-.-.-.-.- Respuesta de Reviews -.-.-.-.-

- Hola Marina, la espera ha terminado.

¡Disfruta de la lectura!

¡Besos y abrazos! -

Los personajes originales de la "Saga de Crepúsculo" no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer y Summit Entertainment.

CAPÍTULO 10 - DESCONTROL

Aro no solo estaba enojado, se encontraba furioso. Se suponía que Carlisle debía matar al hombre, no convertirlo. Sin embargo, no consiguió que tomara sangre humana; al menos, eso creía el anciano inmortal.

- ¿Cómo te atreves? - Grito en cólera Aro; provocando la aparición de Caius, Marcus, Alec, Demetri, Félix, Jane y Mur; a la mazmorra.

- No puede ser. - Soltó una risotada la voz. - Se enojó más de lo esperado. Seguro ahora si te dará duro contra el muro. - Se burló la voz.

- ¡¿Podrías callarte?! - Le respondió Carlisle finalmente a la voz, desde que la escucho, trato de ignorarla todo lo posible, por eso no le había respondido en ninguna ocasión a alguno de sus comentarios. Pero esa acción fue tomada a mal por los presentes, ya que creyeron que le respondió a Aro de esa forma tan "grosera".

Marcus sintió algo raro en Carlisle, distintos lazos emocionales, como si se encontraran 2 personas en conflicto. Miedo y molestia contra la burla y maldad. Eso no era posible. Carlisle estaba solo.

Félix y Demetri tomaron con brusquedad a Carlisle, empujándolo contra la pared. Se escuchaba el crujir de su cuerpo contra el duro muro, inmovilizándolo.

- ¡Que lastima! - Dijo decepcionada la voz. - ¿Por qué no te los quitas de encima? Para que haya un poco más de diversión. - Y soltó un suspiro de aburrimiento.

Carlisle no entendía a lo que se refería la voz, él no podría quitarse a esos dos, aunque quisiera, más porque seguía débil por culpa de la sed.

- Esta es la última que te pasó Carlisle, vas a beber sangre humana, lo quieras o no. - Amenazó Aro.

Mur miro al desnudo Carlisle, analizando su estado deplorable; no comprendía cómo no cedió ante la sed. En el fondo estaba agradecida, no soportaba la idea de ver morir a Ariel.

- No. - Dirigió su mirada en forma retadora.

- Demetri. - Fue la única palabra que dijo Aro. En ese instante, el vampiro actuó; ejerció suficiente fuerza, ya que se escuchó como se agrietaba el cuerpo de Carlisle. Arrancándole su brazo izquierdo.

La mayoría de los vampiros sonrieron complacidos al ver gritar de dolor a Carlisle, excepto Marcus y Mur.

- ¡Ouch! ¡Que dolor! Ni yo me esperaba eso. - Se escuchó emocionada la voz. - ¡Rómpele la pierna al grandote! -

- No puedo hacerlo. - Lo dijo aturdido en el suelo. Todo su alrededor se había tornado negro. No sentía la presencia de nadie. Era una total oscuridad.

- Claro que puedes. - Se escucharon unos pasos cerca de él. - Nunca lo quisiste, eso es diferente. - Lo oía claramente ahora. - Siempre fuiste demasiado "suave". -

POV Carlisle

Y finalmente vi quién era el dueño de esa voz, era de mí mismo. Un Carlisle con vestiduras elegantes, sonrisa torcida y ojos escarlata; que me miraba con aire de burla.

- Nunca quise ser tú. - Le dije en defensa.

- ¿Y para qué? No veo que eso te allá ayudado contra estos bastardos hace unos momentos. - Contraatacó.

Era verdad, aunque yo fuera suave, eso no me salvaba de abusos. - Pero tuve lo que otros no han tenido. -

- Si claro, tu fabulosa familia, tu vida como un médico honorable y las relaciones con todos los seres que haz conocido en toda tu existencia. - Rodo los ojos con molestia. - Pero no te diste cuenta que desperdiciabas algo. - Lo mire con curiosidad. - Tu don. - Lo dijo exasperado.

- ¿Tengo un don? - Eso explicaba porque Aro me quería de su lado de nuevo, pero no sabía en qué le beneficiaba, ni siquiera conocía cuál era su don. - Por eso me recluto de nuevo. -

- ¡Ding, ding ding! ¡Denle el premio de la sabiduría a Carlisle! - Soltó con acidez mi otro yo. - Ahora que sabes que tienes un don, es momento para que lo uses. -

- No sé cuál es mi don, mucho menos como usarlo. - Dije derrotado. Y en eso, se rió divertido mi otro yo.

- No tienes que saberlo, solo sentirlo. - En ese instante volví a la realidad. Jane estaba atacándome, por lo que me retorcí en el suelo. - Vamos, siéntelo Carlisle, puedes derrotar a esta hija de puta, en un instante. - Agudicé mis sentidos, de repente en mi mano derecha sentí como un millar de hilos, que se unían a los presentes en la mazmorra y a todos los que estaban en el resto del castillo; como si fuesen marionetas. Me concentre a las que estaban unidas a Jane, tire de uno de los hilos y provoque que mirara a la derecha. - Ya lo estas pillando. - Dijo complacido mi otro yo.

Jane se notó confundida por el movimiento repentino, pero no le dio la suficiente importancia. Moví más hilos y comencé a torcerle el brazo, provocando que chillara de dolor, detuvo su ataque hacia mí.

