Kakyoin salió corriendo con su estuche a tomar un taxi, hoy tenía una presentación y una entrega, como se le podía haber olvidado? Incluso tenía todo listo y simplemente se le esfumo, con todo lo de ayer, de verdad se había desanimado tanto? Podía ser tan idiota? Logro parar un taxi y se subió golpeándose con el techo el vehículo, gritando la dirección del lugar, la próxima se juntarían con Polnareff en un Mcdonals o algún lugar donde no vendan bebidas alcohólicas. Tomo su teléfono, diciéndole a su socia que ya estaba yendo, cuando vio el visto del mensaje cayo en cuenta de que ese tipo de cosas cuando aún no era la hora de llegada era un como que "acabo de salir voy a llegar super tarde por que soy un irresponsable" que desastre que era .

Suspiro y abrió su estuche, mirando bien los cuadros, etiquetas? Listo, bolsas? Listo, armado? Listo, volvió a suspirar aliviado y como aún faltaba para llegar se dispuso a aclarar sus pensamientos.

Que paso exactamente ayer?

Quiso preguntárselo a Jotaro esta mañana pero cuando iba a hacerlo se le hizo la hora de irse, ahora que lo pensaba el también tenía una polera esta mañana…

Ellos 2 no podrían haberlo hecho…?

No, no hay manera, si el se sentía raro con respecto a sus sentimientos por su amigo este no tenía la culpa de nada, solo era problema suyo hacerse ideas que no eran y que no podían ser, como que le gustaba su mejor amigo que tuvo una hija y que de ninguna manera le correspondería por que además no es como si a el le fueran a gustar los hombres. El mismo no sabía decir si le gustaban pero por alguna razón Jotaro le parecía sumamente atractivo y era…lo que el sentía, Jojosexual.

Ya le preguntaría a Jotaro luego que paso, tal vez llevaría algo de comer especial para recompensarle por haberlo sacado del bar anoche…si eso es lo que paso, por que se despertó en casa, no sabe si con una mujer o no, quien sabe a lo mejor ambos se llevaron una chica a casa…o tal vez solo quiso usar una polera y ya, se le cruzo por la cabeza preguntarle a Polnareff pero ahora mismo era su horario de trabajo y no iba a molestarlo. Hoy el ojiazul le había hablado bastante normal, quizá no paso nada realmente importante anoche y hasta hicieron las paces y…

O quizá lo hicieron y…

Que no.

Jotaro al menos no lo aceptaría.

Hoy iba a ser un largo día en la agencia, tenía que hablar con mucha gente y posiblemente saliera tarde del trabajo, tener una galería que lo dejara exponer una vez al mes estaba bien para el, lo dejaba trabajar y…vivir, muchos de sus compañeros con tal de tener mas reconocimiento estaban pintando día y noche, el solo se conformaba con recibir dinero por sus pinturas, eso consideraba el un pintor de éxito y no un esclavo del éxito, pero tampoco tenía mucha opinión sobre esto realmente, si había gente que le gustaba pues estaba bien para el. Saco su celular y abrió una app para pedir comida por internet, programo para que llegue por delivery una comida a las 8 y que adjuntaran en una nota el mensaje "Gracias por ayudarme anoche – Kakyoin" pago con su tarjeta y guardo el celular en su bolsillo. Ya habían llegado a la agencia, seguramente Jojo se sorprendería.

Pago al taxista y bajo del coche con su estuche, afortunadamente llego a horario.

Jotaro durante todo el día se estuvo comiendo la cabeza, que significo eso de la mañana, iba a preguntarle si lo de ayer le gusto? Si fue de verdad? O…que paso ayer? Kakyoin no podía ser el tipo de persona que bebía y se olvidaba de todo no? Tenía sentido si lo pensaba bien, a lo mejor por eso no le había vuelto a hablar del beso o a intentar algo con el luego de aquella noche, se lo había estado montando todo el a cada momento…no podía ser verdad? Aquellas 2 cosas para el nunca ocurrieron? Solo seguían siendo amigos? Todo lo que significo ese beso y lo de anoche para Kakyoin nunca paso?

Haría eso con mucha gente?

Sería algo normal para el?

Para Kakyoin esas cosas no significaban nada?

No podía ser, no quería creerlo aunque sea por los sentimientos que tenía por el pelirojo, seguramente volvería a casa y cuando le hablaría le preguntaría que paso con Polnareff ayer o algo así, no debería dudar tanto, aunque la situación así se lo pusiera.

