Los labios tocaron la tibia porcelana pero aún estaba muy caliente por lo que tuvo que soplar un poco más a la humeante bebida.
"Simplemente delicioso" Dijo después de beber un poco.
El olor amargo del café deleitaba su sentido del olfato, definitivamente a todos les había encantado la nueva bebida que trajo desde un comienzo la nueva miembro del club. Un buen momento de paz y esparcimiento era lo que necesitaban después de la visita de unas sorpresivas invitadas no esperadas de la Academia de chicas Lobelia.
"¿Alguien ha visto a Honey-sepai?" Preguntó Kyouya entrando en la habitación mientras escribía algo en su cuaderno de notas.
"Está dormido" Le respondió Haruhi molestándose en levantar la vista para mirarlo mientras hablaba.
"Y Mori-sempai debe estar esperando a que despierte" Kyouya lo decía más para sí mismo mientras hablaba con Haruhi, que por lógica era cierto lo que decía.
El moreno escribió una última cosa antes de dejar lo que estaba haciendo
"Haruhi te molestaría hablar un poco conmigo, tu padre me pidió que te comunicara algo"
Ella asintió dejando su propia taza de café sobre la mesita espléndidamente decorada con flores que tenía a un lado del lugar donde estaba sentada.
Los otros dos presentes intercambiaron miradas, como olvidar el padre de su amiga tan excéntrico como su señor, esa visita que hicieron a la residencia quedaría para la posteridad, una vista bastante entretenida que solo les confirmaba de donde el carácter tan peculiar de su pequeña damisela. Kaoru cada vez tenía menos razones para sentir sentimientos en contra de ella y cada vez más a su favor, si tuviera que decidir de entre todo al que conoce la escogería para que cuidara de su hermano en su lugar.
"Por cierto ¿alguien ha visto a Tamaki?"
"No" Negó Haruhi.
"No" Negaron los gemelos al mismo tiempo.
Después de que Kyouya y Haruhi se marcharan los hermanos terminaron quedando solos. Miraron a todos partes con precaución, admirando el silencio y la amplitud del espacio de la sala de música.
"Creo que se han olvidado de nosotros Kaoru" Dijo con una sonrisa complacida de sus palabras.
"Ahora nos aburriremos sin nadie con quien jugar" Kaoru le siguió la corriente.
"¿Quieres jugar conmigo?"
"Claro Hikaru" El menor sonrió con la misma picardía que la de su hermano.
"Sienta más cerca Kaoru" Le pidió dando pequeños golpecitos al lugar donde quería que se sentara a su lado.
Obedientemente se sentó en el lugar que le indicaba. Kaoru no había vuelto a enojarse después de pasar mucho tiempo pensado, había llegado a algunas conclusiones muy interesantes. No había razón justificable para sentir tantos celos, poco a poco pero por fin lo estaba entendiendo, todo después de pasar una noche completa sin dormir únicamente pensando solo en eso y escuchar algo precisamente esa misma mañana.
"Kaoru terminé mi café pero aun quiero un poco me puedes dar del tuyo" Esos ojos miel se llenaban de lujuria mirando al aludido.
El anterior mencionado miro la taza de porcelana europea entre sus manos, dándosela después a su hermano, el que rodó los ojos por lo despistado que fue al no entender la indirecta.
"¿Tú también quieres?" Le ofreció siguiendo con la indirecta que Kaoru no parecía entender ni con eso.
Asintió mirando inquisitivo y curioso al otro.
Hikaru bebió de la taza, sonriendo con suavidad se acercó a su hermano y tomó el delicado rostro idéntico al suyo entre sus manos. Espero a que sus labios estuvieran bien unidos para abrir la boca y pedirle al otro que también abriera su boca. No era la primera vez que tenían ideas para jugar con la comida y de entre muchas de aquellas, se les ocurrían cuando estaban con las clientas.
