Hola a todos!

Siento terriblemente mi retrazo, pero la escuela y el trabajo me han dejado muy poco tiempo. Ademas, tuve que hacer cirujía mayor en la historia y termine quitando 75 de todo lo que escribi porque si lo dejaba como estaba no hubiese tenido sentido. En todo caso he tratado de hacer este capitulo tan entretenido como fue posible sin perder el hilo de la historia. Aquí por fin se hace realidad el sueño de algunos de ustedes… supongo que saben a que me refiero.

Un anuncio importante antes de empezar con la lectura: para aquellos fanaticos de Draco/Hermione he escrito una historia que sera publicada una semana después del final del Nombre de la Rosa. Antes, si hay suficientes reviews en este capitulo ;) Esta casi terminada por lo que esta vez no tendran que esperar a que yo tenga tiempo para escribir. Espero verlos por ahí cuando lo publique. Les aseguro que les va a gustar.

Otra cosa, esta historia esta por llegar a su fin pero voy a necesitar de su ayuda para un capitulo importante. Los detalles seran revelados más adelante.

Sin más espero que disfruten este capitulo y me dejen sus comentarios.

Gracias mil a todos los que se tomaron su tiempo para leerlo.

Cariños,

L.B Evans

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EL NOMBRE DE LA ROSA

CAPITULO 10

Domingo en la mañana Theo fue despertado por un suave golpe en el brazo. Lo siguiente que vió fue a una todavía dormida Eva, en pijama, haciendo a un lado las cobijas y acomodandose junto a él.

- Qué haces aquí?- preguntó Theo adormilado.

- Te hago el honor de contar con mi compania- respondió.

- La gente puede pensar mal- Theo volteó, dandole la espalda y cobijandose más.

- Me da lo mismo, de todas maneras la gente siempre habla.

- Eva?

- Qué?

- Vas a bajar al desayuno?

- Algun día, cuando pueda moverme- ella también le dió la espalda- como te fue anoche con Charlotte?

- Bien- contestó Theo contra la almohada.

- Bien, como qué?

- Como que ya tengo novia! Se lo pedí cuando fui a dejarla en la Torre de Gryffindor.

- No le vendiste esa tonteria de 'sé que no nos conocemos bien pero prometo hacerlo mientras estemos juntos,' verdad?- dijo frunciendo el entrecejo- yo conozco lo labiosos que pueden ser tu y Aidan.

- Tienes suerte de que no pueda moverme, Eva, o ya estarias fuera de mi cama.

- Dios, como bailamos ayer!! Pero el punto cumbre de la fiesta fue ver a Otranto histérico buscando a Proust!

- Ya lo creo!- dijo Theo en tono soñador sonriendo ante el recuerdo de cuan gracioso fue- Aidan si que fue sutil al llevarsela.

- Robarla, querras decir!- contradijo Eva con una tremenda sonrisa.

- OUCH! Robar es una fea palabra! 'Tomar prestado sin intención de devolverlo' suena mucho mejor- dijo Aidan que estaba comodamente apoyado en el umbral de la puerta.

Los dos amigos se sentaron rapidamente en la cama como si fueran resortes.

- Donde estuviste?!- preguntó Eva entre enojada y aliviada, saliendo de la cama y acercandose a su amigo.

- Por ahí... viviendo un poco- respondió charlatanamente con una sonrisa.

- Tiene cara de gato satisfecho- observó Theo- no te había visto esa cara desde...- y dejo de hablar. Tenia una expresión de profunda concentración... luego sus ojos se abrieron en sorpresa- que le hiciste a Isabella?!- gritó.

Eva y Aidan lo miraron extrañados hasta que ella entendió el porque del susto de Theo.

- AIDAN DE CASALE!! Como te atreviste?!- dijo molesta golpeandole el brazo repetidamente.

- HEY! hey, hey! Paren, que no sé de que hablan!- pidió Aidan alejandose de Eva lo más posible.

- No lo sabes?! No llegas a dormir anoche, Isabella desaparece contigo y ahora tienes cara de... de... de haber hecho algo!- enumeró Eva molestisima.

- Que les pasa, pervertidos! Si yo no le hice nada a Isi, además no creo que pudiera porque ella no es cualquier chica- respondió Aidan al finalmente entender cual era el escandalo.

- Entonces donde estuviste?- preguntó Theo.

- Con ella, pero no hicimos nada de lo que estan pensando.

- Escuchamos que hubo una pelea y que tu estabas metido en eso, que tan cierto es?

- Cada palabra, pero no fui solo yo, también Isabella estaba metida- contestó Aidan acercandose a su cama y quitandose la chaqueta.

- Por eso desaparecieron?

- Si, podrias decir que si. Además, no les dije yo que Isabella no salia de esa fiesta con Otranto?

Theo le sonrió picaramente y Eva solo negó en desaprovación.

- Bueno, te perdiste de una gran fiesta!- dijo Eva regresando a la cama de Theo- primero Rob se pone histérico porque Isabella y tu no aparecian; después, llega Ryan con la cara magullada quejandose de que Proust le rompió la naríz!

