Yo no quise ser Hokage

Por: Gaa


Lo que hace a un Uchiha


«Nunca se rinden»

Sasuke miró de reojo a su esposa, hacía una semana que comenzaron a vivir con Etsuko. Su corazón se inflaba de felicidad cada vez que veía a su hija respirar o moverse, cada vez que la escuchaba llorar aún si fuera media noche o madrugada; las canciones de cuna de su esposa para que se durmiera, la manera en la cual le sonreía con tanto amor y paciencia a pesar de todo…

«Protegemos a nuestra familia »

Se encaminó hasta donde Sakura le daba de beber leche a su pueril hija, las observó a ambas como un retrato idóneo para lo que él planeaba: su deseo hecho realidad, su propia familia. Quiso unirse al cuadro sin que este desapareciera, lo quería mantener pese a todos los sucesos del embarazo primerizo, pese a sus peleas y trabajo… él quería estar con Sakura.

« Somos personas con metas, metas que volvemos realidad »

Alzó su mano y tocó la mejilla suave de la recién nacida y sonrió castamente.

« Cumplimos con nuestras promesas »

—Sakura.

—Dime Sasuke-kun.

—Démonos otra oportunidad.

« Amamos una sola vez »

Porque él realmente amaba a su esposa. La quería pese a que fuese testaruda, empalagosa, llorona y bastante sentimental; porque a pesar de todas aquellas falencias ella aprendió a controlar sus impulsos por él, se hizo fuerte como meta propia.

Era hermosa e inteligente, débil en cuanto a los sentimientos pero eso no le molestaba ya que realmente él no quería hacerle daño nuevamente, esta vez no era un "Sakura… gracias", sino que era un "vivamos juntos Sakura, criemos nuestros hijos… quiero ser feliz". Realmente no se lo merecía después de todo lo acontecido a lo largo de su vida… realmente siquiera sabía si merecía estar vivo pero era condenadamente suertudo al estar allí y vivir lo que por años le pareció un nirvana utópico.


Muy temprano por la mañana Sasuke se levantó con el fin de probar las habilidades de Naruto, desde el nacimiento de Etsuko tenía la imperiosa necesidad de no querer apartarse de ella y de su esposa y por muchas cosas que dijeran él quería ser un ninja normal.

—Ya me voy Sakura —enfatizó desde el umbral de su puerta y los pausados pasos de una joven madre le llegaron mientras cargaba a su niña.

—Cuídate Sasuke —el menor asintió y recibió un casto beso por parte de su esposa, como también besó a su hija. Dejó atrás a las dos mujeres más importantes de su vida y se fue al campo de entrenamiento en donde suponía un ansioso Naruto se encontraría. Al avanzar por las calles miraba todo lo hecho en sus pocos años de mandato, lo que tenía que hacer y lo que hizo porque quiso. La gente se inclinaban unos más renuentes que otros, algunos le sonreían con amabilidad, otros forzados y algunas más osadas con pícaras sonrisas.

Miró a sus ninjas trabajar, a las personas prosperar y fijó su vista en el los rostros esculpidos, miró su rostro por sobre todos los demás… ¿Itachi habría pensado que él sería Hokage?, ¿Su padre habría imaginado siquiera que el bastardo menor sería algo similar?... ¿su madre se enorgullecería de su membrecía? Sea cual fuese la respuesta nunca la tendría ya que estaban muertos y no tenía la intención de revivirlos con un Jutsu prohibido.

—¿Sasuke? —miró a su amigo, su único amigo y pensó en todo lo que hizo y sus venideros días, en lo que le gustaría hacer… en las cosas que tendría que tratar con Sakura sobre su matrimonio, en su hija… en los amigos que hizo pese a que muy bastardo fuese.

—Naruto —le respondió mientras caminaba hasta él —, veamos cuánto has avanzado.

« Somos lo mejor de lo mejor »

—¡Te patearé el trasero teme!

—Ya te gustaría dobe.

«Pero por sobre todas las cosas Sasuke… »

—Sakura no te reconocerá cuando llegues a casa teme —exclamó lleno de felicidad y armonía. Había madurado en sus peleas, habían crecido juntos —a pesar de todo— y sabía que…

«Siempre sigue tu propio camino ninja Sasuke… aún si a tu padre no le gusta »

—Ya verás, serás el peor Hokage de la historia.

—¡Ya verás teme!

«Porque todo lo que te dije anteriormente… todo eso es lo que hace a un Uchiha, un Uchiha de verdad »

Sonrío como no lo había hecho nunca, de ahora en adelante él se haría su propia vida.

Borrón y cuenta nueva…


, así termina. La verdad lo pensé mucho, ¿alargarlo unos capítulos más?... no lo creo. No veo la misma disposición de ustedes con mi historia, además que ya lo extendí lo suficiente y —a pesar de ser un final inesperado— me gustó como quedó. Seguiré con Dirt ya que me gusta mucho escribirlo…

Saludos.

—Gaa—