En Londres iban caminando un azabache, un pelirrojo y una castaña buscando una joyería en donde comprar un anillo.
Buscaron en varios lugares diferentes, pero para Harry ningún anillo era suficiente para Ginny.
-Por un demonio Harry, elige cualquiera Ginny te dirá que si así le des un anillo de juguete- dijo exasperado el pelirrojo, después de salir de una quinta tienda.
-Ronald, Harry solo quiere algo especial para tu hermana- lo regañó la castaña.
- Pero...- la castaña lo calló - Pero nada Ronald, ahora sigue moviéndote si no quieres que te hechice.
El azabache solo reía ante la discusión de sus mejores amigos, novios o no ese par siempre seguirían discutiendo.
-Bueno Harry- la castaña volteo a ver al azabache- ¿Ahora a dónde vamos?- el azabache ya no sabía a donde ir y estaba pensando ir al Callejón, pero desecho la idea cuando observo al frente una joyería, no era como las otras, esta era pequeña, pero tenía algo que lo atraía. Cruzo al otro lado de la calle seguido por unos confundidos Ron y Hermione.
-Harry- lo detuvo la castaña antes que el azabache entrara- no creo que aquí haya algo- dijo la castaña viendo el lugar con recelo-
-Hermione, hemos caminado toda la mañana- comenzó Ron- si Harry quiere entrar por voluntad propia déjalo -finalizo el pelirrojo entrando al lugar.
Los tres quedaron sorprendidos al entrar, el lugar por dentro no se comparaba con su fachada; por dentro el lugar estaba limpio, ordenado y era muy acogedor, el lugar tenía un aura mágica que a los tres amigos sorprendió.
-¿En qué puedo ayudarles?- los tres se sorprendieron al escuchar la voz de una mujer y cuando voltearon a verla, se dieron cuenta que les sonreía.
-Pu-Pues- tartamudeo el azabache a lo que la mujer sonrió.- ¿Busca un anillo de compromiso?-. El azabache asintió.
-Vengan por aquí - la mujer los guio hasta un estante donde había una variedad de anillos muy bonitos. Ron y Hermione les gusto un anillo en especial y le dijeron al azabache que ese era perfecto, pero para Harry ese anillo era como los otros.
La mujer al ver al azabache lo llamo a parte.
-Joven- le dijo- me podría describir a su novia- pidió la mujer, a lo que Harry sonrió e hizo que Ron rodara los ojos y que Hermione le diera un zape a su novio.
-Pues mi novia es la chica más maravillosa del mundo- comenzó el azabache con una sonrisa boba- es fuerte, decidida, una luchadora- a cada palabra la sonrisa del azabache aumentaba- es cariñosa, tierna, ama a su familia y esa es una razón por la cual la amo, no me imagino un mundo sin ella, una vida sin ella- Hermione sonreía ante las palabras de Harry y el pelirrojo también sonreía aunque a él no le gustaba escuchar lo que Harry veía en su hermana estaba feliz que Harry la amara tanto.- y muy paciente ya que me espero por más de 6 años - finalizo el azabache con los ojos brillantes y una sonrisa de enamorado.
La mujer sonrió ante las palabras del azabache y entro a su oficina, los tres amigos se miraron entre sí sin entender que pasaba, pero a los minutos salió la mujer con un cofre. Se acercó a los jóvenes en especial a Harry y le dijo.
- Guardaba esto para una pareja especial- comenzó a decir la mujer- y al ver la sonrisa y esos ojos brillantes al hablar de su novia, creo que este anillo es para ustedes- finalizo la mujer.
Ella abrió el cofre y Harry vio un anillo muy sencillo pero muy hermoso; era de oro blanco muy delicado, tenía un corazón pequeño que dentro tenía una esmeralda muy similar al color de los ojos de Harry.
Harry sonrió al ver el anillo, al igual que Hermione, excepto Ron quien rodo los ojos.
-Pero si es igual a todos los anillos que hemos visto- se quejó- me has hecho recorrer medio Londres muggle para que compres un anill...- no termino su queja ya que Hermione le dio un zape.