- Hubiese pagado por ver a Otranto buscandonos!- rio Aidan- y es verdad que Bella le partió la cara a ese imbécil!

- Pero que paso con ustedes?

- Bueno, fuimos a la Sala de los Menesteres, le cure la mano a Isabella porque estaba imflamandose horriblemente, le pregunte si queria quedarse y leer un rato. Me dijo que si y cuando termine ella estaba dormida. No quice despertarla asi nos quedamos a dormir ahí!

- Algo más paso… de eso estoy seguro- dijo Theo suspicaz.

Aidan sonrió pero no dijo nada, se quitó la camisa y emprendió el camino al baño para darse una ducha.

- Solo dire… que Isabella besa muy bien!- y con eso se metio al baño.

Eva y Theo saltaron de la cama de inmediato para pedir detalles, pero por mas que rogaron y amenazaron con tirar la puerta abajo, Aidan no contesto.

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- Charlotte? Charlotte, despierta!

La muchacha parpadeo un par de veces hasta acostumbrarse a la luz. Poco a poco la figura frente a ella se volvio más clara.

- Isabella? Donde estabas?- preguntó adormilada mientras se sentaba en la cama.

- Tengo que contarte algo!- susurro emocionada.

- Donde estuviste? Rob estuvo como loco buscandote!

- De él me encargo luego... y estuve con Aidan.

Charlotte despertó completamente en ese momento.

- Y?- preguntó ansiosa.

- Oh, Charlotte! Aidan... la pasamos tan bien anoche!- contesto ensoñadoramente- Nada de lo que estas pensando!

- Yo no dije nada!

- Nos quedamos en la Sala de los Menesteres a leer el diario después de que me curara la mano.

Isabella le mostro la mano vendada a su amiga

- Entonces es verdad que le partiste la cara a Ryan!

- Pero eso es lo de menos... nos quedamos a dormir ahí y... Aidan penso que estaba dormida, pero en verdad no estaba dormida, y me leyo un poema que Harry escribio para Pansy... y me dió un beso de buenas noches!- dijo rapidamente, emocionada.

Charlotte grito de emoción y casi despierta a todas sus compañeras de cuarto.

- Shh! Cierra las cortinas!- dijo Isabella y una vez que lo hicieron le pusieron un hechizo silenciador.

- Y que, solo un beso?!

- No... en verdad, esta mañana cuando vino a dejarme...

Lo que paso...

Aidan e Isabella caminaban por el pasillo que llevaba al retrato de la Señora Gorda.

- Aidan, ayer tu le dijiste a Eva que no dijera tu segundo nombre... por qué?- preguntó Isabella.

Cualquier cosa para hacerlo hablar!

- Porque odio mi sengundo nombre- contesto sin mirarla.

Desde que se despertaron el había estado todo raro, un tanto evasivo.

- No puede ser tan malo. Dimelo!

Aidan no le hablo hasta que estuvieron frente al retrato.

- Porque no me dices tu… Cuál es tu segundo nombre, Proust?

Proust? Es que acaso Aidan perdió el interes de la noche a la mañana?

- Si te lo digo me diras el tuyo a cambio?- preguntó Isabella.

- Palabra de boy scout!- contesto levantando su mano derecha, con solemnidad.

- Katarina… Isabella Katarina Proust..

Aidan la miro y su boca se fue torciendo paulatinamente en una sonrisa. Hasta parecia que iba a burlarsele.

- Tu turno!

Él tomo su tiempo en responderle, paseando la vista por los retratos a su alrededor. Isabella estaba tan concentrada en esperar por un respuesta que no sintió a Aidan acercarse más a ella.

- Detalles, amor, detalles!- dijo y cerro el espacio entre los dos.

El beso tomo por sorpresa a Isabella pero solo le llevo un par de segundos responderle. Talvez era solo ella pero sintio a Aidan sonreir dentro del beso.

Cuando por fin se separaron (y fue mucho tiempo después) Aidan estaba como si nada hubiera pasado. Isabella, por otro lado, rezaba para que no se le notara el temblor del cuerpo.

- Bueno… te he dejado en tu casa, sana y salva!

- Gracias… por todo- su voz era temblorosa de lo contenta que estaba.

- Cuando se te ofrezca! Bueno, yo también me voy. Necesito tomar mi siesta de belleza- dijo y le dio una rápido beso antes de marcharse.

Isabella lo miro alejarse y justo antes de que acabara de bajar por el escalón él dio media vuelta y dijo.

- Gabriel... mi segundo nombre es Gabriel- y se perdió.

-Aww!! Isabella!! No puedo creer que Aidan haya hecho eso!- dijo Charlotte afectivamente.

Tenia el cobertor entre las manos y una esquina estaba toda arrugada porque ella lo había estado torciendo de la emoción.

- Lo sé… y pensar que lo juzgue mal… pero solo es un muchacho fuera de lo convencional.

- Que es lo que lo hace especial!... Pero, y ahora qué?

- No lo sé… supongo que ya somos algo- contesto Isabella un tanto incierta.

- Ya veras que todo saldra bien y serás la envidia de todo el colegio!

Isabella sonrió y empezó a imaginarse lo que seria caminar de la mano con Aidan por los pasillos del colegio.

