_10_
Elena se levantó temprano para ir a clase. Su hermana Jenna se había ido ya a trabajar, por lo que tuvo que desayunar sola.
Al abrir la puerta principal, dio un bote de sorpresa al encontrarse con su novio, quien estaba apunto de llamar sl timbre.
-Siento presentarme así, pero necesitaba verte.
-¿Estás bien? -se preocupó la chica, caminando hacia él para acortar la distancia que los separaba.
-Sí, es solo que... Anoche tuve una pesadilla.
-¿Sobre tu madre?
-No, esta vez eras tú la que moría ante mis ojos -dijo el chico con un hilo de voz, con la cabeza gacha.
-Oh, Damon... -susurró ella, abrazándole para intentar calmar sus males.
-Tengo miedo de perderte -confesó él enterrando el rostro en la curvatura del cuello de su novia y apretándola con fuerza entre sus brazos.
-No me perderás -le aseguró Elena, acariciándole la espalda de forma protectora-. Te lo prometo.
La joven se veía incapaz de ir a clase después de lo que había pasado, no podía dejar a Damon en ese estado. Así que decidió no ir al instituto ese día, su novio era mucho más importante que todo lo demás.
La pareja se tumbó abrazada en la cama de ella. No había palabras suficientes que diesen más paz a sus miedos que la que les daba la seguridad de estar en los brazos del otro. Por esa razón, ambos permanecieron en silencio, disfrutando de la calidez que desprendía la piel del otro. Damon se quedó dormido, señal inequívoca de la mala noche que había pasado y de lo cansado que tenía que estar. Elena se entretuvo acariciando el brazo del chico, ya que la rodeaba por la cintura con sus brazos, y dándole cariñosos besos en el cabello, puesto que Damon había recostado su cabeza contra los pechos de ella.
D&E
Pasaron unas horas cuando Jenna regresó a casa, sorprendiéndose al encontrarles allí cuando fue hacia su habitación.
-Elena -la llamó la mujer, bajando el tono cuando esta le indicó que el chico estaba durmiendo-, ¿podemos hablar abajo?
La joven asintió con la cabeza y Jenna se dirigió hacia la planta baja para dejarles intimidad.
-Damon -le susurró Elena con voz dulce-, tengo que ir a hablar con mi hermana.
-Hmm... -se quejó él medio dormido, abrazándola con más fuerza.
-Volveré pronto. Te lo prometo -dijo ella, para luego darle un beso en la frente cuando este soltó su agarre a modo de rendición-. No tardaré.
Al bajar al salón, se encontró con Jenna cruzada de brazos. No parecía muy contenta.
-Y bien -dijo la mujer-, ¿cuál es tu excusa para saltarte las clases?
-Estaba saliendo de casa cuando Damon se presentó aquí -explicó Elena-. Necesitaba mi apoyo y se lo estoy dando. Es mi novio, Jenna. No podía dejarle de lado.
-¿Qué le ha pasado? -preguntó su hermana, cambiando el tono autoritario por uno de preocupación.
-Un mal día -se limitó a responder simplemente la joven.
-Está bien... Por esta vez lo paso, pero procura no saltarte muchas clases.
-Descuida.
-¿Te parece bien si hoy encargamos comida para tres? -propuso Jenna, invitando así al chico a almorzar con ellas.
-Claro -sonrió su hermana en respuesta.
Nada más terminar la conversación, Elena volvió a su habitación, siendo rodeada por los brazos de su novio en cuanto se tumbó con él en la cama. El chico ya parecía haber recuperado fuerzas y estaba de mejor humor.
-¿Jenna te ha echado la bronca? -preguntó Damon tras darle un beso en el cuello.
-No podría, te adora demasiado -respondió ella, girándose para mirarle a los ojos-. Es más, hoy almuerzas con nosotras.
-Creo que mi plan ha salido redondo -intentó bromear él-. Voy a tener que pasarme más a menudo por tu casa a estas horas...
-No abuses de la hospitalidad de las Gilbert -le advirtió Elena señalándole con un dedo de forma amenazante, a la vez que intentaba contener la risa.
-Eso nunca -sonrió el chico, agarrándola de la cintura y tirando de ella para darle un beso.
-Veo que estás de mejor humor...
-Eres mi mejor medicina.
-Sí, ¿eh?
Damon asintió con la cabeza y se inclinó hacia ella para unir sus labios. Elena enterró sus manos en el cabello del chico y tiró de él para profundizar el beso. La chica rompió el beso poco después para respirar.
-Teddy, no veas esto -le dijo ella al osito de peluche que estaba ahora sobre la mesita de noche, cogiéndolo con una mano para dejarlo en el suelo.
-¿Teddy? -rió él divertido, colocándose encima de su novia-. ¿En serio? ¿Le has puesto el nombre de Teddy?
-No me irás a decir que no tiene cara de llamarse así... -murmuró Elena mientras jugaba a hacer círculos con los dedos en el pecho de él por debajo de la camiseta.
-No pienso discutir eso -dijo el chico, inclinándose para volver a besarla con intensidad.
