Los personajes no me pertenecen, son de la autoría de la gran Rumiko Takahashi.

One-Shot #9

por el 1er Aniversario del grupo

Locas por el dios griego

Por LindaAkane

AKANE

Días grises

Dentro de su habitación, la menor de las Tendo se encontraba aún tumbada en la cama a pesar de ser más de mediodía, totalmente arropada de pies a cabeza, con su cara empapada en lágrimas y sus ojos hinchados de tanto llorar.

—¡buaa...! — soltaba a momentos desconsoladamente, ignorando la angustia que le estaba ocasionando a su prometido, que se encontraba fuera desesperado, pegando el oído a la puerta cada vez que la oía sollozar, sin saber el motivo, pero lo que sí sabía es que debía ser algo grave... muy grave.

Su prometida no había bajado a desayunar, cosa que le pareció extraño. A la hora del almuerzo había subido a decirle que bajase, que calentaría la comida que dejó Kasumi para ellos, pero ella sólo le gritó — ¡déjame en paz! — sin parar de llorar. Lo peor de todo es que no había nadie en casa ese día para ayudarlo, cosa que le pareció muy sospechoso. Toda la familia parecía tener un compromiso importante ese día, la última que vio salir fue a su madre Nodoka, que por cierto estaba muy extraña. Recordó que le pregunto adónde se dirigía y tartamudeó al responder.

— Eh…hijo voy donde… La Sra. Hiroko sí, me ha invitado a su casa a tomar un té y charlar un poco.

— Mm… Está bien… ¿y a qué hora vuelves?

— Ohh hijo, seguro que muy tarde, hace tanto que no veo a mi amiga y tenemos tanto de que hablar…

Ranma suspiró ante lo inevitable, iba a quedarse solo con su prometida — está bien mamá — dijo Ranma no muy convencido de que le estuviera diciendo la verdad.

Oh hijo se me olvidaba, Akane está arriba, tiene un poco de cólico, ya sabes... ahora es una señorita.

Ranma ponía cara de no entender nada de lo que le su madre trataba de insinuarle, al ver su expresión su madre suspiró con hastío.

— No te preocupes querido, aquí está lo que debes hacer — le extendió un papel que a simple vista parecía una lista de compras — cuida mucho de Akane, no olvides que es tu prometida — dijo tras darle un beso en la mejilla a modo de despedida, dejando a su hijo confundido y solo a su suerte.

Cuando Ranma reaccionó fue muy tarde, vio a su madre alejarse lo más rápido que pudo hasta que finalmente la perdió de vista, fue entonces cuando se percató del papel que su madre había depositado en su mano, se encogió de hombros sin darle demasiada importancia al papel que guardó enseguida en su pantalón. Fue en ese momento en que algo le llamó la atención, su prometida estaba llorando a pleno pulmón, rápido como un rayo corrió a su habitación y allí estaba, sin saber qué hacer, indeciso si irrumpir en la habitación de su prometida o no, ¿qué le diría? nunca era bueno con las palabras. Angustiado y sin saber qué hacer lo único que se le ocurrió fue colarse, como sabía hacer, por la ventana de su prometida. Con mucho sigilo y cautela se deslizó por el gran ventanal casi sin respirar, para evitar que ella se diera cuenta de su presencia, entonces pudo divisar en la cama un bulto del tamaño de su prometida que estaba envuelto cual momia, sollozando sin parar, desesperado se acercó rápido sin temor a ser descubierto

— Akane... Akane... ¿qué sucede? — le dijo sacudiéndola un poco y tratando de sacar las sábanas en las que se había envuelto cual tamal.

Ella trató de calmar su llanto y sólo se destapó los ojos por un agujero, a Ranma se le paró el corazón al ver sus ojos rojos, hinchados de tanto llorar, sintió que el corazón se le partía en dos - quien fuera el causante de provocarle tal dolor a su Akane se las cobraría caro - pensó.

—¿Qué tienes Akane? dime por favor...

A lo que ella respondió con un simple — Nada — frunciendo el ceño con indiferencia.

— ¿Cómo que NADA, Akane? Te has pasado toda la mañana llorando como una Magdalena y ni quisiera has comido nada — dijo el pelinegro con un tono más duro, a lo que ella volvió a romper en llanto nuevamente, escondiendo sus ojos bajo las sábanas y haciendo pataletas.