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Como era de esperarse un gran porcentaje del alumnado que asistió al baile no se presentó para ninguna de las dos primeras comidas. Para la cena, en cambio, entraron todos en tropel y comieron como si no lo hubiesen hecho en años.

Aidan busco con la mirada a Isabella por todo el largo de la mesa de Gryffindor pero no pudo encontrarla. Esperaba que no le estuviera evadiendo a causa de su tan ozada acción de la mañana. Y aún si ella se arrepentia, él estaba más que gustoso de haberla besado.

Y mientras él se preocupaba por su futuro, Isabella estaba en la sala comun de Gryffindor disculpandose con Rob por haber salido de la fiesta y no volver.

- Y bien?

- No tengo que disculparte nada, te entiendo- respondio Rob- pero si me molesta que no me dijeras que preferias ir con Casale. Ya estoy grandesito y puedo aceptar una negativa.

- Bueno, cuando acepté no sabía que queria ir con Aidan, pero ahora las circunstancias han cambiado.

- Quieres decir que sientes algo por él?

Isabella pensó por un momento en lo que la palabra 'sentir' conllevaba.

- Creo que si- respondio dudosa.

- Soy tu amigo, Isabella, no tienes que pedirme aprovación, pero no dire que no le voy a romper la cara si te lastima!

Isabella rio y abrazo a Rob en gratitud.

- No te preocupes, no lo hara- aseguro.

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No se vieron ese Domingo con Aidan pero a la hora del receso del Lunes, todo cambio. Aidan estaba disfrutando de un día con poco frío junto a sus amigos y otros compañeros de otras casas. Como siempre estaba entreteniendo al grupo con música mientras charlaban sobre lo que cada uno paso durante el baile.

Isabella no estaba muy segura de que fue lo que Aidan les había dicho porque en cuanto él la vio paso la guitarra a Theo y se levantó rapidamente para acercarse a ella, y apenas estaba parado frente a ella cuando todos los amigos de Aidan estaban chiflando y lanzando uno que otro comentario. El pobre muchacho estaba tan nervioso que opto por esconder sus torpes manos en los bolsillos traceros de su pantalón.

- Hola, bella- dijo en un tono apenas audible.

- Como estas?- le contesto ella sin saber que hacer.

Por un momento ninguno de los dos estaba seguro si era o no correcto solo darse un beso. Al final de cuentas no habian llegado a nada concreto el domingo en la mañana. Y fue gracioso observarlos: que se acercaban, que se alejaban hasta que al final Aidan tomo la iniciativa y se inclino para darle un beso en la comisura de los labios. Un lugar seguro si lo miran desde su perspectiva: en la mejilla significaria 'solo amigos' en la boca seria muy atrevido… la comisura estaba bien, eso le daba a Isabella la oportunidad de tomar una desición.

- Como esta tu mano?- preguntó Aidan con genuina preocupación.

- Me a costado escribir pero esta bien…

Se quedaron en silencio un momento y talvez no fue la mejor desición porque los gritos de sus amigos indicandoles que hacer los ponía más nerviosos.

- Tenia algo que preguntarte- dijo Isabella.

Tenia que saber! TENIA que saber!

- Vas a preguntarme por que te besé?- preguntó Aidan por ella.

Esa era la pregunta que había estado temiendo y que también había repasado la respuesta.

- Si. Por qué lo hiciste?

- Porque… porque… humm! Muy buena pregunta!- dijo en tono burlon.

Isabella rio y golpeó su brazo juguetonamente.

- Esto es serio!

- Estoy siendo serio! La respuesta el complicada… ya me he olvidado porque queria hacerlo- contesto con honestidad.

Ella frunció el entrecejo. Es que acaso era todo un juego?

- Mira, pasas tanto tiempo queriendo algo que al final te olvidas el porque querias hacerlo en primer lugar, pero eso no significa que pierda el sentido y la importancia- explicó él como si supiera lo que Isabella estaba pensando.

- Me temo que no te entiendo- dijo ella lo que era una mentira porque si entendia cada palabra. Lo que ella queria es escucharlo declararsele.

- Eres muy inteligente para unas cosas pero totalmente perdida para otras!... pero no voy a entrar en detalles, solo dire que quice hacerlo porque lo sentí y porque… me gustas- lo último lo dijo en un susurro.

- Perdón?- queria escucharlo repetirlo.

- Que me gustas- dijo un poco más alto

- No te escucho!

- QUE ME GUSTAS!- grito él al final.

Isabella le sonrio y lo atrajo en un abrazo.

Los aplausos y chiflidos se hicieron más fuertes que antes.

- Entonces?- preguntó Isabella en el oido de Aidan.

- Entonces aceptas?- preguntó el de vuelta. La tenia bien atrapada en su abrazo.

- Por supuesto! Ya era hora de que me preguntaras!

Aidan se separo solo un poco de ella, lo suficiente para mirarla a los ojos.

- Sabias que te lo iba a pedir, verdad?- dijo divertido.

- Tecnicamente no me lo has preguntado!

