Inspirada en mi película favorita de Walt Disney: Mulan. Le traigo a todo aquel amante de la lectura este singular fanfic de mi pareja favorita Lily/James.
-Una chica nada femenina, unas amigas unidas por el dolor, un novio que debe salir a la guerra en vísperas de su boda, una general con un pésimo humor, tres amigos que desean más que nada acostarse con una chica... y una historia que une a todos estos personajes en una mágica fábula de amor, amistad, lealtad y valor.-
Espero que lo disfruten como yo lo disfruté escribiendo. A continuación una de mis obras maestras en fanfiction...
CAPITULO 9
-¿A qué te refieres?- preguntó asustada Lily.
James la miró un segundo pensando en mil maneras de que ella escapara sin que Malfoy la viera.
-¡Habla de una vez, Potter!- dijo enojada ella al ver que él no decía nada.
Su voz lo sacó de su séptimo plan para que ella escapara. Suspiró y comenzó a decirle quien había venido.
Lily abrió los ojos sorprendida y asustada por lo que se avecinaba. Lo más probable era que Malfoy conociera a Frank, y que notara que ella no era Frank.
-¿Qué voy a hacer?- preguntó Lily amargamente al aire.
James estaba garabateando algo en un papel dándole la espalda a la chica. Bien podría huir a su casa y decirle a Frank que se presentara, pero no sería muy recomendable hacer esperar casi un día al Capitán General Malfoy para ver a Frank.
También podría seguir con su farsa y esperar que Malfoy no la reconociera... aunque era tan poca la posibilidad que estaba descartada esa idea.
James terminó de garabatear y se volteó con ella. En su mano llevaba una carta sellada y se la tendió a ella.
-Quiero que te vayas ahora al Valle de Godric. Preguntas por la familia Potter – todos conocer a mi familia- y les entregas esta carta en tus manos a mis padres. Ellos te cuidaran hasta que yo me reúna contigo.
Lily se quedó sorprendida por lo que le dijo James. Ella jamás pensó en irse a esconder y dejarle todo esto a James, y claro que no lo aceptó.
-De ninguna manera, Potter.- frunció el ceño.- Yo solita me metí en este enredo y yo salgo.
James se sorprendió de que se rehusara a seguir sus órdenes. Lo encontraba encantador, pero justo en ese momento era detestable.
-¿Acaso no entiendes lo que te puede pasar si Malfoy descubre que eres una chica?
Claro que lo entendía. Ella iba a morir.
-Pero yo... no puedo irme.- bajo la cabeza.
James sintió que el corazón comenzaba a dolerle. Algo dentro de él sabía que Lily seguía pensando en Frank Longbottom y en su seguridad. Ella en realidad quería a Longbottom y James sentía que estaba cayendo en un pozo profundo.
¿Cómo una simple mujer podría romperle el corazón con tan pocas palabras?
-No te puedo dejar aquí solo. Estaría preocupada por ti.- dijo Lily todavía con al cabeza escondida.
Y volvió a latir su corazón. James sintió que el pozo profundo se había desvanecido y cambiado por un hermoso día soleado. Sintió como su habitación se llenaba de luz. ¡Ella se preocupaba por él! ¡Por James Potter y no por Frank Longbottom! Tenía ganas de gritar y brincar y gritar y volver a gritar, pero se tuvo que conformar con abrazar fuertemente a Lily.
¿Cómo una simple mujer podría hacer latir su corazón con tan pocas palabras?
-Lily.- susurró su nombre mientras se aferraba a ella. No la quería perder.
Esto realmente sorprendió a Lily. Jamás un hombre la había abrazado de esa manera y con tal libertad, pero no lo apartó.
Ella sintió como James le deslizaba la carta por el bolsillo de su pantalón.
-No te voy a poder convencer, verdad.- ella negó con la cabeza.- Entonces tendremos que ver como despistar a Malfoy.
Lucius Malfoy estaba bastante orgulloso de decir que era el segundo al mando – después del Rey Dumbledore- en lo que respectaba al ejército. Si él quería, un general podría perder todas sus medallas y honores. Si él quería, un cabo raso podría ser un general con todas medallas y honores. Para él no había imposibles. Nunca nadie le decía que no.
Así que estar esperando casi una hora para que los generales Potter y Longbottom fueran a verlo, comenzaba a irritarlo de sobremanera. Él no había ido a perder el tiempo, tenía mucho trabajo que hacer.
Cuando estaba decidido a ir a sacar de sus habitaciones a ambos generales, fue que ellos llegaron.