Su vista se deleitaba cuando uno veía al otro con algún pedazo de dulce entre los labios.
Kaoru no podía mentir diciendo que no sabía lo que se proponía su hermano, solo quiso jugar un poco con él. Le gustaba que Hikaru fuera el primero en querer besar y también quien lo terminara porque no se creía capaz de finalizarlo por sí mismo.
Para estar más cómodo se movió sobre el mullido lugar recargándose en su hermano descansando las manos sobre el pecho. La bebida se había terminado pero no sus caricias, con o sin café de por medio el mayor siguió sin resistirse a tocar ese cuerpo, deslizando sus manos por el cuello y queriendo tenerlo más cerca lo haló hacia sí.
"¡Queridos hijos!" Interrumpió Tamaki abriendo las puertas de la sala de música con gran estruendo.
Quería dar una espléndida entrada pero con lo que se topó fueron dos rostros idénticos mirándolo con enojo, después de haber controlado la tos de haberse estado ahogando a causa de la sorpresa y es que había interrumpido el momento mientras bebían 'café'
Kaoru aun tosía con un ligero dolor de garganta que intentaba controlar, sus ojos no se apartaron del rubio en ningún momento, esos ojos color miel además de un poco de enfado también relucían en un miedo y nerviosismo. Nunca habían jugado en una cuerda tan delgada, si no hubiera hecho tanto ruido alertándolos de su presencia definitivamente los hubiera visto.
Hikaru que con un sentimiento no tan diferente al de su hermano tenía más enfado que miedo sus dientes apretaron y torció los labios en una mueca, con suficiente control se puso de pie y salió de la sala de música por otra puerta alternativa.
El rubio solo lo miró marcharse preguntándose por qué se fue, buscó la respuesta en el rostro del otro gemelo, sin palabras pidiéndole explicaciones a lo que el otro no supo responder porque tampoco sabía.
Ese enojo desapareció y fue sustituido por la culpa y el mismo dolor en el pecho que había evitado en los últimos días, no sabría decir si era a causa de presencia de su Tono.
Tamaki suspiró.
"Sigo sin entenderlos muy bien" Lo decía para sí y para el otro presente "Kaoru ¿no deberías ir por el?"
Con una mano sobando su cabeza, era indicador de que no tenía un buen humor de antemano al entrar a ese lugar a recibir una bienvenida nada cálida.
"Dale un momento" Se debatía por si correr a su lado o dejar que su enojo se apagara con la soledad.
El pelirrojo suspiró, claramente queriendo lo primero.
La taza de café vacía había quedado sobre la pequeña mesa con flores de tal manera descuidada que estaba a punto de caerse en cualquier momento para evitarlo Kaoru quiso acomodarla mejor y dejarla sobre la bandeja de plata en que las habían traído pero fue más descuidado que su hermano y en su intento por tomarla se resbaló de sus dedos terminando en el suelo hecha un montón de pedazos pequeños y otros grandes, lo asustó un poco pero rápido se encontró en cuclillas recogiendo con las manos los pedazos de la taza que había roto.
"No estés triste" Le dijo Tamaki puesto de cuclillas a un lado del pelirrojo ayudándole a recoger los pedazos.
Kaoru lo miró sorprendido con los ojos ligeramente abiertos, incluso él sabía, todos sabían, sería mejor preguntar quién no.
"¿Cuánto..." Quería preguntar.
"No mucho, hasta donde sé se quieren mucho y hasta ahí quiero saber" Hizo una pausa "Así que más les vale mantenerse atentos que tengo un ojo sobre ustedes" Dramáticamente lo apunto mientras decía aquello "Que me llego a enterar de algo y sufrirán consecuencias"
"Sí, sí" Su aire exagerado lo distrajo lo suficiente como para sentirse más relajado.
Por último el rubio le dedicó una sonrisa para darle confianza, que sí funcionó, en agradecimiento el pelirrojo le devolvió la sonrisa.
