Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga, son de mi autoría.
Capítulo 10
Desdichamente la condesa Leah no pudo engendrarle más hijos al Conde de Black ya que en su primer y mal logrado embarazo presentó una hemorragia grave imposibilitándola a ser madre, aún así, hay registros tanto de los testimonios de sus súbditos como del hijo del Conde que fue una madre excepcional, demostrando amor y comprensión al heredero de Black; proporcionándole el mejor ambiente y educación para el menor.
La condesa de Black sirvió fielmente a su pueblo ganando su admiración y cariño, lo que la llevó a ser muy preciada por todo aquel que la conociera, sumado a su dedicación de los niños del pueblo, los que se dice llegaron a llenar el vacío en su vientre…
—No lo comprendo Alice, ¿cómo pueden hablar así de Leah? ¿Cómo una persona puede tener dos caras de esta manera? —pregunté a Alice mientras bajaba el libro que me había prestado Edward.
—Las personas cambian Bella.
—¿Pero tanto? Me parece increíble.
—Dime una cosa, si no supieras que hablan de Leah, ¿qué pensarías de esta persona?
—Que fue una gran dama, digna del título que ostentaba —contesté sin dudar, porque fuera de Leah o no que se hablaba era lo que realmente pensaba.
—¿Y cambia tu opinión al saber que hablan de tu hermana?
Mi hermana, no había pensado en Leah en ese término y es que aunque nunca nos vimos como tal, ella es mi hermana, mi única hermana —No, no cambiaría de opinión.
—¿Crees que ella pueda ser buena? Tal vez las cosas fueron difíciles para ella también, imagina que es vivir bajo la sombra de tu hermana y tras de todo verla casarse con la persona que amas, no debe de ser fácil.
—Sí, no debió de ser fácil —contesté analizando lo que me argumentaba.
—Míralo de esta manera, ¿cómo te sentirías si fuera Leah la que se hubiera casado con Edward? Sin agregar todo lo demás de vivir bajo tú sombra.
—Entiendo tu punto Alice y si lo veo en retrospectiva, Leah siempre estuvo a mi lado, fue mi apoyo durante mucho tiempo hasta cuando llegó el momento de volverme una "dama de sociedad", ahí las cosas empezaron a cambiar, que analizándolo concuerda con el momento en que ella conoció al Conde.
—Y por lo que me contaste ella estudio contigo, ¿eso era algo acostumbrado en tu época?
—Habitual no, pero al ser mi doncella se podía decir que era bueno enseñarle cómo comportarse en sociedad para ser mi dama de compañía cuando llegara el cortejo.
—Entonces ella tenía la educación adecuada para ser una buena condesa.
—Sí, la misma que yo.
—Por lo que no es de extrañar que llevara bien su vida de casada.
—No, sería algo muy normal —comprendía la idea que estaba rondando Alice y estaba generando claridad sobre el comportamiento de Leah —¿Alice crees que fue así conmigo solo por su situación con Jacob?
—Considero que sí, imagina, con la sociedad que tenemos ahora más abierta de pensamiento que cuando tú creciste y aun así es difícil la relación para un hijo ilegítimo, ahora supón en tu época, donde aparte de saber su condición de bastarda, tenía que vivir sirviéndote, Bella creo que más bien se trato contigo fue muy adecuando, hasta que le llegó el amor por supuesto.
—Sí, ahora entiendo muy bien el punto del amor, antes no creía poder amar como amo a Edward, antes de conocerlos a ustedes solo creía en el amor que se creaba con la relación de pareja, pero tu hermano me demostró otra cara que de no ser por él nunca hubiera llegado a conocer, ni en mis más locos sueños creí posible vivir lo que he vivido —murmuré en tono melancólico.
—¿Te refieres a los placeres que te ha enseñado mi hermanito? —preguntó en tono burlón mientras movía sus cejas.