Le dolía el pecho, quería saber que pasaba, quería saber si de verdad el pelirojo le correspondía, o siquiera si lo de ayer significo algo, no era mas que su amigo le gustaba y le tenía demasiado afecto, no estaba enamorado, pero la situación lo ponía nervioso y le hacía mal.

Jotaro no acostumbraba a estar con mucho tiempo libre, usualmente trabajaba todo el tiempo por que su trabajo también era su hobby, su único problema con su trabajo eran los administrativos y esas cosas que no le interesaban para nada. Así que no sabía que hacer, Jolyne había ido al colegio para luego quedarse en casa de Josuke, quien le tenía aprecio como una hermana casi y Joseph estaba de negocios, estaba solo, no sabía que hacer, no tenía muchos intereses como Kakyoin que siempre tenía algo que quería hacer, recordaba que de adolescente lo único que hacía era perder el tiempo causando problemas en la calle, su madre Holly nunca le reprocho ni guardo rencor por todos esos años tan complicados.

Ahora ya era un adulto y no podía ir a unirse a pandillas, aparte que el mismo daba mas miedo que cualquier líder de pandillas de esta época.

Se metió en la habitación de Kakyoin, hace semanas estaba atormentándose pensando que dentro de poco el pelirojo ya se podría ir a su casa y no querría estar mas allí, según el por ser una molestia, cosa que no era en absoluto por que se había vuelto muy importante su presencia ahí para el, obviamente sabía que el chico regresaría a su casa así aceptara sus sentimientos o no pero ahora mismo quería permanecer junto a el un poco mas de tiempo. Vio en el suelo de la habitación la camisa que le había quitado anoche, tan apurado por el trabajo se levanto Kakyoin que ni se dio cuenta de la ropa tirada? En caso de que no se acordase de las cosas debió pensar que paso la noche con alguna chica o con alguien mas, ya que las marcas en su cuerpo las vio, aquel pensamiento le dolía, dejo su ropa apartada y doblada en una esquina de su habitación, sabía que tenía que coserle de nuevo los botones a esa camisa pero Kakyoin pensaría que se estaba metiendo mucho en sus asuntos y la dejo así nomas.

Sin darse cuenta volteo la mirada encontrándose con su reflejo en el espejo que había en el cuarto, se toco el cuello instintivamente, encontrándose con los chupones que había conseguido la noche anterior, estaban rojos y varios tomando un tinte morado, le gustaban, le recordaban a los besos del pelirojo y al calor que sentía en ese momento.

Se recostó en el futon, sintiendo el aroma que había quedado de anoche, olía a el, a su típico olor a mentas, la almohada del futon no se comparaba al hombro del pintor, ni siquiera se parecía pero…era de el…y le bastaba.

Sin darse cuenta se habían hecho las 8 de la noche, el timbre sonó y Jotaro fue hacía la puerta, un delivery allí le esperaba, el no había ordenado nada, miro la nota encima del paquete "Gracias por ayudarme anoche – Kakyoin" tomo el paquete puesto que ya estaba pago, cerro la puerta y entro al edificio.

Se sento y miro la nota, sin importarle el estado de la comida, no estaba caliente así que no se preocupaba por eso. Las palabras resonaban en su mente mientras una mueca de miedo se formaba en su rostro, ayudarlo…no se acordaba de nada? Ayudarlo con que?

El pecho le subía y bajaba mientras le temblaban las manos, definitivamente tenían que aclarar esto, a que maldita hora volvía Kakyoin del trabajo!? Salió al mediodía así que ya debería estar por volver no?

Se tranquilizo, era la hora de cenar, Jolyne y el viejo estaban en casa y no podían verlo en aquel estado, metió la nota en su bolsillo y los llamo a comer, Kakyoin había pedido sushi para todos, había una porción para el pero cuando vendría a comer? Ya era bastante tarde.

Kakyoin ya había terminado de encontrarse con toda la gente que lo iba a ver hoy, pese a ser tan tímido para conocer personas en general en el ámbito laboral era un hombre diferente, muy cordial y directo, aunque por dentro estaba super nervioso e indeciso sobre que decir o hacer. Eran pasadas las 8 así que la comida que ordeno ya debería haber llegado, no había recibo ningún mensaje de Jojo así que eso lo extrañaba, ya se estaba retirando, así que agarro su estuche vacío para dirigirse a la entrada cuando una mano le toco el hombro, podía sentir una presencia muy intimidante detrás suyo, se dio la vuelta y encontró a Dio Brando.

-Kakyoin, casi se me escapa, estuve aquí todo el día y no he podido hablarle, he estado ocupado –el pelirojo le vio sorprendido, se nota que había corrido para agarrarlo –sera que por fin puedo invitarlo esta noche a cenar?

