinente, pero no se veía una amenaza. Raimundo suspiró. Entendía que Jack quería recomenzar una vida apenas saliera de estas paredes que simbolizaba su castigo antes del renacer de un nuevo Jack. Pero le explicó que necesitaba su testimonio para poner a Young en la justicia o más de un inocente caerá. Jack dudó al principio, la evidencia está escrita en su diario con Jermaine (afirmó que todo lo que le dijo en esa noche era cierto), el testimonio del maestro y más el de él, le garantizaría una cadena perpetua en Yin & Yang.

Y casualmente no se le olvidó preguntar sobre el hijo bastardo de Young. Jack admitió no reconocerlo, pero que había oído en boca de su amigo hablar sobre él. Y en cuanto al favor que le había pedido, accedió en hacerlo. Pediría una audiencia con Omi y Clay en cuanto le fuera posible hablar con el carcelero como un favor por años de sufrimiento. Jack regresó a su celda antes de que el guardia descubriera su ausencia, fue por donde se vino y Raimundo selló con el pedazo de pared que raspó y no lo volvió a ver más.


Dos días pasaron, Raimundo estaba acostado sobre su lecho, sin haber comido una mísera hogaza de pan. Justamente se abrieron las puertas. Oyó la voz gruesa del guardia: Alguien vino a verte –No le vio la cara, solo el de la persona que vino a visitar su mugrienta celda.

Omi venía en su silla flotando con los dedos entrecruzados, sin emitir una reacción, lo miró harapiento y tratado sin misericordia. Le dio la espalda. Raimundo desvió la mirada.

-¿Habló con el maestro Fung? ¿Qué le dijo? –El silencio de Omi respondió su pregunta- ¿Y ahora me cree o piensa que es un viejo embustero que le gusta inventar cuentos chinos? –Él no respondió. Solo se quedó levitando. Omi tragó saliva ruidosamente.

-No solo su palabra, acabo de hablar recientemente con Jack, él también me lo confirmó y la verdad misma ha hablado... Con solo recordar que hace unos minutos estaba allí, en vez de aceptar mis tropezones, solo añadía: "Eso también", creí que la perfección era mi punto fuerte, pero era mi inocencia y entusiasmo que emanaba cada vez que quería luchar... Dime cómo te puedo ayudar para derrocar a mi padre.

-No puedo ayudarte, estoy aquí preso, solo hay otra persona que puede ayudarte que sabe tu historia muy bien... Ve con Jermaine, te encontró dentro de una caja cuyas intenciones eran enterrarte vivo cerca de una casa rentada en un barrio apartado, según él... Tu mami falleció cuando naciste, ella fue atendida por un médico y estoy completamente seguro que él sabe quién y en dónde, creo que le debes mucho a Jermaine... Más de lo que piensas... –Dijo.

-Bien... Si es tu decisión... –Bostezó Omi, después de un rato de silencio- Su ayuda fue más que suficiente y directa; ya estamos a fin de mes, falta poco para las elecciones: ¿Por quién vota usted?... Si usted, claro, estuviera fuera de estas cárceles.

-Voy a ser franco por primera vez en mucho tiempo, no lo sé, ¿Y por quién votaría usted?

-¿La verdad? –En su rostro se dibujó una mueca- Yo tampoco sé.


Omi se fue, no había mucho que hablar, solo se disculpó y salió de la cárcel donde lo había metido. Raimundo prefirió echarse un sueñecito. Anochecía, no quería quedarse esperando inútilmente una cena que quizás jamás llegaría. Era una noche tranquila donde el llanto de las cigarras. En el horizonte amanecía, el sol estaba saliendo. Mientras parecía que el hacha del verdugo talló su silueta en las nubes. Las velas danzaron por el soplido del viento. Un aire nuevo ventiló por los pasillos de la cárcel y una nueva figura se filtró sigilosa hasta su celda. Vestía exactamente igual que un guardia, pero sus gafas ocultaban su vista. Su voz era muy peculiar que digamos, parecía un personaje caricaturesco. El guardia al cuidado de la celda de Raimundo se paró, frenándole el paso.

-Alto, ¿Quién va?

-El prisionero número 34 será transferido a una nueva celda, tengo en esta carta las órdenes directas del alcaide, -Extendió la mano, el guardia le arrebató de mala gana el papel y leyó- Esa celda será la prisión de uno nuevo... Necesitamos desocupar instalaciones –Explicó.

-Bien… –El guardia se hizo a un lado mientras abría la celda. Raimundo se despertó por su murmullo. El guardia entró e incorporó toscamente al prisionero, jalándolo por un brazo. Y lo puso contra la pared mientras ponía sus manos atrás, colocándole las esposas. "Camina", teniéndolo por delante, avanzaron fuera de esa prisión. Caminando por los pasillos oscuros.