— ¡A ti qué más te da que lloré! ¡Nunca te he importado! ¡Vives insultándome! Si tanta hambre tienes ve y come tú solo. ¡Lárgate y déjame en paz!

Entonces Ranma recordó lo que su madre le había dicho sobre el cólico — Akane, ¿tienes dolor de estómago? te dije que tiraras esas galletas que preparaste... ¡sabían espantoso!

— Ranma… — dijo Akane en tono de advertencia roja de ira, sorprendiéndolo ya fuera de la cama, aún en pijama y con mazo en mano — ¡Dije lárgateeeeeeee! — fue lo último que pudo escuchar el pelinegro antes de salir despedido por la ventana aterrizando en el estaque, ahora se encontraba sentado con cara de pocos amigos dolorido por el impacto, con su forma femenina y de muy mal humor, lanzando insultos inentendibles hacia su prometida, que desde allí seguía escuchándola llorar más fuerte aún. Rápidamente su enojo cambio por preocupación y empezó a planear el plan b.

Esta vez entró por la puerta — ¡Akane por favor, para ya! ¡dime qué tienes! — exigió. Ella le lanzó una mirada amenazante, a lo que él alzó los brazos en señal de rendición je-je-je rio nervioso — Vengo en son de paz…

— ¿Ahhh sí? pues no lo parece — protestó ella — te dije que te fueras, quiero estar sola — y siguió sollozando.

— ¡Eres una malagradecida! Encima que me preocupo por ti… pues sigue llorando como Magdalena... si no quieres comer es tu problema y sí, me voy a comer, eso es lo que haré — y se giró enfadado dando grandes pisotones hacia la puerta.

— Claro vete... déjame sola — le reprochó — sé bien que no te importo…

Ranma estaba al borde de un colapso, una vena empezó a brotar de su sien — ¡¿Pero ¡¿quién diablos entiende a las mujeres?! — Fue cuando la escuchó llorar más ahogadamente, sintió una punzada en su corazón y frenó en seco. Dios, es que no podía escucharla, se le partía el alma... se arrepintió enseguida de sus palabras y se acercó nuevamente a ella en tono suave — Akane, lo siento, está bien si no quieres decirme qué te pasa, pero por favor... ya no llores así, no lo soporto — me duele — dijo para sí.

Entonces escuchó a su prometida frenar su llanto poco a poco mientras le iba hablando — Me quedaré aquí hasta que te sientas mejor, ¿está bien? Pero no llores más por favor, si fue algo que hice me disculpo. Si quieres golpearme hazlo, hago lo que me pidas, pero por favor... no llores más. Aunque no me creas tú eres muy importante para mi… — entonces acercó su mano a dónde creía que estaba su cabeza y empezó a darle suaves caricias. Akane aún gimoteaba por momentos, Ranma se sentó al lado de ella impartiendo caricias suaves en su cabeza, entonces Akane sacó una mano de entre las sábanas y tomó la de su prometido. Él se enterneció por ello, su prometida no tenía remedio, parecía una niña asustada. Entonces fue saliendo poco a poco de su escondite y Ranma pudo observar sus ojos, ella vio en su rostro reflejada verdadera preocupación, la miraba de manera amorosa, como quien mira a alguien muy preciado, se sintió culpable por preocuparle así pero no era culpa de ella… eran esas malditas hormonas.

Cuando Akane ceso su llanto él le dijo — Así está mejor, no vuelvas a preocuparme así Akane — bajando la mano ahora a su rostro en una suave caricia.

— ¿Estás molesto conmigo? — preguntó ella haciendo un puchero cual niña regañada, él sonrió.

— Claro que no, boba — le dijo alborotando con su mano sus cabellos — pero sí me desespera no saber qué te pasa.

— Lo siento — le respondió la peliazul con lágrimas en sus ojos.

— No más lagrimas — dijo pasando su pulgar por el rostro de la chica limpiando sus lágrimas — ya vas a decirme qué tienes...

— Pues es que… perdí algo muy importante para mí y no logro encontrarlo — le dijo haciendo un puchero.