"Aunque... ¿tú no sabes que debería hacer?" Preguntó el gemelo.
"No, no sé, porque se trata de lo que tú harás y como se tan pocos detalles tampoco podría darte consejo"
"Está bien, de todas formas gracias" Suspiro "Haruhi da buenos consejos quizás ella sepa" Lo último lo dijo pensando en voz alta.
El rostro del mayor se congeló.
"¡No!, ¡no puedes ir con ella!" Gritó.
Con sonrisa maliciosa no había mejor cosa para levantar el ánimo que molestar al otro.
"Pero tú no me puedes dar uno, nada me impide buscar ayuda con otros" Su tono obviamente insinuaba sus intenciones para fastidiarlo.
"No, no te lo permito" Aunque en ese estado el rubio no notaba eso "Aaa..." Necesitaba decir algo "Este... ¡ya sé!"
"Si como no" Susurró Kaoru, después suspiró "Sin ofender Tono, tengo que ir tras Hikaru" Ya debería haberse calmado.
Tamaki dejó la exageración.
"Esto... sí está bien..." El pelirrojo estaba a punto de irse recogiendo los últimos pedazos antes de ponerse de pie "No se te olvide lo que dije" Su tono fue dulce antes de que comenzara a gritar como loco "¡Y NO TE ACERQUES A HARUHI!"
"¡Ay!" Se quejó Kaoru quien se cortó un dedo con un trozo.
"¿Estas bien?" Preguntó el rubio preocupado al ver la pequeña gota de sangre en el suelo.
"Si, estoy bien" Dejó los pedazos para poder atenderse, aunque meter su dedo en la boca no era gran ayuda
Tamaki tomó la mano de Kaoru diciéndole que no hiciera eso para poder ver el corte que no era más que un pequeño piquete, saber eso lo tranquilizo. Se llevó los trozos restantes para poder deshacerse de ellos y luego regresó para encontrarse con la sorpresa de que el gemelo ya no se encontraba.
"A veces duelen los oídos de estarlo escuchando" Dijo para sí mismo pero no pudo evitar la sonrisa en sus labios estando al otro lado de las puertas.
Se hubiera quedado pero ya había perdido algo de tiempo.
Para su sorpresa en cuanto dejó de ver las enormes puertas delante de él y se dio la vuelta, Hikaru estaba de pie detrás, mirándolo serio con los brazos cruzados.
Molesto parecía quedar corto por el brillo de los ojos aunque sus facciones fueron calmadas, intencionalmente para hacerlo enfadar más Kaoru fingió ignorancia.
"Hi... Hikaru que pasa, ¿por qué te fuiste así?"
El aludido resopló un poco desviando la vista de su hermano para luego suspirar intentando desviar ese enojo hacia otra parte y no a la persona que tenía enfrente.
"Por nada" Descruzó los brazos "¿Qué haces ahí?, date prisa aún tenemos que llegar a una clase extra" Lo apresuró siendo él quien comenzara a caminar.
"¡Voy!" A su hermano poco le faltaba para casi correr "¡Hikaru!" Lo llamó una vez que lo alcanzó "¡Hikaru!" No le respondía "¿Hikaru?" Este se detuvo repentinamente y prediciendo su reacción Kaoru hizo algo para impedirlo.
Con agilidad maestra tomó la mano de su hermano entre la suya entrelazando los dedos al primer y único intento.
"Espérame por favor" Le pidió Kaoru con un auténtico rubor de niño lindo y sonrisa encantadora, mucho mejor que las aburridas ensayadas.
Hikaru se calmó mucho con eso, sonrojándose de pena por sus acciones egoístas.
"Mm... si" Escondió su expresión girando a mirar hacia otro lado "Era solo que llegábamos tarde" Quiso dar una excusa para parecer menos culpable.
Ya casi no quedaba nadie dentro de la escuela solo los alumnos que tenían unas clases extras como ellos.