- Esta bien! Oh, magnifica y hermosa Isabella Proust, harias el honor de ser la novia oficial de este pobre muchacho que ha esperado este momento por largos y angustiosos años?!– dijo con teatrismo.

Semejante ridiculéz la hizo reir. Y se preguntan cual fue la respuesta pues… no hubo respuesta porque Isabella atrajo su rostro y lo beso largamente.

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Dos meses habían pasado ya y Aidan seguia sin hacerse a la idea de que por fin todos sus esfuerzos pagaron y podía estar con Isabella de la manera que él queria.

Tan entretenidos estaban con el otro que el diario de Harry fue olividado permanente en el cajón de las medias de Rob.

Este último jugaba su papel de perdedor con tal dignidad que Aidan no pudo restregarle el hecho de que él gano con todas. Tampoco hacia menciones de la apuesta ni mucho menos interferia. Lo que enfurecia a Aidan porque el que quedaba en el piso era él. Como la mala persona. Porque él no jugo tan limpiamente que digamos.

Otro hecho interesante fue que se sentia menos amenazado por la presencia de Rob. A veces encontraba a Isabella y Rob, solo viniendo por un pasillo y ya no tenia deseos de matarlo en los partidos.

Y aún así de lo que más estaba agradecido era que podía pelear con Isabella y aún tomarla de la mano de regreso a la sala común.

Para Isabella era todo distinto. No podía acostumbrarse a tenera alguien prestandole tanta atención (a exepción de cuando empezaba a hablar de Runas Antiguas) y que fuera lo suficientemente cariñoso como para besarla en la sien solo para no interrumpir su lectura.

Pero lo que le gustaba más (más que los besos) era las miradas de envidia que arrancaba de las otras muchachas en la escuela.

Y también apreciaba de él que le había aclarado que no tenian que estar cada segundo del día juntos, que si algún momento queria estar solo con sus amigos, que no había problema. Pero ella preferia pasarla con é.

Y Ahora estaban en la Sala de los Menesteres esperando por sus amigos, su espalda recostada contra el pecho de Aidan tratando de no dormirse ante la aburrida historia de la practica de Quidditch que contaba.

- Y creo que si nos va a resultar esa maniobra porque no podemos perder contra Hufflepuf!- culminó Aidan pero no recibió respuesta de Isabella- cariño?

- Que?- preguntó ella aburrida.

- No me has dicho lo que piensas!

- Si te hubiese entendido podria darte una respuesta!- dijo ella moviendose de su lugar comodo para sentarse derecha- Aidan, lo siento pero no entiendo de Quidditch!

- Ya veo… por que no me lo dijiste antes?- y él estaba tan serio.

- Porque… porque… porque no queria parecer insensible! Cuentas tus estrategias con tanto entusiasmo que me da pena cortarte!- contesto y de veras lo sentía.

- Si es así… entonces no tendras problemas con que yo te diga que en verdad no me interesa para nada Runas!- dijo el sonrojandose un poco.

- No, en lo absoluto- y le sonrió.

- Wow! Es super fácil ser tu novio! Hasta pelear contigo es entretenido!

Isabella rio ante el comentario y se acerco para besarlo, pero en ese momento entraron los chicos.

- Hey! Despacio!- dijo Eva entrando a la sala seguida de Charlotte, Theo y Rob.

- Oh, Eva! Porque interrumpes en la mejor parte!- se quejo Aidan.

- A mi no me importa si lo haces en frente mio, pero por si no has notado no todos estamos en tu posición… no se come el pan frente a los hambientos!

- Pero, mi querida amiga, es que aún Otranto no ha hecho ningun movimiento?- preguntó sorprendido, aunque lo que en verdad queria era fastidiarlo.

- Ya vas a ver que en cualquier momento te la voy a quitar- contesto Rob lanzandole una mirada astuta.

Aidan entendió perfectamente lo que Rob trataba de decir, aunque él había ganado la apuesta el otro muchacho no se iba a rendir.

- Te aseguro que no te sera fácil- dijo el friamente.

- Eso lo veremos, Casale.

- Bueno pero que les pasa?- cortó Eva que no había entendido- porque no solo empezamos con la lectura y dejamos mi vida personal aún lado!

Todos tomaron asiento y se pusieron comodos.

- Otranto, te molestaria leer esta vez? Es que tengo las manos llenas!- preguntó Aidan indicando con la cabeza sus brazos bien atados al rededor de Isabella.

Rob no contesto, solo se limito a mirarlo como queriendo decirle que disfrute mientras le duraba. No le iba a ir con el chisme a Isabella de que él y Aidan hicieron una apuesta, eso seria caer bajo, pero no por nada era en parte un Malfoy y encontraria una manera astuta de llevar a cabo su plan.

Tomando el libro de manos de Charlotte lo abrió en la página señalada por Aidan la última vez y se aclaro la garganta.

