6. Rojo.
Que otra cosa podía hacer, más que mirarla hipnotizado. Ella simplemente no era conciente de los pequeños detalles que la hacían increíblemente atractiva a sus ojos.
La forma en que frunce los labios cuando algo de lo que ha leído no le agrada del todo. O esa mirada brillante cuando termina una complicada poción que termina siendo tan perfecta como ella. O la forma en que se sonroja después de una de las bromas subidas de tono de Canuto. Quizás es la forma en que su cabello ondulado cae en su espalda, mientras algunos mechones afortunados rozan su rostro y hacen juego con el Rojo de sus labios mientras muerden la pluma despreocupados de que él sea su más ferviente admirador.
- James – dice en voz baja Lily porque se encuentran en la biblioteca.
- ¿Ah? – el sonido saca a James de sus ensoñaciones y le recuerda lo que debería estar haciendo. Ella hace una risita, detalle que ha decidido agregar a la lista, como si le hubiese pillado en algo malo. ¿Qué tiene de malo observarla? Ella era su Lily, no tenía porque dejar de hacerlo, tomando en cuenta que incluso cuando no era su Lily se dedicaba a estudiarla por horas en esa misma biblioteca.
- Deberías estar estudiando, el examen es mañana – respondió con tono severo pero con una sonrisa bailando en el rostro.
- Estoy estudiando y he dejado que me arrastres hasta aquí, ¿Qué más quieres de mi, mujer? – dijo haciéndose el ofendido.
- Dedicarte a mirarme durante toda la tarde no esta catalogado como una forma de estudio.
- ¿Quién lo dice?
- No es un método de estudio certificado, James.
- Pruébalo – respondió el merodeador retándola a que lo hiciera con la mirada. Mientras ella bufaba irritada.
- Me distraes, no puedo estudiar si me miras así.
- No veo porqué, además ha sido idea tuya la de venir aquí. Cuando podríamos estudiar perfectamente en la sala común o en mi habitación.
- Arg! Potter, me desesperas – dijo arrugando el ceño molesta – ve a jugar con esa pelotita tuya o lo que sea.
- No será la única vez que me verás reconocerlo públicamente, pero te ves demasiado atractiva enojada. – James se acercó con rapidez y le robó un beso fugaz mientras las mejillas de Lily ardían en un Rojo intenso, y él se alejaba con una carcajada alegre que provocó la mirada reprobatoria de Mrs. Pince.
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Cariños.
Jaqui
