Capitulo 10: Un descubrimiento interesante
—Deténganse —gritó Sakura y lo último que se pudo oír fueron sonidos de sirenas en el lugar.
Aunque eso tampoco evitó que Eriol y el resto del grupo aprovechara para seguir golpeando a Syaoran, Sakura ya había comenzado a llorar ¿Cómo podían hacer eso? Era muy bajo, estaban peleando cinco contra uno y parecían animales golpeándolo.
No servían mucho los intentos de separarlos, estaban entretenidos con la pelea, aunque después de segundos la pelea fue detenida ¿por ella o Yamazaki u otra de las chicas? No, habían llegado unos policías que custodiaban la zona para evitar precisamente eso y los detuvieron, ellos si habían logrado separarlos y tenían a los hombres del grupo, incluyendo a Yamazaki controlados.
La cara de los hombres palideció, los tenían sujetos muy fuertes y no podían liberarse.
—¿Qué bien? —Dijo un policía usando sarcasmo evidente —causando problemas en Tomoeda ¿no les da vergüenza? —Sakura rogó porque Syaoran no abriera la boca, sabía que si lo hacía metería la pata hasta el fondo y hablando de Syaoran…
Sakura lo miró y se acercó, tenía los labios que había besado minutos atrás rotos y su nariz sangraba, un pequeño morado en el ojo derecho y se sujetaba la mano, al parecer se la había lastimado, los otros estaban mejor, pero los otros no le importaban a ella.
Syaoran estaba tranquilo, si, lo tenía un policía y eso le desagradaba, pero sabía lo que se venía, no era la primera vez que le pasaba algo parecido, además era algo… ¿alentador? No se imaginaba cuantas veces mas hubiera besado a Sakura si la llevaba a la casa, movió u cabeza de un lado a otro.
—Llévenselos a la estación —dijo el policía aparentemente con mas rango —los tendremos un buen rato allí, para que lo piensen dos veces antes de armar un escándalo —todas las chicas lo miraron ¿hablaba en serio? Al parecer si, Sakura solo pudo ver como Syaoran reía por lo bajo ¿Por qué estaba tan tranquilo? luego vio hacía donde miraba y comprobó porque se reía, la cara de sus "amigos" era de pavor, como si hubieran dicho que se los llevaban al infierno.
—No puede hacer eso —gritó Tomoyo —el culpable es él —señaló a Syaoran, Sakura frunció el ceño —el comenzó todo —pero había algo mal, el que había comenzado todo había sido Eriol.
—¿Eso es verdad? —preguntó el policía.
—Si —dijeron todos, excluyendo a Sakura
—No —dijo ella —ellos se vinieron contra él, no ve que es el mas golpeado, si a alguien no se deben llevar es a Syaoran —el anteriormente nombrado la miró, la chica se estaba poniendo en contra de sus amigos por él, eso si lo alegró mas, le encantaba ver la cara de los "hombres" que lo golpearon, estaban asustados, al parecer nunca habían pisado una estación de policías y eso lo llenaba mas de risa. Él si había estado en una, pero eso era otra historia.
—Bueno… —dijo el policía —llévenselos a todos —las chicas palidecieron mas.
—Nooooo —gritaron y fue Rika quien se acercó —¿podemos llegar a un acuerdo? ¿No sé? Creo que podrían ganar algo —el policía miró y no pareció fastidiarle la idea de aceptar el soborno, todos los hombres respiraron un poco, pero Syaoran sabía que el soborno no lo incluía a él y como malvado que era por fin habló:
—Si acepta cualquier dinero o trato… creo que voy a hablar con sus superiores, tengo amigos en la policía —mintió, todos lo miraron mal, incluso los policías —y creo que hace frío —eso bastó para que el policía tomara la decisión.
—Ya llévenselos —repitió por tercera vez
—Esperen —es vez fue Chijaru —mi novio no estaba metido allí, lo único que hizo fue tratar de separarlos ¿no es así?
—No —volvió a hablar Syaoran —yo vi como repartía golpes, él también esta metido en esto —la mirada que le dio Chijaru a Syaoran fue peor que la que le dio Yamazaki, si, las amigas de Sakura habían empezado a odiarlo, era una porquería, detestable y arrogante, hubieran podido librarse de todo, pero no, quería que pagaran, no entendían como Sakura convivía con él.
—Ya —gritó el policía —no pierdan mas tiempo —Sakura corrió a donde Syaoran, sabía que no podía evitar que se lo llevaran, después de todo esa era la venganza de él, una en la cual pagaba un poco las consecuencias, pero no le importaba o eso deducía.
—Espere —le dijo al policía que llevaba a Syaoran a una especie de camión —déjeme hablar con él un minuto… por favor —el policía no lo soltó, pero si le dio lo que quería Sakura, la cual se quitó la chaqueta y se la dio nuevamente a Syaoran.
—No creo que duermas bien… toma —se la dio y el la recibió.
—Sakura ¿Por qué lloras? Tranquila, no me tendrán mucho tiempo, por la tarde me soltaran, a todos, solo quiero ver la cara de tus amigos en una celda, míralos, están asustados.
—¿Y tu no? —preguntó Sakura curiosa, la cara de Syaoran le decía que no, pero era un experto a la hora de esconder emociones, él solo sonrió y se acercó un poco a Sakura, mas exactamente a la oreja de ella y le susurró, causando un escalofrió por todo el cuerpo.
—Si le preguntas a Touya veras que no es la primera vez que me llevan a un sitio así —ella abrió los ojos ¿Qué acababa de decir? Al parecer Syaoran tenía muchas cosas que esconder y no solo eso, su hermano también, porque ese comentario de Syaoran lo incluía a él…
Pero los pensamientos de Sakura se borraron cuando el calor familiar de su oreja pasaba a sus labios, acaso era posible que él… la chica cerró los ojos por costumbre, era la cuarta vez que se besaban, esa vez no tan profunda como la anterior, pero era suficiente, no le importaba la pena que le daba al estar haciendo eso delante de sus amigas, que estaban un poco entretenidas con sus respectivos novios ya en el camión, exceptuando a Tomoyo que si miraba la escena molesta.
Aunque eso tampoco le importó a la chica de ojos verdes, pero si había un problema, syaoran o mas exactamente su mente. Sería la cuarta y ultima vez que la besaría, no podía pasársela haciendo eso, era Sakura, y si, no parecía molestarle, pero seguro que no sabía porque lo hacía, porque correspondía sus besos, si, la chica nunca había besado a alguien así y seguramente le había gustado el primer beso, no, eso no tenía sentido, no había deseo de por medio ¿o, si? ni amor, solo un gusto ¿Qué pasaba entre ese par?
Ninguno profundizó el beso, pero fue suficiente para Sakura y para él.
—Sakura —susurró cuando se separó de ella —podrías decirle a Touya que recoja el carro, no creo que tu sepas manejar —obviamente no, pero eso les causó risa, —y luego vayan por Bocado, Touya no sabe donde vivo, necesito que le ayudes.
—Claro, no te preocupes —dijo cuando el tiempo se había acabado y el policía lo llevaba a donde el resto, además pasar por Bocado era algo irresistible. Subieron a Syaoran al camión y solo pudo ver como arrancaba el transporte e iban desapareciendo de su vista.
La chica estaba feliz, pero su noche pudo haber terminado mejor y no hay que ser malpensados, pero no podía asegurar lo que hubiera pasado si Syaoran la hubiera llevado a su casa, ya era lógico que le gustaba ¿lo quería? Buena pregunta, difícil de responder, pero si le gustaba y al parecer él sentía algo crudo por ella y eso la alegraba mucho mas, sabía de Syaoran y él había correspondido sus besos, era algo que con ninguna otra chica había echo o había visto hacer, no, él no había besado a ninguna otra en mucho, mucho tiempo.
Sonrió y suspiró.
Aun miraba por donde se había ido el camión, Syaoran era de lo mejor que le había pasado en su vida hasta ese momento, pero al parecer ella era la única que pensaba eso, pues en dos segundos el resto del grupo se le había acercado y no muy amistosamente que digamos.
—¿Cómo puedes besar a alguien así? —Dijo Chijaru —mira que involucrar a Takashi es algo muy bajo, él lo único que había echo era tratar de separarlos, debió dejarlos para que lo volvieran pedazos.
—Tienes razón, ese sujeto es un salvaje —comentó Naoko
—¿Salvaje? —Dijo un poco molesta Sakura —¿Qué querían? Syaoran no inició nada, fue Eriol —miró a Tomoyo —y después se fueron metiendo todos donde nadie los había llamado ¿acaso no viste como Kira lanzaba golpes? Eran cinco contra uno, no creo que Syaoran sea el salvaje aquí, lo único que hizo fue defenderse —la chica estaba furiosa y ninguna de sus amigas le discutía lo anteriormente dicho, tenía razón, pero igual podían estar libres.