Hoy he decidido no salir de la habitación. Primeramente porque esta lluviendo y secundariamente porque no puedo. Ayer los mortifagos intentaron atacar el castillo, venian por mi claro esta. Hubo una batalla en los pasillos de la cual no pude ser parte. En cuanto todo empezó cuatro Aurores me sacaron de la capilla y me llevaron a un lugar seguro. Ahora estoy en la que debió ser mi habitación matrimonial en la casa de Londres en la que Pans y yo pensabamos criar a nuestros hijos, cientos de kilometros apartados del mundo al que verdaderamente pertenezco. Hay dos personas resguardando mi puerta y varios hechizos rodeando estas paredes. Un equipo de seguridad rodeando la propiedad. Soy un prisionero en mi propia casa; prisionero de una vida que yo no pedí.

Pero aún así intento no deprimirme pensando en lo que paso después de esa primera noche.

Al despertar a la mañana siguiente...

- Ah, la mañana siguiente!- interrumpió Aidan con una expresión soñadora- no hay nada como la mañana siguiente!

- Me vas a dejar leer si o no?- explotó Rob, ahora si estaba molesto.

- Ya basta! Estas tratando de provocarlo!- murmuro Isabella dandole un codazo disimulado y una mirada severa.

- Lo siento- dijo aunque no lo sentía en absoluto.

... me encontre solo. El dolor en la espalda y la falta de calor de otro cuerpo me hicieron despertar. Me parecio extraño que ella no estuviera ahí conmigo si recordaba claramente que Pansy se quedó toda la noche a mi lado.

Sentí pánico al pensar que talvez ella se había arrepentido a último momento y había huido antes de enfrentarme. Talvez estaba ganando tiempo para poder poner en palabras suaves su rechazo. Cuantas posibilidades cruzaban por mi mente! Pero no podia quedarme así, tenia derecho a una respuesta.

Rapidamente me vestí y subí a mi torre para cambiarme, tampoco queria parecer desesperado apareciendo en pijama en el Gran Comedor. No me llevo más de 20 minutos hacer todo eso, pero si me llevo 10 armarme de valor y abrir la puerta del comedor. No creía estar listo para el rechazo, no queria experimentarlo.

Pero al final, el que no arriezga no gana, no vive y es simple. Y lo hice. Abri las puertas dobles y como si supieran mis ojos donde ella estaba, la vi. Ella le sirvia jugo a uno de los niños cuando levanto la vista. Estoy seguro que advirtió el pánico que estaba invadiendome porque rapidamente me sonrio.

Yo sali de ahí a esperar por ella en el pasillo. Si me iba a rechazar que nadie mas se enterara! Fueron tres minutos interminables hasta que escuche la puerta abrirse de nuevo. Y ahí estaba, matando todo el aire alrededor, radiante, sonriente.

No tuve mucho tiempo de admirarla porque pronto desaparecio de mi vista y cuando por fin fui conciente de lo que pasaba me dí cuenta que me estaba abrazando.

- Siento haberme ido, pero tenia que hacerme cargo de los niños esta mañana- susurró ella en su oido.

- Por un momento pense que me habias dejado, o lo que es peor, usado- contesto Harry bromista abrazandola de vuelta.

- De haber sido ese el caso lo habria hecho mucho tiempo atrás!- dijo ella separandose para mirarlo.

- Siento... siento que hayas tenido que pasar la noche en el piso tan duro. Habria escojido un lugar mejor de haber sabido pero... como que llegaste de sorpresa.

- No fue mi intención...

- No! No me estoy quejando! Es solo que... después de lo que hemos pasado, durante tantos años de pelea, el ser tan íntimo contigo es un sentimiento aún ageno en mi.

- Debes comprender, Harry, que cada cosa que dije o hice en contra tuya solo fueron las acciones de una niña tonta- se disculpó sonriendo apenada.

Se quedaron unos minutos en silencio saludando a algunos alumnos que llegaban atrasados al desayuno.

- Me estaba preguntando… que sera ahora de nosotros después… después de lo que paso anoche- preguntó en un murmullo.

- Bueno… creo que eso depende de ti- dijo ella sincera.

- No quiero que estes conmigo solo para llenar mis necesidades. Quiero que estes conmigo porque tu me necesitas tanto como yo a ti!

No sé de donde saque las agallas para decirle exactamente lo que estaba en mi mente. No queria que ella fuera la mujer detrás del hombre. Ella callo por unos minutos, pensativa. No creia que daria una respuesta positiva porque no tenia ningun motivo para lidiar con todo ese desorden que era mi vida.

- Yo… siento lo mismo que tu- contesto finalmente- creo que lo que quiero decir es…

Pero no la deje terminar. No necesitaba que me dijera que ella queria estar conmigo como algo más porque lo entendí perfectamente. La bese, como la bese la noche anterior, y la abrace agradecido porque ella era lo mas cercano a una vida normal que podia tener.

Pero… siempre hay alguien que se mete en el medio y ese alguien tenia nombre de doctor.

Aun cuando nuestra relacion era un secreto habian ciertas reglas que eran necesarias respetar. Teniamos nuestros amigos pero ambos rechazabamos cualquier intención que alguien más pudiera tener para con nosotros. Pero Ville estaba haciendos avances impropios, descarados, poniendo a Pansy incomoda y a mi furioso.

Entonces decidí actuar.

Una noche, después de la cena y dejar a Pansy en Slytherin, fui a verlo a su oficina.