El rubio le estaba sonriendo, no tenía problema, era hora de comer y tenía dinero encima, aún sabiendo los intereses no muy disimulados del rubio de conquistarlo no tenía problema en aceptar, incluso aunque sus sentimientos fueran de Jotaro, el no le haría ningún caso, cual era lo malo en probar con Dio? Aunque no fuera mucho su tipo, solo probar…

Tal vez puede que si te hiciera caso

No, no lo haría.

-Me parece bien, ya es hora de comer igualmente

-Que bueno que acepto –el hombre se metió las manos en los bolsillos del pantalón de su traje –mi secretario nos esta esperando afuera en el coche, por supuesto que lo llevare luego a su casa.

-Que amable –ambos empezaron a caminar en dirección al lujoso auto que estaba frente a la entrada.

Dio le había abierto la puerta del coche, Kakyoin rio pensando en la innecesaria caballerosidad del hombre, ambos se habían sentado y el vehículo arranco.

-Mucho trabajo últimamente? –pregunto Dio amablemente.

-Por suerte si, dentro de un mes tengo una galería, hoy entregue los cuadros

-Oh, esos son buenas noticias, a mi me llamaron hace poco de un par de universidades para que fuera a dar unas charlas, tengo que pensar en que diré

-No lo veo como alguien vergonzoso frente a un publico

-No, no es por eso, todavía no se bien como abordar los temas que me dieron

-Le diría que se de su tiempo para escribirlo y pensarlo, pero ahora se me viene a la mente de que podría perfectamente hacerlo al momento

-Te parezco tan inteligente? –Dio le causo una risa al pelirojo –ahora doblamos y llegamos, no era muy lejos, una pregunta importante, tomas vino?

La cara de Kakyoin cambio totalmente –no por favor, justo ayer me hice la promesa de que no volvería a beber, tengo problemas con cualquier tipo de bebida

Dio soltó una risa –de joven yo tenía problemas con el alcohol también, iba deambulando por las calles peleándome con cuanta persona encontrara –el pelirojo sonrió imaginando la escena –solo por eso ahora tomo vino…y solo vino.

Ambos bajaron del coche, y al entrar al lujoso restaurante fueron recibidos por una moza muy joven y muy guapa, se sentaron en una mesa junto a la ventana y Dio pidió su orden, al parecer tenía muy conocido el lugar, el pelirojo pidió lo mismo, ya que no tenía muchas ganas de ponerse a inspeccionar el menú, aparte no conocía el restaurante y daba igual.

Estuvieron hablando bastante rato mientras comían, parecían bastante diferentes pero concedían en gustos y actividades pese a tener opiniones demasiado diferentes entre si. El pelirojo no estaba muy confiado pero termino pasando un buen rato, era divertido hablar con el rubio, quizá era el típico primer encuentro donde te llevas super bien con alguien y luego no esta esa chispa pero por ahora la estaba pasando bien así que que importaba. Se habían hecho las 9:30 sin darse cuenta y era hora de irse, aún ante la insistencia del pintor por pagar su parte, el empresario lo hizo de todas maneras, de cierta manera lo alivio por que el precio de la cuenta era bastante exagerado.

Ambos salieron del restaurante y se metieron al vehículo, noto como Dio paso su brazo por encima de su hombro con disimulo mientras le hablaba pero no le molesto y lo dejo pasar.

Tal vez Dio para…tontear no estaría mal.

Aunque le dolía pensar en Jotaro.

Llegaron al frente de la mansión y antes de que pudiera hacer algo el empresario se había bajado para abrirle la puerta, Kakyoin le sonrió ligeramente y cuando se paro para salir del coche recibió un leve beso en los labios del rubio, leve, muy suave, apenas tocándose, se rio ligeramente contra sus labios pensando en lo directo que era a pesar de ser una primera salida y ya andar de besos pero no estaba mal. El empresario se despidió con una sonrisa y un gesto con la mano antes de meterse al auto de nuevo.

El pelirojo miro la puerta de la mansión y ahí se encontraba Jotaro.

El cual se dio la vuelta y comenzó a caminar enfadado cuando oyó el sonido del vehículo arrancar.

-Ay no, espera Jotaro, disculpa que no avisara que salí se me olvido y…-había comenzado a perseguirlo, vio como sus hombros estaban tensos y sus puños cerrados.

-No puedo creer que allas echo esto –grito Jotaro, su voz estaba ronca y totalmente poseída por el enojo

-Espera no es para tanto que te moles –Kakyoin no entendía nada, de que estaba tan enojado, había dejado el estuche en el suelo para ir al lado de su amigo.