—Pero pudimos hacer que los liberaran, él no dejó.
—No conoces a Syaoran, él no se iba a quedar con los brazos cruzados después de la paliza que le dieron ¿acaso no viste que era el más herido Rika? Todos se metieron sin ninguna razón, las cosas eran entre Eriol y Syaoran, el culpable no es mí tutor, piénsenlo, creo que se darán cuanta que tengo razón —las chicas bajaron la cabeza —y con lo de Takashi… de verdad lo siento, Syaoran no dejaría escapar a nadie del grupo, pero según me dijo los liberaran por la tarde.
—Lo estas defendiendo mucho Sakura —comentó Tomoyo un tanto molesta —él aprovechó que Eriol estaba ebrio para golpearlo ¿eso si es justo? —la chica de ojos verdes quería estallar ¿si Eriol estaba tan ebrio para que rayos peleaba? Pero es que como se creían los valientes… pues… todos contra Syaoran.
—¿Qué crees que estábamos haciendo Syaoran y yo este tiempo? —le devolvió la pregunta —te aseguro que no estábamos en la iglesia —Tomoyo abrió los ojos, Sakura había estado bebiendo con Li, algo se encendió que la tranquilizó, si, Sakura estaba ebria, por eso lo había besado de esa manera —ahora si me disculpan tengo un perro que recoger —y dicho eso paró un taxi y no les dio tiempo a sus amigas para que se despidieran, lo cual las dejó intrigadas.
¿Sakura malgeniada? Eso era algo que ninguna había visto y eso era desconcertante, las chicas preferían a la Sakura tímida y no a la nueva o a la que ellas creían que era la nueva, no había cambiado, solo lo estaba defendiendo a él, a Syaoran.
Las chicas se habían quedado mirando por donde desaparecía Sakura, el tutor de ella no hacía las cosas bien al parecer, las chicas no podían permitir que Syaoran anduviera con ella.
—¿Quién era el hombre con el que peleaban todos? —Preguntó Rebeca —¿el novio de Kinomoto? —todas se asustaron, sobretodo Tomoyo, primero muerta que permitir eso, Syaoran no era digno de una chica tan sensible como Sakura, incluso la había emborrachado para besarla, en parte había sido bueno que ellos llegaran, Li se la pensaba llevar y quien sabe para donde.
—Según Sakura es el tutor —respondió Tomoyo.
—Ya veo —dijo con un tono de celos en su boca, no entendía como Kinomoto había encontrado un hombre así en Tomoeda, si, ella estaba con Ronald, pero al ponerlos en una balanza… bueno, creo que era obvio esta hacía donde se ladearía, habían visto como se besaban, casi hambrientos y para pasar a lo tierno, sintió envidia, Ronald con ella no era así, lo de ellos era mas a un plano físico —aunque perece que ella y el no se veían como alumna y tutor, bueno… la forma en que se besaban…
Todas las chicas guardaron silencio, Rebeca tenía razón, se habían besado y no solo una vez, incluso Sakura se había despedido de él con un beso, ella creyó que ninguna los había visto, pero si estaban pendientes de sus movimientos y eso no era una simple relación de tutor-alumna.
—No es nada, Sakura no esta enamorada de Syaoran y él no esta enamorado de Sakura, mientras eso no pasa creo que las cosas volverán a ser como antes —habló Tomoyo, todas las chicas la escuchaban —Sakura esta enamorada de otra persona.
—¿Quién? —preguntaron todas las chicas.
—Eso es un secreto —dijo evitando que le sacaran que la chica de ojos verdes estaba enamorada de Ronald.
OoOoOoOoOoo
Caminaban por un pasillo oscuro, él iba adelante y todos lo miraban desde atrás, sabía que por una pelea de calle no los dejarían mas de veinticuatro horas encerrados y sabía que iba a disfrutar ver a esos chicos ahí, aunque se sintió un poco mal con uno de ellos, con el que no lo había golpeado, incluso lo había tratado de defender o separar a los chicos de encima suyo, pero ni modo, todos en la cama o todos en el suelo.
Nunca había estado en una estación de policías en Tomoeda, había estado con Touya en una y en Tokio y sabía lo que se podían encontrar, después de todo el gobierno no hacía mucho por sitios así.
Todos vieron como un policía abría una celda y prendían que los siete hombres entraran allí y para una peor fortuna esa celda no estaba sola, estaba con dos sujetos para nada agradables, les faltaba la cicatriz en la mejilla, el loro en el hombro y el parche en el ojo para pasar por piratas, sus caras no eran nada buenas y desde que los vieron aparecer empezaron a insultarlos y asustarlos, a Syaoran no lo impresionaron mucho pues entró sin chistar.
Los otros "hombres" ya no tan "hombres" entraron juntos, estaban nerviosos y se impresionaron con el lugar, si, era una celda pequeña, para estar un par de horas, que era lo que sabían que los tendrían, pero igual no les agradaba la idea, no entendían como Syaoran, que era el único que estaba solo, había entrado como si nada y se había sentado a un lado de la celda.
—Miren lo que nos trajeron —dijo uno de los que estaba en la celda antes de que llegaran —unos niños —refiriéndose a los seis —y un hombre, creo que nos divertiremos primero con él —dijeron y comenzaron a acercarse a Syaoran, los otros se tranquilizaron y una parte de ellos se alegró cuando ladronzuelos estaban cerca del tutor de Sakura.
—¿Qué le haremos? —le preguntó uno al otro.
Syaoran los miró y suspiró, primero muerto que dejarse poner una mano encima de esos sujetos, conocía la calañas de personas que podía encontrar en sitios así y para su mala fortuna le había tocado lidiar con bravucones un poco anormales, pero tenía claro que perro que ladra no muerde, empezando con Bocado.
—Muy bien… —dijo uno y acercaba una mano a Syaoran, pero antes de siquiera posarla en su hombro, que era a donde la dirigía, el tutor la detuvo y la apretó con fuerza, todos los otros de la celda estaban impresionados.
—Si te atreves a ponerme una mano encima te la quitare —amenazó, ese era una parte que quedaba del Syaoran que Sakura aun no cambiaba —no es muy complicado —miró al otro —va para ti también, no me interesa quedarme unos días mas por la paliza que les daré si se vuelven a acercar ¿entendido? —el ladronzuelo que Syaoran le apretaba la mano comenzó a quejarse.
—Suéltame maldito, te puede ir mal.
—Hagamos la prueba —respondió el profesor apretándolo con mas fuerza, sin darse cuenta que el otro sujeto había sacado un cuchillo y se acercaba a él, eran ladrones, vándalos y no les importaba lastimar a Syaoran, igual se las había dado de temerario, lo menos que podía hacer era pagar las consecuencias.
Los otros seis que estaban el la celda miraban como Syaoran apretaba la mano de uno de los sujetos y también pudieron ver como el cómplice sacaba el cuchillo, todos se miraban las caras, pero ninguno hacía nada para detenerlos y solo pudieron ver como lanzaba la puñalada contra Syaoran, que pudo esquivarla un poco, solo un poco pues su brazo había comenzado a sangrar.
—¿ya no eres tan valiente? —dijo el sujeto que Syaoran había apretado la mano, incorporándose y sacando el mismo su propio cuchillo —te sacaran de aquí en una bolsa negra —Yuki y Ronald reían, Kira y Kayto miraban sin querer inmiscuirse y Eriol se debatía en que hacer, al final optó por no hacer nada, no era su problema.
Pero entonces el único que quedaba con sentido común en el grupo si hizo algo, Yamazaki sin importarle que Syaoran lo hubiera metido ahí y que los vándalos tomaran represalias contra él después, se abalanzó contra uno, sorprendiendo a todos, inclusive Syaoran, si, él le quitó el cuchillo a uno y ahora estaban dos contra dos y con cuchillos para cada bando.
—Eso es algo injusto… ¿no creen? —El chico era mas temerario de lo que muchos pudieron pensar —ahora estamos dos contra dos —¿toda la noche se la pasaría peleando? Se preguntó el profesor, estaba cansado y quería dormir un rato, aunque no lo haría en un sitio así, no cuando había esos sujetos rondando.
—Ya… déjalos —dijo uno —Son señoritas —y dicho eso se fueron a un rincón de la celda a fumar algo que no era cigarrillo, el olor dulce les decía a todos que era otra cosa, una mas fuerte ¿había gente así en Tomoeda?
