A/N: De verdad que lo siento mucho el no haber actualizado antes, espero aun les gusté la historia, ya tendré mas tiempo para actualizar. Gracias por leer.

NOTA

- No se que sucede con las reviews, trato de responderlas y me pone que no las encuentra, lo siento por eso :(


Luego de un día entero de trabajo, ya tenían un plan, en el que Regina trataba de creer firmemente, a pesar de su miedo.

"Puedes hacerlo" dijo Emma calmada, tratando de no presionar.

"¿Y tú qué sabes?", Regina no pretendía enojarse, pues sabía que la rubia no lo decía de mala manera, pero algo le molestaba, y era sentirse frustrada.

"Regina"

"Lo siento Emma", se puso de pie, recogiendo todos sus documentos, "necesito tomar algo de aire"

"¿Te acompaño?", ya sabía la respuesta, pero nada perdía en preguntar.

"No… Estoy bien, gracias por ayudarme", le dio un beso a la rubia y comenzó a marcharse.

"Hey, todo saldrá bien" Emma la miraba desde la mesa.

"Eso espero", respondió Regina, mientras se marchaba sin siquiera mirarla.

Emma se quedó mirando hacia la puerta por la que acababa de marcharse la morena. Sabía que Regina era una mujer explosiva, pero no entendía porque descargaba toda su frustración en ella, no lo merecía.

Cansada ya del trabajo, se marchó a su apartamento a descansar, después hablaría con su ¿novia?, aun no lo sabía, nada era claro y menos con la manera en que Regina actuaba.

Al otro lado del hospital, Regina estaba terminando de organizar sus ideas para presentarlas a la junta médica, pues el caso de Owen no pertenecía al campo de la medicina que ella ejercía en el hospital, así que debía hacer lo imposible para que la dejaran tratarlo. Pero ya debía esperar al día siguiente, así que se fue casa.

Al llegar a casa, Henry estaba esperando por ella en la sala.

"¡Mamá!"

"Henry, ¿Qué estás haciendo despierto a esta hora?", fingió estar molesta pero su sonrisa la delató.

"Esperándote", apagó la televisión y le señalo el puesto a su lado.

Regina lo miro con sospecha, a veces su hijo actuaba de forma tan madura, que le costaba recordar que era solo un niño.

"Bueno, ahora estoy aquí", no le quedó de mas, que sentarse donde le señalaban, "¿Qué sucede?"

"Supe lo que pasó con Robin", dijo abrazándola fuerte.

"¿Qué piensas acerca de eso?"

"¡¿Qué pienso?!, ¡Es genial mamá!"

"¿Y cómo lo supiste?", preguntó entre risas.

"Oh… Robin llamó a despedirse, pobre hombre, sonaba nervioso"

"Imagino que lo estaba", se puso de pie y le extendió su mano al chico, "Vamos Henry, es hora de dormir"

Al día siguiente Regina llegó al hospital llena de seguridad, tendría que llenarse de valor para lograr que el tratamiento de Owen fuera aceptado y ella estaba decidida a lograrlo.

"Regina", dijo Gold; La reunión estaba a punto de terminar y ya era momento de que la junta hablara, "sabes que el hospital está haciendo todo lo posible, pero no podemos seguir dejándote hacer lo que quieras"

"¿Lo que quiera?", estaba comenzando a alterarse, pero sabía que nada ganaba si lograba enojar a toda la junta, "Lo siento. Solo necesito esta ultima vez, es la única oportunidad que tiene Owen"

"Me parece que la Dra. Mills se ha involucrado mucho con el paciente, eso no puede ser bueno para nadie, menos para el hospital", intervino el Dr. Whale.

"¿Acaso es mi culpa tener corazón?", preguntó Regina con una mirada desafiante, como si quisiera prender fuego a todo el mundo. La única manera de conseguir lo que quería era mostrarse más fuerte que los demás.

"Muy bien", siguió Whale, "Podríamos tratar al niño de la manera que la Dra. Mills dice"

"Gracias"

"Pero ella no puede llevar el caso" añadió.

"¡¿Qué?!"

"Regina, ¿y si llamas a Robin?, después de todo, es su campo", dijo Gold tratando de calmarla.

¿Robin?, la morena lo había olvidado por completo, pero si había alguien que podía ayudarle con este caso en específico, era él.

"¿Regina?"

"¿Si?", aún seguía pensando en que haría.

"¿Le dirás a Robin?"

"Si acepta ayudar, ¿puedo seguir en el caso?"

"No veo por qué no"

La reunión terminó al fin, el plan de tratamiento había sido aceptado, radiocirugía para tratar el tumor y luego de estar seguros que no quedaba rastro de este, quimioterapia, ninguna etapa sería fácil, pues Owen estaba débil y los tratamientos suponían muchos riesgos.

De camino a la cafetería se encontró con Mary Margaret, que se le unió para tomar un café.

"¿Y cómo estuvo la reunión?"

"Bien…"

"¡¿Dijeron que sí?!", Mary Margaret era demasiado animada para el gusto de la morena.

