X. Destino.

Pasaron diez años desde aquel encuentro incidental entre Kagome y Sesshoumaru. Por puro azar, volvieron a encontrarse, en una situación muy peculiar, pues Sesshoumaru seguía empeñado en encontrar la tumba de su padre y ello lo condujo hacia Inuyasha.

Sesshoumaru se extrañó al ver ahora a una jovencita dueña de la fragancia que se quedara grabada en él. Pero lo que más se le hizo raro fue que no lo reconociera y que estuviera al lado de su medio hermano. Una sensación completamente nueva surgió en su interior al notar que ya no era una niña. Recordó en un destello, en un instante brevísimo, como esa pequeña humana lo aceptó y le dio muestras de cariño que nunca tuvo. Ahora, al verla de parte de su repugnante medio hermano, se enfureció e incluso trató de matarla en más de una ocasión, cuando ella intervenía para defender al inútil.

Sucedieron varias cosas después, pero fueron irrelevantes para él. Lo que verdaderamente le preocupaba, lo que no alcanzaba a comprender era por qué su padre le había negado la tessaiga, llegando no sólo a dejarla fuera de su alcance, sino hasta protegiéndola con un campo, para que no pudiera tocarla. Aunque de nada le servía poseer esa poderosa espada al hanyou, pues ni siquiera sabía cómo usarla. Aprovechándose de eso, más de una vez intentó arrebatársela, pero nunca pudo. Incluso, hubo una ocasión en la que el inepto aprendió a leer el viento cortante, dándole de lleno. Ahí fue cuando la espada que le dejó su padre, que siempre pensó que era inservible, le salvó la vida. En esa ocasión sí que quedó lastimado, al grado de no poder moverse, tardó mucho tiempo en reponerse. En ese lapso, una pequeña, muy parecida a la niña que alguna vez lo cautivara, cuidó de él. Era una niña indigente e indefensa, pero aun así le brindó su ayuda, bastante precaria, ciertamente, pero sus intenciones eran buenas. Al fin logró recuperarse y se marchó. Sin embargo, la infortunada chiquilla sufrió un ataque mortal y él la salvó con ayuda de la espada que le protegiera la vida. Después de eso, la niña quiso permanecer a su lado y él la dejó.

Pasó un tiempo, no supo cuánto exactamente pues no le gustaba contarlo, durante el cual, muchas batallas se libraron entre él, su medio hermano y un híbrido de extraño origen que intervino. Cualquiera pensaría que al hanyou lo perseguía la fatalidad.

Producto de esas batallas, Sesshoumaru llegó a perder la única arma que heredara de su padre. Había logrado adquirir y perfeccionar una técnica de tenseiga, el meidou, pero al final, se la dejó a su hermano. Un día, finalmente, derrotaron al ser maligno o al menos, eso fue lo que todos creyeron, pues su cuerpo desapareció.

Llegado a este punto Sesshoumaru realmente se sentía desorientado. No sabía si había hecho lo correcto al abandonar el camino que su padre le había dictado y trazar el suyo propio. Cuando tomó esa decisión, estaba plenamente convencido de que adoptar el ejemplo de su padre lo llevaría al infortunio, a la ignominia y al fracaso rotundo. Sin embargo, la senda que él mismo decidió trazar, no lo había llevado a ningún lado. Sentía que había desperdiciado gran parte de su vida. Pero sobre todo, sentía una pesada carga con la que no podía, llegando, incluso, a pensar en abandonarlo todo.

Miró hacia atrás, a lo lejos, en la dirección a donde se encontraba el palacio que había abandonado. Nunca antes como ahora, había sentido la necesidad de una guía, de alguien a quién consultar, con quien acudir al sentirse errante. Pero no tenía a nadie.

Durante la batalla que se acababa de librar, Inuyasha fue muy fuerte, su espada fue la que logró matar a Naraku y él no hizo gran cosa, de tal manera, que parecía más poderoso el hanyou y no él, como siempre creyó. Esta sola idea lo hizo enfurecer, la sangre se agolpó en su cabeza y no lo pensó dos veces para desafiar a muerte a su hermano.

Por lo visto, es evidente que la misma sangre corre por nuestras venas. Resultaste muy fuerte en la batalla… –empezó a decir el youkai, pero fue interrumpido por el hanyou.

Hasta que aceptas que somos hermanos… –pero también fue interrumpido.

¡Imbécil! No tergiverses las cosas. Lo que quiero decir no es que te acepto como hermano, si no que tú destino es pelear conmigo hasta la muerte, por ser mi hermano, por llevar la misma sangre que mi padre, la del youkai más poderoso. No acepto que haya alguien mejor que yo, así que prepárate a luchar y esta vez, sí será decisivo –sentenció, escuchándose paradójico.