La joven pasó las manos por la espalda de Damon y se apretó bien contra su cuerpo. Este, por su parte, descendió sus besos hacia el cuello de la chica.
-Deberíamos bajar a almorzar -murmuró Elena, a lo que el chico protestó con un gruñido mientras continuaba su tortura de besos-. En serio, Damon -insistió tomando el rostro de su novio entre sus manos para obligarle a detenerse-. Jenna nos espera -añadió, dándole después un último beso cuando este refunfuñó.
D&E
Para animar al chico, Elena se llevó a Damon esa noche a la mansión Mikaelson, donde Klaus había montado una fiesta.
Nada más ser presentados, Klaus y Damon se cayeron muy bien, hasta el punto en que las chicas tuvieron que ir a bailar solas porque estos dos estaban muy entretenidos hablando.
Ya cansadas de tanto baile, Elena y Bonnie fueron a por refrescos, mientras que Caroline prefirió regresar junto a su novio.
-¿Qué te parece Damon? -quiso saber Elena.
-Me parece un tipo genial. Es divertido, está buenísimo y te hace feliz. Y ese punto de misticismo que tiene es muy sexy.
-Tal vez haya demasiado misterio. No sé... Demasiados secretos del pasado.
Elena recordó en ese momento la herida de bala de su novio y se preguntó cómo podría habérsela hecho. ¿Tendría algo que ver con la muerte de su madre? Podría ser. Tampoco le había contado cómo murió la mujer, así que… Podría estar relacionado. Pero, si era así, ¿a qué venía tanto secretismo? Era obvio que le dolía la pérdida, ¿pero tanto como para no contar nada más al respecto?
-Lo importante es el presente -le dijo Bonnie, devolviéndola a la tierra-, los pequeños detalles del día a día. A ver, dime cuál es su color favorito.
-El negro, por supuesto.
-¿Su mejor amigo?
-Alaric.
-¿Lado de la cama para dormir?
-Arriba -bromeó la chica Gilbert, para luego hablar en serio-. El derecho.
-¿Lo que más le gusta? A parte de ti, claro -rió divertida su amiga.
-Le encanta la literatura y es un gran cocinero.
-¿Ves? Hay quienes saben menos de sus parejas.
En ese momento, Damon se acercó a ellas con una amplia sonrisa.
-¿Te importa si te la robo un momento? -le preguntó a Bonnie, refiriéndose a la chica Gilbert.
-Toda tuya -respondió la joven, yéndose para dejarles a solas.
-¿Y bien? -le preguntó Elena a su novio alzando una ceja-. ¿Qué querías?
-Sacar a mi chica a bailar.
Ella sonrió y aceptó encantada la mano que este le ofrecí. Ya en la pista de baile, bailaron muy pegaditos. Elena se dedicó a provocar al chico con unos movimientos muy sensuales, frotando su trasero contra la entrepierna de él. Damon, que ya no pudo resistirse más, la giró para atrapar sus labios en un hambriento beso.
Cuando Tyler Lockwood, quien se había colado en la fiesta con sus amigos, les ve, pilló un cabreo enorme y fue directo hacia ellos.
-¿Qué coño haces tú con mi chica? -exigió saber este, fulminando a Damon con la mirada.
Elena se quedó petrificada al oír su voz y el miedo se apoderó de ella. Su novio, percatándose de su estado, se colocó delante de ella de forma protectora, apartándola del campo de visión de Tyler. La chica se pegó a su espalda y le tomó la mano izquierda en busca de seguridad.
-Así que tú eres el ex capullo, ¿no? -le dijo Damon al joven con chulería.
-¿Qué me has llamado? -espetó Tyler, acercándose a él de forma amenazante.
-Lo que has oído -respondió el chico sin dejase intimidar.
Elena, en cambio, estaba muy nerviosa y temía que Tyler pegase a su novio.
-Vámonos de aquí, Damon -le susurró ella en voz baja, a la vez que intentaba tirar de su mano para llevárselo de allí.
-Tranquila -le dijo este, para luego dirigirse al ex de la chica-, Tyler ya se iba. ¿No es así?
-Tú no me dices qué hacer -gruñó este-. Yo que tú tendría cuidado -le advirtió a Damon para luego mirar a la chica-, esta puta se va con cualquiera.
A Elena a penas sí le dio tiempo para asimilar la frase cuando su novio le dio un puñetazo a Tyler en la cara, haciéndole caer al suelo.
-No vuelvas a insultar a Elena -le advirtió Damon al joven, quien tenía una mano posada en el rostro, allí donde le había golpeado.
Segundos después, Tyler se levantó hecho una furia, encontrándose con los hermanos Mikaelson flanqueando a su oponente, lo cual le hizo echarse atrás.
-Me las pagarás -amenazó este a Damon-. No sabes con quién te estás metiendo.
Sin nada más que decir, Tyler se largó de la fiesta muy cabreado.
Damon se giró hacia su novia, posando una mano sobre su mejilla de forma protectora.
-¿Estás bien? -se preocupó él, acariciándole el rostro.
La joven se dedicó a asentir. Damon la abrazó y ella enterró su rostro en el pecho de este.
