Saludos! ^^
Bueno, me decidí a poner el epílogo aquí ya que es complicado acceder a mi otro blog -ese viejo donde ponía mis fics y que abandoné completamente xD - ya que algunas personas querían leerlo y no siempre puedo mandarles la respuesta por FF. Igualmente este fic es bastante viejo y con el tiempo aprendí que las personas igual van llegando a los fics, aunque uno piense que no ^^U lo he comprobado porque me han caído varios reviews en historias muy pero que muy viejas, y la gente sigue queriendo algunas de ellas (?) o eso se entiende xD en fin, aqui lo dejo.
Epílogo: Las batallas contra el Caos.
Cuando pudo abrir los ojos, el sol del medio día le obligó a volver a cerrarlos con fuerza. El cuerpo le tembló un poco antes de que pudiera sentarse, agarrarse la cabeza adolorida, y darse cuenta de lo que pasaba. Miró en todas direcciones, pero lo único que vio fue la camioneta negra de Arkhan. Se puso de pie y miró por sobre los lentes; un soplo del aire desértico le golpeó suavemente.
-¿Dónde…? -se preguntó algo confundido de verse solo-¡Agumon!...-dio algunos pasos-¡Blackagumon!
Fue hasta la camioneta y miró dentro de ella. También estaba vacía.
-¡Enanos! ¿A dónde se fueron?
-Ellos están muy lejos ahora etemon.
La voz femenina que provino desde atrás le sorprendió. Se dio la vuelta, y se encontró con Dianamon; de pie frente a él y sosteniendo su bastón en la mano derecha. Lo que le pareció más curioso, era que estaba pisando el suelo.
-Señorita Dianamon…¿Qué les pasó…? ¿A dónde fueron los chicos? No recuerdo mucho de lo de ayer…-preguntó el digimon acercándose.
Dianamon suspiró y dio algunos pasos. Su mirada estaba perdida en el suelo seco del desierto. Se notaba preocupada. Etemon pudo verlo muy bien.
-Etemon, vos habéis arriesgado vuestra vida para ayudarme…a mi y a los chicos, pero aún más…al digimundo entero.
Al escuchar esto, etemon se sonrojó un poco y se pasó la mano por la cabeza.
-Bueno, bueno…es lo que cualquiera habría hecho; todos vivimos en el digimundo, tenemos que protegerlo. Ahora con su anillo en mano, usted podrá encontrar a los digimons camaradas de los elegidos que van a venir…
-De hecho, esos digimons ya han sido escogidos…
Esto tomó a etemon por sorpresa.
-¿Eh?...Digo… ¿Ya…ya estaban? ¿Ya sabía…quienes eran?
-A decir verdad, no estaba completamente segura de si esos eran o no los digimons escogidos para salvar nuestro mundo, pero al perder mi anillo, se me ocurrió que ésa sería una buena forma de probar que ellos eran los escogidos.
-Ah…-a etemon se le vinieron los lentes abajo-Ya veo…entonces, ellos podrán proteger nuestro digimundo de…de lo que sea que venga ahora…
Al ver, etemon se dio cuenta de que no todo era tan fácil, Dianamon estaba muy triste y preocupada aún.
-Me temo que no es tan simple…
-¿Por qué?
Dianamon le miró, y el digimon pudo notar la enorme preocupación y pesar que había en sus ojos.
-Etemon, necesito que me ayudes, ¡De verdad lo necesito!-exclamó ella de pronto con la voz cargada de ansiedad.
El digimon no pudo evitar sonrojarse un poco ante aquel extraño pedido. No importa de lo que se tratase, él estabas seguro de que podría conseguir hacer lo que fuera por Dianamon.
-Por supuesto señorita Dianamon, lo que usted quiera. ¿Qué le…?
-Son los soldados de las sombras, ¡Ellos vienen a por los digimons escogidos!
Etemon se atragantó un poco con esto.
-¿Queee?-soltó largamente y sin poder salir de la sorpresa.
Dianamon respiró profundamente para intentar calmarse. Era raro que perdiera el control de esa forma. Aunque…no le pareció extraño; hasta etemon se había sorprendido mucho. Le miró y volvió a sonreír con ternura.
