Sasuke y sus recientemente rescatados miembros de equipo lograron escapar de la prisión en el país del hierro y se dirigieron al interior de un bosque nevado de aquel lugar. Los de Taka seguían corriendo hasta que se dieron cuenta que no habían perseguidores detrás de ellos y se detuvieron.
- Uf, por poco no lo logramos - comentó Suigetsu que se encontraba jadeando debido al cansancio.
- Si, casi nos atrapan de nuevo - añadió Jugo, que estaba en la misma condición que el peliblanco.
- Al fin y al cabo, lo conseguimos - dijo el Uchiha satisfecho por haber escapado. Él también estaba cansado por correr toda esa distancia sin parar, pero por alguna razón no jadeaba tanto como sus amigos.
- ¿Ahora que hacemos? - pregunto el ojivioleta sin saber que era lo siguiente.
- Nos falta rescatar a Karin - respondió Sasuke sin dudas.
- Pero, ¿donde se encuentra ella ahora mismo? - preguntó el pelinaranja. El uchiha miró a ambos ninjas presentandoles una sonrisa malisiosa.
- En este momento, ella está en una prisión de Konoha - finalmente dijo.
- No puede ser, como vamos a rescatarla, la aldea de la hoja está lejos de aquí y, además, la seguridad allí es muy fuerte - explicó el dominador del agua.
- Ese no va a ser ningún problema, en el camino les diré cuál es el plan, ahora, ¡vamonos! - exclamó el pelinegro para después salir corriendo en dirección a Konoha.
- Este va a ser un viaje muy largo - dijo Jugo con cara de cansancio.
- Tienes razón, odio cuando se pone así - concordaba el peliblanco sin pensarlo.
- ¿Qué otra cosa podemos hacer? - preguntó el pelinaranja.
- Nada, no nos queda alternativa, será mejor que lo sigamos - concluyó Suigetsu para así, ambos shinobi, salir corriendo detrás de Sasuke rumbo a la aldea de la Hoja.
Mientras tanto, en Amegakure:
Naruto y su compañera habían llegado al campo de práctica para entrenar, el rubio con su espada y su Rinnegan y Konan con sus habilidades en el Origami.
- Naruto, muestrame tus habilidades con la Amehyaku, seguro que gracias a tu Doujutsu puedes manipularla sin problemas - dijo la peliazul preparandose para un ataque.
- Como quieras, Konan-chan - aseguró el Jinchuriki. Seguido de eso, la mujer arrojó tres shurikens de papel en dirección al ''ojivioleta'', quien, blandiendo su espada, partió los proyectiles por la mitad. La ojiambar estaba sorprendida.
- Ahora, el siguiente - comentó la líder de la lluvia para crear un pájaro de papel del tamaño de un árbol. El Uzumaki, con la cuchilla lista, saltó en el aire y le cortó un ala a la figura de papel que comenzó a planear en lugar de volar. Cuando aterrizó en el suelo, el rubio guardó su espada (en la funda que se encuentra en su espalda) y realizó un sello de manos.
- ¡Elemento fuego: gran bola de fuego! - exclamó para que de su boca salga una bola de fuego de considerable tamaño que incendió el papel por completo.
- Muy bien, ésta será la última prueba - afirmó Konan mientras apoyaba un papel sobre el suelo que se expandió hasta formar un coloso de papel (imaginense a chouji en su modo de hinchazón parcial de todo el cuerpo, solo que de papel).
- No hay problema - dijo Naruto, para después salir corriendo en dirección al gigante y asestar un mandoble en el pie del gigante, pero este no presentaba ningún daño. Lo peor para el usuario del Rinnegan fue que pudo esquivar un golpe del coloso pero por milímetros, así que retrocedió y cambió de táctica. Ese papel era mucho más resistente, así que lo siguiente que hizo fue concentrar chakra de elemento rayo en su espada y correr nuevamente hacia el gigante. Esta vez atacó el otro pie, la diferencia fue que el papel no aguantó la tensión eléctrica y se desarmó. El grandote intentó golpear a Naruto, pero éste logró esquivarlo y atravesó su arma electrificada en el brazo de la figura de papiroflexia. Para finalizar, el Jinchuriki creó un clon y formó su última técnica.
- Pero, ¿que es eso? - se preguntó la peliazul que alcanzaba a ver lo que estaba realizando el rubio.
- Preparate, ¡Elemento viento: Rasengan! - gritó el Uzumaki para saltar al aire y arrojar la esfera de chakra mezclada con chakra de viento a la cabeza del coloso. Éste explotó dando como resultado una explosión de ráfagas que recorrían todas las direcciones. Finalmente, ya era todo visble y la ex-akatsuki estaba más que sorprendida.
