Capitulo 10
Darien en uno de sus viajes a Londres había traído a su sobrino Diamante para que conociera la ciudad.
A pesar de sus tan pocos años, Diamane había demostrado tener todas las habilidades de su madre, es decir, que sus manos tenían un poder mágico con todo lo verde que tocasen.
Éste, una vez escuchó a Darien hablar solo, preguntándose dónde se encontraba aquella muchacha, de carita de ángel; por lo que decidió darle una grata sorpresa a su tío. Cultivó una nueva especie, una rosa roja de tan delicado aspecto, pero a la vez de fuertes raíces con un aroma embriagador y único. Cuando se la mostró, Darien quedó sorprendido por la delicadeza de la rosa y aún más por la respuesta.
Diamante, ¡pero qué hermosa flor!
¿Lo crees tío?
Es una de las más hermosas que he visto en mi vida y mira que he recorrido por sitios de belleza natural inimaginable.
Es mi obsequio de bodas tío.
¿Tú obsequio de bodas?
Sí, para cuando encuentres a la princesa de tus sueños
¡Jajaja!, pero qué dices pequeño.
Es verdad tío, por ahora solo la llamaré Dulce, pero en cuanto halles a la mujer de tus sueños, su nombre completará el de la rosa.
Darien, al oír esta noticia casi se cae desmayado…
Pero…
Jaja, tío, ¿crees que nadie te va a aguantar?
¡Jajaja!, que ideas pequeño, que ideas.
Pensé que ese sería mi mejor regalo de bodas. Sabes que eres como mi padre y sé que ella será como una madre
Darien entonces había recordado aquel obsequio dejado por su sobrino, por lo que creyó el momento más indicado para darle nombre y dejar que sea conocida en el mundo y, sobre todo, sea puesta en manos de la persona indicada.
La mañana avanzaba y Serena cada vez se sentía más ansiosa.
Ayyy ¿cómo debo recibirlo? ¿qué debo decirle?
¡Jajaja!, jamás pensé que sería yo quien tuviese que pedirle matrimonio a alguien.
Cuando Serena se encontraba perdida en sus pensamientos, fue interrumpida…
Toc, toc
Doug, ¿acaso llego Darien?
Sí pero no, SM.
Vamos Doug, habla de una vez.
Bueno no llegó él aun… pero sí todos ellos -dijo señalando afuera de la biblioteca.
¿Qué llegó quién…? preguntó Serena sorprendida.
Será mejor que lo vea Ud. Misma, SM.
Así Serena se puso de pie para ver lo que Doug le decía
Pero ¡qué hermosas! -grito al ver todos aquellos hermosos arreglos florales que adornaban todo el pasadizo
SM no tienen remitente, sólo uno de ellos trae esta tarjeta.
Démela inmediatamente, Doug
Así Serena tomó la tarjeta y la leyó:
"Eres mucho más linda cuando sonríes que cuando lloras".
¡Son de él…! ¡Son de él…!
Serena estaba completamente encantada con la sorpresa que su Príncipe, su Rey, le había hecho llegar.
Los arreglos florales eran de los más hermosos que jamás haya visto. Rosas tan exquisitas, con ese aroma que inundaba todo el palacio.
Pero ¡qué hermosas rosas!… son blancas… se ven…
SM, disculpe pero... ¿y todos estos adornos florales? -preguntó la baronesa al entrar al despacho y encontrar en la sala de espera varios arreglos.
Son de Darien -respondió toda emocionada Serena.
Pero, ¿cómo lo sabe? No veo que traigan tarjeta.
Sólo uno.
Al verla la baronesa quedó más intrigada –Pero, SM, sólo le dice una frase.
Y con ella es más que suficiente para saber que son de él.
Pero…
Esas mismas palabras me las dijo cuando nos conocimos en aquella colina en Escocia.
Vaya… parece que Lord Johnson sabía lo que se venía -dijo sonriendo
¡Jajaja!, parece que sí.
Mientras en el hall del palacio:
Bienvenido Alteza Real, SM lo espera en su despacho.
Muchas Gracias -dijo siguiendo al edecán del palacio.
Así llegaron al despacho y al entrar en la sala de estar…
SM DELC, Príncipe de Sajonia – Coburgo.
Alteza Real -dijo Doug al ver ingresar a Darien.
¿Cómo está Doug?
Bien SM, yo… disculpe Ud. si hubiera sabido…
¡Jajaja!, no se preocupe, que yo tampoco me hubiera imaginado todo esto
Muchas gracias Alteza, permiso.