-Etemon…yo necesito… ¿Puedo pediros un favor más?
Al digimon le temblaba un poco el labio superior ante lo que había escuchado, pero recobró la compostura como pudo.
-¡Claro!
-Bien. Gracias…antes de pediros este favor, he de poneros al tanto de la nueva misión que os voy a encomendar. Pero os advierto que arriesgaréis vuestra vida si aceptáis…
-Nada de nada;-etemon sonrió y apoyó una mano en su cintura.-Para mi no hay peligro que me detenga. Soy el Gran Etemon.
Dianamon volvió a sonreír.
-La nueva amenaza que se cierne sobre nuestro mundo, es un peligro que ha estado latente desde las antigüedades…de seguro también sabéis de él.
-La escucho.
-Supongo que habréis escuchado, que hace cientos de años, una generación de jóvenes elegidos salvó a nuestro digimundo de las oscuras atrocidades que querían cometer…los Dark Masters. ¿Lo sabiais?
Etemon ni siquiera tuvo que hacer memoria. Siempre se habían contado miles de leyendas de que los humanos con sus compañeros digimons habían salvado el digimundo de grandes peligros, y las batallas contra los Dark Masters eran de las más solicitadas por los chicos a los ancianos.
-Sí, lo recuerdo. Los vencieron a todos, pero luego apareció un enemigo más que les hizo frente. También acabaron con él… ¿Qué pasa con ello?
-Bueno…los Dark masters no fueron…vencidos completamente.
-…¿Cómo dice…?
La cola de etemon dejó de menearse de un lado a otro. La energía se le fue del cuerpo. Las palabras de Dianamon quedaron suspendidas en el aire un momento.
-Eso no es posible… ¡Lo recuerdo!-exclamó él-¡Me han contado esa historia mil veces! ¡Los destruyeron a todos! A MetalSeadramon lo mataron, a Puppetmon lo congelaron, a Machinedramon lo hicieron picadillo, a Piedmon lo…
-Lo enviaron a otra dimensión.
-Eh…-etemon se detuvo en seco.
Sí…era cierto. Había escuchado muchas y distintas versiones de aquellas batallas, pero en ninguna dijeron alguna vez que aquel payaso del infierno estuviera…muerto.
-Uno de los protectores del cielo, MagnaAngemon, abrió la puerta del destino y enviaron a Piedmon a aquella dimensión para que fuese juzgado por los crímenes y pecados que había cometido.
-Así es; pero el tipo era un demonio, ¡Debieron hacerlo pedazos del otro lado!
-Me temo que no fue así.
-¿Qué?
-De alguna forma…Piedmon ganó el juicio que se le entabló… ¡No sé cómo! ¡No pudo ser posible que un digimon que cometió tantas atrocidades saliera ileso de aquel lugar!
Etemon estaba con la boca abierta. Tampoco podía creerse una cosa como aquella. ¿Quién?
-Y eso no es lo peor.
-¿Hay más?-etemon tragó saliva.
-Así es. Además de poder recuperar su libertad en el digimundo…¡Piedmon ha conseguido su modo caos! ¡Ahora se ha vuelto más poderoso que antes!
-¡R-r-rayos! ¡No puede…ser!-esta vez era etemon quien estaba más preocupado. ¡Piedmon estaba de vuelta! ¡El digimundo corría serio peligro!
-Y lo que es más…-continuó Dianamon.
"Por favor, ya no sigas"-pensó el digimon.
-Sabe perfectamente del renacimiento de los digimons que fueron escogidos para detenerle. ¡Ahora, ha reunido un séquito de sus soldados de las sombras más poderosos para que les destruyan! ¡Los jóvenes humanos aún no han llegado del mundo real! ¿Qué puede ser lo que les está retrasando tanto?-miró a etemon y sus ojos estaban vidriosos-¡Si esos digimons son destruidos…los jóvenes elegidos no tendrán cómo luchar por el digimundo! ¡Nuestro mundo caerá en catástrofe y la oscuridad nos reinará! ¡Quién sabe hasta cuándo!-la digimon estuvo a punto de derrumbarse, pero etemon le sostuvo con todo el cuidado que le fue posible.