—No vas a agradecer… Syaoran Li —dijo haciendo que este abriera los ojos, en la pelea habían dicho su nombre, pero no había un porque para que supiera su apellido, bueno, talvez Eriol o Kayto se lo había dicho.
—Yo no te pedí ayuda —fue la respuesta, Takashi sonrió y se devolvió a donde los otros, dejando a Syaoran con una larga mañana en que pensar o solo en una cosa, una persona, Sakura Kinomoto.
Era innegable lo que le gustaba la chica, la estimaba, lo impresionaba y lo encendía, de que manera para haberla besado tanto en una noche, si, la chica era única y eso le alegraba tanto como lo distraía de su forma de ser, él era Syaoran Li y ella era Sakura Kinomoto, la chica no podía ocupar así sus pensamientos, eso estaba fuera de contexto.
Si tan solo la hubiera rechazado sus pensamientos serían más fáciles, todo estaría perfecto, pero no lo estaba, Sakura era linda y esa noche lo había comprobado, pero de pensar así y un beso no podía pensar en más, después de todo ¿Cuánto mas podía pensar? Nada mas, Sakura era joven, él no era tan viejo, Sakura era solo dulzura, él era amargado. Syaoran movió su cabeza de un lado a otro ¿Por qué pensaba así? ¿Acaso quería encontrar cualidades en común? No, en que rayos pensaba, tenía que sacarla de su cabeza.
Era difícil, lo sabía, pero no podía seguir así, no la volvería a besar en primer lugar, después volvería a ser el tutor y no el amigo, ella no necesitaba un amigo, le había visto muchos aquella noche, incluso estaba en una cárcel con ellos, aunque con esos amigos para que enemigos y que Sakura lo disculpara por pensar así de ellos.
Aunque al parecer ella tenía un pensamiento similar, le había dicho de los dos que no se separaban que no eran importantes ¿Quiénes eran? Seguramente nadie o personas sin importancia como había dicho Sakura.
Luego cierta historia contada por el chico que lo había ayudado llamó su atención.
—Si —dijo Yamazaki mientras Syaoran escuchaba entretenido y disimulado—en la antigüedad también habían cárceles y por todo lado, pero estas eran destruidas fácilmente —se tomó su tiempo mientras todos le escuchaban la aparente mentira, que solo una persona en la cárcel creía —en Siria por ejemplo: las destruían porque estas eran hechas de pan, lo ponían al sol y dejaban que se endureciera, lastimosamente los presos se lo comían para escapar —Syaoran abrió los ojos, algo tenía sentido, el pan podía llegar a ser duro —era realmente parecido a cuento de estos niños que se pierden en el bosque… no recuerdo —Hanzel y Gretel, quiso decir Syaoran, luego recordó que no se llevaba bien con ellos —el caso es que una cárcel no duraba en pie mas de una semana.
Los amigos de Takashi lo dejaron hablando solo ¿Quién podía creerse una mentira de ese tipo aparte de Sakura? Nadie en este mundo, por eso a Yamazaki le caía tan bien Sakura.
Luego de eso eran como las tres, se turnaron para cuidarse mutuamente y así poder dormir un rato, no era conveniente que todas las personas que habían se quedaran dormidas, hablando de las personas del grupo excepto Syaoran, que parecía una maquina, desde que habían llegado estaba sentado y perdido en sus pensamientos.
Las otras seis personas jugaron piedra, papel o tijeras, pare ver quien hacía guardia, al final el perdedor fue Yamazaki que de nada le sirvió el alegato, aunque la manera de perder había sido un poco sospechosa, pasaron unos minutos y el resto del grupo estaba durmiendo, mientras Yamazaki miraba a Syaoran, el novio de Chijaru prendió un cigarrillo.
—¿Quieres uno? —le ofreció a Syaoran, él negó —¿no hablas mucho? —Siguió callado —Si, definitivamente no hablas demasiado.
—Tengo algo que preguntarte —dijo con un tono frío que alertó a Yamazaki —¿Qué material usaron para remplazar el pan de las cárceles? —el novio de Chijaru no creía lo que oía, con razón se estaba besando con Sakura horas atrás, si eran iguales, muy pocas personas creían lo que él decía y ¡sorpresa! Se encuentra con él.
—Veras —comentó Yamazaki —como el pan no estaba dando resultados lo rodearon con chocolate durísimo y así les costaba mas trabajo romperlo y cuando lo hacían los encontraban los guardias, eran tiempos difíciles.
—Increíble…
Syaoran ya había preguntado lo que quería no tenía porque hablar mas con aquel chico, aunque había algo en el tal Yamazaki que no lo dejaba tranquilo, lo conocía en alguna parte y era algo que tenía claro, además el chico tampoco quitaba la vista de él.
—Aun no me reconoces cierto Li Syaoran —abrió los ojos ¿Por qué tenía que conocerlo? ¿De donde? —Eres bastante despistadas o bueno, la verdad no me conoces directamente, pero yo si he escuchado muchas cosa de ti, sé bastante de ti —Syaoran se levantó, que le dijeran que lo conocían no le gustaba ni un poco.
—¿De que rayos hablas?
—Mi nombre completo es Takashi Yamasaki Oyima —el tutor abrió los ojos, había escuchado bien, había dicho Oyima, el resto del nombre le importaba nada, pero ese apellido, ese maldito apellido, no, era casualidad, pero el tal Yamazaki tenía claro de lo que hablaba, al parecer y eso no le gustaba mucho a él ¿era en serio? —Si, soy primo de Kim Oyima —Syaoran frunció el ceño…
—Hola mucho gusto soy Syaoran Li
—soy Kim Oyima, espero que nos llevemos bien… ¿te puedo llamar Syaoran?
Su corazón comenzó a latir con fuerza, no precisamente de la emoción que le proporcionaba saber de Kim, era mas precisamente que alguien amenazaba con contar todo y tenía motivos para hacerlo, después de todo, él lo había metido en esa cárcel y no solo por eso latía su corazón, la ira que le propinaba pensar en ella aun le afectaba, demasiado.
Syaoran se acercó a Yamazaki, obligándolo a botar el cigarrillo cuando lo agarró de la camisa, no podía hablar duro, no quería despertar a nadie y que escucharan su historia, para eso primero tenía que amenazar a Yamazaki.
—No vas a contar nada ¿entendido? —Yamazaki lo miró y suspiró.
—¿No crees que si tuviera intención de contarlo ya lo haría echo? No lo haré, solo déjame decirte que la actitud que tienes ahora es bastante reprobable, al igual que la de Kim... bueno, creo que sabes mejor eso que yo, lo que te hizo —el novio de Chijaru lo miró, la cara de Syaoran se había tornado oscura —si te comportas así es porque aun te importa, te duele ¿estas jugando con Sakura? —Syaoran frunció más el ceño.
Nunca jugaría con Sakura.
—Eso no es tu problema, preocúpate por mantener tu boca cerrada.
—Es muy temprano para amenazar y mas cuando te dije que no diría nada, yo no soy quien para hacerlo, solo espero que cambies esa actitud —Syaoran le fue soltando la camisa lentamente a Yamazaki —No es justo contigo, ni con tu ambiente ¿acaso no viste que Sakura lloraba por ti? Ella se preocupa y lo hace realmente.
—¿De que rayos hablas?
—según analicé esta noche… creo que te convertiste en una maquina estos años y no una muy buena —¿Por qué tenía tanta razón ese chico? —espantas a las personas que se te acercan y quieres jugar con una chica muy amable…
—No voy a jugar con nadie —dijo amenazante Syaoran —entre Sakura y yo no hay nada.
—El beso que se estaban dando cuando vimos nos decía otra cosa —Syaoran lo miró mal, era verdad, ellos los habían visto cuando se besaban y después de ese beso no podía pensar otra cosa —ambos lo disfrutaban y la verdad no me parece mal, no cuando vayas serio.
—¿Quien rayos te mando? Eres un mocoso impertinente.
—Nadie me mando, solo que como te dije… esta noche vi un hombre frío y sé el motivo de eso ¿Por qué rayos no la olvidas? ¿No crees que sea hora de mirar adelante? Kim hizo su vida en Norteamérica con… con… con el que se fue, no sé el nombre, incluso tiene una hija y tu… mírate.
¿Un hijo? ¿Una vida? ¿Por qué se sentía así?