"Algo así…", tomó un sorbo de café y continuó, "Todo lo que propuse será llevado a cabo si alguien más lo hace, no puedo ser yo"

"Oh… ¿Y ya pensaste en alguien?", preguntó aun sabiendo ya la respuesta.

"Aún no lo he llamado, ¿Y si dice que no?"

"Regina", Mary Margaret la tomó de las manos, "Todos seguimos siendo amigos, sabes que no dirá que no"

"Lo sé… Lo haré, llamaré a Robin"

De repente un plato estrellándose en el suelo silenció a todo el mundo.

"¿Emma?"

La rubia estaba de pie, recogió las partes de plato, que dio gracias estaba vacío y se marchó.

"Lo siento, debo ir a hablar con ella"

"Tranquila, no imagino lo que habrá pensado, ve rápido"

Regina recorrió el hospital en busca de Emma, nadie le daba razón de la rubia, nadie sabía en donde podría estar.

Luego de un buen rato, la vio en un corredor, mirando por una ventana hacia los recién nacidos, cada uno en su cuna, durmiendo tranquilamente.

"Hey", Regina la abrazó desde atrás

"Hola"

"¿Qué sucedió en la cafetería?"

Emma no respondía.

"¿Sabes por qué tengo que llamar a Robin?"

Seguía sin responder, sabía que había actuado sin saber que sucedía, pero no quería que Regina supiera eso.

"Aceptaron mi plan para Owen… solo si alguien más lo trata"

"¿Y ese alguien es Robin?"

"Si… Es su especialidad"

"Oh…", la rubia se volteo y miro a Regina a la cara, "Lo siento, no sé porque reaccioné así"

"Está bien", puso sus manos en el rostro de Emma, "Solo no corras la próxima vez sin que yo pueda explicarlo, ¿sí?"

Emma asintió y la besó, como tratando de disculparse.

"¿Vamos a tomar un café y me lo cuentas todo?"

"¿Y si mejor te invito a almorzar?", era casi hora de almuerzo y ambas morían de hambre.

"Mejor, si", Emma se rio fuerte y caminaron de la mano a la cafetería.

Luego de almorzar, Emma se despidió y volvió al trabajo, dejando a Regina para que pudiera hacer la llamada.

Encontrando una habitación vacía, Regina entro, cerró la puerta y entre sus contactos, llamó a Robin.

Estaba algo nerviosa, las cosas habían terminado bien con él, sospechosamente bien y eso la hacía dudar.

"¿Regina?"

"Robin!, hola", trato de sonar segura.

"¿Co-como estas?, ¿está todo bien?", la llamada de Regina lo había tomado por sorpresa.

"Bien, todo está bien"

"Oh…"

"Robin…"

"¿Si?"

"Necesito tu ayuda"

Lo que fue una llamada, se convirtió en toda una video-conferencia y fue más larga de lo que esperaba, pues al decirle a Robin de que se trataba, él pidió que le enseñara toda la información que tenía hasta ahora.

Después de hablar un rato sobre el caso y sobre el tratamiento que tenía planeado, Robin aceptó.

"Hablaré con la niñera de Roland y estaré allá a primera hora mañana"

"Muchas gracias Robin, enserio"

"No te preocupes Regina, todo saldrá bien"

"¿Nos vemos mañana?"

"Si, hasta mañana"

Terminó la llamada y salió en busca de Emma. En el camino se encontró a su jefe.

"¡Gold!"

Su jefe volteo a mirarla, algo sorprendido.

"Regina, ¿a qué se debe tanto animo?"

"Hablé con Robin"

"Oh… Imagino entonces que dijo que si"

"Si, estará aquí en la mañana"

"Bien… Muy bien…"

"Gracias por aceptar a Owen en el hospital"

"Regina…", se sentó en una banca y le señaló a la morena el puesto a su lado, ella se sentó, "he sido amigo de tu familia por mucho tiempo, te conozco y se cómo te pones con estos casos"

"¿Estos casos?"

"Casos perdidos", antes de que Regina pudiera responder y alterarse, él añadió, "No estoy diciendo que no puedas hacerlo, porque muchas veces lo has logrado, pero las que no…"

Regina lo miraba en silencio.

"Solo me preocupo"

"Lo sé… Gracias"

Se despidió de su jefe, que siempre había sido más un amigo y siguió en busca de Emma.

La vio en urgencias, demasiado ocupada, así que siguió su camino, aún tenía que ir a contarle las buenas noticias a Owen y a su padre.

Luego de muchos abrazos y lágrimas compartidas con Kurt, se fue a casa.

Henry había ido a pasar la noche en casa de un amigo, así que decidió escribirle a Emma.

Dra. Swan, ¿ha terminado su turno? -R

Emm… Si -E

Tranquila Swan, no es nada malo -R

Lo siento, pero fuiste demasiado formal :) -E

Ya veo… Henry no estará esta noche -R

Ohh… -E

Si quieres, al terminar, puedes venir aquí, no me gustaría tener que pasar la noche sola ;) -R

20 minutos Dra. Mills -E

Te espero -R