—¡Alice! Sabes que no voy a hablar de ese tema — contesté agradeciendo tratará de aligerar el ambiente —, y no me refiero solo a la conexión física, va más allá de eso, a Edward no solo le cedí mi corazón, también con él se fue mi alma, el que entregará mi cuerpo solo fue una muestra física de lo comprometido que esta todo mi ser con él.
—¡Lo sabía! Bella porque no me habías contado nada, ¿fue dulce? ¿Te complació? ¿Disfrutaste? ¿Desde cuándo?
—No te voy a dar detalles pero fue hace poco más de dos semanas y todo fue perfecto, aunque hay una duda que tengo.
—Dime, ¿cuál es?
—Eee-es queee veee-verás —titubee al hablar, no era normal para mi tener estas conversaciones —, es que no me dolió —dije de seguido para no arrepentirme de hablar.
—¿No te dolió? ¿Quieres decir cuando te penetró? —preguntó mi cuñada a lo que asentí —, Bella no es lo más común pero suele pasar, puede ser que tu lumbral del dolor sea alto y por eso no lo sentiste o que estabas más concentrada en otra sensaciones que no detallaste ese malestar.
—¿Entonces no hay nada malo en mi?
—No lo creo, pero si quieres estar más segura podemos visitar a mi ginecólogo.
—No Alice, gracias —dije recordando la explicación que me dio Alice sobre los médicos varones que revisaban las zonas íntimas, ¡HOMBRES! A eso jamás me podré acostumbrar.
—Bella si no quieres ver a mi doctor, deberíamos de buscar una doctora pero no puedes estar sin atención medica, más ahora que empezaste tu vida sexual.
—En mi tiempo eso no se acostumbra Alice, no me siento cómoda que una persona este revisando mis partes, aunque sea una mujer.
—Sí, pero por eso en tu tiempo se daban tantos embarazos y muertes en parto —dijo pensativa, seguramente recordando mi supuesta forma de morir —¡Embarazo! Bella se que tú no tomas anticonceptivos pero ¿mi hermano se está cuidando verdad?
—Sí Alice, él se alimenta bien.
—Isabella estoy hablando de sexo, ¿Edward usa condón?
—No —contesté segura, era algo que yo había decidido y me sentía bien con eso.
—¿Pero cómo es posible? ¿Desde cuándo Edward es tan irresponsable? —dijo exasperada.
—No es culpa de Edward, yo se lo pedí.
—¿Cómo que tu se lo pediste? ¿Por qué?
—Tengo mis razones —afirme, era un tema que no pensaba discutir, no habría barreras entre Edward y yo el tiempo que nos queda juntos —, la primera vez no lo usamos y cuando luego él lo uso no me gusto como se sintió —me justifiqué aunque no fuera toda la verdad.
—Bella, pero podrías estar embarazada.
—Por eso no te preocupes, hoy empecé a sangrar.
—¿Estás segura? ¿No tienes cambios en tu cuerpo? Todas somos diferentes y tú puedes tener síntomas.
—Estoy segura —contesté analizando lo que me decía.
¿Cambios? Sí, mi cuerpo se sentía distinto pero es por estar usándolo de una manera diferente, toda la actividad nocturna me mantenía cansada, sumado a que los pensamientos de mi pronta muerte no me dejaban dormir me he sentido agotada, pero ¿cambios? No, ninguno fuera de lo normal de estos días, un ligero aumento en los senos y la sensibilidad. No definitivamente no ha habido cambios.
—Bella sabes que cualquier cosa me lo puedes comentar ¿verdad? No importa si se trata de algo malo que haga mi hermano.
—Lo sé Alice, pero no entiendo porque piensas que Edward puede hacer algo malo.
—Tal vez malo no, pero puede hacer algo que te haga sentir incomoda, algo que para él sea normal pero para ti no.
—No te preocupes Alice, todo lo que he hecho con Edward se ha sentido bien y sé que si él quisiera algo diferente primero me lo va a comentar.
—Sí, así es mi hermano, pero no puedo dejar de preocuparme por ti Bella, eres mi mejor amiga —dijo tomando mis manos —más que eso, eres mi hermana y te quiero.