Inevitablemente comenzó a reír, siempre lo hacía cuando no quería llorar, tal vez ese aparecido tenía razón, no ¿Qué razón podía tener? Ninguna, era un chiquillo que no sabía nada y quería meterse a su vida, pero algo si le dolió, el maldito de Kyo se había casado con Kim, habían tenido una hija y él estaba sufriendo, bueno, no sufriendo, pero si en su estúpido mundo de desolación.
¿Era hora de empezar una nueva vida? Eso era un buen punto, empezar de ceros, ¿pero con quien? ¿Con Sakura? Eso era imposible, la estimaba, la admiraba y en parte la deseaba, pero no la quería y ella a él, entonces no podía empezar de ahí y además ¿Por qué con Sakura? Pues tal vez era el hecho que Sakura era la última mujer que había besado, pero no, tal vez era hora de dejar de ser amargado, no, le gustaba ser amargado, pero tal vez era hora de empezar a ocupar su corazón y su cabeza en otras cosas.
¿Complicado? Bastante, sabía que las personas a su alrededor le temían, empezar una vida era imposible y no iba a llegar de la noche a la mañana feliz a la universidad, primero muerto, no tenía salida, solo podría fijarse en él una chica que lo quisiera como era en ese momento, que quisiera un amargado profesor, conclusión, soledad absoluta.
Continuó riéndose mientras pensaba, el resto de personas se despertaron y se quedaron viéndolo, su risa era bastante macabra y a esas horas de la mañana y con ese genio que tenía era mejor no molestarlo, eso si no querían salir de la cárcel con la cara rota.
OoOoOoOoOoo
No había podido dormir en toda la noche, por muchos motivos, pero todos relacionados con él, su estadía en la cárcel, su manera de comportarse, pero sobre todo el beso y ¡que beso! Si, le había gustado como él no tenía idea y sonrió inevitablemente.
Se habían besado y eso le había agradado, aunque estaba un poco confundida, Syaoran le gustaba demasiado, eso era algo tonto de negarlo, pero ¿él que sentía por ella? ¿Deseo? Eso era una opción y pensar en que Syaoran la deseaba era algo poderoso, es decir, se consideraba flaca y desgarbada ¿Qué podía ver Syaoran en ella? ¿Amor?
Río ante eso último, Syaoran enamorado de ella, por Dios, él no podía amar, no después de ser tan lastimado, incluso Sakura se consideraba afortunada por haber podido poder probar el interior de la boca de Syaoran.
Suspiró… como le gustaría que Syaoran amara nuevamente, pero luego una imagen de Syaoran con otra chica llegó a su cabeza y la idea ya no fue tan agradable ¿Por qué se sentía así? ¿Qué clases de celos eran esos? Porque ella estaba celosa y de bromas que su simple mente le ponía, ver a Syaoran con otra no era algo que quería, no, nunca. Se convencía pensando en que no quería que lo volvieran a lastimar, no después de haber sufrido tanto.
Él era un hombre único y lo quería así, lo quería no pensando en amor, era solo una gran estimación, un respeto y en parte un crudo deseo.
Uno que jamás había experimentado, nunca había besado a un hombre fuera de una relación y su único noviazgo había sido con Ronald y eso era triste, ¿Por qué? Su primer y único novio la había querido solo por sexo, sería tan bonito encontrar a alguien entregado ¿entrega? Porqué todas las palabras de su mente llevaban a Syaoran, el hombre entregado.
Eran las ocho pasadas y llevaba dando vueltas en su cama, era hora de pensar en otra cosa, ya le había pasado con los labios de Syaoran y había controlado eso hasta que él la besó, ahora pensaba en él y no creí que se calmara hasta tenerlo… la chica se sonrojó, tener a Syaoran, al principio la idea le había causado gracia, pero a medida que los días avanzaban… bueno, eso era algo que la chica no quería pensar.
Después de minutos de dar vueltas en la cama decidió levantarse, era sábado y no quería holgazanear, además en su casa había un visitante que le aseguraba dos cosas: la primera que el amo vendría mas tarde por él y la segunda: que no se aburriría… aunque ¿Por qué no pasaba por Syaoran a la estación de policías? ¿Lo incomodaría? ¿La besaría nuevamente? Iba a suspirar, pero se dio cuenta que eso hacía Tomoyo cada vez que hablaba de Eriol, o sea el novio y ella no podía pensar así de Syaoran.
Salió de su habitación aun en pijama, no tenía que hacer lo labores del día y cuando por fin bajó… allí estaba, como si estuviera en su propia casa durmiendo en el sofá.
Habían pasado por él a las dos de la mañana, en principio el perro se había mostrado algo agresivo, no se llevaba muy bien con Touya, pero al ver a Sakura subieron al carro del tutor, que había sido previamente recogido y se fueron a la casa, Touya no preguntó mucho y lo único que hizo fue reír al enterarse que Syaoran estaba en la estación de policías, lo cual no significaba que no fuera a preguntar.
—Bocado… —llamó. El perro al instante levantó las orejas y se lanzó a los brazos de Sakura que lo recibió muy alegre —¿Cómo amaneciste? —obviamente mejor que Syaoran, pensó sakura que aun seguía pensando en él ¿cómo estaría? es decir, metido en una cárcel con esa cantidad de hombre que lo odian, tal vez cuando lo viera estaba morado de los golpes que le darían sus "amigos" no, syaoran no se dejaría tocar un pelo de ellos, era syaoran después de todo, su syaoran, no, solo syaoran.
Sakura se llevó a Bocado en brazos hasta el sofá donde comenzó a acariciarle las orejas, era un perro tan bonito.
—Buenos días monstruo —escuchó Sakura que la saludaban, su hermano obviamente —deja de consentir el perro eso, lo vas a aburrir
—Eso no es cierto… —se defendió —¿cierto que no Bocado?
Touya miraba la toma muy divertido y es que estaba de humor, no solo por que había conocido la casa de su amigo, también había que añadirle el echo de imaginárselo en la celda, si, habían estado en una ocasión en una y en esos tiempos Syaoran casi se desmaya ante la idea de pasar minutos allí, quería saber que estaría haciendo en ese momento.
—¡oye! Sakura —la chica lo miró —¿Cómo terminaste anoche enredada con Syaoran? No creo que él se haya metido al mismo sitio donde ustedes, no me parece que tome en sitios bulliciosos, donde seguro estaban.
La chica palideció ¿estaría bien contarle a su hermano que ella lo había buscado o era mejor guardar silencio? No conocía cual sería la actitud de su hermano si le contaba algo ocurrido con su mejor amigo ¿Cómo reaccionaria Touya si le contara que había besado a Syaoran? ¿Cómo con todos los hombres que se le acercaban a ella?
—Bueno… este —Touya levantó una ceja, la actitud de su hermana era bastante sospechosa, algo había pasado —yo… vi a Syaoran en uno de los bares y… estaba aburrida con mis amigos, me pareció mejor pasar tiempo con él.
—¿No te echo del lugar o algo así? —Sakura negó —¿y como terminó en la estación de policías?
—Bueno… cuando nos íbamos a venir Syaoran dijo que me traía —se sonrojó un poco recordando lo sucedido la noche —pero antes de eso mis amigos nos vieron, Eriol no se lleva bien con Syaoran y comenzaron a pelear, Syaoran sabe hacerlo y golpeó a Eriol fácilmente —suspiró y continuó —ese fue el detonante para que todos se le fueran encima —Touya frunció el ceño, había sido una pelea injusta según le contaba su hermana.
—¡Vaya! —fue lo único que pudo decir Touya.
Sakura suspiró aliviada, no vendrían mas interrogatorios por parte de su hermano en los cuales le pudiera sacar que deseaba a Syaoran y que mucho menos se habían besado, a veces su hermano era muy sabio y eso podía resultar un fastidio, pero había otra cosa en que pensar.
Syaoran, si bien ambos habían correspondido el beso ¿Qué iba a pasar de ahí en adelante? ¿Seguirían besándose cuando quisieran? Eso era una propuesta muy buena para la chica, pero era algo agridulce, no quería sentir deseo, aunque a todas las personas les gusta sentirse deseadas, quería algo más, entonces abrió los ojos y la embargó algo de tristeza, y un tanto de nerviosismo… Sakura quería el corazón de Syaoran ¿él querría el de ella?
Todo era increíble, hacía apenas una noche había descubierto el gusto y de repente… ¿cariño? Un cariño mezclado con deseo y deseo que solo se podía liberar si se mezclaba con algo, ¿con que? Un noviazgo, así dejaría de ser un deseo en bruto y pasaría a ser a amor correspondido.