Harry determinado golpeó la puerta de la ahora designada oficina del doctor Ville. La doctora Rose había salido para Londres lo que hacía más sencillo su trabajo.

- Adelante!- se escuchó desde adentro.

Entró y encontró a Alexander detrás de su escritorio revisando papeles.

- Señor, Potter! A qué debo el placer?- saludo él levantandose de su silla y tendiendole la mano a Harry.

- Espero no molestarlo- contestó él mas por costumbre que por ganas de ser amable. Tampoco tomo su mano.

- En lo absoluto… tome asiento- ofreció sorprendido por la actitud del jóven.

Harry ni se sentó ni se movio de donde estaba. Ville no dijo nada mas y se sento.

- En que puedo ayudarlo?

- Ville, he venido a pedirle que se aleje de Pansy- recitó friamente.

- Me temo que no le entiendo- dijo Alexander confundido.

- Simple, no quiero que se acerque ni le hable a ella.

- No es esa desición de la senorita Parkinson?

- En este caso me temo que no. He detectado sus intenciones y debo confesarle que me molestan sus avances.

- No es a usted quien estoy cortejeando- dijo descaradamente

- Es a mi mujer a quien esta cortejenado!

Alexander no dijo nada por varios minutos, parecia que estaba prosesando la información recientemente recibida pero no estaba respirando.

- Pansy esta conmigo y por ese motivo no quiero que se acerque a ella, le hable impropiamente o tan siquiera se atreva a sentarse con ella durante la comidas. Es una pretición cortez, Ville.

Creyendo haber hecho su punto, Harry dio media vuelta dispuesto a irse pero Alexander lo detuvo.

- Digame una cosa, Potter… usted en verdad ama a Pansy?

El volteo lentamente para ver al doctor ya no sentado detrás de su escritorio. Se había levantado y estaba rodeando la mesa tomando una hermosa daga en el proceso.

- Mis sentimientos por ella no son de su incumbencia- contestó friamente.

- No es ninguna mala intención, solo contesteme- aclaró Ville sentandose al filo del escritorio, mirando a Harry profundamente.

- Si, Ville, amo mucho a Pansy.

- Esta seguro?

- No tengo duda de eso.

- Hmmm... que curioso. Si usted dice que la ama mucho debe ser verdad, pero aún así le esta haciendo esto.

- Haciendo qué?

- Como es posible que un hombre que dice amar llene de ilusiones a su mujer... ilusiones y promesas que no puede cumplir!

- Usted que sabe de lo que puedo o no puedo darle a Pansy!- discutió Harry tan molesto con el doctor que sus manos se cerraron en un puño.

- No estoy hablando de comodidades porque se que usted tiene dinero, Potter, pero ella no se merece la vida que usted piensa darle!- continuo Ville subiendo el tono cada vez más- es eso lo que quiere para Pansy?! Darle un cuento de hadas por relación hasta que llegue el momento en el que tenga que enfrentarse al Señor Oscuro? Y después, qué?!

- Ella estara a salvo cuando llegue ese momento!!

- Y si usted llega a morir?! La va a dejar sola, en una enorme casa probablemente embarazada, a cuidar un bebe que nunca conocera a su padre que tampoco sabia que él existia?!

- Nada de eso va a pasar- dijo Harry entre dientes. Respiraba con dificultad a causa de la rabia.

- Esta seguro de eso o lo dice solo para convencerse?

Alexander tenia tal expresión de descaro en el rostro que Harry estaba a punto de sacar la varita y acabar con él en ese instante. Se fijo en la daga que tenia en la mano y en como el doctor la giraba de manera que la luz de la lampara de aceite se reflejaba en la hoja haciendola ver amenazante. Estaba tratando de intimidarlo.

Harry no tendría nada de eso.

De un solo movimiento, tan súbito que tomo desprevenido a Alexander, Harry lo tomo del cuello de la túnica y lo miro de tal manera que de ser posible lo habria matado solo con los ojos.

- Le voy a dejar algo bien claro, Ville, y mas le vale prestar atención porque no lo voy a repetir- siseo Harry friamente y rabia en cada silaba- no se acerque a Pansy, no le hable, no le respire encima ni siquiera se atreva a preguntarle la hora porque si lo hace lo voy a saber. No vuelva a meterse en mi vida y en lo que mi mujer y yo hagamos con ella. No vuelva a cuestionarme porque no tiene derecho. Mi varita ya esta en su cuello, Ville. Una intervención caritativa de su parte y lo mato porque no sería la primera vez que lo haga, y no me va a importar deshacerme de una basura como usted! Queda advertido.

Con eso Harry lo lanzó sobre el escritorio y dandole una mirada amenazante más, salio de la oficina.

Sentí satisfacción al salir de la oficina. Habia ganado esta partida y me pareció que fui lo suficientemente claro con Ville y ya no se acercaria a mi amor. Pero también había algo más.

Alexander tenía razón. No sabía yo lo que pasaría conmigo cuando me enfrentara a Voldemort. No queria dejarla sola y aunque no teniamos hijos, las posibilidades de ella quedar embarazada de mi hasta que llegara ese día eran altas. Y conociendo como conocí a Pansy sabía que ella no me diria nada, solo para no preocuparme.