-Ronald cierra la boca si no eso te parecerá un cariño- lo amenazo la castaña a lo que el pelirrojo levanto las manos y se quedó callado.
-Me lo llevo- dijo Harry con una sonrisa-. La mujer sonrió y coloco el anillo en una cajita. Harry pago y antes que saliera de la joyería la mujer le dijo.
-Señor el anillo tiene una propiedad mágica- el azabache volteo a escuchar a la mujer- cuando el anillo sea colocado en la mano de su novia, y si su novia lo ama tanto como usted la ama, este duplicara el corazón y en la esmeralda aparecerá las iniciales de los dos- termino la mujer a lo que Harry sin saber que decir solo asintió abrió la puerta para reunirse con Ron y Hermione que ya habían salido y de nuevo antes de salir la mujer volvió a hablar.
- Y señor Potter, suerte en pedirle la mano a la señorita Weasley; estoy segura que serán muy felices- al terminar de decir esto la mujer regreso a su despacho dejando a un azabache sorprendido ya que eso significaba que la mujer era una bruja.
Confundido pero feliz salió de la tienda y junto con Ron y Hermione regresaron a la Madriguera.
Entraron a la casa y se dirigieron a la cocina donde Molly estaba preparando el almuerzo.
-Mamá/ señora Weasley -saludaron los tres- la señora Weasley los saludo y les dijo que fueran a lavarse las manos para que almorzaran.
-Genial- dijo el azabache- iré a ver a Ginny para que baje- comenzó a subir las escaleras cuando escucho que Molly decía.
-Harry cariño, Ginny no va a volver hasta después del partido del viernes- el azabache se quedó quieto y comenzó a bajar de nuevo las escaleras.
- ¿Por qué mamá?- pregunto el pelirrojo mientras Harry regresaba a la cocina.
-Es que su capitana les dijo que las quería concertadas y por eso durante esta semana se quedaran en un hotel- explico Molly mientras les servía el almuerzo.
- No me dijo nada - suspiro el azabache algo triste de que Ginny no le hubiera dicho que no estaría una semana.
-Harry, Ginny tampoco lo sabía -hablo con ternura Molly- recién hoy Gwenog les informo de esa decisión - finalizo la pelirroja.
-Pero no me espero para que se despidiera- dijo el azabache en un susurro.- Cariño- comenzó Molly de nuevo- Ginny estaba tan apenada como tú de no despedirse, pero me pidió que te dijera que te ama mucho y que espera verte en el partido del viernes- sonrió la pelirroja.
Después de eso los tres comieron y aunque Harry estaba distraído y no participaba de la conversación, Hermione y Ron sabían que era porque no iba a ver a Ginny hasta el viernes y tambien porque sabían que desde que la guerra terminó ellos dos siempre paraban juntos y solo se separaban para dormir o cuando él iba al ministerio y ella a entrenar.
Después del almuerzo y que recogieran los platos, Harry salió y fue al árbol donde pasaba casi todo el día con Ginny. Habían pasado dos horas y Harry seguía ahí jugando con su varita que no se dio cuenta cuando alguien se sentó a su costado.
-Por favor Harry estas actuando como si Ginny no fuera a volver- era Hermione quien se había acercado a hablarle al pelinegro.
-Es que Hermione, no la he visto en todo el día, y ahora tendré que esperar hasta el viernes para ver a mi novia- dijo el azabache triste.
- Pero solo son unos días, además ayer estuvieron todo el día juntos-seguía diciendo la castaña y antes que el azabache respondiera dijo- así te da más tiempo de ultimar detalles para la pedida de mano- esto hizo sonreír a Harry.
- Tienes razón, tengo que planearlo bien para que no me diga que no- Harry escucho la risa de Ron quien se había acercado sin ser oído.
-Por Merlín Harry, la enana te diría si aunque se lo pidieras con un anillo hecho de papel- dijo el pelirrojo sentándose al otro lado del pelinegro.