Conocía a ambos generales, pues él había estado en su toma de protesta como generales. A Potter lo conocía más que a Frank, puesto que siempre había sido el favorito del rey Dumbledore. Pero si mal no recordaba, el general Frank nunca había sido tan bajo ni delgado como ese día. Le sorprendió mucho verlo con tantas heridas en la cara.
-General James Potter, señor.- dijo haciendo un saludo militar hacia Malfoy.
-General Frank Longbottom, señor.- imitó el saludo.
Lucius notó el tonó distinto de voz del general Longbottom.
-Descansen.- ordenó el Capitán General del Ejército.- Es un gusto volver a verlos.- miró con el ceño fruncido a Longbottom- ¿Qué diablos te pasó en la cara?
Lily tragó saliva. Habían estado cerca de media hora haciendo hechizos a su cara para que se pareciera lo más cercana a la de Frank. James la había ayudado, aunque de mal modo. Al parecer, el chico seguía insistiendo en que Lily se debería de ir y él resolver todo.
-Tuve un pequeño incidente de camino al campamento, señor.- dijo Lily con la voz más varonil que pudo.- Espero que en un mes o dos vuelva mi cara a la normalidad.
-Lo bueno es que ya tienes una prometida- dijo Malfoy dando a entender que sabía todo sobre su vida.- Ella ya no puede retractarse de casarse contigo. Al menos que quiera ser repudiada.
Malfoy no entendió porque Potter gruñó ante eso, pero no le importó.
-Bien señores, tengo muchos asuntos que atender. Simplemente vine para avisarles que mañana su tropa parte a la guerra. Necesitamos que este batallón ayude. Según mis informes, los mortifagos tienen su base en el sur, así que se dirigirán allá para acabar con todos ellos. No permitiremos que esos rebeldes cobren fuerza.
James entrecerró los ojos, enojado. Había escuchado rumores sobre que "esos rebeldes", como Malfoy les había llamado, simpatizaban con ese rubio descarado. Claro que no tenía pruebas, simplemente rumores.
Lily simplemente mantenía la vista al frente, sin querer llamar mucho la atención de Malfoy, pero sin esconder su cara porque sino sospecharía algo.
-Así que pasado mañana a primera hora de la mañana, ambos partirán con su tropa.- finalizó Malfoy.
Y fue cuando un baldazo de agua fría dejó helado a James.
-¡No!- gritó sin querer.
Malfoy lo miró enojado. Lily lo volteó a ver también, sorprendida.
-¿Qué está diciendo, General Potter? ¿Acaso no quiere acatar mis órdenes?
James no sabía que hacer, pero tenía que intentar algo. Se tranquilizó y le contestó.
-Claro que iré a la guerra, señor. Pero preferiría ser yo quien lleve a mi batallón. No es necesario que el general Longbottom vaya. Además, como usted lo dijo, está próximo a casarse.
Lily entendió eso. James no pensaba que se pudiera cuidar ella sola en la guerra. ¡Pero si se había cuidado casi un mes ella sola! ¡Que poca confianza tenía en ella!
Malfoy sonrió maliciosamente hacia James.
-Si mal no recuerdo, general Potter, fue usted quien, sabiendo que el general Longbottom se iba a casar, fue a pedir que él entrenara a su ejercito para pelear en la batalla. Según los rumores, quería que él fuera en su lugar a la guerra para poder irse tranquilo a revolcar con alguna mujer, como siempre lo hace.
Esta vez el agua helado cayó en Lily. ¿James había llamado a Frank apropósito? ¡Y todo porque quería acostarse con una mujer!
Se le hizo un nudo en el estomago. ¡Que tonta había sido! Al parecer no era que James la quería, sino que quería descargar toda su "masculinidad" en ella. Claro, ella siempre había sido, era y sería la fea y nada femenina Lily Evans.
-Yo..no...- balbuceó James viendo a Lily.
-Si.- volvió a decir Malfoy sonriendo.- Usted estuvo diciendo que quería acostarse con la prometida de Frank Longbottom- miró como a Longbottom le cambiaba la cara de pálido a rojo, pensó que por la furia.- y enseñarle algo sobre la cama, antes de que él la tuviera.
Cómo odió en ese momento a Lucius Malfoy. Siempre había sido así. No eran un gran capitán general, pues siempre buscaba hacer rencillas entre todos. Buscaba el talón de Aquiles de alguien y con eso lo buscaba hundir.
-Claro que iré a la guerra.- dijo Lily con un tono de voz increíblemente calmado.- Y regresaré con mi prometida a casarme.
Malfoy sonrió. James se sintió morir.