Comencé a sonreír, por una extraña razón, disfrutaba de su dolor. - Puedes hacer más que eso, solo tienes que dejarme actuar a mí también. - Vi a mi otro yo delante mío, los demás no parecían verlo; solo estaban atónitos ya que Jane estaba arrodillada con el brazo apuntando de forma anormal.

- ¿A qué precio? - Le pregunte sin rodeos.

- Solo un poco de diversión, estuve siglos aburrido, me lo merezco. ¿No crees? - Sabía que mentía, pero, yo también quería de esa diversión.

- ¡Mur! - Grito Aro con pánico, la chica iba atacarme.

- Acepto. - Mi otro yo sonrió y sentí como nos volvíamos uno. Como si eso debió haber sido desde el momento de mi creación.

POV Narrador

- Creo que no. - Dijo Carlisle, alzando su mano derecha, paralizando a Mur; estirándola, con su vista apuntando al techo y el resto de sus extremidades hacia el suelo. Aro iba a recurrir con Alec, ya que él era su única opción de ataque a distancia; pero también termino en la misma posición que Mur. - ¿Qué pasó cariño? ¿Tus juguetes no te sirven? - Se burló Carlisle; Caius bufo de ira; Demetri y Félix de miedo.

- Detente. - Dijo Aro con falso valor.

- ¿Detenerme? Pero si esto apenas está comenzando. - Le mostró una sonrisa inocente. En eso, todos terminaron contra la pared. - Esto era lo que querías. ¿No? - Se dirigió donde estaba su brazo, lo coloco de nuevo en su posición correspondiente; sintiendo como su veneno hacia el trabajo de unificación. - Pero primero, necesito practicar. - Miro a todos como si fuesen muñecos de prueba. - Comenzare contigo Marcus, nada personal. - Lo aparto del resto y comenzó a contorsionarlo. - Veamos, ¿Qué tanto puedo hacerte? -

Eleazar escucho todo el alboroto, sentía miedo, podía percibir el poder de Carlisle. - Pero ¿Qué han hecho? - Dijo preocupado.

El corazón de Ariel dejo de latir, indicando que su transformación había concluido. Se levantó el recién nacido neófito, escuchando también el descontrol de la mazmorra. - Tenemos que salvar a la chica. - Ignoro con todas sus fuerzas la quemazón de su garganta.

- ¿Te refieres a Mur? - Preguntó Eleazar sorprendido.

- Ella me salvo, es lo mínimo que puedo hacer. - Miro su alrededor fascinado. - Además, Carlisle es como mi padre ahora. ¿No? - Cuestiono curioso.

- Tu creador, en realidad. - Esto no era una buena idea.

- Bueno, un punto a mi favor, para que no me lastime. - Sonrió decidido.

Eleazar quería darse un tiro, pero no tenía otra opción; solo le asintió a Ariel. Ambos se dirigieron a donde se encontraba la confrontación. Llegaron al mismo tiempo cuando Carlisle le arranco la cabeza y los brazos a Marcus, acabando con su existencia. Ariel sintió un repentino pánico y Eleazar solo desvió la mirada, percatándose de cómo se encontraban el resto de los Vulturi.

Carlisle miro a los recién llegados, con una mirada divertida. - ¿Vienen a sumarse a la fiesta? - Detuvo su mirada en Ariel, la inmortalidad le había sentado genial. Un hombre delgado; cabello negro, corto y luminoso; y su piel en un hermoso tono crema. Sus facciones ya no lucían demacradas, incluso parecía un actor de películas de acción, que cualquier mujer caería a sus pies. - Luces bien Ariel. - Le sonrió con complacencia.

- Carlisle, gracias. - Y era en serio, se sentía de maravilla. - Sé que lo que te voy a pedir es algo que no te parezca, pero lo deseo. - Carlisle ladeo la cabeza, en espera de su petición. - Suelta a Mur. - Y hubo un silencio de varios segundos, Carlisle parecía meditarlo con mucha duda; no dijo nada, solo se acercó a los restos de Marcus, para quitarle la ropa y comenzar a vestirse. -

Finalmente, Carlisle habló. - Esa zorra me alejo de mi familia, ¿Por qué debo soltarla? - Se dirigió hacia sus víctimas, deteniendo su paso frente a Aro. - Pensándolo mejor, tú provocaste esto en primer lugar. - Sonrío con malicia y con su don le arranco las manos de forma rápida y precisa; Aro sufrió en silencio, sus ojos saliéndoseles de la órbita. Eleazar y Ariel temblaron ante el crujir de la mutilación y cuando caían las manos de forma seca al suelo.

- Ella iba a protegerlo de ellos. - Respondió Eleazar como mediador. - Sé que no lo merece por lo que acabas de decir, pero no es como ellos. -

Carlisle los volvió a mirar, soltando a Mur abruptamente contra el suelo. Mur finalmente podía moverse por voluntad propia. Se incorporó con miedo, dirigiéndose hacia Ariel y Eleazar.

Carlisle sintió la necesidad de atacarlos también, pero en ese instante, apareció Sulpicia. El resto de los Vulturi estaban conscientes del peligro, pero ella quería salvar a su pareja como fuera. - Supongo, que serás un buen reemplazo. - Dijo Carlisle con voz resignada.

Eleazar era totalmente consiente de que ese, ya no era el Carlisle que conocía. Agarro a Mur y a Ariel, indicándoles que lo mejor era escapar de ese lugar. Lo último que escucharon, fue el aullido de Sulpicia y la caída de su cuerpo hacia el suelo.

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Gracias por leer el capítulo, me es de mucha ayuda. Cualquier review es bien recibido.