-Ron tiene razón Harry, Ginny te ama y te dirá que si ni bien se lo preguntes- sonrió la castaña.- Deberías aprovechar que ahora no está para que visites a Teddy ¿hace cuánto no vas?- le pregunto la castaña.
En los dos años que habían pasado Harry se encargó de Teddy como el buen padrino que era, lo sacaba a pasear, le compraba cosas que necesitaba y le había abierto una cámara en Gringotts para cuándo entrará a Hogwarts. Todos querían al pequeño Teddy en especial Ginny quien lo engreía y siempre que podía lo llevaba al estadio de quidditch.
-Iré a verlo- respondió Harry- no voy desde hace 2 semanas y hoy iba a ir con Ginny- volvió a suspirar y Hermione rodo los ojos.
-Por Dios Harry, Ginny tiene que estar concentrada, es por eso que está en un hotel...- Harry ya no escucho más porque se le ocurrió y comenzó a levantarse.
-Tienes razón Hermione- la castaña sonrió pensando que su amigo había entendido - iré a ver a Ginny con Teddy- la sonrisa de la castaña se fue y la risa de Ron no se hizo esperar.
-Harry no creo...- pero Harry no la escuchaba se despidió de sus amigos y desapareció para aparecerse en la casa de Andrómeda Tonks.
-Por qué es tan cabezota- dijo la castaña una vez que Harry se había desaparecido a lo que Ron se encogió de hombros.
En la casa de Andrómeda, Harry toco la puerta y espero que le abrieran. Andrómeda abrió la puerta y al ver que era Harry le sonrió y lo hizo pasar.
-Pensé que vendrías con Ginny- a lo que Harry le explicó dónde estaba la pelirroja.- Teddy estaba emocionado por ver a Ginny- sonrió la mujer.
-A veces creo que Teddy quiere más a Ginny que a mí- bufo el azabache.
- Él los quiere a los dos- dijo Andrómeda antes de ir por el pequeño- iré a traer a Teddy- y así fue al cuarto del pequeño dejando a Harry en la sala.
A los pocos minutos Andrómeda regresaba con un pequeño muy lindo tenía el cabello algo azulado y unos ojos color miel tan parecidos a los de su padre, su sonrisa era igual a la de su madre. Sonrió al ver al pequeño quien cambio el color de su cabello a un negro azabache y el color de sus ojos a unos chocolates.
-Padino- dijo el pequeño y fue corriendo hacia Harry, quien lo cargo y le dio un beso en la mejilla.- ¿Y ninny?- pregunto Teddy.
-Ginny está entrenando y no vendrá hasta el viernes- le explicó el azabache a lo que Teddy soltó un suspiro.
-Quedia ninny- se lamentó el pequeño.- Teddy cariño Ginny se está preparando para ganar y asi pasar más tiempo contigo- le dijo Andrómeda maternamente.
El pequeño quería ver a Ginny y así que se le ocurrió algo y sabía que su padrino lo llevaría; miro a su padrino y dijo.
-Ninny vamos- Harry miro al pequeño y le sonrió- Ninny vamos- volvió a repetir y Harry volvió a sonreír ya que el pequeño pensaba igual que él.
-Cariño, Ginny no necesita distracciones ¿Verdad Harry?- Andrómeda se dirigió a Harry pero al ver la sonrisa del chico supo que él pensaba igual que su ahijado- Son iguales, si van a ir que sea solo por unos minutos- se rindió la mujer y luego se dirigió al azabache- Harry recuerda que Ginny tiene que estar concentrada porque es un partido muy importante.
Harry solo asintió sonriendo y luego miro a Teddy.
- Vamos a ver a Ginny- a lo que el pequeño aplaudió y apuro a su padrino.
Harry se despidió de Andrómeda y ya fuera de la casa se desapareció junto con Teddy.
-Suficiente por hoy- escucho la pelirroja que gritaba Gwenog; descendió despacio hasta que toco el piso y bajo de la escoba con delicadeza.
-Fue un gran entrenamiento pero muy agotador- le dijo una de sus compañeras a la pelirroja.