Se sintió tonta ¿podía Syaoran llegar a quererla lejos del deseo? La pregunta del millón, que le pasaba a Syaoran por la cabeza con respecto a la chica Kinomoto, ella lo quería ¿tanto como se había sentido con Ronald para haber llegado a ser novios? La respuesta era lógica, a Syaoran lo quería mucho más que lo que en algún tiempo quiso a Ronald… entonces ¿Por qué no conquistar a Syaoran? ¿Por qué no hacer que él se diera la oportunidad con ella?
—Touya… —él la miró —este… ¿Cómo era Kim? —el hermano de Sakura abrió los ojos ¿estaba hablando de Kim? ¿La Kim que abandonó a Syaoran?
—¿Kim… la chica que… abandonó a…? —Sakura asintió —Bueno… pues… era muy bonita.
—No —dijo Sakura —¿Cómo era su forma de ser? ¿Cómo Syaoran se pudo enamorar de ella? —Touya abrió los ojos ¿para que rayos quería saber Sakura todo eso? Lo asumió como cariño hacía Syaoran, después de todo Sakura sabía del pasado de él y si podía seguir ayudándolo… ¿Por qué no contarle lo que conocía de Kim?
—Ella era bastante temperamental para ser sinceros, le gustaba las cosas perfectas y era muy estricta consigo misma, aunque también era divertida, la verdad su actitud contrastaba, siempre estaba ayudando a compañeros con cosas que no entendían.
—¿Por qué crees que Syaoran se enamoró de ella?
—No sé —dijo Touya —tal vez amor a primera vista o algo así, aunque él no cree en eso… —la miró —ahora si me disculpas tengo cosas que hacer, mi padre llegara en la tarde y yo me voy a hacer algo urgente, nos vemos.
—Touya —llamó Sakura antes de que se fuera —¿a que horas soltaran a Syaoran? Me dijo que había estado en una situación parecido contigo, creo que debes saber —Touya tosió, Syaoran le había contado.
—Bueno… supongo que a las tres, más o menos —Sakura asintió y dijo:
—No tienes que ponerte así, supongo que eran jóvenes, pero espero que algún día me cuentes porqué te encarcelaron o mejor… le preguntaré a Syaoran —Touya no quería escuchar mas a su hermana, suficiente con que Syaoran estuviera revelando los secretos de él a todos lados, aunque seguramente Sakura le había dicho que él le contó de su pasado, si, por eso Syaoran se encargaba de contar secretos.
Touya sonrió, su amigo era vengativo.
Por su parte Sakura se había cansado de molestar al perro de Syaoran que ya paseaba por la casa, sus pensamientos estaban en la descripción de Kim dada por Touya, temperamental, ¿tenía que ser así para que él se fijara en ella? Suspiró con tristeza, seguramente lo único que podría despertar en Syaoran era deseo, pero la esperanza era lo último que se pierde, por eso decidió poner manos en la más.
Se levantó del sillón y se fue a arreglarse, tenía que comenzar a despertar otras cosas en Syaoran.
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—¿Cómo que no lo puedo ver? —preguntó Sakura a uno de los oficiales.
Si, la chica se había arreglado dispuesta a visitarle en la estación de policías, además de haberle preparado una cantidad de comida, estaba segura que allí nos les darían nada, después de todo no era mucho el tiempo que pasaban allí, por eso los castigaban haciéndolos aguantar hambre.
Se había puesto muy bonita, demasiado para su gusto, pues no solo los guardias la miraban, también algunos reclusos que entraban.
—Ya se lo dije, lo dejaremos libre a las cuatro, más o menos y ¿Cómo cree que la vamos a dejar entrar con ese perro? Aquí no se permite el ingreso de mascotas —dijo el policía cansado, era como la décima vez que peleaba con Sakura por ese tema, la chica era muy persistente.
—Pero mire que él esta solo en esa celda, no podría verlo un minuto, por favor.
—Lo siento señorita, yo solo cumplo ordenes y no sé si sepa, pero es esta estación no hay visitas conyugales —Sakura se sonrojó ante la ultima mención del policía.
Una visita conyugal con Syaoran, si bien se deseaban llegar hasta allí no estaba contemplado en la cabeza de ninguno ¿o, si? es decir, Syaoran, ella, desnudos, sudando, se sonrojó de inmediato y no dudaba que su cabeza comenzara a echar humo, la idea de pasar un rato así no estaba en el diccionario de Sakura, Syaoran en alguna ocasión le dijo que quería llevársela a la cama, pero de allí a ser cierto ¿o él había hablado en serio?
La chica abrió los ojos, no, Syaoran era un caballero y no haría nada fuera de una relación y ellos no estaban ni cerca de tener una relación, así ella quisiera, pero entonces podría mandarle la comida a Syaoran para hacerlo feliz y aprovechando el parentesco que le guardia les puso.
—¿Podría mandarle esta comida? No quiero que mi novio aguante hambre… por favor —el guardia la miró
—Disculpe por lo que le voy a decir, pero me parece increíble que usted sea novia de ese tipo —Sakura frunció le ceño como nunca lo había hecho y el policía debió verla pues se asustó, estaba cansada que todos tacharan a Syaoran como no humano, él era bueno y ella lo sabía, todos deberían saberlo.
—¿Le llevaría la comida? —casi amenazó
—Creo que puedo hacer que le llegué —dijo el oficial recibiendo la pequeña canasta con comida y se retiraba. Tal vez había exagerado un poco, pero todo por él.
Pero luego la chica recordó algo "sus amigos" ellos también estaban metidos allí, aunque borró el pensamiento de su cabeza, después de todo… ellos tenían novias, bueno, excepto el "listo" de Yuki, que había querido pasarse de "listo" y había terminado allí metido y también en un baño, si alguien la había pasado realmente mal había sido él, pero se lo tenía merecido, por perro.
El guardia regresó y la chica se quedó mirándolo, él no decía nada.
—Ya se la hice llegar, no se preocupe y ahora por favor podría salir, tengo trabajo que hacer —Sakura lo miró, el hombres se veía sincero lo que le decía que si le había llevado la comida y eso estaba bien.
—Disculpe… ¿a qué horas los dejaran libres? —preguntó Sakura.
—No sé —dijo el guardia —a las cuatro es lo más posible —Sakura asintió y se retiró, volvería a las cuatro y lo esperaría ¿se molestaría? No, eso no era probable cuando al parecer a él también le agradaba pasar tiempo con ella o tal vez esa era sola la imaginación de Sakura, bueno, era hora de regresar a casa, le tocaba preparar la cena.
—Bien Bocado, vamos a comprar algunas cosas —dijo mientras apretaba el collar del perro y salían corriendo por el lugar
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Estaba bastante estresado caminado por esa asquerosa celda, la mirada inquisidora de los ladrones y amigos de Sakura lo fastidiaban, al final no había resultado buena idea hacer que los encerraran, aunque ellos se les veía peor, la cara de Hiraguizawa y sus cómplices era algo que lo alentaba un poco, aunque si había una mirada inquisidora que lo fastidiaba, si, desde que había hablado con Yamazaki estaba intranquilo, la mirada de ese chico y aquellas palabras que le botó a la cara eran un fastidio.
Él había resultado ser un chico muy listo y Syaoran uno con mala suerte, en un celda encontrarse con el primo se Nina, por todos los cielos, el destino quería patearle la cara, era eso o tal vez el destino quería que empezara una nueva ¿sería eso? Y lo más interesante de la cosa era que con la idea de una nueva vida solo venía a su cabeza un nombre y era…
—Li Syaoran —llamó un guardia que traía una extraña canasta en sus manos —su novia le dejó esto —y abriendo la celda se la pasó, todos lo miraron, en especial Hiraguizawa ¿Li tenía novia? ¿Quién era? Por su parte Syaoran estaba igual de impresionado que todos ¿novia? Al destapar la pequeña canasta se dio cuenta quien era, había una notita que decía: espero que salgas pronto, tu perro esta igual de ansioso… Sakura
Inevitablemente sonrió ¿Por qué esa chica era así? ¿A dónde quería llegar? Esta vez no había sido culpa de ella que él terminara allí, o no en gran parte, siempre haciendo cosas, cosas que lo hacían sonreír, si, esa Sakura lo estaba dejando con los días cada vez más perplejo y eso le agrada tanto como lo desconcertaba.
¿Qué pasaría si las cosas se salían de un ámbito tutor-alumna? Un momento, ¿Por qué pensaba en eso? Sakura no querría que eso pasara, es decir ¿quien en sus cinco sentidos se involucra con un amargado? Si bien la noche anterior Sakura le había comentado que le agradaba su compañía, de ahí, a pasar a otra clase de compañía había mucho trecho y uno largo ¡por Dio! Él y Sakura como…
Suspiró y decidió ponerle mas atención a la comida y no solo a eso, sabía que como los tendrían solo unas horas en esa cárcel los guardias no les darían comida, eso incluía a Hiraguizawa y su combo de amigos que lo miraban esperanzados, al igual que los ladrones.
