ANTES DE EMPEZAR, UNA ALERTA DE LEMON YAOI, SI NO TE GUSTA POR FAVOR, SOLO LEE LAS ÚLTIMAS LÍNEAS DEL FIC, CONTIENEN INFORMACIÓN IMPORTANTE EN LA TRAMA.
(INTERIOR DEL AVIARIO, JARDÍN 22:00 PM)
Ambas aves salieron del recinto del aviario, volando a una distancia alta para evitar alguna patrulla espía de felinos, a Ziel no le resultaba difícil ocultarse en la oscuridad con sus plumas negras era difícil verlo sin una luz cerca, Nico veía por primera vez en mucho tiempo la vida fuera de la clínica ornitológica, Las aves, si es que había alguna más fuera, se dirigirían hacia alguno de los clubs cercanos para relajarse y olvidarse por unas horas de lo que vivían a diario , Ziel descendió un poco hasta el suelo en la zona cercana a la estatua del Cristo de Corcovado, acabando en el suelo colindante a la base de la estatua y que al lado tenía un callejón desde el que se escuchaba música.
- Ven por aquí…sígueme.- Ziel le hizo una señal para que estuviese a su lado hasta un callejón oscuro de donde provenía música.
Unas leves luces de neón moradas iluminaban la entrada del club de donde provenía música, mientras Nico veía que un gavilán de plumas marones guardaba la entrada.
- Buenas noches Rick.- saludó Ziel a la rapaz.- ¿recibiste el paquete de carne que te enviaron desde el aviario?
- Si, buen pescado, un gran detalle de tu parte.
- ¿viste la nota qué llevaba dentro?
- Decía que vendrías con acompañante.
- Si, por supuesto.- Ziel le hizo una seña para que Nico le siguiera hasta posicionarse a su lado.
- Esta bien, disfrutad.- dijo apartándose de la entrada permitiéndoles acceder al interior del club, el sitio estaba bastante bien, era muy grande, tenía una barra de bebidas bastante amplia y se conectaba con el piso superior de un edificio deshabitado.
- ¡ZIEL! Cuánto tiempo sin verte amigo.- dijo un colibrí tras la barra en un tono afeminado, tenía las plumas azules y un pico delgado y negro.
- ¡Charlie!- dijo el canario negro al ver a su amigo para darle una brazo.
- ¿qué tal estás?
- Cansado, organizar la resistencia es bastante duro….. Charlie este es Nico, mi nuevo compañero de exploración, está en mi grupo.
- ¿tú eres el que ha vuelto a lomos de una gata blanca?- preguntó el colibrí.
- Sí, bueno más o menos.
- ¡ ES INCREIBLE! ¿ cómo escapaste?
- La verdad es que ella me ayudó, pero nos tuvimos que enfrentar a Parker y a su séquito.- La gente de alrededor se sorprendió y quedó totalmente callada salvo por algunos cuchicheos de asombro.
- ¡ CUÉNTANOSLO!- dijo emocionada una voz por detrás del gentío, el resto repitió esa frase animando al canario.
- Esta bien chicos.- dijo Ziel poniéndose sobre la barra y elevando a Nico con él.- Cuéntalo.- Pidió Ziel a su compañero.
- De acuerdo….- la gente vitoreó emocionada.- Esta bien, empezaré por la mañana de ese día, habíamos salido desde la reserva hacia la colina cercana de la selva hasta llegar a un edificio abandonado…..- Nico comenzó.
Durante diez minutos la gente guardó silencio, interrumpiendo de vez en cuando por alguna pregunta o una expresión de asombro. Y tras acabar tanto él como el capitán fueron aplaudidos.
- Bueno, eres un buen narrador.- admitió Ziel observando los abiertos ojos de Nico que se iluminaban con las luces del club.- Sabes, podríamos pasar un tiempo a solas en un sitio más privado.- Dijo Ziel de forma seductora rozando una de sus patas contra las de Nico.