Vaya Doug.
Así Darien ingresó a la biblioteca
Mientras esperaba en aquel lugar, Darien comenzó a ver aquel espacio.
Como se nota que aquí trabajas pequeña, este lugar es tan tuyo… que hasta tu aroma está impregnado en él.
Al decir esto, miró en su escritorio y dijo: "pero qué…" ¡Jajaja! vaya si que tenías sorpresas. Esta foto es de cuando tenía apenas 11 años y si mal no recuerdo… ¡Aja Franz!… tú la tenías. Con razón que desapareció misteriosamente.
¡Jajaja!, mmm… con esta foto que me ibas a reconocer princesa -pensó recordando todos los momentos que pasaron juntos en Dover.
En esos momentos, la puerta de la habitación del costado se abrió para dejar pasar al Edecán.
Su Alteza Real, pase por favor.
Al entrar, Darien encontró a Serena más hermosa que nunca. Se la veía tan diferente…
Ella se encontraba parada muy próxima de la ventana encima de una especie de grada que la hacía ver mucho más alta (por lo del taponcito). Al verla, Darien solo atinó a hacer una reverencia y aproximarse a ella.
Serena entonces bajó de aquel lugar para acercarse y brindarle su mano, la cual nuestro príncipe tomó con mucho gusto.
Por favor, tome asiento -ofreció Serena.
Darien, como todo caballero, espero que ella tomara asiento para luego hacerlo él. Pero por los nervios empezaban a ganar la partida, por lo que al hacerlo, no sabía qué hacer con el gorro de su uniforme militar que vestía.
Ambos permanecieron por unos minutos en silencio, momentos en los cuales Darien no pudo de dejar de observar aquel lugar, todo se veía en perfecta armonía con la personalidad de Serena, especialmente ahora que era inundando con los adornos florales que le había hecho llegar.
Darien no podía creer que aquella jovencita que tenía enfrente fuera la Reina Victoria, la mujer más importante de toda Europa a la cual no le había interesado conocer a pesar del tiempo que vivió en aquel país.
Ella era realmente hermosa, pero lo más bello era lo que llevaba en su alma y que había logrado ver cuando se conocieron en Dover. Indudablemente el obsequio de Diamante tenía ya un nombre: Dulce Serena. Definitivamente no podría haber otra persona que pudiese reflejar lo que aquella flor mostraba. Serena era delicada como sus pétalos, pero de carácter para poder liderar aquel gran imperio como aquella flor que tenía fuertes raíces y había aprendido a sobrevivir en aquel frío lugar.
Serena por su lado, sabía a pesar de sus 16 años que tenía al amor de su vida frente a ella. Su corazón se lo había dicho la primera vez que se vieron y se lo gritó en Dover. ¡Ayyy Darien!… te amo, ¿cómo puedo hacértelo saber?
Darien, al notar el nerviosismo de ambos y sabiendo la que situación de ella era mucho más difícil y embarazosa decidió ser él quien iniciase la conversación.
SM, veo que recibió mi obsequio de cumpleaños, disculpe Ud. el atrevimiento.
Muchas gracias, están realmente hermosas -sólo atinó a decir.
Me alegra que le gustasen, ya que son su segundo obsequio de cumpleaños. Pero esta vez no de mi gobierno, sino de mi familia.
¿Todos esos adornos?
No, no sólo los adornos Princesa, sino la rosa en sí.
No entiendo…
Ésta ha sido bautizada como Dulce Serena.
¿Dulce Serena?
Así es Princesa, mi sobrino la creo y me la obsequió como regalo de… me la obsequió y bueno… creo que ellas representan a SM por ser tan bella, delicada y de fuertes raíces -dijo nervioso tratando de ocultar lo que casi había revelado
Pero no sólo el enrojecía con sus últimas palabras. Darien, notó un hermoso carmín en las mejillas de Serena sin saber qué decir ante aquel obsequio.
Darien cada vez se sentía más y más nervioso, y no sabía cómo continuar. Se podría decir que se sentía como perdido y, a la vez, encontrado por aquella chiquilla que había llenado sus sentidos, a su corazón. Lo que le hacía sentir era tan raro, pero a la vez tan sublime que le dio ánimo para no desmayar en su propósito.
SM, ¿no tiene frío? -preguntó poniéndose de pie, tratando de cambiar el tema, pero con el firme propósito de continuar- El día ha amanecido algo nublado -agregó para luego sacarse su capa y colocarla en los hombros de Serena.