"Hikaru, ¿por qué te fuiste cuando nuestro señor entró hace rato?" Preguntó antes de entrar por la puerta al salón de clases.
No se le había olvidado solo esperaba a que su hermano estuviera más tranquilo para que tuviera la cortesía de responderle.
"No fue nada, solo me molestó que interrumpiera así" Al recordar frunció el ceño molestándose otra vez "Creo que tengo café en los pulmones"
Lo que decía no parecía ser mentira pero desilusionó a Kaoru que esperaba otras razones.
Hikaru no le ocultaba nada a Kaoru pero no quería que supiera con toda libertad que le molestó precisamente la interrupción de su beso, por fin que habían tenido un momento para ellos, después de días ajetreados y ocupados y a alguien se le ocurría ir a interrumpir.
Si era posesivo, ahora lo era más, estaba mal lo reconocía y por eso decidió mantenerlo bajo secreto, no decir nada y procurar arreglarlo por sí mismo.
"No es para tanto" Dijo el menor acariciando la mano con los dedos entrelazados y dando un leve apretón
"Si, no es tanto" Suspiró el mayor.
Devolvió el gesto acariciando también el dorso de la mano de su hermano con el pulgar. A Hikaru le divirtió ver el color en la cara de su hermano, no había duda de lo mucho que lo quería. Pensándolo poco, se acercó para poder besarlo en los labios olvidándose de que no eran los únicos en la escuela.
Kaoru se negó manteniendo un ojo sobre algunas personas presentes, admitía que allá en la playa estaba muy necesitado pero ahora era una cuestión muy diferente, el exhibicionismo no era parte de sus gustos ni intenciones.
"¿Por qué?" Hizo un puchero Hikaru.
"¡Que no tienes ojos!" Lo regañó
Tomó el rostro que hacía el puchero con una mano apretando las mejillas para halarlo y conducirlo a una dirección.
"¿Y qué con eso?" Miró a las personas a la lejanía y luego le pidió que lo soltara.
"¿Y qué con eso?" Repitió "¿Quién era el que me dijo que teníamos que tener cuidado?" Le apenaba de que Hikaru fuera quien se lo dijo "Cuando pensé que tenías un poco de voz de la razón"
"¿Y quién fue el que no me hizo caso aquella vez?" Le recriminó "Pero no te preocupes, sí sé que no debemos, solo... que" Avergonzado frotó su nuca "Se me olvidó por un momento"
"Pues que no se te olvide" Kaoru suspiró.
Hikaru asintió. Antes de que abriera la puerta su hermano le dio la vuelta para que quedaran viéndose de frente, esos suaves labios lo tomaron por sorpresa cuando le dio un beso fugaz.
"¡Ay!, Hikaru ten más cuidado quieres" Se quejó frotándose la frente simulando un dolor inexistente.
Poco tiempo le tomó al mayor entender su farsa puesto que estuvo confundido unos pocos segundos, no habían tocado sus frentes, que buen engaño de un bromista maestro.
"¿Yo?, tú también fíjate" Se quejó poniendo su mano sobre su frente
Le costaba reprimir esa sonrisa traviesa que quería emerger.
Discretamente Kaoru le guiñó un ojo mientras se dedicaba con una cara de falsa molestia a abrir las puertas del salón de clases.
Las luces de las hermosas arañas de cristal iluminaban muy bien el lugar pero no veían ni sombra de los demás estudiantes.
"Hikaru ¿estás seguro de que no te equivocaste?" Kaoru cerró la puerta tras de si.
"Estoy seguro, el profesor me dijo que quería vernos para otra clase" Seguía echando vistazos a todos los rincones
"Y no se equivocan" Sentado en el escritorio estaba el profesor de matemáticas "Siéntese" Espero a que obedecieran la indicación para seguir hablando, se sentaron en los lugares de mero adelante "Pero esto no es ninguna clase extra"
Los gemelos se miraron y después miraron al profesor que tenía en el escritorio dos montones separados de hojas apiladas de igual tamaño.