- De acuerdo…- dijo Nico intentando calmarse, pero antes de que pudiera razonar lo que estaba ocurriendo Ziel lo tiró del ala izquierda hasta una rendija entre dos telas polvorientas y cogió una cerilla que había en la entrada y la rozo contra la pared de hormigón para encenderla, al lado, vio unas velas que encendió rápidamente, por su destreza y rapidez, Nico sospecho que no era la primera vez que lo hacía. Cuando la habitación se iluminó y sus ojos se adaptaron a la luz del lugar, Nico pudo ver una cama hecha de algodón envuelto en telas, el tamaño era lo suficientemente grande como para los dos.
- Ziel…q…¿qué hacemos aquí?
- ¿Tú qué crees? Este es el local más seguro para esto….
- Mira Ziel, estoy halagado por esto pero…..es un poco… público.- Ziel lo miró comprensivo.
- ¿te sentirías mejor en otro lugar?- Nico asintió.
- ¿podríamos ir a tu despacho?-
Ziel asintió, apagó las velas y ambos salieron del local mientras eran observados desde las sombras por una figura que se dirigió a la reserva natural por un camino distinto para no ser vistos por ningún miembro de la resistencia. Pero alguien los había visto, Parker contorneó sus ojos dorados en una mirada maligna y sonrió maliciosamente, para seguirles el paso a una distancia razonable.
Unos minutos más tarde, y de vuelta con nuestra pareja principal, ambos se introdujeron en la sala donde estaba la enfermería donde Nico había sido atendido meses atrás.
- Voy a preparar las cosas.- dijo Ziel.- dame cinco minutos, espera aquí.- Nico vio como Ziel flotaba hasta desaparecer por el pasillo. Nico empezó a mirar el cielo estrellado cuando alguien lo llamó a sus espaldas.
- ¡LIRI! Cuanto tiempo, me alegro de verte.
- Yo a ti también, eres un ídolo entre la resistencia, has estado preso, te has enfrentado dos veces a tus captores y has sobrevivido, y eso solo en tu primera misión. Me siento muy orgullosa de ti.
- Bueno gracias, pero es mi deber como soldado del equipo de exploración.
- Tal vez, podría recompensártelo de alguna forma…- dijo Liri contorneando los ojos y con un tono seductor en su voz.
- Me encantaría.- mintió el macho.- pero el capitán Ziel quiere planificar las cosas, ahora que tenemos a una gata como aliada quiere obtener de ella toda la información posible.- contestó nervioso y mirando hacia atrás.- en otro momento tal vez.- dijo antes de salir volando hasta el despacho de Ziel,
Liri infló sus mejillas y se puso roja de rabia, se había alistado en el equipo de enfermería con la esperanza de que poder hablar con Nico si alguna vez debía curarlo, pero de las pocas veces que había necesitado asistencia médica había sido otra compañera quien lo había atendido, pero de esa noche no pasaba. Primero debía calmarse, y luego hablaría con él.
(EN EL DESPACHO DE ZIEL)
Nico había entrado al despacho de sus superior mediante el umbral oscuro de la puerta que siempre se encontraba abierta; en la mesa, Ziel tenía una cama enorme hecha como una cama humana, era bastante simple, un colchón relleno de algodón y plumas, hecho con telas viejas cosidas entre sí, dentro de una lata de galletas de metal para que no se moviese; unas almohadas de algodón y una gran sábana blanca.
- Increíble.
– Me alegra que te guste, la fabriqué yo mismo.- Dijo Ziel orgulloso.- Luiz me consiguió los materiales y tuvo la amabilidad de traérmelos, la fabricación fue cosa mía.
- ¿en serio?
- ¿ para qué te crees que fue esa semana intensiva de entrenamiento en la que os dimos objetos para elaborar distintas cosas?, los soldados también deben ser creativos en situaciones de emergencia. Aunque esto fue más por aburrimiento.- Ziel se tumbó en la cama y dio palmaditas en el colchón para que Nico se tumbase. Nico obedeció y ambos se tumbaron el uno frente al otro.
- ¿cómo empezamos?
- Déjamelo a mí.-
Contestó Ziel agarrando la nuca de su compañero y acercándose a su pico para darle un beso, sus bocas se juntaron mientras las alas de Ziel bajaban hasta su espalda provocando a Nico escalofríos por la columna vertebral; envolvió con sus patas la cintura de éste y empezó a restregarse provocando que Nico se pusiese rojo; notó como una de las alas de Ziel bajaba hasta su cintura y empezaba a masajearlo, Nico apoyó su cabeza en el hombro derecho de su superior.