Syaoran miró la comida, Sakura había resultados ser un poco exagerada, habían galletas, bastantes, una botella de jugo, había una coquita con arroz y en esta mariscos pequeños, un pedazo de pastel de chocolate, un termo con algo de café, había manzana picada y unas fresas, le había también echado un pequeño tenedor de plástico para que pudiera comer ¿Qué pensó la chica que lo tendrían toda la semana allí? Al parecer si, pero ya que estaba en esas circunstancias ¿Por qué no aprovechar?
—¡Hey…! ustedes dos —llamó a los ladrones —¿quieren algo de comer? —los dos abrieron los ojos y no solo ellos, el otro grupo también, ellos lo habían atacado y a ellos les daba.
—¿Habla en serio? —preguntó uno
—¿Eso es un no? —y antes de que Syaoran se arrepintiera los dos estaban sentados a su lado, aun atónitos ante el comportamiento de él.
Syaoran dejó que tomaran un poco de café, se veían sedientos, dejo que comieran galletas e incluso dejo que comieran fruta, se veían felices y sonrió mas cuando vio a los otros seis contemplando como comían y luego un rugido de estomago se escuchó entre ellos.
—¿Por qué lo hace? ¿Por qué nos da de comer a nosotros que lo atacamos y a ellos que venían con usted no les da nada?
—Que vinieran conmigo no significa que sean mis amigos, vine a parar aquí porque ellos me atacaron —dijo comiéndose una fresa —además me gusta verles las caras mientras comemos.
—Déjeme… —dijo uno masticando con la boca llena —decirle… que su novia cocina muy rico, este arroz esta… de rechupete.
Novia ¿hace cuanto que no tenía una? Seguramente ya se le había olvidado el tratar con una… novia.
—Si… esta bueno —dejo pesadamente, tenía que sacar ciertas cosas de su cabeza, si, muy lindo el gesto de Sakura, si, muy rico el beso con Sakura y si, estupenda la compañía de Sakura, pero el no estaba en condiciones de tener algo con nadie, menos con ella, la verdad… no quería lastimarla.
—¿Quieren café? —Dijo cambiando de tema, ambos asintieron…
—Por el sujeto mas extraño que hemos conocido en nuestra vida, lo atacamos y nos da de comer —dijo uno levantando un vaso plástico para que lo imitaran, Syaoran sonrió ante tal ocurrencia —salud —y todos brindaron.
La comida se acabo y del otro lado de la celda los veían, Syaoran estaba hablando con los ladrones, habían resultado ser mejores personas de lo que muchos pensaban, Eriol lo miraba encolerizado, al igual que Kira y Kayto, Yamazaki seguía reprochando la actitud de él y Ronald estaba pensativo, ¿novia? ¿Sería Sakura capas de tener algo con ese cretino que tenía en frente por darle celos? Si esa era la novia que había dicho el guardia, sonrió, jamás pensó que Sakura estuviera tan enamorado de él y eso abría nuevas puertas para atacar, para conseguir el objetivo que quería desde un principio, esta vez haciendo las cosas bien.
Si, tenía a Rebeca, pero para que conformarse con una si podía tener dos y eso era ser perro, poder tener el mayor número de mujeres para mostrar y con ninguna querer nada serio y además parece que su hermanastra Tomoyo lo apoyaba y que Sakura no había dicho sus intenciones de acostarse con ella desde un principio, si, quitarse al estorbo de… Li, lo llamaban, no sería algo complicado. Sakura caería es sus redes.
El ambiente en prisión por zonas era diferente, por los lados de Syaoran se respiraba paz, tal vez por el hecho de conocer la calaña de los sujetos con los que hablaba, incluso sonrió un poco al darse cuanta lo buen conversador que era ¿hacía cuanto tiempo que no conversaba así con alguien? Sorpresa, pensar que terminó hablando con dos sujetos que quisieron incluso violarlo.
Pudo ocupar sus pensamientos gran parte del tiempo, era seguro que la vería apenas saliera de allí, la chica estaba interesada en estar sobre él y eso estaba mal, Sakura ¿que podía sentir por él? Tonto, tonto, nadie sentía más por él que solo miedo.
—Y díganos profesor Li ¿Cómo terminó en Tomoeda? A simple vista se ve que usted es un ricacho.
—la verdad estaba cansado de Tokio —dijo sin ánimos de recordar —quería algo mas calmado y Tomoeda me brinda eso… y ¿ustedes como terminaron aquí? —preguntó desviando la conversación hacía ellos, hablar de él no le gustaba.
—Bueno… la verdad somos pandilleros —dijo unos como si nada —siempre estamos metidos en sitios como estos, pero al final nos dejan libres, ya casi toda la estación nos conoce —comentó alegre —aunque no es lo que queríamos.
—¿Pandilleros? —Dijo Syaoran analizando a los sujetos, era la primera vez que usaba su poder de deducción para averiguar sentimientos sin ánimos de utilizarlos para lastimar a alguien —¿Cómo terminaron así?
—fue culpa de la sociedad, se reunieron presiones en un punto de nuestras vidas y fue nuestra única escapatoria, creemos que así estamos bien, no tenemos dinero, incluso un mal techo, pero somos felices, yo terminé aquí cuando mis padres murieron y nadie me dio una mano…
Una mano, Syaoran la había tenido y si, no era un pandillero, pero era patético ¿en que se diferenciaban ellos de él? Tal vez en que el profesor tenía un techo y alimento, cada vez se daba más cuenta de lo ridículo que era, de los dos años que había desperdiciado, de los años que quería empezar a aprovechar, era hora de abrir los ojos y de ¿vivir? ¿Había sociedad para él? ¿Lo odiaban lo suficiente?
Era joven y exitoso, si había vida para él, no iba a cambiar, pero iba a darse oportunidades, aprovechar lo venidero, a sonreír si algo era gracioso, no ser un tonto con amistades hasta por los poros, pero si ser o tratar de ser feliz, podía cambiar, lo sabía, pero no sabía como hacerlo, aunque si sabía quien podía ayudarle.
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Tres paletas heladas llevaba en su haber y estaba terminándose la cuarta, llevaba alrededor de media hora esperando a verlo salir, aunque no parecían tener mucho afán en dejarlo en libertad, los policías habían dicho que a las cuatro y llevaba allí desde las tres, si, era exagerada, lo sabía, pero quería ver la cara de Syaoran al verla allí.
El reloj marcaba las cuatro y diecinueve ¿no lo iban a dejar libre? Quería verlo, era un cariño muy fuerte el que unía a Sakura con Syaoran, quería abrazarlo, reconfortarlo y ¿Por qué no besarlo? Bueno, si el permitía esa parte ¿Cómo había terminado allí? Es decir, querer a Syaoran Li, le encantaría tener esperanzas y buscaría esta, ya había empezado llevándole almuerzo y un montón, además estaba cansada de estar sentada.
—¿Qué haces aquí Sakura? —preguntaron desde su espalda, la voz, era irreconocible: Tomoyo
Sakura se volteó para ver seguramente a todas las amigas y efectivamente allí estaban, no estaba Rebeca, pero si las otras cuatro y al parecer y juzgar por el tono de Tomoyo no era agradable que ella estuviera allí.
—Espero a Syaoran —dijo mientras Bocado saltaba para acostársele en las piernas.
Todas las chicas la miraron, Sakura estaba perdida, estaba muy manipulada por li y eso no era bueno, además otra cosa llamó las atenciones ¿quién era ese perro? Estaba bonito y Sakura no tenía perros o no hasta hace unos días.
—¿Y ese perro?
—Es de Syaoran —respondió desinteresada, pero sus amigas fruncieron el ceño.
—Sakura… —se aventuró a preguntar Tomoyo, después de todo eran amigas y las amigas no guardaban secretos entre ellas —¿Qué sientes por Li? Después de ese beso estamos confundidas y bueno… la verdad Li no me parece una persona indicada para que hagas eso.
Sakura abrió los ojos ¿sus amigas se habían dado cuenta que le gustaba Li? No, eran listas, pero no a tal punto y pues dado el poco apoyo que le darían en caso de tener algo serio con Syaoran decidió mentir.
—No siento nada por él, solo me parece guapo y si, nos besamos —se sonrojó un poco —pero no creo que pasemos a otro lado, él sabe medir sus distancias a veces —para mi mala suerte —y así me gustara no creo que me correspondiera.