-Gwenog nos matará con sus entrenamientos antes de partido- dijo Ginny riendo junto con su compañera.
Las dos se dirigían a los vestuarios pero antes de llegar, Ginny vio a los dos hombres más importantes de su vida y una sonrisa se instaló en su rostro. Vio correr al pequeño y lo cargo antes que se tropezará.
-Ninny- grito el pequeño lleno de alegría y saltando a los brazos de la pelirroja y cambiando el color de su cabello a un negro rojizo.-Cariño- dijo la pelirroja abrazando a Teddy y llenándolo de besos.
- Si sigues besando a Teddy me pondré celoso- dijo Harry quien se había acercado con una sonrisa en el rostro, ya que amaba ver a Ginny con Teddy en sus brazos.
- Pues- dijo su novia mirando a Teddy- él no se demoró seis años en descubrir que me quería- bromeó la pelirroja a lo que el azabache sonrió más y se acercó a besarla.
-No hagan eso que tienen a un niño delante de ustedes- grito una de las compañeras de Ginny haciendo que la pareja se sonrojará y que Teddy se riera.
-¿Qué hacen aquí?- le pregunto Ginny a Harry.
-Pues quería ver a mi novia y Teddy quería ver a su madrina- le respondió el azabache.- Además no puedo aceptar que mi novia no se haya despedido de mí, sabiendo que no me vería una semana- dijo el azabache con un puchero.
Ginny río divertida y miro a Teddy.
-A veces no sé cuál de los dos es el niño- Teddy miro sin comprender y Harry fingió estar ofendido.- Eso demuestra lo mucho que mi novia me ama- se cruzó de brazos el azabache.
Ginny sonrió amaba cuando Harry se ponía como un niño chiquito.
- Y esta novia ama mucho a su azabache lento y lamenta no haber podido despedirse, pero Gwenog solo nos dio media hora para recoger nuestras cosas y cuando fui a la casa tu no estabas, verdad cariño ¿Dónde estabas?- termino preguntando la pelirroja.
-Así que la culpable de que no vea a mi novia hasta el viernes es Gwenog- dijo el pelinegro- tengo algunas cosas que decirle- finalizo.
- Así que tienes cosas que decirme- dijo una voz a las espaldas del azabache- A ver señor Potter que son esas cosas- le dijo Gwenog
- Y-y-yo- comenzó a tartamudear el azabache mientras Ginny y Gwenog se aguantaban la risa- que- quería- eso fue todo lo que las dos soportaron y comenzaron a carcajearse.
- Tranquilo Harry, sé que no puedes estar lejos de Ginny por mucho tiempo- sonrió a la pareja y se acercó al pequeño Teddy- y también sé que este pequeño no puede estar lejos de su madrina- le dio un beso en la mejilla y lo cargo- Vamos pequeño hay algunas chicas que quieren conocerte- dijo Gwenog sonriendo- y también así le dejamos un par de minutos a los tortolos que tienes de padrinos- Teddy sonrió ante la carcajada de Gwenog y Harry y Ginny se sonrojaron un poco.
Cuando Gwenog ya estuvo lejos les grito.- Harry solo tienes unos minutos para que estes con la pelirroja luego no quiero verte hasta el viernes- así entro a los camerinos con el pequeño Teddy.
Una vez ya solos Harry se acercó y abrazo a Ginny con todas sus fuerzas. Ginny también lo abrazo, habían pasado solo unas horas desde ayer en la noche y ya extrañaba a su novio.
-Te amo- dijo Harry y Ginny sonrió más, Harry no era muy expresivo es por eso que cada vez él le decía te amo ella se sentía única.
Harry sabía que a él le costaba demostrar sus sentimientos pero con la pelirroja que tenía en sus brazos era fácil, sentía que tenía que decirle cuanto la amaba todos los días.
Ginny levanto la mirada y beso a Harry con todo el amor que sentía por el azabache, Harry solo atino a acercarla más a su cuerpo y devolverle el beso de la misma manera. Harry amaba los besos de Ginny y admitía que se había vuelto adicto a sus besos. Cuando el aire les falto se separaron y Harry junto su frente con la de ella sin soltarla.