Un miedo terrible me invadió. Y si ella caia en cuenta? Y si ella de repente viera todo eso y decidia dejarme? No podría aceptarlo! Ella era todo lo que yo amaba, todo lo que tenía que era verdaderamente mio! Debia hacer algo.

Baje rapidamente hasta las mazmorras y susurre la contraseña de la sala común de Slytherin que Pansy me habia proporcionado varias noches atrás. Fui hasta a su habitación y agradecí que fuera tarde y que todos estuvieran dormidos, también que tuvieran habitaciones individuales.

Cuando entré ella estaba dormida, pero no podía esperar hasta la mañana siguiente para preguntarle aquello que ya había estado en mi mente por algún tiempo.

Harry se acercó hasta la cama, despacio para no despertar a Pansy. Subio a ella y se deslizó sobre el cuerpo de su amada dejando descansar su cabeza en el pecho de ella.

- Harry? Dios, que paso?- preguntó ella adormilada y asustada por la intromición.

- Nada- susurro él y la voz empezó a quebrarsele mientras la abrazaba con fuerza- esta bien. Solo quería verte.

- Seguro, cariño?- estaba preocupada por la desesperación con la que Harry se aferraba a ella.

- Si… estoy bien- contesto calmandose de a poco gracias a las caricias de Pansy- amor?

- Si?

- Por qué estas conmigo?

- Qué clase de pregunta es esa, Harry?

- Necesito que me digas porque estas conmigo!

- No lo sé- contesto- no sé porque estoy contigo. Solo siento que no sabría que hacer conmigo si tu no estas a mi lado!

Harry pareció satisfecho con la respuesta pero no por eso dejo de abrazarla con fuerza. Pansy desistió de sus ganas de preguntarle el por que de tan repentina angustia y se limito a acariciar su cabello.

- Casate conmigo- susurro Harry.

Pansy paro las caricias y se tenso.

- Quedate conmigo. Casate conmigo, Pans... por favor- rogo Harry.

Entoces Pansy se sentó en la cama atrayendo a Harry consigo. Ella tenia una expresión de confusión y sorpresa tal que él pensó por un momento que se iba a negar.

- Yo... yo sé que no lo valgo- explicó- que destruyo todo lo que toco... pero eres lo único que quiero conmigo porque aún sabiendo el caos que es mi vida estas aqui y te lo agradezco... entiende cuando te digo que de todo lo que yo pediria solo para mi en este mundo serias tu... siempre tu, Pans.

- Tienes dudas, verdad? Dudas de lo que siento por eso necesitas que me case contigo para asegurarte que no estoy mintiendo!- dijo ella un tanto herida.

- No! No es eso... solo te estoy pidiendo que seas mi esposa porque seria la única manera de ser verdaderamente sincero con mis sentimientos.

Y me miraba como tratando de encontrar algún rasto de burla en mis ojos. Tenía que fingir lo mejor posible porque aunque yo la adoraba no queria que nos comprometieramos en esos tiempos tan terribles. Ville puso duda en mi corazón y solo necesitaba sentirme seguro en ese momento.

- Como lo vamos a hacer? Si todos se enteran...

- Nadie tiene que saber. Sera un pacto entre tu y yo... solo por ahora. Cuando todo esto acabe tendrás la boda más hermosa que jamás se haya visto!- le aseguro tomando sus manos y sonriendole.

Pansy lo miro solo un segundo más, pero esta vez su expresión era mucho mas suave.

- Si... si acepto- susurro ella llorando de felicidad.

Mi adorada señora me hizo feliz aquella noche. Agradecí a los cielos la dicha de saberme amado y pedí con todas mis fuerzas que nunca se quitara la venda de los ojos, que nunca viera cuan poco valioso era yo.

Le hice el amor dos veces antes de que, casi al amanecer, escribieramos en un trozo de pergamino nuestros votos. Era suficiente por el momento. Que nuestra unión quedara por escrito solo para tener un recordatorio de cuan afortunados eramos de tenernos el uno al otro en tiempos de muerte y soledad.

Mientras Pansy firmaba el pergamino, Harry se levantó de la cama para hurgar entre los bolsillos de su túnica. Cuando por fin lo encontró regresó junto a ella y la miro sonriente.

- Ahora que ya hemos firmado nuestra tan primitiva acta de matrimonio solo nos queda un asunto más- dijo Harry.

- Estas listo para una tercera vez?- preguntó Pansy picaramente.

- Bueno... si... pero no era eso a lo que me referia!- aclaro riendo y un tanto avergonzado- quiero que esto sea tan real como sea posible, por eso quiero darte esto como prueba física de mi amor. De que ahora y para siempre serás la señora Potter.

Con eso Harry le mostró una cajita de terciopelo que él abrió despacio solo para contemplar el sorprendido rostro de Pansy por un tiempo más.

- Era de mi madre- explicó sacando el anillo de su lugar-Remus me lo dio hace un par de dias. Me dijo que mamá le encargó a él la tarea de darmelo cuando yo hubiera encontrado la mujer de mi vida.

