Uy! Mil perdones por la tardanza… si lo se soy un #$&%&%## demonio. Pero véanlo de esta forma. Es seguro que terminare. De hecho a este fic solo le quedan como máximo dos capítulos más. Genial. Quizá haga un prólogo pero eso depende de cómo ande de comentarios.

Si, también sé que están hartos de esa estúpida regla pero ni modo soy un demonio con costumbres terribles.

Atte: Ciel Phantomhive.

Capítulo 10 Recuerda, por favor recuerda 1/2

Jack aterrizo en el castillo de Seraphina dando una exclamación de sorpresa, era hermoso. Plantas crecían por todos lados e incluso los pilares que sostenían la gran bóveda eran troncos gruesos de árboles tan viejos como el mismo mundo.

—Jack Frost. —Dijo una voz a su espalda en tono dulce.

Su cabello negro lo tenía sujeto en una elaborada trenza dejando al descubierto sus blancos hombros, era una mujer hermosa. Con andar suave y elegante deshizo la distancia que los separaba, una vez a pocos pasos ella lo miro con ternura y tristeza.

—De verdad lamento no tener buenas noticias.

—Jamie. —Exhalo con dolor.

—Jack. MiM es un ser que sabio, siempre tiene en mente un plan para cada creación y James Warm no es la excepción.

—Pero no es justo, Jamie…

—Estas decisiones no tienen que ver con justicia. Si no, piénsalo de esta forma. Tú diste la vida por salvar a tu hermana. ¿Eso fue justo o injusto?

—Yo no lo pensé, solo deseaba verla a salvo.

—Fue tu decisión, fueron tus acciones las que te hicieron a ojos del gran Zar Lunar digo de convertirte en un espíritu, en un inmortal. Jamie Bennett hizo algo parecido. Tomo decisiones y acciones que lo llevaron a ese desenlace. Su luz es especial. El Zar ha estado esperando milenios por alguien como él. Cuyo centro fuera FE pura.

—Entonces fue mi culpa… —Murmuro Jack casi en un jadeo. —Si yo no lo hubiera hecho creer… él…

—Eso no es cierto. —Seraphina coloco delicadamente su mano sobre el hombro del albino. —Esa noche de no haber sido tu hubieran sido los otros guardianes o hasta Pitch Black. Jamie Bennett incluso antes de conocerlos ya buscaba a seres mágicos…

Jack asintió rememorado los incontables libros sobre seres fantásticos que iban desde pie grande, el monstro del lago Ness hasta OVNIS.

—James Warm nacería tarde o temprano porque no puede negar lo que es. No puede negar su centro.

Jack se desprendió del tacto con un poco de brusquedad, sus ojos azules se entrecerraron con dolor.

—No es que no crea que Jamie es especial. —Rumio entre dientes. —Él es especial en muchos sentidos pero…

—Jack, soy quizá quien mejor te comprende. Cuando perdí a mi padre me encontraba devasta, más tarde cuando me entere de que él era el Coco… bueno, creo que esta demás contarte el gran dolor que experimente.

—Es diferente. Jamie es solo un niño, él…

—Te equivocas. Jack. James Warm nació de una fe y un deseo tan profundo como nadie ha sentido nunca, puede que tú aun lo percibieras como un niño por el gran cariño que le profesas pero él es…

—No. Eres tu quien no entiende. Jamie, no James Warm, JAMIE BENNETT ES GRANDIOSO, pero no por eso deja de ser un niño. Tiene apenas quince años y no merecía morir. Tenía tanto por hacer y disfrutar…

—¿Estás hablando de James o de ti?

—De ambos, de ambos Serphina. Porqué nuestro querido Jack ha guardado mucho dolor y tristeza que ahora refleja en James.

Jack sostuvo el cayado con fuerza, esa voz la reconocería en cualquier lugar. —Pitch.

—Hola Jack. Te vez tana afligido. Pero déjame consolarte un poco al contarte que tu pequeña luz soporto perfectamente una semana antes de sucumbir a la oscuridad de las pesadillas. Aun puedo escuchar su llanto y sus gemidos angustiados. Su voz sollozando tú nombre. Un hermoso himno. Sus dulces lágrimas brotando sin parar y su tibio calor extinguiéndose con forma la muerte se adueñaba de su delicioso cuerpo.

—¡Maldito! Devuélveme a Jamie. —Gruño a la defensiva listo para atacar.

—¡Oh! Si tan solo eso fuera posible. Lamentablemente para ti Warm es feliz a mi lado.

—NO ES CIERTO. —Grito Jack temblando de la ira.