—Yo también te quiero —fue mi turno de ser emotiva y abrazarla —y porque los quiero necesito pedirte un favor.
—El que sea Bella.
—Necesito que cuando me vaya le des tu soporte a Edward, no quiero que sufra.
—Bella no digas eso, no te vas a ir.
—No lo sabemos Alice y quiero estar segura que si pasa ustedes van a estar bien; tú tienes a Jasper para que te de su apoyo, pero Edward no tendrá a nadie, por eso necesito que tu lo ayudes, yo ya se lo pedí a él pero ahora te pido ayuda a ti, por favor Alice, vela por que él sea feliz, que rehaga su vida y siga siendo el hombre inmejorable que es hasta ahora.
—Sabes que con esto me estas partiendo el corazón, yo no puedo ni siquiera pensar en perderte.
—Es una gran posibilidad Alice y no podemos obviarlo, cada vez es menos tiempo el que queda y necesito asegurarme que ustedes seguirán adelante con su vida como cuando yo no estaba con ustedes.
—No te puedo asegurar eso Bella, tú viniste a llenar un vacío de años en nuestra vida y si llegas a partir ese vacío volverá y más fuerte.
—Si estuviera en mis manos sabes que nunca me alejaría de ustedes.
—Lo sé y ten por seguro que si estuviera en las mías haría todo lo posible por cambiar el futuro, Bella tu perteneces aquí, en este siglo, conmigo, pero ante todo junto a Edward, siendo felices los dos.
—Sí hay algo que esta aventura me enseño es que definitivamente yo pertenezco a este tiempo, pertenezco a Edward —sentencié dejando fluir las lágrimas retenidas, lágrimas que fueron sumadas a las de Alice.
Muchos minutos, lágrimas y palabras después Alice y yo concluimos nuestra tarde de chicas para dirigirnos a nuestra cita doble, hoy los chicos nos regalaron una noche inolvidable, cenamos en un romántico restaurante donde degustamos una deliciosa mezcla de alimentos tanto de tierra como mar y luego de terminar nuestro aún más exquisito postre fue el momento de separarnos.
Pensé que nuestra noche no podía ir mejor hasta que me encontré ante la mejor vista del mundo, era como la unión perfecta de mi tiempo con el de Edward, nos encontrábamos en un mirador que nos permitía observar un hermoso castillo medieval rodeado por el esplendoroso cielo estrellado que titilaba una estrella a la vez y bajo este magnífico recuadro se contemplaban las luces nocturnas de Londres que competían con las estrellas del firmamento, creando la unión perfecta entre naturaleza y tecnología.
—Edward esto es hermoso.
—No tanto como tú mi amor —susurró mientras me abrazaba desde atrás y colocaba una cajita en mis manos —¿Quieres abrirlo?
—Edward no debiste, yo no tengo nada para ti, ¿olvide alguna fecha?
—No hermosa no olvidaste ninguna fecha, solo espero que sea una fecha que recuerdes luego.
—No te entiendo.
—Ábrelo y lo entenderás.
Gustosa le complací, abrí la delicada caja roja y dentro de un negro satín se encontraba una hermosa gema verde en forma de corazón incrustada en un exquisito arco que demarcaba antigüedad por su labrado.
—Es hermoso Edward, ¿es una reliquia?
—En parte sí, la base pertenecía a un antiguo anillo del siglo victoriano —casi mi siglo pensé—, pero mande a remplazar la gema.
—¿Y por qué esta en especial? —pregunté mientras tocaba la delicada pieza.
—Porque representa mi corazón y el verde significa esperanza, es la esperanza que vive en mi, esperanza de que tendremos un gran y largo futuro juntos —afirmó mientras besaba lentamente mis labios, beso que duro los segundos en que él tardo en probar la sal de mis lágrimas —, Bella, ¿Por qué lloras? Si no te gusta podemos cambiarlo.
—Eso nunca, es hermoso —dije de manera poco femenina mientras sorbía mis lágrimas.
—Entonces ¿Por qué lloras preciosa?