— ¿Y qué fue lo que extraviaste? — preguntó Ranma interesado.

He perdido el primer obsequio que me diste — nuevamente rompió en llanto - ¡buaaaa! ¿lo recuerdas? Snif snif... el marco con la foto… ¡buaaaa!

Ranma empezó reír despacio, después más fuerte, y más... hasta que soltó una gran carcajada que lo hizo agarrarse el estómago. Mientras reía a carcajada limpia Akane lo miraba como si fuese a matarlo de un momento a otro, su aura se encendía más y más…cuando Ranma reaccionó fue demasiado tarde, ya estaba volando de un puñetazo que le propinó su prometida hasta estrellarse con la pared. El azabache comenzó a enderezarse de a poco, atontado aún por el golpe.

— Oye Akane, ¿por qué me golpeas? — dijo sobándose el chichón que empezaba asomarse entre el cabello del pelinegro.

— ¡Eres un insensible!

— Akane, ¿es que no lo recuerdas?

— ¿Recordar qué? — Preguntó incrédula.

Ranma dio un suspiro — la semana pasada tu padre me ordenó pintar la casa, fue el fin de semana que fuiste a pasar con Yuka, pensé que a tu cuarto le hacía falta una mano de pintura y saqué todo lo que se encontraba colgado en la pared, pósters, adornos, etc. y una de esas cosas era el cuadro con la foto que te di la Navidad pasada, te dije que dejé todas tus cosas en tu armario mientras se secaba la pintura, y para que decoraras tu gusto.

— Oh… — fue el único sonido que emitió Akane reconociendo su olvido.

— Pero claro como ese día estabas más dormida que despierta, seguramente lo pasaste muy bien en tu fiesta… — dijo con sarcasmo.

— ¡Eso lo explica todo! – je-je, sonrió nerviosa.

— Ya ves... y tú sollozando toda la mañana, mejor vamos a comer que ya es muy tarde.

— Espera Ranma... ¿me estás diciendo que estuviste husmeando en mi cuarto?

— ¿QUÉEE? — Ranma no podía creer lo que estaba escuchando —¡Eres una malagradecida! ¡Me pasé todo el fin de semana pintando la casa, tu cuarto y hasta el techo, mientras la señorita bien gracias, disfrutando todo el fin de semana en casa de su amiga — se quejó!

— ¡¿Pues qué querías?! ¡Era su cumpleaños! Y después la pijamada…

— Además, ¿qué querías que hiciera? tu papá me obligó, ni que yo quisiera entrar a husmear a la habitación de una niña tan fea — Ranma cerró los ojos instintivamente para esquivar el golpe, el cual no llegó, abrió un ojo despacio, luego el otro y su prometida lo miraba a punto de romper en llanto otra vez — ¡No! — exclamó con horror, no otra vez… pensó lamentándose— Akane, no llores — trataba con sus manos frenar lo inevitable, cuando un llanto desconsolado salió de Akane, que por un momento le recordó a su tío Soun y sus reacciones exageradas llorando a mares —seguro eso lo saco de su padre pensó—.

Lo había echado a perder todo otra vez, ahora Akane había regresado a su posición inicial en la cama, solo que ahora sentada y con las manos en el rostro. Ranma se acercó despacio y se sentó en el borde — Akane lo siento, no.… no llores... lo que dije no es cierto, te lo juro — se acercó a ella despacio y la abrazó por la desesperación por calmarla.

Ella se aferró fuerte a él cuando entre sollozos le contestó — Es cierto, está bien, sé que no es fácil tener una prometida tan fea, ¿verdad? — lo miró mientas tomaba con fuerza la camisa del muchacho que ya tenía empapada por el llanto. Él se deshizo... la culpabilidad lo mató y verla con esos ojitos lo remató del todo.

— Akane yo... ¡nooo! ¡tú realmente eres muy!… bonita - dijo casi en un susurro bajando la vista avergonzado, ocultando el sonrojo en sus mejillas.

— Ranma… — dijo Akane — ¿lo dices en serio? — Él sólo pudo asentir levemente — Ranma — prosiguió ella de esa forma tan especial y lo abrazó, el pelinegro quedó en estado de shock, no estaba acostumbrado a la cercanía de Akane y su corazón empezó a latir aceleradamente. Pum, pum, pum…

— Aa.… ka… ne — dijo de forma entrecortada — ¿te parece que bajemos a almorzar? — añadió con dificultad.