"Sensei..." Querían preguntar de qué se trataba pero el docente interrumpió a los dos.
"Esta no es una clase extra porque les mentí" Con rostro serio el hombre mayor los miraba y suspiró "Este es un castigo y si les decía eso estaba seguro de que no vendrían"
"¡Castigo!" Levantaron la voz ambos "Pero nosotros no hemos hecho nada."
El profesor volvió a interrumpir antes de que continuaran.
"¡Exacto!, ustedes no han hecho nada, no han hecho tareas, no han presentado trabajos, no han puesto atención a las clases, ¿qué más no quieren hacer?"
Los hermanos cerraron la boca no tenían con que defenderse a eso, lo que decía era cierto, habían estado tan ocupados con el Host Club que no les quedaba tiempo para hacer las tareas y el poco que les sobraba lo empleaban perdiendo el tiempo en otras cosas... como en su relación incestuosa detrás de las cuatro paredes de su habitación.
"¡Ven!, no pueden desmentirme, por eso..." Tomó las dos pilas de papeles y las puso sonoramente frente a ellos "Van a terminarlas durante esta hora"
"Pero..." Quisieron protestar horrorizados con la imagen del montón de papeles.
"Nada de peros, hablé con el director y este habló con sus padres diciéndoles que vinieran por ustedes en la limusina dentro de una hora"
A simple vista podría parecer que los riquillos solo se la pasaban bien la mayoría del tiempo, sin estudiar pero más equivocados no podían estar esos prejuicios, contaban con lujos y ventajas pero los estudios, trabajos y demás eran complicados, porque su nivel educativo debía ser de lo mejor y más alto, eso se debía a que como algunos que asistían a esa escuela, en un futuro debían hacerse cargo de los negocios familiares y no solo familiares, multimillonarios y como sucesores debían estar preparados para hacerse cargo de inmediato de esas empresas.
De solo ver las hojas de papel con ejercicios ya les aburría.
"¡Ah!" Se quejaron.
"Pueden comenzar ya" El profesor se sentó de regreso a su lugar detrás del escritorio.
"¿Es que no se va a ir?" Preguntó Hikaru a su hermano después de cinco minutos en donde el profesor no se había movido.
"Parece que no" Murmuró Kauru mirando de soslayo a la autoridad educativa.
"Ya me aburrí."
"Yo también."
"¿Cuánto llevas?" El mayor se encimó mirando las problemas.
"Solo la primera hoja, y ¿tu?"
"La mitad de la segunda."
"¿Cuánto falta?" Suspiro Kaoru
Hikaru pasó el pulgar por las muchas hojas haciendo el sonido de cuando se acomoda la baraja intentando hace una cuenta aproximada.
"Más de veinte" Exageraba un poco aunque no tanto, su cálculo aproximado estaba muy cerca
"¡Eh!, ¡qué! ¿Por qué?" El menor no entendió como podían ser tantas
"Pues... serán todas las de estas dos semanas" Hizo una suposición Hikaru.
"Menos platica" Interrumpió el profesor que se encontraba ocupado ojeando una revista.
Los dos hicieron un puchero con boca de pato, ese profesor era una pesadilla.
"Si platicamos no nos aburriremos tanto" Se quejó Hikaru.
"Respóndeme... ¿cuál es la razón por la que están aquí?"
"Por no trabajar"
"¿Y por qué no trabajaban?"
"Por..." Hikaru se calló, no iba a decir eso 'estar platicando'.
El profesor se rió un poco de su reacción y ambos se preguntaron como podía estar jugando con ellos, ¿de dónde salió?
"No importa" El docente siguió sin prestarles completa atención "Solo dense prisa, quiero ver todo contestado."