Había instalaciones donde usaban la hipnosis como medio para sonsacar las respuestas. Las demás habitaciones en aquel piso eran exactamente iguales y había un guardia por cada uno de las celdas. Focos de luz opacos y casi todo era oscuro por afuera. Ahora entendía porque llamaban esa cárcel: Yin & Yang. Raimundo se detuvo mientras observaba como casi todo era igual a medida que cruzaban las esquinas, pero el guardia lo empujó hasta llegar a unas escaleras de emergencia. Al lado estaba un afiche donde estaban pegados los anuncios del periódico sobre criminales. Ahí estaba el suyo, enmarcado como prófugo de la ley. Cerca se encontraba un contenedor de basura parecido a los que hay afuera. De una patada lo abrió.

-Entra ahí –Ordenó. Raimundo dudó al principio, pero el guardia lo tomó de la raíz del pelo y lo obligó a meterlo dentro del contenedor. Oyó unos ruidos, probablemente guardias que le llamaban la atención por su comportamiento extraño. El guardia ladeó la cabeza, pateó el contendor que fue abajo por las escaleras. El guardia sacó su revólver y disparó hacia arriba mientras provocaba una fuga de gas, se montó sobre el pasamano y se deslizó hacia abajo rápidamente. Los demás comenzaron a toser mientras se cubrían para no respirar el humo y fueron tras ellos. Raimundo, dentro del contenedor, llegó hasta planta baja después de bajar todas escaleras y estrellar sus huesos contras las paredes del contenedor y embadurnarse de basura. El guardia llegó rápidamente a su encuentro. Viendo que los guardias de la prisión se habían puesto en fila, obstaculizándole el paso. El guardia arrojó el contenedor.

Los oficiales se hicieron a un lado por temor que los arrollara mientras dejaba que pasara el contenedor hacia las puertas de salida. El guardia tuvo un pequeño enfrentamiento contra los demás oficiales. Se agachó cuando dos oficiales al mismo tiempo le daban una golpiza. Dio una voltereta hacia atrás aprovechando que estaba doblado. Estrellando los guardias en contra del piso. Otro lo atacó. Pateó su muñeca, arrojando su revólver. Dio una voltereta y lo enredó en sus piernas, tirándolo al piso. Se reincorporó. Dos guardias vinieron desde dos direcciones opuestas. Solo tuvo que "partirse" para noquearlos al unísono. Uno por detrás. Una cabriola en el aire y le dio un puntapié en el hombro, arrojándolo. Solo quedaban tres.

Uno se le zumbó primero. Tomó su puño, dobló su muñeca y le devolvió el propio empuje de su fuerza. Estaba con una lesión que le obligaba a no continuar en la pelea. Cuando lo embistieron por arriba, se dobló hacia atrás, pasó rápidamente hacia otro extremo. Se apoyó de las paredes, dando saltos y una cabriola que lo llevó por detrás. Tomó el cinturón del oficial que había lesionado previamente, arrojándolo en contra de los últimos oficiales. Fue acuciosamente hasta las afueras de la cárcel, movió hasta una callejuela el contenedor y lo abrió. Raimundo salió listo para la arremetida. El guardia como modo de defensa rápido, lo volcó. Él interpuso su pie y ambos cayeron al suelo. Sus narices rozaron, viendo por detrás de sus lentes oscuros unos hermosos ojos zafiro. "Solo hay una persona en el mundo capaz de hacer eso". Raimundo dio un beso apasionado en los labios al guardia, que no dudó en devolverle el beso igualmente. Se separaron, se incorporó y ayudó a subir a su salvador.

-¿Por qué?... ¿Por qué, Kimi? –Inquirió. Kimiko se despojó de su bigote falso y sus lentes y abrió los primeros botones de su abrigo.

-¿No pude engañarte fácilmente, cierto? –Indagó- ¿Es Raimundo cómo te llamas? Porque ahora no estoy segura de cuándo me mientes y cuándo me dices la verdad.

-Kim, no podía decirte la verdad porque no lo entenderías, pero no podía quedarme con los brazos cruzados... Es cierto, soy el cazador y todo lo que te dijeron de mí es la pura verdad, no es necesario que te expliques mis motivos… No te dije nada porque temí que te hicieran daño por mí culpa, perdería el coraje, empero todo lo que te dije en esa noche... Es verdad, cada palabra, el cazador se enamoró de su presa... –Kimiko sonrió levemente mientras tomó el rostro de Raimundo entre sus manos. Él le sonreía con dulzura.

-Creo en ti, sé que tuviste la alternativa de seguir con tu vida en vez de escoger este camino peligroso, pero... Quiero que sepas que si vas a ejecutar un último trabajo como cazador, yo te respaldaré puesto que como todas personas que se aman; quiero estar contigo Rai, pase lo que pase te voy ayudar en todo lo que necesites, aunque eso implique que me convierta en Cazadora... Iré a donde tú vayas –Dijo ella, tomando sus manos y besándolas. Nunca creyó que sería capaz de besar las manos de un hombre, pero lo que estaba completamente segura es que no quería soltarlas. Raimundo parecía un poco triste, se zafó.