- Excelente Naruto-kun, ¿has aprendido otra técnica? - preguntó con un poco de curiosidad la ojiámbar.
- Ahora que lo recuerdo, la perfeccioné antes de buscar la espada - afirmó el Shinobi señalando su espada y desactivando los ojos violetas del Doujutsu, volviendo a sus ojos azúles como el cielo.
- Que raro, no lo recuerdo - fue la respuesta de la mujer.
- Yo la aprendí solo, en el entrenamiento que realizamos esto no era parte del ejercicio - aclaró el rubio respondiendo a las dudas de la mujer.
- Ahora entiendo, seguramente con tu Rinnegan pudiste aprender otras variantes - entendió la fémina.
- Precisamente, ahora, ¿seguimos? - sugirió Naruto que se llevó un sí por parte de su compañera. Ambos reanudaron el entrenamiento para mejorar todos sus aspectos de batalla.
Por otra parte, en la guarida de los Akatsuki:
- ¿Cuál es el plan?, sin el Rinnegan las cosas pueden resultar más que complicadas - preguntaba Zetsu.
- Es cierto, debiste haber continuado la pelea y robarle esos ojos a esa maldita desertora - añadió Kisame, el ninja tiburón.
- Si hubiese continuado, podría haber salido malherido, pero no importa, ahora lo que tenemos que hacer es perseguirlos y conseguir de una vez esos ojos - explicaba Tobi a sus compañeros de organización, quienes ahora pensaban que apenas podían ganar.
- Claro, pero no sabemos donde están - dijo el ninja planta, dejando al líder muy pensativo.
- Eso es fácil, nuestros enemigos siguen en Amegakure, depende de ellos si siguen allí o no - comentó Kabuto con respecto al comentario anterior.
- Pues ese será nuestro destino, en marcha - decidió el enmascarado.
- Si - dijeron todos al unísono.
De vuelta en la aldea de la lluvia:
Naruto y Konan finalizaron su entrenamiento y volvieron a la residencia, ya eran las ocho de la noche, así que cada uno tomó una ducha que eliminó todo el sudor y suciedad que cubría sus cuerpos. Después de eso, la peliazul se comenzó a preparar la comida para esa misma noche, cuando tuvo todo listo, depositó todos los alimentos cocinados en la mesa y le dijo a Naruto que ya era la hora de cenar. Cuando ambos ya estaban en la mesa, la ojiámbar rompió el silencio.
- Naruto-kun, ¿como está la comida? - preguntó temiendo por la respuesta del Jinchuriki.
- Esta excelente, cocinas maravilloso Konan-chan - respondió el Uzumaki dejando aliviada a la mujer y con un leve sonrojo en su rostro por agregar el sufíjo chan.
- Me alegro que te guste, no sabia que te gustaba tanto el pescado - comentó sorprendida la ex-akatsuki.
- Cualquier cosa me gusta, a excepción de las verduras - dijo el rubio aclarándole a la líder cuales eran sus gustos.
- Muy bien, ahora sé que cocinar para tí - concretó la peliazul.
- Por cierto, ¿que era lo que tenías que decirme?, antes, durante el entrenamiento, mencionaste unos objetos que nos podrían ayudar - le recordó el ojiazul.
- Ah cierto, esos objetos de los que te hablé son unos talismánes que pueden otorgar poderes inimaginables al que los posea, son tres y cada uno reune un tipo diferente de fuerza - comenzó hablando Konan explicando el tema que había dejado pendiente.
- ¿Y crees que nos pueden ayudar a derrotar a Tobi y al resto de akatsuki? - preguntó el rubio encontrando la lógica.
- Así es, cada uno se encuentra en un templo cercano, pero cada templo está a las afueras de una de las grandes naciones - explicaba la peliazul.
- ¿Donde están esos templos? - cuestionó Naruto buscando el punto.
- Hay uno cerca de Kirigakure, otro de Kumogakure y el otro cerca de Sunagakure - concluyó Konan dejando a su amigo pensativo.
- Bien pues, el de la aldea de la arena es el que está más cercano ahora - analizó el Uzumaki.
- Pero iremos en dos días, ahora estás muy cansado - dijo la ojiámbar al notar que Naruto reprimía un leve bostezo.
- Si, tú tambien, limpiemos todo y vayamos a dormir - finalizó el rubio para, tras lo dicho, ordenar la cocina y el comedor y dirigirse a la puerta de sus cuartos, pero antes, el usuario del Rinnegan le deseó buenas noches a la ''bella kunoichi'' y finalmente ambos entraron a sus habitaciones sin nada más que decir.
Aquí dejo el capitulo 10, espero que les haya gustado y dejen comentarios. Saludos.