Cuarenta y cinco minutos después otras diez páginas más aunque aun no terminaban y faltaban diez minutos, podían ser un par de traviesos gemelos pero no eran ningunos irresponsables, la mayoría del tiempo podía solo importarles ellos y eso tenía que ver mucho con ello, no les quedo de otra más que cansar su mano escribiendo.
"¿Cuánto falta?" Hikaru le preguntó al profesor, este miro el reloj.
"Nueve minutos" El mayor gimió dejándose caer sobre todas los papeles.
"En nueve minutos me despiertas Kaoru" Cerró los ojos.
El ruido de una silla rechinando sobre el suelo, lo hizo molestarse en abrir los ojos y levantar un poco la cabeza para ver al profesor.
"Regreso dentro de esos nueve minutos" Se marchó.
En cuanto se fue el mayor suspiró.
"Hikaru, si quieres termina de copiar los míos yo ya casi término" Le ofreció el menor con las hojas en la mano queriéndoselas dar.
"Mmm..." Sí la estaba pensando "Mejor no, deja los terminó yo solo, no me quiero aprovechar de ti" Un rubor leve apareció sobre sus mejillas. No me quiero aprovechar más de ti cuando durante todo este tiempo lo eh hecho.
"Hikaru" El menor aprovechó el estar solos para conversar un poco con su hermano "Eh querido preguntarte algo hace mucho" Se regañó por dentro por sonar tan melodramático "¿Por qué te enojas tanto cuando estamos solos y alguien se acerca?" Era lo mismo que con Tamaki.
Y aunque quería preguntar otras cosas más importantes, no lo haría, se dijo que no preguntaría
Hikaru recostado sobre los papeles miro a otro lado que no fuera en donde estaba su hermano.
"Yo no me enojo"
"Si lo haces" La mano de Kaoru que no estaba ocupada con el lápiz acarició la cabeza de Hikaru "Te molestas incluso con los sempais" Las facciones del menor entristecieron "Sé que no te gusta que interrumpan pero ni con la expresión seria que pones me engañas" Sin contar que con la única que no te enojas es Haruhi.
"Pues me molesta" Cerró de nuevo los ojos "Me molesta mucho en ocasiones" Me molesta que cuando estoy contigo alguien venga a interrumpir ese momento de felicidad que tengo, es tan fastidioso.
"¿Por qué?" Preguntó Kaoru aun con los dedos entre los rojizos cabellos sedosos.
"Porque..." Te amo tanto que solo te quiero para mí y los demás son un estorbo. Nunca diría eso "Porque... ¡no lo sé!" Contesto tajante.
Estaba disgustándose ¿por qué de repente su hermano le estaba preguntando esas cosas?, si seguía preguntado diría algo que no quería decir.
"No lo sabes o no quieres decírmelo" Hikaru maldecía por lo listo que era su hermano.
"No... no quiero decírtelo" El mayor dudó en si confesar sus motivos, también lucía triste "Pero tampoco estoy muy seguro de saber por qué me molesta tanto" Sabia las razones pero no terminaba de comprender por completo ese sentimiento irracional de egoísmo.
"¿Por qué no quieres decírmelo?" Hikaru ya se sentía en un interrogatorio.
"Porque..." La puerta del salón se abrió "…Tengo miedo" Susurró.
Kaoru se quedó mirando a su hermano el que se sentó derecho de nuevo porque el profesor había llegado, se quedó un poco absorto para después sonreír con una dicha enorme. Había avanzado bastante con sus investigaciones y había sacado cosas importantes que quería saber su hermano, ya tenía conocimiento de todo lo que quería averiguar, solo faltaba acomodar las 'casualidades' para que todo funcionara tal como quería.
"Ya paso una hora" Anunció el profesor de matemática mientras recogía sus cosas "Quiero que me muestren lo que han hecho"
Kaoru tal vez hubiera terminado pero el tiempo se fue mientras estaba hablando con su hermano, por su parte Hikaru tenía más de la mitad. Le entregaron todo al profesor y con una ojeada rápida dio su punto de vista.