—Porque no quiero perderte —solté volviendo a correr las lágrimas de mis ojos.
—No nos vamos a perder preciosa, eso no va a pasar nunca.
—Sabes que esa posibilidad existe, todavía no hay nada en firme en lo cual confiar.
—Pero lo encontraremos, todos los días busco algo a que aferrarnos, no podemos separarnos Bella, no lo voy a permitir.
—Yo tampoco me quiero separar de ti pero si hay algo de lo que estoy segura, es que sin ti mi vida no tendría sentido, ten eso muy presente.
—Ni la mía sin ti mi amor, eso nunca lo dudes —sentenció mientras volvía a unir nuestros labios con un deseo más que la pasión, era el deseo de ser uno para siempre.
Esa noche no pudimos hacer el amor convencionalmente, pero lo hicimos con roces, besos, palabras de cariño, de esperanza y añoranza, porque aunque ninguno de los dos lo quería confrontar sabíamos que nuestra separación estaba muy cerca.
—Te amo —susurró mi amor con adormilada voz besando mi nuevo anillo.
—Yo también te amo, eres lo mejor que me ha pasado en la vida —contesté mientras besaba sus nudillos.
Comprendí el momento en que se durmió ya que como era costumbre su agarre se hacía más fuerte en sobre mi cintura como si temiera perderme y con esto recordé algo que me había dicho Nana hace muchos años.
—Nana, ¿cómo sabré yo cuando es el hombre indicado?
—Lo sabrás mi niña, tanto aquí —dijo señalando mi corazón —, porque el día que el hombre indicado este a tu lado tu corazón latirá muy rápido y como aquí —señaló esta vez mi cabeza—, en tus pensamientos siempre estará él presente, nunca será suficiente el tiempo que estés junto a él y no podrás imaginar tu vida sin tenerlo a tu lado.
—¿Crees que algún día lo encuentre?
—Estoy segura que lo harás y ese día te acordaras de las palabras de tu vieja Nana.
Con el recuerdo de estas sabias palabras en mi mente sentí cómo el sueño me llevaba consigo, mientras tomando el camafeo que Nana me regalo y deseé poder estar a su lado para que me aconsejara de nuevo.
—Mi niña abre esos hermosos ojos.
—¿Nana? —pregunté perdida por la niebla del sueño y la luz cegadora que me rodeaba —, ¡Nana! Eres tú, estás conmigo.
—Siempre mi niña, sabes que nunca te abandonaría.
—Nana necesito hablar tantas cosas.
—Lo sé mi niña, pero este no es el momento.
—¿Por qué no?
—Porque es momento que busques a tu hermana, ella te necesita.
—¿A mi hermana?
—Si mi niña, es momento que Leah y tú se reencuentre, en tus manos está cambiar el rumbo de muchas vidas. —¿Leah? ¿Cómo me voy a ver con Leah en este siglo? Eso no es posible ¿O será…? Me cuestioné dejando en el aire el resto de la pregunta sabiendo que eso me devastaría.
—¿Cómo Nana? ¿De qué hablas? —murmuré mientras ella me contemplaba con su tierna mirada, para luego tomarme entre sus acogedores brazos que tanto añore y delicadamente acariciar mi espalda intentando calmar mi iniciante angustia.
—Siempre has sido una niña muy inteligente por lo que cuando sea el momento lo entenderás y sabrás como afrentarlo, ahora es momento de despertar y luchar por tu felicidad —dijo mientras se alejaba llevándose la luz con ella, para mostrarme unas paredes que no eran las de la recamara de Edward, ¡NO! ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO DE NUEVO…
Hola hermosas!
Espero todavía alguna me lea, en el grupo les comente que estaba teniendo problemas para escribir, es por eso que hasta ahora puedo terminar el cap, solo espero valga la espera.
Muchísimas gracias a las que de una forma u otra me han demostrado su apoyo y con esto han puesto un granito de arena para que hoy tengan este capítulo con ustedes
Espero les gustará el cap y si me lo dejan saber mucho mejor.
Nos leemos
Besos
Yas