-Me preguntas eso después de lo que hicimos anoche? Enserio? –Jotaro lo aparto de un empujón, aun dándole la espalda.

Su rosto se mostro confundido, a que se refería? No recordaba nada de anoche pero tampoco podría ser algo tan serio como para que le siempre calmado Jotaro se pusiera así de…emocional…cuando se molestaba solía ignorar a la gente o ser frió o muy estricto pero no así tan abierto –De que hablas…? No entiendo…

-Lo sabía, no recuerdas nada verdad? No recuerdas lo de anoche ni…lo de hace 2 semanas… -Jotaro había volteado a verle, sus cejas estaban cruzadas y sus venas se notaban en su cuello –cuando bebes siempre eres así?

El corazón le había empezado a latir al pelirojo, temiendo lo peor –Espera no te entiendo…-su voz se iba apagando, estaba confundido, no entendía nada, le achicaba el corazón ver a Jotaro así.

-Anoche lo hicimos! Tuvimos sexo! Pero para ti eso no existió verdad? A pesar de que para mi fue especial tu ni siquiera lo recuerdas! –Los ojos de Kakyoin se abrieron de par en par, abriendo la boca de sorpresa – que debería hacer con estos sentimientos que tengo por ti si para ti no existen? –los ojos de Jotaro se estaban llenando de lagrimas, nunca le había visto llorar, era la primera vez que lo veía así, incluso cuando fue el divorcio de su ex mujer no lo vio así de devastado, lo miro incrédulo por unos segundos y se llevo la mano al cuello.

-Entonces nosotros… -el corazón se le estaba saliendo del pecho, un terrible nerviosismo lo invadía.

-Si! Pero no tienes ni idea verdad? Lo mismo que con el beso, no es justo que juegues así conmigo durante tanto tiempo para luego resultar en…nada –Jojo había bajado la mirada, las venas en sus brazos estaban marcadas y soltaba quejidos para ahogar su llanto. Kakyoin solo podía mirarle cada vez mas idiotizado, como si no pudiera hacer nada mas ahí – hace unas semanas saliste con Polnareff y volviste ebrio y me besaste y…yo creí que te gustaba por eso…y a mi también me gustas…a el también lo besaste y no lo recuerdas o que? –su mirada se levanto, totalmente dolida, las lagrimas corrían libremente por su rostro, sabía que estaba enojado y furioso pero también estaba dolido.

-No por dios no... –susurro Kakyoin, sin saber que decir, no podía reaccionar bien ante las palabras de Jotaro.

Ellos se besaron

Tuvieron sexo.

Jotaro gustaba de el.

-Que importa igualmente si nada existio para ti? Creí que era que te apenaba o no sabías como decirlo y pensaba que te estaba dando un tiempo o lo que sea pero evidentemente es que no sabías nada, llegue a creer que te arrepentías incluso pero ahora mismo hubiera preferido eso –Jotaro se tapo la cara con una mano para ocultarse, se sentía patético, tenía el corazón roto y le dolía demasiado. Le hervía la sangre de haberlo visto con aquel tipo y que encima todos sus miedos fueran verdad, estaba enojado no solo con Kakyoin si no con el mismo por creerse enamorado de el.

-Es-espera –el chico sentía que tenía que hacer algo, demasiada información estaba bombardeando su cabeza pero aún peor para el era ver a Jotaro en ese estado –de verdad yo te gusto? No puede ser… -una pequeña risa nerviosa salió de su boca.

El ojiazul estaba perdiendo los estribos, parecía una mala broma todo, le respondió sin darse cuenta a los gritos –Si! Me gustas! No solo me pareces lindo si no que eres mi mejor amigo y la persona en la que mas confió para todo! Pero ahora mismo eso no importa verdad?

Se debería estar refiriendo al beso de Dio, Jojo había empezado a temblar –Espera no es así, a mi también… -las palabras se quedaban trabadas en su boca, incapaces de fluir con la tensión del momento –me gustas…

-Eso es mentira y lo sabes

El pelirojo lo tomo de los hombros obligándole a mirarlo –No lo es…Jotaro…me gustas…desde hace semanas por ti siento…

Jotaro sujeto uno de sus brazos y le grito con furia en la cara –entonces por que recién estabas... –sentía que no podía completar la frase del dolor, la imagen se le venía a la cabeza una y otra vez y se le hacía cada vez peor.

-Es que nunca pensé que yo te gustaría! Es imposible que yo te guste! –sin darse cuenta Kakyoin también estaba gritando. Seguramente Jolyne y el señor Joestar los estarían escuchando dentro de la casa.

