(A/N)
OMFG! 8 REVIEWS!! -se muere- Muchas gracias!! :D
Y en serio lamento la tardanza D: La escuela empieza pronto, y me acabo de mudar, no tendré mucho tiempo, ni nada…Ténganme Pena!! XD (No, no lo hagan XD)
Gracias a metafora89, asterlicia09, andy, ME GUSTO (en especial a ti! XD), TU FAN (gracias :D), DEIDARASEMPAI, akira-chan. ME HACEN MUY FELIZ!! :D
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Disclaimer: Naruto no es mío.
Setting: El mismo universo de Naruto, cambiando MUCHO la historia.
Parejas: ItaDei. leve TobiDei, indicios de SasoDei en el pasado. SasuNaru.
Rating: M.
Advertencias de este Capitulo: nada recalcable. Shounen-ai
Conteo de Palabras: 2202
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Capítulo 9:
Tori
Itachi abrió sus ojos, muy despacio para ver sus alrededores cuando despertó de su sueño, el mundo viéndose como un borrón un poco, y por un momento, estaba confundido. Y luego recordó; la cueva. Se movió un poco, y sintió el grande, cálido objeto que sostenía entre sus brazos; una figura pesada, con suave cabello, que estaba respirando sobre su cuello…
Sorprendiéndose ligeramente, Itachi se alejó rápido y miró con confusión y sorpresa hacia la figura de Deidara, que por alguna razón estaba acurrucado junto al moreno, con los brazos de Itachi alrededor de él…y luego recordó. Anoche hacía frío. Y luego, se juntaron y luego…
-Que bien ver que ya estés despierto, de veras.
Itachi volteó rápidamente, solo para ser encarado con la expresión divertida de Naruto.
-¿Dormiste bien?- le preguntó el rubio, moviendo sus cejas en manera sugestiva.
-Hn…-Itachi empezó simplemente.- Supongo que…dormí bien- le dijo como respuesta, con un poco de pena por haber sido atrapado durmiendo con el rubio.
-Hn.- Naruto agregó con una media sonrisa.- Buena suerte que el dobe siga dormido.- apuntó con su cabeza afeccionalmente a Sasuke.- O él no te hubiera dejado tener ese pequeño momento, de veras.- el rubio ahora asintió a Deidara, que todavía parecía dormido, acomodado sobre el pecho de Itachi.
Itachi tuvo que controlar el pálido sonrojo que se apoderó de sus mejillas por el comentario, alegre que al menos no se podía ver por la poca luz de la cueva.
-Si, creo que…- el Uchiha se aclaró su garganta.- Deberíamos de avanzar ya…
Naruto le asintió con una sonrisa, y se dirigió hacia Sasuke (probablemente a despertarlo). Itachi suspiró y miró hacia abajo, al rubio. Reclutántemente dirigió una de sus manos al hombro del rubio, moviéndolo un poco, despertándolo. Los ojos celestes del rubio se abrieron, y miró cuestionante a Itachi, casi preguntándole el por qué el moreno lo había despertado, antes de que la realización de dónde y cómo estaban llegara a él.
El rubio se sentó rápidamente, separándose de Itachi levemente.
-Necesitamos irnos.- le dijo el moreno.
Deidara asintió despacio, no sabiendo que decir.
Itachi se levantó y le ofreció su mano para que el rubio la tomara. Deidara se sonrojó suavemente y aceptó la ayuda para pararse.
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-¡Cinco platos de Ramen!- ordenó Naruto feliz hacia la señorita que los estaba atendiendo, mientras los demás tenían gotitas de anime en sus cabezas. -¿Qué quieren ustedes?- les preguntó con una sonrisa.
Deidara suspiró.
-Tres platos más, por favor, un- le pidió amablemente con una sonrisa a la señorita, que apuntó las órdenes y se fue a prepararlas. Cuando llegaron, Naruto se abalanzó a su plato, mientras Sasuke lo veía con extrañes. Deidara e Itachi comían tranquilos.
Sólo un poco más, estaban tan cerca del Templo. No se tardarían ni medio día. Volteó ligeramente hacia un lado, para observar a Itachi. El Uchiha lo estaba viendo, y sus miradas se cruzaron. Itachi le dio una media sonrisa y Deidara frunció el entrecejo en confusión. Observó como el moreno agarraba una servilleta y la acercaba a la cara del rubio.
Se sonrojó al sentir cómo limpiaba suavemente su mejilla.
-Estabas manchado.- le dijo simplemente el Uchiha, y bajó su mano, sin dejar de observar a los ojos azules del rubio.
El sonrojo de Deidara se duplicó.
¿Por qué tenía que ser tan…tan…así? ¿Cómo sabía exactamente qué hacer para hacerlo sonrojar?... ¿Por qué era tan…? no podía encontrar la palabra. Volteó su atención al plato de ramen, para evitar que el moreno viera aún más su sonrojo, y en su nerviosismo se metió un gran bocado de fideos a su boca.