Gra…gracias. Sí, tiene razón - intentando continuar con la conversación preguntó- ¿Y salió a cabalgar?
Sí, temprano. Estuve un par de horas fuera de su palacio.
¿Y le gustó la ciudad?
Bueno, sí… aunque ya conocía bastante de ella y a decir verdad prefiero la tranquilidad del campo.
Es verdad -agregó ella- y la verdad es que debo decir que a mí también me gusta más el campo, su aire fresco, su olor... -dijo haciendo puchero-pero lamentablemente debo despachar desde aquí
Lo imagino princesa.
Darien ¿y te podrías imaginar viviendo en una ciudad como esta? -le preguntó.
Sí, por qué no. Es como Bonn, una metrópolis. Además los ingleses son muy agradables.
Verdad que sí, me parece que me estiman bastante aunque a veces me parece que mi labor es insuficiente
La comprendo SM, siempre uno busca lo mejor para su pueblo -le decía echándole un vistazo al lugar.
Pero, por favor, no mires alrededor que todo está en desorden y lo peor es que no puedo hacer nada para arreglarlo.
¿No puede? –decía Darien sorprendido. Él siempre había visto al gobernante inglés como a un todo poderoso.
Así es Darien, Inglaterra requiere muchos cambios. Imagínate que hace frío y pedí que encendieran la chimenea y me dijeron que no se podía porque de acuerdo a no sé qué reglamento, no se trae leña en abril. Pedí que se vea la forma y aún no contestan a mi solicitud.
¿Cómo?
Así como lo escuchas
Gracias al tema, Serena había encontrado la forma para luego continuar…
Así es Darien -dijo volviéndose a sonrojar-, por ello necesito a alguien que ame a mi lado y que me ayude a colocar las cosas en orden. Necesito de una mano fuerte, pero a la vez con tacto con la que pueda compartir la responsabilidad.
Sabes, hace apenas unos días firme un documento que mi tío postergó por más de 10 años: "la autonomía en la administración de las colonias" y ahora más que nunca necesito a un rey junto a mi lado. Alguien con quien pueda compartir esta enorme carga para la que fui educada, pero de la que me enteré hasta el día de su muerte.
Eso significa princesa que el día que te conocí… -dijo Darien mucho más relajado por la confianza que Serena le daba.
Sí Darien, ese día yo estaba de lo más feliz porque entre mis múltiples actividades me habían programado un viaje a Escocia que yo pensé sería de recreo.
Y fue ahí donde te comunicaron la noticia.
Así es -dijo cambiando su expresión por una de… ¿nostalgia o dolor?
Debías haberlo querido mucho
Como a mi padre. Sabes, nunca habíamos tenido contacto directo. A la muerte de su familia debo reconocer que se volvió un huraño y abandonó todas sus responsabilidades.
Perdón, ¿dijiste que perdió a su familia?
Sí, mis primas murieron muy pequeñas por una epidemia y mi tía nunca se repuso por lo que la depresión la venció y falleció al poco tiempo.
Que terrible, no lo sabía.
Él no quiso que la noticia trascendiera. Imagino que fue muy duro para él, así fue que Lord Johnson fue quién tomó el control; aunque ciertas decisiones aún dependían de mi tío, que no quiso tomar en consideración.
Darien pudo ver en sus ojos la tristeza y hasta un poco de decepción. Comprendió entonces que aquella pequeña había por sí misma descubierto la precaria situación de Inglaterra, y lo peor es que el había contribuido a ello y no de la mejor manera.
Princesa -dijo acercándose y tomando asiento a su lado- tu tío, estoy seguro, tuvo también tu corazón, sólo que se dejó llevar por el dolor. No todos reaccionamos igual -dijo tratando de disculparlo.
Lo sé Darien, pero hay tantas cosas…
Tratando de cambiar de tema preguntó… -Pero si no tuvieron un trato directo ¿cómo es que llegaste a quererlo tanto como para considerarlo un padre?
Ante esta pregunta Serena enrojeció y Darien al notarlo…
¿Qué pasa princesa? ¿acaso no confías en mí?
Ella ante esas palabras palideció para agregar sin pensar -No es eso Darien. Te confiaría hasta mi vida -dijo muy bajito-, pero es que…
Mmm…. Vamos -le decía animándola.
Está bien. Todo empezó porque en mi libro de Grandes Hombres de Inglaterra había una biografía de su vida en la cual se mencionaba su fecha de nacimiento. En esos momentos me di cuenta de que nunca habíamos celebrado su cumpleaños, ni en familia así que…
¿Así qué…? -preguntó con curiosidad.