-Claro que sí, general Longbottom. Así que mañana saldrán temprano.- miró burlesco a James.- Pueden retirarse.
James tardó unos segundos en reaccionar, peor cuando lo hizo, Lily ya se había ido. Corrió detrás de ella, pero ya se había refugiado en sus habitaciones. Tocó fuertemente, pero no recibió respuesta.
-Abre la puerta, por favor. Necesito hablar contigo.- urgió el chico Potter.
Pero no recibió respuesta. Trató con un alohomora, pero la puerta no abrió. Al parecer ella había puesto un seguro anti alohomora.
"No sabía que las mujeres pudieran hacer tanta magia" pensó Potter. Pero viniendo de Lily, ya nada le iba a sorprender.
Estuvo cerca de una hora tocando la puerta, tratando con palabras dulces, después con regaños y hasta gritos. Nada funcionó.
Lo que más le dolía a James era el inmenso silencio que salía de la habitación de Lily. Pero sabía que estaba ahí, porque había oído un leve sollozó. Hubiera parecido un susurró del viento para cualquiera menos para James que recordaba el sonido de la voz de Lily a la perfección. Le rompió el corazón escuchar eso y sobre todo saber que era él el responsable. Se odió a si mismo.
-Lily.- susurró el general.
Y para sorpresa de él, la puerta se abrió. James entró al cuarto de ella y la vio ya sin los conjuros hechos en su rostro. Era la cara que tanto hacía que el corazón de James latiera como loco.
James no supo que hacer o decir. Por los ojos de ella, James sabía que había llorado.
-Li...
-Cállate.- dijo ella tajantemente.- No me veas con esos ojos.- continuó enojada.- No quiero tu misericordia.
-Yo no...
-Te dije que te callaras.- no necesitó que ella levantara la voz. Él obedeció en el acto.- Esto ha sido una locura desde que me planteé venir aquí. Simplemente no quería que nada malo le pasara a Frank.- Lily no vio como la cara de James se contraía de dolor al escuchar eso pues ella comenzó a pasearse de un lado al otro de la habitación con la vista en el piso.- Se salió de mis manos por unos instantes, pero algo tengo bien claro.- se detuvo y volteó a ver a James.- El matrimonio con Frank Longbottom se llevará a cabo después de regresar de esta guerra. Yo estoy más que feliz y ansiosa de que se lleve a cabo este matrimonio. Si algo en mi forma de hacer las cosas te ha llevado a pensar que no es así, mis disculpas. Realmente quiero y aprecio a Frank.
El corazón de James volvía a romperse en millones de pedazos en menos de una hora. Sentía que sus pulmones lo habían abandonado porque no podía respirar. Sintió su cuerpo pesado.
-Te ruego que cualquier cosa que haya sucedido entre nosotros dos, lo olvides.- Lily siguió diciendo con una frialdad nunca antes vista en ella.- Yo negaré absolutamente todo. Así que ahora te ruego que no digas una palabra de que soy una mujer, porque si acaso lo dices, aparte de que te odiaré por lo que me quedara de vida, sé que lograré escapar.
-Jamás le diría a nadie que eres una mujer.- dijo realmente dolido James.
Lily lo miró a los ojos por un momento y James hubiera jurado que se iba a poner a llorar y se arrepentiría de lo que había dicho sobre casarse con Frank. Pero ella rápido desvió la mirada.
-Entonces, gracias. Ahora márchate que tengo que arreglar todo para ir a la guerra.
-No.- rugió él.
Él jamás iba a permitir que ella fuera a la guerra. No sabía que peligros había ahí. Si le pasara algo, él no podría vivir. Prefería mandarla con Frank y saber que estaba viva a perderla para siempre.
-No, Lily por favor.- rogó acercándose a ella y abrazándola. Lily no puso resistencia, pero no lo abrazó de regreso.- Es muy peligroso. Por favor no vayas. Si quieres haremos un plan para que nadie vea que te vas, pero no vayas.
-Potter - dijo fríamente.- deja de intentar controlar la vida de los demás.- y con sus manos alejó a James de ella.- Ya decidí mi vida. Y no te quiero en ella.- lo miró a la cara.- Quiero que Frank Longbottom esté en mi vida.
James no entendía como un corazón destrozado podía seguir doliendo tanto.
-¿Eso es lo que quieres?- trató de parecer enojado, pero su voz lo traicionaba.- ¿Quieres estar al lado de Longbottom?- Mencionó su nombre con desprecio.
-Si.- declaró Lily, dando por finalizado todo.