Itachi lo miraba divertido. Era tan fácil hacerlo sonrojar…
-Eso se ve delicioso…
Deidara escupió toda la comida que tenía en su boca, ante la nueva y familiar voz que llamó por encima de su hombro. Volteó rápidamente e hizo una cara de fastidio.
-Tobi, un.
Itachi gruñó en su interior.
El rubio se limpió su boca con su propia servilleta, y miró a Tobi con irritación.
-¿Qué, un? -le gruño.
Tobi levantó sus manos en rendición.
-¡Oye, calma! Parece que siempre que vengo estás de mal humor…
-Tú me pones de mal humor.- le dijo el rubio, Itachi con una media sonrisa detrás de él.
Tobi chasqueó la lengua., y luego volteó hacia los menores, que veían la escena curiosos.
-Hola, Tobi.- le dijo Naruto moviendo su mano en saludo, y una pequeña sonrisa en sus labios.
-Hola, Naruto- le respondió Tobi con energía, mientras caminaba hacia el rubio. - Valla, ¿no crees que eso es mucho ramen para ti sólo?
Naruto parpadeó.
-Puedes darme uno a mí, así no…-fue interrumpido por Deidara que lo agarró del cuello de su camisa negra, y lo empezaba a arrastrar lejos.
-No te acerques a mi hermano.- le dijo, mientras seguía arrastrando al más alto.
Itachi se levantó, dispuesto a seguirlos, pero al verlos cómo se detenían a unos metros de ellos, lo dejó. Desde ese lugar podía observarlos, y Naruto y Sasuke también los veían con interés también.
•--•--•
-Es en el Templo Degarashi. -le dijo el rubio cuando lo soltó y observó hacia arriba a Tobi. Era más alto que él después de todo. Tobi soltó una risita, y Deidara levantó una ceja y se cruzó de brazos. El enmascarado observó la cara cuestionante del rubio y se encogió de hombros.
-¿No te parece una casualidad?- le preguntó con voz seria, y un poco de diversión entrelazado en ella.- Justo donde tú conseguiste tu anillo…
-No lo creo.- le cortó el rubio, y miró hacia atrás de Tobi, hacia el puesto de ramen y suspiró al ver a los dos Uchihas y a Naruto observarlos. Volteó de nuevo a Tobi.- Los anillos fueron escondidos en lugares recluidos, un. No me sorprendería que escondieran varios en un solo lugar…
Tobi se volvió a encoger de hombros.
-¿Vas a ir?-le preguntó el rubio.
-No lo sé.- le respondió Tobi, mientras se rascaba su cabeza.- Estoy ocupado con los otros dos anillos. No estoy seguro que los protectores sean los correctos…
-¿No estás seguro…?- le preguntó incrédulo el rubio, un poco insultado.- Yo los rastreé, un. ¡Claro que tienen que ser los correctos!...
Tobi se volvió a reír y dio un paso hacia el frente.
-No puedes estar correcto en todo, Deidara.
El rubio dio un paso hacia tras, y miró a Tobi con advertencia.
-Sabes que nunca me equivoco, Tobi.- le dijo con irritación, a lo que Tobi sonrió por debajo de su máscara.
-Si. Lo sé…- Y desapareció con una nube de humo.
Deidara resopló el mechón de pelo que tenía sobre su ojo. Y empezó a hacer su camino de nuevo a los demás. Cuando llegó Naruto y Sasuke lo miraban cuestionantes y el rubio simplemente los ignoró. Llegó a su silla de nuevo y se sentó, todo el tiempo sintiendo la profunda mirada de Itachi en él.
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Una sonrisa.
Un suspiro.
Una risa.
Una mirada en blanco.
Esas fueron las reacciones de Naruto, Deidara, Sasuke e Itachi al llegar al gran templo. Un edificio viejo, con enredaderas alrededor de toda su extensión, cubriendo la piedra amarilla pálida con la cual estaba construida. Una larga escalera con escalones agrietados e incompletos era la única manera de acceder a la puerta metálica, que era más óxido que metal. Inscripciones se podían observar a lo largo de ella. Itachi las reconoció casi al instante. Era iguales a las que Deidara tenía en su arma.
Vio como Deidara avanzó y empezó a avanzar hacia las escaleras y las empezaba a subir, Naruto no muy lejos. Itachi se acercó, junto a Sasuke.
Cuando llegaron, Naruto y Sasuke jadeaban levemente, y se apoyaron en la pared para recuperar sus alientos. Itachi estaba inafectado, habiendo estado más que preparado para todo, y su vista se posó en el rubio, que estaba igual de calmado que siempre, y que miraba la puerta con interés. El ojiazul levantó su mano y trazó un grabado con la punta de su dedo enguantado.
Naruto y Sasuke se pusieron a cada uno de los lados de Itachi y observaron como Deidara se quitaba un guante, y su anillo celeste quedó descubierto. Colocó su palma en la puerta, y el anillo brilló, al tiempo en que las inscripciones se iluminaban de rojo, y un temblor que avisaba el movimiento de la gran puerta se sintió.
La puerta de abrió solo un poco, una sola persona a la vez cabría con esa abertura. Deidara se colocó de nuevo su guante y les hizo una seña para que se acercaran. El rubio entró, luego Itachi.