Bueno, se me ocurrió mandarle un regalo especial…
¡Jajaja!, y me late que fue uno pero súper especial porque en mi país se le conocía por ser huraño, ya que cada vez que le hacíamos llegar un presente siempre era devuelto con sus agradecimientos pero sin abrir.
No lo sabía -dijo con tristeza.
Al notar Darien que su comentario no había sido muy oportuno trató de seguir con la conversación -Mmm… me pica la curiosidad, ¿qué pudiste haberle dado que haya abierto la puerta?
Jeje… bueno… es algo en el que te puede dar una mano…
¿Cómo?
Qué podrás verlo con tus propios ojos.
¿Verlo? ¿yo?
Así es, espera unos minutos por favor -dijo poniéndose de pie para luego colocar sus delicados dedos en sus labios y hacer un silbido. En ese preciso momento se escuchó y sintió como movimiento en el piso que hacía pensar en un temblor.
Serena se acercó entonces a la puerta y en esos preciosos momentos…
Hola preciosa -dijo acariciando a su fiel mascota.
¡Wow! es un San Bernardo -dijo Darien acercándose inmediatamente para acariciarla.
¡Jeje!, así es
Pero… ¿entonces le regalaste un perro?
(poniéndose colorada Serena asintió) Sí, Niebla fue su obsequio y bueno… al fallecer él decidí traerla conmigo.
Jajaja, vaya princesa, sí que rompiste esquemas. Jamás se me hubiera ocurrido.
Sí, la verdad que sí. Jamás se me hubiera ocurrido pensar que con aquel regalo cambiaría tanto mi vida. Desde aquel día empezamos a comunicarnos y sin darnos cuenta pasó lo que tenía que pasar… Me encariñé con él como con un padre y él… bueno me veía como a su hija -dijo con los ojos brillosos mientras narraba su historia.
Sus ojos se habían vuelto de vidrio y las lágrimas empezaban a agolparse en sus párpados. Darien olvidándose del protocolo se acercó a ella tomándola en sus brazos para luego susurrarle al oído:
"Te ves mucho más linda cuando sonríes que cuando lloras"
Serena al escuchar nuevamente aquellas palabras, sólo atinó a sonreír. Ella lo amaba, pero ¿acaso él lo hacía? ¿Cómo saber si era correspondida?
Así que decidió poner a prueba aquello…
Gracias Darien y ¿tú qué harías? Inglaterra es una gran nación que ha estado algo olvidada
Mmm… empezaría por entregarme de cuerpo entero a su reina -respondió pícaramente al darse cuenta hacía donde iba.
Al escuchar aquello ella enrojeció más y él al notarlo agregó…
Sabes, Serena… siempre pensé que era muy difícil encontrar un alma gemela.
¿Un alma gemela?
Sí, una persona que complemente con uno a la perfección, como un gemelo, que tengan los mismos gustos, sentimientos, aficiones, etc., etc.
¿Y ahora?
Creo que todos tenemos uno aunque a veces sea difícil hallarlo… éste existe y puede encontrarse en cualquier lugar del mundo, es cuestión solo de buscarlo… o dejar que nos encuentre…
¿Y tú Darien si tuvieras a tu alma gemela frente a ti que le dirías?
Darien entonces se acercó a ella y se arrodilló tomando su mano le respondió:
Le diría :
Que la amo más a que a mi vida,
Que la necesito como al aire,
Como al agua para poder vivir…
Le pediría que
Oyera mis palabras, a mi corazón
Le suplicaría que pensase solo en Darien…
Ya que aquella que ame a Darien
Podría ser la única dueña de mi corazón
Y a la única que podría ofrecerle
Solo tres cosas
ALMA, CORAZÓN Y VIDA;
¿Alma, corazón y vida?
Sí Serena tal como lo escuchas, a la mujer que amo podría solo ofrecerle
ALMA, CORAZÓN Y VIDA;
Estas tres cositas
Nada más te doy.
Porque no tengo fortuna,
Estas tres cosas te ofrezco:
Alma, corazón y vida
Y nada más.
Alma para conquistarte,
Corazón para quererte,
Y vida para vivirla
Junto a ti.
Serena ante tales palabras sólo suspiró
Le diría que confiara en mí y que compartiera conmigo sus penas, angustias y sus responsabilidades porque en mí tendría el apoyo más amoroso y leal para todas sus decisiones.
¿Responsabilidades?