—¿Por qué? —preguntaron indecisas.
—Eso es un secreto.
El silencio reinó unos segundos ¿Por qué ninguna le creía? Sakura no era la chica que besaba a cualquiera y menos a un hombre por gusto, por Dios, pasaron semanas antes de que le diera el primer beso a Ronald y fue una tontería de beso, entonces ¿Por qué por un gusto besa a Syaoran? Sakura sentía algo por él y él era un descarado lava-mentes y Sakura podía caer en sus redes, ellas lo sabían y como "amigas" porque si, eran "amigas" de Sakura, la separarían de Li, no podían meterse a la casa, pero usarían a alguien y Tomoyo contaba con Ronald, que al parecer no estaba tan enamorado de Rebeca, porque la chica vio la actitud de él por la noche cuando le dijo que Sakura estaba despechada, Tomoyo pudo ver celos y donde hubo fuego, cenizas quedaban y con Ronald en medio Sakura volvería con él.
Ahora era cuestión de actuar rápido.
Los minutos pasaron y por fin vieron esperanzas de verlos salir y así fue, todas las chicas se pusieron alerta, incluso Bocado que miraba de un lado a otro esperando ver salir a su amo.
El primero en Salir fue Takashi y como una bala Chijaru corrió a su revisión, lo inspeccionó de arriba abajo esperando encontrar algo mal, luego salieron Yuki y Ronald, Yuki se marchó de una, no quería verle la cara a cierta chica de ojos verdes y así evitar que esta contara cualquier cosa que lo molestara, Ronald se acercó a donde las chicas, se puso aun mas molesto cuando vio a Sakura allí ¿Qué demonios hacía? Bueno, al parecer ella y Li eran novios, pero algo amargo lo embargaba, Kira, Kayto y Eriol salieron después y así como Chijaru las tres respectivas novias se acercaron a verlos.
Sakura las miraba, ellas eran novias de ellos, ¿Cómo se acercaría a Syaoran? ¿Y por que era el ultimo en salir? Pero su corazón se aceleró con fuerza cuando lo vio salir y él pareció verla a ella.
Por alguna razón Syaoran esperaba verla, aunque sabía que la cara que tenía no era la mas amena, no después de esa noche tan de perros que había pasado, lo único que quería era irse a dormir, pero de todas maneras sonrió como un tonto al verla con su perro, miró a un lado y pudo ver como el resto de personas lo miraban, increíble que se hubiera llevado mejor con dos ladrones que con ellos y si, incluso los bandidos le había dicho que contara con ellos ¿Syaoran el pandillero? Por todos los santos… no.
Caminó lento, sentía la mirada de los amigos de Sakura, pero eso era algo que no le importaba, Sakura lo observaba, como a medida que daba un paso se acercaban, pero no se lanzó a él, en cambio Bocado si lo hizo y de un tirón se soltó de Sakura, corrió a donde su amo que lo recibió con los brazos abiertos y así cargando a Bocado Syaoran llegó a la banca donde estaba Sakura.
—Hola Syaoran.
—Hola Sakura —fue lo único que dijo, se estaba comportando muy adolescente para su gusto.
—¿Qué… tal… tu noche?
—He tenido mejores —respondió y rieron un poco.
Por su parte el resto del grupo miraba la escena, Sakura estaba sonrojada y Li sonreía como imbecil, mala señal, era hora de empezar a actuar, lo sabían y Tomoyo sacaría el as de la manga, ósea a Ronald de la manga.
—¿Qué esperas para hacer algo? El tiempo anda —dijo Tomoyo provocando a su hermanastro, este miró por unos segundos a la pareja y decidió hacer algo, por eso respirando profundo se acercó.
Sakura y Syaoran continuaron hablando un rato de cómo había él provocado celos en los amigos de Sakura compartiendo la comida con desconocidos, la chica no podía creer que él fuera capaz de llegar a tanto, pero en cierto momento que el tema estaba por acabar se miraron lentamente.
Si, era complicado no enamorarse de él ¿Cómo no hacerlo cuando se comportaba de esa manera tan sobre protectora y además la ayudaba tanto? La chica sonrió haciendo que él también lo hiciera.
¿La oportunidad de empezar de ceros sería con Sakura? La chica lo miraba y podía descifrar pocas cosas en su cabeza, si no la hubiera besado ya tantas veces lo habría hecho desde hacía rato, la chica esperaba, era algo que podía ver y no la iba a dejar con las ganas, después de todo podía sacar provecho, no, no se trataba de provecho, lo mejor sería no hacerlo, tal vez ella solo se veía obligada, ¿a que? Ni él sabía, le gustaba Sakura, pero de ahí a que ella gustara de él.
—Sakura —dijo Ronald que ya se encontraba cerca, ambos lo miraron y si el chico fuera listo se hubiera alejado —¿podemos hablar? —la chica de ojos verdes miró a Syaoran pidiendo aprobación, él no podía decirle que no, por mas ganas que tuviera, no podía mostrarse celoso, a pesar de estar celoso.
—Esta… bien —dijo Sakura y se alejaron un poco de Syaoran.
¿Por qué sigo aquí? Se preguntó mientras miraba a ese par alejarse un poco ¿Quién rayos era ese sujeto? ¿Qué atribuciones tenía sobre Sakura? Tal vez las mismas que él, pero, pero, pero, pero no.
Se sentó en la banca donde minutos atrás estaba sentada ella, al parecer a Bocado tampoco le agradaba la compañía de Sakura porque estaba gruñendo, en cambio Tomoyo miraba a Li con una sonrisa de victoria, si, se veía la cara de rabia de Li y eso le estaba gustando y le gustaría mas cuando lo dejara con las ganas de poder ponerle una mano encima a su Sakurita.
Ronald y Sakura se alejaron unos metros, no lo suficiente, todos los veían y la chica estaba incomoda, quería pasar tiempo con Syaoran no con Ronald, era una suerte que su tutor aun no se fuera del lugar, por eso tenía que darse prisa y despachar a ese ex.
—¿Qué quieres? —Preguntó —que yo sepa no tenemos nada que hablar.
—Si tenemos —dijo Ronald tomándola de la mano, Syaoran miró esa escena rápidamente y se encolerizó, por suerte Sakura se soltó del agarre —Yo quiero pedirte perdón por el trato que te di hace semanas, me porté como un tonto y lo sigo asiendo —Sakura escuchaba y suspiraba, no precisamente de amor, era un suspiro de paciencia, por todos los dioses, ella había olvidado eso hace rato y tenía que venir el cretino a recordarle cosas que le revolvían el estomago —quiero que me perdones Sakura y quiero otra oportunidad.
Bien, si antes la chica tenía el estomago revuelto después de ese ultimo comentario de Ronald estuvo a punto de botar toda su comida, no le daría otra oportunidad ni porque lo quisiera en serio y no lo quería, quería a cierto ambarino que la miraba desde una banca, un momento, la miraba desde una banca, que bueno, él estaba mirándola, un poco molesto.
—Te perdonó —Ronald sonrió, era de él, si —pero no esperes otra oportunidad, no me interesa dártela, además tu tienes a Rebeca ¿ella ya te dio lo que querías conmigo en un principio y tratas de nuevo? Debes estar loco.
Sakura le dio la espalda, Tomoyo bajó los hombros y esta vez era Syaoran el que sonreía.
—Voy a insistir Sakura, te amo, te amo, te amo.
—Bien por ti, yo por ti no siento mas que lastima —comenzó a andar hacía Syaoran.
—¿Te vas con él? —Preguntó deteniéndola —¿Qué puede tener ese sujeto que no tenga yo? Por todos los santos Sakura, no te niego que mi intención de un principio era llevarte a la cama —Sakura no lo miraba, pero le dolía lo que decía, ella no era una articulo —pero después que saliste de mi casa ese día me dolió tanto —mintió —quería hablarte, pedirte disculpas, pero no vi como, traté de olvidarte con Rebeca, yo no la quiero a ella, te quiero a ti —Sakura dejó de darle la espalda y lo miró.
—Te vez muy tonto Ronald y lo que dices me da mas asco, estas jugando con Rebeca, pobre chica.
—¿Me juzgas por querer amarte? Estoy seguro que ese sujeto es peor que yo —miraron a Syaoran —te estas dejando llevar y él después de obtener lo que quiere te botara, así son los tipos como él —Sakura sonrió.