-Kimiko, no quiero poner tu vida en peligro porque se me desgarraría el alma perderte y no te gustará oír mis planes... Mi siguiente blanco es Chase Young, en mi venganza no busco un lugar para la muerte sino que se haga justicia pues que busco también que me perdonen, pero te prometo que si quiero volver a tener una vida... Quiero empezarla contigo porque solo tu amor librará mi corazón –Llevó sus manos a la altura de la cintura de ella- Antes de vivir honradamente quiero cometer un "último ataque" como Cazador de la Ciudad, quiero saber si puedes estar ahí para mí... Pero tampoco somos Bonnie y Clyde.

Kimiko sonrió con dulzura. Sus miradas se encontraron. Asintió con la cabeza.

-Por ti... Hasta el fin de la tierra... –Dijo antes de perderse dentro de sus ojos esmeraldas y compartir otro tierno beso. Fue un momento tan dulce como una bala al corazón.


A/N: Una palabra, épico. Algunas escenitas como pensamientos y diálogos las basé en Criminal de Britney, como el titulo del capi. Quiero darles un gran abrazo imaginariamente ya que gracias a ustedes, ayer fue el día más que tuve "visitas":D Y los recompensé con un nuevo capi con la historia que nos tiene comiendo a todos las uñas de las manos y pies. Hubiera actualizado antes, pero tuve que hacer unas diligencias. ¡¿Sabían que mi profe de castellano puso a los de nuestro año inmediato inferior la novela: El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde? ¡Y cuando pasamos por sus manos nos mandó porquería! ¡ESO NO ES JUSTO! Espero que mi nueva profe de castellano nos mande algo interesante que leer o sino... :(

¿Cómo te quedó el ojo cuando supiste que Jermaine era la voz misteriosa? ¿Era lo que pensabas o te chulé los cigarros?... Me pareció lindo ponerle eso, además que en la serie originalmente fue reclutado por Chase, en el episodio Sometimes Jermaine. El Jack bueno está basado en el Jack bueno de la serie, que se vio en la saga de capis Saving Omi y Fiding Omi como se vio un pequeño cameo en Life and Times of Hannibal Roy Bean y Time After Time Part II. La prisión donde metieron a Rai está basada en el mundo Yin & Yang de la saga de episodios Juding Omi, Saving Omi y Finding Omi. Que Omi fuera el hijo de Chase, me parece un toque magnifico, algunos fans dicen que podría ser padre e hijo y yo le veo sentido... Explicaría el constante acercamiento y "relación buenamente llevada" entre ambos así como en el capi The Dreamscape, o algo así, Omi tenía en su sueño el cabello de Chase. Que Kimiko haya decido ayudar a Rai aunque la convierta en un criminal, me pareció tan cuchi... Que quise ponerlo así, porque me recordó vagamente a la trágica historia de Romeo y Julieta. Lo de Bonnie y Clyde lo leí después de leer la referencias del video de Britney sobre Criminal, fueron una pareja de criminales aparentemente, no me vi el video por... ¡Tampoco te voy a decir todo! Algunos adelantos: ¿Podrá Raimundo concluir su venganza y vivir una vida diferente al lado de Kimiko? ¿Podrá Omi desenmascarar a su cruel padre? ¿Podrá Chase escapar ésta vez? ¿Podrá Clay ganar las elecciones? ¿Podrá Jack cambiar a esa persona que espera ser algún día y junto a Raimundo, vengarse de Chase? (JAJAJA, NO LO MATÉ, ME SALÍ CON LA MÍA) ¿Podrá haber un final feliz para Kimiko? ¿Podrá Jermaine salirse con la suya? (técnicamente estamos terminando, creo que faltan dos o tres capis...)

¿Qué más? No creo que haya más nada que aclarar. Solo diré que me tardaré un poco porque estoy en busca de meras ideas como organizarlas (en mi cabeza ya tiene un fin, lo que pasa es que hay algunas idioteces en el camino que necesito rellenarlas para que todo tenga sentido y pueda llegar al fin que tengo planeado) y porque no quiero dejar esperando a los que están leyendo mi otra historia: ¡Abracadabra Xiaolin! Por si te interesa. Bueno, no se olvide de dejarme un review, agradecer es la mejor forma de pedir una actualización. ¡Disfruten su día, corazones!

PST: Si Omi y Raimundo se enfrentaran, ¿Quién ganaría?... Aún tengo esa idea en la cabeza, hice un test para saber con qué chico me quedaba de Xiaolin Showdown. En uno me salió con Chase y en el otro con Raimundo, yo amo a los dos, si en la vida real te encuentras a uno ¡ES MÍO! ¡QUIERO UN RAIKIM EN XIAOLIN CHRONICLES O SINO VOY A DEMANDAR A LOS ESCRITORES!...