Sí Serena, estaría dispuesto de convertirme en el compañero más leal de aquella mujer, ser su sostén e inclusive protegerla de los infames, aun con mi propia vida -le decía de una manera que la hacían temblar
Darien… yo… (me ama, me ama estaría dispuesto a dejarlo todo por mi) -se decía.
Sí Princesa -le dijo acercándose peligrosamente
Yo…
Toc, toc
SM, disculpe que la moleste -dijo Doug sin percatarse lo que acababa de interrumpir-, pero acabo de conversar con todos los encargados de palacio y no hay manera de conseguir leña
Serena se encontraba completamente nerviosa. Doug justo había entrado en el momento que ella pensaba había juntado suficiente valor para "Conceder su Mano".
Lo ves Darien, ¿y así dicen que soy la reina más poderosa del continente? Si ni siquiera puedo conseguir que traigan leña al palacio…
Darien sólo escuchaba.
Aquí todo necesita ser reformado y urgentemente, desde las leyes hasta las estufas y ventanas, todo. Pero ¿Tú qué harías si no tuvieras leña y estuvieras en mi lugar?
¿Me permites tomar el control y dar las órdenes pertinentes?
Es todo tuyo -agregó ella emocionada. Vería en acción a su rey
Doug, sabe Ud. que SM tiene frío, ¿no es verdad?
Sí Alteza Real, pero…
No hay peros que valgan, así que le voy a ordenar que DE DONDE UD. CREA CONVENIENTE SAQUE LA LEÑA NECESARIA PARA ENCENCER LA CHIMENEA sino… lo mandaré a azotar por desobediencia para luego juzgarlo por alta traición… conoce su pena, ¿no es verdad?
Pero Alteza Real…yo... jamás…
Doug, sino cumple yo mismo lo azotaré -dijo tomando su bastón
Voy Alteza -dijo saliendo casi corriendo de aquella habitación.
Darien, lo lograste
Haría todo lo que sea necesario por hacer sus sueños realidad, SM. -dijo de la manera más tierna, mirándola a los ojos con el deseo de acercarse y darle un beso y así demostrarle todo su amor
Darien. Yo… yo que… quería… de….decirte…
Mientras fuera del despacho…
¡Ay! ¿qué hago? ¿de dónde saco la dichosa madera? Mmm… piensa Doug, piensa que tu vida está en peligro. ¡Ah!, ya sé -dijo.
Así se dirigió hacia el sótano, lugar donde se almacenaba todos los muebles retirados.
Sí, ese servirá -dijo tomando una sierra y empezó a cortar las patas de una silla. Al acabar, salió del lugar feliz con lo que acababa de hacer. A él siempre le había parecido tonto esos famosos reglamentos, pero que se había visto en más de una ocasión obligado a cumplir y que parecía Su Alteza Real erradicaría para siempre. Definitivamente era el hombre perfecto para su reina.
Por otro lado Darien veía cada vez más nerviosismo en Serena por lo qué entonces decidió terminar con todo y alejarla de la vergüenza de ser ella quien pidiese su unión jugándose el todo por el todo respondiendo a lo que él sabía ella estaba tratando de preguntar.
Darien. Yo… yo que… quería… de….decirte intentó continuar Serena…
Acepto, Princesa.
¿Perdón? ¿Aceptas?… Pero yo…
Así es SM, acepto compartir mi vida con la tuya, ser tu sostén, tu guardián… ser tu más leal compañero porque fuiste tú quien me devolvió a la vida con tu dulce mirada, con tu sonrisa celestial llenaste mi vida y no podría tener una vida en otro sitio que un fuera a tu lado.
¿De verdad, Darien?
Sí Princesa. Eres la razón de mi existir, eres la luz que alumbra mi camino
Darien, yo… yo te amo.
Y yo Princesa desde el primer momento que te vi -dijo para cercarse y darle el más tierno de los besos.
En esos precisos momentos entraba Doug con su valioso cargamento, el cual volvió a tomar con él al ver que su reina había encontrado calor en el refugio de los brazos de Su Alteza Real, saliendo con la sonrisa en los labios al saberla completamente feliz.
FIN
Gracias a las personas que leyeron, perdón si en los primeros capítulos la historia no se encontraba a la altura de sus expectativas, pero espero haber mejorado hacia el final, seguiré subiendo historias q creo que les gustaran con nuestros personajes favoritos, creo que la otra semana subiré una q personalmente me encanto y me saco mas de una sonrisa q es para lo que están estos sitios para relajarnos y disfrutar aunq algunas veces nos hacen llorar… pero en fin espero que la lean. Adiós