— Sí — respondió ella como una niña engreída aferrándose más a él —perdona por haberte preocupado — dijo más tranquila buscando sus ojos.

— No, descuida Akane pero dime, si hay algo más que te suceda... es que normalmente no eres así o bueno...sí je-je pero son un poco exageradas tus reacciones, ¿no crees?

— Ehh, pues…— se sonrojó la peliazul — es que… estoy en mis días grises…

— ¿Días grises? — preguntó Ranma sin entender.

— Cosas de mujeres…— añadió ella sin ahondar más en el tema — pero ahora me siento mejor gracias a ti — dijo levantándose finalmente de la cama camino hacia el ropero, de donde sacó el cuadro, el cuál abrazó sonriendo y lo colgó donde siempre — muchas gracias Ranma — le dijo muy feliz, sin rastro de haber estado llorando hacía un rato, y le sonrió de esa forma que sabía que le gustaba, Ranma la miro extrañado preguntándose cómo podía cambiar de un momento a otro, pero muy feliz de verla sonreír de nuevo.

Mientras la veía salir de la habitación la escucho decir — para compensarlo seré yo quien caliente el almuerzo para los dos — dijo feliz — sólo espérame en la mesa y llevaré todo — y se fue tarareando una canción…

El pelinegro se le quedó mirando con media sonrisa dibujada en el rostro y moviendo la cabeza de un lado a otro, quién entendía a las mujeres, al levantarse de la cama algo llamo su atención, vio en las sábanas unas pequeñísimas manchas rojas — ¡Akane...! — la llamó alarmado — ¡Hay unas manchas en la…! — no pudo terminar la frase cuando escuchó una maldición por parte de su prometida, que había alcanzado a asumir lo que estaba por decirle.

— ¡Ranma! — lo llamó — ¿te importa si primero me doy un baño? Luego cambiaré las sabanas.

— Claro — dijo convencido, él se quedó estupefacto sentado en la cama cayendo en cuenta de la situación, entonces recordó el papel que le había dado su madre, lo saco de inmediato y empezó a leerlo.

"Hijo, Akane ya es toda una señorita, esto quiere decir que su cuerpo ya se está preparando para embarazarse, así que no hay tiempo que perder" — ¡Quéeeee! — exclamó Ranma templando el papel y abriendo la boca con sorpresa. "Digo, por ahora debes esperar a que pase, mientras esto sucede debes seguir al pie de la letra mis instrucciones si deseas salir con vida de esta ja-ja-ja" — Mamá, esto no es gracioso — decía deteniéndose un momento en la lectura.

"Supongo que estos temas debieron explicártelos mejor en la escuela, así que imagino que sabrás qué es la menstruación. Ésta llega una vez al mes, y durante esos días, Akane estará más sensible e irritable. Sí...aún más… Así que debes ser muy cuidadoso en cómo tratarla durante este periodo, ella tendrá cambios de humor con frecuencia, en especial con el carácter de tu prometida, seguro fue eso lo que te enamoró" — Ay mamáaaa…— dijo Ranma haciendo una mueca.

"En fin hijo, iré al grano es muy simple lo primero:

ABRÁZALA" — ¿Quéeeeee? — exclamó otra vez Ranma sin creérselo. "Tómala entre tus brazos hijo, aprovecha y si se pone a llorar, no preguntes, recuerda que ella es un remolino de emociones y tu abrazo le será de gran ayuda"

Entonces recordó momentos antes cuando la abrazó, eso por fin logró calmarla, tal vez su madre tenía razón.

"CHOCOLATES sí, muchos chocolates, ve a la despensa más cercana y compra muchos chocolates, o mejor un helado, un bote de helado...eso servirá, y ni se te ocurra hacer comentarios si se come todo el contenido.

Las hormonas andan como locas, así que, si deseas no salir herido o lastimado, una dosis de dulce chocolate te ayudará a salir bien librado. Además, el chocolate es un gran estimulante, sirve para liberar la hormona de la felicidad"

Ranma seguía leyendo incrédulo rascándose la cabeza y tratando receptar toda la información.