Sirius Black regresó con una buena sonrisa de Hogsmeade. Remus ni si quiera preguntó y Peter estaba tan triste por no haber besado a nadie que no se fijó en su amigo. Así que Sirius Black estaba ansioso de ir a contarle todo a Lily, pues sus amigos no parecían interesados en su vida amorosa.
Pero tuvo que esperar un poco en contarle eso a Lily, porque cuando los tres chicos llegaron al cuartel se sorprendieron de ver decenas de hipogrifos en el lugar. Eso significaba una sola cosa: Ellos iban a la guerra.
-¿Qué no falta una semana para eso?- preguntó Peter.
-Esto no me huele bien.- murmuró Remus.
Los tres chicos vieron como James Potter estaba alistando a su hipogrifo. Tenía ojeras y parecía realmente enojado. No los había visto, pero ellos se acercaron.
-Hey, James. ¿Qué sucede?- preguntó sorprendido Sirius.
James se detuvo de lo que hacía, los volteó a ver y pareció que se enojaba más. Siguió con sus labores mientras les respondía.
-Anoche vino Malfoy y dijo que iríamos a la guerra mañana.- se detuvo un segundo para presionar con sus dedos el puente de su nariz.- Incluido el otro general.
Peter abrió los ojos sorprendido y asustado de que Lily fuera a ir a la guerra. Sirius abrió la boca incapaz de poder decir nada pues no quería y creería que Lily hubiera aceptado ir a la guerra. Pero fue únicamente Remus quien se percató que James había dicho "el otro general" en lugar de "el general Longbottom". Intuía que algo había pasado.
-Así que vayan preparando sus cosas. No pierdan el tiempo.
Los tres asintieron.
Lily había terminado de hacer su maleta cuando los tres chicos llegaron. Ella los recibió con una sonrisa, y con unas ojeras terribles. Con eso, Remus supo que realmente algo había pasado.
-¡No puedes ir a la guerra! ¡Te lo prohibo!- dijo nada más entrando Sirius.
-No eres nadie para prohibirme nada.- continuó sonriente Lily.
Sirius se rascó la cabeza enojado.
-Pues soy como tu hermano mayor.- se defendió el chico.- Lily, la guerra no es apropiada para ti. Hay hechizos por todos lados y debes de cuidarte. Los mortifagos no se tocan el corazón. Mandan hechizos para matar.
Lily dejó de sonreír.
-Se lo que va a suceder. Pero no puedo retractarme. Si logro salir airosa de esto, al menos sabre que valgo como ser humano.- sonrió de medio lado.- Ya que como mujer y esposa parece que no valgo nada.
Las tres escobas estaba casi vacío, solamente había tres mesas. Así que Fara no podía hacer otra cosa que pensar en Sirius. En Sirius y en todo lo que había pasado hace apenas un día. ¡La había abrazado! Fara aún recordaba como la sostuvo en sus brazos como queriendo unirse por siempre con ella, y una tonta sonrisa aparecía en sus labios.
-Otra vez.
Fara regresó a la normalidad y vio a Amber. La chica parecía algo disgustada.
-Sí, ya lo has hecho notar que tú si recibiste un beso de quien te ama, ¡pero yo!- giró los ojos al cielo.- ¡Frank ni si quiera vino la noche de las luciérnagas!
Fara suspiró. Aún no le decía nada a Amber, y no creía que se lo fuera a decir pronto. Esperaba que el enamoramiento de Amber por "Frank Longbottom" fuera pasajero, pero al parecer no. Y ella no tenía corazón para decirle la verdad. Pero valía más temprano que tarde.
-Amber... tenemos que hablar.
FIN DEL CAPITULO
:D Eh vuelto! Lo sé, lo sé, ha pasado mucho tiempo! Pero no he abandonado la historia. La verdad es que perdí la inspiración. Tengo toda la hisotira en mi cabeza, simplemente que no la podía sacar. Pero ahora que estoy más relajada, espero terminarla pronto. Aunque todavía quedan muchos capitulos más, creo que unos 5 o 6 antes del fin.
Gracias a todos los que me escribieron reviews y no se olvidaban de mi historia. Pero creo que debo agradecer ciertamente a la pelicula de Mulan! Hace año viendo esta pelicula fue como toda la historia llegó a mi cabeza y yo quize escribirla, ayer apenas volví a ver la pelicula despues de tanto tiempo y la historia volvió a surgir como fuente desbordando imagenes y palabras a mi mente y manos. Todo comenzó a fluir y mis dedos comenzaron a plasmar las imagenes en mi cabeza.
Pronto subiré otro capitulo! Y esta vez si va a ser pronto! :D