"Parece bien, esto debe ser suficiente para aprobar, van a poder tener una vacaciones tranquilas"
"Si" Dijeron ambos con desgano.
Tomaron sus propias pertenencias dirigiéndose a la salida, vacaciones todo lo que querían era olvidarse de la escuela pero conociéndose sin ninguna distracción de algún tipo iban a aburrirse.
"A donde tan rápido, tiene que esperar hasta que termine de revisar"
"¿Y eso cuanto le tomara?"
"Otros diez minutos"
"¡Ah!" Se quejaron en voz más alta.
"Quédense por allí sentados mientras" Hizo un ademán con la mano indicando cualquier asiento.
A regañadientes lo obedecieron poniéndose cómodos en las nada cómodas sillas que por más ricos que fueran la escuela era la escuela y sus traseros dolían de tanto tiempo estando sentados.
No se hablaron entre ellos por un rato, Hikaru no quería iniciar una conversación por temor a que su hermano siguiera insistiendo con lo mismo, sabía que no podría evitar el tema por mucho tiempo ni que esas preguntas nunca llegarían, pero sí quería que fueran lo más tarde posible, Kaoru no estaba seguro de como iniciar una conversación para regresar al tema en que estaban y conseguir más detalles.
"Hmm... Hikaru que te parece que cuando llegamos a casa veamos una película juntos" Dijo con tono alegre mostrando su mejor sonrisa, él estaba un poco triste y su hermano también, quería alegrar el ambiente.
"¡Oh! está bien" Hikaru estaba distraído diciéndolo sin animo alguno
"O preferirías que hiciéramos una película" Claramente era una insinuación provocativa con tono lujurioso y más con la mirada que le lanzaba el menor, casi faltaba que le guiñara un ojo.
Hikaru se puso rojo pensando en las ideas de su hermano, nunca diría que no pero eso no era suficiente para distraerlo de unos pensamientos que lo molestaban desde hacía más de una hora.
"Kaoru hace rato ¿por qué Tamaki sostenía tu mano?" Si quería evitar hablar de lo que no quería tratar esta era su oportunidad.
Aunque lo que preguntaba había sido algo que quería ignorar y mantenerlo ocultos sus sentimientos negativos.
"¿Nuestro Tono?" Preguntó confundido Kaoru.
"Si él, ¿por qué estaba tomando tu mano?" Dijo con mayor claridad para que lo escuchara bien.
"¿Cuándo fue eso?" Seguía sin saber de qué hablaba el mayor.
"Hace rato, cuando yo me fui del salón de música" Estaba enfadándose cada vez más "Regresé porque me sentí mal por irme de esa forma y los vi, Tamaki tenía tu mano entre las suyas"
Kaoru permaneció un rato en silencio pensando en lo que decía, por fin recordó a lo que se refería, al incidente con la taza en donde se cortó con un pedazo.
"Eso..." Fingió ser culpable con una expresión apenada desviando la vista en un principio que no duró mucho. "¿Estás celoso?" Su sonrisa maliciosa flotó a la superficie.
"¡Celoso!" Hikaru se sonrojó "Yo, ¡no!, no estoy celoso" Quería negarlo.
"Admite que estas celoso y te diré lo que pasó" Con sonrisa maliciosa esperaba escuchar lo que pidió.
"Pero yo no estoy celoso" Seguía negando.
"Sí y yo tengo el cabello azul" Dijo con sarcasmo el menor.
"Pero es la verdad ¡yo no estoy celoso!" Parecía un niño haciendo un berrinche.
"¿Ni un poco?" Kaoru se acercó sin dejar de sonreír tomando la barbilla de Hikaru con su pulgar e índice, gesto que no agrado nada al mayor.
Con una vena de enojo en la sien, torció la boca y tomó la mano del menor entre las suyas.