D&E
Unas horas después, volvían a la pista a bailar cuando la policía entró en la casa y ordenó detener la fiesta. Todos empezaron a irse lo más rápidos que podían, puesto que la mayoría eran menores de edad y en la fiesta se estaba sirviendo alcohol.
Un agente de policía, acompañado de Tyler, fue directo hacia la pareja.
-Este es -le indicó Tyler al policía, señalando a Damon.
-El señor Lockwood ha presentado una denuncia de agresión contra usted -le dijo el agente al chico con voz muy seria.
-Esto va a ser divertido -murmuró este con sorna.
D&E
La pareja, escoltada por el agente de policía amigo de Tyler, entra en la comisaría del pueblo.
-No me habías dicho que tu ex era el hijo del alcalde -le dijo Damon a su chica en voz baja, mostrando un cierto tono de preocupación.
-Tampoco es que me apetezca hablar de él...
El chico iba a decir algo más, pero se calló al ver que la sheriff se acercaba a ellos.
-¿Qué ha pasado, Damon? -inquirió la mujer muy preocupada.
Elena se sorprendió de que esta conociese a Damon y que se dirigiese a él antes que a ella, cuando era a ella a quien conocía de toda la vida y no al chico.
-El hijo mimado del alcalde, que es un imbécil -respondió él, como si eso lo explicase todo.
-Está bien, podéis idos -les dijo la sheriff sin buscar más información siquiera-. Yo me encargo de esto.
La chica Gilbert se sorprendió por el comportamiento de la mujer, quien no movía hilos por nadie. En cambio, parecía que a Damon le resultaba de lo más normal que la sheriff hiciese algo así por él.
D&E
Después de su "visita" a comisaría, Elena acompañó al chico a casa.
-Lamento lo que ha ocurrido esta noche -se disculpó él con pena.
-No ha sido culpa tuya, Damon.
-Claro -murmuró este no muy convencido.
-Además, quitando el encontronazo con Tyler y la policía, la noche ha estado muy bien.
-¿Siempre eres tan positiva?
-Tú haces que lo sea -dijo ella, para después continuar hablando-. Pero he de admitir que la actutid de la sheriff me ha descolocado. Conozco a la señora Forbes desde siempre y nunca había accedido a cubrir a alguien. Menos aún sin dar una buena reprimenda antes...
-¿Qué le voy a hacer? Tengo una mirada cautivadora -intentó bromear él para desviar el tema.
-Soy consciente de ello -sonrió ella, haciendo reír al chico.
La pareja intercambió una sonrisa sincera, hasta que tuvieron que llegar a ese momento al que ninguno de los dos quería llegar: la despedida.
-¿Te veré mañana? -quiso saber ella.
-No podría soportar ni un solo día alejado de ti.
-Qué cursi te pones a veces... Buenas noches, Damon.
-Buenas noches, Elena -se despidió él inclinándose para darle un cariñoso beso en los labios.
D&E
Poco después, Alaric acudió a la comisaría de policía muy alterado. La sheriff le había llamado pero no quiso darle detalles de por qué quería verle.
-¿Qué ha pasado? -pidió saber él de forma exigente.
-Por lo visto Damon tuvo una bronca con el hijo del alcalde.
-Este chico quiere buscarme la ruina... A ver por qué se pelea ahora con ese crío.
-Tyler, el hijo del alcalde, es el ex de Elena. Es muy celoso y temperamental. Supongo que Damon le golpeó para defenderla -excusó ella al chico.
-¿Ha habido algún problema más? -preguntó Ric esta vez casi en un susurro, como si de un secreto se tratara.
-Tranquilo, he eliminado la denuncia antes de que se hiciese oficial. Damon no va a aparecer en el sistema.
-Sabes lo importante que es que el chico permanezca en el anonimato.
-Lo sé. Haré todo lo que esté en mis manos para que así sea.
-Y yo le daré un buen tirón de orejas por esto -gruñó el hombre, para luego tomar un tono más calmado-. Gracias por todo, sheriff.
D&E
Alaric regresó a casa hecho una fiera.
-¡Nemo! –llamó al chico nada más entrar por la puerta.
Damon, quien estaba en el salón, se tensó ligeramente ante esa palabra. Alaric solo le llamaba así cuando estaba enfadado con él.
-¿Qué pasa? –se preocupó Damon, yendo hacia él de inmediato.
-Que te has peleado en una fiesta, eso es lo que pasa –dijo el hombre enojado.
-Ese capullo insultó a Elena. Tiene suerte de que no le golpeara más fuerte.
-¿¡Cuándo vas a comprender que tienes que pasar desapercibido!? Enemistarse con el hijo del alcalde no es ser muy sensato.
-Intentaré evitarle todo cuanto pueda, pero no aseguro nada.
-Vas a conseguir que nos maten… -protestó Alaric mientras se acercaba al mini-bar para servirse algo de Bourbon en un intento por calmarse.
0000
Poco a poco se irá sabiendo más sobre el pasado de Damon e incluso se sabrá también por qué Ric le llama "Nemo", aunque los que sepáis latín ya lleváis ventaja ;)