—Estaría dispuesta a darle lo que Syaoran quisiera conmigo, ahora si me disculpas —sonrió mas —tenemos una tarde que aprovechar —Sakura corrió hacía donde Syaoran y este se levantó de la silla y dejó a Bocado en esta, la chica lo abrazó, a Syaoran, y se refugió en el cuello de él, un refugio perfecto, como lo quería y las palabras que anteriormente le dijo a Ronald incluso podía cumplirlas solo por darle celos, luego levantó la vista y lo besó sin reparó, Syaoran no correspondió el beso esta vez, solo dejó que ella hiciera, la verdad el detalle no le gustó mucho.
Sakura lo quería y eso ya era innegable, pero Syaoran no podía corresponder un beso sin un porque, Sakura lo había tomado por sorpresa y después de segundos decidió separarse y mirarlo a los ojos, se asuntó un poco cuando vio la mirada de Syaoran, no estaba como las anteriores ocasiones en las que se habían besado, Sakura se reprochó, de una u otra forma lo había usado y Syaoran se percató de eso, tonta, tonta, tonta, para que lo besaba, él era Syaoran y detestaba un beso sin fundamentos, actuar por impulso no era algo que se le daba muy bien a Sakura, eso era un echo.
Ronald se acercó a Sakura y a Syaoran, ¡rayos! La chica quería usar a esa pelele para darle celos, si Sakura se hubiera quedado callada o no hubiera hecho nada sabría que las palabras dicha por su hermanastra eran mentiras y que Sakura no lo quería, pero después de esa forma de actuar comprobó que la chica botaba la baba por él, que solo quería dar celos, que mal.
—No puedes dejarme Sakura —dijo Ronald.
—Lárgate Ronald, no quiero saber de ti, es que no comprendes —dijo apretando la camisa de Syaoran.
Al tutor por su parte escuchó el nombre del individuo ¿Sakura podía sentir algo por ese sujeto aun? No, pero al parecer lo había usado, no, ella no podía ser una manipuladora.
—Sakura tienes que…
—Es que acaso no escuchaste maldita sea —explotó Syaoran, asustando a Sakura, estaba molesto, primero quitaría el estorbo del camino, después le preguntaría a la chica que había sido todo eso.
La cabeza del maestro daba vueltas, que raro, se habían besado cuando los amigos estaban cerca de ellos, si, todo tenía sentido, Sakura lo estaba usando o eso pensaba.
—¿Quién eres tu para decirme que hacer y que no? —la mirada que Syaoran le botó a Ronald asustó tanto al anteriormente nombrado como a Sakura ¿Qué había echo? Syaoran estaba molesto, eso no se podía ocultar, ni él quería ocultarlo, al parecer.
—Cálmate Syaoran… por favor —Rogó Sakura —no sé que estas pensando pero te debo una explicación, seré sincera contigo… vamos, te diré de camino a mi casa.
—Vamos Bocado —dijo dejándola atrás, Sakura corrió para alcanzarlo y por fin Ronald pudo respirar tranquilo mientras lo veía alejarse, sintió miedo, ese sujeto tenía claras intenciones de acabarlo.
El grupo de Sakura por fin intervino y se acercó a Ronald.
—¿Qué ocurrió?
—Sakura esta enamorada de mi —todas las chicas sonrieron, Eriol no creyó eso, él no estaba tan ciego, como para ver como Syaoran la miraba, se veía celoso y al parecer no le había gustado tanto el detalle de Sakura de correr y besarlo ¿Por qué la dejaba atrás? Quien diría que Syaoran Li terminaría enredado con Sakura y su no estaban era casi un echo que lo estarían, a pesar que Ronald dijera lo que dijera.
Por su parte los otros dos caminaban por las calles de Tomoeda, Syaoran andaba rápidamente y Sakura lo seguía desde atrás, estaba molesto, pero ella había actuado sin pensar y tenía que dejárselo claro, él no era un juguete para ella, por eso corrió y se interpuso en el camino de él, haciendo que se detuviera.
—¿No vas a hablarme? ¿Seguirás ignorándome todo el camino? —él la miró de arriba abajo, ¿Por qué esta chica tenía que llorar siempre? Eso no le gustaba —Syaoran no te molestes conmigo por… por…
—¿por usarme cada vez que le quieras dar celos a tu ex novio? Aunque supongo que anoche fue igual —Syaoran la miró y sonrió —no sé que rayos me pasa, se supone que yo soy el que sabe manipular las cabezas —Sakura oía las palabras y cada una se clavaba en ella, no era su intención herirlo, era lo ultimo que quería, lo quería a él.
Se acercó y colocó sus monos en el pecho de Syaoran, sentía el palpitar de su corazón, estaba furioso, por eso tamborileaba tanto, lo que Sakura no sabía era que lograba eso cada vez que lo tocaba.
—No te uso Syaoran… puedes creerme, mírame —quería decirle que estaba enamorada de él, pero eso no era creíble en una situación como esa —en este momento te bese porque así quise, me dio fastidio que Ronald se acercara a mi…
—¿Sigues enamorada de él? —ninguno de los dos supo porqué hacía la pregunta, pero era algo que Syaoran quería preguntar, era algo que por un extraño motivo se estaba clavando en su corazón, tanto como en su cabeza.
Sakura sabía que de la seguridad de su respuesta obtendría nuevamente la cercanía de Syaoran, por eso sonrió y lo miró, limpio sus lagrimas y lo encaró.
—No, me dijo que quería otra oportunidad y le dije que no, no lo amo, no lo quiero, ni siquiera es un grato recuerdo en mi corazón, nunca hubo grato recuerdo en mi corazón ¿puedes confiar en mi? Eres al único que no le miento desde hace días… confía en mi.
Syaoran miró a Sakura y como las palabras salían de su boca ¿decía la verdad? No quería descubrirlo, se estaba volviendo débil y no quería volver a ser lastimado, no quería, eso no le gustaba, bueno, su orgullo a la basura, se suponía que iba a confiar y que iba a confiar en ella por eso:
—Solo si dejas de besarme de esa forma —dijo y le sonrío levemente, aunque había algo en los ojos de Sakura que no lo dejaban tranquiló, había una verdad a medias y eso no le agradaba.
—¿acaso prefieres que te avise cada vez que lo quiera hacer?
—Prefiero que no lo hagas por un tiempo —¿por un tiempo? ¡Madre santa! ¿Por qué no dijo que prefería que no lo hiciera?
—Está bien —dijo y caminaron a la casa.
Un hecho, le agradaba Sakura, la quería muy cerca y a ese paso se enamoraría de ella, aunque no sabía si eso era lo correcto, no cuando un malo recuerdo lo azotaba, cuando cada vez que cerraba los ojos veía a alguien desagradable, no quería pasar por eso nuevamente, no quería sufrir, temía sufrir, por su parte la chica caminaba a su lado, nunca se había sentido tan bien como en ese momento que caminaba al lado de Syaoran, lo quería y se lo diría, no mas tutor, ahora era Syaoran para ella y para nadie mas.
Notas: Nythan-kun miró su fic, suspiró, quería actualizar por la mañana pero la verdad había estado reponiendo clases, eso y un montón de exposiciones no lo dejaban tranquilo, pero parecía que sus lectoras(es) no comprendían, sabía que se había retrasada, pero todo era por pasar calculo y la verdad estaba un poco falto de inspiración.
Si, sabía que llevaba unas horas de retraso, por eso miró el reloj, en Colombia eran las dos y cincuenta y dos mientras escribía y lo peor se estaba perdiendo el partido Manchester vs Chelsea, sin pensar confiaba en la victoria del equipo azul.
Volvió a suspirar ¿Cuántas veces lo había echo?
Quiso pasar a temas mas interesantes se preguntaba que opinaba la gente de su capitulo, eso no lo dejaba dormir, pero había algo que si lo dejaba, es decir, esa mañana se había levantado y había visto que recibió un montón de Reviews, por un momento pensó que soñaba, pero luego que su perro le metiera un mordisco se dio cuenta que era verdad, además había pasado física… sonrió.
Quería agradecer, uno por uno, pero las notas saldrían largas y además tenía examen el sábado y seguro se trasnocharía, solo les escribió a todos que gracias y que la otra semana ya tenía tiempo, por eso no se retrasaría y los tendría con el capitulo 11, luego recordó que Sakura ya estaba enamorada y que a todos aquellos que les fastidiaba la actitud de Tomoyo… la odiaran mas, pero quería saber d verdad que opinaban, le encantaban ver los reviews de cada persona, desde los alentadores, hasta los amenazantes, los graciosos, los largos, sonrió, si, definitivamente estaba feliz.
Por eso se despidió y pensó que descongelaría a Syaoran y que las cosas pasarían a un plano mejor.