Era una gran habitación. Completamente vacía en el centro, y las paredes con más grabados y estatuas de piedra que no podía encontrarle forma. Una tenue luz se colaba por unas aberturas en el cielo, iluminando solo partes del lugar, los rayos del sol se atravesaba junto al polvo, y las partículas de tierra se podía observar danzando en la luz.
Un ruido se escuchó de nuevo, y voltearon a ver como la puerta se cerraba detrás de Sasuke. Deidara regresó su vista hacia el frente y dio un paso tentativo. Volvió a observar. No pasó nada. Itachi encontró esta actitud demasiado paranoica en el rubio.
-¿Y ahora qué?- dijo despacio Sasuke, no atreviéndose a perturbar (demasiado) el silencio del lugar.
Naruto lo miró a él, luego a Deidara, esperando una respuesta al igual. Itachi se llegó a colocar a un lado del rubio, y al igual que los otros dos, lo miró. Deidara volteó a ver a Itachi, y abrió su boca, pero luego la cerró, apretando sus ojos fuertemente, y llevándose sus manos a la cabeza. Itachi rápidamente se acercó al rubio, sabiendo ya lo que le estaba pasando; esas visiones eran molestas.
Naruto y Sasuke también se movieron hacia él.
-¡No! -los detuvo con su mano, diciéndoles que no se movieran, mientras temblaba levemente. Los menores se detuvieron al instante.
El rubio dio un paso hacia atrás, amenazando caerse, pero Itachi apoyó su mano en su espalda, sosteniéndolo suavemente. Deidara dio un respiro fuerte, y sacudió su cabeza, mientras los temblores desaparecían.
-Deidara…- Naruto dio un paso hacia enfrente, ignorando la orden de su hermano. Los ojos del rubio mayor se abrieron y volteó a ver a Naruto rápido. El menor se detuvo en seco al ver la mirada de su hermano, pero fue muy tarde. Hizo un sonido de sorpresa al ver como el lugar donde había pisado se hundía suavemente.
El piso se empezaba a romper, con un solo cambio de peso, cedería por completo. Naruto fue ese cambio de peso. Itachi se separó de Deidara, y con rapidez empujó a Naruto hacia un lado, justo en el momento en el que el piso se caía hacia un vacío oscuro. Varios muchos bloques de tierra se caían, dejando un gran agujero en el centro. Sasuke se movió, intentando no caer, y terminó por llegar junto a Deidara.
-¿Qué fue eso?- dijo Sasuke en confusión, viendo a su hermano y a Naruto del otro lado del agujero, y viendo como sería imposible cruzar hacia ellos. Deidara avanzó y se asomó hacia la orilla, una profunda oscuridad saludándolo.
-¿Estás bien, un?- Deidara le preguntó a Naruto, recibiendo un tembloroso asentimiento de cabeza. Deidara miró a Itachi. Otro ruido se volvió a escuchar, y Deidara se alejó rápidamente, con sorpresa al ver como los bloques de tierra se elevaban de donde habían caído, y se volvían a acomodar en su mismo lugar. Se volvían a colocar como antes. Frunció el entrecejo.
-¿Pero qué…?-Naruto miraba incrédulo la escena. Itachi se agachó y trazó el contorno de uno de ellos.
-Son más resistentes que los anteriores.- observó y comentó Itachi, al ver como las anteriores grietas que los adornaban, habían desaparecido.
Deidara asintió, y dio un paso hacia el frente, pisando uno de los bloques que se habían caído al principio. No pasó nada esa vez. Sasuke también avanzó hasta quedar junto al rubio, y dio otro paso.
Los ojos de Itachi se afilaron, Deidara pudo notar. Un sonido se escuchó, este muy diferente a los anteriores. Parecido al choque de metales, y luego se convirtió en algo sumamente molesto y ruidoso, desgarrador. Todos se cubrieron sus orejas intentando disminuir el horrendo sonido. No duro mucho, sin embargo. El ruido paro, y todo quedo sumergido en silencio.
Reclutántemente, bajaron sus manos. Naruto suspiró en alivio, mientras Itachi volteaba en busca de una explicación a Deidara. El rubio esquivó sus ojos y se mordió el labio. Algo le decía que no era todo…
Un ruido de sorpresa salió de los labios de Sasuke al ver como barras de metal salían del techo, y golpeaban el suelo con fuerza, haciéndolo temblar.
-¡Deidara!- gritó Naruto, al ver como su hermano desparecía por detrás de la pared de metal que estaban formando. Itachi intentó acercarse, pero el temblor que ocasionaban al chocar con el suelo le hacía imposible mantenerse derecho. Lo último que vio fue como el rubio lo veía con ojos azules confundidos.
Y quedaron separados por una gruesa capa de metal. Itachi y Naruto de un lado, y Deidara y Sasuke del otro.
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(A/N)
No me…siento segura de este capítulo. No me gustó. Tal vez luego regrese y lo arregle.
Oh! Y solo quedan 2 capítulos más, y van a ser largos.
(metáfora89 no se ha conectado en el msn, y estoy triste D:)
Review!!