—¿Quieres que te lo diga el mismo? Por mi está bien. James. —Llamo con tono suave.

—Pitch. —Murmuro Seraphina sin saber a qué se debía la presencia del Coco en su palacio. Si bien ella recordaba su parentesco, su padre la había olvidado por completo.

Una esfera luminosa inundo la estancia con sus destellos dorados. Jack jadeo al ver como poco a poco la luz disminuía hasta dejar ver la agraciada figura de Jamie.

—Jamie. —Dijo Jack suave y anhelante. —Jamie. —y alargo su mano blanca en busca de tocar la del muchacho. —Todo va a estar bien yo voy a…

—Tú vas a dejar de interferir. —Tajo James retirando de un manotazo la de Jack Frost. — Pitch y yo tenemos asunto con Madre Naturaleza y…

—Jamie soy yo… Jack Frost. —dijo con tono casi suplicante, sus ojos azules lo miraban intensamente. Jamie seguía viéndose tal y como lo recordaba. Sus cabellos castaños se notaban sedosos, su piel tersa y sus ojos seguían brillando cual estrellas.

—Sé quién eres y… —Su mirada avellana se pintó de indiferencia y hasta con un poco de menosprecio.

—Jamie. —Grito Norte entrando a la estancia y captando parte de lo que sucedía.

—James. Mi nombre es James Warm. —Asevero al tiempo en que una poderosa ráfaga de aire caliente se los hacia retroceder.

Conejo miro preocupado a Jack, el albino apenas y podía mantenerse en pie. Era obvio que le afectaba demasiado aquella elevada temperatura.

—Jamie. —Gimió Jack observándolo con deseo, Jamie era su luz, era su alegría, no se resignaría a perderlo. —Recuerda. Por favor recuerda. —Suplico, mientras en su pecho sentía como algo se quebraba, un sentimiento frio que antes no estaba poco a poco crecía adueñándose de su esencia y mente. —Jamie, no puedes decir que lo que compartimos juntos no representa nada para ti.

—Y ¿exactamente qué fue lo que compartieron? —Intervino Pitch con burla. —Hasta donde yo sé, una vez que lograron derrotarme jamás volviste a pararte enfrente al ya difunto Jamie Bennett.

—Jamie no está muerto.

—¡Oh! Jack, Jack, Jack. Decir mentiras es una cosa muy fea. ¿Por qué si no está muerto, en dónde está?

—Jamie… tienes que venir con nosotros, con migo.

—Mi nombre es James. Es lo único que sabía al despertar, luego la luna me dijo algo más…

—No. James… no se lo digas…—Exclamo Seraphina intuyendo lo que confesaría. MiM debió haberse callado esa parte, Jack no soportaría un golpe de esa índole cuando apenas estaba recuperándose de tantos años de soledad y silencio.

—Nací para Pitch Black

—NO ES CIERTO. —Grito Jack. Debía ser mentira. —Eso no es cierto. — volvió a afirmar al tiempo en que su cayado golpeaba el piso. Una ráfaga de aire frio llevo consigo hielo. Así, de un segundo a otro el gran palacio verde se vio cubierto al completo de escarcha. —No es cierto. Jamie… no puedes creer eso. —Murmuraba sin percatarse que entre más se hundía en su pesar más frio despedía.

—Jamie. —llamo Norte al ver como la esfera de fuego no solo protegía a James del frio, sino también a Pitch.

Pitch reía a carcajada, su venganza había salido mejor de lo que esperaba, a este paso Jack Frost pronto sería un ente de oscuridad. Aunque… y una idea macabra cruzo por su mente. Quería ver al albino culpable de su derrota gemir de dolor, suplicando por piedad, implorando la muerte.

Con delicadeza su esquelética mano se deslizo bajo la barbilla del castaño, suavemente levanto aquel mentón para tenerlo a su alcance y tomar lo que por derecho MIM le había obsequiado.

Jack observo todo en cámara lenta, la proximidad de los rostros y la inexistente resistencia de Jamie. A los deseos de Pitch.

No. No. No. Repetía en su mente. Debía estar atrapado en una pesadilla.

Continuara…

Mil gracias por tiempo y nos leemos, espero no tardar tanto para darle fin a esta historia.

C. Guillermo, amor de mi vida…. Espero que el otro fic avance más rápido y que seas paciente conmigo. Te prometo terminar todos los fic que estás leyendo, solo espera y veras. Eres sin duda el mejor de mis clientes….cof…cof… digo lectores….

Jajajajaja

Nos leemos.

Atte: Ciel Phantomhive.