-Yo también te amo- le dijo Ginny y la sonrisa de Harry se ensancho más y volvió a besar a la pelirroja.
-Parece que hoy quieres más besarme que conversar- dijo la pelirroja cuando se separaron, Harry solo sonrió y le dio un beso en la frente y la guio a una banca que había cerca.
-No te veré hasta el viernes- comenzó Harry- será una tortura no besarte- le dio un beso caso- además señorita no puedo creer que te hayas ido sin despedirte de mí - se cruzó de brazos y dejo de ver a la pelirroja.
Ginny sabía que Harry estaba jugando pero también sabía que tenía razón por no despedirse personalmente, así que sin importarle que los vean se sentó encima de Harry, le cogió la cara con ambas manos y lo beso con mucha pasión, Harry solo atino a envolver sus brazos en la cintura de la pelirroja y devolverle el beso de la misma manera. Estaban en su mundo y no escucharon que alguien se acercaba.
-Ejem Ejem Ejem- carraspearon y Harry y Ginny se separaron rápido y vieron que era Gwenog con Teddy a quien le estaba cubriendo los ojos, los dos se sonrojaron ante la mirada burlona de la capitana.
- Oh Teddy lo que tienes que aguantar con estos padrinos- se lamentó Gwenog ante el sonrojo de la pareja.- Se acabó el tiempo chicos, Ginny tienes que regresar y tú Potter- señalo al pelinegro- es mejor que ya te vayas y no quiero verte hasta el viernes- le entrego a Teddy pero el pequeño quiso ir donde Ginny quien lo cargo y lo lleno de besos.
Harry se acercó a Ginny y le dio un beso casto, cargo a Teddy de los brazos de la pelirroja, pero sucedió algo que nadie esperaba; el pequeño estiro los bracitos hacia la pelirroja y comenzó a llorar.
- Ma-ma- mamá - dijo el pequeño, esto dejo sorprendidos a Harry y a Gwenog. Ginny volvió a cargar a Teddy abrazándolo con fuerza y llenándolo de más besos. Que Teddy le dijera mamá hizo que se emocionará y que algunas lágrimas comenzaran a brotarle pero de felicidad aunque ella tenía claro que jamás ocuparía el lugar de Tonks. Harry sonrió al ver que Ginny no le molestaba que Teddy le dijera asi y se acercó a las personas más importantes de su vida y los abrazo también con lágrimas en los ojos.
Gwenog al ver la escena sonrió y se limpió unas lágrimas, ella sabía de todo lo que habían pasado ya que Harry le contó algunas cosas solo para que lo dejara ir de gira con ellas, y sabía que ellos merecían ser felices.
-Chicos ya es hora que se vayan- les dijo Gwenog a Harry y Teddy- y Ginny a los vestuarios- se dirigió a la pelirroja- espero verlos el viernes se despidió de Harry y Teddy y dejo a los tres unos minutos.
- Tenemos que irnos- dijo el azabache aun abrazando a Teddy y a Ginny, la pelirroja le devolvió a Teddy pero el pequeño no quería ir con su padrino así que Ginny le dio un beso en la mejilla y Teddy se quedó tranquilo.
-Parece que no soy el único que le gustan tus besos - sonrió Harry al pequeño y Ginny solo sonrió negando divertida. Luego se acercó a Harry y lo beso con amor pero no tan apasionado porque Teddy estaba presente.
-Te amo y te extrañaré estos días - le dijo la pelirroja y Harry le dio un pequeño beso.
-Te veo el viernes- y con un último beso desapareció junto con Teddy.
Ginny se quedó mirando unos minutos el lugar donde su azabache y su pequeño hijo, ama a Teddy y lo consideraba así, como un hijo; luego regreso a los vestuarios donde sabía que Gwenog se burlaría de ella por la posición en la que la encontró con Harry y la pelirroja no se equivocó.
Segunda parte del epílogo espero les guste :)