"DILE COSAS BONITAS, esos días las mujeres no se sienten atractivas físicamente, de hecho, algunas se sienten hinchadas. Así que lo más recomendable es que la llenes de halagos y palabras dulces, ya me dirás después el resultado" y lo había comprobado, le había dicho bonita a lo que ella reacciono muy bien.

"AGUANTA SUS REPENTINOS CAMBIOS DE HUMOR

Tienes que ser muy pero muy paciente, ya que en ocasiones querrá matarte, basta que respires su mismo aire" — De haberlo leído antes... — pensó gruñón, "pero en otras estará muy risueña, se comportará dulce y cariñosa contigo, así que trata de soportar sus cambiantes estados de humor, no deseo encontrarte malherido cuando llegue.

"NO DIGAS NADA DE SU ASPECTO

En esos días ella deseará estar en pijama todo el día. Así que no te sorprendas si trae el cabello despeinado o no se haya retocado como de costumbre"

Con razón seguía en pijama hasta estas horas de la tarde.

"Por último hijo, alquila unas películas, una de amor y otra de comedia. Míralas en ese orden primero la romántica, y si tiene un final dramático ¡mejor! solo deja que llore en tu hombro y se desahogue todo lo que quiera, luego estará lista para reír sin parar con la de comedia."

Hijo, puede que pienses que mis consejos son tonterías, pero más vale que los cumplas, no quiero perderte.

Es tu prometida, así que más vale que vayas practicando ser un buen esposo, estos días serán difíciles, así que lo único que puedes hacer es demostrarle lo mucho que la amas siendo paciente y cariñoso con ella, me lo agradecerás hijo.

Att Nodoka"

Ranma terminó de leer, su mamá no tenía remedio, pero tenía razón, había acertado en todo. Ahora lo comprendió, de repente se levantó de golpe de la cama — debo comprar helado, mucho helado... y películas preferentemente de comedia — Akane ya había llorado bastante pensó y más le valía darse prisa, antes que Akane quemara lo único comestible que había dejado Kasumi

Así que camino con determinación hacia la salida a buscar todo lo necesario y rogar a todos los dioses para salir con vida de esta.

FIN

Este fic va dedicado para mis locas por el dios griego por motivo de nuestro #1 aniversario y con el mismo cerramos esta celebración con bombos y platillos chicas meta cumplida! Yeiiii estoy muy feliz, las quiero un mundo, debo decir que adore cada una de sus historias son las mejores y sé que podremos lograr todo lo que nos propongamos y ¡qué vengan muchos fics mas! Espero les haya gustado este mi segundo one-shot que me costó horrores hacerlo, pero con mucho amor para ustedes mis niñas.

Como siempre mi agradecimiento a mi niña Sakura Saotome beta reader oficial de nuestro grupo que ayuda a desenredar las marañas en nuestra cabeza para poder plasmarlas en nuestras historias además de mejorar la ortografía para brindarles una lectura de calidad.

Ahora si comentarios sobre el fic xD que puedo decir soy una persona que se complica mucho y quiero dar lo mejor de mí siempre y siento que nunca es suficiente. Así que realice 3 fics y ninguno me convencía, aunque más bien, llegue a la conclusión que mi ánimo no estaba para escribir las historias que me había propuesto para esta ocasión y empecé a desesperar hasta llegar a perder el verdadero objetivo de escribir, que es disfrutar y divertirse, hacer de esta una experiencia agradable, no solo para mi si no para los que leen así que tome toda mi frustración y mi malestar para expresarlo en este fic en otras palabras desquitarme con Ranma xD por lo que sufrimos todas las mujeres mes a mes jajajaja yo le llamo días grises porque siento fatal literal siento que tengo una nube negra me acompaña a todos lados cuando estoy en estos días y que hace que llueva solo para mí, lo se tengo pensamientos raros, estoy loca pero así me quieren xD en fin espero haberlo expresado bien y que lo hayan disfrutado. Por cierto les tengo una noticia muy pronto estará la segunda parte de noche de bodas jijij pendientes, ahora si me despido, nos leemos pronto…LindaAkane