Solo el recordar la lentitud con la que deslicé el anillo por su dedo produce una punzada de dolor en mi corazón. Era la misma lentitud con la que lo retiré cuando ella murio.

Como es posible que dos momentos distintos en emoción puedan ahora evocar el mismo sentimiento de soledad?

Lo que más me atormenta haciendome sentir aún más culpable son las memorias del aquel día. Su asombro al observar el anillo, su emoción mientras se lo mostraba a Hermione y Ginny. La manera como ella enrojeció cuando las otras dos mujeres la alagaban... su voz llena de alegria mientras discutía detalles sobre la que esperaba pronto seria su boda.

En que parte del camino tome la ruta incorrecta? Por que tuve que arrastrala conmigo hacia la desgracia?

Muchas veces me preguntó que habría pasado de haber mantenido mi amor callado. Habrian sido diez largos años amando a la misma mujer, sin poder decirle lo que sentía... pero ella estaria aquí. Mis sentimientos no hubiesen nublado mi razonamiento.

Y todo estaba a punto de complicarse aún más.

Esos tres meses con ella fueron solo la relativa calma. Un preludio de todo aquello que iria mal.

Ese solo era el principio del fin.

Rob cerró el diario deteniendose ahí porque las mujeres no habían parado de llorar desde que empezó a leer.

- Pansy no pudo tener una boda!- lloraba Charlotte- pero por que tenía que morir?!

- Y Harry tan lindo como le propone matrimonio!- añadio Isabella, tambien llorando.

- Y la manera en que se casaron, después de hacer el amor!!- les siguió Eva.

Los tres muchachos se sonrieron entre si. Si, todo habia sido muy bonito y triste pero no había necesidad de ponerse histericos.

Rob recibió la cabeza de Eva en su hombro. Aidan abrazó a Isabella y masajeó su espalda para calmarla. Theo le secaba las lagrimas a Charlotte.

- Pero mirenlo por este lado, muchachas, ellos tuvieron una vida feliz. Corta, si, pero feliz- tranquilizó Rob.

- Y aún así en lo único que puedo pensar es en lo triste que debieron ser esos diez años para Harry- dijo Isabella.

- Él mismo no dijo que ella siempre esta con él?

- Pero no él con ella.

- En todo caso, creo que es hora de ir a la cama- dijo Aidan poniendose de pie.

- Pero yo quiero saber que es lo que pasa luego!

- Bella, ya es tarde y esto no se va a poner más feo.

- Como lo sabes?

- Experiencia. Cada vez que Potter dice que las cosas se van a poner peor lo dice en serio.

Isabella asintió y también se puso de pie.

- Vas Charlotte?

- Al rato, tengo que pasar por la biblioteca recogiendo un libro para la tarea de Aritmancia- respondio la muchacha.

- Bueno… entonces los luego.

- Yo ire a dejar a Eva en Slytherin- dijo Rob- pero, Isabella, puedo hablar contigo luego? Es algo serio.

Aidan sintio entonces miedo. Es que acaso Otranto le iba a ir con el chisme de la apuesta a su novia?!

- Seguro… te veo en la sala común!

Sin despedirse ni nada, tomo la mano de su chica y la saco de la Sala de los Menesteres. Lo más lejos posible de Rob como le fuera posible.

- Tu crees que Pansy tenga que ver con los asesinatos?- preguntó Isabella mientras caminaban hacia Gryffindor.

- Por qué preguntas?

- Porque me da la impression de que ella tiene algo que ver.

- Es que acaso Otranto te ha estado metiendo ideas en la cabeza?! Él sospecha de todo el mundo!

Isabella rio y caminaron en silencio el último tramo hasta el retrato de la Señora Gorda. En cuanto llegaron decidieron darle un espectaculo gratuito a la Señora antes de que Isabella dijera la contraseña.

- Entonces... te recojo mañana para ir a Hogsmeade- dijo Aidan sin aliento, separandose solo lo suficiente para mirarla.

- Ok... te espero- y ella estaba todavia fascinada por la intensidad del beso.

- Tenia una pregunta.

- Tu diras.

- Que tanto confias en Otranto?

- No te entiendo.

- Digamos que él te dice algo sobre mi... sobre nosotros que es una mentira, pero igual te la dice... le creerias?

Isabella frunció el entrecejo porque la pregunta no tenia sentido.

- Rob nunca me ha mentido... al menos hasta donde yo sé!

- Confias en nosotros, Bella?

- Aidan, me estas asustando con tus preguntas!

- Solo responde- susurró el dandole un beso en la mejilla y quedandose ahí.

- Si.

- Nada más, entonces- y al separarse le sonrió.

Isabella asintió sin entender pero la sonrisa segura de su novio la calmo.

Volvieron a besarse antes de la hora de despedirse. Y Aidan pensó que talvez hubo un momento como ese para Harry, donde él pudo sostener a Pansy entre sus brazos como él sostenia a Isabella, y que la besaba como él besaba a su novia en la puerta de su sala común. Y aunque Aidan estaba en lo correcto, al igual que Harry, ese beso en la puerta de la sala común también seria el último.

Esa fue la última vez que, en sus respectivos tiempos, Aidan y Harry fueron felices.

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