Nunca he entendido ese afán tuyo de querer matarme –contestó de lo más calmado- Yo no te odio, pero si lo que quieres es pelear, adelante, por mí no hay problema. Pero, pelearemos en igualdad de condiciones –y dejó a un lado a tessaiga.

Kagome, Sango, Miroku, Shipo y los ancianos Myoga y Totosai, amigos de Inuyasha y que hasta el momento permanecían como meros espectadores, le gritaron al unísono:

¡Estás loco! Agarra a tessaiga, perderás la conciencia de ti mismo. ¡No lo hagas¡Úsala!

Ustedes no se metan, solo observen. Sesshoumaru no tiene armas, así que pelearemos sólo usando nuestra fuerza –dijo muy decidido.

¡Por favor! No peleen. Estás muy agotado por la batalla Inuyasha, no resistirás. Sesshoumaru, no tiene sentido nada de esto, por favor, detente –intervino Kagome, situándose en medio de los dos hermanos.

A un lado –dijo tranquilamente.

Kagome, no intervengas en esto. No te concierne, hazte a un lado –le gritó Inuyasha y a la chica no le quedó más remedio que obedecer.

De esta manera, el destino de estos dos hermanos, estaba por decidirse, mediante una gran batalla, que nadie sabía en que acabaría.

Agradeciendo sus amables reviws:

Sess Youkai : Muchas gracias como siempre por tus amable comentarios. Me alegra que ya estés bien de tu brazo. Bueno, hay que admitir que Inuyasha no le pudo hacer gran daño a Sesshoumaru y claro, apenas si es un adolescente bastante inmaduro, jejeje, no se me había ocurrido lo de kk. Me alegra que fuera de tu agrado el encuentro con Kagome. Aunque sí aclaro que no será un Sesshoumaru y Kagome, ya que como verás la historia es más dramática, más centrada en la vida de Sesshoumaru, en sus conflictos y en la manera de resolverlos que una historia romántica, espero que no te desilusione. Definitivamente es una suertuda, no se puede negar, pero no lo intentes, no sea que ahora se te fracture una pierna, jijiji. Ah y bueno, perdón por no haber podido conectarme antes, es que no tengo red en casa y por eso cada semana visito los ciber. Por eso esta vez, también te dejo dos capítulos, ya que no actualizaré hasta la siguiente semana. Muchísimas gracias por tu apoyo, es invaluable para mí.

azulceleste¡Bienvenida al fic! Me da mucho gusto que hay sido de tu agrado. Yo también adoro la pareja Sesshoumaru y Kagome, pero esta historia no será entre ellos, por que Inuyasha está presente, eso es lo malo. Pero estará presente y será muy importante. Sólo te diré que es algo especial lo que tengo preparado entre ellos. Pues trato de actualizar al menos una vez por semana y esta vez pongo dos capítulos, pues hasta la siguiente no podré conectarme, espero que siga siendo de tu agrado. Muchísimas gracias por tu apoyo.

oOo BrEnDa JeT aImE oOo¡Qué chido que te gustó esa parte! Es que ya era justo meter algo de risa entre tanto drama y desgracias. Híjole, pues no, definitivamente no será un Sesshoumaru y Kagome, es que está presente Inuyasha y de plano esos dos son la pareja natural de la historia, espero no decepcionarte, pero te anticipo que la linda Kagome jugará un papel muy importante. Muchísimas gracias por tus comentarios, me levantan el ánimo increíblemente. Y pues la mejor manera de agradecértelo es dejando dos capítulos, pues hasta la siguiente semana podré actualizar de nuevo. ¡Mil gracias nuevamente, me alegra tener la suerte de tenerte como lectora!

Diva Hitachiin: Ah, coincido totalmente contigo, como me gustaría ser Kagome. Y sí, de plano Sesshoumaru tiene una debilidad con los pequeñines, jijiji, no lo había analizado a profundidad. ¿Verdad que la peli 3 está excelente? Sí, cuando uno aprecia a su padre, se da cuenta de por qué salió así el hijo. Y bueno si has leído el manga y ves a la madre de Sesshoumaru, es también muy linda, así que por todos lados tenía que salir así de guapote. Ese Inuyasha de todas maneras no pudo dañar a nuestro guapérrimo Sesshoumaru, aunque quiera, debe admitir que es inferior a él. Y pues esta semana no podré conectarme dos veces, así que hoy cuelgo dos capítulos de una vez, ya que hasta la siguiente podré actualizar de nuevo. Te agradezco nuevamente tu apoyo y tus comentarios me animan mucho a seguir. ¡GRACIAS!