- Ziel…. Sigue…. Por favor…..- gimió pesadamente.
Mientras, Ziel le chupaba el cuello y bajaba por su pecho hasta su cintura, notó como el pájaro negro separaba sus patas y posicionaba su cabeza entre ellas; empezó a sentir las suaves lamidas de la lengua de su amante que iban de abajo a arriba sin dejar ni un solo centímetro fuera de su pico, Nico empezó a emitir gemidos levemente mientras Ziel aceleraba el ritmo y le sujetaba las patas para evitar que las cerrase, la espalda de Nico estaba apoyada contra el limitado cabecero que creaba una de las paredes de la caja de metal mientras veía la negra cabeza de su amante entre sus patas, empezó a sudar y dobló el cuello hacia atrás apoyándose en sus codos comenzando a gemir más fuerte, no aguantaría mucho más.
- Ziel…. Por favor….voy a…..- Nico no terminó la frase
Una oleada de placer recorrió todo su cuerpo liberándose en la boca de su amante, quien levantó la cabeza , su pico aún conectaba con él por medio de un hilo blanco de saliva y semen. En un rápido movimiento, Ziel se puso de pie en el colchón con Nico apoyado a cuatro patas frente a él, lo agarró de las plumas de su cabeza y tiró hacia arriba para darle un apasionado beso.
- Ahora devuélveme el favor.- dijo antes de volver a empujar hacia abajo la cabeza de su compañero y estamparla contra sus caderas
,para Nico superaba las expectativas, era enorme, más grande que cualquier otro compañero que hubiese tenido antes, aunque en realidad nunca tuvo muchos, solo un par en su adolescencia al querer experimentar, aunque no llegó muy lejos, pero nada más. Ziel empezó a mover rítmicamente las caderas, agarrándose a los rígidos hombros de Nico, empezó a respirar pesadamente evitando gemir, ahora debían ser discretos. Ziel se encorvó contra su cuerpo con su pecho en las caderas de Nico y apoyando sus alas en el colchón, intento enderezarse apoyando sus alas en los hombros de Nico y cuando lo consiguió sintió que no aguantaría más, abrió más sus patas y empujó la cabeza de su amante hacia adelante.
- Trágatelo todo, no quiero que desperdicies ni una sola gota.- le dijo con una respiración pesada por el esfuerzo y la lujuria.
Cuando sintió que ya no podía más le soltó, dejando como única conexión entre ellos dos hilos de semen blanco que iban desde su entrepierna hasta el pico del canario amarillo que jadeaba como un perro exhausto. Le dejó descansar unos segundos antes de tirarse de nuevo encima de él, esta vez, espalda contra pecho, con ambos en vertical y con Nico encima de Ziel. El ave oscura puso sus alas en la parte delantera del cuerpo de Nico y las hundió entre sus piernas, después, con los codos, tiró hacia abajo penetrando duramente en el virgen interior de Nico, quien no pudo evitar soltar un gemido de placer, asombro y un poco de dolor.
- ¿ Nunca habías probado esto?-
Nico negó con la cabeza, la presión interna de su cuerpo aumentaba y empezaba a sentirse más caliente y húmedo donde Ziel estaba metido. Ziel lo abrazó por detrás inmóvil, esperando a que el pequeño cuerpo de su soldado se adaptase a su tamaño.
- Hazlo ya…- pidió Nico al acostumbrarse,
Ziel obedeció, empezó a mover sus caderas de nuevo con Nico encima de él viendo su espalda arquearse con cada movimiento que él provocaba en su interior, ambos empezaron a gemir rápidamente, una y otra vez, aumentando la velocidad y agarrando con sus alas negras las caderas de su compañero, la humedad en sus cuerpos aumentó, por lo que Ziel no tuvo problemas en introducirse una y otra vez dentro de Nico, creando calor por la fricción que se expandía por sus cuerpos.