-Eso…-etemon estaba sumido en sus pensamientos-Eso no pasará.
Dianamon le miró fijamente. Etemon volvió a ponerla de pie.
-¡Esos soldados de las sombras no pondrán ni un solo dedo en los digimons escogidos!-soltó a Dianamon y se dio la vuelta; estaba concentrado, estaba decidido-Ya sé que es lo que tengo que hacer-miró a Dianamon, y su seguridad le llegó a la digimon con gran fuerza.
-Los digimons escogidos acaban de nacer en la Pradera de las luces-le informó ella.
-Eso queda muy lejos.
-Lo sé. No sé porqué habrán renacido allí, pero deben reunirse con sus compañeros humanos cuando antes.
-Tengo que encontrar a los chicos y a los digimons antes que los soldados de las sombras-sentenció etemon.
-Debéis tener mucho cuidado; los soldados de Caos Piedmon son miles, de distintos niveles evolutivos. Harán lo que sea por cumplir los deseos de su señor. Tendréis que luchar muchas veces.
-Eso no me preocupa. Los venceré a todos, y me haré muy fuerte.
-No seáis tan confiado etemon, no quisiera que algo os ocurriese.
Esto sorprendió un poco a etemon, haciendo que se sonrojara.
-¿Eso significa…?
-…
-¿Que…usted…?
-¡Os he conseguido compañeros para que os ayuden!-exclamó ella emocionada, como si se le hubiera activado un switch.
Etemon se fue de cara al piso. ¡No era eso lo que quería escuchar!
-¿A sí? ¿Quiénes?-preguntó mirándole desde abajo.
-Arkhan y Silver por supuesto-dijo sonriendo anchamente.
El soplido del viento era lo único que se escuchó durante un largo momento. Etemon miraba tan serio a Dianamon, que incluso pensó que ya no era tan linda.
-¿A…a esos dos…?
-Sí claro; son muy fuertes, y muy decididos cuando se lo proponen.
-Señorita Dianamon…-etemon se levantó del suelo, se limpió un poco la tierra, arregló su cabello, ajustó el osito de monzaemon y se subió los lentes- ¿Por qué piensa que esos dos digimons van a ayudarla? Son buscadores de tesoros, lo único que les interesa… ¡Son los tesoros! ¡No les importa…!
-Oh no etemon, no tenéis que pensar así. Arkhan y Silver son digimons de corazón muy noble. Persiguen sus metas y sus sueños con gran pasión, y si no necesitan de la fuerza para conseguir lo que quieren, sólo usan el diálogo. Pero por lo demás, son dos amigos que se cuidan mucho el uno al otro, y esa unión les da una gran fuerza. Los he transportado lejos de aquí y les he borrado todos sus recuerdos respecto del anillo.
-Aún así siguen siendo unos interesados-refunfuñó etemon-No van a ayudarnos.
-De hecho, ya lo están haciendo.
Etemon se sorprendió muchísimo con esto.
-¿Qué?… ¿O sea que ellos…?
-Así es. Ya han comenzado a marchar en busca de los niños elegidos y sus digimons camaradas. Me han prometido encontrarles y protegerles hasta que estén todos reunidos.
-O sea… ¿Que yo soy el único tarado que está aquí paradote sin hacer nada?
Dianamon rió despacio.
-Pues…sí.
Etemon se avergonzó mucho y se agarró la cabeza.
-¡Oh…rayos!-se subió a la camioneta de Arkhan y la echó a andar.
-Tened mucho cuidado por favor-le dijo Dianamon acercándose un poco al vehículo.
-No se preocupe; no les pasará nada; ni a los chicos, ni a los digimons.
-Gracias nuevamente-Dianamon sonrió tranquila-Cuando los niños elegidos y sus digimons estén reunidos nuevamente, no serán necesario más favores. Espero que puedan cuidarse ellos solos.
-No se preocupe; si hace falta, yo les cuidaré de los soldados de las sombras. Hay que proteger este mundo a toda costa, y si puedo hacer algo, téngalo por seguro que lo haré.