"Dime Kaoru" Era él quien se acercaba más al otro "¿Serías capaz de engañarme?" El rostro del menor se enrojeció al escuchar las palabras aterciopeladas.
"Este..." Las manos que apretaban la suya eran tan cálidas y suaves, podía escuchar su corazón latir.
"Entonces, ¿qué hacías con Tamaki?"
Kaoru regresó a la realidad frunciendo el ceño molesto quitó la mano, no se dejaría engañar tan fácilmente.
"Por qué te interesa si no te afecta en lo más mínimo, según tú no estás celoso, ¿entonces?, no creo que se trate de algo de tu incumbencia" Se cruzó de brazos indignado.
No estaba enojado pero quería que Hikaru comenzara a admitir las cosas, quería que dijera aquello que escuchó en la mañana. Los dos siguieron en silenció ninguno queriendo mirar al otro.
"Es de mi incumbencia porque se trata de ti" Masculló Hikaru muy bajo recargándose en sus brazos sobre la dura madera del pupitre.
Para su mala suerte lo dijo esperando que el menor no lo escuchara, lo que no sucedió, claramente Kaoru pudo oír lo que dijo y sonreír satisfecho.
Esa intranquilidad, ese malestar que sentía, no era solo propio del menor de los gemelos, cada vez que se preguntaba si podría deshacerse de eso la respuesta que surgía era una que no le agradaba mucho, muchas veces se encontró apunto de decir las palabras que tanto quería decir.
Flashback
Esa mañana.
"¿Qué hora es?" Gimió Kaoru tallándose los ojos aun con sueño.
Mirando hacia su lado, su hermano aun no despertaba, con cuidado quitó el brazo que tenía encima de su pecho desnudo, lamentándose de no dormir el tiempo suficiente en las últimas noches. Tomó el teléfono celular que estaba en alguna parte cerca y encanto por pura causalidad para poder mirar la hora.
Aún faltaba tiempo para la hora en que salían levantarse para ir a la escuela, se había despertado temprano.
Permaneció esos minutos mirando a su hermano dormir pacíficamente, una enorme sonrisa se dibujaba en los labios de este dentro de sus sueños placenteros.
"¿Con que estarás soñando?" Se preguntó Kaoru diciendo sus pensamientos en voz alta.
Con cuidado de no despertar a Hikaru paso las yemas de sus dedos por la mejilla de su hermano, no necesitaba mover algún mechón de cabello, así como esta era perfecto, esos dedos se deslizaron hasta toparse con la comisura del labio y luego recorrieron el inferior delineándolo.
Le parecía mejor tener un beso de él despierto, pero dormido esa igual de bueno, con más cuidado aún se acercó a besarlo y acarició con ese mismo cuidado los labios con los propios, aun así Hikaru no despertó.
"¡Hikaru!" Lo llamó con suavidad, ya era hora de despertar "¡Hikaru!" No funcionaba.
Se le ocurrió una buena idea, lo despertaría con un beso. Antes de poder hacerlo.
"Kaoru…" Susurró medio dormido, de hecho más dormido que despierto.
"Si Hikaru" De cualquier forma le dio otro beso más profundo, presionando más sus labios en esa ocasión "Vamos despierta"
"No…" Se quejó "No…"
"Vamos, ¿hay algo que quieras?" Se refería para desayunar.
"Mmm… te quiero Kaoru" Se estaba volviendo a quedar dormido.
"Sí ya lo sé, yo también te quiero" Que lástima que ese te quiero no llegara más lejos "No te quedes dormido."
Lo ignoró, Kaoru suspiró él también quería dormir un poco más pero antes estaban otras cosas, meció el cuerpo de su hermano obstinado esperando a que ese funcionara.
"Kaoru…"
"¿Qué quieres?"
"Te quiero"
"Ya me lo dijiste"
"Te amo" Se quedó dormido con la misma sonrisa de antes en sus labios.
CONTINUA…