-Pues lo haces! –el agarre en el brazo del pelirojo se hacía cada vez mas fuerte – lo haces y mucho…estuve todas estas semanas intentando demostrártelo, hoy a la mañana también, hacíamos varias cosas que me hacían ilusionar sobre que algún día mencionarías lo del beso y que yo también te gustaba…pero solo paso el tiempo y hasta lo de ayer…

Kakyoin le miro sin saber que decir, se sentía mal, se sentía avergonzado, se sentía mal…amigo? Exactamente eso? Justo ahora? Saco sus manos de los hombros del ojiazul y lo soltó, agachando la cabeza.

-Creo que por hoy debería irme a casa… -susurro levemente, enfocando su mirada en Jotaro, quien había abierto los ojos mirándolo con un ligero temor.

-Que? Por que? –su voz se estaba normalizando, parece que había dicho todo lo que tenía guardado y eso lo había hecho sentirse mejor.

-Por que…

-Por que sigues huyendo? –una lagrima bajo por la mejilla del moreno, su duro y frio tempano de hielo se estaba derritiendo, el corazón se le partía a Kakyoin de ser el el causante de eso.

-No estoy huyendo pero no es un buen momento ahora!

-Buen momento para que!?

-Para lo que sea! Incluso ahora ya es tarde para que mis sentimientos sirvan de algo! –el pelirojo, perdiendo los nervios se dio la vuelta para que Jotaro no le mirara.

-Si sirven… -silencio, da igual que Jotaro gustara de el, se olvido de 2 cosas super importantes por ocuparse de estar alcohólico y por besar a otro hombre – te gusta?

-Quien? –pregunto confundido el pelirojo

-Aquel hombre con el que estabas –la voz de Jotaro se oía apagada. Kakyoin suspiro y susurro torpemente.

-No…no…no, para nada…solo fue…salí y…me beso…yo estaba convencido de que no te gustaba y…pero no me gusta –otro suspiro salió de su boca, un suspiro pesado, desesperanzado.

-…de verdad? –Jotaro volvió a preguntar, con una fuerte pesadez en la garganta.

-Si… -silencio de nuevo.

-Quédate –sintió la mano de Jojo sobre la suya.

-Para que? Si ya lo arruine todo…-Kakyoin no estaba triste, no tenía el corazón roto, no tenía el derecho –aun si yo te gusto ya van 3 veces que lo arruine –olvidar todo había sido lo mas grande, si no hubiera vuelto ebrio esa noche a la casa nada de esto estaría pasando.

-No… -Jotaro se puso enfrente suyo y lo beso, dejando inmóvil y paralizado a Kakyoin.

No puede ser…

Jotaro lo estaba besando.

Y era perfecto

No podía moverse.

No podía reaccionar.

Por que siquiera seguía pensando? Los labios de Jotaro se sentían muy bien contra los suyos.

Una de sus manos se dirigió a la mejilla de Jotaro para sujetar su rostro presionando mas sus labios mientras se ponía de frente a el. Nunca se hubiera esperado esto en toda su vida, no así, no por parte de el, menos así, con las lagrimas del ojiazul mojándole la mano y las mejillas, sus labios habían empezado a moverse al mismo tiempo, despacio, testeándose y saboreándose, acostumbrándose el uno al otro, eran cálidos, cálidos y suaves.

Y se sentían condenadamente bien.

Se separo de Jojo con un sonrojo muy notorio en el rostro, el rostro de el estaba angustiado, aunque el estaba un poco estresado estaba sumamente feliz, pero evidentemente la situación no estaba para una sonrisa.

-Quédate –los dedos del ojiazul estaban acariciando su mano, rogándole con la mirada que le hiciera cara, que no se siguieran lastimando así.

-Esta bien –le respondió para darle un beso suave en los labios, presionando su labio inferior por error, el pelirojo pego su frente a la de Jotaro, quedándose viéndose durante unos segundos, Jojo seguía acariciándole la mano y Kakyoin le estaba acariciando la nuca con los dedos.

-Vamos adentro –Jotaro le dio un beso en la mejilla y se dio vuelta tomando al pelirojo de la mano.

-Jotaro –el moreno se paro a mitad de camino al recibir un abrazo por detrás del pelirojo –me gustas.

Estuvieron unos segundos en silencio, simplemente Kakyoin apoyando su rostro en la espalda de Jotaro, hasta que este le respondió.

-A mi también.

Ambos entraron a la casa, estaba muy delicada la cosa como para hacerlo, antes tenían que recuperar la confianza de alguna manera mas normal…

Ah y Kakyoin se dejo su estuche en el patio.