La digimon volvió a sonreír y se alzó al vuelo.
-¡Nos veremos! ¡Y cuidaos!
Etemon alzó su mano y se despidió. Antes de que Dianamon se fuera, le hizo una pregunta:
-Cuando regrese de la misión que me encargó esta vez… ¿Me dará otro obsequio especial?-sonrió y se sonrojó, recordando el obsequio anterior.
Dianamon sonrió al ver lo astuto que era.
-…Sí, es posible.
-¡YES!-etemon pisó a fondo el acelerador y dejó una gran nube de polvo detrás.
La digimon blanca se quedó viéndole. Su corazón dio un respiro de alivio al ver que podía contar también con la ayuda de aquel valiente digimon.
-Solo esperemos…que los fuertes lazos de la luz puedan sostener a la oscuridad que se nos avecina…
Y diciendo esto, movió su bastón y una estela blanca la hizo desaparecer en el cielo brillante y claro de aquel día. A lo lejos, Etemon hablaba consigo mismo.
-Cielos, no puedo creerlo. ¡Tengo que coleccionar niños y digimons! Ojalá no se porten odiosos, porque no pienso hacer de niñero. Aunque…-miró al cielo mientras conducía camino de vuelta a la ciudad de las naranjas-si es por un beso de Dianamon, ¡hago de niñero y de tío de jardín y de lo que venga!
Se rió estrepitosamente y sintió como la adrenalina y la emoción de la nueva aventura se le escapaba por todo el cuerpo. En la distancia, ya podía avistar la ciudad de las naranjas, y más allá, todas las grandes e impredecibles aventuras, viajes y batallas que le estaban esperando en su camino por encontrar y proteger a los nuevos niños y digimons elegidos.
También pudo ver a Arkhan y a Silver, viajando en busca de los chicos. De seguro se los encontraría por ahí en alguna parte. Ojalá la momia no le molestara por quedarse con el auto. En las lejanías, podía ver la sombra oscura de CaosPiedmon y su séquito de soldados, esparcidos por todo el mundo digital dispuestos a borrar a quienes se interpusieran con los oscuros y ambiciosos sueños de su amo.
-¡Bah! Voy a patearles el trasero a todos ellos. ¡AJAJAJAJAJA!
Y así, con un ending del tema "Butterfly", Etemon se fue arriba de la camioneta de Arkhan camino a la Pradera de las luces a buscar a los digimons escogidos y protegerles mientras sus compañeros humanos llegaban al digimundo.
Muchas nuevas y peligrosas aventuras le esperan a él y a los nuevos escogidos que van a salvar al mundo digital de la nueva amenaza de CaosPiedmon y su ejército de soldados de las sombras.
Pronto se reunirá con los gemelos agus, quienes lamentablemente no recordarán nada de lo que han vivido, pero ese fuerte lazo de amistad que les une, les dará la fuerza que necesitarán durante su peligroso viaje. Pero no estarán solos; Arkhan y Silver también se convertirán en protectores de los escogidos, junto a Dianamon, quien también sale a entablar batallas para exterminar el ejército de CaosPiedmon.
Usando todo el arsenal posible, CaosPiedmon hará uso de sus mejores guerreros, destruyendo incluso antiguos lazos que tenían nuestros héroes, y amenazando con destruir todo. Con esto, grandes aliados se les unirán en su batalla por el digimundo, lo que incluye la ayuda brindada por parte de uno de los Caballeros de la Realeza y un maléfico Demon Lord.
¿Qué les deparará el destino a los nuevos protectores del digimundo?
Lady Beelze: ¡Y fin de la historia! 8D Un amigo me dijo que Butterfly actually no era un ending, que se usó como opening... si lo sé, pero me gusta esa canción para el ending de mi historia, a eso me refería D: Algún día, juro que algún día escribiré Las batallas contra el Caos, porque aún recuerdo de qué va toda la historia, los villanos y los enbrollos que hay de por medio xD eso después de terminar Buscando la Nueva Era, Imperio del Sol, Kidnaped, la segunda parte de La Nueva Era, El último deseo, ETC 8DDDD saludos!