Finalmente Ziel embistió fuertemente a Nico , provocando que se diera un golpe contra la pared de la caja de latón que hacía el papel de cabecero de cama y se mantuvo en esa posición hasta sentir que su semilla se liberaba dentro al mismo tiempo que el canario gemía por ello. Nico cayó exhausto en el colchón junto a su superior a su lado.
- ¿ te ha gustado?- dijo Ziel mirando al techo de la habitación al igual que su compañero.
- Ha sido increíble.- contestó Nico con una respiración pesada.
- Oye no quiero ser grosero, pero tendrías que marcharte ya, aunque mañana no tengamos ninguna salida tenemos que seguir trabajando y no quiero que esto nos traiga problemas, vete a dormir. – Nico asintió y salió de la habitación.
Nico llegó de nuevo a la sala principal donde estaba su cama, en ella solo se encontraba Liri.
- Hola Nico, no te he visto esta noche.- Nico suspiró cansado.
- Liri ahora no, no estoy de humor, ya te dije que tú no me interesas, solo te ayude a curarte al llegar herida hace tiempo y ya está.-
Nico se dispuso a ir a su cama para dormir, pero Liri dijo algo que hizo que se parase en seco.
- A Ziel no le has dicho lo mismo….- Nico abrió los ojos y se giró de nuevo hacia la hembra.- Así es, os he visto a los dos en la habitación y sé de sobra que al coronel no le hará ninguna gracia que estés a solas con Ziel, y se asegurará de que no lo vuelvas a ver nunca.
- Ziel nunca lo permitirá, él es uno de los jefes de la resistencia y dudo que salvo Zack, el resto de superiores estén dispuestos a expulsar a un soldado solo por lo que dice una novata del apoyo de enfermería.
- Las venas de Liri ardieron de rabia, se abalanzó contra Nico y empezaron a pelearse, la hembra lo agarró por el cuello y empezó a asfixiarlo, Nico presionó sus patas contra el estómago de la hembra y la empujo lejos de él, se sobó el cuello al sentir el dolor del intento de asfixia. Apenas había empezado a levantarse cuando la hembra lo empujo contra la mesa en la que había empezado la pelea, causándole dolor por toda la espalda.
- Se acabó.- Dijo Liri iba a atacarlo de nuevo, pero algo la paró, otro pájaro la había placado e inmovilizado en el suelo; era un loro verde que llevaba una de las bandas amarillas del equipo de defensa interior del aviario.
- ¿estás bien?- le preguntó a Nico.
- Sí
- enfermera Liri, ya puede tener una buena excusa para esto.
- Eso no te incumbe trozo de carne verde, es algo personal.
- Y tan personal.- Dijo alguien detrás de ellos. Ziel había salido del despacho y había presenciado la pelea, iba a intervenir personalmente.- No tenías porque estar allí, se te podría acusar de insubordinación y ataque a un superior. ESTÁS DESPEDIDA.- La hembra levantó la cabeza hacia Ziel.- vete de aquí, tienes prohibida la entrada al aviario de por vida. – Ziel miró al loro verde que había intervenido.- Llévatela de aquí.- El loro la agarró y se la llevó fuera de la habitación.- ¿estás bien?- preguntó mirando a su preciado compañero.
Fuera de los límites de la reserva, unos minutos después, Liri fue abandonada por el soldado que la acompaño hasta los límites del territorio seguro para las aves.
- No vuelvas, y suerte con sobrevivir fuera.- Se despidió el guacamayo antes de salir volando para dejarla fuera de la resistencia, no sin antes arrancarla la banda de tela roja que tenía atada en la pata izquierda, que simbolizaba al equipo de enfermería, haciendo que perdiese el equilibrio y cayese al suelo a baja distancia de ellos. La hembra se puso de pie en el frío suelo de la noche, estaba sola en las oscuras calles de río, ya no tenía nada que hacer, empezó a sollozar hasta escuchar unas pisadas detrás de ella, giró lentamente hasta ver con sus llorosos y enrojecidos ojos a un gato marrón de ojos amarillos, era Parker. De pie frente a ella, con sus dos luceros dorados mirándola fijamente mientras esbozaba una sonrisa maligna.
- No te preocupes, no quiero hacerte daño, de hecho, creo que tenemos mucho de que hablar…..
